{"id":25877,"date":"2016-02-05T17:29:35","date_gmt":"2016-02-05T22:29:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/robert-mannyng-de-brunne\/"},"modified":"2016-02-05T17:29:35","modified_gmt":"2016-02-05T22:29:35","slug":"robert-mannyng-de-brunne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/robert-mannyng-de-brunne\/","title":{"rendered":"ROBERT MANNYNG DE BRUNNE"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Sacerdote Cardenal de San Andres y San Gregorio en la Coelian Hill y segundo Arzobispo de Westminster, naci\u00f3 el 15 deJulio de 1808; muri\u00f3 el 14 de Enero de 1892.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Henry Edward Manning, quien naci\u00f3 en la casa de su abuelo, Copped Hall, Totteridge, Herts., Inglaterra, fue el segundo hijo de William Manning, miembro del Parlamento para Evesham y Lymington y por un tiempo Gobernador del Banco de Inglaterra. La familia de su padre era de una vieja rama de Kent y aunque naci\u00f3 en Hertfordshire, el futuro cardenal pas\u00f3 algunos a\u00f1os de su ni\u00f1ez en Combe Bank, cerca de Sevenoaks en Kent, a donde su padre se hab\u00eda mudado cuando su hijo ten\u00eda apenas siete a\u00f1os. Su madre, la segunda esposa de William Manning, era hija de Henry Lannoy Hunter, que ven\u00eda de una familia hugonota francesa conocida por el nombre de Veneur. La madre de su padre fue la se\u00f1orita Ryan, con un nombre que delata su origen irland\u00e9s; en algunos viejos diarios que apenas recientemente han salido a la luz, aparece que ella era cat\u00f3lica y que fielmente practicaba los deberes de su religi\u00f3n. Parece que esto no era conocido por el Cardenal Manning, pues los diarios han sido descubiertos apenas despu\u00e9s de su muerte. Despu\u00e9s de aprender los primeros rudimentos en casa y en una escuela privada en Totteridge, Henry Manning fue a Harrow en 1822, y al terminar la escuela continu\u00f3 sus estudios por alg\u00fan tiempo bajo un tutor. Al principio su prop\u00f3sito hab\u00eda sido seguir a su padre en el negocio bancario y entrar al parlamento. Pero habiendo sufrido el banquero un rev\u00e9s de la fortuna, con gusto tom\u00f3 un camino diferente. En 1827 fue a Oxford e ingres\u00f3 al Balliol College. Aunque ya no ten\u00eda a la vista una carrera parlamentaria, continu\u00f3 interesandose en cuestiones pol\u00edticas y sus facultades naturales de oratoria pronto lo hicieron notar en los debates de la Uni\u00f3n, donde fue sucedido en la presidencia por Gladstone. M\u00e1s tarde en su vida, a\u00fan gozaba recordando el memorable debate de 1829, cuando Monckton Milnes y Hallam and Sunderland llegaron de Cambridge para probar la superioridad po\u00e9tica de Shelley a Byron.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas distracciones ret\u00f3ricas no interfirieron con sus estudios, y en 1830 tom\u00f3 una primera clase sobre los cl\u00e1sicos. Al salir de Oxford acept\u00f3 un puesto subordinado en la Oficina Colonial y dedic\u00f3 su atenci\u00f3n a cuestiones de econom\u00eda pol\u00edtica, estudio que lo dej\u00f3 bien parado cuando a\u00f1os despu\u00e9s tom\u00f3 prominente parte en la discusi\u00f3n pr\u00e1ctica de problemas sociales. Pero aunque este tiempo no fue perdido de ninguna manera, a\u00fan no hab\u00eda encontrado en su vida su lugar apropiado y su trabajo verdadero. Apenas hab\u00eda renunciado a sus sue\u00f1os de ambici\u00f3n pol\u00edtica, cuando se sinti\u00f3 llamado al servicio de Dios y de sus hermanos. Fue por esto que una vez m\u00e1s regres\u00f3 a Oxford, donde en 1832 fue electo Miembro del Merton College. Fu\u00e9 ordenado ministro de la Iglesia Anglicana en el mismo a\u00f1o que complet\u00f3 el curso de lectura requerido para recibir las \u00f3rdenes y dijo su primer serm\u00f3n en el templo de Cuddesdon el d\u00eda de Navidad. Apenas ordenado fue como asistente del Rev. Juan Sargent, Rector de Lavington-with-Graffham, Sussex, que se hallaba enfermo, y al tomar lo que parec\u00eda que ser\u00eda un trabajo temporal encontr\u00f3 lo que ser\u00eda su casa por los siguientes diecisiete a\u00f1os. En Mayo de 1833 al morir el Rector fue presentado a los vivos por su patrona, la Sra. Sargent at Lavington, madre del Rev. John Sargent. En Noviembre del mismo a\u00f1o se cas\u00f3 con Caroline Sargent, la tercera hija de su predecesor en el cargo. Se puede decir que su matrimonio tuvo que ver, por lo menos indirectamente, con que se encaminara a la Iglesia Cat\u00f3lica pues lo llev\u00f3 a un circulo familiar que estaba destinado a ser fuertemente afectado por el surgente movimiento en direcci\u00f3n de Roma. De las cuatro famosas hermanas Sargent, la se\u00f1ora de Henry Wilberforce y la se\u00f1ora de George Ryder fueron recibidas en la Iglesia con sus esposos e hijos; las otras dos, Caroline Manning, que muri\u00f3 en Julio de 1837 y la mayor de las hermanas, la esposa de Samuel Wilberforce que despu\u00e9s ser\u00eda obispo de Winchester, ya hab\u00edan muerto cuando el movimiento apenas empezaba; empero, una de ellas eventualmente di\u00f3 su esposo y la otra una hija a la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nAunque Henry Manning aun no hab\u00eda alcanzado la plenitud de la fe, y aunque no hab\u00eda recibido la gracia sacramental y la fuerza espiritual de pastor Cat\u00f3lico- por la luz que ya le hab\u00eda sido concedida- ya estaba sirviendo al Divino Maestro en la parroquia de su tierra en Lavington y laborando por la salvaci\u00f3n de las almas con un verdadero esp\u00edritu de ardiente y generoso autosacrificio en el esp\u00edritu que en sus postreros d\u00edas hablar\u00eda desde las p\u00e1ginas de su \u00abSacerdocio Eterno\u00bb y su \u00abOficio Pastoral\u00bb. En 1841, desp\u00faes de algunos a\u00f1os de simple trabajo parroquial le fue abierto un campo m\u00e1s amplio por su designaci\u00f3n al puesto de Arcipreste de Chichester. En su caso el puesto definitivamente no era honorario. El volumen de los cargos entregados en las visitas peri\u00f3dicas de la rector\u00eda permanece para demostrar el inteligente e incansable fervor con que entr\u00f3 en estas tareas. Aqu\u00ed tambi\u00e9n podemos encontrar algunas cosas que parecen anticipar su trabajo m\u00e1s grande en a\u00f1os posteriores, notablemente las p\u00e1ginas que testifican su amor hacia los pobres de Dios, su resuelta resistencia a lo equivocado y su ahinco en reformar abusos. Mientras tanto, todo este activo trabajo iba acompa\u00f1ado de un correspondiente crecimiento en el conocimiento de la verdad Cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Movimiento Oxford ya se encontraba en pleno apogeo y algunos de sus dirigentes, aun cuando inconcientemente, ya se encontraban muy en camino a Roma. Newman hab\u00eda empezado a ver la luz en 1839 (dos a\u00f1os antes que Manning fuera nombrado arcipreste), pero tendr\u00edan que pasar seis a\u00f1os m\u00e1s antes de su sometimiento final a la Santa Sede en 1845. Es importante recalcar aqu\u00ed ese hecho, pues nos recuerda que una conversi\u00f3n frecuentemente toma alg\u00fan tiempo. Entre el tiempo en que empiezan las dificultades, desconfianzas y temores que pueden resultar ilusorios, y el per\u00edodo cuando los temores se convierten en convicciones y el deber se vuelve claro, puede transcurrir un tiempo considerable. Es dif\u00edcil establecer una regla general, algunos pueden tener poca necesidad de recurrir a ayuda externa para hacer una decisi\u00f3n, pero cuando el proceso de convicci\u00f3n es lento, como frecuentemente sucede, y se necesita un sabio consejo, puede ser un deber confesar a algun consejero competente los temores y dudas que ser\u00eda un crimen proclamarlos en p\u00fablico. En tal posici\u00f3n el m\u00e1s c\u00e1ndido y consistente escritor necesita hablar en un diferente tono en sus cartas confidenciales en que explica sus dificultades que el tono que usa en cartas a otros a quienes ser\u00eda un error hac\u00e9rselos saber. Y el lector que puede apreciar esta posici\u00f3n, f\u00e1cilmente entender\u00e1 la aparente inconsistencia entre el lenguaje de Manning en su correspondencia privada desdoblando perplejidades concientes y el lenguaje de sus expresiones p\u00fablicas en ese tiempo, en las que se calla toda duda. Ha sido acusado de seguir siendo anglicano despu\u00e9s de perder la fe en las ense\u00f1anzas anglicanas, y se ha alegado que se volvi\u00f3 cat\u00f3lico por ambici\u00f3n mundana. Un cambio de religi\u00f3n por tan deleznables motivos est\u00e1 muy lejos de corresponder al car\u00e1cter del hombre como se rebela en sus cartas y diarios de esa fecha y no se puede entender si Manning hubiera sido el astuto y ambicioso hombre imaginado por sus acusadores. Cuando empez\u00f3 a separarse de la Iglesia de Inglaterra no exist\u00eda jerarqu\u00eda cat\u00f3lica o arzobispo cardenal en Inglaterra y la posici\u00f3n de vicario Apost\u00f3lico no causaba ninguna gran tentaci\u00f3n a un ambicioso arcipreste anglicano. Y si por un momento lo supusieramos tan falto de principios como para cambiar su creencia o profesi\u00f3n por una promoci\u00f3n, \u00bfporqu\u00e9 ir\u00eda tan lejos para obtener tan poco?. Habr\u00eda ciertamente menos dificultad y mejores prospectos de \u00e9xito en un cambio de curso dentro de la Iglesia de Inglaterra. Un astuto y ambicioso arcipreste de Chichester habr\u00eda roto con el grupo de la Alta Iglesia y habr\u00eda tomado una linea agradable a los hombres en puestos elevados. La causa real y motivo de su conversi\u00f3n a la Iglesia puede ser vista llanamente en toda la historia del Movimiento Oxford y en sus propios escritos publicados as\u00ed como en sus cartas privadas y en sus diarios. En com\u00fan con los l\u00edderes Tractarios, de los primeros hab\u00eda tomado los grandes principios cat\u00f3licos que encontr\u00f3 en los escritos de los primeros padres. Y en su caso la verdad que le lleg\u00f3 con fuerza especial, domin\u00f3 y molde\u00f3 toda su vida y car\u00e1cter fue la incesante presencia del Esp\u00edritu Santo en la Iglesia de Dios. Esto podr\u00eda decirse que sea inmediatamente su idea principal en sus sermones anglicanos, su motivo principal al tiempo de su conversi\u00f3n y en el curso que tom\u00f3 en el Concilio Vaticano, y constituye el tema favorito en sus postreros escritos espirituales y teol\u00f3gicos. Al principio, como otros eruditos en religi\u00f3n, pod\u00eda sentirse satisfecho con que la Iglesia de Inglaterra fuese parte de la una Cat\u00f3lica Apost\u00f3lica Iglesia del Credo y como tal fuese guiada y vivificada por la presencia del Esp\u00edritu Santo. Por esta raz\u00f3n esperaba que la Iglesia guardara y apreciara las doctrinas reveladas que como supon\u00eda hab\u00edan sido encomendadas a su cuidado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su fe en el anglicanismo ya hab\u00eda sido sacudida en alg\u00fan grado por otras dificultades doctrinales e hist\u00f3ricas. Finalmente fue hecha a\u00f1icos por el Juicio Gorham de 1850, cuando el Comit\u00e9 Judicial del Concilio Secreto di\u00f3 instrucciones al Rector de Arches de asignar al cl\u00e9rigo que hab\u00eda sido acusado de mantener puntos de vista no ortodoxos respecto al tema de la regeneraci\u00f3n bautismal. Como Newman hab\u00eda dicho del obispado de Jerusalem, este acto de la iglesia del estado fue para Manning \u00abel principio del fin\u00bb. Aun entonces \u00e9l no actu\u00f3 con indebida prisa, y se uni\u00f3 a un intento de liberar la Iglesia de Inglaterra de una comprometedora asociaci\u00f3n con la herej\u00eda. Su fervor y devoci\u00f3n al Establishment caus\u00f3 que fuera considerado como l\u00edder del partido de la Alta Iglesia a diferencia de los Tractarios en el cuerpo anglicano. El 23 de Enero de 1847, en respuesta al lamento que le hab\u00eda escrito el Dr. Pusey sobre la conversi\u00f3n de Canon McMullen le escribi\u00f3: \u00abUsted sabe cuanto tiempo le he expresado mi convicci\u00f3n de que la Iglesia de Inglaterra ha tomado una falsa posici\u00f3n. La cierta y directa tendencia que queda del movimiento original es hacia la Iglesia Romana. Usted conoce las mentes de los hombre que nos rodean mejor que yo, y sabr\u00e1 por ello que fuerte impresi\u00f3n ejercen sobre ellos los reclamos de Roma. . . . tambi\u00e9n es claro que est\u00e1n revisando su Reforma; que la doctrina, ritual y pr\u00e1ctica de la Iglesia de Inglaterra en el mejor de los casos no les es suficiente. . . . No digo esto buscando errores, sino con pena. No pretendo decir como ayudar para curarla.\u00bb Pocos d\u00edas despu\u00e9s del juicio Gorham (Marzo de 1850) \u00e9l a\u00fan se aferraba a la Iglesia de Inglaterra como una rama viva de la Iglesia de Cristo, y fue el primero en firmar una protesta llamando a la iglesia a liberarse de la herej\u00eda impuesta sobre ella por un poder civil. Se introdujo una reforma en la C\u00e1mara de los Lores para hacer que la \u00faltima decisi\u00f3n en cuestiones de doctrina fuera transferida a la C\u00e1mara Alta de Convocaci\u00f3n; fue perdida por 84 votos a 31 y Manning fue empujado a considerar si la Iglesia de Inglaterra pod\u00eda pretender ser una infalible gu\u00eda y maestro de la fe. Se preocup\u00f3 por informar a sus amigos que estaba actuando con calma y deliveraci\u00f3n. En Junio de 1850, escribi\u00f3 de Lavington a su hermana, la Sra. Austen: \u00abD\u00e9jame decirte que no creas nada sobre mi, m\u00e1s que lo que venga de mi. Hace mucho que el mundo me envi\u00f3 a P\u00edo IX, pero a\u00fan estoy aqu\u00ed, y si pudiera descansar mis huesos bajo la tierra en Lavington Churchyard con un alma clara frente a Dios, ni todo el mundo podr\u00eda moverme.\u00bb Con Wilberforce y Mill circul\u00f3 una declaraci\u00f3n que el juramento de supremac\u00eda solo obligaba la conciencia en asuntos de naturaleza civil y no de naturaleza espiritual; fue enviada a 17,000 cl\u00e9rigos, pero solo unos 1800 la firmaron. Cuando fallaron estos esfuerzos, y la verdad se intensific\u00f3 en \u00e9l con fuerza irresisitible, al fin estaba claro frente a \u00e9l su propio curso. En Michaelmas ese mismo a\u00f1o dio los pasos para renunciar a sus beneficios y el Domingo de Pasi\u00f3n , Abril 6 de 1851, junto con su amigo J. R. Hope-Scott, Q.C., fue recibido en la Iglesia Cat\u00f3lica por el padre Brownbill, S.J.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre aquellos que conocieron el ahinco del arcipreste en su oficio pastoral por la salvaci\u00f3n de las almas no cab\u00eda duda de su llamado al sagrado ministerio. Parec\u00eda natural que, despu\u00e9s del intervalo necesario de preparaci\u00f3n, a su sumisi\u00f3n a la Iglesia le siguiera su ordenaci\u00f3n en el sacerdocio cat\u00f3lico. Pocos pudieron haber esperado que esta ordenaci\u00f3n sucediera tan r\u00e1pidamente como fue. El cardenal Wiseman, reconociendo que las circunstancias del caso eran excepcionales, decidi\u00f3 que no se perdiera tiempo, y Henry Edward Manning fue ordenado sacerdote por su predecesor en la Sede de Westminster el Domingo de la Trinidad, 14 deJunio de 1851, poco m\u00e1s de dos meses despu\u00e9s de su recepci\u00f3n en la Iglesia. Puede parecer una extra\u00f1a iron\u00eda del destino que esta apresurada promoci\u00f3n fuera de quien dar\u00eda tanta importancia a la debida preparaci\u00f3n para el sacedocio. Pero la necesidad de preparaci\u00f3n en este caso era m\u00e1s aparente que real. Ya sea que consideremos el aprendizaje teol\u00f3gico o la santidad espiritual de vida requerida de los candidatos al sacerdocio, Manning hab\u00eda hecho ya un nada despreciable progreso en su preparaci\u00f3n. En sus a\u00f1os finales en Lavington hab\u00eda avanzado bastante en el estudio de la teolog\u00eda y en la literatura espiritual, y como su diario atestigua con su investigador auto-ex\u00e1men y generosa resoluci\u00f3n, el otro lado de la preparaci\u00f3n no estaba carente de ninguna manera. Al mismo tiempo era ciertamente deseable que alg\u00fan entrenamiento sistem\u00e1tico adicional fuera agregado a la autoeducaci\u00f3n. Por esta raz\u00f3n, su ordenaci\u00f3n fue seguida por un curso de estudios en Roma. Sin embargo, no se permit\u00eda que estos estudios impidieran el trabajo misionero inmediato, lo que hab\u00eda sido sin duda uno de los motivos principales del Cardenal Wiseman para apresurar la ordenaci\u00f3n de un ne\u00f3fito. Durante estos a\u00f1os de estudio romano, Manning aprovech\u00f3 las vacaciones de verano para ejercitar su oficio pastoral en Londres predicando, recibiendo conversos en la Iglesia y oyendo confesiones en la iglesia jesuita en la calle Farm. Se dice que en esta iglesia dijo su primera misa el 16 de Junio de 1851, asistido por Pere de Ravignan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por una significativa coincidencia, su ordenaci\u00f3n tuvo lugar el 14 de Junio, fiesta de San Basilio, uno de los padres que fu\u00e9 de una manera especial su modelo, y quien nos ha legado una gran obra sobre el Esp\u00edritu Santo y que, como hizo notar en esa oportunidad con deleite, el introito de su primera misa (en la fiesta de San Francisco Regis) ten\u00eda el texto: \u00abEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre mi; por esa raz\u00f3n me ha ungido para predicar el Evangelio a los pobres que me ha enviado \u00bb (Lucas, iv, 18; Isa\u00edas, lxi, 1), palabras que traen ante nosotros su obra activa para los pobres y su devoci\u00f3n al Esp\u00edritu Santo, que es, por asi decirlo, el alma de toda su vida y labor. La labores sacerdotales que as\u00ed empezaron fueron continuadas en un gran campo y con frescas ventajas cuando, en 1857, fund\u00f3 en santa Mar\u00eda de los Angeles en Bayswater, la Congregaci\u00f3n de los Oblatos de San Carlos. Esta nueva comunidad de sacerdotes seculares fue de alguna manera el trabajo conjunto del Cardenal Wiseman y Manning, ya que ambos hab\u00edan concebido independientemente la idea de una comunidad de esta clase, y Manning hab\u00eda estudiado la vida y el trabajo de San Carlos en sus d\u00edas anglicanos en Lavington y adem\u00e1s hab\u00eda visitado a los Oblatos en Mil\u00e1n en 1856 para estar convencido de que la regla pod\u00eda ser adaptada a las necesidades de Westminster. En el mismo a\u00f1o que lleg\u00f3 a ser superior de su congregaci\u00f3n se le impuso otro oficio. Instigado por el Dr. Whitty, que estaba por entrar a la Sociedad de Jes\u00fas, fue nombrado por Pio IX, dignatario principal del Cap\u00edtulo Metropolitano de Westminster. Durante los ocho a\u00f1os que tuvo estos dos oficios, el dignatario principal y superior realiz\u00f3 una gran cantidad de trabajo tanto para la di\u00f3cesis como para su propia comunidad, y la elocuencia que lo hab\u00eda convertido en el m\u00e1s distinguido de los predicadores anglicanos de su tiempo, ahora ayud\u00f3 a extender y fortalecer la fe cat\u00f3lica en Inglaterra. Su labor pastoral ahora ya no fue estorbada por luchas internas o por incertidumbres de diferencias doctrinales que mortificaran al arcipreste.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el viejo tiempo de tormenta y tensi\u00f3n hab\u00eda terminado, ahora habr\u00eda de tener dificultades de otra clase, y aunque no por culpa suya, se encontr\u00f3 involucrado en una controversia dom\u00e9stica que se volvi\u00f3 la causa de considerable malentendido. En las circunstancias del tiempo, era casi inevitable que la nueva comunidad, parcialmente constitu\u00edda por conversos y aparentemente encaminada a traer renovaci\u00f3n a la vida eclesi\u00e1stica cat\u00f3lica de Inglaterra, fuera sujeto de alguna diferencia de opini\u00f3n. Hombres de la vieja escuela que miraban con sospecha cualquier novedad pueden ser perdonados por sentir alarma por la participaci\u00f3n de la nueva comunidad en el seminario diocesano. Muy probablemente ninguno de los lados comprendi\u00f3 suficientemente las ideas y motivos del otro. Sea como sea, la mayor\u00eda del Cap\u00edtulo Metropolitano adopt\u00f3 puntos de vista diferentes a los de Wiseman y Manning, y en la controversia que se inici\u00f3 los c\u00e1nones fueron apoyados por el arzobispo Errington que en ese tiempo era el coadjutor \u00abcon derecho a sucesi\u00f3n\u00bb a la sede. En el evento los Oblatos tuvieron que retirarse del St. Edmund&#8217;s College (1861), donde su presencia hab\u00eda ofendido al cap\u00edtulo. Pero el resultado m\u00e1s importante de la lucha fue la remoci\u00f3n del arzobispo Errington del oficio de coadjutor cum jure successionis. Y como la decisi\u00f3n de la Santa Sede sigui\u00f3 a una controversia en la que Manning tom\u00f3 una conspicua parte, algunos cr\u00edticos, insuficientemente conocedores de los hechos, lo han visto como un ambicioso aspirante para el oficio quitando los rivales de su camino. Pero al hacerlo, extra\u00f1amente confunden la situaci\u00f3n y olvidan u omiten que la participaci\u00f3n de Manning en la controversia fue estrictamente defensiva. Esto dificilmente puede ser disputado por cualquier c\u00e1ndido y cuidadoso estudiante de los documentos. Ya que a\u00fan un lector que compartiera los desfavorables puntos de vista del arzobispo Errington sobre la Comunidad de los Olatos y su posici\u00f3n e influencia en la di\u00f3cesis, dif\u00edcilmente podr\u00eda culpar al superior de los Oblatos por escribir una vigorosa justificaci\u00f3n de si mismo y de su comunidad.<br \/>\nAunque no se busc\u00f3 esta batalla y aunque no pens\u00f3 en asegurar la sucesi\u00f3n al puesto para si, sin embargo es cierto que esta controversia con el cap\u00edtulo y con el coadjutor condujo eventualmente a su propio ascenso. Si la ruptura no hubiera llegado a suceder, no habr\u00eda habido vacante a la muerte del Cardenal Wieseman, ya que el coadjutor lo habr\u00eda sucedido a su debido tiempo. Al mismo tiempo, el ataque y la justificaci\u00f3n tuvieron el efecto de hacer m\u00e1s conocidos en Roma los m\u00e9ritos y trabajos de Manning y lo marcaron como el hombre que m\u00e1s simpatizaba con la pol\u00edtica de Wieseman, sugiri\u00e9ndolo asi como apropiado sucesor. Asi que cuando ocurri\u00f3 la vacante a la muerte de Wiseman en Febrero de 1865, sigui\u00f3 el resultado natural. Esto se hizo m\u00e1s seguro cuando el cap\u00edtulo envi\u00f3 el nombre del arzobispo Errington encabezando la terna y los otros candidatos hicieron lo m\u00e1s que pudieron para asegurar el nombramiento del arzobispo Errington. Puesto que la Santa Sede dificilmente pod\u00eda aceptar que se diera marcha atr\u00e1s a la decisi\u00f3n hecha pocos a\u00f1os antes, era inevitable que los nombres fueran hechos a un lado y el Papa mismo decidi\u00f3 nombrar a Msgr. Manning. Mientras el asunto aun colgaba de la balanza, Manning se afan\u00f3 por conseguir el nombramineto de otro, y en una carta confidencial a Msgr. George Talbot en Roma, dio impulso a las pretenciones de los obispos Ullathorne y Cornthwaite. De las resoluciones que tom\u00f3 respecto a su conducta futura hacia el arzobispo venidero es claro que no anticipaba su propio nombramiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nuevo arzobispo fue consagrado en Santa Mar\u00eda Moorfields el 8 de Junio de 1865 por el obispo Ullathorne de Birmingham. M\u00e1s tarde en ese a\u00f1o fue a Roma para recibir el palio, regresando a Inglaterra en Noviembre para ser entonces solemnemente entronizado y aplicarse a la gran obra que se le presentaba. La elecci\u00f3n hecha por la Santa Sede fue naturalmente recibida con satisfacci\u00f3n por todos los que realmente le conoc\u00edan, pero otros que no ten\u00edan esa ventaja la consideraron con reservas. Otros m\u00e1s que hasta entonces lo hab\u00edan malentendido, posiblemente hayan ganado un nuevo sentido de su poder y de lo cap\u00e1z que era para el puesto cuando dijo el serm\u00f3n en el funeral del cardenal Wiseman. En ese sketch gr\u00e1fico de la carrera de su predecesor, en que mostr\u00f3 como hab\u00eda sido conformado y preparado el hombre para el trabajo que estaba destinado a hacer en Inglaterra, el lector perceptivo puede ver lo bien que el predicador hab\u00eda comprendido las necesidades y esperanzas de la naci\u00f3n, y adem\u00e1s puede ser inducido a refelxionar c\u00f3mo \u00e9l tambi\u00e9n, aunque de maneras diferentes a Weiseman, hab\u00eda sido preparado para avanzar la norma cat\u00f3lica a victorias adicionales. Aun cuando los que entendieron correctamente los m\u00e9ritos de Manning pudieron haber tenido elevadas esperanzas para el futuro, pocos, si a caso alguno, pudieron haber previsto nada como lo que realmente logr\u00f3. Su edad y su aparentemente fr\u00e1gil salud no promet\u00edan tan larga, activa y laboriosa vida. Dec\u00eda \u00e9l que pensaba que tendr\u00eda por delante doce a\u00f1os de trabajo y hubo quien consider\u00f3 esto alegremente optimista. Pero \u00e9l tendr\u00eda una vida llena de variado y extenuante trabajo durante m\u00e1s de un cuarto de siglo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inaugur\u00f3 un monumento a su predecesor, el cardenal Weiseman, y determin\u00f3 que tomar\u00eda la forma de una catedral para Westminster. En 1868 pudo conseguir un sitio, pero en a\u00f1os posteriores se determin\u00f3 uno m\u00e1s favorable. Fueron incesantes sus esfuerzos para procurar educaci\u00f3n a los ni\u00f1os cat\u00f3licos de Londres, y en su Pastoral de Adviento de 1890 pudo decir que los nombres de 23,599 ni\u00f1os cat\u00f3licos estaban inscritos en los libros de las escuelas parroquiales y que durante el cuarto de siglo anterior se hab\u00eda acogido a 4542 ni\u00f1os en hogares de la arquidi\u00f3cesis. Fue uno de los 500 obispos que se reunieron en Roma para tomar parte en el diecimo octavo centenario de los santos Pedro y Pablo y por ende estuvo presente cuando el Papa Pio IX anunci\u00f3 su intenci\u00f3n de convocar a un Concilio General. Regres\u00f3 a Roma en 1869, para la apertura del Concilio Vaticano el 8 de Diciembre y fue puesto en el Comit\u00e9 \u00abDe Fide\u00bb. A este comit\u00e9 fue referida en marzo de 1870 la cuesti\u00f3n de la infalibilidad del Papa; se aprob\u00f3 el decreto el 18 de Julio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al regresar a Inglaterra , Manning protest\u00f3 en la prensa contra los cargos que hac\u00eda el Sr. Gladstone a los cat\u00f3licos que aceptaban los Decretos Vaticanos, y sus tres cartas pastorales publicadas bajo el t\u00edtulo \u00abPetri Privilegium\u00bb ayudaron mucho a quitar los prejuicios y conceptos equivocados a\u00fan entre los cat\u00f3licos. En 1878 su \u00abVerdadera Historia del Concilio Vaticano\u00bb apareci\u00f3 en el \u00abThe Nineteenth Century\u00bb en respuesta a aseveraciones incorrectas que hab\u00edan alcanzado credibilidad. En 1875 fue llamado a Roma para recibir el cardenalato y el t\u00edtulo de Santos Andres y Gregorio, la iglesia en el Coelian que fue en otro tiempo la casa de San Gregorio el Grande, de donde San Agust\u00edn y sus compa\u00f1eros hab\u00edan sido enviados a convertir Inglaterra. En 1878 el cardenal Manning particip\u00f3 en el c\u00f3nclave que eligi\u00f3 a Le\u00f3n XIII, recibiendo \u00e9l mismo uno o dos votos en el escrutinio; y la enc\u00edclica del Papa Le\u00f3n \u00abSobre la condici\u00f3n de los Trabajadores\u00bb, \u00able debe algo a los consejos del cardenal Manning\u00bb, usando las palabras del obispo Hedley.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un asunto de importancia que tom\u00f3 no poco de su tiempo y le caus\u00f3 alguna ansiedad, surgi\u00f3 durante la junta de obispos de la Semana Baja de 1877; cuando propuso que prepararan una petici\u00f3n para ser enviada a Roma de que el Papa determine las relaciones que deben existir entre los regulares y el episcopado. Las principales cuestiones en discusi\u00f3n afectaban el derecho de los obispos para dividir misiones que ya estaban en manos de los regulares y el control que los obispos ten\u00edan sobre misiones atendidas por regulares en asuntos concernientes a las visitas y las auditor\u00edas de fondos recabados intuitu missionis. Despu\u00e9s de alg\u00fan necesario retardo fue emitida en 1881 la famosa constituci\u00f3n \u00abRomanos Pontifices\u00bb, y con el paso del tiempo sus cla\u00fasulas han sido extendidas a casi todas las naciones de habla inglesa. Trata principalmente de asuntos de jurisdicci\u00f3n y diciplina. Trata tambi\u00e9n de muchos asuntos que involucran bellos y complicados puntos de prudencia y equidad. A este fervor por la causa de la educaci\u00f3n religiosa elemental, los a\u00f1os postreros del cardenal Manning vieron sumados sus esfuerzos por los pobres y rechazados. Fue invitado a unirse a la comisi\u00f3n por el mejor alojamiento de las clases trabajadoras, fund\u00f3 su Liga de la Cruz para la promoci\u00f3n de la temperancia; la \u00abPaz del Cardenal\u00bb recuerda el \u00e9xito de sus esfuerzos mediando entre los huelguistas y sus patrones en tiempos de la gran huelga de los muelles de Londres en 1889. Tales son algunas de las obras sobresalientes de la vida de Manning. Y puede hacerse notar que si bien cualquiera de estas varias lineas de acci\u00f3n pudo haber sido suficiente, o m\u00e1s que suficiente para cualquier hombre ordinario, todas ellas juntas de ninguna manera hacen todo el trabajo de la vida del cardenal Manning. Adem\u00e1s de estas labores teol\u00f3gicas, literarias o sociales, restan sus actividades pastorales ordinarias. Si no hubiera realizado ninguna de estas cosas que a primera vista parecen las m\u00e1s notables y car\u00e1cter\u00edsticas, su vida habr\u00eda estado a\u00fan suficientemente llena con la administarci\u00f3n de los asuntos de la di\u00f3cesis, con su cuidado a la capacitaci\u00f3n de los cl\u00e9rigos, su diaria \u00absolicitud por todas las iglesias\u00bb, celebrando ordenaciones, presidiendo los s\u00ednodos diocesanos, y con la construcci\u00f3n y bendici\u00f3n de nuevas iglesias. Y nada a la manera de obras especiales pod\u00eda hacerle descuidar sus obligaciones episcopales primarias o hacer que las realizara de manera rutinaria. Puede decirse con toda seguridad que \u00e9stas estaban primero y ante todo. Para \u00e9l el obispo cat\u00f3lico era el pastor del reba\u00f1o, sol\u00edcito en todas las maneras por el bien de sus hijos. Por lo tanto fue como un obispo enviado por el Esp\u00edritu Santo, el \u00abPater pauperum\u00bb, para gobernar la Iglesia de Dios que se desgast\u00f3 en obras de caridad o de reforma social, o defendi\u00f3 la verdad contra ataques de todas formas de error o de las corrupciones de una vida de maldad y habl\u00f3 en el mismo esp\u00edritu ya fuera dirigi\u00e9ndose a los trabajadores de los muelles en el East End o a los agn\u00f3sticos en la Sociedad Metaf\u00edsica o a obispos y te\u00f3logos en el Concilio Vaticano I.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La controversia teol\u00f3gica puede decirse que ocup\u00f3 el primer lugar en la primera parte de su episcopado, culminando en el Concilio Vaticano I y continuando con vigor algo reducido por algunos a\u00f1os m\u00e1s. El trabajo social gradualmente se vuelve m\u00e1s conspicuo en los a\u00f1os despu\u00e9s de 1876, y alcanza su cl\u00edmax en la Huelga de los Muelles en 1889. La mayor parte de su trabajo activo en la Liga de la Cruz y entre trabajadores viene despu\u00e9s de su elevaci\u00f3n al cardenalato en 1875. Los \u00faltimos dos a\u00f1os de su vida, su debilitada salud lo hizo mayormente un prisionero. Despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo, pasados algunos d\u00edas de enfermedad vino el fin y descans\u00f3 el 14 de Enero de 1892. Una prueba notable del arraigo que ten\u00eda en los corazones de los pobres y de la gente trabajadora de Londres fue dado cuando miles se juntaron para verlo por \u00faltima vez tendido en su casa de Westminster y para seguir su funeral al cementerio Kensal Green. Despu\u00e9s de algunos a\u00f1os en ese campo de los muertos que tan bien hab\u00eda descrito en sus palabras sobre Wiseman, fue regresado una vez m\u00e1s a Westminster y se le di\u00f3 su \u00faltimo lugar de descanso terrenal en la cripta de la catedral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fuentes principales de la historia del cardenal Manning son sus propias obras publicadas y sus notas, cartas, reminicencias y diarios manuscritos que existen en gran abundancia. Aparte del valor literario que es m\u00e1s elevado que lo que algunos apresurados cr\u00edticos est\u00e1n dispuestos a aceptar, sus numerosas obras, tanto anglicanas como cat\u00f3licas, arrojan no poca luz sobre el crecimiento de sus opiniones y motivos de sus trabajos activos, ya que de principio a fin hay una estrecha correspondencia entre sus palabras y sus acciones. Para su desarrollo doctrinal en sus d\u00edas anglicanos \u00bb El dominio de la Fe \u00bb (1839) y \u00abUnidad de la Iglesia \u00bb son dignos de menci\u00f3n; pero su mejor obra se ve en los cuatro vol\u00famenes de \u00abSermones\u00bb (1845-50) y \u00abSermones Universitarios\u00bb (1844), que deben ser comparados con obras cat\u00f3licas como \u00abLas Bases de la Fe \u00bb (1852), \u00abLa Misi\u00f3n Temporal del Esp\u00edritu Santo\u00bb (1865) y \u00abEl Sacerdocio Eterno\u00bb (1883). Este \u00faltimo libro ha sido traducido a muchos idiomas y puede ser considerado su obra maestra; adem\u00e1s de su valor intr\u00ednseco, expresa los pensamientos que dominaron toda su vida activa. La mayor\u00eda de sus documentos privados est\u00e1 a\u00fan sin publicar; pero un gran n\u00famero de cartas y notas autobiogr\u00e1ficas fueron impresas en \u00abLa Vida del Cardenal Manning, Arzobispo de Westminster\u00bb, por EDWARD SHERIDAN PURCELL (Londres, 1895), 2 vols., una obra que contiene mucho material valioso, aunque la informaci\u00f3n del autor era muy imperfecta en algunos puntos y extra\u00f1amente malentendi\u00f3 algunos importantes episodios, notablemnte el estado de la mente de Manning antes de su conversi\u00f3n, su parte en el caso Errington y su relaci\u00f3n con el cardenal Newman. Sobre estos puntos v\u00e9ase el \u00abAp\u00e9ndice al Cardenal Manning\u00bb (2a ed., Londres, 1896) por DR. J. R. GASQUET, sobrino pol\u00edtico del cardenal, quien tuvo la ventaja de tener documentos privados y memorias familiares que eran desconocidas para Purcell. La verdadera historia del caso Errington est\u00e1 narrada, con la ayuda de documentos aut\u00e9nticos, por WILFRID WARD en su \u00abVida y Tiempos del Cardenal Wiseman\u00bb. Y la relaci\u00f3n de Newman y Manning, as\u00ed como los otros dos puntos, son tratados en la revisi\u00f3n del libro de Purcell por W. H. KENT en el \u00abDublin Review\u00bb (Abril, 1896). Todos estos asuntos ser\u00e1n tratados m\u00e1s completamente en \u00abVida del Cardenal Manning\u00bb que est\u00e1 siendo preparado por W. H. KENT, una obra que contendr\u00e1 muchos documentos importantes no publicados hasta la fecha, incluyendo las cartas al Sr. Gladstone que el Sr. Purcell equivocadamente supuso que se hab\u00edan destruido. La \u00abVida del Cardenal Manning\u00bb por HEMENER (1897) puede ser mencionada tambi\u00e9n, as\u00ed como la obra de un bien conocido protestante franc\u00e9s, DE PRESSENSE (1896: tr., 1897). Este libro, as\u00ed como una m\u00e1s reciente biograf\u00eda no cat\u00f3lica, \u00abEl Cardenal Dem\u00f3crata\u00bb, por MISS I. TAYLOR, conceden especial atenci\u00f3n al trabajo social del cardenal, t\u00f3pico tratado tambi\u00e9n por una autoridad cat\u00f3lica francesa, ABBE LEMIRE, en \u00abEl Cardenal Manning y su obra scial \u00ab. Sobre este punto el art\u00edculo de SYDNEY BUXTON, M.P., en el \u00abContemporary Review\u00bb (1896) sobre \u00abEl Cardenal Manning y la Huelga de los Muelles\u00bb es valiosa por la informaci\u00f3n de primera mano de alguien que tom\u00f3 parte en la refriega. Otra obra no cat\u00f3lica m\u00e1s, \u00abLa Vida del Cardenal Manning\u00bb por A. W. HUTTON (1892) es digna de menci\u00f3n solo por la excelente biograf\u00eda. V\u00e9ase tambi\u00e9n SNEAD-COX, \u00abVida del cardenal Vaughan\u00bb (Londres, 1910).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">W.H. KENT<br \/>\nTranscrito por M.E. Smith<br \/>\nTraducido por Javier L. Ochoa M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sacerdote Cardenal de San Andres y San Gregorio en la Coelian Hill y segundo Arzobispo de Westminster, naci\u00f3 el 15 deJulio de 1808; muri\u00f3 el 14 de Enero de 1892. Henry Edward Manning, quien naci\u00f3 en la casa de su abuelo, Copped Hall, Totteridge, Herts., Inglaterra, fue el segundo hijo de William Manning, miembro del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/robert-mannyng-de-brunne\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abROBERT MANNYNG DE BRUNNE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25877","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25877","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25877"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25877\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25877"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25877"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25877"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}