{"id":25997,"date":"2016-02-05T17:34:09","date_gmt":"2016-02-05T22:34:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-maximo-de-constantinopla-el-confesor-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi\/"},"modified":"2016-02-05T17:34:09","modified_gmt":"2016-02-05T22:34:09","slug":"san-maximo-de-constantinopla-el-confesor-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-maximo-de-constantinopla-el-confesor-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi\/","title":{"rendered":"SAN MAXIMO DE CONSTANTINOPLA (EL CONFESOR) EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 25 de junio de 2008, dedicada a presentar la figura de San M\u00e1ximo de Constantinopla (el Confesor)<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy quisiera presentar la figura de uno de los grandes padres de la Iglesia de Oriente del per\u00edodo tard\u00edo. Se trata de un monje, san M\u00e1ximo, al que la tradici\u00f3n cristiana le ha atribuido el t\u00edtulo de \u00abconfesor\u00bb por la intr\u00e9pida valent\u00eda con la que supo testimoniar \u2014\u00bbconfesar\u00bb\u2014, incluso con el sufrimiento, la integridad de su fe en Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, salvador del mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1ximo naci\u00f3 en Palestina, la tierra del Se\u00f1or, en torno al a\u00f1o 580. Desde que era peque\u00f1o se orient\u00f3 hacia la vida mon\u00e1stica y al estudio de las Escrituras, en parte a trav\u00e9s de las obras de Or\u00edgenes, el gran maestro que ya en el siglo III hab\u00eda estructurado la tradici\u00f3n exeg\u00e9tica alejandrina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Jerusal\u00e9n se traslad\u00f3 a Constantinopla y de all\u00ed, a causa de las invasiones b\u00e1rbaras, se refugi\u00f3 en \u00c1frica, donde se distingui\u00f3 por su gran valent\u00eda en la defensa de la ortodoxia. M\u00e1ximo no aceptaba el que se redujera la humanidad de Cristo. Hab\u00eda nacido la teor\u00eda, seg\u00fan la cual, Cristo s\u00f3lo tendr\u00e1 una voluntad, la divina. Para defender la unicidad de su persona, muchos negaban el que tuviera una aut\u00e9ntica voluntad humana. Y, a simple vista, podr\u00eda parecer algo bueno el que Cristo tuviera una sola voluntad. Pero san M\u00e1ximo comprendi\u00f3 inmediatamente que esto habr\u00eda acabado con el misterio de la salvaci\u00f3n, pues una humanidad sin voluntad, un hombre sin voluntad, no es un verdadero hombre, es un hombre amputado. Por tanto, el hombre Jesucristo no habr\u00eda sido un verdadero hombre, no habr\u00eda vivido el drama de ser humano, que consiste precisamente en la dificultad para conformar nuestra voluntad con la verdad del ser.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, san M\u00e1ximo afirma con gran decisi\u00f3n: la Sagrada Escritura no nos muestra a un hombre amputado, sin voluntad, sino a un verdadero hombre, completo: Dios, en Jesucristo, realmente asumi\u00f3 la totalidad del ser humano \u2014obviamente excepto en el pecado\u2014, por tanto, tambi\u00e9n una voluntad humana. Dicho as\u00ed, parecer\u00eda claro: Cristo, \u00bfes o no es hombre? Si es hombre, tiene tambi\u00e9n voluntad. Pero entonces surge el problema: de este modo, \u00bfno se cae en una especie de dualismo? \u00bfNo se acaba presentando dos personalidades completas: raz\u00f3n, voluntad, sentimiento? \u00bfC\u00f3mo superar el dualismo, conservar la plenitud del ser humano y defender la unidad de la persona de Cristo, que no era esquizofr\u00e9nico? San M\u00e1ximo demuestra que el hombre encuentra su unidad, su integraci\u00f3n, la totalidad en s\u00ed mismo, pero super\u00e1ndose a s\u00ed mismo, saliendo de s\u00ed mismo. De este modo, en Cristo, al salir de s\u00ed mismo, el hombre se encuentra a s\u00ed mismo en Dios, en el Hijo de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay que amputar al hombre para explicar la encarnaci\u00f3n; basta comprender el dinamismo del ser humano que s\u00f3lo se realiza saliendo de s\u00ed mismo; s\u00f3lo en Dios nos encontramos a nosotros mismos, nuestra totalidad y plenitud. De este modo, se puede ver que el hombre que se encierra en s\u00ed mismo no est\u00e1 completo; por el contrario, el hombre que se abre, que sale de s\u00ed mismo, logra la plenitud y se encuentra a s\u00ed mismo en el Hijo de Dios, encuentra su verdadera humanidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para san M\u00e1ximo esta visi\u00f3n no es una especulaci\u00f3n filos\u00f3fica; la ve realizada en la vida concreta de Jes\u00fas, sobre todo en el drama de Getseman\u00ed. En este drama de la agon\u00eda de Jes\u00fas, en la angustia de la muerte, de la oposici\u00f3n entre la voluntad humana de no morir y la voluntad divina, que se ofrece a la muerte, se realiza todo el drama humano, el drama de nuestra redenci\u00f3n. San M\u00e1ximo nos dice, y sabemos que es verdad: Ad\u00e1n (y Ad\u00e1n somos nosotros) pensaba que el \u00abno\u00bb era la cumbre de la libertad. S\u00f3lo quien puede decir \u00abno\u00bb ser\u00eda realmente libre; para realizar realmente su libertad el hombre deber\u00eda decir \u00abno\u00bb a Dios; s\u00f3lo as\u00ed cree que es \u00e9l mismo, que ha llegado al culmen de la libertad. La naturaleza humana de Cristo tambi\u00e9n llevaba en s\u00ed esta tendencia, pero la super\u00f3 pues Jes\u00fas comprendi\u00f3 que el \u00abno\u00bb no es lo m\u00e1ximo de la libertad humana. Lo m\u00e1ximo de la libertad es el \u00abs\u00ed\u00bb, la conformidad con la voluntad de Dios. S\u00f3lo en el \u00abs\u00ed\u00bb el hombre llega a ser realmente \u00e9l mismo; s\u00f3lo en la gran apertura del \u00abs\u00ed\u00bb, en la unificaci\u00f3n de su voluntad con la divina, el hombre llega a estar inmensamente abierto, llega a ser \u00abdivino\u00bb. Ser como Dios era el deseo de Ad\u00e1n, es decir, ser completamente libre. Pero no es divino, no es completamente libre el hombre que se encierra en s\u00ed mismo; lo es si sale de s\u00ed, en el \u00abs\u00ed\u00bb llega a ser libre; este es el drama de Getseman\u00ed: que no se haga mi voluntad, sino la tuya. Transfiriendo la voluntad humana en la voluntad divina nace el verdadero hombre, as\u00ed somos redimidos. En pocas palabras, este era el punto principal que quer\u00eda comunicar san M\u00e1ximo y vemos que est\u00e1 en juego todo el ser humano; est\u00e1 en juego toda nuestra vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San M\u00e1ximo ya ten\u00eda problemas en \u00c1frica cuando defend\u00eda esta visi\u00f3n del hombre y de Dios; despu\u00e9s fue llamado a Roma. En el a\u00f1o 649 particip\u00f3 en el Concilio Lateranense, convocado por el Papa Mart\u00edn I, en defensa de la voluntad de Cristo, contra el edicto del emperador, que por el bien de la paz \u2014pro bono pacis\u2014 prohib\u00eda discutir sobre esta cuesti\u00f3n. El papa Mart\u00edn tuvo que pagar un caro precio por su valent\u00eda: si bien estaba enfermo, fue arrestado y llevado a Constantinopla. Procesado y condenado a muerte, se le conmut\u00f3 la pena en el exilio definitivo de Crimea, donde falleci\u00f3 el 16 de septiembre del a\u00f1o 655, tras dos largos a\u00f1os de humillaciones y tormentos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco tiempo despu\u00e9s, en el a\u00f1o 662, le toc\u00f3 el turno a M\u00e1ximo, quien tambi\u00e9n se opuso al emperador al repetir: \u00ab\u00a1Es imposible afirmar en Cristo una sola voluntad!\u00bb (Cf. PG 91, cc. 268-269). De este modo, junto a dos disc\u00edpulos \u2014ambos se llamaban Anastasio\u2014, M\u00e1ximo fue sometido a un extenuante proceso, a pesar de que ya hab\u00eda superado los ochenta a\u00f1os. El tribunal del emperador le conden\u00f3, con la acusaci\u00f3n de herej\u00eda, a la cruel mutilaci\u00f3n de la lengua y de la mano derecha, los dos \u00f3rganos de expresi\u00f3n, la palabra y los escritos, con los que M\u00e1ximo hab\u00eda combatido la doctrina errada de la voluntad \u00fanica de Cristo. Por \u00faltimo, el santo monje, mutilado, fue exiliado en la C\u00f3lquida, en el Mar Negro, donde muri\u00f3, agotado por los sufrimientos, a los 82 a\u00f1os, el 13 de agosto del mismo a\u00f1o 662.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablando de la vida de M\u00e1ximo, hemos mencionado su obra literaria en defensa de la ortodoxia. En particular, nos referimos a la Disputa con Pirro, antiguo patriarca de Constantinopla: en ella, logr\u00f3 persuadir de sus errores al adversario. Con mucha honestidad, de hecho, Pirro conclu\u00eda as\u00ed la Disputa: \u00abPido perd\u00f3n de parte m\u00eda y de parte de quienes me han precedido: por ignorancia hemos llegado a estos pensamientos y argumentaciones absurdos; y pido que ese encuentre la manera de cancelar estas absurdidades, salvando la memoria de aquellos que han errado\u00bb (PG 91, c. 352).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos han llegado, adem\u00e1s, algunas decenas de obras importantes, entre las que destaca la Mistagogia , uno de los escritos m\u00e1s significativos de san M\u00e1ximo, que recoge su pensamiento teol\u00f3gico con una s\u00edntesis bien estructurada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pensamiento de M\u00e1ximo nunca es s\u00f3lo teol\u00f3gico, especulativo, replegado en s\u00ed mismo, pues siempre tiene como punto de llegada la realidad concreta del mundo y de la salvaci\u00f3n. En el contexto en que tuvo que sufrir, no pod\u00eda evadirse en afirmaciones filos\u00f3ficas meramente te\u00f3ricas; ten\u00eda que buscar el sentido de la vida, pregunt\u00e1ndose: \u00bfqui\u00e9n soy? \u00bfQu\u00e9 es el mundo? Al hombre, creado a su imagen y semejanza, Dios le ha confiado la misi\u00f3n de unificar el cosmos. Y como Cristo ha unificado en s\u00ed mismo al ser humano, en el hombre el Creador ha unificado al cosmos. Nos ha mostrado c\u00f3mo unificar en la comuni\u00f3n de Cristo el cosmos y de este modo llegar realmente a un mundo redimido. A esta poderosa visi\u00f3n salv\u00edfica se refiere uno de los te\u00f3logos m\u00e1s grandes del siglo XX, Hans Urs von Balthasar, quien \u2014\u00bbrelanzando\u00bb la figura de M\u00e1ximo\u2014 define su pensamiento con la incisiva expresi\u00f3n de Kosmische Liturgie, \u00abliturgia c\u00f3smica\u00bb. En el centro de esta solemne \u00abliturgia\u00bb siempre est\u00e1 Jesucristo, \u00fanico salvador del mundo. La eficacia de su acci\u00f3n salvadora, que ha unificado definitivamente el cosmos, est\u00e1 garantizada por el hecho de que \u00c9l, a pesar de ser Dios en todo, tambi\u00e9n es \u00edntegramente hombre, incluyendo la \u00abenerg\u00eda\u00bb y la voluntad del hombre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida y el pensamiento de M\u00e1ximo quedan poderosamente iluminados por una inmensa valent\u00eda para testimoniar la realidad \u00edntegra de Cristo, sin reduccionismos ni compromisos. De este modo presenta lo que es realmente el hombre, c\u00f3mo debemos vivir para responder a nuestra vocaci\u00f3n. Tenemos que vivir unidos a Cristo para quedar de este modo unidos a nosotros mismos y al cosmos, dando al mismo cosmos y a la humanidad su justa forma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00abs\u00ed\u00bb universal de Cristo nos muestra claramente c\u00f3mo dar el valor adecuado a todos los dem\u00e1s valores. Pensemos en valores hoy justamente defendidos como la tolerancia, la libertad, el di\u00e1logo. Peo una tolerancia que dejara de saber distinguir el bien del mal ser\u00eda ca\u00f3tica y autodestructiva. Del mismo modo, una libertad que no respetase la de los dem\u00e1s y no hallase la medida com\u00fan de nuestras libertades ser\u00eda an\u00e1rquica y destruir\u00eda la autoridad. El di\u00e1logo que no sabe sobre qu\u00e9 dialogar se convierte en una palabrer\u00eda vac\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos estos valores son grandes y fundamentales, pero pueden ser verdaderos \u00fanicamente si tienen un punto de referencia que les une y les confiere la verdadera autenticidad. Este punto de referencia es la s\u00edntesis entre Dios y el cosmos, es la figura de Cristo en la que aprendemos la verdad sobre nosotros mismos, as\u00ed como el lugar de todos los dem\u00e1s valores, para descubrir su significado aut\u00e9ntico. Jesucristo es el punto de referencia que ilumina todos los dem\u00e1s valores. Este el el punto de llegada del testimonio de este gran confesor. De este modo, al final, Cristo nos indica que el cosmos debe ser liturgia, gloria de Dios y que la adoraci\u00f3n es el inicio de la verdadera transformaci\u00f3n, de la verdadera renovaci\u00f3n del mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por este motivo, quisiera concluir con un pasaje fundamental de las obras de san M\u00e1ximo: \u00abAdoramos a un solo Hijo, junto con el Padre y el Esp\u00edritu Santo, como era antes de los tiempos, ahora y por todos los tiempos, y por los tiempos despu\u00e9s de los tiempos. \u00a1Am\u00e9n!\u00bb (PG 91, c. 269).\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 25 de junio de 2008, dedicada a presentar la figura de San M\u00e1ximo de Constantinopla (el Confesor) Hoy quisiera presentar la figura de uno de los grandes padres de la Iglesia de Oriente del per\u00edodo tard\u00edo. 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