{"id":25947,"date":"2016-02-05T17:32:13","date_gmt":"2016-02-05T22:32:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-martin-de-porras\/"},"modified":"2016-02-05T17:32:13","modified_gmt":"2016-02-05T22:32:13","slug":"san-martin-de-porras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-martin-de-porras\/","title":{"rendered":"SAN MARTIN DE PORRAS"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Dignidad de un indigno<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Santo del Concilio Vaticano II<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Celebremos los 50 a\u00f1os de su canonizaci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Anexo: El libro de Jos\u00e9 Antonio del Busto Duthurburo sobre San Mart\u00edn de Porras<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Dignidad de un indigno<\/h2>\n<p>  Ceremonia de Canonizaci\u00f3nPara Dios no hay profesiones indignas, sino indignos profesionales. Los hombres se fijan en las apariencias, el color de la piel, la estatura, el dinero, el vestido&#8230;pero Dios s\u00f3lo mira al coraz\u00f3n. Nuestro Fray Escoba fue un marginado de su tiempo, el siglo XVI. Era hijo \u00abileg\u00edtimo\u00bb del espa\u00f1ol Juan de Porres y de Ana Vel\u00e1zquez, mujer negra descendiente de esclavos africanos.   Al ser mulato y pobre le toc\u00f3 sufrir en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n el menosprecio de la sociedad. Sin embargo, su madre le descubri\u00f3 el evangelio de Jes\u00fas: \u00abEl que se humilla ser\u00e1 ensalzado\u00bb. A Fray Mart\u00edn no le import\u00f3 ser \u00absimple\u00bb lego o donado de la orden de Santo Domingo, sin poder ser sacerdote; tampoco tuvo a mal el estar continuamente sirviendo a los dem\u00e1s, ir de un lado para otro con la escoba, atender a los enfermos, a los mendigos&#8230; Dios se sirvi\u00f3 de su persona para unir las razas, para hermanar a los ricos con los pobres&#8230;y a todos los hombres con Dios.  Medalla devota.<br \/>\n  Cr\u00e1neo de Snto Domingo. Altar de los santos peruanos. Iglesia de Santo Domingo, LimaNaci\u00f3 en Lima, Per\u00fa, en 1579. El santo mulato fue bautizado en la iglesia de San Sebasti\u00e1n, en la misma pila y por el mismo p\u00e1rroco que hab\u00eda bautizado a Santa Rosa de Lima. Mart\u00edn vivi\u00f3 con su madre, quien le educ\u00f3 en la solidaridad con los pobres y enfermos; de este modo, siempre que iba a la tienda, empleaba parte de la plata en socorrer al primer necesitado que encontraba. En la iglesia de Santo Domingo o del Rosario se ve\u00eda frecuentemente a Ana con su Mart\u00edn y con la segunda hija, Juana; especialmente gozaban con la vista de los crucifijos y los iconos de la Virgen.  Estampilla conmemorativa del Correo del Per\u00fa<br \/>\n  Su padre Juan, al volver de Guayaquil, legaliza su situaci\u00f3n reconociendo oficialmente a sus dos hijos, aunque no llega a desposarse. A los dos lleva a Ecuador para ser educados con un preceptor. Mart\u00edn, a sus trece a\u00f1os, aprende castellano, aritm\u00e9tica y caligraf\u00eda. Tras dos a\u00f1os de estancia en la ciudad portuaria de Guayaquil, deja a su hija con su t\u00edo Santiago y se lleva a Mart\u00edn a Lima.<br \/>\n  Iglesia de Santo DomingoA los quince a\u00f1os es confirmado por Santo Toribio Mogrovejo. Por esta fecha trabaja en la tienda de Mateo Pastor, negociante en especies y en hierbas medicinales. Posteriormente aprendi\u00f3 el oficio de barbero-sangrador con Marcelo de Ribera, a quien ayuda a sangrar heridas, aliviar dolores, aplicar hierbas y emplastos.<br \/>\n  .Desde ni\u00f1o dio muestras de su profundo amor por Dios. Al mismo tiempo su amor al pr\u00f3jimo lo condujo a ayudar a todos, aun en las tareas m\u00e1s humildes. A los 15 a\u00f1os ingres\u00f3 como donado al convento de Santo Domingo en Lima y en 1603 hizo la profesi\u00f3n como hermano lego. Los superiores de San Mart\u00edn, pronto advirtieron sus cualidades y caridad por ello le confiaron, junto a otros oficios, el de enfermero. Sus habilidades y el ardor con que cuidaba a los enfermos atrajo incluso a los religiosos de otras comunidades que llegaban a Lima s\u00f3lo para atenderse con el santo. San Mart\u00edn fue muchas veces despreciado y humillado, por ser mulato, pero nunca se rebel\u00f3 contra los insultos que le infer\u00edan. Su abnegaci\u00f3n, su modestia y la paz que irradiaba impresionaban a cuantos conoc\u00eda. En la enfermer\u00eda y en la porter\u00eda del convento del Rosario (Santo Domingo) atend\u00eda con acogedora bondad y amor a los pobres y enfermos. Si a todos los dolientes trataba exquisitamente, a sus hermanos religiosos los serv\u00eda de rodillas.<br \/>\n   thumb|left|]] Su caridad universal le llevar\u00e1 a convertir el convento en hospital. Sabe que el amor es la ley suprema. De este modo, una tarde se encuentra en la plaza con un enfermo vestido de andrajos y devorado por la fiebre. Le carga sobre sus espaldas, le lleva al convento y le acuesta en la cama. Al ser reprendido por uno de los frailes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; \u00bfC\u00f3mo tra\u00e9is a clausura enfermos?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El santo, con paciencia serena, contesta con sencillez:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Los enfermos no tienen jam\u00e1s clausura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda por la noche encuentra un herido a quien le han clavado un pu\u00f1al. Le acoge en su celda con la idea de trasladarle a casa de su hermana en cuanto mejore. El Provincial dominico le impone a Fray Mart\u00edn una penitencia que cumple al pie de la letra. El Superior, sin embargo, enferma y requiere los cuidados del Santo:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; No tuve m\u00e1s remedio que imponerte esa penitencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contesta Fray Mart\u00edn:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Perdone mi desatino, pues pensaba que la santa caridad deb\u00eda tener las puertas abiertas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante respuesta tan contundente y evang\u00e9lica, el Provincial concluye:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Bien est\u00e1 lo que hiciste. Desde este momento el convento ser\u00e1 vuestro segundo hospital. Pod\u00e9is traer a \u00e9l cuantos enfermos quer\u00e1is.\n<\/p>\n<p>  Su caridad con el pr\u00f3jimo nac\u00eda de la uni\u00f3n \u00edntima con Jes\u00fas y con Mar\u00eda. Comentan sus compa\u00f1eros dominicos que recib\u00eda a Jes\u00fas Sacramentado \u00abcon muchas l\u00e1grimas y grand\u00edsima devoci\u00f3n\u00bb, ocult\u00e1ndose de todos para \u00abmejor poder alabar al Se\u00f1or\u00bb. Fray Mart\u00edn rezaba en su celda, en la Iglesia, ante el Sant\u00edsimo Sacramento, Virgen de los Santos, en los altares del templo, en las capillas y oratorio del convento. Oraba arrodillado y echado en cruz sobre el suelo. As\u00ed Juan V\u00e1zquez de Parra, amigo suyo, nos cuenta lo siguiente: \u201cque una noche estando este testigo recogido como a horas de las once de la noche, poco m\u00e1s o menos, hubo un temblor muy recio, y recal\u00e1ndose este testigo de lo que pod\u00eda resultar, se levant\u00f3 de la cama en que estaba echado dado voces y llamando al dicho venerable fray Mart\u00edn de Porras, al cual hall\u00f3 (en su celda) que estaba echado en el suelo boca abajo y puesto en cruz con un ladrillo en la boca y el rosario en la mano haciendo oraci\u00f3n\u201d. Adem\u00e1s, sus mismos amigos dec\u00edan que rezaba despu\u00e9s de su trabajo en la enfermer\u00eda.<br \/>\n  Realiz\u00f3 numerosas curaciones milagrosas. Una tarde, en que estaba cerrado el noviciado del convento, penetra en la celda de un Hermano enfermo, quien, sorprendido, le pregunta:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; \u00bfDe d\u00f3nde vienes pues nadie os ha llamado?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Impasible contesta:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; O\u00ed que me llamaba tu necesidad y vine. Toma esta medicina y curar\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Particular fue el aprecio por sus hermanos de raza. Cuando le tocaba acudir a la finca de Limatambo, a las afueras de Lima, se dedicaba a las labores propias de los esclavos negros: arar, sembrar, podar \u00e1rboles, cuidar de los animales en los establos&#8230; A quien se lo hizo notar, le respondi\u00f3:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los negros est\u00e1n cansados del duro trabajo diario y as\u00ed no se me pasa el d\u00eda sin hacer algo de provecho.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No nos extra\u00f1a que se ganara el afecto de los esclavos morenos y de los indios pescadores de Chorrillos y de Surco, pues les serv\u00eda como enfermero y les catequizaba como misionero. Ellos, por su parte, le obsequiaban con frutos de sus huertos y estipendios para Misas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 del mito y de la leyenda creada en torno al taumaturgo \u00absanto de la escoba\u00bb hay que rescatar -como lo ha hecho magistralmente su bi\u00f3grafo Dr. J.A.del Busto- su entra\u00f1able humanidad, la gran responsabilidad con la que vivi\u00f3 su vocaci\u00f3n. Al respecto dir\u00e1 su compa\u00f1ero Fray Juan de Barbar\u00e1n que todo el tiempo que fue religioso \u00abtoc\u00f3 a maitines y al alba\u00bb, de forma tan vigilante que \u00abenmendaba el reloj y tan perseverante que nunca dej\u00f3 de o\u00edrse esta salva a la aurora\u00bb. En su profesi\u00f3n de lavandero destac\u00f3 por la pulcritud con que dejaba la ropa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entra\u00f1able fue su amistad con el tambi\u00e9n lego dominico san Juan Mac\u00edas. Un testigo declar\u00f3: \u00abY por las Pascuas se iban los dos solos y se encerraban en un aposento que ten\u00edan en la huerta del centro de la Recolecci\u00f3n de la Magdalena y all\u00ed ten\u00edan sus conversaciones espirituales y hac\u00edan sus penitencias\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su otro gran amigo m\u00edstico fue el tambi\u00e9n lego, aunque franciscano, Fray Juan G\u00f3mez, popularizado por Ricardo Palma en una de sus tradiciones en que se\u00f1ala haber convertido un ar\u00e1cnido venenoso en una joya: el alacr\u00e1n de fray G\u00f3mez.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Mart\u00edn de Porres, Patrono de la Justicia Social, muri\u00f3 el 3 de noviembre de 1639, dejando a Lima -desde el virrey y arzobispo hasta el \u00faltimo excluido social- consternada. Fue beatificado por el Papa Gregorio XVI en 1837 y canonizado hace 50 a\u00f1os en 1962. Mart\u00edn  de Porres proclamado protector y patr\u00f3n de las obras de justicia social. 3 de noviembre 1939, por el presidente de la rep\u00fablica Oscar R. Benavides.  La Santa Sede declara  a Fray Mart\u00edn de Porres, Patrono de las obras de Justicia Social en el Per\u00fa el  10 de Enero de 1945 el Sumo Pont\u00edfice P\u00edo XII.\n<\/p>\n<h2>Santo del Concilio Vaticano II<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las grandes alegr\u00edas del Papa Bueno, Beato Juan XXIII, en pleno Concilio Vaticano II, fue la canonizaci\u00f3n de San Mart\u00edn de Porres el 6 de mayo de 1962. Ni qu\u00e9 decir que Lima repic\u00f3 las campanas de alegr\u00eda infinita por tama\u00f1a noticia. A la vez era proclamado patrono universal de la justicia social:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mart\u00edn nos demuestra, con el ejemplo de su vida, que podemos llegar a la salvaci\u00f3n y a la santidad por el camino que nos ense\u00f1\u00f3 Cristo Jes\u00fas: a saber, si, en primer lugar, amamos a Dios con todo nuestro coraz\u00f3n, con toda nuestra alma y con todo nuestro ser; y si, en segundo lugar, amamos a nuestro pr\u00f3jimo como a nosotros mismos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l sab\u00eda que Cristo Jes\u00fas padeci\u00f3 por nosotros y, cegado con nuestros pecados, subi\u00f3 al le\u00f1o, y por esto tuvo un amor especial a Jes\u00fas crucificado, de tal modo que, al contemplar sus atroces sufrimientos, no pod\u00eda evitar el derramar abundantes l\u00e1grimas. Tuvo tambi\u00e9n una singular devoci\u00f3n al sant\u00edsimo sacramento de la eucarist\u00eda, al que dedicaba con frecuencia largas horas de oculta adoraci\u00f3n ante el sagrario, deseando nutrirse de \u00e9l con la m\u00e1xima frecuencia que le era posible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, san Mart\u00edn, obedeciendo el mandato del divino Maestro, se ejercitaba intensamente en la caridad para con sus hermanos, caridad que era fruto de su fe \u00edntegra y de su humildad. Amaba a sus pr\u00f3jimos, porque los consideraba verdaderos hijos de Dios y hermanos suyos; y los amaba a\u00fan m\u00e1s que a s\u00ed mismo, ya que, por su humildad, los ten\u00eda a todos por m\u00e1s justos y perfectos que \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Disculpaba los errores de los dem\u00e1s; perdonaba las m\u00e1s graves injurias, pues estaba convencido que era mucho m\u00e1s lo que merec\u00eda por sus pecados; pon\u00eda todo su empe\u00f1o en retornar al buen camino a los pecadores; socorr\u00eda con amor a los enfermos; procuraba comida, vestido y medicinas a los pobres; en la medida que le era posible, ayudaba a los agricultores y a los negros y mulatos, que, por aquel tiempo, eran tratados como esclavos de la m\u00e1s baja condici\u00f3n, lo que le vali\u00f3, por parte del pueblo, el apelativo de \u00abMart\u00edn de la caridad\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este santo var\u00f3n, que con sus palabras, ejemplos y virtudes impuls\u00f3 a sus pr\u00f3jimos a una vida de piedad, tambi\u00e9n ahora goza de un poder admirable para elevar nuestras mentes a las cosas celestiales. No todos, por desgracia, son capaces de comprender estos bienes sobrenaturales, no todos los aprecian como es debido, al contrario, son muchos los que, enredados en sus vicios, los menosprecian, los desde\u00f1an o los olvidan completamente. Ojal\u00e1 que el ejemplo de Mart\u00edn ense\u00f1e a muchos la dulzura y felicidad que se encuentra en el seguimiento de Jesucristo y en la sumisi\u00f3n a sus divinos mandatos.\n<\/p>\n<h2>Celebremos los 50 a\u00f1os de su canonizaci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con toda raz\u00f3n, se ha creado una comisi\u00f3n para solicitar del Gobierno que declare 2012 \u201cel cincuentenario de la canonizaci\u00f3n de San Mart\u00edn\u201d. En la larga lista de t\u00edtulos martinianos se esgrime:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se han escrito m\u00e1s de un centenar de libros a su respecto, de los m\u00e1s diversos autores: religiosos, historiadores, literatos, m\u00e9dicos y pol\u00edticos. Son incalculables sus ediciones y reediciones en diversas lenguas: espa\u00f1ol, lat\u00edn, ingl\u00e9s, franc\u00e9s, italiano, alem\u00e1n, polaco, vietnamita y chino. Y miles de libros m\u00e1s en los que figuran cap\u00edtulos enteros sobre \u00e9l o hacen alguna menci\u00f3n destacada.<br \/>\nExisten importantes hospitales que llevan su nombre, fuera del Per\u00fa, en Filipinas, Taiw\u00e1n, India, Ghana y Camer\u00fan. As\u00ed como en M\u00e9xico, Venezuela, Colombia, Ecuador, Bolivia, Chile y Argentina. Una universidad peruana y un distrito lime\u00f1o llevan su nombre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mediante la Ley 25125, del 17 de noviembre de 1989, San Mart\u00edn de Porres fue proclamado Patrono Internacional de la Paz. Cientos de asociaciones, albergues, boticas, cl\u00ednicas, hermandades, comercios, colegios, transportistas, se disputan su nombre. Hay templos dedicados a San Mart\u00edn de Porres en el mundo entero. El humilde fraile dominico del siglo XVII, ostenta diversos otros patronazgos:  Patrono de la justicia social en el Per\u00fa. Patr\u00f3n de los enfermos  Patr\u00f3n de los barberos Patr\u00f3n de los barrenderos Patr\u00f3n de los qu\u00edmicos farmac\u00e9uticos del Per\u00fa. Patr\u00f3n de la sanidad de las fuerzas policiales del Per\u00fa. Patr\u00f3n de los trabajadores municipales del Per\u00fa. Protector de los pobres Hay pel\u00edculas de cine, telenovelas, radionovelas y piezas de teatro, que abordan su vida. El pianista estadounidense Mary Lou Williams y Jazzkomponistin compuso en su honor la obra Cristo Negro de los Andes. Y hasta un cementerio en Texas, Estados Unidos, lleva su nombre\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El reciente libro del P. \u00c1ngel Pe\u00f1a sobre San Mart\u00edn rescata sus carismas que eran la admiraci\u00f3n de cuantos lo conoc\u00edan. Por su don de sutileza, pasaba a trav\u00e9s de las paredes y puertas cerradas; gracias al don de bilocaci\u00f3n estaba, a la vez, en lugares lejanos; el don de la agilidad le sirvi\u00f3 para trasladarse en un instante a sitios distantes; ten\u00eda el don de luces y resplandores sobrenaturales; el del perfume sobrenatural, discernimiento de esp\u00edritus, conocimiento de cosas ocultas y, muy en especial, el don curaci\u00f3n. Pero lo importante era su cotidianidad, el d\u00eda a d\u00eda. Era muy humilde y servicial con todos. Y a todos atend\u00eda como enfermero de la Comunidad, preocup\u00e1ndose especialmente de los pobres (espa\u00f1oles, indios o negros), a quienes sanaba y daba limosnas. Pero tambi\u00e9n era caritativo, curando a los animales enfermos, que tra\u00eda de la calle al convento. Los animales le obedec\u00edan y \u00e9l consigui\u00f3 que, en distintas ocasiones, \u201cjuntar en un plato, perro, pericote y gato\u201d.  Fray Mart\u00edn era el m\u00e9dico de Dios para todos. Y todos lo quer\u00edan, desde las m\u00e1s altas autoridades hasta los m\u00e1s pobres de los pobres. Por eso, -como muy bien escribe el P. Pe\u00f1a- \u201cnosotros debemos sentirnos orgullosos de este hermano nuestro que nos espera en el cielo y a quien podemos acudir en todas nuestras necesidades del cuerpo y del alma, sabiendo que nos atender\u00e1 con humildad, caridad y alegr\u00eda, como lo hac\u00eda siempre\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lima cuenta con un distrito en Lima Norte y una parroquia en el cercano distrito de Independencia y que se fund\u00f3 como la Parroquia Beato San Mart\u00edn de Porres, la primera en el mundo de llevar el nombre  de San Mart\u00edn de Porres[1], que era beato en aquel entonces. Los sacerdotes se dedicaron tambi\u00e9n \u2013adem\u00e1s de la construcci\u00f3n del santuario- a visitar a todas las familias del Barrio Obrero, a las escuelas nacionales para la preparaci\u00f3n sacramental y las visitas a las haciendas que ten\u00edan su propia capilla. La construcci\u00f3n del Santuario dedicado a San Mart\u00edn de Porres cont\u00f3 con el apoyo de toda la poblaci\u00f3n a trav\u00e9s de quermeses, rifas, etc. Contaron con la ayuda del Arquitecto Ortiz de Zevallos[2]  gracias a que el Padre Jos\u00e9 Murphy se entrevistara con el Rector de la Universidad de Ingenier\u00eda, el Arquitecto Fernando Bela\u00fande Terry.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Antonio Benito\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Anexo: El libro de Jos\u00e9 Antonio del Busto Duthurburo sobre San Mart\u00edn de Porras<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">DEL BUSTO, Jos\u00e9 A. San Mart\u00edn de Porras. Lima, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica del Per\u00fa 2006, 3\u00aa edici\u00f3n pp. 388\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 del mito y de la leyenda creada en torno al taumaturgo \u00absanto de la escoba\u00bb hay que rescatar -como lo ha hecho magistralmente su bi\u00f3grafo Dr. J. A. del Busto- su entra\u00f1able humanidad, la gran responsabilidad con la que vivi\u00f3 su vocaci\u00f3n. Al respecto dir\u00e1 su compa\u00f1ero Fray Juan de Barbar\u00e1n que todo el tiempo que fue religioso \u00abtoc\u00f3 a maitines y al alba\u00bb, de forma tan vigilante que \u00abenmendaba el relox y tan perseverante que nunca dej\u00f3 de o\u00edrse esta salva a la aurora\u00bb. En su profesi\u00f3n de lavandero destac\u00f3 por la pulcritud con que dejaba la ropa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autor delinea con precisi\u00f3n el contexto lime\u00f1o y el pensamiento de la \u00e9poca  -\u201ccrep\u00fasculo quinientista y el amanecer barroco- para presentarnos a un Mart\u00edn de Porras cre\u00edble por el realismo del personaje: \u201cMart\u00edn de Porras Vel\u00e1squez, gentilhombre de escoba, barbero sangrador, mulato socarr\u00f3n, flor de Malmbo\u201d p.27. A pesar del gran aparato de notas documentales, la lectura cautiva por su magia narrativa. Imprescindible para conocer el aut\u00e9ntico hombre y santo dominico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fuente principal es el proceso de beatificaci\u00f3n y del mismo los tstigos que vieron, conocieron y trataron a Fray Mart\u00edn, dejando para un segundo lugar a los que s\u00f3lo oyeron hablar de \u00e9l y se acogen a lo que fue p\u00fablico y notorio. El autor lo somete al m\u00e9todo de la contraposici\u00f3n y del an\u00e1lisis, para deslindar errores, fraudes, fantas\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Dr. del Busto presenta siempre a las claras su modo de hacer historia: \u201cSaberse trasladar al pasado como primera actitud del historiado con el fin de reconstruir \u201cel pasado como pasado, tal como fue y no como creemos que fue, tal como sucedi\u00f3 y no como quis\u00e9ramos que hubiese sucedido\u201d p.13\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado: \u201cHoy hemos reconstruido su vida y nos ha dejado satisfechos. Lo hemos sacado del mito y de la leyenda, de latradici\u00f3n y de la sensibler\u00eda porpular para ubicarlo en el terreno hist\u00f3rico y darnos en definitiva como el hombre. Podemos decir que lo hemos llegado a conocer como personaje hist\u00f3rico y concuilos que en la Lima de ese entonces, ciudad entre beata y pecadora, urbe de embrujos y milagros que en todo ve\u00eda la mano de Dios o las u\u00f1as del diablo, vivi\u00f3 un hombre santo. Era lime\u00f1o, bastardo, mulato y donado, y su vida fue tan virtuosamente llevada que resulta explicable que la gente empezara a mirarlo como un logrado caso de santidad\u201d p.14\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Dios no hay profesiones indignas, sino indignos profesionales. Los hombres se fijan en las apariencias, el color de la piel, la estatura, el dinero, el vestido&#8230;pero Dios s\u00f3lo mira al coraz\u00f3n. Nuestro Fray Escoba fue un marginado de su tiempo, el siglo XVI. Era hijo \u00abileg\u00edtimo\u00bb del espa\u00f1ol Juan de Porres y de Ana Vel\u00e1zquez, mujer negra descendiente de esclavos africanos. Al ser mulato y pobre le toc\u00f3 sufrir en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n el menosprecio de la sociedad. Sin embargo, su madre le descubri\u00f3 el evangelio de Jes\u00fas: \u00abEl que se humilla ser\u00e1 ensalzado\u00bb. A Fray Mart\u00edn no le import\u00f3 ser \u00absimple\u00bb lego o donado de la orden de Santo Domingo, sin poder ser sacerdote; tampoco tuvo a mal el estar continuamente sirviendo a los dem\u00e1s, ir de un lado para otro con la escoba, atender a los enfermos, a los mendigos&#8230; Dios se sirvi\u00f3 de su persona para unir las razas, para hermanar a los ricos con los pobres&#8230;y a todos los hombres con Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naci\u00f3 en Lima, Per\u00fa, en 1579. El autor resalta las fiestas de san Marcelo con corridas de otos; la presencia de Drake en El Callo. El santo mulato fue bautizado en la iglesia de San Sebasti\u00e1n, en la misma pila y por el mismo p\u00e1rroco que hab\u00eda bautizado a Santa Rosa de Lima. Mart\u00edn vivi\u00f3 con su madre, quien le educ\u00f3 en la solidaridad con los pobres y enfermos; de este modo, siempre que iba a la tienda, empleaba parte de la plata en socorrer al primer necesitado que encontraba. En la iglesia de Santo Domingo o del Rosario se ve\u00eda frecuentemente a Ana con su Mart\u00edn y con la segunda hija, Juana; especialmente gozaban con la vista de los crucifijos y los iconos de la Virgen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su padre Juan, al volver de Guayaquil, legaliza su situaci\u00f3n reconociendo oficialmente a sus dos hijos, aunque no llega a desposarse. A los dos lleva a Ecuador para ser educados con un preceptor. Mart\u00edn, a sus trece a\u00f1os, aprende castellano, aritm\u00e9tica y caligraf\u00eda. Tras dos a\u00f1os de estancia en la ciudad portuaria de Guayaquil, deja a su hija con su t\u00edo Santiago y se lleva a Mart\u00edn a Lima.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los quince a\u00f1os es confirmado por Santo Toribio Mogrovejo. Por esta fecha trabaja en la tienda de Mateo Pastor, negociante en especies y en hierbas medicinales. Posteriormente aprendi\u00f3 el oficio de barbero-sangrador con Marcelo de Ribera, a quien ayuda a sangrar heridas, aliviar dolores, aplicar hierbas y emplastos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde ni\u00f1o dio muestras de su profundo amor por Dios. Al mismo tiempo su amor al pr\u00f3jimo lo condujo a ayudar a todos, aun en las tareas m\u00e1s humildes. A los 15 a\u00f1os ingres\u00f3 como donado al convento de Santo Domingo en Lima y en 1603 hizo la profesi\u00f3n como hermano lego. Los superiores de San Mart\u00edn, pronto advirtieron sus cualidades y caridad por ello le confiaron, junto a otros oficios, el de enfermero. Sus habilidades y el ardor con que cuidaba a los enfermos atrajo incluso a los religiosos de otras comunidades que llegaban a Lima s\u00f3lo para atenderse con el santo. San Mart\u00edn fue muchas veces despreciado y humillado, por ser mulato, pero nunca se rebel\u00f3 contra los insultos que le infer\u00edan. Su abnegaci\u00f3n, su modestia y la paz que irradiaba impresionaban a cu\u00e1ntos conoc\u00eda. En la enfermer\u00eda y en la porter\u00eda del convento del Rosario (Santo Domingo) atend\u00eda con acogedora bondad y amor a los pobres y enfermos. Si a todos los dolientes trataba exquisitamente, a sus hermanos religiosos los serv\u00eda de rodillas. J.A. Suardo en su \u201cDiario\u201d registra las enfermedades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su caridad universal le llevar\u00e1 a convertir el convento en hospital. Sabe que el amor es la ley suprema. De este modo, una tarde se encuentra en la plaza con un enfermo vestido de andrajos y devorado por la fiebre. Le carga sobre sus espaldas, le lleva al convento y le acuesta en la cama. Al ser reprendido por uno de los frailes:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; \u00bfC\u00f3mo tra\u00e9is a clausura enfermos?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El santo, con paciencia serena, contesta con sencillez:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Los enfermos no tienen jam\u00e1s clausura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda por la noche encuentra un herido a quien le han clavado un pu\u00f1al. Le acoge en su celda con la idea de trasladarle a casa de su hermana en cuanto mejore. El Provincial dominico le impone a Fray Mart\u00edn una penitencia que cumple al pie de la letra. El Superior, sin embargo, enferma y requiere los cuidados del Santo:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; No tuve m\u00e1s remedio que imponerte esa penitencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contesta Fray Mart\u00edn:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Perdone mi desatino, pues pensaba que la santa caridad deb\u00eda tener las puertas abiertas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante respuesta tan contundente y evang\u00e9lica, el Provincial concluye:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Bien est\u00e1 lo que hiciste. Desde este momento el convento ser\u00e1 vuestro segundo hospital. Pod\u00e9is traer a \u00e9l cuantos enfermos quer\u00e1is.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su caridad con el pr\u00f3jimo nac\u00eda de la uni\u00f3n \u00edntima con Jes\u00fas y con Mar\u00eda. Comentan sus compa\u00f1eros dominicos que recib\u00eda a Jes\u00fas Sacramentado \u00abcon muchas l\u00e1grimas y grand\u00edsima devoci\u00f3n\u00bb, ocult\u00e1ndose de todos para \u00abmejor poder alabar al Se\u00f1or\u00bb.Fray Mart\u00edn, rezaba en su celda, en la Iglesia, ante el Sant\u00edsimo Sacramento, Virgen de los Santos, en los altares del templo, en las capillas y oratorio del convento. Oraba arrodillado y echado en cruz sobre el suelo. As\u00ed Juan V\u00e1zquez de Parra, amigo suyo, nos cuenta lo siguiente: \u201cque una noche estando este testigo recogido como a horas de las once de la noche, poco m\u00e1s o menos, hubo un temblor muy recio, y recal\u00e1ndose este testigo de lo que pod\u00eda resultar, se levant\u00f3 de la cama en que estaba echado dado voces y llamando al dicho venerable fray Mart\u00edn de Porras, al cual hall\u00f3 (en su celda) que estaba echado en el suelo boca abajo y puesto en cruz con un ladrillo en la boca y el rosario en la mano haciendo oraci\u00f3n\u201d. Adem\u00e1s sus mismos amigos dec\u00edan que rezaba despu\u00e9s de su trabajo en la enfermer\u00eda. Como dice el Dr. del Busto \u201cno deseaba ser santo; habr\u00eda sido vanidad pretenderlo\u2026\u00c9l no quer\u00eda ser santo, s\u00f3lo rezar y trabajar, servir a Dios y hacerse bueno\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Realiz\u00f3 numerosas curaciones milagrosas. Una tarde, en que estaba cerrado el noviciado del convento, penetra en la celda de un Hermano enfermo, quien, sorprendido, le pregunta:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; \u00bfDe d\u00f3nde vienes pues nadie os ha llamado?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Impasible contesta:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; O\u00ed que me llamaba tu necesidad y vine. Toma esta medicina y curar\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Particular fue el aprecio por sus hermanos de raza. Cuando le tocaba acudir a la finca de Limatambo, a las afueras de Lima, se dedicaba a las labores propias de los esclavos negros: arar, sembrar, podar \u00e1rboles, cuidar de los animales en los establos&#8230; A quien se lo hizo notar, le respondi\u00f3:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los negros est\u00e1n cansados del duro trabajo diario y as\u00ed no se me pasa el d\u00eda sin hacer algo de provecho.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No nos extra\u00f1a que se ganar el afecto de los esclavos morenos y de los indios pescadores de Chorrillos y de Surco, pues les serv\u00eda como enfermero y les catequizaba como misionero. Ellos, por su parte, le obsequiaban con frutos de sus huertos y estipendios para Misas. Tuvo como ayudante un esclavo negro, Ant\u00f3n Cocol\u00ed.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entra\u00f1able fue su amistad con el tambi\u00e9n lego dominico san Juan Mac\u00edas. Un testigo declar\u00f3: \u00abY por las Pascuas se iban los dos solos y se encerraban en un aposento que ten\u00edan en la huerta del centro de la Recolecci\u00f3n de la Magdalena y all\u00ed ten\u00edan sus conversaciones espirituales y hac\u00edan sus penitencias\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su otro gran amigo m\u00edstico fue el tambi\u00e9n lego, aunque franciscano, Fray Juan G\u00f3mez, popularizado por Ricardo Palma en una de sus tradiciones en que se\u00f1ala haber convertido un ar\u00e1cnido venenoso en una joya: el alacr\u00e1n de fray G\u00f3mez.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Mart\u00edn de Porres, Patrono de la Justicia Social, muri\u00f3 el 3 de noviembre de 1639, dejando a Lima -desde el virrey y arzobispo hasta el \u00faltimo excluido social- consternada. Fue beatificado por el Papa Gregorio XVI en 183\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7 y canonizado por Juan XXIII el 6 de mayo de 1962.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notas 109: San Mart\u00edn de Porras responde perfectamente al lugar y momento en que le correspondi\u00f3 vivir. Pero, al lado de los dema\u00b4s santos de la capital peruana, siempre resultar\u00e1 un caso original, distinto, \u00fanico. Y esto, sencillamente, porque no hay otro santo que sea, simult`\u00b4aneamente, bastardo, mulato, donado y lime\u00f1o pp.380-1\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nogta 111: Aparte de Jerusal\u00e9n y Roma creemos ue no existe otra urbe en el mundo que los haya tenido tan numerosos al mismo tiempo. Fueron 60 a\u00f1os de gran cosecha para el santoral. Por eso escribir\u00e1 alrededor de 1630 Fray Buenaventura de Salinas y C\u00f3rdoba \u201cque la mayor nobleza que tiene esta Ciudad son los Santos que la ilustran\u201d (Discurso II, cap.VII (V), p.244). A\u00f1adiendo que la santidad es una miel que se recoge ne las flores y \u00d3rdenes Religiosas, dando a entender que cada convento es unacolmena y cada recoleta un panal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Antonio Benito\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Universidad Cat\u00f3lica Sedes Sapientiae\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nSelecci\u00f3n de im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] En Irlanda, por los a\u00f1os 40\u00b4 hab\u00edan una gran devoci\u00f3n por el \u201cSanto de la Escoba\u201d, de ah\u00ed que eligieran el nombre para su primera Parroquia en el Per\u00fa. Pero por disposici\u00f3n de Romas las Iglesias ten\u00edan que tener nombres de santos y no de beatos; es as\u00ed que los Columbanos insistieron al Cardenal Guevara para que los apoyara. El Cardenal escribi\u00f3 una carta a Roma pidiendo el permiso de excepci\u00f3n, los que aceptaron.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] En ese entonces Rector de la Facultad de Arquitectura de la UNI, quien acept\u00f3 con gusto sin cobrar un solo centavo elaborar el dise\u00f1o y los planos del Primer Templo Nacional en honor del Beato Fray Mart\u00edn de Porres (Ib\u00edd. Quinta Cuadrilla de la Cofrad\u00eda de Caballeros de San Mart\u00edn de Porras, por sus 38 aniversarios\u2026)\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Dignidad de un indigno 2 Santo del Concilio Vaticano II 3 Celebremos los 50 a\u00f1os de su canonizaci\u00f3n 4 Anexo: El libro de Jos\u00e9 Antonio del Busto Duthurburo sobre San Mart\u00edn de Porras Dignidad de un indigno Ceremonia de Canonizaci\u00f3nPara Dios no hay profesiones indignas, sino indignos profesionales. 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