{"id":25926,"date":"2016-02-05T17:31:23","date_gmt":"2016-02-05T22:31:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/devocion-a-la-virgen-maria\/"},"modified":"2016-02-05T17:31:23","modified_gmt":"2016-02-05T22:31:23","slug":"devocion-a-la-virgen-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/devocion-a-la-virgen-maria\/","title":{"rendered":"DEVOCION A LA VIRGEN MARIA"},"content":{"rendered":"<p>\n  Virgen con el ni\u00f1o. Siglo XV.Museo Victoria &amp; Albert. Londres. Fotofraf\u00eda: Juan Dejo S.J.  Tierna imagen de Virgen y Ni\u00f1o risueno, poco usual, siglo XV.Fotograf\u00eda: Juan Dejo S.J.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta el Concilio de Nicea\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 La edad de los Padres<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 La Temprana Edad Media<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 La parte alta de la Edad Media<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Tiempos Modernos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Enlaces internos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Dogmas Marianos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Papas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 Oraciones Marianas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">10 Coraz\u00f3n de Mar\u00eda Coraz\u00f3n de la Iglesia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">11 Cantos e himnos a la Virgen Mar\u00eda  en christusrex<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-12\">12 Punto de Vista de Alejandro Berm\u00fadez, Director de Aci Prensa y del Grupo ACI<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-13\">13 Mar\u00eda en la Divina Liturgia Ortodoxa<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Introducci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La devoci\u00f3n a Nuestra Sant\u00edsima Se\u00f1ora debe ser considerada en su \u00faltimo an\u00e1lisis como una aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la Comuni\u00f3n de los Santos. Notando que esta doctrina no est\u00e1 contenida, al menos expl\u00edcitamente en las formas tempranas del Credo de los Ap\u00f3stoles, tal vez sea por esto que no sea una sorpresa el no encontrar claros trazos del cultus de la Sant\u00edsima Virgen en los primeros siglos del cristianismo. Los m\u00e1s tempranos e inequ\u00edvocos ejemplos de la \u00abadoraci\u00f3n\u00bb\u2014usamos el t\u00e9rmino en sentido relativo por supuesto\u2014de los santos est\u00e1 conectada con la veneraci\u00f3n mostrada a los m\u00e1rtires que entregaron sus vidas por la Fe. A partir del siglo primero , el martirio fue considerado como signo seguro de la elecci\u00f3n. Los m\u00e1rtires, se consideraba, pasaban inmediatamente ante la presencia de Dios. Sobre sus tumbas el Santo Sacrificio era ofrecido ( una pr\u00e1ctica que muy posiblemente es aludida en Apocalipsis 6:9) mientras que en la narrativa contempor\u00e1nea del martirio de San Policarpio (c.151) hacemos menci\u00f3n del \u00abcumplea\u00f1os\u00bb, v.g. la conmemoraci\u00f3n anual, que los cristianos se supone deben de mantener en su honor. Esta actitud mental se vuelve m\u00e1s expl\u00edcita en Tertuliano y San Cipriano, y el \u00e9nfasis sobre el sentido \u00absatisfactorio\u00bb del car\u00e1cter de sufrimiento de los m\u00e1rtires, enfatizando la opini\u00f3n que por su muerte ellos pod\u00edan obtener gracias y bendiciones para otros, naturalmente e inmediatamente al invocarles en forma directa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un refuerzo adicional, de la misma idea, se deriv\u00f3 del culto a los \u00e1ngeles, que, siendo pre-cristiano en su origen, fue entusiasmadamente aceptado por los fieles de la era sub-Apost\u00f3lica. Al parecer como una secuela de tal desarrollo, los hombres voltearon para implorar la intercesi\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen. Esta es cuando menos la opini\u00f3n com\u00fan entre los estudiosos, aunque tal vez fuese peligroso hablar de m\u00e1s a favor de ella. Evidencia relacionada la pr\u00e1ctica popular de los primeros siglos es casi totalmente ausente, y mientras por una parte la f\u00e9 de los cristianos sin duda se model\u00f3 desde arriba hacia abajo (v.g. los Ap\u00f3stoles y maestros de la Iglesia entregaban un mensaje que la feligres\u00eda aceptaba de ellos d\u00f3cilmente) existen indicaciones que en asuntos de sentimiento y devoci\u00f3n el proceso inverso algunas veces ocurr\u00eda. Por tanto, no es imposible que la pr\u00e1ctica de invocar la asistencia de la Madre de Cristo resultara mas familiar a los m\u00e1s simples devotos algunas veces con anterioridad al descubrimiento de claras expresiones de ello en las escrituras de los Padres. Algunas de estas hip\u00f3tesis podr\u00edan explicar el hecho de la evidencia obtenida de las catacumbas y de la literatura ap\u00f3crifa el los primeros siglos aparenta adelantarse cronol\u00f3gicamente a la que se preserva por escritos contempor\u00e1neos de aquellos que fueron los autorizados portavoces de la tradici\u00f3n Cristiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sea como halla sido, el firme cimiento teol\u00f3gico, sobre el cual posteriormente se levant\u00f3 el edificio de la devoci\u00f3n Mariana, empez\u00f3 a ser montado en el primer siglo de nuestra era. No deja de tener importancia el que se nos diga por los Ap\u00f3stoles despu\u00e9s de la Ascensi\u00f3n de Cristo, que \u00bb todos los cuales, animados de un mismo esp\u00edritu, perseveraban juntos en oraci\u00f3n con las mujeres piadosas, y con Mar\u00eda madre de Jes\u00fas, y con los hermanos, o parientes de \u00e9ste Se\u00f1or\u00bb (Hechos 1:14). Tambi\u00e9n se ha llamado justamente la atenci\u00f3n al hecho de que San Marcos, que aunque no nos menciona nada de la infancia de Cristo, no deja de describirlo como \u00abel hijo de Mar\u00eda\u00bb (Marcos 6:3), una circunstancia que, en vista de ciertas peculiaridades conocidas del Segundo Evangelista, grandemente enfatizan su creencia en su nacimiento Virginal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo misterio es referido por San Ignacio de Antioquia, quien, despu\u00e9s de describir a Jes\u00fas como\u00bbHijo de Mar\u00eda e Hijo de Dios\u00bb, contin\u00faa para decir en Efesios (7, 18, y 19) que \u00bb Nuestro Dios, Jesucristo, fue concebido en el vientre de Mar\u00eda de acuerdo a la dispensa de la semilla de David pero tambi\u00e9n del Esp\u00edritu Santo,\u00bb y agrega: \u00abOcultas del pr\u00edncipe de este mundo estaba la virginidad de Mar\u00eda y su gestaci\u00f3n y asimismo la muerte del Se\u00f1or\u2014tres misterios que se deben de proclamar\u00bb. Ar\u00edstides y San Justino tambi\u00e9n utilizaron lenguaje expl\u00edcito al referirse al Nacimiento Virginal, pero es San Irineo mas especialmente quien ha sido merecidamente llamado el primer te\u00f3logo de la Virgen Madre. Es as\u00ed que el ha marcado el paralelo entre Eva y Mar\u00eda, enfatizando que, \u00bb la primera fue desviada por el discurso de un \u00e1ngel para separarse de Dios despu\u00e9s de violentar Su Palabra, de tal modo que la \u00faltima por medio de un discurso de un \u00e1ngel recibi\u00f3 el Evangelio en su persona para que pudiera concebir a Dios, obedeciendo Su Palabra. Y aunque la primera desobedeci\u00f3 a Dios, la otra fue persuadida para obedecerlo: que la Virgen Mar\u00eda pudiera convertirse en abogada de la virgen Eva. Y como la humanidad fue atada a la muerte por intermedio de una virgen, es salvada por medio de otra; por la obediencia de una virgen, la desobediencia de una virgen es compensada\u00bb (Irineo,V,19). Nadie nuevamente disputa que la cl\u00e1usula \u00abnacido de la Virgen Mar\u00eda\u00bb formara parte de la primitiva redacci\u00f3n del Credo, y el lenguaje de Tertuliano, Hip\u00f3lito, Origen, etc., est\u00e1 en directa conformidad con la de Irineo; m\u00e1s a\u00fan, aunque escritores como Tertuliano, Hevidio, y posiblemente Heg\u00e9sipo disputaron la virginidad perpetua de Mar\u00eda, sus m\u00e1s ortodoxos contempor\u00e1neos la afirmaron.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rsulta entonces natural que en esta atm\u00f3sfera podemos encontrar un continuo desarrollo de la veneraci\u00f3n de la santidad y exaltados privilegios de Mar\u00eda. En las pinturas de las catacumbas en particular, podemos apreciar la excepcional posici\u00f3n que ella empez\u00f3 a ocupar, desde un temprano per\u00edodo, en las mentes de los devotos. Algunos de estos frescos, representando la profec\u00eda de Isa\u00edas, se cree que datan de la primera mitad del siglo segundo. Otras tres que representan la adoraci\u00f3n de los Magos son de un siglo posterior. Existe tambi\u00e9n un notable aunque muy mutilado bajorrelieve, encontrado en Cartago, que probablemente se asigna a tiempo de Constantino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas impactante es la evidencia de ciertos escritos ap\u00f3crifos, notablemente aquel llamado Evangelio de Santiago, o \u00abProtoevangelio.\u00bb Cuya primera parte, evidenc\u00eda profunda veneraci\u00f3n por la pureza y santidad de la Sant\u00edsima Virgen, y que afirma su virginidad in partu et post partum, es considerado en forma general ser una obra del siglo segundo. Similarmente, ciertos pasajes interpolados encontrados en los Or\u00e1culos Sibilinos, pasajes que probablemente datan del tercer siglo, muestran un preocupaci\u00f3n similar con el papel dominante desempe\u00f1ado por la Sant\u00edsima Virgen en la obra de redenci\u00f3n (ver especialmente II,311-12, y VIII, 357-479). El primero de estos pasajes aparentemente atribuye a la intercesi\u00f3n \u00bb de la Santa Virgen\u00bb obtener el bono de siete d\u00edas de eternidad para que los hombres puedan tener tiempo para arrepentimiento ( ver el Cuarto Libro de Esdras, vii, 28-33). Mas a\u00fan, es muy posible que la menci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen en las intercesiones de los d\u00edpticos de la liturgia proviene desde los d\u00edas anteriores al Concilio de Nicea, pero de esto no tenemos evidencia definitiva puntualmente, y lo mismo debe de ser dicho de cualquier forma de invocaci\u00f3n directa, incluso para los prop\u00f3sitos de devoci\u00f3n privada.\n<\/p>\n<h3>La edad de los Padres<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La existencia de la oscura secta de los Coliridianos, a los cuales San Epifanio (dc.403) denuncia por sus ofrendas de pasteles a Mar\u00eda, puede ser mostrada como prueba de que aun antes del Concilio de \u00c9feso exist\u00eda una veneraci\u00f3n popular de la Virgen Madre que amenazaba con expanderse en forma escandalosa. Por lo cual Epifanio establ3eci\u00f3 la regla: \u00abSea Mar\u00eda honrada. Sean Padre, Hijo, y Esp\u00edritu Santo adorados, pero que ninguno adore a Mar\u00eda\u00bb (ten Marian medeis prosknueito). Sin embargo el mismo Epifanio abunda en alabanzas a la Virgen Madre, y el cre\u00eda que hab\u00eda una misteriosa dispensa con respecto a su muerte implicada en las palabras de Apocalipsis 12:14: \u00bb A la mujer, empero, se le dieron dos alas de \u00e1guila muy grande, para volar al desierto a su sitio destinado.\u00bb Ciertamente, en cualquier caso, es que Padres como San Ambrosio y San Jer\u00f3nimo, en parte inspirados por la admiraci\u00f3n de los ideales asc\u00e9ticos de una vida de virginidad y en parte aferrados a un camino de m\u00e1s clara comprensi\u00f3n en todo lo involucrado en le misterio de la Encarnaci\u00f3n, empezaron a hablar de la Sant\u00edsima Virgen como el modelo de todas las virtudes y el ideal de la ausencia del pecado. Algunos notables pasajes de este tipo se han recopilado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el cielo, nos dice San Ambrosio, \u00abella dirige los coros de almas v\u00edrgenes; con ella las v\u00edrgenes consagradas algu\u00fan d\u00eda ser\u00e1n contadas.\u00bb<br \/>\nSt. Jer\u00f3nimo (Ep. xxxix, Migne, P. L., XXII, 472) deja entrever la concepci\u00f3n de Mar\u00eda como madre de la raza humana, concepto que animar\u00eda poderosamente la devoci\u00f3n de \u00e9pocas posteriores.<br \/>\nSan Agust\u00edn en un famoso pasaje (De nat. et gratis, 36) proclama el privilegio \u00fanico de Mar\u00eda de ausencia del pecado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el sermon de San Gregorio Nazianzeno acerca del m\u00e1rtir San Cipriano (P.G., XXXV, 1181) tenemos un relato de la doncella Justina, que invoc\u00f3 a la Sant\u00edsima Virgen para preservar su virginidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en esto, como en otros aspectos devocionales de las primeras creencias Cristianas, el lenguaje m\u00e1s florido parece provenir de Oriente, y en particular en los escritos Sir\u00edacos de San Efr\u00e9n. Es verdad que no podemos confiar completamente en la autenticidad de muchos de los poemas atribuidos a \u00e9l, sin embargo, en algunos de los incuestionablemente suyos es todav\u00eda muy notable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed en los himnos de la Natividad (6) leemos: \u00abBendita sea Mar\u00eda, la que sin votos y sin oraciones por su virginidad concibi\u00f3 y tuvo al Se\u00f1or de todos los hijos de sus iguales, qui\u00e9n haya sido o sea, casto o justo, sacerdotes y reyes. Quien m\u00e1s arrullo a un hijo en su pecho como Mar\u00eda&#160;? Que se haya atrevido llamara a su hijo, Hijo del Creador, Hijo del Hacedor, Hijo del Alt\u00edsimo&#160;?\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Similarmente en los Himnos 11 y 12 de la misma serie, Efr\u00e9n representa a Mar\u00eda en este soliloquio: \u00abEl beb\u00e9 que llevo me lleva, y \u00c9l ha bajado Sus alas tom\u00e1ndome y coloc\u00e1ndome entre Sus garras y levantado el vuelo, y una promesa se me ha dado que mi altura y profundidad ser\u00e1n las de mi Hijo\u00bb. Etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este \u00faltimo pasaje parece sugerir una creencia, como la de San Epifanio ya mencionado, que las santos restos de la Madre Virgen fueron en alguna forma milagrosa trasladados desde la tierra. La muy desarrollada narrativa ap\u00f3crifa de \u00abEl sue\u00f1o de Mar\u00eda\u00bb probablemente pertenezca a un per\u00edodo ligeramente posterior, pero al parecer en esta forma anticipa los escritos de Padres Orientales de reconocida autoridad. Qu\u00e9 tan lejos la creencia en la \u00abAsunci\u00f3n\u00bb que se volvi\u00f3 prevalente en el curso de unos cuantos siglos, era independiente de o influenciada por el ap\u00f3crifo \u00abTransitus Mariae\u00bb , que es incluido por el Papa Gelasio en su lista de ap\u00f3crifos condenados, es una dif\u00edcil pregunta. Es factible que alg\u00fan germen de tradici\u00f3n popular precediera la invenci\u00f3n de detalles extravagantes de la propia narrativa. En cualesquier caso, la evidencia de la los manuscritos Sir\u00edacos prueba m\u00e1s all\u00e1 de ninguna duda que en Oriente antes del final del siglo sexto, y probablemente m\u00e1s temprano a\u00fan, la devoci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen hab\u00eda asumido aquellos desarrollos con los que se le asocia con la posterior Edad Media. En algunos manuscritos del \u00abTransitus Mariae\u00bb &#8211; -fechados en la parte alta del siglo quinto\u2014encontramos menci\u00f3n de tres celebraciones anuales de la Sant\u00edsima Virgen:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una dos d\u00edas despu\u00e9s de la fiesta de Natividad ,<br \/>\notra en el d\u00eda 15to. de Iyar, correspondiente m\u00e1s o menos a Mayo, y<br \/>\nuna tercera en el 13er. (o 15to.) d\u00eda de Ab (aprox. Agosto), que probablemente da origen a nuestra actual celebraci\u00f3n de la Asunci\u00f3n.<br \/>\nMas a\u00fan, la misma relaci\u00f3n ap\u00f3crifa contiene una colecci\u00f3n de los milagros de la Sant\u00edsima Virgen, supuestamente enviada por los Cristianos de Roma, y que cercanamente recuerda el \u00abMarienlegenden\u00bb de la Edad Media. Por ejemplo podemos leer:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frecuentemente aqu\u00ed en Roma se aparece a la gente que la confiesa en sus oraciones, porque ella se ha aparecido aqu\u00ed o en la mar cuando hab\u00eda peligro de que el barco fuese destruido en el que iban navegando. Y los marinos invocaron el nombre de nuestra Se\u00f1ora diciendo: \u00bb O Do\u00f1a Mar\u00eda, Madre de Dios, api\u00e1date de nosotros,\u00bb y tal cual ella apareci\u00f3 frente a ellos como un sol salvando al barco, con noventa y dos de ellos, rescat\u00e1ndolos de la destrucci\u00f3n, sin perecer ninguno de ellos Y nuevamente escuchamos&#160;:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella apareci\u00f3 de d\u00eda en la monta\u00f1a donde bandidos hab\u00edan ca\u00eddo sobre algunas gentes buscando matarles. Y estas gentes clamaron&#160;: \u00bb Oh Santa Mar\u00eda Madre de Dios, ten misericordia de nosotros\u00bb. Y se apareci\u00f3 ante ellos como en un rel\u00e1mpago de luz, cegando los ojos de los bandidos que no les pudieron ver (ib., 49).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto que la extravagancia de esta literatur ap\u00f3crifa no puede ser cuestionada. Es totalmente inventada y una comparaci\u00f3n entre los diversos textos del \u00abTransitus\u00bb muestra que este tratado en particular fue constantemente modificado y agregado en sus varias traducciones, de tal suerte que no podemos estar del todo seguros que el \u00abLiber qui appellatur transitus, id est Assumptio, Sanctae Mariae apochryphus,\u00bb condenado por el Papa Gelasio en 494, fuera id\u00e9ntico con la versi\u00f3n Sir\u00edaca justamente referida. Pero es altamente probable que esta misma versi\u00f3n Sir\u00edaca estuviese entonces en existencia, y ap\u00f3crifo como fuese el texto, indudablemente testifica el estado mental de los entonces poco instru\u00eddos Cristianos de ese per\u00edodo. Tampoco es factible que las celebraciones fuesen mencionadas y ascritas a las instituciones de los mismos Ap\u00f3stoles si tales celebraciones no hubiesen existido en las localidades en que esta ficticia narrativa era ampliamente popular. De hecho, los estudiosos dan buenas razones para creer que la celebraci\u00f3n mencionada como mneme tes hagias Oeotokou kai aeikarthenou Marias fue celebrada en Antioquia tan temprano como el a\u00f1o de 370, mientras que de las circunstancias de estar conectada con la Epifan\u00eda podemos indentificarla con la primera de las celebraciones referidas en el Sir\u00edaco Transitus.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe tambi\u00e9n evidencia confirmatoria de que tal celebraci\u00f3n es encontrada en los himnos de Balai, un escritor Sir\u00edaco del comienzo del siglo quinto, ya que no solo emplea el m\u00e1s florido lenguaje acerca de Nuestra Se\u00f1ora, pero tambi\u00e9n se refiere a ella en t\u00e9rminos como estos: \u00bb Alabado sea El Se\u00f1or en la fiesta memorial de Su Madre\u00bb (Poema 4, p. 14, y Poema 6, p. 15). Otro claro testimonio es el de San Proclo, que muri\u00f3 como Patriarca de Constantinopla, y que en 429 predic\u00f3 un serm\u00f3n en esa ciudad, en el que estuvo presente Nestorio, comenzando con las palabras \u00abEl festival de la Virgen (parthenike panegyris) incita nuestra lengua hoy para anunciar su alabanza.\u00bb En esto, podemos notar, como describe a Mar\u00eda como\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Doncella y Madre, Virgen y cielo, el \u00fanico Puente de Dios a los hombres, hilo misterioso de la Encarnaci\u00f3n, por el que en forma desconocida el ropaje de esa uni\u00f3n fue tejido, del cual el tejedor es el Esp\u00edritu Santo; y la rueca el poder del alt\u00edsimo; la lana el antiguo vell\u00f3n de Ad\u00e1n; el vell\u00f3n la carne pura de la virgen, el tejedor borda la inmensa gracia de El que lo realiz\u00f3; el art\u00edfice el Verbo desplaz\u00e1ndose por la palabra\u00bb (P.G., LXV, 681).<br \/>\nEste discurso ilustra en grado notable como las controversias que fructificaron en los c\u00e1nones de \u00c9feso y el t\u00edtulo theotokos condujeron a una profunda comprensi\u00f3n del papel de la Sant\u00edsima Virgen en la obra de la Redenci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo a otra tierra Oriental, encontramos un notable monumento a la devoci\u00f3n Mariana entre el C\u00f3ptico Ostraca (p. 3) fechado alrededor de D.C. 600. Este fragmento lleva en griego las palabras: \u00abSalve Mar\u00eda llena eres de gracia, el Se\u00f1or es contigo; bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, porque tu concebiste a Cristo, el Hijo de Dios, el Redentor de nuestras almas\u00bb. Esta variante Oriental del Ave Mar\u00eda aparentemente se intent\u00f3 su uso en la liturgia, tanto como la forma mas temprana del Ave Mar\u00eda en Occidente tom\u00f3 forma de una ant\u00edfona empleada en Misa y el Oficio de la Sant\u00edsima Virgen. Relativamente tarde como este fragmento pudiera parecer, es de lo m\u00e1s valioso por la menci\u00f3n directa de la Sant\u00edsima Virgen en nuestra temprana forma de liturgia lo que constituye una rara ocurrencia. Nada de esto, por ejemplo, se encuentra en el libro de oraciones de Serapi\u00f3n, o en la liturgia de las Constituciones Apost\u00f3licas, o en los fragementos del C\u00e1non de la Misa preservados en el tratado Ambrosiano \u00abDe Sacramentis\u00bb. Ciertos himnos Sir\u00edacos por Ciril\u00f3n en (c. 400) y especialmente por Rabnlas de Edessa (d.435) hablan de Mar\u00eda en t\u00e9rminos de c\u00e1lida devoci\u00f3n; pero como en el caso de San Efr\u00e9n existe cierto grado de incertidumbre acerca de la autor\u00eda de estas composiciones. Por otra parte la dedicaci\u00f3n de muchas iglesias tempranas permiten sin duda un indicio del autorizado reconocimiento que en este per\u00edodo se brindaba al cultus de la Sant\u00edsima Virgen. De hecho al principio del siglo quinto San Cirilo escribi\u00f3: \u00bb Salve Mar\u00eda, Madre de Dios, a la que en pueblos y villas y en islas se han fundado iglesias de verdaderos creyentes\u00bb (P.G., LXXVII, 1034).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia de \u00c9feso, la que en 431 reuni\u00f3 el Concilio Ecum\u00e9nico, fue el mismo dedicado a la Sant\u00edsima Virgen. Tres iglesias fueron fundadas en su honor en o cerca de Constantinopla por la Emperatriz Pulqueria en el curso del siglo quinto, mientras que en Roma la Iglesia de Santa Mar\u00eda Antiqua y la de Santa Mar\u00eda en Trastevere son ciertamente m\u00e1s antiguas que el a\u00f1o 500. No menos notable es la creciente preeminencia dada a la Sant\u00edsima Virgen durante los siglos cuarto y quinto en el arte cristiano. En las pinturas de las catacumbas, en las esculturas de los sarc\u00f3fagos, en los mosaicos, y en tales objetos menores como el viales de aceite de Monsa, la figura de Mar\u00eda aparece con mayor frecuencia, mientras que la veneraci\u00f3n que se le dedica es indicada por varias formas indirectas, por ejemplo por la gran nubosidad, que se puede observar en las im\u00e1genes de la Crucifixi\u00f3n en el manuscrito de Rabulas de 586 D.C.(reproducido en La Enciclopedia Cat\u00f3lica VIII). Tempranamente como 540 encontramos un mosaico en el que ella aparece entronizada como Reina del Cielo en el centro del \u00e1pice de la catedral de Parenzo en Austria, construida en esa fecha por el Obispo Eufrasio.\n<\/p>\n<h3>La Temprana Edad Media<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con los desarrollos Merovingio y Carolingio de la Cristiandad en Occidente arrib\u00f3 una aceptaci\u00f3n autorizada de la devoci\u00f3n Mariana como aprte integral de la vida de la Iglesia. Es dif\u00edcil dar fechas precisas para la introducci\u00f3n de diversos festivales, pero ya ha sido mencionado en el art\u00edculo CALENDARIO que las celebraciones de la Asunci\u00f3n, Anunciaci\u00f3n, Natividad y Purificaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora pueden con certeza ser trazadas a este per\u00edodo. Tres de estas celebraciones aparecen en el Calendario de San Wilibrodo del final del siglo s\u00e9ptimo, la Asunci\u00f3n siendo asignada tanto al 18 de Enero, siguiendo la pr\u00e1ctica de la Iglesia G\u00e1lica, y a Agosto ( que se aproxima a la actual fecha Romana), mientras que la ausencia de la Anunciaci\u00f3n se deba probablemente a una situaci\u00f3n accidental. Nuevamente podemos afirmar confiadamente que la posici\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen en la f\u00f3rmula lit\u00fargica de la Iglesia estaba para esta \u00e9poca firmemente establecida. Aunque ignoraramos el C\u00e1non de la Misa Romana que para entonces ya ten\u00eda la forma que actualmente retiene antes del cierre del siglo sexto, el \u00abparefatio\u00bb para el festival en Enero de la Asunci\u00f3n en el rito G\u00e1lico, as\u00ed como otras oraciones que pueden ser asignadas con seguridad a un momento no posterior al siglo s\u00e9ptimo, dan prueba de un ferviente cultus a la Sant\u00edsima Virgen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lenguaje po\u00e9tico Mar\u00eda es declarada no solamente maravillosa por la ofrenda de concebir a trav\u00e9s de la f\u00e9 pero gloriosa en la translaci\u00f3n de su partida ( (P. L., LXII, 244-46), la creencia en su Asunci\u00f3n que ha sido clara y repetidamente tomada en cuenta, como lo fue un siglo m\u00e1s temprano por Gregorio de Tours. Ella es tambi\u00e9n descrita en la liturgia como \u00abla hermosa c\u00e1mara de donde proviene la valiosa esposa, la luz de los gentiles, la esperanza de los fieles, la deshacedora de demonios, la confusi\u00f3n de los Jud\u00edos, vaso de vida, tabern\u00e1culo de gloria, templo celestial, cuyos m\u00e9ritos, tierna doncella como era, son mas claramente demostrados cuando se ponen en contraste con el ejemplo de la antigua Eva\u00bb (ib., 245). En el mismo per\u00edodo un sinn\u00famero de iglesias eran construidas bajo la dedicaci\u00f3n a Mar\u00eda, muchas de estas est\u00e1n entre las m\u00e1s importantes de la Cristiandad. Las catedrales de Reims, Chartres, Rouen, Amiens, N\u00eemes, Evreux, Paris, Bayeux, S\u00e9ez, Toulon etc., aunque construidas en \u00e9pocas diferentes, todas fueron consagradas en su honor. Es verdad que el origen de muchos de estos santuarios franceses de Nuestra Se\u00f1ora esta impenetrablemente cubierto en la niebla de las leyendas. Por ejemplo, nadie en la actualidad cree con seriedad que San Tr\u00f3fimo en Arles dedic\u00f3 una capilla a la Sant\u00edsima Virgen mientras ella todav\u00eda viv\u00eda, pero existe evidencia concluyente que muchos de estos sitios de peregrinaci\u00f3n eran venerados desde fechas muy tempranas. Sabemos por Gregorio de Tours (Hist. Fr.,IX,42) que San Radegundo hab\u00eda construido una capilla en su honor en Poitiers, y habla de otras en Lyon, Tolouse, y Tours. Tambi\u00e9n contamos con la tableta dedicatoria de una iglesia levantada por el Obispo Frodomundo en 677 \u00abin honore almae Mariae, Genetricis Domini\u00bb, y que el d\u00eda nombrado es el medio del mes de Agosto (mense Augusto medio), debe de haber poca duda en que la consagraci\u00f3n ocurri\u00f3 durante el festival de la Asunci\u00f3n, que para entonces empezaba a suplantar el festival de Enero. En Alemania los santuarios de Alt\u00f6tting y Lorch profesan ser capaces de trazar su origen como sitios de peregrinaje a la remota antiguedad y, aunque ser\u00eda brusco pronunciarse con tanta seguridad, probablemente nos sentamos seguros en asignarlos al menos al per\u00edodo Carolingio. En Inglaterra e Irlanda, la evidencia que sugiere que desde el m\u00e1s temprano per\u00edodo la Cristiandad estaba fuertemente fermentada de devoci\u00f3n Mariana es muy fuerte. Beda nos cuenta de la iglesia consagrada en honor de Nuestra Se\u00f1ora en Canterbury por San Melit\u00f3n, el sucesor inmediato de Agust\u00edn; tambi\u00e9n sabemos por la misma fuente de muchas otras iglesias Marianas, v.g. Weremouth y Hexam ( esta \u00faltima dedicaci\u00f3n debida a la milagrosa curaci\u00f3n de San Wilfrido despu\u00e9s de invocar a la Madre de Dios), y Lastingham cerca de Whitby, mientras que San Aldelmo, antes de finalizar el siglo s\u00e9ptimo, nos informa como la Princesa Bugga, hija del Rey Edwin, dedic\u00f3 una iglesia a la Sant\u00edsima Virgen durante la celebraci\u00f3n de su Natividad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nIstam nempe diem, qua templi festa coruscant,<br \/>\nNativitate sua sacravit Virgo Maria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el altar de Nuestra Se\u00f1ora estaba en el \u00e1pside&#160;:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Absidem consecrat Virginis ara.<br \/>\nProbablemente la poes\u00eda vern\u00e1cula m\u00e1s temprana en Occidente en celebrar la alabanza de Mar\u00eda fue la Anglo-Sajona; ya que Cynewulf, poco antes del tiempo de Alcuin y de Carlomagno, compuso los m\u00e1s brillantes en este tema; por ejemplo nos referimos a la traducci\u00f3n de Gollancz de \u00bb el Cristo\u00bb (ii,214-80):\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nSalve, tu Gloria de este medio mundo!<br \/>\nLa mas pura mujer a traves de toda la tierra.<br \/>\nDe todos aquellos que fueron desde tiempo immemorial<br \/>\nCuan justamente eres llamada por todos los dotados<br \/>\nCon dones de habla&#160;! Todos los mortales de la tierra<br \/>\nDeclaran de todo coraz\u00f3n que tu eres la novia<br \/>\nDe Aquel que gobierna la esfera celestial.<br \/>\nPara detallar todo lo que encontramos en los escritos de Aldelmo, Beda, y Alcui ser\u00eda imposible; empero es de hacer notar el testimonio de un escritor Anglicano en relaci\u00f3n a la totalidad del per\u00edodo anterior a la conquista Normanda. \u00abEl Santo,\u00bb nos dice, \u00abm\u00e1s persistentemente y frecuentemente invocado, y a quien los m\u00e1s apasionados nombres fueron aplicados, invadiendo terreno de prerrogativas divinas, era la Sant\u00edsima Virgen. La Mariolatr\u00eda no es un desarrollo moderno del Romanismo\u00bb; indic\u00e1ndonos como ejemplos de un manuscrito ingl\u00e9s del siglo d\u00e9cimo ubicado en Salisbury, invocaciones tales como \u00bb Sancta Redemptrix Mundi, Sancta Salvatrix Mundi, ora pro nobis\u00bb; El mismo escritor despu\u00e9s de referirse a oraciones y pr\u00e1cticas de devoci\u00f3n conocidas en tiempos Anglo-Sajones, por ejemplo la Misa especial ya asignada a la Sant\u00edsima Virgen los s\u00e1bados en el misal Leofrico, comenta acerca de la extra\u00f1a delusi\u00f3n, como \u00e9l la llama, de muchos Anglicanos, que pueden ver a una Iglesia que tolero tales abusos tan primitivos y ortodoxos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No resultan menos notables los desarrollos de devoci\u00f3n a la Madre de Dios en Irlanda. El calendario de Aengus al principio del siglo noveno es particularmente notorio por el ardor del lenguaje utilizado cada vez que el nombre de la Sant\u00edsima Virgen era introducido, mientras que Cristo era continuamente referido como \u00bb Jes\u00fas Mac Mary \u00bb ( v.g Hijo de Mar\u00eda ). Tambi\u00e9n existen aparte de ciertos himnos Latinos, una letan\u00eda Irlandesa muy llamativa en honor de la Sant\u00edsima Virgen, que en lo que se refiere a lo folcl\u00f3rico de los nombres aplicados a ella, estos no desmeritan en nada con la presente Letan\u00eda de Loreto. Mar\u00eda es llamada \u00abSe\u00f1ora de los Cielos, Madre de la Celestial y terrestre Iglesia, Recreaci\u00f3n de la Vida, Se\u00f1ora de las Tribus, Madre de los Hu\u00e9rfanos, Seno de los Infantes, Reina de la Vida, Escalera del Cielo.\u00bb Esta composici\u00f3n puede ser tan antigua como la mitad del siglo octavo.\n<\/p>\n<h3>La parte alta de la Edad Media<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue caracter\u00edstico de este per\u00edodo, que para nuestros prop\u00f3sitos actuales podemos considerar que inicia con el a\u00f1o 1000, que el profundo amor y confianza en la Sant\u00edsima Virgen, que desde antes se hab\u00eda expresado en forma vaga y de acuerdo con las iniciativas piadosas de individuos, empez\u00f3 a tomar forma organizada en vasta multitud de pr\u00e1cticas devocionales. Mucho antes de esta fecha era probable encontrar altares de Nuestra Se\u00f1ora en la totalidad de las m\u00e1s importantes iglesias.\u2014El poema de San Aldelmo en el altar nos lleva poco atr\u00e1s del a\u00f1o 700 y muchos registros atestiguan que tales altares, pinturas, mosaicos, y finalmente esculturas representando la figura de Nuestra Se\u00f1ora para deleite de la mirada de sus devotos. La famosa figura sentada de la Se\u00f1ora con el Divino Infante en Ely data de antes de 1016. La estatua de la Sant\u00edsima Virgen en Coventry, de cuyo cuello se colg\u00f3 el rosario de Lady Godiva, pertenece al mismo per\u00edodo. Incluso en tiempos de Aldelmo Nuestra Se\u00f1ora era solicitada para escuchar las oraciones de aquellos hincados ante su santuario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Audi clementer populorum vota precantum<br \/>\nQui . . . genibus tundunt curvato poplite terram.<br \/>\nFue especialmente para tales salutaciones que el Salve Mar\u00eda, que probablemente en un comienzo se familiariz\u00f3 como ant\u00edfona utilizada en el Peque\u00f1o Oficio de la Sant\u00edsima Virgen, gan\u00f3 favor popular entre todas las clases. Acompa\u00f1\u00e1ndose cada vez con una genuflexi\u00f3n, tal como la tradici\u00f3n relata que el mismo Arc\u00e1ngel Gabriel realiz\u00f3, los devotos de Mar\u00eda repet\u00edan esta f\u00f3rmula una y otra vez. Como en un principio carec\u00eda de la petici\u00f3n final, el Salve se sent\u00eda como una verdadera forma de salutaci\u00f3n, y en el siglo duod\u00e9cimo se volvi\u00f3 de uso universal. De la misma \u00e9poca pertenece el ampliamente popularizado Salve Regina, que tambi\u00e9n al parecer procede del siglo und\u00e9cimo. A pesar de que originalmente iniciaba con las palabras \u00abSalve Regina Misericordia\u00bb desprovisto del \u00abMater\u00bb, no podemos dudar que algo de la moda del himno se deb\u00eda a la inmensa difusi\u00f3n de la colecci\u00f3n de relatos Marianos (Marien-legenden) que se multiplicaron excesivamente en este tiempo ( del siglo doce al catorce), y en el que el motivo Mater Misericordia era continuamente recurrente. Esta colecci\u00f3n de relatos debi\u00f3 haber producido un efecto notable en popularizar variedad de otras pr\u00e1cticas devocionales adem\u00e1s de repeticiones del Salve y el uso del Salve Regina, por ejemplo la repetici\u00f3n de las cinco salutaciones comenzando con el \u00abGaude Mar\u00eda Virgo\u00bb, la recitaci\u00f3n de los cinco salmos, cuyas iniciales componen el nombre de Mar\u00eda, la dedicaci\u00f3n del S\u00e1bado de ciertas pr\u00e1cticas especiales a la Sant\u00edsima Virgen, el uso de oraciones asignadas, tal como la secuencia \u00abMissus Gabriel\u00bb, el \u00abO Intemerata\u00bb, el himno \u00abAve Maris Stella\u00bb, etc., y la celebraci\u00f3n de fiestas particulares, como la Concepci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen y su Natividad. Los cinco Gaudes reci\u00e9n mencionados originalmente conmemoraban las cinco alegr\u00edas de Nuestra Se\u00f1ora y para cotejar esos gozos espirituales se conmemoraban los cinco dolores correspondientes. No es sino hasta finales del siglo decimocuarto que siete dolores empiezan a ser mencionados, e incluso por excepci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo esto el primer impulso parece provenir en gran parte de los monasterios, en los que los relatos Marianos fueron mayormente compuestos y copiados. Fue en los monasterios que el Peque\u00f1o Oficio de la Sant\u00edsima Virgen empez\u00f3 a ser recitado como un agregado devocional al Divino Oficio, y que el Salve Regina y otros himnos de Nuestra Se\u00f1ora fueron agregados a Compline y otras horas. Entre otras ordenes los Cistisercianos, particularmente en le siglo doce, ejercieron una influencia inmensa en el desarrollo de la devoci\u00f3n Mariana. Ellos reclamaban una especial conexi\u00f3n con la Sant\u00edsima Se\u00f1ora, a la que consideraban estar presidiendo invisible la recitaci\u00f3n del Oficio. A ella dedicaron sus iglesias, y eran especiales en decir sus horas, dando preeminencia especial en el Confitero y frecuentemente repitiendo el Salve Regina. Este ejemplo de especial consagraci\u00f3n a Mar\u00eda fue seguido por ordenes posteriores, notablemente la de los Dominicos, los Carmelitas, y los Servites. De hecho, casi la totalidad de tales instituciones desde este tiempo en adelante adoptaron alguna forma especial de devoci\u00f3n para destacar su lealtad particular a la Madre de Dios. Santuarios se multiplicaron naturalmente, aunque algunos, ya mencionados, se originan en fechas posteriores al siglo und\u00e9cimo, es en este per\u00edodo que famosos sitios de peregrinaci\u00f3n surgen como Roc Amadour, Laon, Mariabrunn cerca de Klosterneuburg, Einsiedeln etc. y en Inglaterra, Walsingham, Nuestra Se\u00f1ora de Undercroft en Canterbury, Evesham, y muchos m\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos santuarios, que ha medida del paso del tiempo se multiplicaron m\u00e1s all\u00e1 de lo esperado en cada parte de Europa, casi siempre deb\u00edan su fama a los favores temporales y espirituales que se cre\u00eda la Sant\u00edsima Virgen otorgaba a aquellos que la invocaban en estos sitios favorecidos. La gratitud de los peregrinos incluso los enriquec\u00edan con los m\u00e1s costosos regalos; coronas de oro y gemas preciosas, vestimentas de lujo, y ricos ornamentos nos encuentran a cada paso en el registro de tales santuarios. Debemos mencionar, como muestra, aquel de Halle, en B\u00e9lgica, que era excepcionalmente rico en tales tesoros. Tal vez la forma m\u00e1s com\u00fan de ofrendas votivas era la repesentaci\u00f3n en plata un oro de la persona o miembro que hab\u00eda sido curado. Por ejemplo el Duque Felipe de Borgo\u00f1a envi\u00f3 a Halle dos estatuas de plata, una representando un caballero montado, el otro a un soldado de infanter\u00eda en gratitud por la cura de dos de sus guardaespaldas. Con frecuencia la moda especial de un santuario se deb\u00eda a una manifestaci\u00f3n milagrosa que se cr\u00eda hab\u00eda ocurrido en ese sitio. Sangre se dec\u00eda haber fluido de ciertas estatuas y pinturas de Nuestra Se\u00f1ora que hab\u00edan sido desacralizadas. Otras hab\u00edan llorado o exhudado humedad. En otros casos, la cabeza se hab\u00eda inclinado o la mano levantado para impartir bendici\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin negar la posibilidad de tales eventos, no puede dejar de dudarse que en muchas ocasiones la evidencia hist\u00f3rica de estas maravillas era insatisfactoria. Que la devoci\u00f3n popular a la Sant\u00edsima Virgen era frecuentemente mostrada con extravagancia y abuso, es imposible de negar. Sin embargo, podemos pensar que la f\u00e9 simple y devoci\u00f3n de la gente fue con frecuencia recompensada en proporci\u00f3n a la honesta intenci\u00f3n de su muestra de respeto a la Madre de Dios. Y no hay raz\u00f3n para pensar que estas formas de devoci\u00f3n tuvieran un efecto de enga\u00f1o, y que hallan ahijado nada mas que formas de superstici\u00f3n. La pureza, devoci\u00f3n, e imagen maternal de Mar\u00eda siempre fueron el motivo dominante, incluso el \u00abMilagro\u00bb de Max Reinhardt, la obra muda que en 1912 arras\u00f3 la taquilla de Londres, persuadi\u00f3 a muchos acerca de lo verdadero que el sentimiento religioso debi\u00f3 de resaltar incluso las mas extravagantes concepciones de la Edad Media.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e1s reconocido de los santuarios Ingleses de Nuestra Se\u00f1ora, el de Walsingham en Norfolk, fue en cierta forma una anticipaci\u00f3n del todav\u00eda m\u00e1s famoso Loreto. Walsingham profesaba el conservar, no el Santo Hogar por si mismo, pero si un modelo de su construcci\u00f3n sobre las medidas tra\u00eddas de Nazareth en el siglo und\u00e9cimo. Las dimensiones de la Santa Casa de Walsingham fueron tomadas por William de Worcester, y estas no coinciden con las de Loreto. La de Walsingham mide 7.15 por 3.9 metros&#160;; la de Loreto es m\u00e1s grande con 9.5 por 4.0 metros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualesquier caso el homenaje rendido a Nuestra Se\u00f1ora durante la parte alta de la Edad Media era universal. Incluso un escritor nada ortodoxo como John Wyclif, en uno de sus primeros sermones, dice: \u00bb Pareciera imposible el poder obtener la recompensa del Cielo sin la ayuda de Mar\u00eda. No hay sexo o edad, ni rango o posici\u00f3n, de nadie de la raza humana, que no tenga la necesidad de clamar por ayuda a la Sant\u00edsima Virgen\u00bb. As\u00ed que nuevamente el intenso sentimiento evocado del siglo doce al diecis\u00e9is sobre la doctrina de la Inmaculada Concepci\u00f3n es solo un tributo adicional a la importancia que todo el tema de la Mariolog\u00eda pose\u00eda a los ojos de los mas estudiosos cuerpos de la Cristiandad. EL dar incluso una peque\u00f1a muestra de las diferentes pr\u00e1cticas de devoci\u00f3n Mariana en la Edad Media ser\u00eda imposible de realizar en este espacio. La mayor\u00eda de ellos\u2014por ejemplo el Rosario, el \u00c1ngelus, el Salve Regina, etc. y los m\u00e1s importantes se discuten en encabezados separados. Es suficiente el hacer notar la prevalencia de portar rosarios de todas las modas y largos, algunos de quince d\u00e9cadas, algunos de diez, algunos de seis, cinco, tres, o uno, como art\u00edculos de adorno en cada ropaje; la mera repetici\u00f3n de Salve Mar\u00edas a ser contados con la ayuda de tales Pater Nosters, o cuentas, era com\u00fan en el siglo doce, antes del tiempo de Santo Domingo; el tema de meditaci\u00f3n en \u00abmisterios\u00bb asignados no lleg\u00f3 a estar en uso sino hasta 300 a\u00f1os despu\u00e9s. Adem\u00e1s, hemos de notar la casi universal costumbre de dar donaciones para tenera una Misa Mariana, o Misa de Nuestra Se\u00f1ora, celebrada diariamente en un altar particular, as\u00ed como el mantener encendidas luminarias frente a una estatua o santuario espec\u00edficos. A\u00fan m\u00e1s interesantes fueron las fundaciones dejadas por testamento para que el Salve Regina u otros himnos de Nuestra Se\u00f1ora fueran cantados despu\u00e9s del Compline en el altar de la Se\u00f1ora, mientras que luminarias ard\u00edan frente a su estatua . El \u00absalut\u00bb com\u00fan en Francia en los siglos diecisiete y dieciocho se formaron solo como desarrollo posterior de esta pr\u00e1ctica, y de estos \u00faltimos hemos derivado casi con toda certeza nuestra comparativamente moderna devoci\u00f3n de Benedicci\u00f3n del Sagrado Sacramento.\n<\/p>\n<h3>Tiempos Modernos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan solo unos cuantos puntos aislados pueden ser tocados en el desarrollo de la devoci\u00f3n Mariana desde la Reforma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Destaca entre estos la introducci\u00f3n general a la Letan\u00eda de Loreto, la que, como hemos visto, tuvo precursores en otras tierras tan remotas como Irlanda en el siglo noveno, sin dejar de mencionar de formas aisladas en la alta Edad Media, la que por s\u00ed sola solo lleg\u00f3 a ser de uso com\u00fan hasta el cierre del siglo decimosexto. Lo mismo puede mencionarse de la adopci\u00f3n generalizada de la segunda parte del Salve Mar\u00eda. Otra manifestaci\u00f3n de gran importancia, que al igual que la anterior sigui\u00f3 poco despu\u00e9s del Concilio de Trento, fue la instituci\u00f3n de ordenes de la Virgen Sant\u00edsima, particularmente en casas de educaci\u00f3n, un movimiento principalmente promovido por la influencia y ejemplo de la Sociedad de Jes\u00fas, cuyos miembros hicieron mucho, por la consagraci\u00f3n de estudios y otros instrumentos similares, para colocar la labor de la educaci\u00f3n bajo el patronazgo de Mar\u00eda, la Reina de la Pureza. A este per\u00edodo tambi\u00e9n se debe, con algunas excepciones, la multiplicaci\u00f3n en el calendario de fiestas menores de la Sant\u00edsima Virgen, tales como el del Santo Nombre de Mar\u00eda, el festum B.V.M. ad Nives, de Mercedes, del Rosario, de Bono Consilio, Auxilium Christianorum, y otras mas. Tambi\u00e9n en la parte alta (siglo diecisiete como m\u00e1s temprano) es la adopci\u00f3n de la costumbre de consagrar el mes de Mayo a Nuestra Se\u00f1ora por mandatos especiales, aunque la pr\u00e1ctica de recitar el Rosario cada d\u00eda durante el mes de Octubre apenas se pueda mencionar sea mayor que las Enc\u00edclicas del Rosario de Leo XIII. No se mantuvo mucha controversia acerca de la Inmaculada Concepci\u00f3n despu\u00e9s del pronunciamiento indirecto del Concilio de Trento, pero el dogma fue solo definido por P\u00edo IX en 1854. Indudablemente, sin embargo, el gran \u00edmpetu a la devoci\u00f3n Mariana en tiempos recientes lo ha proporcionado las apariciones de la Sant\u00edsima Virgen en 1858 en Lourdes, y por medio de numerosos favores sobrenaturales otorgados a los peregrinos, tanto ah\u00ed como en otros santuarios, que derivan de este. La \u00abmedalla milagrosa\u00bb conectada con la iglesia de Nuestra Se\u00f1ora de las Victorias-Notre Dame des Victoires en Paris merece tambi\u00e9n menci\u00f3n, generando gran impulso a esta forma de devoci\u00f3n en la primera mitad del siglo decimonoveno. Siendo relevante mencionar las apariciones marianas ocurridas en el cerro del Tepeyac en M\u00e9xico, a los diez a\u00f1os de finalizar la conquista espa\u00f1ola, en 1531 testimoniadas por el beato Juan Diego-Cuautlatoatzin. Mismas que dieron origen al establecimiento de su actual santuario y bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda de Guadalupe, en la villa de Guadalupe Hidalgo, actualmente parte de la metr\u00f3polis de la Ciudad de M\u00e9xico. Y en plena edad moderna , a principios del siglo XX en plana Primera Guerra Mundial, no se pueden dejar de mencionar las apariciones de F\u00e1tima en Portugal ocurridas en 1917 a los tres ni\u00f1os pastores, que dan origen al muy visitado e importante Santuario de Nuestra Se\u00f1ora de F\u00e1tima.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HERBERT THURSTON\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido del ingl\u00e9s por Edmundo B Durell\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dedicado a Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En profundo agradecimiento por dones y bendiciones recibidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Enlaces internos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Akathistos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] La maternidad espiritual de Mar\u00eda en e pasado, presente y futuro de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] Devoci\u00f3n a la virgen Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4] La Virgen Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5] Visitaci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6] Esponsales de Santa Mar\u00eda Virgen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7] Fiesta de la presentaci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8] Inmaculada Concepci\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Dogmas Marianos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9] Dogma de la maternidad divina de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[10] Dogma de la Asunci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[11] Dogma de la Inmaculada Concepci\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[12] Dogma de la perpetua virginidad de Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Papas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Papa San Clementino I\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[13] Papa P\u00edo XII\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[14] Papa P\u00edo IX\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Oraciones Marianas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[15] Ave Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[16] Consagraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[17] Salve\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[18] Mes de Mar\u00eda para personas ocupadas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[19] Letan\u00edas reparadoras al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[20] Magnificat.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[21] Al\u00e9grate.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[22] Reina del Cielo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[23] Rosario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[24] Bajo tu amparo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[25] Letan\u00edas de la Sant\u00edsima Virgen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Coraz\u00f3n de Mar\u00eda Coraz\u00f3n de la Iglesia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[26] Coraz\u00f3n de Mar\u00eda: Introducci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[27] Coraz\u00f3n de Mar\u00eda: Noci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[28] Coraz\u00f3n de Mar\u00eda Inmaculado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[29] Coraz\u00f3n de Mar\u00eda: Virginal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[30] Coraz\u00f3n de Mar\u00eda: Nupcial.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[31] Coraz\u00f3n de Mar\u00eda: Madre del Redentor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[32] Coraz\u00f3n de Mar\u00eda: Compasivo y co-redentor de Mar\u00eda pre-redimida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[33] Coraz\u00f3n de Mar\u00eda: Coraz\u00f3n de la vida eucar\u00edstica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[34] Coraz\u00f3n de Mar\u00eda: agonizante y resucitado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[35] Coraz\u00f3n de Mar\u00eda: expresi\u00f3n a los ojos del Magisterio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[36] Los te\u00f3logos frente a la expresi\u00f3n \u201cCoraz\u00f3n de Mar\u00eda\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[37]  Ventajas ecum\u00e9nicas ecum\u00e9nicas y pastorales de la presentaci\u00f3n del Coraz\u00f3n de inmaculado de Mar\u00eda como coraz\u00f3n de la Iglesia\n<\/p>\n<h2>Cantos e himnos a la Virgen Mar\u00eda  en christusrex<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[38] Heureuse es tu Marie!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[39] Gaudens gaudebo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[40] Benedicta es tu.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[41] Tota pulchra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[42] Ave Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[43] Gloriosa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[44]  Lux Fulgebit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[45] Difussa es gratia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[46] Felix nanque es.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[47] Exsulta filia sion.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[48] Gaudeamus\u2026 de cuius festitvitate.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[49] Benedicta et venerabilis.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[50] Felis es, Sacra Virgo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[51] Beata es Virgo Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[52] Beatam me dicent.\n<\/p>\n<h2>Punto de Vista de Alejandro Berm\u00fadez, Director de Aci Prensa y del Grupo ACI<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[53] Las apariciones de la Virgen Mar\u00eda I\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[54] Virgen Mar\u00eda: Las apariciones marianas II\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[55] Los dogmas marianos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[56] La aparici\u00f3n de la Virgen de Laus\n<\/p>\n<h2>Mar\u00eda en la Divina Liturgia Ortodoxa<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[57] Himno Akathistos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[58] Theotokos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[59] Maria Panagia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Enlaces preparados y seleccionados por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Virgen con el ni\u00f1o. Siglo XV.Museo Victoria &amp; Albert. Londres. Fotofraf\u00eda: Juan Dejo S.J. Tierna imagen de Virgen y Ni\u00f1o risueno, poco usual, siglo XV.Fotograf\u00eda: Juan Dejo S.J. Hasta el Concilio de Nicea Contenido 1 Introducci\u00f3n 2 La edad de los Padres 3 La Temprana Edad Media 4 La parte alta de la Edad Media &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/devocion-a-la-virgen-maria\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDEVOCION A LA VIRGEN MARIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25926","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25926","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25926"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25926\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25926"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25926"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25926"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}