{"id":25770,"date":"2016-02-05T17:25:37","date_gmt":"2016-02-05T22:25:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lollardos\/"},"modified":"2016-02-05T17:25:37","modified_gmt":"2016-02-05T22:25:37","slug":"lollardos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lollardos\/","title":{"rendered":"LOLLARDOS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Nombre dado a los seguidores de Juan Wicleff,  un grupo her\u00e9tico  muy  numeroso en Inglaterra, de la \u00faltima parte del siglo catorce y primera del quince. El nombre se deriva de lollium, una tara, o ciza\u00f1a,  pero en Flandes se usaba en el siglo catorce en el sentido de hip\u00f3crita y la frase \u201cLollardi seu Deum laudantes\u201d (1309) apunta a la derivaci\u00f3n de lollen, cantar suavemente. Otros dicen que significa perezoso, holgaz\u00e1n. La primera vez que se utiliza, se refiere e los seguidores de Wicleff en 1382 cuando el cisterciense Henry Crupme les aplic\u00f3 el mote en p\u00fablico, en Oxford. Se us\u00f3 en documentos episcopales en 1387 y 1389 y pronto se hizo habitual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la biograf\u00eda de Wicleff se enumeran las doctrinas, su procedencia intelectual y su desarrollo a lo largo de su vida.<br \/>\nEste art\u00edculo trata de las causas generales que llevaron a la difusi\u00f3n de lolardismo, de la historia de la secta y de las doctrinas por las que los lolardos fueron condenados individual y colectivamente por las autoridades eclesi\u00e1sticas.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Causas de la difusi\u00f3n del Lolardismo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 El comienzo del Lolardismo.<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Las doctrinas Lolardas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Resumen de la Historia de los Lolardos<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Causas de la difusi\u00f3n del Lolardismo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inglaterra hab\u00eda permanecido notablemente libre de herej\u00eda en la \u00faltima parte del siglo catorce. Los movimientos maniqueos del siglo doce y trece que amenazaron  a la Iglesia y a la sociedad en el sur de Europa y espor\u00e1dicamente en el norte de Francia y Flandes, no hab\u00edan causado ninguna impresi\u00f3n en Inglaterra. Los pocos herejes de los que se o\u00eda hablar eran extranjeros y no parece que hallaran seguidores en el pa\u00eds.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hab\u00eda mucho descontento. Eran frecuentes las protestas populares contra los ricos, contra el poder y el orgullo del clero, secular y regular, y en determinados momentos se expresaban con violencia extrema. As\u00ed, durante la revoluci\u00f3n que expuls\u00f3 a Eduardo II en 1327, los alborotadores entraron el la abad\u00eda de Bury S. Edmundo y atacaron la de S. Alban. Con el avance del siglo se fueron viendo se\u00f1ales de desorganizaci\u00f3n nacional y de descontento social y religioso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Francia, la guerra, a pesar de las glorias de Cr\u00e9cy y Poittiers,  era una maldici\u00f3n tanto para los vencedores como para los vencidos. Las \u00faltimas compa\u00f1as eran expediciones de bot\u00edn  y los hombres que inflig\u00edan tales crueldades  ya estuvieran bajo bandera inglesa o bajo bandera de las Compa\u00f1\u00edas de mercenarios, volv\u00edan a casa con un esp\u00edritu desordenado, mientras que el sistema militar ayudaba a que se produjera una nobleza  muy poderosa, avariciosa y con frecuencia anti-clerical. En los estratos m\u00e1s bajos de la sociedad se daba un crecimiento similar  de independencia subversiva e incontrolada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La emancipaci\u00f3n de los campesinos hab\u00eda ido avanzando normalmente hasta que la Peste Negra desorganiz\u00f3 las relaciones entre los se\u00f1ores los campesinos que trabajaban las tierras. Al dar a los trabajadores una ventaja econ\u00f3mica enorme en un pa\u00eds despoblado llev\u00f3 a que los se\u00f1ores fueran cediendo los derechos legales y econ\u00f3micos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la iglesia hab\u00eda casi tanto desorden como en el Estado. La pestilencia hab\u00eda desorganizado al clero parroquial, rompiendo el antiguo sistema penitencial mientras que el lujo, al menos entre unos pocos, iba creciendo. Predicadores, ortodoxos o herejes ,poetas como Langland, Glover y Chaucer describen un\u00e1nimemente con sombr\u00edos caracteres la condici\u00f3n del clero, secular y regular.  Aunque se exagerara, est\u00e1 claro que se necesitaba urgentemente una reforma. Pero desafortunadamente, los papas franceses de Avignon, hasta cuando eran reformadores, ten\u00edan poca influencia en Inglaterra.  M\u00e1s tarde el cisma dio a los ingleses un papa de cuyo patriotismo no hab\u00eda duda, pero que fue un obst\u00e1culo para la autoridad de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A estos desordenes sociales y religioso hay que volver la vista para encontrar las causas de la Revoluci\u00f3n de los campesinos y el movimiento lolardo. Ambos eran manifestaciones del descr\u00e9dito de la autoridad y de la tradici\u00f3n. La revuelta de 1381 es \u00fanica en la historia inglesa por el esp\u00edritu revolucionario y an\u00e1rquico que la inspir\u00f3 y que le sobrevivi\u00f3 parcialmente, as\u00ed como el Lolardismo es la \u00fanica herej\u00eda medieval que floreci\u00f3 en la Inglaterra medieval. La situacion de desorganizacion de la sociedad y el violento anti-clericalismo de aquel tiempo hubiera llevado, probablemente, a un ataque a la autoridad dogm\u00e1tica y al sistema sacramental de la Iglesia, aunque Wycleff no hubiera estado all\u00ed para liderar el movimiento.\n<\/p>\n<h2>El comienzo del Lolardismo.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la primera parte de su carrera p\u00fablica, Wicleff se hab\u00eda mostrado como aliado de la nobleza anti-clerical y anti-papal, sobre todo de Juan de Gante. Hab\u00eda afirmado que los se\u00f1ores temporales ten\u00edan derecho a tomar los bienes del clero indigno y, como consecuencia necesaria, hab\u00eda atacado al poder de excomulgar. Era muy popular entre la gente y sus ense\u00f1anzas filos\u00f3ficas y teol\u00f3gicas le hab\u00edan dado mucha influencia en Oxford. Su ortodoxia hab\u00eda sido puesta en duda con frecuencia y hasta Gregorio XI hab\u00eda condenado algunas de sus conclusiones, pero a\u00fan no era el l\u00edder de una secta her\u00e9tica.<br \/>\nHacia 1380 comenz\u00f3 a tomar una postura mucha  m\u00e1s hostilidad hacia la Iglesia. Atac\u00f3 al papa y a los frailes con violencia descontrolada y fue probablemente por esta \u00e9poca cuando env\u00edo desde Oxford a sus \u201cpobres sacerdotes\u201d a difundir sus ense\u00f1anzas a las gente del campo y por las ciudades de las provincias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La necesidad de darles un evangelio definitivo pudo haberle llevado  a expresar con m\u00e1s claridad sus ense\u00f1anzas her\u00e9ticas, y es ciertamente por entonces cuando comienza a atacar la transustanciaci\u00f3n inaugurando asi lo m\u00e1s caracter\u00edstico de la herej\u00eda de los Lolardos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Wicleffismo ya no era solamente una cuesti\u00f3n de disputas escol\u00e1sticas ni siquiera de violento anti-clericalismo; se hab\u00eda convertido en propaganda her\u00e9tica y las autoridades de la Iglesia  y el Estado pudieron por fin atacarlo con \u00e9xito. En 1382 , un concilio en Londres presidido por el arzobispo de Courtenay conden\u00f3 24 de las \u201cConclusiones\u201d de Wicleff: 10 como herej\u00edas y 14 como errores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque poco se hizo contra el mismo Wicleff, se comenz\u00f3 a purgar la universidad. Oxford, celosa siempre de sus privilegios, se resisti\u00f3, pero a la larga, los l\u00edderes del movimiento wicleffita Hereford, Repingdon y Ashton hubieron de presentarse ante el arzobispo. Los dos \u00faltimos abjuraron totalmente y sus carreras fueron diferentes en adelante: Repingdon lleg\u00f3 a ser con el tiempo abad de Leicester, obispo de Lincoln y cardenal, mientras que Ashton volvi\u00f3 a sus tendencias her\u00e9ticas predicando el lolardismo. Nicol\u00e1s Hereford debi\u00f3 ser un hombre de esp\u00edritu poco com\u00fan, porque en Oxford hab\u00eda sido m\u00e1s extremista que Wicleff, justificando , aparentemente, hasta el asesinato del obispo de Sudbury por los rebeldes, y fue e Roma a apelar al papa contra Courtenay Hecho prisionero all\u00ed, fue liberado debido a que hubo un levantamiento popular; volvi\u00f3 a Inglaterra y predic\u00f3 el lolardismo en el oeste, aunque finalmente abjur\u00f3 y muri\u00f3 siendo cartujo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esas medidas se evit\u00f3 la influencia wicleffita en Oxford, pero la energ\u00eda de los predicadores lolardos, la extraordinaria actividad literaria del mismo Wicleff en sus \u00faltimos a\u00f1os, y las revueltas circunstancias de aquellos tiempos, todo llev\u00f3 a una gran difusi\u00f3n del movimiento. Sus centros principales fueron Londres, Oxford, Leicester y Coventry y en las di\u00f3cesis de Hereford y Worcester.\n<\/p>\n<h2>Las doctrinas Lolardas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo catorce la palabra \u201cLolardo\u201d se usaba en un sentido muy amplio. Se llamaba lolardos y fan\u00e1ticos a los caballeros anticlericales de la regi\u00f3n que deseaban echarse atr\u00e1s en las donaciones a la iglesia, a los administradores revoltosos de una abad\u00eda impopular, a los parroquianos que no quer\u00edan pagar los diezmos; como a Swynderby, ex-ermita\u00f1o de Leicester, a los apocal\u00edptico visionarios galeses como Walter Brute y a los que llamar\u00edamos wicleffitas normales que negaban la autoridad de la Iglesia y atacaban la doctrina eucar\u00edstica. Nunca se extendi\u00f3 tanto el lolardismo como al principio. Las cr\u00f3nicas de Leicester dec\u00edan que uno de cada dos hombres era lolardo. Pero esta misma propagaci\u00f3n  del nombre hace dif\u00edcil  dar cuenta precisa  de las doctrinas relacionadas con ellos, hasta de las m\u00e1s extremas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Probablemente el mejor sumario del Lolardismo, en sus primeras etapas se halla en las doce \u201cConclusiones\u201d que se presentaron al Parlamento y se clavaron en las puertas de la abad\u00eda Webminster y de S. Pablo en 1395.  Se quejan de las corrupciones de Roma en las apropiaciones etc. Roma es una madrastra; atacan el celibato de los cl\u00e9rigos y de las \u00f3rdenes religiosas, el fingido \u201cmilagro sacramental\u201d, el fingido poder de la absoluci\u00f3n, las falsas indulgencias, llaman a los sacramentos juegos malabares fraudulentos y declaran que las peregrinaciones no est\u00e1n muy lejos de la idolatr\u00eda. Las oraciones por los muertos no debieran ser una ocasi\u00f3n para dar limosna y los cl\u00e9rigos que tienen beneficios no debieran ocupar puestos seglares. No hay ninguna alusi\u00f3n en estas conclusiones a la doctrina de Wicleff de que \u201cel dominio est\u00e1 fundado en la gracia\u201d, aunque la mayor\u00eda de los primeros lolardos ense\u00f1aban de alguna manera que la validez de los sacramentos era afectada si el ministro el ministro era o no pecador.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta oposici\u00f3n a distinguir el car\u00e1cter oficial y personal en el sacerdote ha vuelto a aparecer en diferentes \u00e9pocas de la historia de la Iglesia. Se vuelve a ver entre los partidarios populares de las reformas en tiempos de S. Gregorio VII. Los concilios reformadores prohib\u00edan a los fieles aceptar las administraciones de cl\u00e9rigos no reformados, pero las multitudes reformadoras de Mil\u00e1n o Flandes fueron mucho m\u00e1s lejos y trataron con contumelia tanto a los sacerdotes como a sus sacramentos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Wicleff les dio una especie de base filos\u00f3fica en este asunto en su doctrina del \u201cDominio\u201d, aunque lo aplic\u00f3 m\u00e1s a la propiedad y autoridad del clero a que a sus poderes sacramentales. El hacer que la validez del bautismo o la consagraci\u00f3n en la Eucarist\u00eda dependieran de la virtud del sacerdote, no era otra cosa que un gran paso para negaci\u00f3n completa del sistema sacramental, y este estadio ya se hab\u00eda alcanzado en las conclusiones de 1395. Asi, la doctrina de la transubstanciaci\u00f3n era una pregunta acostumbrada en los juicios de lolardismo, dec\u00eda as\u00ed: \u00bfCrees que la sustancia del pan permanece despu\u00e9s de la consagraci\u00f3n? Los herejes aceptaban con frecuencia las expresiones m\u00e1s vagas de la doctrina ortodoxa, pero a veces declaraban  francamente que \u201cel sacramento no es mas que un bocado de pan\u201d.  Las peregrinaciones y otras pr\u00e1cticas piadosas de los cat\u00f3licos eran objeto de violentos abusos: Nuestra Se\u00f1ora de Walsingham era conocida entre ellos  como la Bruja de Walsingham.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hay una chocante omisi\u00f3n en las \u201cConclusiones\u201d de 1395. Nada se dice sobre si la Biblia es la \u00fanica regla de fe, aunque esta doctrina fue probablemente la m\u00e1s original de las que produjo el movimiento. Los principales oponentes al lolardismo en el siglo quince Thomas de Walden y Richard Pecock hicieron notar que la creencia en la suficiencia de la Escritura est\u00e1 en la misma ra\u00edz de la doctrina de Wicleff, que suministraba una alternativa a la autoridad de la Iglesia. Parece que ten\u00eda menos importancia entre los primeros lolardos que entre los posteriores, porque al principio hab\u00eda mucha confusi\u00f3n mental sobre todo lo referente a la cuesti\u00f3n de la autoridad. Hasta los m\u00e1s ortodoxos debieron sorprenderse en tiempos del Cisma, como despu\u00e9s por la lucha entre el papa y los concilios. Los no ortodoxos a\u00fan lo ten\u00edan peor y esto puede ser la causa de las frecuentes retractaciones de aquellos a quienes los obispos citaban a declarar. En el siglo quince, los Lolardos se convirtieron en un cuerpo m\u00e1s compacto, con negaciones m\u00e1s definidas, cambio que puede ser explicado por el lapso del tiempo que confirma a un hombre en sus creencias y por la represi\u00f3n m\u00e1s en\u00e9rgica ejercida por las autoridades eclesi\u00e1sticas. La brecha con la tradici\u00f3n de la Iglesia era ya irremediable y los Lolardos de la segunda generaci\u00f3n  buscaban el apoyo en sus propias lecturas e interpretaci\u00f3n de la Biblia. Wicleff ya hab\u00eda sentido la necesidad de todo esto. Hab\u00eda insistido en la suficiencia de la Escritura y hab\u00eda mantenido que era la \u00faltima autoridad hasta en cuestiones de ley civil y pol\u00edtica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sea cual sea su parte en la traducci\u00f3n  al ingl\u00e9s, de lo que no hay duda es de que urgi\u00f3 a todos a que leyeran tales traducciones y que lo hizo en parte para fortalecerlos en la oposici\u00f3n a las autoridades eclesi\u00e1sticas. Manten\u00eda que ni siquiera el papa deb\u00eda ser obedecido a no ser que sus \u00f3rdenes estuvieran garantizadas por la Escritura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A medida que los lolardos, a lo largo del siglo quince, se convirtieron en un grupo cada vez menos culto, vemos una tendencia creciente a tomar la Biblia en el sentido m\u00e1s literal y a sacar de ella conclusiones pr\u00e1cticas fuera de toda armon\u00eda con el mundo que les circundaba. Se pusieron objeciones, por ejemplo, al domingo cristiano o a que se comiera cerdo. As\u00ed, Pecock reclamaba con urgencia que se aplicara el sentido com\u00fan y la raz\u00f3n contra interpretaciones tan estrechas, de la misma forma que Hooker har\u00eda m\u00e1s tarde contra los Puritanos.. Mientras tanto las autoridades eclesi\u00e1sticas hab\u00edan limitado el uso de las traducciones a aquellos que tuvieran permiso del obispo y la posesi\u00f3n de partes de la Biblia Inglesa, en general con prefacios de Wicleff, por personas no autorizadas, constitu\u00eda una de las pruebas de pertenencia al lolardismo. Ser\u00eda interesante, si lo permitiera el espacio, comparar las doctrinas lolardas con herej\u00edas medievales anteriores y con las varias formas del protestantismo del siglo diecis\u00e9is; se\u00f1alemos, al menos, que hay pocas se\u00f1ales de que se llegara a construir un sistema lolardo, poco m\u00e1s all\u00e1 de la creencia de que la Biblia pod\u00eda aportar una regla de fe y vida pr\u00e1ctica. Se pon\u00eda mucho m\u00e1s \u00e9nfasis en la predicaci\u00f3n que en la liturgia. Existe una inclinaci\u00f3n a aceptar la supremac\u00eda del estado en las cosas externas de la religi\u00f3n.\n<\/p>\n<h2>Resumen de la Historia de los Lolardos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los d\u00edas revueltos de Ricardo II, al terminar el siglo catorce, el Lolardismo se expandi\u00f3 con facilidad y la llegada de la Casas de Lancaster en 1399 fue seguida por un intento de reforma y de restauraci\u00f3n de la autoridad constitucional en la iglesia y el Estado, aunque a la larga result\u00f3 una tarea m\u00e1s all\u00e1 de las posibilidades de la dinast\u00eda, a pesar de que algo se hiciera para remediar los perores des\u00f3rdenes del reinado anterior. Para terminar con la oposici\u00f3n a lo religioso, calmar las resistencias a la religi\u00f3n, el estado emiti\u00f3 en 1401, en apoyo de la iglesia,  el decreto \u00abDe H\u00e6retico Comburendo\u00bb, es decir, sobre la quema de herejes. El decreto dice en su pre\u00e1mbulo que est\u00e1 dirigido contra cierta secta nueva\u201d que pensaba de forma condenable de los sacramentos y usurpaba el oficio de la predicaci\u00f3n \u201c.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autorizaba a los obispos a arrestar, encarcelar y examinar a los delincuentes y entregarlos al brazo secular si eran relapsos o se hab\u00edan negado a abjurar. Los condenados \u201chab\u00edan de ser quemados\u201d en un lugar elevado, ante el pueblo. Este decreto se debi\u00f3 probablemente a la influencia del obispo Arundel, pero no era otra cosa que la aplicaci\u00f3n a Inglaterra de una ley com\u00fan en la cristiandad. Una vez aprobada inmediatamente se aplic\u00f3 a William Sawtrey, un sacerdote londinense, que hab\u00eda abjurado previamente pero que era relapso que ahora se negaba a declarar su creencia en la transubstanciaci\u00f3n o reconocer la autorizada de la iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No volvi\u00f3 a haber ejecuciones hasta 1410 y el decreto fue misericordiosamente aplicado por los obispos. Se hicieron grandes esfuerzos para examinar las pruebas cuando un hombre negaba su herej\u00eda y a los relapsos se les daba casi siempre el beneficio de una nueva abjuraci\u00f3n y de hecho los quemados fueron pocos y las retractaciones muchas. Consta que se quemaron 11 herejes hasta el acceso de Enrique VII en 1485, aunque es verdad que otros fueron ejecutados como traidores por estar implicados en actos de abierta rebeli\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actividad de los Lolardos durante los primeros treinta a\u00f1os del siglo quince fue enorme y su influencia se extendi\u00f3 por lugares del pa\u00eds que no hab\u00edan sido afectados al principio. El este del pa\u00eds se convirti\u00f3 al lolardismo y permaneci\u00f3 durante mucho tiempo como centro del mismo. Mientras tanto, las autoridades eclesi\u00e1sticas continuaron reprimi\u00e9ndolo. En 1407 un s\u00ednodo celebrado en Oxford, presidido por Arundel, emiti\u00f3 decretos para regular la predicaci\u00f3n, la traducci\u00f3n de las Escrituras,  la educaci\u00f3n  teol\u00f3gica en las escuelas y en la universidad. Un cuerpo de censores de Oxford condenaron en 1410 no menos de 267 proposiciones recogidas de los escritos de Wicleff y finalmente, el Concilio de Constanza, en 1415, le declar\u00f3 hereje solemnemente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece que estas diferentes medidas tuvieron \u00e9xito al menos entre los cl\u00e9rigos, de manera que el lolardismo se convirti\u00f3 cada vez m\u00e1s en un movimiento laico, conectado con frecuencia con el descontento pol\u00edtico. Durante el reinado de Enrique V su l\u00edder fue Sir John Oldcastle, com\u00fanmente conocido como Lord Cobham, por su matrimonio con la heredera Cobham. Era un notorio lolardo hac\u00eda mucho tiempo, pero su posici\u00f3n y riqueza le proteg\u00edan  y no se procedi\u00f3 contra \u00e9l hasta 1413. Despu\u00e9s de muchas vacilaciones fue arrestado, juzgado y sentenciado como hereje, pero se escap\u00f3 de la Torre y organiz\u00f3 un levantamiento en las afueras de Londres en 1414. El joven rey suprimi\u00f3 personalmente el movimiento, pero Oldcastle logr\u00f3 escapar de nuevo, permaneciendo oculto y , al parecer propiciando algunas asonadas espor\u00e1dicas, especialmente durante la ausencia del rey Enrique en Francia. Por fin fue capturado en la frontera occidental, condenado por el Parlamento y ejecutado en 1417. Su actividad y personalidad dejaron una gran impresi\u00f3n en sus contempor\u00e1neos y sus pobres seguidores pusieron en el una confianza fan\u00e1tica. Sin duda produjo una opini\u00f3n exagerada sobre el n\u00famero y ubicuidad de los lolardos, porque Thomas Walden, que escribi\u00f3 sobre estos tiempos supon\u00eda que pod\u00edan tomar el poder y estar en posici\u00f3n de perseguir a los cat\u00f3licos. Esta situaci\u00f3n de inquietud se mantuvo durante la primera parte del reinado de Enrique VI. Hubo muchas retractaciones aunque pocas ejecuciones y en la Convocaci\u00f3n de 1429 se lamentaban de que la herej\u00eda siguiera creciendo en las provincias del sur.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1413 hubo un peque\u00f1o levantamiento de herejes en Abingdon, pero desde esta fecha el lolardismo comenz\u00f3 a declinar y cuando, alrededor de 1445, Richard Pecock escribi\u00f3 su desafortunado \u00abRepressor of overmuch blaming the Clergy,\u00bb apenas eran ya una amenaza para la Iglesia y el Estado, como hab\u00edan sido en tiempos de Walden. Fueron disminuyendo en n\u00famero e importancia, aunque las actas de los tribunales episcopales muestran que siguieron sobreviviendo en sus antiguas centros: Londres, Coventry, Leicester y el este del pa\u00eds. Eran , sobre todo, peque\u00f1os artesanos. William Wych, un sacerdote, fue ejecutado en 1440, pero era ya un anciano y pertenec\u00eda a la primera generaci\u00f3n de Lolardos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El aumento de citaciones por herej\u00eda en tiempos de Enrique VII se debi\u00f3 probablemente a la renovada actividad de los obispos en tiempo de paz  m\u00e1s que a un renacimiento del lolardismo.  Pero si que se dio ese resurgimiento bajo Enrique VIII, ya que en un mismo d\u00eda fueron quemados dos herejes, en 1511, y diez a\u00f1os m\u00e1s tarde muchos fueron encausados en sus lugares de origen  y hubo algunas ejecuciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el Lolardismo permanec\u00eda vivo \u201cconquistado pero no extinguido\u201d, como dijo Erasmo en 1523, hasta que la Ciencia Nueva entr\u00f3 en el pa\u00eds procedente de Alemania, fue un movimiento que al menos durante medio siglo apenas ejerci\u00f3 influencia en el pensamiento ingl\u00e9s. Los d\u00edas de su popularidad hab\u00edan pasado hac\u00eda ya tiempo y sus m\u00e1rtires apenas llamaron  la atenci\u00f3n. No se puede decir que este riachuelo de herej\u00eda inglesa haya aportado mucho a la marea protestante que venia del continente. Sin embargo dio testimonio de la existencia del descontento de los esp\u00edritus y puede haber preparado el terreno para la revuelta religiosa de los alrededores de Londres y de las zonas orientales, aunque no haya prueba de que ninguno de los primeros y m\u00e1s prominentes reformadores fueran Lolardos antes de ser protestantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nF.F. Urquhart .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcrto por  Tim Drake.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nombre dado a los seguidores de Juan Wicleff, un grupo her\u00e9tico muy numeroso en Inglaterra, de la \u00faltima parte del siglo catorce y primera del quince. El nombre se deriva de lollium, una tara, o ciza\u00f1a, pero en Flandes se usaba en el siglo catorce en el sentido de hip\u00f3crita y la frase \u201cLollardi seu &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lollardos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLOLLARDOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25770","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25770","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25770"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25770\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25770"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25770"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25770"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}