{"id":26082,"date":"2016-02-05T17:37:19","date_gmt":"2016-02-05T22:37:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/luis-de-molina\/"},"modified":"2016-02-05T17:37:19","modified_gmt":"2016-02-05T22:37:19","slug":"luis-de-molina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/luis-de-molina\/","title":{"rendered":"LUIS DE MOLINA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los m\u00e1s sabios y reconocidos te\u00f3logos de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, nacido en una familia noble en Cuenca, Castilla la Nueva, Espa\u00f1a, en 1535 y muerto en Madrid el 12 de octubre de 1600. Entr\u00f3 en la Compa\u00f1\u00eda a los 18 a\u00f1os, en Alcal\u00e1, y al terminar el noviciado fue enviado a terminar sus estudios filos\u00f3ficos  y teol\u00f3gicos a Coimbra, en Portugal. Tanto \u00e9xito tuvo que al terminar su curso fue nombrado profesor de filosof\u00eda  en Coimbra y pocos a\u00f1os despu\u00e9s promovido a la c\u00e1tedra de teolog\u00eda  de la Universidad de Evora. Durante 2 a\u00f1os de trabajar sin descanso expuso la Suma de Santo Tom\u00e1s a unos \u00e1vidos estudiantes. En 1590 se retir\u00f3 a su ciudad natal, Cuenca, para dedicarse exclusivamente a escribir  preparar para la prensa los resultados de sus largos y continuos estudios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, dos a\u00f1os despu\u00e9s la Compa\u00f1\u00eda abri\u00f3 en Madrid una escuela especial para la ciencia de la filosof\u00eda moral y el renombrado profesor fue llamado de su soledad y nombrado para la reci\u00e9n establecida c\u00e1tedra. All\u00ed le hall\u00f3 la muerte cuando apenas llevaba medio a\u00f1o en su nuevo puesto. Por una extra\u00f1a coincidencia el mismo d\u00eda ( doce de octubre de 1600) la \u00abCongregatio de auxiliis\u00bb, recientemente instituida en Roma para investigar el nuevo sistema de Molina sobre la gracia, despu\u00e9s de un segundo examen sobre su \u00abConcordia\u00bb, inform\u00f3 en contra de su contenido a Clemente VIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Molina no s\u00f3lo era un estudioso incansable, sino un pensador profundo y original. A \u00e9l se deben importantes contribuciones especulativas, dogm\u00e1ticas y de teolog\u00eda moral as\u00ed como de jurisprudencia. La originalidad de su mente se muestra sobre todo por su novedoso tratamiento de los antiguos temas escol\u00e1sticos as\u00ed como por sus trabajos en la investigaci\u00f3n teol\u00f3gica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su mayor contribuci\u00f3n a al teolog\u00eda es la \u00abConcordia\u00bb, en la que emple\u00f3 treinta a\u00f1os de asiduo trabajo. La publicaci\u00f3n de esta obra fue facilitada por el cardenal Albert, Gran Inquisidor de Portugal y hermano del emperador Rodolfo II. El t\u00edtulo completo  de la famosa obra reza: \u00abConcordia liberi arbitrii cum grati\u00e6 donis, divina pr\u00e6scientia, providentia, pr\u00e6destinatione et reprobatione\u00bb (Lisboa 1588).  Como indica el t\u00edtulo, la obra trata en primer lugar del dif\u00edcil problema de reconciliar la gracia con la libre voluntad. En vista de prop\u00f3sito y principal contenido la obra puede tambi\u00e9n ser vista como una reivindicaci\u00f3n cient\u00edfica de la doctrina de Trento sobre la permanencia de la libre voluntad del hombre  bajo la influencia de la gracia eficaz (Sess. VI., cap v-vi; can iv-v). Tambi\u00e9n es el primer intento de ofrecer una explicaci\u00f3n estrictamente l\u00f3gica de los grandes problemas de la gracia y la voluntad libre, presciencia, providencia y predestinaci\u00f3n a la gloria o reprobaci\u00f3n, todo ello  sobre fundamentos completamente nuevos, al mismo tiempo que se encaran de forma limpia todas las objeciones posibles. Estos nuevos fundamentos en los que descansa el sistema de Molina, es la Divina scientia media.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para aclarar su conexiones intr\u00ednsecas con las ense\u00f1anzas tradicionales la obra se presenta en forma de comentario sobre varias partes de la Suma de Sto. Tom\u00e1s (I. Q. xiv, a. 13; Q. xix, a. 16; QQ. xxii-iii). As\u00ed , Molina es el primer jesuita que escribe un comentario sobre la Suma. Respecto al estilo, hay poco que recomendar. La latinidad es pesada, las sentencias son largas y complejas y la prolija exposici\u00f3n y frecuente repetici\u00f3n de las mismas ideas producen cierta fatiga; en resumen, la \u201cConcordia\u201d no es de lectura ni f\u00e1cil ni agradable. Aunque mucha de la oscuridad se pueda atribuir al tema mismo, se puede decir con seguridad que la disputa sobre la doctrina de Molina nunca hubiera llegado a tal grado de violencia si el estilo hubiera sido m\u00e1s simple y las expresiones menos ambiguas. Y sin embargo, Molina pensaba que otras herej\u00edas sobre la Gracia nunca hubieran surgido, o hubieran sido olvidadas r\u00e1pidamente  si la doctrina cat\u00f3lica de la gracia hubiera sido tratada seg\u00fan los principios  que \u00e9l segu\u00eda por primera vez en la \u201cConcordia\u201d y con el detalle y precisi\u00f3n que caracterizaban dicha obra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero estaba muy equivocado, porque su doctrina no fue capaz de frenar las doctrinas de Bayo que comenzaban a expandirse poco despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de este libro, ni para prevenir el nacimiento del Jansenismo, que surg\u00eda de las primeras ideas protestantes pero que fue en s\u00ed la causa de la hist\u00f3rica controversia que ha irritado durante siglos a los Tomistas contra los Molinistas y que tard\u00f3 en desaparecer. As\u00ed pues, la \u201cConcordia\u201d se convirti\u00f3 rn el hueso de las controversias entre las escuelas y trajo una deplorable discordia  entre los te\u00f3logos, especialmente entre las \u00f3rdenes de los Dominicos y Jesuitas.  Apenas hab\u00eda salido de la prensa y sin a\u00fan aparecer a la venta, se levant\u00f3 contra el \u201cConcordia \u201cuna violenta controversia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez que se enteraron del contenido, algunos te\u00f3logos trataron con todos los medios a su alance de que no se publicara. El mismo Molina retuvo la edici\u00f3n durante un a\u00f1o. En 1589 la coloc\u00f3 en el mercado junto con una defensa de ella que hab\u00eda preparado y que contestaba a las principales objeciones hechas contra su obra antes de que  apareciera. La defensa se public\u00f3 separadamente bajo el t\u00edtulo \u00abAppendix ad Concordiam, continens responsiones ad tres objectiones et satisfactiones ad 17 animadversiones\u00bb (Lisboa, 1589).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta precauci\u00f3n  sirvi\u00f3 de poco y la controversia creci\u00f3. No solo los principales de sus enemigos, entre los dominicos B\u00e1\u00f1ez y Lemos, sino hasta sus propios hermanos en religi\u00f3n Henr\u00edquez y Mariana, se opusieron a su doctrina de forma muy violenta. Pronto toda Espa\u00f1a estaba metida en la discusi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Molina fue denunciado a la Inquisici\u00f3n. Cuando la disputa se estaba haciendo demasiado amarga, intervino Roma tomando el asunto en sus manos. En 1594 Clemente VIII impuso silencio a las partes contendientes y en 1596 exigi\u00f3 que los documentos fueran enviados al Vaticano. Para solucionar la controversia instruy\u00f3 en 1598 una \u00abCongregatio de auxiliis\u00bb, especial que en los primeros estadios de la investigaci\u00f3n se opon\u00eda a la doctrina de Molina. Cuando muri\u00f3 \u00e9ste se llev\u00f3 a la tumba la impresi\u00f3n de que el molinismo estaba condenado a incurrir en las censuras de la Sta Sede, ya que no vivi\u00f3 hasta ver exonerado  su sistema por Paulo V en 1607. ( Para m\u00e1s detalles ver el art\u00edculo CONGREGATIO DE AUXILIIS).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin alterarse por el ardor y la dureza del ataque, Molina public\u00f3 un comentario completo sobre la primera parte de la Suma de Sto. Tom\u00e1s que hab\u00eda preparado en Evora durante los a\u00f1os 1570-73 (Commentaria in primum partem D. Thom\u00e6\u00bb, 3 vols., Cuenca, 1592).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La principal caracter\u00edstica de esta obra , reeditada varias veces, es la inserci\u00f3n, donde era posible, de la mayor parte de las disertaciones de la \u201cConcordia\u201d, que as\u00ed se convirti\u00f3 en parte integral del comentario. La creciente confusi\u00f3n y controversia llev\u00f3 a Molina a publicar una nueva edici\u00f3n de la \u201cConcordia\u201d, con numeroso a\u00f1adidos en los que trataba de corregir las muchas interpretaciones  err\u00f3neas de su doctrina y al mismo tiempo tratar de deshacer las dudas  y acusaciones de sus adversarios. Esta edici\u00f3n lleva el t\u00edtulo \u00abLiberi arbitrii cum grati\u00e6 donis etc. concordia, altera sui parte auctior\u00bb (Amberes, 1595, 1609, 1795; nueva edici\u00f3n, Paris, 1876). Hoy es la \u00fanica edici\u00f3n est\u00e1ndar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras un lapso de casi cien a\u00f1os el dominico P. Jacinto Serry en su \u00abHistoria Congregationis de auxiliis\u00bb (Louvain, 1700; Amberes, 1709) acus\u00f3 a Molina  de haber omitido asertos de su edici\u00f3n de Amberes de la \u201cConcordia\u201d que estaban en la edici\u00f3n de Lisboa. Pero el  P. Livinus de Meyer, S. J., someti\u00f3 las dos ediciones a una comparaci\u00f3n cr\u00edtica y demostr\u00f3 que las omisiones eran  de importancia secundaria y que la acusaci\u00f3n de Serry no ten\u00eda sustancia. La obra de Meyer lleva el t\u00edtulo \u00abHistoria controversiarum de auxiliis\u00bb (Amberes, 1708).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Molina no era menos eminente como moralista y jurista que como te\u00f3logo especulativo. Una prueba de ello es su \u00abDe Justitia et jure\u00bb (Cuenca, 1593) que apareci\u00f3 completa solamente tras su muerte. Esta obra es un cl\u00e1sico, citado con frecuencia hasta en nuestros d\u00edas (7 vols., Venecia, 1614; 5 vols., Colonia, 1743).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En l\u00edneas generales Molina desarrolla no solo la teor\u00eda de la ley en general  y las cuestiones jur\u00eddicas que surgen  de las econom\u00edas pol\u00edticas de su tiempo (e, g,. la ley de cambios), sino que tambi\u00e9n entra  muy extensamente en las cuestiones de las relaciones jur\u00eddicas de la Iglesia y el Estado, el papa y el pr\u00edncipe y similares. Es un triste hecho que para justificar la brutal persecuci\u00f3n de los jesuitas en Francia, el benedictino Cl\u00e9mencet (\u00abExtracts des assertions pernicieuses&#8217;, etc., Paris, 1672) entresacara de esta s\u00f3lida obra y se imaginase que hab\u00eda all\u00ed  principios err\u00f3neos de moralidad. Es una de las muchas desgracias que en este tiempo de inquietud cay\u00f3 tan duramente y en general sin merecerlo, sobre la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas (cf. D\u00f6llinger, \u00abMoralstreitigkeiten\u00bb, I, Munich, 1889, p. 337).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obra \u00abDe Hispanorum primigeniorum origine et natura\u00bb (Alcal\u00e1, 1573; Colonia, 1588) con frecuencia atribuida a Molina, es en realidad la obra de otro jurista del mismo nombre nacido en Andaluc\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hombre,  sacerdote y religioso, Molina era respetado hasta por sus adversarios. Durante toda su vida sus virtudes fueron una fuente de edificaci\u00f3n para todos los que le conoc\u00edan. Para reclamar obediencia  mostraba verdadera y sincera humildad. En su lecho de muerte, al preguntarle que quer\u00eda que se hiciese con sus escritos contest\u00f3 simplemente:\u201d La Compa\u00f1\u00eda puede hacer lo que desee\u201d. Su amor a la pobreza evang\u00e9lica era muy notable y a pesar de su enfermedad corporal  causada por el exceso de trabajo nunca busc\u00f3 que se mitigara ni en la comida ni en el vestido. Fue un hombre de gran mortificaci\u00f3n  hasta el fin de sus d\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la edici\u00f3n de Colonia de su obra De justitia et jure, I (1733). Hay una biograf\u00eda , una bibliograf\u00eda y un retrato  de Molina. Lleva el t\u00edtulo L. Molina, S. J. vit\u00e6 morumque brevis adumbratio atque operum Catalogus.<br \/>\nNo hay una biograf\u00eda cr\u00edtica moderna.Ver MORGOTT en Kirkenlex, s. v.; SOMMERVOGEL, Bibl. des \u00e9screvains de la C. de J., V, 1167-70; HURTER, Nomenclator, I (2nd. ed.), 47 sqq.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">J. Pohle.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nThe Catholic Encyclopedia, Volume X. Published 1911. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, October 1, 1911. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los m\u00e1s sabios y reconocidos te\u00f3logos de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, nacido en una familia noble en Cuenca, Castilla la Nueva, Espa\u00f1a, en 1535 y muerto en Madrid el 12 de octubre de 1600. 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