{"id":26055,"date":"2016-02-05T17:36:18","date_gmt":"2016-02-05T22:36:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pierre-mignard\/"},"modified":"2016-02-05T17:36:18","modified_gmt":"2016-02-05T22:36:18","slug":"pierre-mignard","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pierre-mignard\/","title":{"rendered":"PIERRE MIGNARD"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Pintor franc\u00e9s, naci\u00f3 en Troyes el 7 de noviembre de 1612, y muri\u00f3 en Par\u00eds, el 30 de mayo de 1695.  Aunque destinado a la profesi\u00f3n m\u00e9dica, Pierre dio tempranas se\u00f1ales de su verdadera vocaci\u00f3n. Estudi\u00f3 en Bourges por un a\u00f1o, con un profesor de nombre Boucher, luego por dos a\u00f1os estudi\u00f3 en Fontainebleau, donde, gracias a los trabajos de Primatice y Rosso, y las colecciones formadas all\u00e1 por Francisco I, hab\u00eda habido  una especie de escuela nacional por sesenta a\u00f1os. El Mariscal de Vitry, despu\u00e9s que Mignard hab\u00eda pintado la capilla de su hacienda en Coubert, lo llev\u00f3 a Par\u00eds y le consigui\u00f3 el ingreso en el estudio m\u00e1s famoso de la \u00e9poca, el de Sim\u00f3n Vovet. Pero el lugar que atra\u00eda a los pintores m\u00e1s que ning\u00fan otro era Roma, donde viv\u00eda una multitud de artistas extranjeros, entre ellos Poussin y Claude Lorrain, quienes se hab\u00edan asentado ah\u00ed de por vida.   Mignard fue un miembro de esta colonia por veintid\u00f3s a\u00f1os.   Ah\u00ed \u00e9l encontr\u00f3 a Dufresnoy (1611-65), qui\u00e9n hab\u00eda sido su compa\u00f1ero en lo de Vovet y con quien form\u00f3 una estrecha amistad y juntos copiaron los famosos frescos de Caracci en el Palacio Farnesio. Pero Dufresnoy fue ante todo un cr\u00edtico, y su trabajo m\u00e1s conocido no es una pintura, sino un libro, \u201cDe Arte Gr\u00e1fica\u201d, un manual escrito en verso en un lat\u00edn extremadamente elegante, publicado p\u00f3stumamente con notas por De Piles, y reimpreso por cientos de a\u00f1os como una obra maestra. Este aficionado excepcional ejerci\u00f3 una gran influencia educativa (v. educaci\u00f3n) sobre Mignard y lo familiariz\u00f3 con Venecia y su incomparable escuela, la cual hab\u00eda pretendido menospreciar nuestro arte cl\u00e1sico. Mignard fue sobre todo un obrero h\u00e1bil y trabajador, qui\u00e9n sab\u00eda bien como halagar el gusto p\u00fablico y de esta manera asegurar su propio ascenso. Pronto logr\u00f3 un lugar como pintor retratista \u00fanico en la sociedad romana, sus mecenas eran pr\u00edncipes, cardenales, y tres Papas sucesivos:   Urbano VIII, Inocencio X y Alejandro VII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, \u00e9l produjo muchas obras religiosas, infinidad de cuadros para oratorios, principalmente los de \u201cV\u00edrgenes\u201d, las cuales llegaron a ser conocidas como \u201cMignardes\u201d.  Ese nombre, que intentaba ser laudatorio en esa \u00e9poca, nos parece la mejor cr\u00edtica posible de un tipo de trabajo marcado por una cierta gracia y preciosidad consciente. Uno siente delicadeza al decir positivamente que estas v\u00edrgenes no eran de devoci\u00f3n, aunque ellas satisficieron los instintos piadosos (v. virtud de religi\u00f3n) de generaciones completas de personas devotas; pero es imposible en nuestra \u00e9poca no percibir en ellas una singular mezquindad, artificialidad y puerilidad de sentimiento. Pero en medio de todos estos trabajos, el artista encontr\u00f3 tiempo para composiciones tan grandes como los frescos en la Iglesia de San Carlo alle quattro fontane.  De este modo logr\u00f3 una incuestionable eminencia en la pintura de frescos, que era un medio preeminentemente   italiano tan poco empleado por los pintores franceses.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo estas tres formas sus trabajos fueron ampliamente exhibidos en Roma, donde \u00e9l fue comparado con Guido y con Pietro de Cortona.  Durante sus viajes por la Alta  Italia  (1654) fue recibido en todas partes con la m\u00e1s grande distinci\u00f3n, y pint\u00f3 el retrato del Cardenal Sforza y los de las princesas Isabella y Mar\u00eda de M\u00f3dena. A su regreso a Roma (1655) se cas\u00f3 con Anna Avolara, hija de un arquitecto; cuya belleza era perfecta y quien pos\u00f3 para sus v\u00edrgenes. La reputaci\u00f3n de \u201cMignard el romano\u201d, como se le llamaba para diferenciarlo de su hermano \u201cMignard de Avignon\u201d, se hab\u00eda expandido por Francia, donde Luis XIV estaba comenzando su reinado personal, inaugurando ese sistema el cual descansaba sobre la gloria de las artes no menos que en la gloria de las armas para la exaltaci\u00f3n de la monarqu\u00eda.  Mignard fue convocado de vuelta a Francia, y lleg\u00f3 a Par\u00eds en 1658, donde conoci\u00f3 a Moli\u00e8re y cultiv\u00f3 su famosa amistad con ese poeta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Descubri\u00f3 que en Francia le esperaba la misma y excepcional posici\u00f3n que hab\u00eda disfrutado en Italia.  Apenas hab\u00eda llegado cuando realiz\u00f3 los retratos de Luis XIV y de otros miembros de la familia real. Su respuesta a sus detractores, quienes cuestionaban su talento por sus trabajos magn\u00edficos, fue la decoraci\u00f3n del Hotel d\u2019Epernon, pronto seguido por la de la c\u00fapula del Val-de-Gr\u00e2ce.  Esta \u00faltima, se dice ser la m\u00e1s grande superficie pintada en fresco en el mundo, compuesta de doscientas figuras colosales que representan el Para\u00edso. En seguimiento de una f\u00f3rmula apreciada por el decorador romano, el gent\u00edo de personajes celestiales es aqu\u00ed exhibido alrededor de la Sant\u00edsima Trinidad, la Virgen, los ap\u00f3stoles, los Evangelistas, v\u00edrgenes, y confesores, fundadores de \u00f3rdenes reyes santos como Constantino, Carlomagno, San Luis, y finalmente, Ana de Austria, arrodillada ofreciendo el modelo de la Iglesia dedicada por ella a Jes\u00fas Naciente de la Virgen Madre.  Este estilo de apoteosis ya trillado en Italia, todav\u00eda pose\u00eda el m\u00e9rito de novedad en Francia. La inmensa composici\u00f3n, habi\u00e9ndole costado a su autor s\u00f3lo ocho meses de trabajo, sufre la pena de su creaci\u00f3n apresurada. La composici\u00f3n carece de inspiraci\u00f3n, el color es d\u00e9bil y neutral m\u00e1s que brillante, aun as\u00ed fue un trabajo muy elogiado en su \u00e9poca, porque halagaba la megaloman\u00eda y el chauvinismo del p\u00fablico; Francia no necesitaba m\u00e1s envidiar (v. envidia) a Italia; Roma no estaba m\u00e1s en Roma; estaba en Par\u00eds.  De esta manera la c\u00fapula de Mignard asumi\u00f3 el car\u00e1cter de una victoria nacional, como dijo Moliere en su famoso poema  \u00abLa Gloire du Val de Gr\u00e2ce\u00bb;  de esa manera esta muy mediocre pintura, aunque ambiciosa, fue honrada (v. honor)  en su nacimiento por  el m\u00e1s popular y \u201cnacional\u201d de los escritores franceses.  Ya sea por  pol\u00edtica o por  inclinaci\u00f3n, Mignard perteneci\u00f3 al c\u00edrculo social de Racine, Boileau y La Fontaine, en esa \u00e9poca cuando los artistas en Francia se asociaban muy poco con algunos, excepto con  sus hermanos en la profesi\u00f3n.  Gracias a estas conexiones, es el artista de quien la literatura del siglo XVII tiene m\u00e1s que decir. Scarron y La Bruy\u00e8re aclamaron su grandeza y como \u00e9l ten\u00eda la habilidad de sacar provecho de sus amistades literarias, \u00e9l fue capaz de mantener por treinta a\u00f1os su curiosa pelea con la Academia. Este cuerpo, despu\u00e9s de una serie de dificultades, hab\u00eda sido definitivamente organizado por Colbert bajo la presidencia de Le Brun, cuya autoridad Mignard no reconocer\u00eda.   La facci\u00f3n completa de  la corte, la cual se opon\u00eda a Colbert naturalmente se puso de parte de Mignard, quien, sin ninguna posici\u00f3n oficial, fue lo suficientemente listo para mantener su reputaci\u00f3n como \u201cPintor Principal\u201d, y agregarle a esto la oposici\u00f3n picante, la cual en Francia siempre sirve para llevar la reputaci\u00f3n de un artista lo m\u00e1s lejos posible.  La lista de los  retratos realizados por Mignard en el segundo per\u00edodo de su vida incluye toda la sociedad francesa de su \u00e9poca. La joven reina, el Duque d\u2019Enghien, la Princesa Palatina, Canciller S\u00e9guier, el Duque de Beaufort, Bossuet, le Tellier, Turenne, Villacerf, la Reyni, La Condesa de Grignan, la Duquesa de Chatillon, Moli\u00e8re, la famoso Ninon de Lenclos, todos posaron para \u00e9l.  El pint\u00f3 A Luis XIV diez veces, y en la \u00faltima ocasi\u00f3n el rey le dijo:  \u201cMignard, \u00bft\u00fa me encuentras cambiado?\u201d   \u201cCierto, Se\u00f1or\u201d, dijo el pintor;  \u201cveo unas cuantas campa\u00f1as m\u00e1s en la frente de su Majestad\u201d.  El us\u00f3 para sus modelos mujeres un estilo un poco llamativo, en el cual las telas estaban un poco exageradas, y un sistema de emblemas y alusiones medio mitol\u00f3gicas, las cuales reflejan fielmente los ideales de la corte de Luis XIV.  Por lo tanto, estos retratos tienen el mismo valor hist\u00f3rico como los de Lely o Kneller, en la corte de James II, mientras algunos de ellos poseen un atractivo incuestionable. Pero esto fue s\u00f3lo una parte del trabajo de Mignard. El decor\u00f3 muchas residencias, edificios p\u00fablicos e iglesias, pero todo lo que queda de estos trabajos es el techo de \u201cApollo\u201d en el Castillo de Balleroy (Manche). Sin embargo, nosotros sabemos por los grabados que estos trabajos fueron buenos, seg\u00fan el gusto de la \u00e9poca, imitaban las mitolog\u00edas de Caraceio y de Guido, artificial, agradable, superficial, un tanto pesada y d\u00e9bil en estilo.  Lo mejor de sus pinturas religiosas es la \u201cVisitaci\u00f3n\u201d que est\u00e1 en el Museo de Orle\u00e1ns.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por fin al morir Le Brun en el a\u00f1o 1691 Mignard, a la edad de ochenta a\u00f1os, le sucede en todos sus cargos, fue recibido solemnemente en la Academia, y en una sesi\u00f3n fue electo a  todos sus t\u00edtulos, incluyendo el de presidente. Cuando Louvois le consult\u00f3 sobre el proyecto de decorar la c\u00fapula de \u201cLos Inv\u00e1lidos\u201d, el veterano pintor vio una oportunidad de coronar su carrera con una representaci\u00f3n excepcional, pero Louvois muri\u00f3, el trabajo se demor\u00f3, y el artista perdi\u00f3 toda  esperanza de realizar su \u00faltimo sue\u00f1o.  Casi se puede decir que muri\u00f3 con los pinceles en sus manos, a la edad de ochenta y cuatro a\u00f1os.   Su \u00faltimo trabajo es un cuadro en el que aparece \u00e9l mismo como \u201cSan Lucas pintando la Sant\u00edsima Virgen\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente:  DE MONVILLE, Vie de M. Mignard (Amsterdam, 1731;) LEPICI\u00c9, Notice in M\u00e9moires in\u00e9dits sur les Membres de l&#8217;Acad\u00e9mie de Peinture, II (Paris, 1854); HULST, M\u00e9moires sur l&#8217;Acad\u00e9mie de Peinture (Paris, 1853); COURTALON-DELAISTRE, Eloge de Mignard (Troyes, 1781); BLANC, Histoire des Peintres, Ecole fran\u00e7aise, I (Paris); LE BRUN-DALBAUNE, Etude sur P. Mignard (Paris, 1878); COURAJOD, Le Buste de P. Mignard au Louvre (Paris, 1884).<br \/>\nGillet, Louis. \u00abPierre Mignard.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 10. New York: Robert Appleton Company, 1911.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/10289a.htm<br \/>\nTranscrito por Douglas J. Potter.   Traducido al espa\u00f1ol por Ana Mar\u00eda Maturana.  Revisado y corregido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pintor franc\u00e9s, naci\u00f3 en Troyes el 7 de noviembre de 1612, y muri\u00f3 en Par\u00eds, el 30 de mayo de 1695. Aunque destinado a la profesi\u00f3n m\u00e9dica, Pierre dio tempranas se\u00f1ales de su verdadera vocaci\u00f3n. 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