{"id":25776,"date":"2016-02-05T17:25:50","date_gmt":"2016-02-05T22:25:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lorenzo-ricci\/"},"modified":"2016-02-05T17:25:50","modified_gmt":"2016-02-05T22:25:50","slug":"lorenzo-ricci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lorenzo-ricci\/","title":{"rendered":"LORENZO RICCI"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">General de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, nacido en Florencia, el 2 de agosto de 1703; falleci\u00f3 en el Castillo de San Angelo en Roma el 24 de noviembre de 1775. Miembro de una de las familias m\u00e1s antiguas e ilustres de la Toscana. Tuvo dos hermanos, uno de ellos fue can\u00f3nigo de la catedral y el otro fue elevado por Francisco I, Gran Duque de Toscana, a la dignidad de primer s\u00edndico del Gran ducado. Enviado muy joven a Prato, para seguir sus estudios bajo la direcci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en la famosa universidad de Cicognini, entr\u00f3 en la Compa\u00f1\u00eda  cuando  ten\u00eda escasamente quince a\u00f1os el 16 de diciembre de 1718, en el noviciado de San Andrea en Roma. Habiendo hecho los cursos usuales de los estudios filos\u00f3ficos y teol\u00f3gicos y  defendido, p\u00fablicamente, dos veces con un \u00e9xito poco com\u00fan su tesis en estas materias, fue encargado consecutivamente de ense\u00f1ar bellas letras y filosof\u00eda, en Siena, y filosof\u00eda y teolog\u00eda en el Colegio Romano, desde el que fue promovido al m\u00e1s alto cargo de su orden. Entretanto, fue admitido a la profesi\u00f3n de los cuatro votos el 15 de agosto de 1736. Alrededor de 1751 su vida regular y moralmente edificante, su discreci\u00f3n, apacibilidad, y simplicidad causaron su designaci\u00f3n para la importante tarea de padre espiritual, deber que desempe\u00f1\u00f3 con satisfacci\u00f3n para todos. En 1755, el padre Luigi Centurione,  que apreciaba sus eminentes cualidades, lo eligi\u00f3 como secretaria de la Sociedad . Finalmente en la decimonona Congregaci\u00f3n fue elegido general por voto un\u00e1nime, (21 de mayo de 1758). Fue el periodo m\u00e1s  tormentoso y angustioso de su existencia, cuando el capitulo de la Compa\u00f1\u00eda puso su gobierno y sus destinos en manos de un hombre profundamente virtuoso y dotado de m\u00e9ritos poco usuales, pero inexperto en el arte de gobernar y que siempre hab\u00eda vivido apartado del mundo y las intrigas diplom\u00e1ticas. El histori\u00f3grafo Julius Cordara, que vivi\u00f3 cerca de Ricci y parece haberlo conocido \u00edntimamente, deplor\u00f3 esta elecci\u00f3n: \u00abEundem tot, inter iactationes ac fluctus cum aliquid praeter morem audendum et malis inusitatis inusitata remedia adhibenda videbantur, propter ipsam nature placiditatem et nulla unquam causa incalescentem animum, minus aptum arbitrabar\u00bb (a causa de su naturaleza pl\u00e1cida y temperamento apacible, lo consider\u00e9 como poco adecuado para un tiempo donde la perturbaci\u00f3n y la tormenta parec\u00edan requerir la aplicaci\u00f3n extraordinaria de inusuales remedios para inusuales males). (Denkwurdigkeiten der Jesuiten, p.19.)  Por otro lado, debe admitirse que el nuevo general no estaba desorientado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su primera entrevista con Clemente XIII, qui\u00e9n hab\u00eda asumido la tiara el 6 de julio de 1758 y siempre se hab\u00eda mostrado profundamente ligado a los jesuitas, el Papa le aconsej\u00f3 \u00ab\u00bbSilentium, patientiam et preces; cetera sibi curae fore\u00bb (Cordara, op. cit., 22), Silentium, preces de et de patientiam; el cetera sibi curae frente\u00bb (Cordara, el op. el cit., 22), el santo superior sigui\u00f3 al pie de la letra esta l\u00ednea de conducta e incesantemente la inculc\u00f3 a sus subordinados. Las siete cartas enc\u00edclicas que les dirigi\u00f3 en los quince a\u00f1os de su generalato, respiran todas dulzura y la m\u00e1s tierna piedad y celo por su perfecci\u00f3n religiosa. \u00abPreces vestras\u00bb, dice en la \u00faltima, el 21 de febrero de 1773, \u00abanimate omni pietatis exercitio accurate fervideque obeundo, mutua inter vosmetipsos caritate, obedientia et observantia erga eos qui vobis Dei loco sunt, tolerantia laborurn, aerumnarum, paupertatis, contumeliarum, secessu et solitudine, prudentia et evangelica in agendo simplicitate, boni exempli operibus, piisque colloquiis\u00bb  (Que vuestras oraciones sean animadas por toda pr\u00e1ctica de piedad, con caridad mutua entre vosotros, obediencia y respeto para aqu\u00e9llos que Dios ha puesto un su lugar para vosotros, por la paciencia en el trabajo, las penalidades, la pobreza, el ultraje, el retiro y la soledad, por la prudencia y la evang\u00e9lica conducta de simplicidad, el ejemplo de las buenas obras y las conversaciones p\u00edas). (Epistolae praepositorum generalium S.J., 11, Ghent 1847, 306). Sin embargo, este hombre p\u00edo y profundamente honrado, no estaba falto, en ocasiones, de valor y firmeza. Cuando se le sugiri\u00f3 salvar las provincias francesas de su orden,  d\u00e1ndoles un superior completamente independiente del general de Roma, se neg\u00f3 a transgredir las constituciones confiadas a su cuidado y profiri\u00f3 al papa el tan famoso dichorefr\u00e1n: \u00abSint ut sunt aut non sint\u00bb (Son como son o no son). (Cordara, op.cit., 35)  Desgraciadamente puso toda su confianza en su ayudante para Italia, el padre Tim\u00f3n, de origen griego, \u00abvir quippe praefidens sibi, iudiciique sui plus nimio tenax\u00bb (Idem, op. cit., 20), qui\u00e9n, como muchos otros,  esperaba que la Compa\u00f1\u00eda  se salvara por un milagro de la Providencia. Cuando, a la masa de folletos dirigidos contra los Jesuitas, el episcopado portugu\u00e9s a\u00f1adi\u00f3 el refuerzo de sus cartas pastorales, varios obispos escribieron cartas al papa, que eran grandes elogios de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y su Instituto, y Clemente XIII se apresur\u00f3 a enviar una copia al padre Ricci . Era una brillante apolog\u00eda para la orden,  Cordara y muchos de su hermanos consideraron conveniente publicar esta correspondencia por completo con el \u00fanico t\u00edtulo: \u00abludicium Ecclesiae, universae, de statu praesenti Societatis Iesu\u00bb (op. cit., 26). Tim\u00f3n, que imagin\u00f3 que nadie se atrever\u00eda a hacer cualquier cosa contra los Jesuitas de Portugal, era de contraria opini\u00f3n, y el general fue vencido por este modo de pensar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desastre tras desastre, Ricci experiment\u00f3 las m\u00e1s serias dificultades materiales ayudando a los miembros que fueron expulsados de cada pa\u00eds. A instancia suya, y quiz\u00e1s incluso con su colaboraci\u00f3n, Clemente XIII, ansioso por el destino de la Compa\u00f1\u00eda, public\u00f3 el 7 de enero de 1765, la Bula \u00abApostolicam pascendi\u00bb, que era una convincente defensa del Instituto y sus miembros (Masson, \u00abLe cardinal de, Bernis depuis son ministere\u00bb 80). Pero ni siquiera la intervenci\u00f3n del pont\u00edfice podr\u00eda parar el torrente devastador. Tras la supresi\u00f3n de los Jesuitas en N\u00e1poles y el ducado de Parma,  los embajadores de Francia, Espa\u00f1a, y Portugal fueron (enero de 1769) a para pedir oficialmente al papa la supresi\u00f3n total de la sociedad. Fue un golpe mortal para Clemente XIII, qui\u00e9n falleci\u00f3 algunos d\u00edas despu\u00e9s (el 2 de febrero de 1769) de un ataque de apoplej\u00eda. Su sucesor, el conventual Ganganelli, poco se lo pareci\u00f3. Cualesquiera que hubieran sido sus simpat\u00edas hacia la orden, antes de su elevaci\u00f3n al soberano pontificado, y su deuda con Ricci,  que hab\u00eda usado su poderosa influencia para asegurarle el capelo de cardenal,  es indiscutible que, una vez se convirti\u00f3 en papa, asumi\u00f3, al  menos en apariencia, una actitud hostil. \u00abSe palam Jesuitis infensum praebere atque ita quidem, ut ne generalem quidem praepositum in conspectum admitteret\u00bb (Cordara, 43). No hay  necesidad de repetir, siquiera brevemente, la historia del pontificado de Clemente XIV (18 de mayo de 1769 &#8211; 22 de septiembre de 1774) que estuvo absorto por sus medidas para provocar la supresi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. A pesar de las exacciones y las ultrajantes injusticias que las casas de los jesuitas sufr\u00edan, incluso en Roma, el general no abandon\u00f3 la esperanza de una r\u00e1pida liberaci\u00f3n, como se testifica por la carta que escribi\u00f3 a Cordara el d\u00eda despu\u00e9s de la fiesta de San Ignacio, en 1773 (Cordara, loc. cit., 53). Aunque el Breve de abolici\u00f3n se hab\u00eda firmado por el papa diez d\u00edas antes, al padre Ricci se le notific\u00f3 de repente en la tarde del 16 de agosto. Al d\u00eda siguiente se le asign\u00f3 el Colegio Ingl\u00e9s como residencia, hasta el 23 de septiembre de 1773, cuando fue trasladado al Castillo de San Angelo d\u00f3nde permaneci\u00f3 en estricta cautividad los restantes dos a\u00f1os de su vida. La vigilancia era tan severa que no supo de la muerte de su secretario Cornolli, encarcelado con \u00e9l y en su vecindad, hasta seis meses despu\u00e9s del hecho. Para satisfacer el odio de sus enemigos, su proceso y el de sus compa\u00f1eros fue precipitado, pero el juez acab\u00f3 reconociendo \u00abnunquam objectos sibi reos his innocentiores; Riccium etiam ut hominem vere sanctum dilaudabat\u00bb (Cordara, op. cit., 62); y el cardinal de Bernis se  atrevi\u00f3 a escribir (el 5 de julio): \u00bb no hay, quiz\u00e1s, pruebas suficientes para los jueces, pero hay suficientes para los hombres honrados y razonables\u201d (Masson, op. cit., 324).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La justicia requiri\u00f3 que el ex-general fuera puesto en seguida en libertad, pero nada se hizo, aparentemente por miedo, no fuera que los dispersos Jesuitas se reunieran alrededor de su antigua cabeza para reconstruir su sociedad en el centro del Catolicismo. Al final de agosto de 1775, Ricci envi\u00f3 una apelaci\u00f3n al nuevo papa, P\u00edo VI, para obtener su liberaci\u00f3n. Pero, mientras sus demandas eran consideradas por el c\u00edrculo del soberano Pont\u00edfice, la muerte vino a llamar al venerable anciano al tribunal del Juez supremo. Cinco d\u00edas antes, cuando iba a recibir el Santo Vi\u00e1tico, hizo su doble protesta: (1)\u00bb Declaro y protesto que la suprimida Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas no ha dado ninguna causa para su supresi\u00f3n; esto yo lo declaro y protesto con toda la certeza moral que un superior bien informado puede tener de su orden. (2) Declaro y protesto que yo no he dado causa alguna, incluso la m\u00e1s ligera, para mi encarcelamiento; esto lo declaro y protesto con la certeza suprema y la evidencia que cada uno tiene de sus propias acciones. S\u00f3lo hago esta segunda protesta porque es necesario para la reputaci\u00f3n de la suprimida Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas de la que yo era el general (Murr, \u00abJournal zur Kunstgeschichte\u00bb, IX, 281.)  Para hacer honor a su memoria, el papa hizo celebrar suntuosos servicios f\u00fanebres en la iglesia de San Juan de los Florentino, cerca del Castillo de San Angelo. Como se acostumbraba para los prelados, el cuerpo se puso en un t\u00famulo. Fue llevado por la tarde a la Iglesia del Gesu d\u00f3nde fue inhumado en la b\u00f3veda reservada para el entierro de sus predecesores en el gobierno de la orden.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CORDARA, Denkw\u00fcrdigkeiten in D\u00d6LLINGER, Beitr\u00e4ge zur politischen, kirchlichen und Culturgesch., III (1882), 1-74. Estas memorias tienen mucho peso ya que Cordara habla con severidad de sus compa\u00f1eros y de la Socidad de Jes\u00fass. CARAYON, Documentos in\u00e9ditos concernientes  a la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, XVII, El padre Ricci y la supresi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en 1773, CLXXIV (Poitiers, 1869); Epistoloe proepositorum generalium Societatis Jesu, If (Ghent, 1847); SMITH, The Suppression of the Society of Jesus in The Month (1902-03); MURR, Journal zur Kunstgesch. u. zur allgemeinen Litteratur, IX (Nuremberg, 1780), 254-309; MASSON, Le Cardinal de Bernis depuis son ministere 1758-1794 (Paris, 1903), una buena colecci\u00f3n de documentos, pero el autor desconoce la historia de los Jesuitas; RAVIGNAN, Clemente XIII et Clemente XIV, volumen de historia suplementaria, documentos hist\u00f3ricos y cr\u00edticos (Paris, 1854); BOERO, Osservazioni sopra l&#8217;istoria del pontificato di Clemente XIV scritta dal P. A. Theiner (2nd ed., Monza, 1854), \u00fatil por los documentos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FRANCIS VAN ORTROY<br \/>\nTranscrito por Jeffrey L. Anderson<br \/>\nTraducido por Quique Sancho.   A.M.D.G\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>General de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, nacido en Florencia, el 2 de agosto de 1703; falleci\u00f3 en el Castillo de San Angelo en Roma el 24 de noviembre de 1775. Miembro de una de las familias m\u00e1s antiguas e ilustres de la Toscana. Tuvo dos hermanos, uno de ellos fue can\u00f3nigo de la catedral y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lorenzo-ricci\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLORENZO RICCI\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25776","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25776","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25776"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25776\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25776"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25776"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25776"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}