{"id":25946,"date":"2016-02-05T17:32:11","date_gmt":"2016-02-05T22:32:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/narcisa-de-jesus-martillo-moran\/"},"modified":"2016-02-05T17:32:11","modified_gmt":"2016-02-05T22:32:11","slug":"narcisa-de-jesus-martillo-moran","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/narcisa-de-jesus-martillo-moran\/","title":{"rendered":"NARCISA DE JESUS MARTILLO MORAN"},"content":{"rendered":"<p>\n  Narcisa de Jes\u00fas Martillo Mor\u00e1n naci\u00f3 en 1832, en la hacienda San Jos\u00e9 de Nobol, Daule, Ecuador. Los dominicos regentaban su parroquia desde hac\u00eda casi trescientos a\u00f1os. Fue hija de Pedro Martillo y Josefa Mor\u00e1n, campesinos propietarios, gente sencilla y profundamente creyente. Su padre, dotado de una inteligencia clara y esp\u00edritu de trabajo, reuni\u00f3 una apreciable fortuna. Era muy devoto de la futura Santa Mariana de Jes\u00fas y de San Jacinto de Polonia, que se venera con fervor en toda la provincia del Guayas. Los nueve hijos del matrimonio crecieron sanos y robustos, Narcisa ocupaba el sexto lugar. En 1838, cuando contaba 6 a\u00f1os, falleci\u00f3 su madre. Con la ayuda de una maestra particular y de su hermana mayor, se instruy\u00f3 en las primeras letras. Aprendi\u00f3 a leer, escribir, cantar, tocar la guitarra, coser, arte que lleg\u00f3 a dominar con verdadera maestr\u00eda, tejer, bordar, cocinar. Pose\u00eda grandes cualidades, con predisposici\u00f3n especial para la m\u00fasica. Con frecuencia su plegaria se hac\u00eda canci\u00f3n, y su c\u00e1ntico fue \u00edntimo y piadoso, entregando el coraz\u00f3n a Quien bien lo merec\u00eda, como rezaba una composici\u00f3n que gustaba repetir cuando era jovencita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tuvo una clara percepci\u00f3n de su llamada a la santidad, especialmente a partir del sacramento de la Confirmaci\u00f3n, que recibi\u00f3 a la edad de 7 a\u00f1os, el 16 de septiembre de 1839. Adquiri\u00f3 la costumbre de retirarse con frecuencia a un bosquecillo cercano a la casa, para entregarse libremente a la contemplaci\u00f3n de las realidades divinas. El \u00e1rbol de Guayabo junto al cual rezaba, es hoy el t\u00e9rmino de nutridas peregrinaciones. Convirti\u00f3 en oratorio dom\u00e9stico, un peque\u00f1o cuarto de su casa. Se propuso imitar a Santa Mariana de Jes\u00fas, identific\u00e1ndose con la vocaci\u00f3n de v\u00edctima. Asumi\u00f3 un camino arduo de penitencia, para unirse m\u00e1s \u00edntimamente a Cristo sufriente y ayudarle a la redenci\u00f3n del mundo. Colaboraba en los trabajos dom\u00e9sticos y en los del campo. Era una joven reflexiva, amable, alegre, de car\u00e1cter dulce y apacible, sumamente buena y obediente, caritativa, compasiva para con los pobres, extremadamente piadosa, amada por todo el vecindario. Joven muy hermosa, de ojos azules y cabello rubio, esbelta, fuerte y \u00e1gil. Se manifest\u00f3 una excelente catequista. No pod\u00eda menos de transmitir el fuego del amor divino a los suyos y a los ni\u00f1os del vecindario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En enero de 1852 falleci\u00f3 su buen padre. Narcisa, que contaba 19 a\u00f1os de edad, pas\u00f3 a Guayaquil, y se hosped\u00f3 con una familia muy conocida que habitaba junto a la catedral. En esta ciudad permaneci\u00f3 hasta 1868, exceptuando unos meses que pas\u00f3 en la ciudad de Cuenca. Mud\u00f3 varias veces de morada para preservar su intimidad y dedicarse con mayor libertad a la oraci\u00f3n y penitencia, viviendo del trabajo de costurera. Socorr\u00eda a pobres y enfermos. Fue d\u00f3cil a las directrices de sus directores espirituales, y comparti\u00f3 ideales, y a veces vivienda, con la Beata Mercedes de Jes\u00fas Molina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Impulsada por un anhelo de mayor perfecci\u00f3n y aconsejada por un religioso franciscano, se embarc\u00f3 en junio de 1868 para Lima, Per\u00fa, y vivi\u00f3 como seglar interna en el convento dominicano del Patrocinio, fundado en 1688 en lugares donde sol\u00eda apacentar su reba\u00f1o San Juan Mac\u00edas. El Se\u00f1or la favorec\u00eda con dones extraordinarios, y le mostraba cu\u00e1n acepta le era su vida, tambi\u00e9n en medio de las pruebas del esp\u00edritu.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A finales de septiembre de 1869 se le declararon unas fiebres. Poco pudieron hacer los remedios m\u00e9dicos, pero continu\u00f3 con su ritmo de vida normal, y as\u00ed hasta finalizar la novena y celebrar con gran gozo, vestida de blanco, la Eucarist\u00eda en la solemnidad de la Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00eda, 8 de diciembre de 1869, el mismo d\u00eda en que el Beato P\u00edo IX abr\u00eda en Roma el Concilio Vaticano I. Al final de la jornada se despidi\u00f3 de las hermanas, porque iba a realizar un viaje muy largo. Lo tomaron a broma, pero al poco rato una de ellas, la encargada de bendecir las habitaciones, advirti\u00f3 un resplandor y una fragancia especial en la suya. Acudi\u00f3 la comunidad y comprobaron que hab\u00eda muerto. Contaba 37 a\u00f1os de edad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se supo despu\u00e9s que hab\u00eda hecho voto privado de virginidad perpetua, de pobreza, obediencia, clausura, eremitismo, ayuno a pan y agua, comuni\u00f3n diaria, confesi\u00f3n, mortificaci\u00f3n y oraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos estos votos los mantuvo fielmente. Viv\u00eda en continua uni\u00f3n con Jesucristo. Sus mortificaciones fueron muy severas. Llevaba constantemente en su cuerpo la crucifixi\u00f3n del Se\u00f1or. Ten\u00eda una fe firme y una admirable esperanza. Los m\u00e9dicos se maravillaban de que hubiera podido vivir con tan poco alimento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su cad\u00e1ver se advirtieron durante largo tiempo signos de flexibilidad y fragancia, y ante \u00e9l se obraron m\u00faltiples gracias. Lima la aclam\u00f3 como santa, y lo mismo hicieron las gentes de Guayaquil y Nobol. Las hermanas del Patrocino guardaron memoria de sus virtudes y custodiaron con suma veneraci\u00f3n el sepulcro, hasta que su cuerpo, pr\u00e1cticamente incorrupto, se traslad\u00f3 a Guayaquil en 1955.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso diocesano de canonizaci\u00f3n fue entregado en la Congregaci\u00f3n para las Causas de los Santos en 1964. El Papa Juan Pablo II la beatific\u00f3 el 25 de octubre de 1992. El 22 de agosto de 1998 dedicaron un santuario en su honor en Nobol, donde se venera en la actualidad el sepulcro, con su cuerpo incorrupto. La devoci\u00f3n a la \u00abNi\u00f1a Narcisa\u00bb denota la espont\u00e1nea identificaci\u00f3n del pueblo sencillo con esta mujer de la costa ecuatoriana. El ejemplo de su vida pura y piadosa, trabajadora y apost\u00f3lica, transmite un mensaje muy actual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/2008\/ns_lit_doc_20081012_narcisa_sp.html\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Narcisa de Jes\u00fas Martillo Mor\u00e1n naci\u00f3 en 1832, en la hacienda San Jos\u00e9 de Nobol, Daule, Ecuador. Los dominicos regentaban su parroquia desde hac\u00eda casi trescientos a\u00f1os. Fue hija de Pedro Martillo y Josefa Mor\u00e1n, campesinos propietarios, gente sencilla y profundamente creyente. Su padre, dotado de una inteligencia clara y esp\u00edritu de trabajo, reuni\u00f3 una &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/narcisa-de-jesus-martillo-moran\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNARCISA DE JESUS MARTILLO MORAN\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25946","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25946","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25946"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25946\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25946"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25946"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25946"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}