{"id":25797,"date":"2016-02-05T17:26:42","date_gmt":"2016-02-05T22:26:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/venerable-luis-de-granada-vita-christi\/"},"modified":"2016-02-05T17:26:42","modified_gmt":"2016-02-05T22:26:42","slug":"venerable-luis-de-granada-vita-christi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/venerable-luis-de-granada-vita-christi\/","title":{"rendered":"VENERABLE LUIS DE GRANADA: VITA CHRISTI"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Un breve sumario de los principales misterios de la vida de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pre\u00e1mbulo para antes de la Vida de Cristo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fray Luis de Granada\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al cristiano lector\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tratado precedente 1 , cristiano lector, sirve para el uso de la oraci\u00f3n vocal, la cual con palabras humildes y devotas habla y negocia con Dios. Esta manera de orar, entre otros muchos provechos que tiene, uno y muy principal es, ser un grande est\u00edmulo y incentivo de devoci\u00f3n, cuando m\u00e1s derramado y fr\u00edo est\u00e1 nuestro coraz\u00f3n. Porque como \u00e9l sea tan malo de recoger en este tiempo, por el distraimiento de los pensamientos, no tenemos entonces otro m\u00e1s f\u00e1cil remedio que apegarlo a las palabras de Dios, que son como unas brasas y saetas encendidas, para que con ellas se encienda y despierte a devoci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas el tratado presente servir\u00e1 al uso de la oraci\u00f3n mental, que se hace con lo \u00edntimo del coraz\u00f3n, en la cual entreviene la consideraci\u00f3n de las cosas celestiales, que es la principal causa de la devoci\u00f3n, como dice el santo Doctor 2 . De manera que as\u00ed como los ni\u00f1os unas veces andan en pies ajenos, y otras, cuando ya son mayores, en los suyos proprios, as\u00ed el siervo de Dios debe tratar en la oraci\u00f3n con \u00c9l, unas veces con palabras ajenas, pronunci\u00e1ndolas con toda devoci\u00f3n, y otras con las suyas propias, que es con las que su devoci\u00f3n o su necesidad le ense\u00f1are. En esta cuenta entra el ejercicio de la consideraci\u00f3n de las cosas divinas, que es el proprio pasto y mantenimiento de nuestra \u00e1nima.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y entre otras muchas cosas que hay que considerar, una de las m\u00e1s principales es la vida y pasi\u00f3n de Cristo, que es universalmente provechosa para todo g\u00e9nero de personas, as\u00ed principiantes como perfectas. Porque \u00e9ste es el \u00e1rbol de vida que est\u00e1 en medio del para\u00edso de la Iglesia, donde hay ramas altas y bajas, las altas para los grandes, que por aqu\u00ed suben a la contemplaci\u00f3n de la bondad, caridad, sabidur\u00eda, justicia y misericordia de Dios, y las bajas para los peque\u00f1os, que por aqu\u00ed contemplan la grandeza de los dolores de Cristo y la fealdad de sus pecados, para moverse a dolor y compasi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es uno de los m\u00e1s propios ejercicios del verdadero cristiano, andar siempre en pos de Cristo, y seguir al Cordero por doquiera que va. Y esto es lo que Isa\u00edas nos ense\u00f1\u00f3 cuando, seg\u00fan la translaci\u00f3n caldea, dijo que los justos y los fieles ser\u00edan la cinta de las renes de Cristo, y que andar\u00edan siempre al derredor de \u00e9l 3 . Lo cual espiritualmente se hace cuando el verdadero siervo de Cristo nunca se aparta de \u00c9l, ni le pierde jam\u00e1s de vista, acompa\u00f1\u00e1ndole en todos sus caminos, meditando en todos los pasos y misterios de su vida sant\u00edsima. Porque verdaderamente no es otra cosa Cristo, para quien tiene sentido espiritual, sino como dice la Esposa, un suav\u00edsimo b\u00e1lsamo derramado 4&#160;: el cual, en cualquier paso que le mir\u00e9is, est\u00e1 siempre echando de s\u00ed olor de santidad, de humildad, de caridad, de devoci\u00f3n, de compasi\u00f3n, de mansedumbre y de todas las virtudes. De donde nasce que as\u00ed como el que tiene por oficio tratar o traer siempre en las manos cosas olorosas, anda siempre oliendo a aquello que trata, as\u00ed el cristiano que de esta manera trata con Cristo, viene por tiempo a oler al mismo Cristo, que es, a parescerse con Cristo en la humildad, en la caridad, en la paciencia, obediencia y en las otras virtudes de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues para este efecto se escribi\u00f3 este presente tratado, que es de los principales pasos y misterios de la vida de Cristo, poniendo brevemente al principio de cada uno la historia de aquel paso, y despu\u00e9s apuntando con la misma brevedad algunas piadosas consideraciones sobre \u00e9l, para abrir el camino de la meditaci\u00f3n al \u00e1nima devota. De las cuales, unas sirven para despertar la devoci\u00f3n, otras para la compasi\u00f3n, otras para la imitaci\u00f3n de Cristo, y otras para su amor, y para el agradecimiento de sus beneficios, y para otros prop\u00f3sitos semejantes. Imit\u00e9 en este tratado a otro que S. Buenaventura hizo, llamado \u00c1rbol de la Vida del Crucificado 5 , que para este mismo efecto por este santo Doctor fue compuesto, y p\u00faselo as\u00ed en este breve compendio, para que pudiese traerse en el seno lo que debe siempre andar en el coraz\u00f3n, y as\u00ed pudiese el hombre decir con la esposa de los Cantares: Manonico de mirra es mi amado para m\u00ed, entre mis pechos morar\u00e1 6 . Al cabo, despu\u00e9s de la subida del Se\u00f1or al cielo, puse la venida a juicio, y la gloria del para\u00edso, y las penas del infierno, y el camino para lo uno y para lo otro, que es la muerte, tratando de la memoria de ella, que son las cuatro postrimer\u00edas en que el hombre debe siempre pensar para no pecar. Y despu\u00e9s declar\u00e9 brevemente de la manera que el hombre se hab\u00eda de haber en estos santos ejercicios. Mas antes que descendamos a tratar en particular de estos misterios, quise poner un breve pre\u00e1mbulo del misterio de la encarnaci\u00f3n de Cristo, que ayuda mucho para la consideraci\u00f3n y inteligencia de su vida sant\u00edsima.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comienza un breve sumario de los principales misterios de la vida de Cristo<br \/>\nPre\u00e1mbulo para antes de la vida de cristo,en el cual se trata del misterio inefablede su encarnaci\u00f3n<br \/>\nAcerca del inefable misterio de la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios, la primera y principal cosa que hay que presuponer y considerar, es la grandeza de la bondad y sabidur\u00eda de Dios, que resplandece en la conveniencia de este medio que escogi\u00f3 para nuestra salud. Del bienaventurado san August\u00edn se escribe que al principio de su conversi\u00f3n no se hartaba de contemplar con una maravillosa dulcedumbre la alteza de este consejo que la divina sabidur\u00eda hab\u00eda escogido para encaminar la salud del linaje humano 7 . Pues quien quisiere sentir algo de lo que este Santo sent\u00eda, debe trabajar por entender el abismo de la sabidur\u00eda que en este divino misterio est\u00e1 encerrada. Para lo cual convendr\u00e1 tomar este misterio desde sus primeros principios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues para esto considera primeramente que hay Dios: lo cual es una verdad tan evidente, aun en lumbre natural, que no hay naci\u00f3n en el mundo, por b\u00e1rbara que sea, que no conozca ser as\u00ed, aunque no sepa cu\u00e1l sea el verdadero Dios. Y si preguntas qu\u00e9 cosa sea Dios, eso no se puede explicar con palabras, sino confesando que Dios es una bondad, sabidur\u00eda y hermosura infinita, principio y fin de todas las cosas, criador, gobernador, Se\u00f1or y padre de todo el universo, y una cosa tan grande, que ninguna otra se puede pensar mayor ni mejor, ni a quien el hombre est\u00e9 m\u00e1s obligado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo segundo, piensa consecuentemente que ninguna cosa hay debajo del cielo m\u00e1s justa ni m\u00e1s debida que amar, temer, servir y obedecer a este Se\u00f1or, y vivir conforme a su sant\u00edsima voluntad. \u00c9sta es la cosa m\u00e1s obligatoria, m\u00e1s necesaria, m\u00e1s honesta, m\u00e1s honrosa, m\u00e1s provechosa y m\u00e1s hermosa de todas cuantas hay y puede haber en el mundo, y la que por m\u00e1s millares de t\u00edtulos es debida, como est\u00e1 claro no s\u00f3lo en lumbre de fe, sino tambi\u00e9n de raz\u00f3n, como lo confiesan todas las naciones del mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo tercero, considera profundamente cu\u00e1n inh\u00e1bil qued\u00f3 el hombre por la ca\u00edda de nuestros primeros padres para cumplir con esta obligaci\u00f3n, cu\u00e1n ciego, cu\u00e1n enfermo, cu\u00e1n sensual, cu\u00e1n terreno, cu\u00e1n f\u00e1cil para los vicios y cu\u00e1n pesado para las virtudes, cu\u00e1n apetitoso para las cosas sensuales, cu\u00e1n desgustoso para las espirituales, cu\u00e1n cuidadoso de las cosas de esta vida, cu\u00e1n descuidado para las de la otra, cu\u00e1n aficionado a su cuerpo, cu\u00e1n olvidado de su \u00e1nima, cu\u00e1n sol\u00edcito por lo presente, que es moment\u00e1neo, y cu\u00e1n descuidado de lo futuro, que es eterno, cu\u00e1nta cuenta tiene con los hombres, cu\u00e1n poca o ninguna con Dios. Y la causa de todos estos males fue haber ofendido y indignado contra s\u00ed a Dios, y haberse por su propia culpa entregado al enemigo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo cuarto, considera cu\u00e1n conveniente cosa era que socorriese Dios al hombre en esta tan grande necesidad. Porque si es voz de toda la filosof\u00eda que el Autor de la naturaleza no falta en las cosas necesarias, pues vemos que ni en la tierra, ni en la mar, ni en el aire hay animal, ni gusano, ni gusarapito, por peque\u00f1o que sea, a quien falte la divina providencia, \u00bfc\u00f3mo hab\u00eda de faltar a la m\u00e1s excelente de todas sus criaturas, y en la mayor de todas sus necesidades? Y dem\u00e1s de esto, si el hombre por malicia ajena hab\u00eda sido derribado, raz\u00f3n era que la virtud ajena ayudase a quien la maldad ajena tanto desayud\u00f3, porque as\u00ed fuese el hombre tan capaz de bien como de mal, pues le pod\u00eda ayudar lo uno, como le pudo desayudar lo otro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo quinto, mira tambi\u00e9n que para que este remedio y socorro fuese m\u00e1s bien encaminado, conven\u00eda que viniese por le ministerio de uno. Porque as\u00ed como fue uno el que destruy\u00f3 a todos, as\u00ed tambi\u00e9n conven\u00eda que uno fuese el que salvase a todos: y as\u00ed como uno fue el destruidor del g\u00e9nero humano, as\u00ed otro fuese su reparador, para que por el camino que hab\u00eda venido la dolencia, por ese mismo viniese la medicina. Y dem\u00e1s de esto, porque esta orden guarda Dios en todo este universo, que en cada linaje de cosas haya una nobil\u00edsima que sea como cabeza de todas las otras, la cual influya y comunique su virtud a todas ellas y sea causa de toda la perfecci\u00f3n que hay en ellas, como vemos en el sol, que es causa de toda la luz que hay en las estrellas, y en el primer cielo que se mueve, que es causa de todos los otros movimientos del mundo. Pues conforme a esto conven\u00eda que en el linaje de las cosas santas hubiese un sumamente santo que las santificase a todas y fuese causa de la santidad de todas. Ten\u00edamos, pues, necesidad de un tal santo, que nos santificase, de un salvador que nos salvase, de un padre que nos reengendrase, de un rey que nos defendiese, de un sacerdote que por nosotros rogase, y de un sacrificio que por nosotros se ofreciese, de un reconciliador que nos hiciese amigos con Dios, y de un fiel abogado y medianero que por nosotros entreviniese. Pues si de todos estos t\u00edtulos y de todos estos oficios y beneficios ten\u00eda necesidad del hombre, que con tantas inhabilidades y manqueras hab\u00eda quedado, \u00bfqui\u00e9n pudiera suplir mejor todas estas faltas, y soldar todas estas quiebras, y curar todas estas llagas, y hacer todos estos oficios, y ser medianero entre Dios y los hombres, que Aqu\u00e9l que juntamente era Dios y hombre, tan amigo de los hombres, porque era verdaderamente hombre, y tan amigo de Dios, porque era verdaderamente hombre, y tan amigo de Dios, porque era verdadero Dios, tan h\u00e1bil para deber, pues era del linaje del hombre culpado, y tan poderoso para pagar, pues era Dios todopoderoso? Claro est\u00e1, pues, que as\u00ed como no hay en el cielo ni en la tierra otra persona mejor que el Hijo de Dios, as\u00ed nadie pod\u00eda mejor dar cabo a esta obra, llevando el negocio por v\u00eda y orden de justicia, que el mismo Hijo de Dios. Y as\u00ed conven\u00eda por cierto que ello fuese: porque si en las obras de naturaleza dicen los fil\u00f3sofos que Dios siempre hace lo mejor y lo m\u00e1s perfecto, mucho mas conven\u00eda esto en las obras de gracia, que cuanto son m\u00e1s perfectas, tanto se deben hacer con mayor providencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 con palabras explicar la muchedumbre de bienes y provechos que de esta manera de remedios se siguieron? Porque, dejados aparte otros muchos provechos, y supuesta la deuda general del linaje humano, y la inhabilidad con que hab\u00eda quedado, as\u00ed para amar a Dios como para todas las otras virtudes, \u00bfqu\u00e9 medio pod\u00eda haber m\u00e1s conveniente para satisfacer a Dios, y conocer a Dios, y esperar en Dios, y amar a Dios, y tener que ofrecer a Dios? \u00bfQu\u00e9 medio pod\u00eda haber mejor? \u00bfQui\u00e9n pod\u00eda mejor satisfacer por deuda infinita, que Se\u00f1or de virtud y dignidad infinita? \u00bfC\u00f3mo pod\u00edamos tener mayor conocimiento de la grandeza de la bondad, justicia, misericordia y providencia de dios, que viendo lo que hizo por el hombre, y de la manera que castig\u00f3 el pecado del hombre? \u00bfQu\u00e9 mayor incentivo para esperar en Dios, que tener m\u00e9ritos de Cristo por nuestra parte, y para amar a Dios, que pon\u00e9rsenos delante tal bondad, tal caridad y tal beneficio de Dios? Si la cuerda de tres ramales es dificultosa de quebrar, \u00bfc\u00f3mo quebrar\u00e1 el amor que de tres lates motivos como \u00e9stos se compone? Pues para tener que ofrecer a Dios, \u00bfqu\u00e9 sacrificio se nos pod\u00eda dar para descargo de nuestras culpas y remedio de nuestras necesidades, m\u00e1s eficaz y m\u00e1s acepto que la muerte del mismo Hijo de Dios? Pues para inclinar al hombre a la virtud de la humildad, de la paciencia, obediencia, pobreza y aspereza de vida, \u00bfqu\u00e9 medio ni qu\u00e9 motivo pudiera haber m\u00e1s poderoso que ver al mismo Dios tan humilde, tan paciente, tan obediente, tan pobre y tan mal tratado por nos? Pues para criar en nuestros corazones odio contra el pecado, \u00bfqu\u00e9 motivo se pod\u00eda dar mayor que ver el odio que Dios mostr\u00f3 contra el, pues tantos y tan grandes extremos hizo por destruirlo? Piense, pues, el hombre cada cosa de \u00e9stas en particular y profundamente, y hallar\u00e1 por cierto que para ninguno de estos fines pudiere haber medio m\u00e1s conveniente: antes le parecer\u00e1 tan conveniente y tan a prop\u00f3sito de cada uno, como si para solo aqu\u00e9l fuera instituido. Y por aqu\u00ed conocer\u00e1 la sabidur\u00eda de Dios, que tan bien supo encaminar lo que conven\u00eda para nuestro remedio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas por ventura dir\u00e1s: Ya que convenga tanto eso al remedio del hombre, no parece que conviene a la gloria de Dios abajarse tanto, que se hiciese hombre y viniese a morir por el hombre. Esta objeci\u00f3n nace de mirar los hombres al hombre de la manera que ahora est\u00e1, que es con todas las vilezas y des\u00f3rdenes que le vinieron por el pecado, y pensando que todo eso tom\u00f3 sobre s\u00ed el Hijo de Dios. Deseng\u00e1\u00f1ense, pues, porque nada de eso tom\u00f3 sobre s\u00ed este Se\u00f1or. Porque \u00c9l apart\u00f3 la naturaleza, de la culpa, que es, lo que Dios hizo, de lo que el hombre hizo, y tomando solamente lo que Dios hizo, dej\u00f3 lo que el hombre hizo: aunque por nuestra causa tom\u00f3 los tormentos y la muerte que sin deberla padeci\u00f3. Preservando, pues, la naturaleza de todos estos defectos, adorn\u00f3la y ennobleci\u00f3la, sobre todo lo que se puede encarecer, con tanta abundancia de riquezas espirituales, de virtudes, de sabidur\u00eda, de poder y de gracias tantas y tan admirables, que no fue deshonra suya, sino grand\u00edsima gloria hacerse tal hombre cual se hizo. No ser\u00eda deshonra de un rey vestir un sayo de picote, si estuviese todo sembrado de franjas de oro y piedras preciosas: porque la bajeza que ten\u00eda por parte de la materia, se encubr\u00eda con la hechura. Y lo mismo hizo aqu\u00ed el Hijo de Dios: porque aunque el pa\u00f1o era bajo, \u00c9l lo supo adornar con tantas riquezas y labores obradas por mano del Esp\u00edritu Santo, que no fuese deshonra suya vestirse de \u00e9l. Porque claro est\u00e1 que ya que Dios quer\u00eda hacerse hombre, en su mano estaba hacerse tal hombre cual conviene que fuese el que hab\u00eda de ser Dios y hombre: y as\u00ed lo hizo. Y dem\u00e1s de esto, el fin para que ven\u00eda requer\u00eda esta manera de h\u00e1bito tan humilde. Porque as\u00ed como no es cosa indigna de la persona real vestirse de picote o de sayal, cuando va a caza, porque para este prop\u00f3sito m\u00e1s arma el sayal que la tela de oro, as\u00ed tambi\u00e9n (pues el Hijo de Dios ven\u00eda al mundo a reformar el mundo, que es, a hacer guerra a la vanidad, a las riquezas y deleites, \u00e9ste era el h\u00e1bito que m\u00e1s conven\u00eda para este prop\u00f3sito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esta grandeza concuerdan todas las dem\u00e1s, as\u00ed las que precedieron como las que acompa\u00f1aron y se siguieron despu\u00e9s de este misterio. Porque antes de esta venida precedieron entre jud\u00edos y gentiles infinitas profec\u00edas y figuras que la denunciaron y prometieron por todas las edades y siglos desde el principio del mundo: y cuando hubo de venir, vino tambi\u00e9n de la manera que conven\u00eda a tan alta Majestad. Ca fue concebido como conven\u00eda a Dios, porque de Esp\u00edritu Santo; naci\u00f3 como Dios, porque de madre virgen; convers\u00f3 en este mundo como Dios, obrando infinitos beneficios; y muri\u00f3 como Dios, pues todos los elementos del mundo hicieron sentimiento en su muerte; y pues que despu\u00e9s de muerto resucit\u00f3 de los muertos, y subi\u00f3 a los cielos, y de ah\u00ed envi\u00f3 al Esp\u00edritu Santo. De manera que aunque \u00c9l fue hombre como nosotros en la naturaleza, no lo fue en la dignidad y en la gloria. Hombre fue de verdad como nos: mas concebido, como dijimos, de Esp\u00edritu Santo, nacido de madre virgen, alabado de \u00e1ngeles, anunciado de profetas y deseado de todas las gentes. Hombre fue como nos: hombre que santificaba los hombres, que sanaba los enfermos, que alumbraba los ciegos, que alimpiaba los leprosos, que hac\u00eda andar a los cojos y resucitaba los muertos. Hombre fue como nos; mas hombre a quien obedec\u00eda la mar, a quien serv\u00edan los elementos, a quien testificaban los cielos, de quien temblaban los demonios, y a quien glorificaban las voces de Dios. Hombre fue, y as\u00ed muri\u00f3 como hombre; m\u00e1s muerto venci\u00f3 la muerte, y sepultado saque\u00f3 al infierno; y saqueado el infierno, subi\u00f3 al cielo; y subido al cielo, envi\u00f3 al Esp\u00edritu Santo y santific\u00f3 al mundo. Y quien quisiere ver esta santificaci\u00f3n, ponga los ojos en aquella felic\u00edsima edad de la primitiva Iglesia, y ver\u00e1 los desiertos poblados de monjes, y los poblados llenos de m\u00e1rtires, de confesores y de doctores y v\u00edrgenes. Ver\u00e1 derribados los templos de los \u00eddolos, ver\u00e1 vencidos los tiranos, ver\u00e1 convertido el mundo: y entender\u00e1 que nadie era poderoso para hacer tan grandes maravillas, sino Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que despu\u00e9s de todo esto se sigui\u00f3, fue esta renovaci\u00f3n del mundo, acompa\u00f1ada con los triunfos admirables que en esta jornada alcanz\u00f3. Porque primeramente triunf\u00f3 del reino del diablo, que cuasi en todo el mundo era adorado, cuyos altares y templos derrib\u00f3. Triunf\u00f3 del mundo, cuyos reyes y emperadores, no peleando, sino padeciendo, venci\u00f3 y subject\u00f3. Triunf\u00f3 de sus enemigos, cuya rep\u00fablica y templo hasta hoy d\u00eda destruy\u00f3 y puso en perpetuo cautiverio. Y lo que m\u00e1s es, triunf\u00f3 del pecado, que tan apoderado estaba de todos los hombres del mundo, pues tanta muchedumbre de santos se levantaron de nuevo, que vencieron este tirano, vencedor de todos los reyes y emperadores del mundo. Y finalmente, triunf\u00f3 del infierno, pues lo saque\u00f3: y tambi\u00e9n del cielo, pues nos lo abri\u00f3: y triunfar\u00e1 despu\u00e9s de la muerte, cuando le har\u00e1 restituir todos los muertos y volver a la vida sus despojos. Por lo cual todo se ve claro c\u00f3mo no es deshonra, sino grand\u00edsima gloria, hacerse Dios tal hombre cual aqu\u00ed protestamos y confesamos que se hizo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni hace contra esto haber padecido tan cruel y tan deshonrada muerte, pues en la muerte no hay deshonra, sino en la causa: porque as\u00ed como padecer por maleficios es la m\u00e1s amenguada cosa del mundo, as\u00ed por el contrario, padecer por beneficios, esto es, por la patria, por la justicia, por la fe, por la castidad y por la gloria y obediencia de Dios, es la cosa m\u00e1s gloriosa y m\u00e1s honrosa del mundo: y cuanto mayor fuere por esta causa la ignominia, tanto mayor ser\u00e1 la gloria. Dem\u00e1s de que esta tan gloriosa muerte pari\u00f3 todas las muertes de los m\u00e1rtires, y todas las mortificaciones y virtudes de los confesores y de todos los santos que ha habido en el mundo, los cuales con el ejemplo, esfuerzo y beneficio que de esta gloriosa muerte recibieron, padecieron constantemente todo lo que conven\u00eda padecer por la virtud. Alaba, pues, oh hombre, al Se\u00f1or por este tan grande beneficio, considerando que pudiera \u00c9l desamparar al hombre despu\u00e9s que pec\u00f3, sin perder por eso nada de su derecho, o pudi\u00e9ralo remediar por otro medio que no le fuera tan caro, y no quiso sino por \u00e9ste que a \u00c9l era tan costoso, por ser m\u00e1s conveniente para nuestro remedio. Y pues este Se\u00f1or de tal manera se hizo nuestro medianero, que con sus merecimientos oblig\u00f3 a Dios, y con sus ejemplos a los hombres, el que quisiere valerse de sus merecimientos, es raz\u00f3n que trabaje por imitar sus ejemplos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la Anunciaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora<br \/>\nDespu\u00e9s que se cumpli\u00f3 el tiempo que la divina Sabidur\u00eda ten\u00eda determinado para dar remedio al mundo, envi\u00f3 el \u00e1ngel san Gabriel a una virgen llena de gracia, la m\u00e1s bella y la m\u00e1s pura y escogida de todas las criaturas del mundo: porque tal conven\u00eda que fuese la que hab\u00eda de ser madre del Salvador del mundo. Y despu\u00e9s que este celestial embajador la salud\u00f3 con toda reverencia, y le propuso la embajada que de parte de Dios le tra\u00eda, y le declar\u00f3 de la manera que se hab\u00eda de obrar aquel misterio, que no hab\u00eda de ser por obra de var\u00f3n sino por Esp\u00edritu Santo, luego la Virgen con humildes palabras y devota obediencia consinti\u00f3 a la embajada celestial: y en ese punto el Verbo de Dios omnipotente descendi\u00f3 en sus entra\u00f1as virginales, y fue hecho hombre: para que de esta manera haci\u00e9ndose Dios hombre, viniese el hombre a hacerse Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed puedes primeramente considerar la conveniencia de este medio que la sabidur\u00eda de Dios escogi\u00f3 para nuestra salud, de la manera que en el pre\u00e1mbulo precedente est\u00e1 platicado, porque \u00e9sta es una de las consideraciones que m\u00e1s poderosamente arrebata y suspende el coraz\u00f3n del hombre en admiraci\u00f3n de esta inefable sabidur\u00eda de Dios, que por tan conveniente medio encamin\u00f3 el negocio de nuestra salud, d\u00e1ndole juntamente con esto gracias, as\u00ed por el beneficio que nos hizo, como por el medio porque lo hizo, y mucho m\u00e1s por el amor con que lo hizo, que sin comparaci\u00f3n fue mayor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de esto pon los ojos en las virtudes excelentes de esta Virgen que Dios escogi\u00f3 para su templo y morada. Mira primeramente la pureza y gloria de su virginidad, pues ella fue la primera que trajo esta invenci\u00f3n al mundo, haciendo voto de perpetua virginidad. Mira su clausura y recogimiento, cual conven\u00eda a tal prop\u00f3sito, y los ejercicios espirituales de oraciones y l\u00e1grimas en que gastar\u00eda las noches y los d\u00edas en aquel su retraimiento. Mira el rigor de su silencio, pues entre tantas palabras como habl\u00f3 el \u00e1ngel, habl\u00f3 ella tan pocas y tan necesarias. Mira tambi\u00e9n su humildad y obediencia en aquel final consentimiento que dio al \u00e1ngel, diciendo: Ecce ancilla Domini 8 , etc. La humildad, en llamarse sierva la que era escogida por madre; y la fe, en creer tan grandes misterios sin pedir se\u00f1al, como Zacar\u00edas y como otros pidieron: y la obediencia, en resignarse y entregarse en las manos del Se\u00f1or para lo que de ella quisiese hacer. Mas sobre todo esto es mucho m\u00e1s para considerar los movimientos, los j\u00fabilos y los ardores que en aquel pur\u00edsimo coraz\u00f3n entonces habr\u00eda con la supervenci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, y con la encarnaci\u00f3n del Verbo Divino, y con el remedio del mundo, y con la nueva dignidad y gloria que all\u00ed se le ofrec\u00eda, y con tan grandes obras y maravillas como all\u00ed le fueron reveladas y obradas en su persona. Mas \u00bfqu\u00e9 entendimiento podr\u00e1 llegar a entender esto como ello fue?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Visitaci\u00f3n a Santa Elisabet<br \/>\nComo el \u00e1ngel dijo a la Virgen que su parienta Elisabet en su vejez hab\u00eda concebido un hijo, dice el evangelista que se parti\u00f3 luego con gran prisa a visitarla. Y entrando en su casa y salud\u00e1ndola h\u00familmente, as\u00ed como oy\u00f3 Elisabet la salutaci\u00f3n de Mar\u00eda, salt\u00f3 de placer el ni\u00f1o en su vientre. Y en este punto fue llena del Esp\u00edritu Santo Elisabet, y exclam\u00f3 con una grande voz, diciendo: Bendita t\u00fa entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. \u00bfY de d\u00f3nde a m\u00ed tan grande bien que la Madre de mi Se\u00f1or venga a m\u00ed, etc. 9 .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tres personas tienes aqu\u00ed en que poner los ojos: el ni\u00f1o, san Juan, su madre y la Virgen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el ni\u00f1o considera una tan extra\u00f1a manera de movimiento y sentir miento como fue el que tuvo en la presencia de Cristo. Porque all\u00ed le fue acelerado el uso de la raz\u00f3n, y le fue dado conocimiento de qui\u00e9n era el Se\u00f1or que all\u00ed ven\u00eda. De lo cual fue tan grande el alegr\u00eda que recibi\u00f3 en su voluntad, que vino a hacer aquella manera de salto y movimiento con el cuerpo, por la grandeza del alegr\u00eda del esp\u00edritu. Donde podr\u00e1s ver que tan grande sea el misterio y beneficio de la encarnaci\u00f3n de Cristo, pues con tal manera de sentimiento y reverencia quiso el Esp\u00edritu Santo que fuese por este ni\u00f1o celebrado, y por consiguiente, qu\u00e9 es lo que debe hacer el que es ya hombre perfecto, pues este ni\u00f1o encerrado en las angosturas del vientre de su madre tal sentimiento tuvo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas en la madre considera qu\u00e9 tan grande ser\u00eda la admiraci\u00f3n y alegr\u00eda de esta santa mujer con el s\u00fabito resplandor de tan grande luz, que es con el conocimiento de tan grandes maravillas como all\u00ed le fueron reveladas, pues en aquel instante por una muy alta manera le fue hecha revelaci\u00f3n cuasi de todo el discurso del evangelio. Porque all\u00ed conoci\u00f3 que aquella doncella que ten\u00eda delante, era Madre de Dios, y que hab\u00eda concebido del Esp\u00edritu Santo, y que el Hijo de Dios hab\u00eda encerrado en sus entra\u00f1as, y que el Mes\u00edas era ya venido, y que el mundo con su venida hab\u00eda de ser reformado: y finalmente all\u00ed conoci\u00f3 todo lo que el \u00e1ngel con la misma Virgen hab\u00eda tratado. Pues si el estilo del Esp\u00edritu Santo es dar el sentimiento de la voluntad conforme a la lumbre que da al entendimiento, \u00bfcu\u00e1les ser\u00edan los ardores y sentimientos de aquella santa voluntad, precediendo tal lumbre en el entendimiento? No hay palabras que basten para explicar esto como es: porque por aqu\u00ed veas cuan grandes sean los dones y favores de Dios, aun en esta vida mortal, para con los suyos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entendido por esta v\u00eda el coraz\u00f3n de esta santa mujer, trabaja, como pudieres, por entender el coraz\u00f3n de la Virgen y las palabras de aquella maravillosa canci\u00f3n que all\u00ed cant\u00f3 sobre este tan alto misterio. Mira cuan alabada es all\u00ed la humildad, cu\u00e1n detestada la soberbia, y cu\u00e1n encarecida la misericordia, la fidelidad y la providencia paternal de Dios para con los suyos. Oh bienaventurada Virgen, \u00bfqu\u00e9 sent\u00eda tu piadoso coraz\u00f3n cuando dec\u00edas: Engrandece mi \u00e1nima a Dios, y mi esp\u00edritu se alegr\u00f3 en Dios, y hizo en m\u00ed grandes cosas el Todopoderoso? 10 . \u00bfQu\u00e9 grandezas y qu\u00e9 maravillas eran esas? No es dado a nosotros escudri\u00f1arlas, sino maravillarnos, y alegrarnos, y quedar at\u00f3nitos con la consideraci\u00f3n de ellas. \u00a1Oh, dichosa suerte la de los justos, pues tan altamente son a veces visitados y consolados de Dios!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revelaci\u00f3n de la virginidad de Nuestra Se\u00f1ora<br \/>\nVuelta la Virgen a su casa, como el santo Josef la vi\u00f3 pre\u00f1ada, y no sab\u00eda de d\u00f3nde esto fuese, dice el evangelista que no queriendo acusarla, se quiso ir y desampararla, hasta que el \u00e1ngel de Dios le apareci\u00f3 en sue\u00f1os y le revel\u00f3 este tan grande misterio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acerca de lo cual primeramente considera la grandeza del trabajo que padescer\u00eda la Virgen en este tiempo, viendo al esposo tan amado con tan grande turbaci\u00f3n y aflicci\u00f3n como consigo tra\u00eda: para que por aqu\u00ed veas c\u00f3mo a tiempos desampara el Se\u00f1or a los suyos, y los ejercita y prueba con grandes angustias y tribulaciones para acrescentar su perfecci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Considera tambi\u00e9n la paciencia, y el silencio, y la confianza con que la Virgen padescer\u00eda este trabajo, pues ni por eso perdi\u00f3 la paz de su consciencia, ni descubri\u00f3 el secreto de aquel gran misterio, ni perdi\u00f3 la confianza de que el Se\u00f1or volver\u00eda por su inocencia, sino puesta en continua oraci\u00f3n, descubr\u00eda y encomendaba al Se\u00f1or su causa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Piensa luego en la revelaci\u00f3n hecha al santo Josef: para que por aqu\u00ed entiendas c\u00f3mo el Se\u00f1or azota y regala, mortifica y da vida, derriba hasta los abismos y saca de ellos, y c\u00f3mo finalmente es verdad lo que dice el Ap\u00f3stol: Sabe muy bien el Se\u00f1or librar a los justos de la tribulaci\u00f3n 11 .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed puedes tambi\u00e9n considerar qu\u00e9 tan grande ser\u00eda el alegr\u00eda de este santo var\u00f3n, cuando hallase inocencia en quien tanto deseaba hallarla, y qu\u00e9 tan grande ser\u00eda el alegr\u00eda de la Virgen viendo, por una parte, el esposo dulc\u00edsimo despenado, y vueltas sus l\u00e1grimas en alegr\u00eda, y, por otra, considerando el socorro de la divina Providencia y la fidelidad que el Se\u00f1or mantiene con todos aqu\u00e9llos que fielmente esperan en \u00c9l. Pues \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda ver all\u00ed con cu\u00e1ntas l\u00e1grimas el esposo pedir\u00eda perd\u00f3n a la esposa de la sospecha pasada, y con qu\u00e9 ojos la mirar\u00eda de ah\u00ed adelante, y con cu\u00e1nta reverencia y acatamiento la tratar\u00eda? Y \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda ver las l\u00e1grimas de la Virgen, y las alabanzas con que alabar\u00edan a Dios toda aquella noche por este tan grande beneficio?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Nacimiento del Salvador<br \/>\nEn aquel tiempo, dice el evangelista que mand\u00f3 el emperador C\u00e9sar Augusto que todas las gentes fuesen a sus tierras a escribirse. Por cuya causa la sagrada Virgen camin\u00f3 de Nazaret a Betleem a cumplir este mandamiento; donde, cumplidos los nueve meses, pari\u00f3 su Hijo, y, como dice el evangelista, lo envolvi\u00f3 en pa\u00f1ales y recost\u00f3 en un pesebre, porque no ten\u00eda otro m\u00e1s conveniente lugar en aquella posada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed puedes primeramente considerar el trabajo que la Virgen pasar\u00eda en este camino, pues el tiempo era tan contrario al caminar, y ella era tan delicada, y la despensa y provisi\u00f3n para el camino tan pobre. Camina, pues, t\u00fa con el esp\u00edritu en esta santa romer\u00eda, y sigue estos pasos piadosos, y sirve en lo que pudieres a estos santos peregrinos, y mira c\u00f3mo en todo este camino unas veces hablan de Dios, otras van hablando con Dios, unas veces orando, otras dulcemente platicando: y as\u00ed alternando los ejercicios, venc\u00edan el trabajo del caminar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pon luego los ojos en la sacrat\u00edsima Virgen, y mira con qu\u00e9 amor y reverencia abrazar\u00eda aquel santo Ni\u00f1o, como lo adorar\u00eda, con que devoci\u00f3n lo arrimar\u00eda a sus pechos y le dar\u00eda su leche, y cu\u00e1les ser\u00edan all\u00ed las alegr\u00edas de su coraz\u00f3n, cu\u00e1ntas las l\u00e1grimas de sus ojos, vi\u00e9ndose madre de tal Hijo, vi\u00e9ndose abrazada en tal tesoro, y vi\u00e9ndose finalmente parida sin dolor ni menoscabo de su pureza virginal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira luego con cu\u00e1nta devoci\u00f3n y compasi\u00f3n lo acostar\u00eda en aquel pesebre: donde hallar\u00e1s maravillosos ejemplos de humildad, pobreza, aspereza y caridad del Hijo de Dios. \u00bfQu\u00e9 mayor humildad que nacer en un establo? \u00bfQu\u00e9 mayor pobreza que los pa\u00f1ales en que fue envuelto? \u00bfQu\u00e9 mayor aspereza que ser en tan tierna edad reclinado en un pesebre? \u00bfQu\u00e9 mayor caridad que ponerse a padecer todos \u00e9stos trabajos por nuestra causa el Se\u00f1or de todo lo criado? Y mira como las cosas mas bajas escogi\u00f3 Dios: por do parece que \u00e9stas deben ser las mejores, aunque todo el mundo lo contradiga.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n tienes aqu\u00ed que mirar, dem\u00e1s de aquellas dos resplandecientes lumbres Madre y Hijo, las l\u00e1grimas y alegr\u00eda del santo Josef, los cantares de los \u00e1ngeles, y particularmente la devoci\u00f3n de los pastores. Y si t\u00fa quieres que te quepa alguna parte de esta fiesta como a ellos, trabaja por imitar la simplicidad, la humildad, la pobreza y las vigilias de ellos, y ser\u00e1s visitado de los \u00e1ngeles y cercado de luz como ellos. No seas doblado, ni malicioso, ni ambicioso: cont\u00e9ntate con las riquezas de la simplicidad, vive seg\u00fan naturaleza, y luego este Ni\u00f1o, amador de simples y de ni\u00f1os, te har\u00e1 participante de estos misterios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cabo de todo esto mira c\u00f3mo la sacrat\u00edsima Virgen meditaba y confer\u00eda todos estos misterios en su coraz\u00f3n, como dice el evangelista, para que por aqu\u00ed veas cu\u00e1n alto y cu\u00e1n divino ejercicio sea la consideraci\u00f3n de la vida de Cristo, pues aquella que fue consumad\u00edsimo dechado de toda perfecci\u00f3n y contemplaci\u00f3n, tan a la continua se ejercitaba en \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Circuncisi\u00f3n del Se\u00f1or<br \/>\nPasados ocho d\u00edas, dice el evangelista que fue circuncidado el Ni\u00f1o, y le fue puesto por nombre Jes\u00fas: el cual nombre fue declarado por el \u00e1ngel antes que en el vientre fuese concebido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acerca de este misterio puedes primeramente considerar el dolor que padecer\u00eda aquella delicad\u00edsima y tern\u00edsima carne con este nuevo martirio; el cual era tan grande, especialmente al tercero d\u00eda, que algunas veces acaec\u00eda morir de \u00e9l. Por donde ver\u00e1s lo que debes a este Se\u00f1or, que tan temprano comenz\u00f3 a padecer tan graves dolores y hacer tan dura penitencia por las demas\u00edas y torpezas de tus culpas. Y mira como el primer d\u00eda de su nacimiento derram\u00f3 l\u00e1grimas, y el octavo, sangre: para que veas como no se cansa la caridad de Cristo, y como le va constando el hombre de cada vez m\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Considera tambi\u00e9n el dolor y l\u00e1grimas del santo Josef, que tan tiernamente amaba este Ni\u00f1o, que por ventura fue el ministro de esta circuncisi\u00f3n, y mucho m\u00e1s de su sacrat\u00edsima Madre, que mucho m\u00e1s le amaba, y mira la diligencia que pondr\u00eda en arrullar y acallar el Ni\u00f1o, que como verdadero ni\u00f1o, verdadero Dios, lloraba, y con que reverencia recoger\u00eda aquellas santas reliquias y aquella preciosa sangre, cuyo valor ella tan bien conoc\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira tambi\u00e9n cu\u00e1n tarde comenz\u00f3 el Hijo de Dios a predicar, y cu\u00e1n temprano a padecer, pues a los treinta a\u00f1os comenz\u00f3 la predicaci\u00f3n, y a los ocho d\u00edas padeci\u00f3 la circuncisi\u00f3n y comenz\u00f3 a hacer oficio de redentor. Mira c\u00f3mo aquel esposo de sangre comienza ya a derramar sangre por su esposa la Iglesia. Mira como el segundo Ad\u00e1n, salido del para\u00edso de las entra\u00f1as virginales, comienza ya a saber de bien y de mal, y mira como aquel caudaloso mercader y redentor del linaje humano comienza ya a dar se\u00f1al de la paga advenidera, derramando ahora esta poquita de sangre en prendas de la mucha que adelante derramar\u00e1. Por aqu\u00ed ver\u00e1s con que deseos viene al mundo, pues tan temprano comenz\u00f3 a dar por el hombre este tesoro. Adora, pues, oh \u00e1nima m\u00eda, adora y reverencia esta preciosa gota de sangre, en la cual est\u00e1 todo el precio de tu salud, la cual sola bastara para nuestro remedio, si la superabundante misericordia de Dios no quisiera tan superabundantemente satisfacer por nuestras culpas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira tambi\u00e9n como hoy le ponen por nombre Jes\u00fas, que quiere decir Salvador, para que si la se\u00f1al de pecador te desmayaba, te esfuerce este dulc\u00edsimo y eficac\u00edsimo nombre de Salvador. Adora, pues, oh \u00e1nima m\u00eda, abraza y besa ese dulc\u00edsimo nombre, m\u00e1s dulce que la miel, m\u00e1s suave que el olio, m\u00e1s medicinable que el b\u00e1lsamo, y m\u00e1s poderoso que todos los poderes del mundo. Este es el nombre que deseaban los patriarcas, por quien suspiraban los profetas, a quien repet\u00edan y cantaban los salmos y todas las generaciones del mundo. Este es el nombre que adoran los \u00e1ngeles, que temen los demonios, y de quien huyen todos los poderes contrarios, y con cuya invocaci\u00f3n se salvan los pecadores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La adoraci\u00f3n de los Magos<br \/>\nEntre las maravillas que acaecieron el d\u00eda que el Salvador naci\u00f3, una de ellas fue aparecer una nueva estrella en las partes de oriente: la cual significaba la nueva luz que habla venido al mundo para alumbrar a los que viv\u00edan en tinieblas y en la regi\u00f3n de la sombra de la muerte. Pues conociendo unos grandes sabios, que en aquella regi\u00f3n hab\u00eda, por especial instinto del Esp\u00edritu Santo lo que esta estrella significaba, parten luego a adorar este Se\u00f1or. Y llegados a Jerusal\u00e9n, preguntan por el lugar de su nacimiento. Y informados de esto, y gui\u00e1ndolos la misma estrella que hab\u00edan visto en oriente, llegaron al portalico de Betleem, y all\u00ed hallaron al Ni\u00f1o en los brazos de su Madre; y postrados en tierra, le adoraron y ofrecieron sus dones, que fueron oro, incienso y mirra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Donde puedes primeramente considerar la bondad y caridad inefable de este Se\u00f1or, el cual apenas hab\u00eda nacido en el mundo, cuando luego comenz\u00f3 a comunicar su luz y sus riquezas al mundo, trayendo con su estrella los hombres a s\u00ed desde el cabo del mundo: para que por aqu\u00ed veas que no huir\u00e1 de los que le buscan con cuidado, el que con tanta diligencia busco a los que estaban tan descuidados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n puedes considerar la devoci\u00f3n, la fe y la ofrenda de estos santos reyes, y el misterio que por ella nos es significado. La devoci\u00f3n, en ver a cuanto trabajo y peligro y a cu\u00e1n largo camino se pusieron por ir a adorar a este Se\u00f1or y gozar de su presencia corporal: para que t\u00fa por aqu\u00ed condenes tu pereza, viendo por cu\u00e1n poco trabajo dejas muchas veces de gozar de este mismo beneficio por no acudir a las iglesias y frecuentar ah\u00ed los sacramentos. La fe, viendo con cuanta humildad y reverencia adoraron como a rey y como a Dios al que estaba tan pobremente aposentado y acompa\u00f1ado. Porque si fue grande la fe del buen ladr\u00f3n, que en la cruz conoci\u00f3 el reino, no es menor la de estos santos reyes, que en una tan grande humildad adoraron y reconocieron la Divinidad soberana. M\u00e1s la ofrenda que juntaron con esta fe, nos ense\u00f1a que debemos acampanar nuestra fe con obras dignas de tal fe, pues la fe sin ellas esta muerta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero considerando mas profundamente el misterio de esta ofrenda, hallaremos que en ella est\u00e1 significada la suma y cumplimiento de toda la justicia cristiana. Porque tres cosas comprende esta justicia: que son, cumplir con Dios, y con nos, y con nuestros pr\u00f3jimos; y con estas tres partes cumple perfectamente quien estos tres dones espiritualmente ofrece; conviene saber, el que ofrece incienso de devoci\u00f3n para con Dios, y mirra de mortificaci\u00f3n para consigo, y oro de caridad para con sus pr\u00f3jimos. Con lo primero cumple el hombre, trayendo una continuada oraci\u00f3n y elevaci\u00f3n del esp\u00edritu inflamado para con Dios. Con lo segundo, reformando todas las partes y fuerzas de su cuerpo y \u00e1nima, castigando la carne, mortificando las pasiones, enfrenando la lengua y recogiendo la imaginaci\u00f3n. M\u00e1s con lo tercero cumple, socorriendo a las necesidades de sus pr\u00f3jimos con caridad, y sufriendo sus faltas con paciencia, y trat\u00e1ndolos benignamente con suavidad y buenas palabras. De suerte que el que quisiere ser perfecto cristiano, ha de tener en un coraz\u00f3n tres corazones, conviene saber, un coraz\u00f3n devot\u00edsimo, humil\u00edsimo y inflamad\u00edsimo para con Dios; y otro riguros\u00edsimo y vigilant\u00edsimo para consigo; y otro liberal\u00edsimo, sufrid\u00edsimo y suav\u00edsimo para con los pr\u00f3jimos. Bienaventurado el que adora la Trinidad en unidad, y bienaventurado el que tiene estas tres maneras de corazones en un coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00daltimamente puedes aqu\u00ed considerar el alegr\u00eda que la sagrada Virgen recibir\u00eda en este paso, viendo la devoci\u00f3n y fe de estos santos varones, y levantando los ojos a las esperanzas que aquellas primicias promet\u00edan, y viendo este nuevo testimonio de la gloria de su Hijo entre los otros que hab\u00edan precedido, que eran Hijo sin padre, virgen y madre, parto sin dolor, cantar de \u00e1ngeles, adoraci\u00f3n de pastores, y ahora esta ofrenda de reyes venidos al cabo del mundo. Pues \u00bfcu\u00e1les ser\u00edan aqu\u00ed las alegr\u00edas de su \u00e1nima, y cu\u00e1les las l\u00e1grimas de sus ojos, cu\u00e1les los ardores y j\u00fabilos de su pur\u00edsimo coraz\u00f3n?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La purificaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora<br \/>\nCumplidos los cuarenta d\u00edas que mandaba la ley para haberse de purificar la mujer que par\u00eda, dice el evangelista que fue la Virgen a Jerusal\u00e9n a cumplir esta ley y ofrecer el santo Ni\u00f1o en el templo. Donde fue recibido en los brazos del santo Sime\u00f3n, que tanto tiempo aguardaba por este d\u00eda, y donde tambi\u00e9n fue conocido y adorado por aquella santa viuda Ana, que acudi\u00f3 all\u00ed a esta saz\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed puedes primeramente considerar la humildad profund\u00edsima de esta Virgen, que habiendo quedado de aquel parto virginal m\u00e1s pura que las estrellas del cielo, no se desde\u00f1\u00f3 de subjectar a las leyes de la purificaci\u00f3n y ofrecer sacrificio que pertenec\u00eda a mujeres no limpias. Donde ver\u00e1s cu\u00e1n diferente camino llevan la Madre y el Hijo del que llevamos nosotros. Porque nosotros queremos ser pecadores, y no queremos parecerlo: m\u00e1s Cristo y su Madre no quieren ser pecadores, y no se desde\u00f1an de parecerlo. Porque del Hijo se dice que despu\u00e9s de los ocho d\u00edas se sujet\u00f3 al remedio de la circuncisi\u00f3n, que era se\u00f1al de pecadores, y de la Madre, que despu\u00e9s de los cuarenta d\u00edas se sujet\u00f3 a la ley de la purificaci\u00f3n, que era sacrificio de no limpias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Considera tambi\u00e9n la grandeza del alegr\u00eda que aquel santo Sime\u00f3n recibir\u00eda con la vista y presencia de este Ni\u00f1o: la cual excede todo encarecimiento. Porque cuando este var\u00f3n, que tanto celo ten\u00eda de la gloria de Dios y de la salud de las \u00e1nimas, y que tanto deseaba ver antes de su partida Aqu\u00e9l en cuya contemplaci\u00f3n respiraban los deseos de todos los padres, y en cuya venida estaba la salud y remedio de todos los siglos, cuando le viese delante de s\u00ed, y le recibiese en brazos, y conociese por revelaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo que dentro de aquel corpecico estaba encerrada toda la majestad de Dios, y viene juntamente en presencia de tal Hijo tal Madre, \u00bfqu\u00e9 sentir\u00eda su piadoso coraz\u00f3n con la vista de dos tales lumbreras y con el conocimiento de tan grandes maravillas? \u00bfQu\u00e9 dir\u00eda? \u00bfQu\u00e9 sentir\u00eda? \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda ver all\u00ed las l\u00e1grimas de sus ojos, y los colores y alteraci\u00f3n de su rostro, y la devoci\u00f3n con que cantar\u00eda aquel suav\u00edsimo c\u00e1ntico, en que est\u00e1 encerrada la suma de todo el evangelio? Oh, Se\u00f1or, y cu\u00e1n dichosos son los que os aman y sirven, y cu\u00e1n bien empleados sus trabajos, pues aun antes de la paga advenidera tan grandemente son remunerados en esta vida!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s que as\u00ed hubieres considerado el coraz\u00f3n de este santo viejo, trabaja por considerar y entender el coraz\u00f3n de la sant\u00edsima Virgen, y hallarla has, por una parte, llena de inefable alegr\u00eda y admiraci\u00f3n, oyendo las grandezas y maravillas que de este Ni\u00f1o se dec\u00edan; y por otra, llena de grand\u00edsima y incomparable tristeza mezclada con esta alegr\u00eda, oyendo las tristes nuevas que este santo var\u00f3n del mismo Ni\u00f1o le profetizaba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues \u00bfpor qu\u00e9 quisiste, Se\u00f1or, que tan temprano se descubriese a esta inocent\u00edsima esposa tuya una tal nueva, que le fuese perpetuo cuchillo y martirio toda la vida? \u00bfPor qu\u00e9 no estuviera este misterio debajo de silencio hasta el mismo tiempo del trabajo, para que entonces solamente fuera m\u00e1rtir, y no lo fuera toda la vida? \u00bfPor qu\u00e9, Se\u00f1or, no se contenta tu piadoso coraz\u00f3n con que esta doncella sea siempre virgen, sino quieres tambi\u00e9n que sea siempre m\u00e1rtir? \u00bfPor qu\u00e9 afliges a quien tanto amas, a quien tanto te ha servido, y a quien nunca te hizo por donde mereciese castigo? Ciertamente, Se\u00f1or, por eso la afliges, porque la amas, por no defraudarla del m\u00e9rito de la paciencia, y de la gloria del martirio, y del ejercicio de la virtud, y de la imitaci\u00f3n de Cristo, y del premio de los trabajos, que cuanto son mayores, tanto son dignos de mayor corona. Nadie, pues, infame los trabajos, nadie aborrezca la cruz, nadie se tenga por desfavorecido de Dios, cuando se viere atribulado, pues la m\u00e1s amada y m\u00e1s favorecida de todas las criaturas fue la m\u00e1s lastimada y afligida de todas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Huida a Egipto<br \/>\nDespu\u00e9s que los santos Magos se volvieron a su tierra por otro camino, seg\u00fan que les fue dicho por el \u00e1ngel, viendo Herodes burladas sus esperanzas, como no tuviese nueva cierta del Ni\u00f1o, determin\u00f3 matar todos los ni\u00f1os que hab\u00eda en la tierra de Betleem, por matar entre ellos \u00e9ste que tanto deseaba. Entonces, apareciendo el \u00e1ngel en sue\u00f1os a Josef, le dijo que tomase al Ni\u00f1o y a su Madre, y huyese con ellos a tierra de Egipto, porque Herodes andaba en busca del Ni\u00f1o para lo matar. El cual, levant\u00e1ndose de noche, tomo al Ni\u00f1o y a su Madre, y fuese a Egipto: y estuvo all\u00ed siete a\u00f1os, hasta la muerte de Herodes: despu\u00e9s de la cual, fue otra vez por el mismo \u00e1ngel amonestado que se volviese a la tierra de Israel, porque ya eran muertos los que procuraban la muerte del Ni\u00f1o.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed puedes primeramente considerar cual ser\u00eda el sobresalto que la Virgen recibir\u00eda con \u00e9sta nueva, viendo que un rey tan poderoso andaba en busca del Hijo que ella tanto amaba, para matarlo, y cu\u00e1n ligeramente se levantar\u00eda y desamparar\u00eda toda esa pobreza que ten\u00eda, por poner en cobro aquel tan precioso tesoro, y que l\u00e1grimas de compasi\u00f3n ir\u00eda derramando por todo aquel camino sobre el rostro del Ni\u00f1o que en sus virginales brazos llevaba, viendo como ya comenzaban a cumplirse las profec\u00edas dolorosas de aquel santo viejo Sime\u00f3n, que eran las persecuciones y trabajos que aquel Se\u00f1or hab\u00eda de padecer.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira tambi\u00e9n cu\u00e1l ser\u00eda la vida y los trabajos de aquella Se\u00f1ora todos aquellos siete a\u00f1os que estuvo en tierra de gentiles: donde ve\u00eda adorar piedras y palos en lugar del verdadero Dios, y donde tan poco refrigerio hallar\u00eda entre gente pagana para todas las necesidades que se le ofreciesen, especialmente siendo ella extranjera y pobre; y tan pobre, que por falta de cordero ofreci\u00f3 el d\u00eda de su purificaci\u00f3n un par de t\u00f3rtolas o palominos, que era la ofrenda de los pobres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y juntamente con esto considera cu\u00e1n temprano comenz\u00f3 este Se\u00f1or a padecer destierros, y persecuciones, y contradicciones del mundo: para que por aqu\u00ed entiendan los que fueren miembros suyos y participaren su mismo esp\u00edritu, que no han de esperar menos del mundo de lo que el Se\u00f1or de ellos esper\u00f3. Y as\u00ed tambi\u00e9n entiendan que como despu\u00e9s de nacido Cristo, no falt\u00f3 un Herodes que lo persiguiese, as\u00ed despu\u00e9s de haber nacido \u00c9l espiritualmente en nuestras \u00e1nimas, no han de faltar muchos otros Herodes que le persigan y le quieran matar en ellas, para que no viva en nuestro coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se perdi\u00f3 el Ni\u00f1o Jes\u00fas<br \/>\nY siendo ya el Ni\u00f1o de doce a\u00f1os, subiendo sus padres a Jerusal\u00e9n, seg\u00fan la costumbre del d\u00eda de la fiesta, qued\u00f3se el Ni\u00f1o Jes\u00fas en el templo, sin que ellos lo supiesen. Y despu\u00e9s que lo hallaron menos y lo buscaron tres d\u00edas con grand\u00edsimo dolor, vinieron a hallarlo en el templo, asentado en medio de los doctores, oy\u00e9ndolos y pregunt\u00e1ndolos muy sabiamente, y poniendo a todos en admiraci\u00f3n con la grandeza de su prudencia y con sus respuestas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed puedes considerar primeramente cu\u00e1n grande ser\u00eda el dolor que la sacrat\u00edsima Virgen en estos tres d\u00edas padecer\u00eda, habiendo perdido un tan grande y tan incomparable tesoro, y con cu\u00e1nta diligencia, con cu\u00e1nto cuidado y con cu\u00e1ntas l\u00e1grimas lo buscar\u00eda por todas partes, y con cu\u00e1nta devoci\u00f3n y humildad por una parte suplicar\u00eda a Dios le deparase aquel tesoro, y con cu\u00e1nta obediencia por otra se resignar\u00eda en sus manos y har\u00eda sacrificio de s\u00ed y de su amant\u00edsimo Isaac al com\u00fan Se\u00f1or de ambos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues ya, cuando pasados estos tres d\u00edas de tan grande martirio, lo viniese a hallar en auto de tanta admiraci\u00f3n, Cu\u00e1l ser\u00eda all\u00ed su gozo y su alegr\u00eda! \u00a1Cu\u00e1n dulces abrazos le dar\u00eda! \u00a1Cu\u00e1ntas l\u00e1grimas derramar\u00eda! \u00a1C\u00f3mo se encontrar\u00edan all\u00ed las l\u00e1grimas del dolor y del alegr\u00eda juntamente, las del dolor, por haberlo perdido, y las del alegr\u00eda, por haberle hallado de la manera que le hall\u00f3! Por donde conocer\u00e1s c\u00f3mo no es perpetua la consolaci\u00f3n ni la desconsolaci\u00f3n de los siervos de Dios en este mundo: porque el Se\u00f1or que a tiempos los aflige y ejercita, a tiempos tambi\u00e9n los consuela, y seg\u00fan la muchedumbre de los dolores de su coraz\u00f3n, as\u00ed y mucho mayor es la de su consolaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aprende tambi\u00e9n de aqu\u00ed a no desmayar cuando algunas veces perdieres de vista este Se\u00f1or (quiero decir, el alegr\u00eda y consolaci\u00f3n espiritual que de \u00e9l nos viene), pues esta sacrat\u00edsima Virgen lo perdi\u00f3 sin culpa suya, por sola voluntad y dispensaci\u00f3n divina. Y aprende tambi\u00e9n de ella a resignarte en las manos del mismo Se\u00f1or, cuando as\u00ed le perdieras, estando aparejado a padecer el martirio de esta ausencia por todo el tiempo que \u00c9l fuere servido: aunque no por eso debes aflojar ni descuidarte cuando as\u00ed te vieres, antes en este tiempo debes andar con mayor recaudo, y buscar lo que perdiste, con mayor cuidado, como lo hizo esta Virgen, la cual perdi\u00f3 a tiempos este tesoro para nuestro consuelo, y despu\u00e9s lo busc\u00f3 para nuestro ejemplo, y finalmente lo hall\u00f3 para nuestro esfuerzo. Porque por esta causa hace el Se\u00f1or estas ausencias, para darnos materia de todos estos ejercicios de virtudes. Vase, para humillarnos; viene, para consolarnos; y entreti\u00e9nese para probarnos, y purgarnos, y ejercitarnos, y darnos conocimiento de lo que somos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo \u00faltimo, considera la sujeci\u00f3n y obediencia de este Se\u00f1or para con sus padres, de que hace menci\u00f3n el evangelista, para que espantado de tan grande obediencia y confundido de tu gran soberbia, aprendas de aqu\u00ed a sujetarte y obedecer no solamente a los iguales y mayores, sino tambi\u00e9n a los menores, por ejemplo de este Se\u00f1or. Y mira como desde esta edad hasta los treinta a\u00f1os de su vida no se escribe ni que predicase ni que hiciese alguna maravilla: aunque no hizo poco en callar todo este tiempo, para ense\u00f1arnos a no hablar ni predicar antes de tiempo, para que el mismo Se\u00f1or que es maestro de hablar nos lo fuese tambi\u00e9n del silencio, que no es menos necesario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Bautismo del Se\u00f1or<br \/>\nLlegados pues los treinta a\u00f1os de su edad, camin\u00f3 el Se\u00f1or al r\u00edo Jord\u00e1n a ser all\u00e1 bautizado de san Juan a vueltas de los otros publicanos y pecadores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira, pues, con cu\u00e1nta humildad y mansedumbre y con qu\u00e9 h\u00e1bito y semblante tan humilde se junta el Se\u00f1or de los \u00e1ngeles con los p\u00fablicos pecadores, para recibir el remedio y el lavatorio de los pecados. \u00a1Oh hermosura del cielo, oh fuente de limpieza y de vida! \u00bfQu\u00e9 a ti con el lavatorio de las inmundicias? \u00bfQu\u00e9 a ti con el remedio de los pecados, pues fuiste concebido sin pecado? No era raz\u00f3n que tan grande humildad como esta pasase sin testimonio de alguna grande gloria, pues la condici\u00f3n del Se\u00f1or es humillar los soberbios y glorificar los humildes. Y as\u00ed acaeci\u00f3 en este paso: porque all\u00ed se abrieron los cielos, y bajo el Esp\u00edritu Santo en forma de paloma, y son\u00f3 aquella magnifica voz del Padre que dec\u00eda: Este es mi Hijo muy amado, en quien yo me agrad\u00e9, a \u00c9l o\u00edd. Y generalmente acaeci\u00f3 esto en todos los pasos de la vida de este Se\u00f1or, que dondequiera que \u00c9l m\u00e1s se humill\u00f3, ah\u00ed fue m\u00e1s particularmente glorificado de Dios. Nace en un establo, y ah\u00ed es alabado y cantado en el cielo. Es circundado como pecador, y ah\u00ed le ponen por nombre Jes\u00fas, que quiere decir Salvador de pecadores. Muere en una cruz entre ladrones, y ah\u00ed se oscurecieron los cielos, y tembl\u00f3 la tierra, y se rasgaron las piedras, y resucitaron los muertos, y se alter\u00f3 todo el mundo. Pues as\u00ed en este misterio, por una parte es bautizado como pecador entre pecadores, y por otra es publicado por Hijo de Dios: para que por aqu\u00ed vean todos los que fueren miembros suyos, que nunca jam\u00e1s se humillar\u00e1n por amor de Dios, que no sean por esta causa glorificados y honrados por el mismo Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Ayuno y la Tentaci\u00f3n<br \/>\nAcabado el bautismo, fue llevado el Se\u00f1or por el Esp\u00edritu Santo al desierto, donde estuvo cuarenta d\u00edas ayunando, y orando, y padeciendo diversas tentaciones del enemigo. Todo esto es nuestro, y todo para nuestro bien: la soledad para nuestro ejemplo, la oraci\u00f3n para nuestro remedio, el ayuno para la satisfacci\u00f3n de nuestras deudas, y la pelea con el enemigo para dejarnos vencido y debilitado nuestro adversario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acompa\u00f1a, pues, t\u00fa, hermano m\u00edo, al Se\u00f1or en todos estos ejercicios y trabajos tomados por tu causa, pues aqu\u00ed se est\u00e1n haciendo tus negocios y pag\u00e1ndose tus delitos. Imita en todo lo que pudieres este Se\u00f1or, ora con \u00c9l, ayuna con \u00c9l, pelea con \u00c9l, mora a tiempos en la soledad con \u00c9l, y junta tus trabajos y ejercicios con los suyos, para que por este medio sean ellos mas agradables a Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Transfiguraci\u00f3n<br \/>\nDe esta soledad camina para otra soledad y de este monte a otro monte, esto es, del monte de la penitencia al monte de la gloria, y del monte del ayuno y oraci\u00f3n al monte de la transfiguraci\u00f3n, pues el uno es camino para el otro, donde ver\u00e1s al Se\u00f1or en presencia de los tres amados disc\u00edpulos transfigurado, resplandeciendo su rostro como el sol y sus vestiduras como la nieve. Donde en la voz del cielo conocer\u00e1s al Padre, y en la nube al Esp\u00edritu Santo, que tiempla con su gracia los ardores de nuestra concupiscencia, y donde ver\u00e1s a Mois\u00e9s y Elias en medio de aquella gloria tratar con el Se\u00f1or de los dolores y tormentos de su pasi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oye tambi\u00e9n la voz de Pedro que dice, sin saber lo que se dec\u00eda, Se\u00f1or, bueno es que nos estemos aqu\u00ed. Si os place, hagamos aqu\u00ed tres moradas, una para Vos, y otra para Mois\u00e9s, y otra para El\u00edas. Por esta maravillosa obra entender\u00e1s que no es todo cruz y tormento la vida de los justos en este destierro; porque aquel piadoso Se\u00f1or y Padre que tiene cargo de ellos, sabe a su tiempo consolarlos, y visitarlos, y darles algunas veces en esta vida a probar las primicias de la gloria advenidera, para que no caigan con la carga ni desmayen en la jornada, antes se esfuercen para el trabajo que les queda. Y cu\u00e1n grandes sean estos deleites, San Pedro nos lo da a entender, pues tan alienado y tan fuera de s\u00ed estaba en aquel tiempo, que no sab\u00eda lo que se dec\u00eda, ni se acordaba de cosa humana, por la grandeza del gusto que all\u00ed sent\u00eda, ni quisiera el jam\u00e1s apartarse de aquel lugar ni dejar de estar bebiendo siempre de aquel suav\u00edsimo licor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira tambi\u00e9n que, como dice san Marcos, estando el Se\u00f1or en oraci\u00f3n, fue de esta manera transfigurado: para que por aqu\u00ed entiendas como en el ejercicio de la oraci\u00f3n suelen muchas veces transfigurarse espiritualmente las \u00e1nimas devotas, recibiendo all\u00ed nuevo esp\u00edritu, nueva luz, nuevo aliento y nueva pureza de vida, y finalmente un coraz\u00f3n tan esforzado y tan otro, que no parece que es el mismo que antes era, por haberlo de esta manera transfigurado el Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y mira tambi\u00e9n lo que se trata en medio de estos tan grandes favores, que es, de los trabajos que se han de padecer en Jerusal\u00e9n: para que por aqu\u00ed entiendas el fin para que hace nuestro Se\u00f1or estas mercedes, y cuales hayan de ser los prop\u00f3sitos y pensamientos que ha de tener el siervo de Dios en este tiempo, que han de ser determinaciones y deseos de padecer y poner la vida por Aquel que tan dulce se le ha mostrado, y tan digno de que todo esto y mucho mas se haga por su servicio. De manera que cuando Dios estuviere comunicando al hombre sus dulzores, entonces ha de estar \u00e9l pensando en los dolores que por \u00e9l ha de padecer.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La predicaci\u00f3n de Cristo y sus milagros<br \/>\nDespu\u00e9s de esto considera c\u00f3mo llegado ya el Se\u00f1or a edad perfecta, comenz\u00f3 a entender en el oficio de la predicaci\u00f3n y salvaci\u00f3n de las \u00e1nimas. Donde se te ofrece materia de considerar con cu\u00e1nto celo de la honra de Dios y con cu\u00e1nto deseo de la salud de los hombres discurr\u00eda este Se\u00f1or por toda aquella tierra, de ciudad en ciudad y de villa en villa, ya en Judea, ya en Galilea, ya en Samaria, predicando y haciendo tantos beneficios a los hombres, curando los enfermos, lanzando los demonios, ense\u00f1ando los simples, recibiendo y perdonando los pecadores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira, pues, con cu\u00e1nta caridad aquel buen Pastor andaba por montes y valles buscando la oveja perdida para traerla sobre sus hombros a la manada, y cu\u00e1ntos trabajos, pobrezas, fr\u00edos, calores, persecuciones, contradicciones y calumnias de fariseos padeci\u00f3 andando en esto, predicando de d\u00eda, y orando de noche, y tratando siempre los negocios de nuestra salud como verdadero padre, pastor, salvador y remediador nuestro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira tambi\u00e9n aqu\u00ed cu\u00e1n benignamente trataba con los pecadores, entrando en sus casas y comiendo con ellos, para enamorarlos con su conversaci\u00f3n y remediarlos con su doctrina. Testigo de esta misericordia es Mateo el publicano, testigo Zaqueo, pr\u00edncipe de los publicanos, testigo aquella mujer pecadora que a sus pies fue recibida, y testigo la mujer adultera que tan benignamente fue perdonada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sigue, pues, oh \u00e1nima m\u00eda, este Se\u00f1or con Mateo, y rec\u00edbelo en la posada de tu \u00e1nima con Zaqueo, y lava sus pies con l\u00e1grimas con la mujer pecadora, para que con ella tambi\u00e9n merezcas o\u00edr aquella dulce palabra: Tus pecados te son perdonados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La entrada en Jerusal\u00e9n con los ramos<br \/>\nAcabados los discursos y oficio de la predicaci\u00f3n del evangelio, y lleg\u00e1ndose ya el tiempo de aquel grande sacrificio de la pasi\u00f3n, quiso el Cordero sin mancilla llegarse al lugar de la pasi\u00f3n, donde hab\u00eda de dar cabo a la redenci\u00f3n del g\u00e9nero humano. Y porque se viese con cu\u00e1nta caridad y alegr\u00eda de \u00e1nimo iba a beber por nosotros este c\u00e1liz, quiso ser recibido este d\u00eda con grande fiesta, sali\u00e9ndose a recibir todo el pueblo con grandes voces y alabanzas, con ramos de olivas y palmas en las manos, y con tender muchos sus vestiduras por tierra, clamando todos a una voz y diciendo: Bendito sea el que viene en el nombre del Se\u00f1or: s\u00e1lvanos en las alturas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junta, pues, hermano m\u00edo, tus voces con estas voces y tus alabanzas con estas alabanzas, y da gracias al Se\u00f1or por este tan grande beneficio como aqu\u00ed te hace, y por el amor con que lo hace. Porque aunque le debes mucho por lo que por ti padeci\u00f3, mucho m\u00e1s le debes por el amor con que lo padeci\u00f3. Y aunque fueron tan grandes los tormentos de su pasi\u00f3n, mucho mayor fue el amor de su coraz\u00f3n: y as\u00ed m\u00e1s am\u00f3 que padeci\u00f3, y mucho m\u00e1s padeciera si nos fuera necesario. Sal, pues, al camino a recibir a este noble triunfador, y rec\u00edbelo con voces de alabanza y con ramos de olivas y palmas en las manos, y con tender tus propias vestiduras por tierra para celebrar la fiesta de esta entrada. Las voces de alabanza son la oraci\u00f3n y el hacimiento de gracias, las olivas las obras de misericordia, y las palmas, la mortificaci\u00f3n y victoria de las pasiones, y el tender las ropas por tierra, el castigo y maltratamiento de nuestra carne.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Persevera pues en oraci\u00f3n, para glorificar a Dios, y usa de misericordia para socorrer al pr\u00f3jimo, y con esto mortifica tus pasiones y castiga tu carne, y de esta manera recibir\u00e1s en ti al Hijo de Dios. Aqu\u00ed tambi\u00e9n tienes un grande argumento y motivo para despreciar la gloria del mundo, tras que los hombres andan tan perdidos, y por cuya causa hacen tantos excesos. \u00bfQuieres, pues, ver en que se debe estimar esa gloria? Pon los ojos en esta honra que aqu\u00ed hace el mundo a este Se\u00f1or, y ver\u00e1s que el mismo mundo que hoy le recibi\u00f3 con tanta honra, de ah\u00ed a cinco d\u00edas lo tuvo por peor que Barrab\u00e1s, y le pidi\u00f3 la muerte, y dio contra \u00c9l voces, diciendo: jCrucif\u00edcalo, crucif\u00edcalo! De manera que el que hoy predicaba por hijo de David, que es por el mas santo de los santos, ma\u00f1ana le tiene por el peor de los hombres y por m\u00e1s indigno de la vida que Barrab\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues \u00bfqu\u00e9 ejemplo m\u00e1s claro para ver lo que es la gloria del mundo, y en lo que se deben estimar los testimonios y juicios de los hombres? \u00bfQu\u00e9 cosa mas liviana, m\u00e1s antojadiza, m\u00e1s ciega, m\u00e1s desleal y m\u00e1s inconstante en sus pareceres que el juicio y testimonio de este mundo? Hoy dice, y ma\u00f1ana desdice: hoy alaba, y ma\u00f1ana blasfema: hoy livianamente os levanta sobre las nubes, y ma\u00f1ana con mayor liviandad os sume en los abismos: hoy dice que sois hijo de David, ma\u00f1ana dice que sois peor que Barrab\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal es el juicio de esta bestia de muchas cabezas y de este enga\u00f1oso monstruo que ninguna fe, ni lealtad, ni verdad guarda con nadie, y ninguna virtud ni valor mide sino con su proprio inter\u00e9s. No es bueno sino quien es para con \u00e9l pr\u00f3digo, aunque sea pagano; y no es malo sino el que le trata como \u00e9l merece, aunque haga milagros. Porque no tiene otro peso para medir la virtud sino solo inter\u00e9s. Pues \u00bfqu\u00e9 aire de sus mentiras y de sus enga\u00f1os? \u00bfA qui\u00e9n jam\u00e1s guard\u00f3 fielmente su palabra? \u00bfA qui\u00e9n dio lo que prometi\u00f3? \u00bfCon qui\u00e9n tuvo amistad perpetua? \u00bfA qui\u00e9n conserv\u00f3 mucho tiempo lo que dio? \u00bfA qui\u00e9n jam\u00e1s vendi\u00f3 vino, que no se lo diese aguado con mil zozobras? S\u00f3lo esto tiene de fiel, que a ninguno fue fiel. Este es aquel falso Judas, que besando a sus amigos los entrega a la muerte: este, aquel traidor de Joab, que abrazando al que le saludaba como amigo, secretamente le meti\u00f3 la espada por el cuerpo. Pregona vino, y vende vinagre: promete paz, y tiene de secreto armada la guerra. Malo de conservar, peor de alcanzar, peligroso para tener, y dificultoso de dejar. \u00a1Oh mundo perverso, prometedor falso, enga\u00f1ador cierto, amigo fingido, enemigo verdadero, lisonjeador p\u00fablico, traidor secreto, en los principios dulce, en los dejos amargo, en la cara blando, en las manos cruel, en las d\u00e1divas escaso, en los dolores pr\u00f3digo, al parecer algo, de dentro vac\u00edo, por de fuera florido, y debajo de la flor espinoso!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pre\u00e1mbulo de la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or<br \/>\nConclusi\u00f3n es de todos los doctores que los dolores y tormentos que el Hijo de Dios sufri\u00f3 en su pasi\u00f3n exceden a todos cuantos dolores se han hasta hoy en el mundo padecido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si preguntas la causa de esto, entre innumerables maneras de causas y conveniencias que para esto hay, la principal fue la grandeza de su caridad y la grandeza de nuestra necesidad. Porque a la grandeza de su caridad pertenec\u00eda redimirnos copios\u00edsima y perfect\u00edsimamente, y la grandeza de nuestra necesidad ped\u00eda esta manera de remedio tan grande. Porque \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 explicar cu\u00e1n inh\u00e1bil qued\u00f3 el hombre por el pecado para todo lo bueno, especialmente para poner todo su amor, temor y esperanza en Dios, y asimismo para las virtudes de la humildad, de la castidad, de la paciencia, de la obediencia, de la mansedumbre, de la pobreza de esp\u00edritu, de la aspereza de vida, de la victoria de s\u00ed mismo, y finalmente para todos los trabajos y ejercicios virtuosos? Porque como el pecado qued\u00f3 el hombre tan resfriado en el amor de Dios y tan encendido en el amor de s\u00ed mismo, de aqu\u00ed procedi\u00f3 quedar tan inh\u00e1bil y tan manco para todo lo bueno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues aquel Se\u00f1or que vino a remediar todos estos males, conven\u00eda que remediase estos dos tan principales, transformando nuestro coraz\u00f3n de tal manera, que lo hiciese arder en el amor que estaba tan fr\u00edo, y lo enfriase en el que estaba tan fervoroso. Pues esto hizo nuestro bendit\u00edsimo Salvador y reformador, no s\u00f3lo mereci\u00e9ndonos y envi\u00e1ndonos al Esp\u00edritu Santo para que hiciese esta transformaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n dej\u00e1ndonos en su vida, y mucho m\u00e1s en su muerte, eficac\u00edsimos y potent\u00edsimos est\u00edmulos para todas estas virtudes. Para lo cual propondremos ahora los principales pasos y misterios de su sagrada pasi\u00f3n, en la cual hallar\u00e1 el hombre tan grandes est\u00edmulos y incentivos, por una parte para amar, temer y esperar en Dios, y por otra, para las virtudes contrarias a nuestra carne, como son, humildad, paciencia y obediencia, con todas las dem\u00e1s, que no podr\u00e1 dejar de quedar muchas veces at\u00f3nito de ver c\u00f3mo no arde el mundo en amor de tal Dios, y c\u00f3mo no desea de padecer mil cuentos de martirios por tal Se\u00f1or, seg\u00fan son grandes los motivos que hallar\u00e1 aqu\u00ed para lo uno y para lo otro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cena del Se\u00f1or y el lavatorio de los pies<br \/>\nEntre todas las obras memorables que obr\u00f3 nuestro Salvador en este mundo, una de las m\u00e1s dignas de perpetua recordaci\u00f3n es aquella postrera cena que cen\u00f3 con sus disc\u00edpulos. Donde no solamente se cen\u00f3 aquel cordero figurativo que mandaba la ley, sino el mismo Cordero sin mancilla, que era figurado por la ley.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cual convite resplandece primeramente una maravillosa suavidad y dulzura de Cristo, en haber querido asentarse a una mesa con aquella pobre escuela, que es con aquellos pobres pescadores, y juntamente con el traidor que lo hab\u00eda de vender, y comer con ellos en un mismo plato. Resplandece tambi\u00e9n una espantosa humildad, cuando el Rey de la gloria se levant\u00f3 de la mesa, y ce\u00f1ido con un lienzo a manera de siervo, ech\u00f3 agua en un ba\u00f1o, y postrado en tierra, comenz\u00f3 a lavar los pies de los disc\u00edpulos, sin excluir de ellos al mismo Judas que lo hab\u00eda vendido. Y resplandece sobre todo esto una inmensa liberalidad y magnificencia de este Se\u00f1or, cuando a aquellos primeros sacerdotes, y en aquellos a toda la Iglesia, dio su sacrat\u00edsimo cuerpo en manjar, y su sangre en bebida: para que lo que hab\u00eda de ser el d\u00eda siguiente sacrificio y precio inestimable del mundo, fuese nuestro perpetuo vi\u00e1tico y mantenimiento, y tambi\u00e9n nuestro sacrificio cotidiano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 explicar los efectos y virtudes de este nobil\u00edsimo sacramento? Porque con \u00e9l por una manera maravillosa es unida el \u00e1nima con su esposo, con \u00e9l se alumbra el entendimiento, av\u00edvase la memoria, enam\u00f3rase la voluntad, del\u00e9itase el gusto interior, acreci\u00e9ntase la devoci\u00f3n, derr\u00edtense las entra\u00f1as, \u00e1brense las fuentes de las l\u00e1grimas, adorm\u00e9scense las pasiones, despi\u00e9rtanse los buenos deseos, fortal\u00e9scese nuestra flaqueza, y toma con el aliento para caminar hasta el monte de Dios. Oh maravilloso sacramento, \u00bfqu\u00e9 aire de ti? \u00bfCon qu\u00e9 palabras te alabar\u00e9? T\u00fa eres vida de nuestras \u00e1nimas, medicina de nuestras llagas, consuelo de nuestros trabajos, memorial de Jesucristo, testimonio de su amor, manda precios\u00edsima de su testamento, compa\u00f1\u00eda de nuestra peregrinaci\u00f3n, alegr\u00eda de nuestro destierro, brasas para encender el fuego del divino amor y prenda y tesoro de la vida cristiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 lengua podr\u00e1 dignamente contar las grandezas de este Sacramento? \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 agradecer tal beneficio? \u00bfQui\u00e9n no se derretir\u00e1 en l\u00e1grimas, viendo a Dios corporalmente unido consigo? Faltan las palabras y desfallece el entendimiento, considerando las virtudes de este soberano misterio: mas nunca debe faltar en nuestras \u00e1nimas el uso, el agradecimiento de \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Oraci\u00f3n del Huerto<br \/>\nAcabada, pues, la sacrat\u00edsima cena y ordenados los misterios de nuestra salud, abri\u00f3 el Salvador la puerta a todas las angustias y dolores de su pasi\u00f3n, para que todos viniesen a embestir sobre su piadoso coraz\u00f3n, para que primero fuese crucificado y atormentado en el \u00e1nima que lo fuese en su misma carne. Y as\u00ed dicen los evangelistas que tom\u00f3 consigo tres disc\u00edpulos suyos de los m\u00e1s amados, y comenzando a temer y angustiarse, d\u00edjoles aquellas tan dolorosas palabras: Triste esta mi \u00e1nima hasta la muerte; esper\u00e1dme aqu\u00ed, y velad conmigo. Y \u00c9l, apart\u00e1ndose un poco de ellos, fuese a hacer oraci\u00f3n: para ense\u00f1arnos a recorrer a esta sagrada \u00e1ncora todas las veces que nos hall\u00e1remos cercados de alguna grave tribulaci\u00f3n. Y la tercera vez que or\u00f3, fue tan grande la agon\u00eda y tristeza de su \u00e1nima, que comenz\u00f3 a sudar gotas de sangre, que corr\u00edan hasta el suelo, y a decir aquellas palabras: Padre, si es posible, traspasa este c\u00e1liz de m\u00ed.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Considera, pues, al Se\u00f1or en este paso tan doloroso, y mira como represent\u00e1ndosele all\u00ed todos los tormentos que hab\u00eda de padecer, y aprehendiendo perfect\u00edsimamente con aquella imaginaci\u00f3n suya nobil\u00edsima tan crueles dolores como se aparejaban para el m\u00e1s delicado de los cuerpos, y poni\u00e9ndosele delante todos los pecados del mundo, por los cuales padec\u00eda, y el desagradecimiento de tantas \u00e1nimas que ni hab\u00edan de reconocer este beneficio, ni aprovecharse de este tan grande y tan costoso remedio, fue su \u00e1nima en tanta manera angustiada, y sus sentidos y carne delicad\u00edsima tan turbados, que todas las fuerzas y elementos de su cuerpo se destemplaron, y la carne bendita se abri\u00f3 por todas partes y dio lugar a la sangre que manase por toda ella hasta correr en tierra. Y si la carne, que de sola recudida padec\u00eda estos dolores, tal estaba, \u00a1qu\u00e9 tal estar\u00eda el \u00e1nima que derechamente los padec\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Testigos de esto fueron aquellas preciosas gotas de sangre que de todo su sacrat\u00edsimo cuerpo corr\u00edan: porque una tan extra\u00f1a manera de sudor como \u00e9ste, nunca visto en el mundo, declara haber sido \u00e9ste el mayor de todos los dolores del mundo, como a la verdad lo fue. Pues, oh Salvador y Redentor m\u00edo, \u00bfde d\u00f3nde a ti tanta congoja y aflicci\u00f3n, pues tan de voluntad te ofreciste por nosotros a beber el c\u00e1liz de la pasi\u00f3n?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto hiciste, Se\u00f1or, para que mostr\u00e1ndonos en tu persona tan ciertas se\u00f1ales de nuestra humanidad, nos firmases en la fe, y descubri\u00e9ndonos en ti este linaje de tremores y dolores, nos esforzases en la esperanza, y padeciendo por nuestra causa tan terribles tormentos como aqu\u00ed padeciste, nos encendieses en tu amor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La prisi\u00f3n del Salvador, y presentaci\u00f3n ante los pont\u00edfices<br \/>\nCon cu\u00e1nta prontitud y voluntad se haya ofrecido el Salvador por nosotros al sacrificio de la pasi\u00f3n, f\u00e1cilmente se conoce viendo como \u00c9l mismo sali\u00f3 a recibir a los que le ven\u00edan a prender, aunque ven\u00edan tan pertrechados y tan armados con laternas, y hachas, y lanzas. Y para que conociese la presunci\u00f3n humana que ninguna cosa pod\u00eda contra la omnipotencia divina, antes que le prendiesen, con una sola palabra derrib\u00f3 aquellas huestes infernales en tierra: aunque ellos, como ciegos y obstinados en su malicia, ni con esto quisieron abrir los ojos y conocer su temeridad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas con todo esto, el piadoso Cordero no cerr\u00f3 aun entonces las corrientes de su misericordia, ni dej\u00f3 aquel suav\u00edsimo penar de miel de destilar gotas de miel, pues all\u00ed san\u00f3 la oreja del ministro que san Pedro hab\u00eda cortado, y detuvo sus manos de la justa venganza que en aquel tiempo se pudiera hacer. Maldito sea furor tan pertinaz, pues ni con la vista de tan gran milagro se rindi\u00f3, ni con la dulzura de tan grande beneficio se amans\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas \u00bfquien podr\u00e1 o\u00edr sin gemido de la manera que aquellos crueles carniceros extendieron sus sacr\u00edlegas manos y ataron las de aquel mans\u00edsimo Cordero, que ni contradec\u00eda ni se defend\u00eda, y as\u00ed maniatado como a un ladr\u00f3n o p\u00fablico malhechor le llevaron con grande prisa y grita y con grande concurso y tropel de gentes por las calles p\u00fablicas de Jerusal\u00e9n? \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda entonces el dolor de los disc\u00edpulos, cuando viesen su dulc\u00edsimo Se\u00f1or y Maestro apartado de su compa\u00f1\u00eda y llevado de esta manera, vendido por uno de ellos, pues el mismo traidor que lo vendi\u00f3, sinti\u00f3 tanto el mal que hizo, que vino a ahorcarse y desesperar?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preso, pues, de esta manera el pastor, descarri\u00e1ronse las ovejas: aunque Pedro, como m\u00e1s fiel que los otros, segu\u00eda desde lejos al piadoso Maestro. Mas entrado dentro de la casa del Pont\u00edfice, a la voz de una mozuela neg\u00f3 tres veces al Se\u00f1or con grandes juramentos y protestaciones, diciendo que no lo conoc\u00eda, ni sab\u00eda qui\u00e9n se era, ni ten\u00eda que ver con \u00c9l. Entonces cant\u00f3 el gallo, y mir\u00f3 el Se\u00f1or con unos piados\u00edsimos ojos a Pedro, y acord\u00f3se Pedro de lo que el Se\u00f1or le hab\u00eda profetizado, y sali\u00e9ndose fuera, por no tornar a padecer esc\u00e1ndalo con la ocasi\u00f3n del mismo peligro, llor\u00f3 amargamente su pecado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Oh t\u00fa, quienquiera que seas, que a instancia y requerimiento de la mala sierva de tu carne negaste por obra o por voluntad a Dios, quebrantando su ley, acu\u00e9rdate de la pasi\u00f3n de este dulc\u00edsimo Se\u00f1or, y sal fuera de esa ocasi\u00f3n con Pedro, y llora amargamente tu pecado, si por ventura tendr\u00e1 por bien mirarte Aqu\u00e9l que mir\u00f3 a Pedro, con los mismos ojos que a \u00e9l mir\u00f3, para que alimpiado y purificado con Pedro, merezcas recibir despu\u00e9s con \u00e9l al Esp\u00edritu Santo!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de esta negaci\u00f3n, mira cu\u00e1n maltratado fue el Se\u00f1or en casa del pont\u00edfice: porque siendo \u00c9l conjurado en virtud y nombre del Padre que dijese qui\u00e9n era, como \u00c9l por reverencia de este nombre diese testimonio de la verdad, aquellos que tan indignos eran de o\u00edr tan alta respuesta, cegados con el resplandor de tan grande luz, se levantaron furios\u00edsimamente contra \u00c9l, y como a blasfemo le comenzaron a escupir y maltratar. De manera que aquel rostro adorado de los \u00e1ngeles y venerado de los hombres, el cual con su hermosura alegra toda la corte soberana, es all\u00ed por aquellas infernales bocas afeado con salivas, injuriado con bofetadas, afrentado con pescozones, deshonrado con vituperios y cubierto con un velo por escarnio. Finalmente, el Se\u00f1or de todo lo criado es all\u00ed tratado como un vil esclavo, sacr\u00edlego y blasfemo, estando \u00c9l por otra parte con un rostro mans\u00edsimo y sereno, y as\u00ed con blandas y comedidas palabras se quej\u00f3 a uno de aquellos que lo her\u00edan, diciendo: Si mal habl\u00e9, mu\u00e9strame en qu\u00e9, y si no, \u00bfpor qu\u00e9 me hieres? 12 . \u00a1Oh dulce y piadoso Jes\u00fas! \u00bfCu\u00e1l hombre, viendo esto, podr\u00e1 contener las l\u00e1grimas y no part\u00edrsele el coraz\u00f3n de dolor?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presentaci\u00f3n ante Pilato y Herodes y los azotes a la columna<br \/>\nPasada esta noche dolorosa con tantas ignominias en casa de los Pont\u00edfices, otro d\u00eda por la ma\u00f1ana llevaron al Se\u00f1or atado a Pilato, que en aquella provincia por parte de los romanos presid\u00eda, pidiendo con grande instancia que lo condenase a muerte. Y estando ellos con grandes clamores acus\u00e1ndole y alegando contra \u00c9l tantas falsedades y mentiras, y pidiendo que perdonase a Barrab\u00e1s y crucificase a Cristo, \u00c9l entre toda esta barah\u00fanda de voces y clamores estaba como un cordero mans\u00edsimo ante el que lo trasquila, sin excusarse, sin defenderse y sin responder una sola palabra: tanto que el mismo juez estaba grandemente maravillado de ver tanta gravedad y silencio y tanta serenidad de rostro en medio de tanta confusi\u00f3n y griter\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas aunque el presidente sab\u00eda muy bien que toda aquella gente se hab\u00eda movido m\u00e1s con celo de envidia que de justicia, pero vencido con pusilanimidad y temor humano, determin\u00f3 entregar al piados\u00edsimo Rey en manos del cruel tirano de Herodes, para que \u00e9l lo sentenciase. El cual, visto el Se\u00f1or, y escarneciendo de \u00e9l con toda su corte, y visti\u00e9ndolo por escarnio de una vestidura blanca, se lo torno a remitir. Entonces Pilato, para satisfacer a la furia y rabia de los acusadores, mand\u00f3 azotar al inocent\u00edsimo Cordero, paresci\u00e9ndole que con esto se amansar\u00eda el furor de sus enemigos. Llegan, pues, luego los sayones, y desnudan al Se\u00f1or de sus vestiduras, y at\u00e1ndole fuertemente a una columna, comienzan a azotar y despedazar aquella pur\u00edsima carne, y a\u00f1adir llagas a llagas y heridas a heridas. Corren los arroyos de sangre por aquellas sacrat\u00edsimas espaldas, hasta regarse con ellos la tierra y te\u00f1irse de sangre por todas partes. Oh pues hombre perdido, que eres causa de todas estas heridas, \u00bfc\u00f3mo no revientas de dolor viendo lo que padece este inocent\u00edsimo Cordero, que por tus hurtos es azotado?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira tambi\u00e9n cu\u00e1n grandes motivos tienes aqu\u00ed para todas aquellas virtudes que arriba dijimos, especialmente para amar, temer y esperar en Dios. Para amar, viendo lo mucho que este Se\u00f1or por tu amor padeci\u00f3; para temer, viendo el rigor con que en s\u00ed mismo castig\u00f3 tus pecados; y para esperar, considerando cu\u00e1n copiosa redenci\u00f3n y satisfacci\u00f3n se ofrece aqu\u00ed a Dios por ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La coronaci\u00f3n de espinas y el Ecce Homo<br \/>\nAcabado el martirio de los azotes, comi\u00e9nzase de nuevo otro no menos injurioso, que fue la coronaci\u00f3n de espinas. Porque vinieron a juntarse all\u00ed todos los soldados del presidente a hacer fiesta de los dolores e injurias del Salvador, y tejiendo primeramente una corona de juncos marinos, hinc\u00e1ronla por su sacrat\u00edsima cabeza, para que as\u00ed padeciese con ella con una parte sumo dolor, y por otra suma deshonra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas de las espinas se quebraban al entrar por la cabeza, otras llegaban, como dice san Bernardo, hasta los huesos, rompiendo y agujereando por todas partes el sagrado cerebro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no contentos con este tan doloroso linaje de vituperio, v\u00edstenle de una p\u00farpura vieja y rasgada, y p\u00f3nenle por cetro real una ca\u00f1a en la mano, y hinc\u00e1ndose de rodillas, d\u00e1banle bofetadas y escup\u00edanle en la cara, y tom\u00e1ndole la ca\u00f1a de las manos, her\u00edanle con ella en la cabeza, diciendo: Dios te salve, Rey de los jud\u00edos. No parece que era posible caber tantas invenciones de crueldades en corazones humanos. Porque cosas eran estas que si en un mortal enemigo se hicieran, bastaran para enternecer cualquier coraz\u00f3n. Mas como era el demonio el que las inventaba, y Dios el que las padec\u00eda, ni aquella tan grande malicia se hartaba con ning\u00fan tormento, seg\u00fan era grande su odio, ni a aquella tan grande piedad bastaban todos estos trabajos, seg\u00fan era grande su amor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas tu, \u00e1nima m\u00eda, deja de considerar ahora la crueldad de los hombres y la malicia de los demonios, y vuelve los ojos a considerar la figura tan lastimera que all\u00ed tem\u00eda el m\u00e1s hermoso de los hijos de los hombres: \u00a1Oh pacient\u00edsimo y clement\u00edsimo Redentor!, \u00bfqu\u00e9 figura es esa tan dolorosa, qu\u00e9 martirio tan nuevo, que mudanza tan extra\u00f1a? \u00bfEres t\u00fa Aqu\u00e9l que poco antes discurr\u00edas por las ciudades, predicando y haciendo tantas maravillas? \u00bfEres t\u00fa Aqu\u00e9l que poco antes en el monte Tabor resplandeciste con figura celestial y vestiduras de nieve? \u00bfEres t\u00fa Aqu\u00e9l testificado con voces del cielo por Hijo de Dios y Maestro del mundo? Pues \u00bfc\u00f3mo se perdi\u00f3 aquella hermosura tan grande? \u00bfQu\u00e9 se hizo aquel resplandor de tu cara? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n las vestiduras de nieve? \u00bfQu\u00e9 es de la gloria del Hijo? \u00bfQu\u00e9 es de la dignidad y pompa del Rey? \u00bf\u00c9ste es el reino que te ten\u00edan aparejado? \u00bf\u00c9sa es la corona, y la p\u00farpura, y el centro, y las ceremonias de Rey?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta es, Se\u00f1or, la cura de mi soberbia, \u00e9sta la satisfacci\u00f3n de mis atav\u00edos y regalos, \u00e9ste el dechado de la verdadera paciencia y humildad, \u00e9ste el camino de la cruz para el reino, y \u00e9ste el ejemplo de menosprecio del mundo. Esto me predican tus llagas, esto me ense\u00f1an tus deshonras, esto es lo que leo en el libro de tu pasi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues como el presidente tuviese claramente conocida la inocencia del Salvador, y viese que no su culpa sino la envidia de sus enemigos le condenaba, procuraba por todas v\u00edas librarle de sus manos. Para lo cual le pareci\u00f3 bastante medio sacarlo as\u00ed como estaba a vista del pueblo furioso: porque \u00c9l estaba tal, que bastaba la figura que ten\u00eda, seg\u00fan \u00e9l crey\u00f3, para amansar la furia de sus corazones. Pues t\u00fa, oh \u00e1nima m\u00eda, procura hallarte presente a este espect\u00e1culo tan doloroso, y como si ah\u00ed estuvieras, mira con grande atenci\u00f3n la figura que trae este, que es resplandor de la gloria del Padre, por restituirte la que tu perdiste cuando pecaste. Mira cuan avergonzado estar\u00eda all\u00ed en medio de tanta gente, con su vestidura de escarnio colorada y mal puesta, con su corona de espinas en la cabeza, con su ca\u00f1a en la mano, con el cuerpo todo quebrantado y molido de los azotes pasados, las manos cruelmente atadas, y todo encogido y ensangrentado. Mira cu\u00e1l estaba aquel divino rostro, hinchado con los golpes, afeado con las salivas, rasgu\u00f1ado con las espinas, arroyado con la sangre, por unas partes reciente y fresca, y por otras fea y denegrida. Y como el santo Cordero ten\u00eda las manos atadas, no podr\u00eda con ellas alimpiar los hilos de sangre que por los ojos ca\u00edan: y as\u00ed estar\u00edan aquellas dos lumbreras del cielo eclipsadas y cuasi ciegas, y hechas un pedazo de carne y de sangre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, tal estaba su figura, que ya ni parec\u00eda quien era, y aun apenas parec\u00eda hombre, sino un retablo de dolores pintado por manos de aquellos malvados sayones y de aquel cruel presidente, a fin de que abogase por \u00c9l ante sus enemigos esta tan dolorosa figura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del llevar la cruz a cuestas<br \/>\nMas como todo esto nada aprovechase, di\u00f3se por sentencia que el Inocente fuese condenado a muerte, y muerte de cruz. Y para que por todas partes creciese su tormento y su deshonra, ordenaron sus enemigos que \u00c9l mismo llevase sobre s\u00ed el madero en que hab\u00eda de ser justiciado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toman, pues, aquellos crueles carniceros el santo madero, que seg\u00fan se escribe era de quince pies, y c\u00e1rganlo sobre los hombros del Salvador, el cual, seg\u00fan los trabajos de aquel d\u00eda y de la noche pasada, y la mucha sangre que con los azotes hab\u00eda perdido, apenas pod\u00eda tenerse en pie y sustentar la carga de su proprio cuerpo; y sobre esta le a\u00f1aden tan grande sobrecarga como era el peso de la cruz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este paso puedes considerar por una parte la mansedumbre inestimable del Salvador, y por otra la crueldad grande de sus enemigos: porque ni la mansedumbre pudo ser mayor, ni tampoco la crueldad. \u00bfQu\u00e9 mayor crueldad que desde la hora de la pasi\u00f3n hasta el punto de la muerte no darle una sola hora de reposo, sino a\u00f1adir siempre dolores a dolores y tormentos a tormentos? Uno le prende, otro le ata, otro le acusa, otro le escarnece, otro le escupe, otro le abofetea, otro le azota, otro lo corona, otro le hiere con la ca\u00f1a, otro le cubre los ojos, otro le viste, otro le desnuda, otro le blasfema, otro le carga la cruz a cuestas, y todos finalmente se ocupan en darle tormento. Vuelven y revuelven, llevarlo y traerlo de juicio en juicio, de tribunal en tribunal, de pont\u00edfice a pont\u00edfice, como si fuera un loco de atar o un p\u00fablico ladr\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues \u00bfqui\u00e9n no se mover\u00e1 a piedad, considerando un hombre tan manso y tan inocente, y que hab\u00eda hecho tantos bienes a los hombres, y cur\u00e1ndolos de tantas enfermedades, y predic\u00e1ndoles tan maravillosa doctrina, y despu\u00e9s le ve llevar con una cruz a cuestas por las calles p\u00fablicas con tanta ignominia? \u00a1Oh crueles corazones!, \u00bfc\u00f3mo no os mueve a piedad tanta mansedumbre? \u00bfC\u00f3mo pod\u00e9is hacer mal a quien tanto bien os ha hecho? \u00bfC\u00f3mo no mir\u00e1is siquiera esta tan grande inocencia, pues provocado con tantas injurias, ni os amenaza, ni se queja, ni se indigna contra vosotros?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qui\u00e9n me diera, oh buen Jes\u00fas, que yo te pudiera dar un poco de refrigerio en esa tan grande agon\u00eda! Toda la noche has velado y trabajado, y los crueles sayones a porf\u00eda se han entregado en ti, d\u00e1ndote bofetadas y dici\u00e9ndote injurias, y despu\u00e9s de tan largo martirio, despu\u00e9s de enflaquecido ya el cuerpo y desangrado con tantos azotes, cargan la cruz sobre tus delicad\u00edsimos hombros y as\u00ed te llevan a justiticiar. Oh delicado cuerpo, \u00bfqu\u00e9 carga es \u00e9sa que llevas sobre ti? \u00bfA do caminas con ese peso? \u00bfQu\u00e9 quieren decir esas insignias tan dolorosas? Pues \u00bfc\u00f3mo? \u00bfT\u00fa mismo hablas de llevar a cuestas los instrumentos de tu pasi\u00f3n?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed, oh \u00e1nima m\u00eda, lleva el Se\u00f1or sobre s\u00ed toda la carga de tus pecados: dale gracias por ese tan grande beneficio, y ay\u00fadale a llevar esa cruz por imitaci\u00f3n de su ejemplo, y s\u00edguelo con las l\u00e1grimas de esas piadosas mujeres que le van acompa\u00f1ando, y mira sobre todo esto que si eso se hace en el madero verde, en el seco \u00bfqu\u00e9 se har\u00e1?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De c\u00f3mo fue crucificado el salvador<br \/>\nLlegado el Salvador al monte Calvario, fue all\u00ed despojado de sus vestiduras, las cuales estaban pegadas a las llagas que los azotes hab\u00edan dejado en sus espaldas: y al tiempo de quit\u00e1rselas, har\u00edan esto aquellos crueles ministros con tanta inhumanidad, que volver\u00edan a renovarse las heridas pasadas y a manar sangre por todas ellas. Pues \u00bfqu\u00e9 har\u00eda el bendito Se\u00f1or, cuando as\u00ed se viese desollado y desnudo? Es de creer que levantar\u00eda entonces los ojos al Padre, y le dar\u00eda gracias por haber llegado a tal punto, que se viese as\u00ed tan pobre y tan desnudo por su amor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estando pues as\u00ed ya desnudo, m\u00e1ndanle extender en la cruz, que estaba tendida en el suelo, y obedece \u00c9l como cordero a este mandamiento, y acu\u00e9stase en esta cama que el mundo le ten\u00eda aparejada, y entrega liberalmente sus pies y manos a los verdugos para enclavar en el madero. Pues cuando el Salvador del mundo se viese as\u00ed tendido de espaldas sobre la cruz, y sus ojos puestos en el cielo, \u00bfqu\u00e9 tal estar\u00eda su piadoso coraz\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 har\u00eda? \u00bfQu\u00e9 pensar\u00eda? \u00bfQu\u00e9 dir\u00eda en este tiempo?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece que se volver\u00eda al Padre y dir\u00eda as\u00ed: oh Padre Eterno, gracias doy a vuestra infinita bondad por todas las obras que en todo el discurso de la vida pasada hab\u00e9is obrado por mi. Ahora fenecido ya con vuestra obediencia el n\u00famero de mis d\u00edas, vuelvo a Vos no por otro camino que por la cruz. Vos mand\u00e1steis que yo padeciese esta muerte por amor de los hombres; yo vengo a cumplir esta obediencia y a ofrecer aqu\u00ed mi vida en sacrificio por su amor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tendido 13 , pues, el Salvador en esta cama, llega uno de aquellos malvados ministros con un grueso clavo en la mano, y puesta la punta del clavo en medio de la sagrada palma, comienza a dar golpes con el martillo y a hacer camino al hierro duro por las blandas carnes del Salvador. Los o\u00eddos de la Virgen oyeron estas martilladas, y recibieron estos golpes en medio del coraz\u00f3n, y sus ojos pudieron ver tal espect\u00e1culo como \u00e9ste sin morir. Verdaderamente aqu\u00ed fue su coraz\u00f3n traspasado con esta mano, y aqu\u00ed fueron rasgadas con este clavo sus entra\u00f1as y su pecho virginal. Con la fuerza del dolor de la herida todas las cuerdas y nervios del cuerpo se encogieron hacia la parte de la mano clavada, y llevaron en pos de s\u00ed todo lo dem\u00e1s. Y estando as\u00ed cargado el buen Jes\u00fas hacia esta parte, tomo el ministro la otra mano, y por hacer que llegase al agujero que estaba hecho, estir\u00f3la tan fuertemente, que hizo desencajarse los huesos de los pechos y desabrocharse toda aquella compostura y armon\u00eda del cuerpo divino: y as\u00ed quedaron sus huesos tan distintos y se\u00f1alados, que, como el profeta dice, los pudieran contar. Y de esta misma manera de crueldad usaron cuando le enclavaron los sagrados pies. Y para mayor acrecentamiento de ignominia, crucificaron al Se\u00f1or fuera de la ciudad en el lugar p\u00fablico de los malhechores y entre dos famosos ladrones. Y los que por all\u00ed pasaban, y los que estaban presentes, le escarnec\u00edan y baldonaban diciendo: A otros hizo salvos, y a s\u00ed mismo no puede salvar. Mas el Cordero mans\u00edsimo hac\u00eda oraci\u00f3n al Padre por los unos y por los otros, y ofrec\u00eda liberalmente el para\u00edso al ladr\u00f3n que le confesaba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de esto, sabiendo el Se\u00f1or que ya todo era acabado, para que se cumpliese la Escritura, dijo: Sed he. Y en esta sed le sirvieron con darle a beber vinagre mezclado con hiel: para que pues la causa de nuestra perdici\u00f3n hab\u00eda sido el gusto del \u00e1rbol vedado, el remedio de ella fuese el gusto de la hiel y vinagre de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y dem\u00e1s de esto, no quiso este piadoso Se\u00f1or que alguno de sus miembros quedase libre de tormento, y por esto quiso que la lengua tambi\u00e9n padeciese su pena, pues todos los otros miembros padec\u00edan cada uno su propio dolor. Pues \u00bfqu\u00e9 sentir\u00edas t\u00fa en este paso, Virgen bienaventurada? La cual, asistiendo a todos estos martirios y bebiendo tanta parte de este c\u00e1liz, viste con tus propios ojos aquella carne sant\u00edsima que tu tan castamente concebiste y tan dulcemente criaste, y que tantas veces reclinaste en tu seno y apertaste en tus brazos, ser despedazada con azotes, agujereada con espinas, herida con la ca\u00f1a, injuriada con pu\u00f1adas y bofetadas, rasgada con clavos, levantada en un madero, y despedazada con su proprio peso, e injuriada con tantas deshonras, y al cabo jaropada con hiel y vinagre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no menos viste con los ojos espirituales aquella \u00e1nima sant\u00edsima llena de la hiel de todas las amarguras del mundo, ya entristecida, ya turbada, ya congojada, ya bramando, ya temiendo, ya agonizando, parte por el sentimiento viv\u00edsimo de sus dolores, parte por las ofensas y pecados de los hombres, parte por la compasi\u00f3n de nuestras miserias, y parte por la compasi\u00f3n que de ti su Madre dulc\u00edsima ten\u00eda, vi\u00e9ndote asistir presente a todos estos trabajos: para cuya consolaci\u00f3n y compa\u00f1\u00eda encomend\u00e1ndote al amado disc\u00edpulo, dijo: Mujer, cata ah\u00ed tu hijo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de esto, mira c\u00f3mo el Salvador expir\u00f3, haciendo oraci\u00f3n por nosotros con gran clamor y l\u00e1grimas, encomendando su esp\u00edritu en manos del Padre. Entonces el velo del templo s\u00fabitamente se rasg\u00f3, y la tierra tembl\u00f3, y las piedras se hicieron pedazos, y las sepulturas de los muertos se abrieron. Entonces el m\u00e1s hermoso de los hijos de los hombres, escurecidos los ojos y cubierto el rostro de amarillez de muerte, pareci\u00f3 el m\u00e1s feo de todos los hombres, hecho holocausto de suav\u00edsimo olor por ellos, para revocar la ira del Padre que ten\u00edan merecida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira, pues, oh santo Padre, desde su santuario en la faz de Cristo: mira esta sacrat\u00edsima Hostia, la cual te ofrece este sumo Pont\u00edfice por nuestros pecados. Mira t\u00fa tambi\u00e9n, hombre redimido, cu\u00e1l y cu\u00e1n grande es este que est\u00e1 pendiente en el madero, cuya muerte resucita los muertos, cuyo tr\u00e1nsito lloran los cielos, y la tierra, y hasta las mismas piedras. Pues, \u00a1oh coraz\u00f3n humano, m\u00e1s duro que todas ellas, si teniendo tal espect\u00e1culo delante, ni te espanta el temor, ni te mueve la compasi\u00f3n, ni te aflige la compunci\u00f3n, ni te ablanda la piedad!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lanzada del Se\u00f1or y la sepultura<br \/>\nY como si no bastaran todos estos tormentos para el cuerpo vivo, quisieron tambi\u00e9n los malvados ejecutar su furor en \u00e9l muerto, y as\u00ed despu\u00e9s de expirado el Se\u00f1or, uno de los soldados le dio una lanzada por los pechos, de donde sali\u00f3 agua y sangre para lavatorio de nuestros pecados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lev\u00e1ntate, pues, oh esposa de Cristo, y haz aqu\u00ed tu nido como la paloma en los agujeros de la piedra, y como pajero edifica aqu\u00ed tu casa, y como t\u00f3rtola casta esconde aqu\u00ed tus hijuelos. Pon aqu\u00ed tambi\u00e9n la boca para que bebas aguas de las fuentes del Salvador: porque este es aquel r\u00edo que sali\u00f3 de en medio del para\u00edso, el cual fecunda, riega y hace fructificar toda la sobrehaz de la tierra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, viniendo despu\u00e9s aquel noble centuri\u00f3n Josef, y con el Nicodemus, habida licencia de Pilato, quitando el santo cuerpo de la cruz, lo envolvieron en una sabana limpia con olorosos ung\u00fcentos, y pusi\u00e9ronlo en un monumento. Donde aquellas santas mujeres que segu\u00edan al Se\u00f1or en la vida, le sirvieron tambi\u00e9n en la muerte, trayendo ung\u00fcentos olorosos para ungir su sacrat\u00edsimo cuerpo. Entre las cuales Mar\u00eda Magdalena ard\u00eda con tan grande fuego de caridad, que olvidada de la flaqueza mujeril, ni por la oscuridad de las tinieblas, ni por la crueldad de los sayones se pod\u00eda apartar de la visitaci\u00f3n del sepulcro, antes perseverando en aquel lugar y derramando muchas l\u00e1grimas, despidi\u00e9ndose los disc\u00edpulos, ella no se desped\u00eda: porque era tan grande su amor y la impaciencia de su deseo, que en ninguna otra cosa tomaba gusto sino en llorar la ausencia de su amado, diciendo con el profeta: Fu\u00e9ronme mis l\u00e1grimas pan de noche y de d\u00eda, mientras dicen a mi \u00e1nima: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 tu Dios? 14 .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues, oh buen Jes\u00fas, conc\u00e9deme, Se\u00f1or, aunque indigno, que ya que entonces no merec\u00ed hallarme con el cuerpo presente a \u00e9stas tan dolorosas obsequias, me halle en ellas medit\u00e1ndolas y trat\u00e1ndolas con fe y amor en mi coraz\u00f3n, y experimentando algo de aquel afecto y compasi\u00f3n que tu inocent\u00edsima Madre y la bienaventurada Magdalena experimentaron en este d\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or<br \/>\nAcabada ya la batalla de la pasi\u00f3n, cuando aquel drag\u00f3n rabioso pens\u00f3 que hab\u00eda alcanzado victoria del Cordero, comenz\u00f3 a resplandecer en su \u00e1nima la potencia de su divinidad, con la cual nuestro le\u00f3n fort\u00edsimo descendi\u00f3 a los infiernos, venci\u00f3 y prendi\u00f3 aquel fuerte armado, y lo despoj\u00f3 de aquella rica presa que all\u00ed ten\u00eda cautiva: para que pues el tirano hab\u00eda acometido a la cabeza sin tener derecho contra ella, perdiese por v\u00eda de justicia el que parec\u00eda tener sobre sus miembros. Entonces el verdadero Sans\u00f3n, muriendo, mat\u00f3 sus enemigos; entonces el Cordero sin mancilla con la sangre de su testamento sac\u00f3 sus prisioneros del lago donde no hab\u00eda agua; y entonces amaneci\u00f3 aquella deseada y nueva luz a los que moraban en la regi\u00f3n de las tinieblas y sombra de muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y habida esta victoria, al tercero d\u00eda el autor de la vida, vencida la muerte, resucit\u00f3 de los muertos: y as\u00ed sali\u00f3 el verdadero Josef de la c\u00e1rcel del infierno por voluntad y mandamiento del Rey soberano, trasquilados ya los cabellos de la mortalidad y flaqueza, y vestido de ropas de hermosura y inmortalidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed tienes que considerar el alegr\u00eda de todos los aparecimientos que entrevinieron en este d\u00eda tan glorioso: conviene saber, el alegr\u00eda de aquellos padres del limbo, que tantos a\u00f1os esperaron y suspiraron por este d\u00eda; el alegr\u00eda de la Virgen, que tanto padeci\u00f3 el d\u00eda de la pasi\u00f3n, y tanto se alegr\u00f3 el de la resurrecci\u00f3n; el alegr\u00eda de las Mar\u00edas, especialmente de la bienaventurada Magdalena, que tanto amaba este Se\u00f1or y tanto se alegr\u00f3 de verle resucitado; el alegr\u00eda tambi\u00e9n de los disc\u00edpulos, que tan desconsolados estaban sin su Maestro, y tanta consolaci\u00f3n recibieron en le ver; y con esto ruega al Se\u00f1or te de a sentir alguna parte de lo que ellos este d\u00eda sintieron.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no s\u00f3lo esta vez, mas otras muchas veces y de otras maneras les apareci\u00f3 el Se\u00f1or por espacio de cuarenta d\u00edas, comiendo y bebiendo con ellos: para que con estos argumentos confirmase nuestra fe, y con sus promesas esforzase nuestra esperanza, y con los dones que del cielo nos enviase, encendiese nuestra caridad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La subida a los cielos<br \/>\nAcabados estos cuarenta d\u00edas, sac\u00f3 el Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos fuera de la ciudad al monte Olivete, y despidi\u00e9ndose all\u00ed dulcemente de ellos y de su bendit\u00edsima Madre, levantadas las manos en alto, vi\u00e9ndolo ellos, subi\u00f3 al cielo en una nube resplandeciente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y de esta manera, abri\u00e9ndonos camino para el cielo, llev\u00f3 consigo sus prisioneros y introdujo los desterrados en su reino, haci\u00e9ndolos ciudadanos de los \u00e1ngeles y dom\u00e9sticos de la casa de Dios. Y as\u00ed como en este mundo nos ayud\u00f3 con sus trabajos, as\u00ed all\u00ed nos ayuda con sus oraciones, haciendo en la tierra oficio de redentor y en el cielo de abogado. Porque tal conven\u00eda que fuese nuestro Pont\u00edfice, santo, inocente, limpio, apartado de los pecadores y hecho m\u00e1s alto que los cielos: el cual, asentado a la diestra de la Majestad, est\u00e1 all\u00ed presentando las se\u00f1ales de sus llagas al Padre por nosotros, gobernando desde aquella silla el cuerpo m\u00edstico de su Iglesia y repartiendo diversos dones a los hombres para hacerlos semejantes a s\u00ed. Por donde as\u00ed como \u00c91, que es nuestra cabeza, fue en este mundo afligido y martirizado con diversos trabajos, as\u00ed tambi\u00e9n quiere \u00c9l que lo sea su cuerpo, porque no haya deformidad ni desproporci\u00f3n entre la cabeza y los miembros. Porque grande fealdad ser\u00eda, si estando la cabeza cubierta de espinas, los miembros fuesen delicados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esta causa fueron tan atribulados todos los santos desde el principio del mundo, los patriarcas, los profetas, los ap\u00f3stoles, los m\u00e1rtires, los confesores, las v\u00edrgenes y los monjes, los cuales todos fueron ejercitados, afligidos y purgados con diversas tribulaciones y diversos trabajos. Y por \u00e9sta misma fragua han de pasar todos los otros miembros vivos de Cristo hasta el d\u00eda del juicio, orden\u00e1ndolo \u00c91 as\u00ed desde lo alto, los cuales despu\u00e9s con el profeta cantar\u00e1n diciendo: Pasamos por fuego y por agua, y traj\u00edstenos, Se\u00f1or, a refrigerio 15 .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De \u00e9sta manera, asentado nuestro Pont\u00edfice en aquella silla, gobierna este cuerpo m\u00edstico de su Iglesia. Gracias pues te de, oh eterno Padre, toda lengua por \u00e9sta tan grande d\u00e1diva, en la cual nos diste tu unig\u00e9nito Hijo, para que fuese por una parte nuestro gobernador y por otra nuestro abogado: porque tales y tantas eran nuestras culpas, y tales y tantas nuestras miserias, que otro que \u00c91 no era bastante para remediarlas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La venida a juicio<br \/>\nDespu\u00e9s de \u00e9sta subida al cielo, testificaron los \u00e1ngeles en aquella hora que de la misma manera volver\u00eda otra vez este Se\u00f1or a juzgar el mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Considera, pues, las terribles se\u00f1ales que preceder\u00e1n este juicio, las cuales habr\u00e1 el sol, y en la luna, y en las estrellas, y en la mar, y en la tierra: donde andar\u00e1n los hombres at\u00f3nitos y ahilados de muerte con el temor de los males que han de sobrevenir al mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira el sonido de aquella terrible trompeta que sonar\u00e1 por todas las regiones del mundo, y aquella voz del arc\u00e1ngel que dir\u00e1: Levantaos, muertos, y venid a juicio. Mira el espanto que ser\u00e1 resucitar todos los muertos, unos de la mar y otros de la tierra, con aquellos mismos cuerpos que en este mundo tuvieron, para recibir en ellos seg\u00fan el mal o bien que hicieron. Y mira que maravilla tan grande ser\u00e1 que estando los cuerpos de los muertos unos hechos tierra, otros ceniza, otros comidos de peces y otros de los mismos hombres, de all\u00ed sabr\u00e1 Dios entresacar a cabo de tantos a\u00f1os lo que es propio de cada cuerpo, sin que se confunda lo uno con lo otro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Piensa en la venida temerosa del Juez y en el espanto que los malos recibir\u00e1n cuando lo vean venir con tanta gloria, pues dir\u00e1n entonces a los montes que cayan sobre ellos y los cubran, por no parecer delante de \u00c9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira el repartimiento que all\u00ed se har\u00e1 de todos los hombres, poniendo los humildes y mansos a la mano derecha, y los soberbios y desobedientes a la izquierda, y el espanto que los grandes de este mundo recibir\u00e1n, cuando vean all\u00ed los humildes y pobrecitos que ellos despreciaron, levantados a tanta gloria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Considera el rigor de la cuenta que all\u00ed se pedir\u00e1, pues nos consta por texto expreso del evangelio que hasta de una palabra ociosa se ha de dar cuenta en aquel juicio. Mete, pues, la mano en tu seno, y vuelve los ojos a toda la vida pasada, y acu\u00e9rdate que todo el proceso y todas las torpezas de ella han de ser pregonadas y publicadas en aquella plaza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira, pues, cu\u00e1n terrible cosa ser\u00e1 verse el malo all\u00ed por todas partes cercado de tantas angustias: porque a ning\u00fan lugar volver\u00e1 los ojos, que no halle causas de temor. En lo alto estar\u00e1 el Juez airado; en lo bajo, el infierno abierto; a la diestra, los pecados que nos estar\u00e1n acusando; a la siniestra, los demonios aparejados para nos llevar al tormento; fuera de nos estar\u00e1 el mundo ardiendo, y dentro de nos la consciencia remordiendo. Pues cercado el malo de tantas angustias, \u00bfa d\u00f3nde ir\u00e1? Esconderse es imposible, y parecer, intolerable: porque si el justo apenas se salvar\u00e1, el pecador y malo \u00bfd\u00f3nde parecer\u00e1?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00daltimamente, considera el trueno de aquella irrevocable sentencia que dir\u00e1: Id, malditos, al fuego eterno, que est\u00e1 aparejado para Satan\u00e1s y para todos sus \u00c1ngeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; sed, y no me disteis de beber, etc. 16 , Donde ver\u00e1s el valor de las obras de misericordia y el alegr\u00eda y contentamiento que all\u00ed recibir\u00e1 el que aqu\u00ed fue largo para con sus pr\u00f3jimos, y por el contrario, el tormento que recibir\u00e1 el que por no querer dar lo que dej\u00f3 en este siglo, se vea all\u00ed despedido del reino del cielo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De las penas del Infierno<br \/>\nDespu\u00e9s de esta sentencia ir\u00e1n los justos a la vida eterna, y los malos al fuego eterno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues para entender la condici\u00f3n de \u00e9sta pena, debes imaginar el lugar del infierno por algunas semejanzas que los santos para esto nos dejaron. Imagina, pues, que el infierno es una oscuridad y un caos horribil\u00edsimo, y un lago que est\u00e1 debajo de la tierra abominabil\u00edsimo, y un pozo profund\u00edsimo lleno de llamas de fuego. Imagina tambi\u00e9n que es una ciudad horrible y oscura, la cual est\u00e1 ardiendo con terribles llamas, cuyos moradores est\u00e1n d\u00eda y noche rompiendo el cielo con alaridos y desesperaciones, por la grandeza de los dolores que en ella padecen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Piensa luego en la acerbidad de las penas que all\u00ed se pasan, y en la muchedumbre y duraci\u00f3n de ellas. Y cuanto a la acerbidad, mira cu\u00e1n intolerable tormento ser\u00e1 el de aquel fuego, con el cual comparado este nuestro de ac\u00e1, se dice que es como pintado. Y lo mismo has de entender del fr\u00edo y del hedor que hay en aquel detestable lugar. La acerbidad de estas penas se declara por el crujir de dientes, y por el gemido y llanto, y por las blasfemias y rabias que all\u00ed dice la Escritura que hay.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Piensa tambi\u00e9n en la muchedumbre de estas penas. Porque all\u00ed hay fuego que no se puede apagar, y fr\u00edo que no se puede sufrir, hedor horrible y tinieblas palpables, como eran las de Egipto, y mucho m\u00e1s. All\u00ed padecer\u00e1n y penar\u00e1n todos los sentidos, cada uno con su propio tormento: los ojos, con la vista horrible de los demonios, los o\u00eddos, con los gemidos y clamores lamentables de aquella miserable compa\u00f1\u00eda y de aquellos crueles atormentadores, que ni se cansan de atormentar, ni saben qu\u00e9 es compasi\u00f3n, los cuales entonces escarnecer\u00e1n y dar\u00e1n grita a los malos, dici\u00e9ndoles: \u00bfD\u00f3nde esta ahora la gloria y el fausto de vuestros estados? \u00bfD\u00f3nde las manadas de criados y lisonjeros que tra\u00eddes al derredor de vosotros? As\u00ed tambi\u00e9n padecer\u00e1 el gusto y el tacto, con todo lo dem\u00e1s; y no menos padecer\u00e1n todos los otros miembros que fueron armas y instrumentos del pecado, cada uno conforme a la cualidad de su delito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de las penas exteriores del cuerpo, piensa en las interiores del \u00e1nima, especialmente en aquel gusano que no muere, que es el remordimiento perpetuo de la conciencia, por raz\u00f3n de la mala vida pasada. Mas \u00bfqui\u00e9n ser\u00e1 suficiente para pensar que tan grande ser\u00e1 el despecho y rabia que all\u00ed padecer\u00e1n los malos, cuando consideren con cu\u00e1n peque\u00f1os y cortos trabajos pudieran excusar tan grandes y tan intolerables tormentos? Y no menos los atormentar\u00e1 la memoria de las prosperidades y deleites pasados; por donde vendr\u00e1n a decir aquellas palabras de la Sabidur\u00eda: \u00bfQu\u00e9 nos aprovecho nuestra soberbia y el fausto de nuestras riquezas? Pasaron todas estas cosas como sombra que vuela, o como el correo que va por la posta 17 .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre todo esto considera la duraci\u00f3n de estas penas, las cuales nunca tendr\u00e1n fin, ni despu\u00e9s de mil a\u00f1os, ni de mil cientos de millares de a\u00f1os, ni despu\u00e9s de tantos a\u00f1os cuantos se pueden contar con todos los n\u00fameros: porque all\u00ed ni habr\u00e1 t\u00e9rmino, ni fin, ni redenci\u00f3n, ni revista, ni apelaci\u00f3n, ni a\u00f1o de jubileo, ni lugar de penitencia, ni remisi\u00f3n de culpa, sino perpetuo dolor y desesperaci\u00f3n en todos los siglos de los siglos. Pues dime, hombre loco, si tener la mano sola sobre unas brasas de fuego por espacio de un credo te parecer\u00eda intolerable tormento, y no habr\u00eda cosa que no hicieses por excusar esta pena, \u00bfc\u00f3mo no haces algo por no estar acostado en esta cama de fuego que durar\u00e1 eternamente en los siglos de los siglos?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la gloria del Para\u00edso<br \/>\nPara contemplar la gloria que se da a los buenos, debes tambi\u00e9n imaginar el lugar de ella seg\u00fan las semejanzas con que los santos lo describen, conform\u00e1ndose en esto con nuestra capacidad. Imagina, pues, una ciudad toda de oro pur\u00edsimo, maravillosamente labrada de piedras preciosas, y cada una de sus puertas de una piedra preciosa. Imagina un campo llano, espacios\u00edsimo y hermos\u00edsimo, lleno de todas las flores y frescuras que se pueden pensar, donde hay perpetuo verano y florestas siempre verdes, con olor de inestimable suavidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de esto mira primeramente que gloria ser\u00e1 ver aquella Beat\u00edsima Trinidad, que es un perfect\u00edsimo dechado donde resplandece toda hermosura, toda bondad y toda suavidad: en cuya visi\u00f3n tendr\u00e1s todo lo que quisieres, y sabr\u00e1s todo lo que deseares, seg\u00fan la medida que te cupiere de gloria. Este es el libro que llaman de la vida 18 , cuyo origen es eterna, cuya esencia es incorruptible, cuyo conocimiento es vida, cuya doctrina es f\u00e1cil, cuya ciencia es dulce, cuya profundidad no se puede medir, cuya escritura no se puede borrar, y cuyas palabras no se pueden explicar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Piensa luego en la segunda gloria que se sigue tras \u00e9sta, que es la visi\u00f3n clara de aquella sacrat\u00edsima Humanidad de Cristo, que para nuestra salud fue crucificada en un madero, y para nuestra gloria reside en el cielo: pues en esto hacemos ventaja a los \u00e1ngeles, en que el com\u00fan Se\u00f1or de los unos y de los otros verdaderamente es hombre y no \u00e1ngel, aunque \u00c9l sea todo en todas las cosas. Mira despu\u00e9s el gozo que el \u00e1nima recibir\u00e1 de la compa\u00f1\u00eda y vista de la gloriosa Virgen, se\u00f1ora y abogada nuestra, y de todos los otros santos, ap\u00f3stoles, profetas, m\u00e1rtires, confesores y v\u00edrgenes, que son innumerables: de cuyos gozos gozar\u00e1s t\u00fa tambi\u00e9n con ellos, por la grandeza de la caridad que all\u00ed reina: y as\u00ed lo que no tuvieres t\u00fa en ti, tendr\u00e1s en ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Considera tambi\u00e9n aquellas cuatro singulares dotes que all\u00ed recibir\u00e1n los cuerpos de los santos en premio de haber sido fieles ayudadores de las \u00e1nimas a quien sirvieron, que son, inmortalidad, impasibilidad, ligereza y hermosura tan grande, que no se puede explicar. Y no son menores las dotes de las \u00e1nimas, que son plenitud de sabidur\u00eda en el entendimiento con destierro de toda ignorancia, y plenitud de alegr\u00eda en la voluntad con destierro de toda tristeza. De estas dotes se siguen otros innumerables bienes: porque de aqu\u00ed se sigue seguridad, por la cual no temer\u00e1s ni ser vencido de tentaci\u00f3n, ni ser jam\u00e1s despedido de tan hermosa compa\u00f1\u00eda. De aqu\u00ed tambi\u00e9n nace suma libertad, y sanidad, y suavidad, y amistad, y honra, y concordia y finalmente todos los bienes: porque all\u00ed habr\u00e1 todo lo que quisieres, y no habr\u00e1 lo que no quisieres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Oh bienaventurado reino, donde con Cristo reinan todos los santos: cuya ley es la verdad, cuya paz es la caridad, cuya vida es la eternidad: el cual ni se divide con la muchedumbre de los que reinan, ni se hace menor con la muchedumbre de los que lo participan, ni se confunde con el n\u00famero, ni se desordena con la desigualdad, ni se estrecha con el lugar, ni se var\u00eda con el movimiento, ni se altera con el tiempo, que altera todas las cosas!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la memoria de la muerte<br \/>\nAntes de estas tres cosas sobredichas (que son juicio, para\u00edso y infierno) precede la muerte, que es camino y puerta para ellas: y as\u00ed no menos aprovecha la consideraci\u00f3n de ella, que las dem\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues para esto considera primeramente cu\u00e1n incierta sea la hora de esta muerte: porque ordinariamente suele venir al tiempo que el hombre est\u00e1 m\u00e1s descuidado y menos piensa que ha de venir, echando sus cuentas y haciendo sus trazas para adelante. Y por esto se dice que viene como ladr\u00f3n, el cual suele venir al tiempo que los hombres est\u00e1n m\u00e1s seguros y m\u00e1s dormidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Piensa luego todo lo que precede la muerte, y lo que entreviene en la muerte, y lo que se sigue despu\u00e9s de ella. Y para que mejor entiendas cada cosa de estas, imagina que t\u00fa eres el que has de morir, pues a la verdad has de morir, y piensa desde ahora todo esto que por ti ha de pasar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de la muerte, piensa en la enfermedad grave que ha de preceder la muerte, con todos los accidentes, hast\u00edos, tristezas, medicinas y molestias y noches largas que all\u00ed te han de fatigar: lo cual todo es camino y disposici\u00f3n para la muerte. Porque as\u00ed como antes de entrarse por fuerza un castillo o una ciudad, suele preceder una recia bater\u00eda que derriba los muros y fuerzas por tierra, y tras de esto es luego entrada y conquistada, as\u00ed para esto suele preceder a la muerte una grav\u00edsima enfermedad, la cual de tal manera bate noche y d\u00eda sin parar las fuerzas naturales y los miembros principales de nuestro cuerpo, y de tal manera los deja maltratados, que el \u00e1nima no pudi\u00e9ndose ya m\u00e1s defender ni conservar en ellos, los desampara y se va.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Piensa luego, cuando ya la enfermedad llega a lo postrero, y o el m\u00e9dico o ella nos desenga\u00f1an y nos quitan la esperanza de la vida, las angustias que entonces te cercaran, y las cosas que se te representaran. Porque lo primero, all\u00ed luego se representa la salida de esta vida y el apartamiento de todas las cosas que am\u00e1bamos en ella, hijos, mujer, amigas, parientes, hacienda, honra, y finalmente este mundo, este aire y esta luz que es a todos com\u00fan. Tras de esto se representa todo el curso de la vida pasada y todos los mas graves pecados que se han hecho en ella, especialmente tal y tal pecado mas grave, y la cuenta que entonces de todo esto se ha de dar y la sentencia que por esto se ha de esperar. P\u00f3nese tambi\u00e9n ante los ojos el tiempo pasado y el venidero: y el pasado, como ya no es, parece un soplo, y el venidero, como est\u00e1 por venir y es eterno, parece lo que es, que es infinito. Y con esto comienza el hombre a reprehenderse y condenarse, viendo que por placeres y bienes que entonces le parecer\u00e1n de un punto, est\u00e1 en peligro de padecer tormentos que durar\u00e1n para siempre. Y para remedio de este tan grande yerro, comienza a desear espacio de penitencia y condenar su negligencia, y a caer, aunque ya muy tarde, en la cuenta. Estas y otras semejantes olas y fatigas son las que, dem\u00e1s de la enfermedad, combaten y afligen al doliente en aquel trabajoso tiempo noche y d\u00eda sin parar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras de esto piensa luego en los accidentes y trabajos que entrevienen en la misma muerte, que son aun mayores que los pasados. Mira como el cuerpo comienza ya a perder el calor natural, y los miembros las fuerzas y el movimiento, y quedar como si fuesen de piedra. Las partes altas y las extremidades se paran fr\u00eda, la cara demudada, el color como el plomo, las cuencas de los ojos hundidas, los ojos envidriados, la boca llena de sarro y espuma, la lengua gruesa y torpe para hablar, y la garganta adelgazada. El pecho con angustias se levanta, los labios se vuelven azules y los dientes pardos, y cuasi todo el hombre viene a estar como muerto antes que muera.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed puedes tambi\u00e9n pensar en el sacramento de la extrema unci\u00f3n que en este caso se administra para ayudar en esta postrer batalla, y en todas las oraciones y sufragios de que la Iglesia usa en esta necesidad, cuando el hombre est\u00e1 ya tirando y agonizando a la salida de esta vida: en la cual paga la deuda de las angustias con que en ella entr\u00f3, padeciendo los dolores al tiempo del salir, que su madre padeci\u00f3 al tiempo de parir. Y as\u00ed concuerda muy bien la entrada de la vida con la salida, pues la una y la otra es con dolores, aunque la una con los ajenos y la otra con los propios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de esto, considera lo que se sigue tras de la muerte, que es la suerte que al cuerpo y \u00e1nima ha de caber. La del cuerpo es la sepultura: en la cual te debes hallar con el esp\u00edritu presente, mirando c\u00f3mo te llevan a enterrar, c\u00f3mo te acampanan, c\u00f3mo te lloran, c\u00f3mo doblan por ti, c\u00f3mo preguntan los que oyen doblar por el muerto, c\u00f3mo te depositan en el sepulcro entre los otros huesos de los muertos, y te pisan y dejan en aquel estrecho y oscuro aposento, acampanado de perpetua soledad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dejando el cuerpo en este lugar, camina con tu propia anima hasta el tribunal de Dios: donde ir\u00e1s acampanado por una parte de \u00e1ngeles y por otra de demonios, alegando cada cual de las partes de su derecho: y mira la cuenta que all\u00ed se te pedir\u00e1 del tiempo, de los beneficios y inspiraciones divinas, de los aparejos que tuviste para bien vivir, y de todos los males que hiciste, y a\u00fan de los mismos bienes, si no los hiciste como deb\u00edas. Y considerando todas estas cosas, trabaja, hermano, por vivir agora de tal manera, cual entonces desearas haber vivido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los beneficios divinos<br \/>\nDespu\u00e9s de la vida de Cristo y de estas cuatro postrimer\u00edas, es util\u00edsima la consideraci\u00f3n de los beneficios divinos, as\u00ed para incitarlos a amar a quien tanto bien nos hizo, como para entender la obligaci\u00f3n que tenemos a su servicio. Y es bien tener muchas cosas en qu\u00e9 meditar, porque con la variedad de ellas tengamos con que encender m\u00e1s nuestro coraz\u00f3n y excusar el hast\u00edo que aqu\u00ed podr\u00eda entrevenir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aunque los beneficios divinos sean innumerables, pero todos ellos pueden reducirse a estos ocho mas principales, conviene saber, al beneficio de la creaci\u00f3n, conservaci\u00f3n, redenci\u00f3n, cristiandad, llamamiento sacramentos, inspiraciones divinas, beneficios particulares y ocultos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues cuanto al primer beneficio de la creaci\u00f3n, considera c\u00f3mo antes que Dios te criase, eras nada; y de \u00e9sa nada te hizo el Se\u00f1or, no piedra, ni palo, ni serpiente, sino hombre, que es una nobil\u00edsima criatura, d\u00e1ndote ese cuerpo con todos sus miembros y sentidos, y esa \u00e1nima con todas esas nobil\u00edsimas potencias que tiene para conocer a Dios y ser capaz del sumo bien.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuanto al segundo, de la conservaci\u00f3n, mira c\u00f3mo el mismo Se\u00f1or que te cri\u00f3 y te sac\u00f3 de no ser a ser, ese mismo te conserva en ese ser, de tal manera, que lo que una vez te dio, siempre te lo est\u00e1 dando y conservando. Y mira c\u00f3mo para este efecto cri\u00f3 toda esta tan gran m\u00e1quina del mundo con todas cuantas cosas hay en \u00e9l, de las cuales unas sirven para mantenerte, otras para curarte, otras para ense\u00f1arte, otras para regalarte y otras tambi\u00e9n para castigarte: porque de todo es raz\u00f3n que haya en la casa de buen padre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuanto al tercero, de la redenci\u00f3n, ya has visto todos los pasos que este Se\u00f1or dio por ti, y lo mucho que te dio, y lo mucho que le cost\u00f3, y lo mucho mas que te am\u00e9: por donde ver\u00e1s el amor y gracias que por todo esto le debes. Y para sentir mas la grandeza de este beneficio y del pasado, imagina que a ti solo fueron hechos estos dos grandes beneficios, pues aunque hayan sido hechos para todos, no menos sirven para ti que si para ti solo fueran hechos. Porque no menos gozas t\u00fa de todas las cosas de este mundo y de todos los trabajos de Cristo, que si para ti solo fuera hecho todo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuanto al cuarto, que es de la cristiandad, mira lo que le debes por haberte hecho cristiano, y nacido en tierra de cristianos, pues tanta es la muchedumbre de hombres que hay por esos mares y mundos, que nacen y mueren paganos y se van a los infiernos. Pues \u00bfqu\u00e9 fuera de ti, si fueras uno de esos? Y \u00bfqu\u00e9 debes a quien hizo que no lo fueses? etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuanto al quinto beneficio, que es del llamamiento, si por ventura te ha Dios llamado, sac\u00e1ndote de pecado, mira lo que le debes por este beneficio, considerando cu\u00e1nto tiempo te esper\u00f3, cu\u00e1ntos pecados te sufri\u00f3, cuantas inspiraciones te env\u00edo, y cu\u00e1n benignamente te recibi\u00f3, y que fuera de ti, si te tomara la muerte estando en pecado, como a muchos otros tom\u00f3, puesto caso que nadie puede saber de cierto si est\u00e1 fuera de \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuanto al sexto, que es de los sacramentos, mira lo que le debes por el remedio que te dej\u00e9 en los sacramentos de su Iglesia, y se\u00f1aladamente en el sacramento del altar, donde se te da \u00c9l mismo en mantenimiento y en remedio. Donde puedes considerar todos los favores y espirituales consolaciones que por medio de este venerable sacramento habr\u00e1s en este mundo recibido, y lo que por todo esto le debes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuanto al s\u00e9ptimo, de las inspiraciones divinas, mira lo que debes a este Se\u00f1or porque continuamente te est\u00e1 siempre llamando y despertando a bien obrar. Porque todos cuantos pasos buenos das, todos cuantos deseos, prop\u00f3sitos, pensamientos, movimientos y sentimientos buenos tienes, todos son beneficios y inspiraciones suyas y obras de esta especial providencia que tiene de ti. Pues \u00bfcon qu\u00e9 le podr\u00e1s pagar tan grande deuda?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuanto al octavo, que son beneficios particulares y ocultos, aqu\u00ed tienes que considerar todas las particulares mercedes as\u00ed espirituales como temporales que Dios te ha hecho, y todas las preservaciones de males as\u00ed espirituales como temporales de que te habr\u00e1 librado sin que t\u00fa por ventura lo hayas sentido. En esta cuenta entran todos los males de pena o de culpa que padecen todos los otros hombres, los cuales t\u00fa tambi\u00e9n pudieras padecer. Ves aqu\u00e9l ciego, el otro tullido, el otro perniquebrado, el otro sacr\u00edlego, o blasfemo, o amancebado. \u00bfQui\u00e9n quita que no pudieras tu tambi\u00e9n estar as\u00ed? Pues \u00bfque dieras, si as\u00ed te vieras, a quien te librar\u00e1 de estos males? Adora, pues, ama y sirve al Se\u00f1or, porque \u00c9l fue el que de todos esos males te preserv\u00f3, pues no es menos preservar del mal para que no venga, que curarlo despu\u00e9s de venido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por aqu\u00ed, pues, ver\u00e1s lo que debes a Dios por cada uno de sus beneficios: y por ellos mismos ver\u00e1s cu\u00e1ntas veces es Dios tu padre, pues est\u00e1 claro que es padre porque te cri\u00f3, y padre porque te conserva en ese ser que te dio, y padre porque te redimi\u00f3, y padre porque en la cruz con tantos dolores te reengendr\u00f3, y padre porque en el santo bautismo te adopt\u00f3 por hijo, y padre, si despu\u00e9s de perdido por el pecado este titulo, lo volvi\u00f3 a renovar con el beneficio del llamamiento. Pues si tanto debes y quieres al que una sola vez fue tu padre, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s debes al que tantas veces te ha sido padre por tan excelentes maneras! \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s le debes querer, y servir, y obedecer, y confiar en \u00c9l, y recurrir a \u00c9l en todas tus necesidades como a verdadero padre!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y para entender mejor la grandeza de estos beneficios divinos, hace mucho al caso considerar cada beneficio con las circunstancias que tiene, que son quien lo da, a quien se da, por qu\u00e9 causa y en qu\u00e9 manera se da.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuanto a lo primero, mira cuan grande sea el que te hace estos beneficios, que es Dios. Considera la grandeza de su omnipotencia, la cual declara toda la m\u00e1quina de este mundo, con toda la universidad de criaturas que hay en \u00e9l. Considera tambi\u00e9n la grandeza de su sabidur\u00eda, la cual se conoce por el orden, concierto y providencia maravillosa que hay en todas ellas. Porque si consideras esto, no digo yo tan grandes beneficios, sino una manzana que te enviar\u00e1 este tan grande Rey y Se\u00f1or, habla de ser muy estimada, por la dignidad de quien la da.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no menos crece la grandeza del beneficio con la otra circunstancia, que es con la vileza del que lo recibe, que con la excelencia del que lo da. Por lo cual dec\u00eda David: Se\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n es el hombre, para que T\u00fa te acuerdes de \u00e9l, o el hijo del hombre, para que T\u00fa le visites? Porque si todo este mundo apenas es una hormiga delante la majestad de Dios, \u00bfque ser\u00e1 el hombre, que tan peque\u00f1a parte es de este mundo? Pues \u00bfc\u00f3mo no ser\u00e1 grande misericordia y maravilla que un tan alto y tan soberano Se\u00f1or tenga tan especial cuidado de hacer tan grandes bienes a una tan peque\u00f1a hormiguita?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues \u00bfque ser\u00e1 si consideras la causa del beneficio? Claro est\u00e1 que nadie hace bien, ni da un paso, sin esperar o pretender alg\u00fan interese. Solo este Se\u00f1or nos hace todos estos bienes sin pretender ni esperar de nosotros cosa que redunde en provecho suyo. De manera que todo lo que hace, puramente lo hace de gracia, por sola bondad y amor. Si no, dime: si eres predestinado, \u00bfpor qu\u00e9 otra causa te predestin\u00f3, y despu\u00e9s te cri\u00f3, y te redimi\u00f3, y te hizo cristiano, y te llam\u00f3 a su servicio? \u00bfque causa pudo haber aqu\u00ed para tan grandes beneficios, sino sola bondad y amor?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni hace menos para esto considerar el modo y manera con que nos hace todos estos bienes, que es el coraz\u00f3n y voluntad con que los hace. Porque todo cuanto bien nos ha hecho en tiempo, desde ab aeterno nos lo determino de hacer, y as\u00ed desde ab aeterno con perpetua caridad, y grand\u00edsima caridad, nos am\u00e9: y por esta caridad y amor que nos tuvo, se determin\u00f3 de hacernos todos estos bienes y tener tan especial cuidado de nuestra salud. En la cual entiende con tanta providencia y recaudo, como si desocupado de todos los otros negocios, no tuviera otro en que entender sino en la salud sola de cada uno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed, pues, tiene el \u00e1nima devota en que rumiar, como animal limpio, noche y d\u00eda: donde hallar\u00e1 pasto abundant\u00edsimo y suav\u00edsimo para toda la vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la manera que se ha de tener en la consideraci\u00f3n de todas las cosas susodichas<br \/>\nDicho ya de la materia de la consideraci\u00f3n, que es todo lo que hasta aqu\u00ed se ha tratado, diremos ahora brevemente de la manera y forma que en este santo ejercicio se ha de tener. Para lo cual debe el hombre primeramente buscar cada d\u00eda tiempo convertible, seg\u00fan la condici\u00f3n de su estado y de su vida: aunque el mejor tiempo de todos es el de la media noche o el de la madrugada. El lugar tambi\u00e9n ayuda para esto, cuando es oscuro y solitario, para que as\u00ed est\u00e9 el coraz\u00f3n mas recogido, no teniendo en que derramarse los sentidos. Puesto el hombre en este lugar, y armando el coraz\u00f3n y la frente con la se\u00f1al de la cruz, levante los ojos de su \u00e1nima a considerar qu\u00e9 es lo que quiere hacer, que es tratar de Dios o tratar con Dios, para recibir el esp\u00edritu de gracia del mismo Dios. Y viendo cuan inh\u00e1bil es el de su parte para tan gran negocio, pida a aquel dador de todos los bienes que recoja su coraz\u00f3n y lo gu\u00ede y ense\u00f1e en este camino. Y para esto puede rezar algunas oraciones vocales o salmos al principio del recogimiento, como arriba se dijo, para comenzar a encender su coraz\u00f3n con el fuego de las palabras divinas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego puede tomar para cada d\u00eda un paso, o dos, o tres, de la vida de Cristo para el tiempo de su ejercicio, y hacer cuenta que all\u00e1 donde el est\u00e1, se celebra y trata este misterio como se trat\u00f3 en su proprio lugar. El cual oficio pertenece a la imaginaci\u00f3n, que sabe figurar y representar todas estas cosas como pasaron, y como las dibujar\u00eda un pintor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mire, pues, al Se\u00f1or en el tal paso, lo que hace, o lo que padece, y mucho m\u00e1s el coraz\u00f3n con que lo padece. De manera que no s\u00f3lo ha de mirar a Cristo por de fuera, sino mucho m\u00e1s lo que est\u00e1 encerrado en su \u00e1nima, que es la caridad, y la humildad, y la benignidad y mansedumbre con que hace todo lo que hace. Y en cada uno de estos pasos podemos considerar aquellas mismas cinco cosas que se\u00f1alamos en cada uno de los beneficios divinos; conviene saber, lo que se padece, quien lo padece, por quien lo padece, por que causa lo padece y de qu\u00e9 manera lo padece, que es con aquel coraz\u00f3n y con todas aquellas virtudes que dijimos. Porque cada una de estas circunstancias declara mucho la grandeza del negocio y del beneficio. Y no se requiere de necesidad pensar de cada vez todas estas cosas juntas, sino unas veces puede el hombre detenerse en una circunstancia de estas, y otras en otra, seg\u00fan que el Esp\u00edritu Santo le moviere.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debe tambi\u00e9n tener aqu\u00ed respecto, cuando en esto piensa, a enderezar su atenci\u00f3n a aquellas cuatro cosas que arriba dijimos, que son, a la compasi\u00f3n de los trabajos de Cristo, a la imitaci\u00f3n de sus virtudes, al aborrecimiento del pecado y al conocimiento de la bondad y caridad inmensa de Dios, que resplandece en estos misterios, para movernos a amar a quien tan amable aqu\u00ed se nos mostr\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas cuando el hombre entendiere en esto, no debe trabajar demasiadamente por exprimir a fuerza de brazos las lagrimas y la devoci\u00f3n, como hacen algunos, sino con un coraz\u00f3n humilde y atento, no caldo, ni tibio, ni flojo, se presente a nuestro Se\u00f1or, haciendo lo que es de su parte: porque el Se\u00f1or har\u00e1 lo que es de la suya. Y cuando ning\u00fan otro fruto de aqu\u00ed sacare sino sequedad de coraz\u00f3n, cont\u00e9ntese con haber all\u00ed acompa\u00f1ado y hecho presencia al Salvador, y peleado con el desasosiego de su coraz\u00f3n: porque no carece esto de fruto, y grande fruto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni debe desistir luego de un santo ejercicio, si a las primeras azadonadas no saca agua: porque muchas veces se da al cabo al que fiel y humildemente persevera, lo que se niega a los principios: y aqu\u00ed esta la llave de este negocio. Por tanto, trabaja, y persevera, y porf\u00eda: porque tales son las mercedes que aqu\u00ed el Se\u00f1or suele hacer a tiempos, que muchos a\u00f1os de trabajo que se pasasen por ellas, eran muy bien empleados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Verdad es que una de las principales causas de esta sequedad, o dilaci\u00f3n de esta gracia, es traer el coraz\u00f3n muy ocupado en negocios exteriores y peregrinos: por donde con dificultad y tarde se viene a tomar las cosas de Dios. Por esto conviene mucho traerlo cuanto sea posible siempre ocupado en sus cosas: porque andando siempre caliente y devoto con esta memoria, f\u00e1cilmente se levanta a Dios, cuando lo queremos levantar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para lo cual se\u00f1aladamente ayudan dos cosas: la primera, lici\u00f3n ordinaria de libros espirituales y devotos, la cual trae el coraz\u00f3n ocupado en aquello de que anda lleno; y la segunda y muy m\u00e1s principal, trabajar todo lo posible por andar siempre en la presencia de Dios y nunca perderlo de vista, o a lo menos levantar muchas veces entre d\u00eda y noche el coraz\u00f3n a \u00c9l con algunas breves oraciones, tomando ocasi\u00f3n de las mismas cosas que vemos o que tratamos: y as\u00ed debe el hombre tener su manera de oraciones y consideraciones diputadas para cuando se acuesta, y para cuando se levanta, y para cuando ha de comer, o hablar, o negociar, para cuando es tentado, para cuando oye el reloj dar la hora, para cuando ve los campos floridos y el cielo estrellado, o cuando ve algunos males corporales o espirituales de pr\u00f3jimos: para que todo le sea motivo de levantar el coraz\u00f3n a Dios, y as\u00ed pueda conservar siempre en el con estos tizones el fuego de la devoci\u00f3n. Porque as\u00ed como en la le\u00f1a seca se enciende presto la llama, as\u00ed tambi\u00e9n se enciende la devoci\u00f3n en el coraz\u00f3n que anda siempre caliente con el uso de la continua oraci\u00f3n, y lici\u00f3n, y meditaci\u00f3n de las cosas de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acabada la meditaci\u00f3n en la manera que dicho es, puede el hombre acabar su ejercicio con dar gracias al Se\u00f1or por aquel paso que ha considerado, y por todos los otros beneficios divinos: y luego ofrecer aquel misterio al Eterno Padre, y con \u00e9l a s\u00ed mismo y todas sus obras; y luego pedir mercedes por esta tan rica ofrenda que le ofreci\u00f3, que fueron los trabajos de su unig\u00e9nito Hijo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y lo que debe cada uno pedir es lo que su necesidad le ense\u00f1are que ha menester: porque este es el mejor maestro de la oraci\u00f3n. Por do parece que pueden entrevenir en este santo ejercicio cinco partes principales; conviene saber, preparaci\u00f3n, meditaci\u00f3n, hacimiento de gracias, ofrecimiento y petici\u00f3n: no porque todo esto sea siempre necesario, sino para que tenga el hombre materia copiosa en que ocupar su coraz\u00f3n, y as\u00ed tenga tambi\u00e9n m\u00e1s est\u00edmulos e incentivos de devoci\u00f3n: porque lo que no se halla en una parte, a veces se halla en otra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y despu\u00e9s de acabado todo este glorioso itinerario de la vida de Cristo, y corridas todas estas estaciones, con todo lo dem\u00e1s que se sigue despu\u00e9s de ellas, debe tomar, como el sol despu\u00e9s de corridos los doce signos del cielo, a andar por esta misma rueda: porque no menor fruto se sigue en las \u00e1nimas de este espiritual movimiento, que del sol se sigue en el mundo. De manera que mientras durare al hombre la vida, siempre ande por estos pasos de la vida de Cristo: aunque no debe por eso tener cerrada la puerta, cuando el Se\u00f1or le llamare a otra cosa con que su devoci\u00f3n sea mas ayudada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F I N\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ap\u00e9ndice<br \/>\n1. Versos de M. Marulo 19 en que se tocan cuasi todas las materias de este presente tratado, preguntando el cristiano y respondi\u00e9ndole Cristo brevemente desde la Cruz<br \/>\nPregunta el cristiano\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Piadoso y clement\u00edsimo Se\u00f1or, \u00bfpor qu\u00e9 te vestiste de carne humana, y quisiste bajar del cielo a la tierra?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[Responde Cristo]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para que el hombre terreno (a quien su culpa hab\u00eda derribado) pudiese con mi favor y ayuda subir desde la tierra al cielo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfquien a ti (que eras inocente y estabas libre de pecado) forz\u00f3 a padecer muerte y dolores por los pecados?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amor grande que tuve al hombre, para que lavado \u00e9l con mi sangre, se hiciese h\u00e1bil para morar en el cielo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfPor que tienes los brazos tendidos en ese madero, y los pies juntos y traspasados con un clavo?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque de una parte y de otra llamo las gentes del mundo, y as\u00ed las vengo a juntar en uni\u00f3n de una misma fe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfPor que estando en esa cruz, tienes inclinada la cabeza, y los ojos humildemente abajados y puestos en tierra?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque con esta figura ense\u00f1o a los hombres a no levantarse con soberbia, sino bajar humildemente la cerviz, y ponerla debajo de yugo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfPor que est\u00e1s en esa cruz desnudo, y por que est\u00e1 ese rostro y ese divino cuerpo tan consumido y tan flaco?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque con esto quise ense\u00f1arte a despreciar las riquezas y bienes del mundo, y a padecer hambre y pobreza conmigo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfPor que tienes cubiertos los lomos con un velo de lienzo? \u00bfque es lo que me significa esa cobertura real?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De aqu\u00ed quiero que aprendas que me agradan los cuerpos limpios y castos, y que aborrezco toda torpeza y fealdad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfque quieren decir esas bofetadas, salivas, azotes, corona de espinas, y los otros tormentos de la cruz?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que tenga paciencia en las injurias y no quiera dar mal por mal el que desea sobre las estrellas del cielo vivir en perpetua paz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida es breve, el trabajo peque\u00f1o, el galard\u00f3n grande y que durara para siempre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas si alguno hay que no sienta la grandeza del premio, a lo menos mu\u00e9valo el miedo del destierro de aquella c\u00e1rcel infernal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aquellos fuegos que nunca se apagan, y aquellas tinieblas que nunca resplandecen, y aquel gusano que siempre muerde, y aquella miseria que nunca cesa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque tales cosas est\u00e1n guardadas para los que agora tiene cautivos el fugitivo deleite, enga\u00f1\u00e1ndolos con diversos halagos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ofreciendo riquezas a los avarientos, descanso a los perezosos, torpes pasatiempos a los carnales, vino precioso a los amigos del vientre, pompa y fausto a los soberbios, y despojos a los esforzados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con estos cebos, enga\u00f1ado el pueblo miserable, olvidado de su propia salud, camina derecho y corre a su perdici\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ni oye mis amonestaciones, ni hace caso de mis ejemplos, y finalmente no tiene cuenta con mi juicio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues cuando venga este horrible juicio, este d\u00eda ser\u00e1 d\u00eda de ira, d\u00eda de nieblas y de torbellinos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando los cielos se estremecer\u00e1n y sacudir\u00e1n de si las estrellas, que caer\u00e1n del cielo en la tierra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces espantar\u00e1 al mundo la luna con su cara sangrienta, y el sol se oscurecer\u00e1, y esconder\u00e1 sus rayos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las cosas temblaran, y el mundo se acabara, y hasta los coros de los \u00e1ngeles se estremecer\u00e1n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una llama de fuego abrasador volar\u00e1 por el mundo, y la mar y la tierra quedar\u00e1n hechas una foguera.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces vendr\u00e9 yo con gran poder y majestad, asentado en una nube resplandeciente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al derredor de mi vendr\u00e1n millares de santos gloriosos y millares de esp\u00edritus bienaventurados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego una trompeta dar\u00e9 un terrible sonido de lo alto, el cual rasgue las tierras y llegue al profundo de los infiernos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y luego sin tardanza resucitar\u00e1n todos aquellos que perdida la lumbre de la vida, nuestra gran madre la tierra recibi\u00f3 en su grande gremio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y estar\u00e1 toda esta compa\u00f1\u00eda resucitada delante de mi justo tribunal, esperando con temeroso coraz\u00f3n la terrible sentencia de mi juicio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguna cosa secreta ni escondida pasara sin examen, aunque sea lo que el hombre pens\u00e9 dentro de su coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y seg\u00fan los m\u00e9ritos se dar\u00e1 a cada uno su galard\u00f3n: a unos vida perpetua y a otros muerte que nunca morir\u00e1.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oh pues hombres miserables, que est\u00e1is enredados con tantos enga\u00f1os, mientras ten\u00e9is poder ahora, sacad vuestros pies de ese lazo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abrid los ojos y velad, porque el d\u00eda oscuro de este tiempo no os tome cerrados los ojos y cargados de sue\u00f1o.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mirad con cu\u00e1n ligera carrera huyen y se pasan los tiempos, y c\u00f3mo las horas apresuradas no saben sentir tardanza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dichoso aquel que emplea bien los d\u00edas de la vida, y piensa que el fin de el ser\u00e1 hoy o ser\u00e1 ma\u00f1ana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Habla del crucifijo que est\u00e1 a la entrada de las iglesias, compuesta en verso por Lactancio Firmiano 20<br \/>\nQuienquiera que por aqu\u00ed pasas, y subes por estos grados del templo, espera un poco, y pon los ojos en mi, que siendo inocente, por tus culpas tan cruel muerte padec\u00ed. Yo soy Aqu\u00e9l que habiendo l\u00e1stima de la ca\u00edda miserable del g\u00e9nero humano, vine a este mundo a ser medianero de paz y perd\u00f3n de la culpa com\u00fan. Aqu\u00ed se dio una clar\u00edsima luz a la tierra, aqu\u00ed esta la imagen de la verdadera salud, aqu\u00ed soy tu descanso, camino derecho, redenci\u00f3n verdadera, bandera de Dios, y estandarte real, digno de perpetua recordaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tu causa y por amor de tu vida entr\u00e9 en el vientre de una Virgen: por ti fui hecho hombre y por ti padec\u00ed terrible muerte, sin hallar descanso en todos los fines de la tierra, sino en todo lugar amenazas, y en todo lugar trabajos. El establo y las majadas esperas de Judea fueron la hospeder\u00eda de mi nacimiento y las compa\u00f1eras de mi pobre Madre. Aqu\u00ed entre las bestias brutas tuve una cama de paja en un angosto y humilde pesebre. Los primeros a\u00f1os de mi edad viv\u00ed en tierra de Egipto desterrado del reino de Herodes; y vuelto de ah\u00ed, gast\u00e9 los otros en Judea, donde siempre padec\u00ed ayunos, siempre trabajos y siempre extrema pobreza. Y con esto siempre trabaj\u00e9 por encaminar a los hombres con saludables consejos al estudio de la virtud, acompa\u00f1ando y confirmando mi doctrina con obras maravillosas. Por las cuales cosas la malvada Jerusal\u00e9n, movida con crueles odios y rabiosa envidia, y ciega con furor, extendi\u00f3 las manos contra mi, y me procur\u00f3 en una terrible cruz muerte cruel. La cual si yo quisiere explicar por sus partes, y tu quisieres conmigo acompa\u00f1arme y sentir todos mis dolores, pon primero ante los ojos los ayuntamientos y consejos de mis enemigos; y las celadas que me armaron, y el precio vil de mi inocente sangre, y los besos fingidos de mi disc\u00edpulo, y el acometimiento y los clamores de aquella cruel compa\u00f1\u00eda. Piensa tambi\u00e9n aquellos crueles azotes, y aquellas criminosas lenguas tan aparejadas para mentir, aquellos testigos falsos, y aquel perverso juicio del ciego presidente, y aquella grande y pesada cruz cargada sobre mis hombros y espaldas cansadas, y aquellos pasos dolorosos con que camin\u00e9 a la misma cruz. Y despu\u00e9s de puesto en ella, m\u00edrame levantado en alto y desviado de los ojos de la dulce Madre, y rod\u00e9ame desde los pies hasta la cabeza por todas partes. Mira los cabellos cuajados con sangre, y la cerviz ensangrentada debajo de ellos, la cabeza agujereada con crueles espinas, corriendo hilos de sangre viva sobre el divino rostro. Mira tambi\u00e9n los ojos cerrados y oscurecidos, y las mejillas afligidas, y la lengua seca y atoxicada con hiel, y el rostro amarillo con la presencia de la muerte. Mira los brazos extendidos, y las manos atravesadas con clavos, y la herida grande en el costado, y el r\u00edo de sangre que manaba de ella, los pies enclavados, y todos los miembros sangrientos. Hinca, pues, las rodillas, y adora este venerable madero de la cruz, y besando la tierra sangrienta con boca humilde, derrama sobre ella muchas lagrimas, y nunca me pierdas de vista, ni me apartes de tu coraz\u00f3n, siguiendo siempre los pasos de mi vida. Y considerando estos tormentos y esta muerte cruel, con todos los otros innumerables trabajos y dolores m\u00edos, aprende de aqu\u00ed a padecer adversidades y tener perpetuo cuidado de tu salud.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Himno en alabanza de Cristo 21<br \/>\nA Jes\u00fas las v\u00edrgenes castas, a Jes\u00fas la santa juventud, a Jes\u00fas los varones, los viejos y las mujeres ancianas alabemos, en cuya fe vivimos, el cual nos favorece y ama con amor de padre. Eterno Hijo del sumo Dios, criador de las estrellas, de la tierra y de la mar, ninguna cosa encierra en s\u00ed la inmensidad del cielo y la redondez grande de la tierra, que no sea hecha por tu diestra. T\u00fa asentado en el seno del Padre, sustentas y gobiernas todas las cosas. T\u00fa por tu inmensa caridad apiadado de nuestra miseria, te vestiste de cuerpo mortal: enclavado en una \u00e1spera cruz, con tu muerte nos libraste de los fuegos eternos. T\u00fa vencida la muerte, volviendo a tu palacio real, colocaste contigo a los tuyos en esa parte del cielo dorado. A ti canta d\u00edas y noches la compa\u00f1\u00eda de los moradores del cielo. De ti da testimonio aquel eterno Esp\u00edritu, diciendo que eres \u00fanico autor de nuestra salud. Tu eres reposo, lumbre y deleite de las \u00e1nimas. Tu eres pastor y cordero que quitas los pecados del mundo. Tu eres eterno pont\u00edfice, poderoso para aplacar la ira del Padre soberano. Pues \u00bfqui\u00e9n no te alabar\u00e1, Se\u00f1or? \u00bfqui\u00e9n no te amar\u00e1 con todo su coraz\u00f3n? Pues, oh benigno Jes\u00fas, enciende, Se\u00f1or, mi \u00e1nima en este amor, mu\u00e9strame ese rostro hermoso, y haz bienaventurados mis ojos con los tuyos, y no quieras negar, oh amante, al que te ama, beso de paz. Tu eres esposo de mi \u00e1nima, a ti busca ella, a ti con l\u00e1grimas llama. T\u00fa, Santo, habi\u00e9ndola librado de la muerte con tu muerte, y heridora con tu amor, no la has de aborrecer. Pues \u00bfpor qu\u00e9 la miserable no siente la dulzura de tu presencia? \u00d3yeme, Dios m\u00edo y Salvador m\u00edo, y conc\u00e9deme esta petici\u00f3n, pues ninguna cosa hay mas dulce que arder siempre nuestro coraz\u00f3n en tu amor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F I N\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">1\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Supra, pp. 87-127.<br \/>\n2\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SANTO TOM\u00c1S DE AQUINO, Summa Theologiae, IIII, q. 82, a. 3.<br \/>\n3\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cf. Is 11, 5.<br \/>\n4\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cf. Ct 1, 2.<br \/>\n5\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S. BUENAVENTURA\/Ubertino de Casale, Arbor vitae Crucifixi.<br \/>\n6\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ct 1, 12.<br \/>\n7\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S. AGUSTIN, Confesiones IX, 1: PL 32, 763.<br \/>\n8\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lc 1, 38.<br \/>\n9\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lc 1, 42.<br \/>\n10\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lc 1, 46-47 y 49.<br \/>\n11\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sal 33, 7 y 18: 2 Co 1, 4.<br \/>\n12\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jn 18,23.<br \/>\n13\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta p\u00e1gina es una adaptaci\u00f3n de G. SAVONAROLA, Trattato dell&#8217;amore di Gesu Cristo (operette spirituali), volt I, Roma, 1976, pp. 110-113.<br \/>\n14\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sal 41,4.<br \/>\n15\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sal 65, 12.<br \/>\n16\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mt 25, 41-42.<br \/>\n17\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sb 5,9.<br \/>\n18\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cf. Summa theologiae, I, q. 24: \u00abDe libro vitae\u00bb.<br \/>\n19\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M. MARULO, Carmen de doctrina Domini Nostri lesu Christi pendentis in Cruce. Cf. CH. BENE, Destin d&#8217;un poeme, Split, 1994, pp. 112: \u00abLa traduction espagnole de Luis de Granada\u00bb.<br \/>\n20\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carmen incerti auctoris: PL 7, 283-286.<br \/>\n21\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poema de M. FLAMINIO, Carmina sacra, Rostochi, 1578, ff. 12v-13v.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un breve sumario de los principales misterios de la vida de Cristo. Pre\u00e1mbulo para antes de la Vida de Cristo Fray Luis de Granada Al cristiano lector El tratado precedente 1 , cristiano lector, sirve para el uso de la oraci\u00f3n vocal, la cual con palabras humildes y devotas habla y negocia con Dios. 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