{"id":26088,"date":"2016-02-05T17:37:32","date_gmt":"2016-02-05T22:37:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/supresion-de-los-monasterios-en-inglaterra\/"},"modified":"2016-02-05T17:37:32","modified_gmt":"2016-02-05T22:37:32","slug":"supresion-de-los-monasterios-en-inglaterra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/supresion-de-los-monasterios-en-inglaterra\/","title":{"rendered":"SUPRESION DE LOS MONASTERIOS EN INGLATERRA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Desde cualquier punto de vista, la destrucci\u00f3n de los monasterios ingleses por Enrique VIII debe ser recordado como uno de los acontecimientos m\u00e1s relevantes del siglo diecis\u00e9is. Estos eran vistos en Inglaterra, en el tiempo de la ruptura de Enrique con Roma, como uno de los mayores baluartes del sistema papal. Los monjes hab\u00edan sido llamados \u00abel gran ej\u00e9rcito permanente de Roma\u00bb. Uno de los primeros resultados pr\u00e1cticos de la asunci\u00f3n de los m\u00e1s altos poderes espirituales por el rey, fue la supervisi\u00f3n por decreto real de las visitas oficiales episcopales, y el nombramiento de un laico &#8211; Tom\u00e1s Cromwell &#8211; como el vicario general del rey en asuntos espirituales, con autoridad especial para visitar los monasterios, y de llamarlos al orden con respecto a las nuevas modalidades de las cosas. Esto fue en 1534; y, alg\u00fan tiempo antes de diciembre de aquel a\u00f1o, fueron hechos los arreglos para un r\u00e9gimen sistem\u00e1tico de visitas. Un documento, fechado el 21 de enero de 1535 permit\u00eda a Cromwell liderar las visitas a trav\u00e9s de \u00abcomisarios\u00bb &#8211; en lugar de personalmente &#8211; dado que el ministro dec\u00eda estar en dicho tiempo demasiado ocupado con \u00ablos asuntos del reino entero\u00bb. Actualmente est\u00e1 pr\u00e1cticamente admitido que, m\u00e1s a\u00fan que la cuesti\u00f3n de estas comisiones de visitas, el proyecto de suprimir algunos, si no fuera posible todos, de los establecimientos mon\u00e1sticos del pa\u00eds, no s\u00f3lo hab\u00eda sido abordado, sino que se convirti\u00f3 en parte de las pol\u00edticas pr\u00e1cticas de Enrique. Es bueno recordar esto, dado que arroja una interesante y en cierta medida inesperada luz sobre las primeras disoluciones: los monasterios estaban condenados con anterioridad a estas visitas, y no como consecuencia de \u00e9stas, como estamos acostumbrados a creer de acuerdo con la historia tradicional. El Parlamento hab\u00eda de reunirse temprano en el pr\u00f3ximo a\u00f1o, 1536, y, con el doble objeto de revitalizar un agotado Tesoro P\u00fablico y de anticipar oposiciones de parte de los religiosos debido a los cambios eclesi\u00e1sticos propuestos, de acuerdo con designios reales, los Comunes fueron movidos a reconocer a Enrique la posesi\u00f3n de al menos los monasterios m\u00e1s peque\u00f1os. Sin embargo, esto debi\u00f3 haber sido percibido por el astuto Cromwell, a quien es atribuida la primera concepci\u00f3n del proyecto, que para lograr el \u00e9xito, un proyecto de este tipo deb\u00eda estar sustentando por poderosas aunque simples razones calculadas para atraer a la opini\u00f3n p\u00fablica. Alg\u00fan pretexto decente deb\u00eda ser encontrado para presentar la medida propuesta de la supresi\u00f3n y confiscaci\u00f3n para la naci\u00f3n; dif\u00edcilmente pueda ser objeto de duda que el recurso de difamar las personalidades de los monjes y monjas fue deliberadamente infundado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las visitas comenzaron aparentemente en el verano de 1535, a pesar de que las facultades de visitaci\u00f3n de los obispos no fueron suspendidas sino hasta el 18 de septiembre siguiente. Los predicadores fueron asimismo comisionados a recorrer el pa\u00eds en los principios del oto\u00f1o, a fin de que, por medio de sus invectivas, fuesen educando a la opini\u00f3n p\u00fablica en contra de los monjes. Estos oradores fueron de tres clases:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abdifamadores\u00bb, quienes declamaban contra los religiosos como \u00abhip\u00f3critas, hechiceros y fr\u00edvolos, etc.\u00bb,<br \/>\n\u00abpredicadores\u00bb, quienes dec\u00edan que los monjes \u00abhicieron a la tierra improductiva\u00bb, y<br \/>\naquellos que dec\u00edan a la gente que , \u00absi las abad\u00edas desaparecen, el rey nunca m\u00e1s querr\u00e1 cobrar ning\u00fan impuesto\u00bb<br \/>\nEste \u00faltimo fue un argumento favorito de Cranmer, en sus sermones en La Cruz de San Pablo. Los hombres empleados por Cromwell &#8211; los agentes encargados de las tareas de recolectar la evidencia requerida &#8211; eran principalmente cuatro, Layton, Leigh, Aprice, y London. Ellos estaban bien capacitados para su trabajo, y los cargos que se imputaron contra el buen nombre de por lo menos algunos de los monasterios, por estos emisarios elegidos por Cromwell, son, debe ser confesado, suficientemente atroces, a pesar de que a\u00fan sus reportes no confirman la moderna noci\u00f3n de corrupci\u00f3n masiva.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las visitas parecen haber sido llevadas adelante sistem\u00e1ticamente, y haber atravesado tres etapas claramente definidas. Durante el verano las casas del Este de Inglaterra fueron objeto de examen, y esta fracci\u00f3n del trabajo lleg\u00f3 a su t\u00e9rmino para Septiembre, cuando Layton y Leigh llegaron a Oxford y Cambridge respectivamente. En Octubre y Noviembre los visitadores cambiaron el rumbo de sus tareas hacia los distritos del Este y Sudeste, y en Diciembre encontramos a Layton avanzando a trav\u00e9s de los condados centrales hacia Lichfield, donde se top\u00f3 con Leigh, quien hab\u00eda terminado su trabajo en las casas religiosas de Huntingdon y Lincolnshire.. De all\u00ed en m\u00e1s ellos prosiguieron juntos hacia el Norte, y llegaron a la ciudad de York el 11 de enero de 1536. Pero con toda prisa, urgidos para ello por Cromwell, ellos no fueron muy lejos en sus trabajos de inspecci\u00f3n en el norte antes de la reuni\u00f3n del Parlamento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De tanto en tanto, mientras desarrollaban sus tareas de visitaci\u00f3n, los visitadores, principalmente London y Leigh, enviaron breves reportes a sus empleadores. Pr\u00e1cticamente todas las acusaciones hechas en contra del buen nombre de los monjes y monjas est\u00e1n contenidas en las cartas enviadas en este contexto por los visitadores, y en el documento, o documentos, conocidos como la \u00abComperta Monastica\u00bb, los cuales fueron preparados en dicho momento por los mismos visitadores y reenviados a su jefe, Cromwell. No hay disponible ninguna otra evidencia acerca del estado de los monasterios en dicho momento, y la investigaci\u00f3n de la verdad de las acusaciones est\u00e1 fundada, en el fondo, sobre el valor de estas palabras de los visitadores. Es f\u00e1cil, por supuesto, descartar testigos inconvenientes como carentes de m\u00e9rito, pero en este caso, un m\u00e1s profundo estudio de estas cartas y documentos es m\u00e1s que suficiente para sembrar la duda sobre estos testimonios como completamente carentes de credibilidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es, por supuesto, imposible penetrar en los detalles de las visitaciones. Debemos, entonces, pasar al segundo escal\u00f3n de esta disoluci\u00f3n. El Parlamento se reuni\u00f3 el 4 de febrero de 1536, y el principal asunto que fue mencionado para tratar fue la consideraci\u00f3n y sanci\u00f3n de la ley de supresi\u00f3n de las m\u00e1s peque\u00f1as casas religiosas. Puede resultar bueno puntualizar exactamente qu\u00e9 es conocido acerca de este tema. Sabemos, por cierto, que el prop\u00f3sito del rey de suprimir las peque\u00f1as casas religiosas dio origen a un extenso debate en la C\u00e1mara Baja, y que el Parlamento dio paso a la medida con gran renuencia. Es m\u00e1s que destacable, por otra parte, que en el pre\u00e1mbulo de la misma Acta, el Parlamento es cuidadoso en deslindar la entera responsabilidad de la medida en el rey, y en declarar, si las palabras significan algo, que tomaban la verdad de los cargos en contra del buen nombre de los religiosos, exclusivamente sobre la \u00abdeclaraci\u00f3n\u00bb del rey, quien deb\u00eda conocer la veracidad de los cargos. Adem\u00e1s debe ser recordado que un simple hecho prueba que las actuales acusaciones o \u00abcomperta\u00bb &#8212; tanto en los formularios de los visitadores, o en el m\u00edtico \u00abLibro Negro\u00bb&#8211; nunca hab\u00edan sido presentadas ante el Parlamento para su consideraci\u00f3n en detalle, menos a\u00fan para su examen cr\u00edtico y juicio.. Tenemos los documentos \u00abComperta\u00bb &#8211; los hallazgos de los visitadores, cualquiera sea su valor, mientras hac\u00edan sus rondas, entre los papeles estatales &#8211; y puede verse f\u00e1cilmente que no se hace ninguna distinci\u00f3n en ellos entre las casas grandes y las peque\u00f1as. Todas est\u00e1n, para usar una expresi\u00f3n familiar, \u00abcortadas por la misma tijera\u00bb, esto significa, que todas est\u00e1n igualmente manchadas por las groseras afirmaciones de Layton y Leigh, de London y Aprice. \u00abLa idea de que los peque\u00f1os monasterios en mayor medida que los grandes estaban particularmente plagados de vicio\u00bb, escribe el Dr. Gairdner, el editor de los diarios del Estado de este per\u00edodo, \u00abno surge a partir de la &#8216;Comperta&#8217;.\u00bb M\u00e1s a\u00fan, el pre\u00e1mbulo de la misma Acta, que suprimi\u00f3 los peque\u00f1os monasterios debido a las viciadas condiciones de vida, declara positivamente que \u00aben los grandes y solemnes Monasterios del reino\u00bb, la religi\u00f3n era bien observada y Dios era bien servido. \u00bfPuede ser imaginado por un momento que esta afirmaci\u00f3n puede haber encontrado su camino dentro del Acta del Parlamento, han sido los reportes, \u00abo Comperta\u00bb, de los visitadores puestos sobre la mesa de la Casa de los Comunes para la inspecci\u00f3n de sus miembros? Estamos, en consecuencia, conminados por este hecho a aceptar como hist\u00f3rica la consideraci\u00f3n dada en el pre\u00e1mbulo de la primer Acta de Disoluci\u00f3n: que la medida fue tomada por la presi\u00f3n de la \u00abdeclaraci\u00f3n\u00bb del rey acerca de que los cargos contra las casas peque\u00f1as eran verdaderos, y eso es todo solamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su forma final la primer medida de supresi\u00f3n simplemente promulgaba que todas las casas religiosas que no poseyesen un ingreso de m\u00e1s de 200 libras al a\u00f1o deb\u00edan ser cedidas a la Corona. Los superiores de tales casas habr\u00edan de recibir pensiones, y los religiosos, a pesar de que se alegaba que varios de ellos eran depravados, habr\u00edan de ser admitidos en los monasterios mayores y m\u00e1s observantes, o si no habr\u00edan de ser licenciados para actuar como sacerdotes seculares. La infame medida fijada por el Acta fue , de este modo, una medida pecuniaria. Todos los establecimientos mon\u00e1sticos que cayesen por debajo del promedio de \u00abbuena vida\u00bb de ingresos de 200 libras al a\u00f1o habr\u00edan de ser dados al rey para ser dispuestos seg\u00fan su \u00abagrado, por el honor de Dios y la riqueza del reino\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este l\u00edmite de dinero prest\u00f3 de inmediato lo necesario, como un primer paso en la direcci\u00f3n de la disoluci\u00f3n, para averiguar cuales casas estaban al alcance de la acci\u00f3n del Acta.. Tan pronto como en abril de 1536 (menos de un mes desde la vigencia de la medida), podemos encontrar comisiones mixtas de oficiales y caballeros de la ciudad congregados en consecuencia para realizar inspecciones en las casas religiosas, e instrucciones emitidas para su orientaci\u00f3n. Los resultados obtenidos por estos comisionados son de la mayor importancia en la determinaci\u00f3n del estado moral de las casas religiosas en el momento de su disoluci\u00f3n. Actualmente est\u00e1 bajo disputa que las acusaciones de los visitadores de Cromwell fueron hechas con antelaci\u00f3n a, y no despu\u00e9s (como la mayor\u00eda de los escritores han supuesto err\u00f3neamente), la constituci\u00f3n de estas comisiones mixtas de nobles y oficiales. El principal prop\u00f3sito por el cual los comisionados fueron nominados fue, por supuesto, para encontrar cu\u00e1les casas pose\u00edan ingresos menores a 200 libras por a\u00f1o, y apoderarse de ellas en nombre del rey, como legalmente pertenecientes a Su Majestad, en virtud del Acta. Los nobles y los oficiales fueron instruidos, sin embargo, para investigar y reportar sobre el estilo de vida de los religiosos, o en otras palabras estaban dirigidos especialmente a examinar sobre el estado moral de las casas visitadas. Desafortunadamente, actualmente se conoce de la existencia de comparativamente pocos de estos reportes de las comisiones mixtas, a pesar de que algunos hab\u00edan sido descubiertos, los cuales eran desconocidos para el Dr. Gairdner cuando realiz\u00f3 su \u00abCalendario\u00bb de los documentos de 1536. Sin embargo, afortunadamente, los reportes existentes trataban expresamente de algunas de las mism\u00edsimas casas contra las cuales Layton y Leigh hab\u00edan hecho sus pestilenciales insinuaciones. Una vez que la supresi\u00f3n fue resuelta y hecha legal, no les import\u00f3 a Enrique o Cromwell que los residentes pudieran ser descriptos como \u00abri\u00f1ones del mal\u00bb; y entonces los nuevos comisionados rehabilitaron a los religiosos de las mismas casas como reales observantes de \u00abun virtuoso estilo de vida\u00bb, y esto, no s\u00f3lo en el caso de una casa o distrito, sino, como Gairdner dice, \u00abla reputaci\u00f3n de los residentes es casi uniformemente buena\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para prepararse para la recepci\u00f3n del esperado bot\u00edn, fue establecida la que se conoci\u00f3 con el nombre de Oficina de Aumentos, y el se\u00f1or Tom\u00e1s Pope fue nombrado como su primer tesorero, el 24 de abril de 1536. En ese mismo d\u00eda algunas instrucciones fueron emitidas para la gu\u00eda de las comisiones mixtas en el trabajo de disolver los monasterios. De acuerdo con dichas directivas, los comisionados, habiendo entrevistado al superior y mostr\u00e1ndole el \u00abActa de Disoluci\u00f3n\u00bb, deb\u00edan lograr que todos los oficiales de la casa jurasen contestar con la verdad a cualquier pregunta que se les hiciera. . Ellos deb\u00edan luego examinar tanto el estado moral y financiero de los establecimientos, y reportar acerca de ellos, as\u00ed tambi\u00e9n como acerca del n\u00famero de religiosos y \u00abel estilo de vida que llevaban\u00bb. Despu\u00e9s de eso, se deb\u00eda tomar un inventario de todos los bienes, muebles y plater\u00eda, y un \u00abaprendiz\u00bb u hom\u00f3logo de lo mismo deb\u00eda ser dejado con el superior, fechando a partir del 1 de marzo de 1536, porque a partir de tal fecha todo hab\u00eda pasado a posesi\u00f3n del rey.. De all\u00ed en adelante, el superior habr\u00eda de ser considerado responsables por la custodia de la propiedad del rey. Al mismo tiempo, los comisionados emitir\u00edan sus \u00f3rdenes hacia las cabezas de las casas tendientes a no recibir ninguna renta en nombre del convento, ni a gastar m\u00e1s dinero, excepto para las expensas m\u00e1s necesarias, hasta que la voluntad del rey fuese conocida. Ellos quedaban, sin embargo, estrictamente ligados a continuar el cuidado de las tierras, y \u00absembrar y cultivar\u00bb como antes, hasta tanto alg\u00fan granjero del rey fuera citado y los relevaran en dicha tarea. En cuanto a los monjes, al oficial le fue dicho \u00abque mandase a aquellos que permanecer\u00edan en el estado religioso a otras casas con cartas a los gobernadores, y a aquellos quienes deseasen volver al mundo al Lord de Canterbury y al Lord canciller\u00bb a fin de que recibiesen algunos beneficios o vi\u00e1ticos que pudiesen ser encontrados para ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un hecho curioso acerca de la disoluci\u00f3n de los monasterios m\u00e1s peque\u00f1os merece una especial atenci\u00f3n. Ni bien el rey hubo obtenido la posesi\u00f3n de estas casas al valor de 200 libras por a\u00f1o, luego comenz\u00f3 a refundar algunos \u00aba perpetuidad\u00bb bajo un nuevo estatuto. En este sentido no menos de cincuenta y dos casas religiosas en varias partes de Inglaterra ganaron un respiro temporario con respecto a la extinci\u00f3n, El costo, sin embargo, era considerable, no s\u00f3lo para los religiosos, sino tambi\u00e9n para sus amigos. La propiedad fue nuevamente confiscada y los religiosos fueron finalmente erradicados, antes de que hubieran sido capaces de devolver las sumas prestadas con vistas a adquirir este muy estrecho favor de manos del poder legal y real. Hablando en plata, el tesorero de la Oficina de Aumentos admite haber recibido, como simple \u00abparte de pago de las cuantiosas sumas de dinero debidas al rey por multas o componendas por la tolerancia y continuidad\u00bb de parte de s\u00f3lo treinta y uno de esos monasterios refundados, alrededor de 5948 libras 6s. 8d. o algo menos, probablemente, que 60.000 equivalentes en moneda de 1910. Sir Tom\u00e1s Pope, el mismo tesorero de la Oficina de Aumentos, ingeniosamente agreg\u00f3 que \u00e9l no hab\u00eda tenido en cuenta los atrasos adeudados a la oficina bajo su mandato, \u00abya que todos y cada uno de los citados monasterios, antes del cierre de las cuentas, han ingresado en las manos del rey por rendici\u00f3n, o por la autoridad del Parlamento han sido agregadas al aumento de los ingresos reales.\u00bb \u00abPor esta raz\u00f3n\u00bb, agrega \u00e9l, \u00abel rey ha remitido todas las sumas de dinero a\u00fan adeudadas a \u00e9l, como el residuo (residue) de las multas originadas por su protecci\u00f3n real\u00bb. Las sumas pagadas por las nuevas fundaciones \u00aben perpetuidad\u00bb, las cuales en realidad, tal como mostraron los hechos, significaron s\u00f3lo una tregua de un pu\u00f1ado de a\u00f1os aproximadamente, variaron considerablemente. A modo de regla estas representaban acerca de tres veces los ingresos anuales de la casa, pero en ocasiones, como en el caso de Santa Mar\u00eda, Winchester, la cual fue multada con 333 libras 6s. 8d., para dejarla continuar, ella fue reestablecida con la p\u00e9rdida de algunas de sus m\u00e1s valiosas posesiones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es en cierta manera dif\u00edcil de estimar correctamente el n\u00famero de casas religiosas que pasaron a posesi\u00f3n del rey en virtud del Acta del Parlamento de 1536. La estimaci\u00f3n de Stowe es en general apreciada como suficientemente cerca de la cifra, y \u00e9l afirma: \u00abel n\u00famero de casa suprimidas entonces fue de 376\u00bb. Con respecto al valor de las propiedades, la estimaci\u00f3n de Stowe tambi\u00e9n resultar\u00eda ser sustancialmente correcta cuando indica unas 30.000 libras, o algo as\u00ed como 300.000 libras equivalentes en moneda de 1910, como el ingreso anual derivado de las confiscaciones de tierra. No puede ser dudado, empero, que subsecuentemente las promesas de altos ingresos anuales de parte de los viejos estados religiosos resultaron ilusorios, y con todo esto, a pesar de las m\u00edseras rentas de las granjas de la Corona, las parcelas produjeron menos dinero para la cartera real que lo que previamente lo hab\u00edan hecho bajo la frugal administraci\u00f3n y supervisi\u00f3n personal de sus due\u00f1os anteriores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la valuaci\u00f3n de los tesoros provenientes de las arruinadas y desmanteladas casas, donde el derroche era en todas partes tan grande, es naturalmente dif\u00edcil de estimar la valuaci\u00f3n de la plater\u00eda, y joyas que fueron enviadas en especies hasta la tesorer\u00eda del reino, y los beneficios derivados de la venta de plomo, campanas, existencias, muebler\u00eda, y hasta los edificios conventuales. Es, sin embargo, razonablemente cierto que Lord Herbert, siguiendo a Stowe, haya situado la cantidad realmente recibida en una cifra muy superior. No, por supuesto, que tales bienes no hayan valido bastante m\u00e1s que alrededor de 100.000 libras, tal como \u00e9l las estim\u00f3, pero nada similar a dicha suma fue realmente recibida o reconocida por Sir Tom\u00e1s Pope, como tesorero de la Oficina de Aumentos. La corrupci\u00f3n, sin lugar a dudas, exist\u00eda en todas partes, desde el menor de los vigilantes de las comisiones de visitantes hasta el m\u00e1s alto oficial de la Corte. Pero de acuerdo con las innumerables maneras en las cuales las posesiones de los monasterios pudieron ser saqueadas en el proceso de transferencia hacia su nuevo poseedor, no puede estar muy por debajo de la cifra, para valuar esas \u00abPeque\u00f1as migajas de Robin Hood\u00bb, tal como Stowe los llama, de alrededor de 1.000.000 de libras en moneda de 1910.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo debe necesariamente ser dicho acerca del corriente proceso que fue seguido por los agentes de la Corona en la disoluci\u00f3n de estos monasterios menores. Fue m\u00e1s de lo mismo en todos los casos, y fue de alg\u00fan modo un prolongado proceso, dado que el trabajo no fue todo realizado en un d\u00eda. Las actas, enviadas a la Oficina de Aumentos por los comisionados, mostr\u00f3 que era frecuentemente cuesti\u00f3n de esperar seis o siete semanas antes que cualquiera de las casas fuera finalmente desmantelada y sus ocupantes hubieran sido todos echados fuera.. El jefe de los comisionados asisti\u00f3 en dos visitas oficiales a la escena de las operaciones durante el transcurso del trabajo. En el primer d\u00eda ellos reunieron al superior y a sus subordinados en la Casa Capitular, anunciaron a la comunidad y a sus dependientes su inminente destino, requirieron y ajaron el sello del convento, el s\u00edmbolo de la existencia corporativa, sin la cual ning\u00fan negocio puede ser realizado; profanaron la iglesia, tomaron posesi\u00f3n de la mejor plater\u00eda y vestiduras para uso del rey; midieron el plomo sobre el techo y calcularon su valuaci\u00f3n posterior a la fundici\u00f3n, contabilizaron las campanas, y estimaron las mercader\u00edas y los bienes muebles de la comunidad. M\u00e1s tarde ellos pasaron a la escena de sus siguientes operaciones, dejando tras ellos ciertos oficiales subordinados y trabajadores para llevar a cabo la designada destrucci\u00f3n removiendo los techos y demoliendo las canaletas; fundiendo el plomo en cerdos y forraje, tirando abajo las campanas, destruy\u00e9ndolas con mazas y envasando el metal en barriles listos para la visita de los especuladores y sus ofertas por los tesoros. Esto fue complementado por la tarea de recolecci\u00f3n de los muebles y su venta, juntamente con los marcos de las ventanas, postigones, y puertas por subasta p\u00fablica u ofertas privadas. Cuando todo esto hab\u00eda sido hecho, los comisionados regresaron para auditar las cuentas y para autosatisfacerse en general de que el trabajo de devastaci\u00f3n hab\u00eda sido alcanzado de acuerdo con los allegados del rey. &#8211; que el nido hab\u00eda sido destruido y los p\u00e1jaros ahuyentados &#8211; que lo que hab\u00eda sido un monumento de belleza arquitect\u00f3nica en el pasado era ahora un \u00abcoro desnudo y sin techo, donde luego las dulces aves cantaron.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni bien hubo comenzado el proceso de destrucci\u00f3n simult\u00e1neamente por todo el pa\u00eds, la gente comenz\u00f3 finalmente a darse cuenta de que los beneficios que se esperaban acumular para ellos como resultado de los saqueos eran ampliamente ilusorios. Cuando esto fue entendido, fue primeramente elevada la propuesta de presentar una petici\u00f3n al rey desde los Lords y los Comunes, denunciando el da\u00f1o evidente que deb\u00eda ocurrir al pa\u00eds entero si la medida fuese llevada a cabo completamente, y requiriendo que el Acta de Supresi\u00f3n deber\u00eda ser detenida inmediatamente, y que las casas menores, que no hubieran sido disueltas bajo la autoridad del Acta de 1536, deber\u00edan ser conservadas.. Nada, por supuesto, ocurri\u00f3 con este intento. El apetito de Enrique fue abierto por lo que hab\u00eda ya recibido, y \u00e9l s\u00f3lo ambicionaba m\u00e1s de los tesoros de la Iglesia y de los pobres. La acci\u00f3n del Parlamento en 1536 de permitir que la primer medida se convirtiera en ley, hizo en realidad mucho m\u00e1s dif\u00edcil para Enrique la retractaci\u00f3n, y en muchos sentidos no hizo m\u00e1s que preparar el terreno para las disoluciones generales. Aqu\u00ed y all\u00e1, en todo el pa\u00eds, se organiz\u00f3 activa resistencia contra el trabajo de destrucci\u00f3n, y en el caso de Lincolnshire, Yorkshire, y el Norte en general, el levantamiento popular de la \u00abperegrinaci\u00f3n de gracia\u00bb fue causado mayoritariamente, o al menos en gran medida, por el deseo de la gente de salvar las casas religiosas de la despiadada destrucci\u00f3n. El fracaso de la insurrecci\u00f3n de la \u00abPeregrinaci\u00f3n de Gracia\u00bb fue celebrada a trav\u00e9s de la ejecuci\u00f3n de doce abades, y, para utilizar las propias palabras de Enrique, a trav\u00e9s de un masivo \u00abparo forzoso\u00bb de monjes.. Por un nuevo e ingenioso proceso, llamado apropiadamente \u00abDisoluci\u00f3n por Proscripci\u00f3n\u00bb, una abad\u00eda era considerada por los consejeros reales de caer en las manos del rey por la supuesta o t\u00e1cita traici\u00f3n de sus superiores. De este modo, varias de las m\u00e1s grandes abad\u00edas, con todas sus rentas y posesiones, cayeron en manos de Enrique como consecuencia de la \u00abPeregrinaci\u00f3n de Gracia\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Parlamento de 1536, debe ser recordado, hab\u00eda reconocido a Enrique la posesi\u00f3n solamente de aquellas casas cuya valuaci\u00f3n anual fuera menor a 200 libras. Lo que ocurri\u00f3 durante los siguientes tres a\u00f1os que sucedieron a la entrada en vigencia del Acta fue sint\u00e9ticamente esto: el rey estaba insatisfecho con los actuales resultados de lo que \u00e9l hab\u00eda supuesto se ir\u00eda a convertir en una verdadera mina de oro. Personalmente, tal vez, \u00e9l no hab\u00eda ganado tanto como hab\u00eda esperado de las disoluciones que hab\u00edan tenido lugar. La propiedad de los monjes de alg\u00fan modo parec\u00edan malditas por su origen, ya que pasaron de su control hacia otras mil y una directivas, y \u00e9l pronto estuvo sediento por un premio mayor, el cual, como qued\u00f3 en evidencia, fue igualmente incapaz de guardar para sus usos particulares. Por sus instrucciones, los visitadores fueron una vez m\u00e1s puestos en marcha en contra de las grandes abad\u00edas, en las cuales, de acuerdo con el Acta de 1536, la religi\u00f3n era \u00abrectamente observada\u00bb. No habiendo recibido ning\u00fan mandato del Parlamento para autorizar la extensi\u00f3n de sus procedimientos, los agentes reales, ansiosos de ganarse un lugar en los favores del rey, estuvieron muy ocupados a lo largo de todo el pa\u00eds, engatusando, coercionando, ordenando y amenazando a los miembros de las casas religiosas de modo de forzarlos a renunciar a sus monasterios y dejarlos a merced de la Majestad del rey. Tal como el Dr Gairdner lo apunta: \u00aba trav\u00e9s de varios recursos y medios los superiores de estos establecimientos fueron inducidos a la rendici\u00f3n, y ocasionalmente cuando un abad era encontrado culpable, como en el caso de Woburn, de haber cometido traici\u00f3n en el sentido en que lo estipulaban los recientes estatutos, la casa (por una extensi\u00f3n de las leyes tir\u00e1nicas) era expropiada en favor del rey por su proscripci\u00f3n. Pero los casos de proscripci\u00f3n eran ciertamente la excepci\u00f3n, las rendiciones eran la regla general.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El oto\u00f1o de 1537 vio el comienzo de la ca\u00edda de los frailes en Inglaterra.. Por alguna raz\u00f3n, posiblemente por su poder\u00edo, ellos no hab\u00edan sido alcanzados bajo el Acta de 1536. Por el lapso de un a\u00f1o despu\u00e9s de la \u00abPeregrinaci\u00f3n de Gracia\u00bb pocas disoluciones de casas, aparte de aquellas que pasaron a manos del rey a trav\u00e9s de la proscripci\u00f3n de sus superiores, son recordadas. Con la fiesta de San Miguel, en 1537, sin embargo, adem\u00e1s de los conventos de frailes, por algunos medios u otros, las rendiciones de las casas m\u00e1s grandes ocurrieron r\u00e1pidamente. Las instrucciones proporcionadas a los agentes reales son claras. Estos deb\u00edan, por todos los m\u00e9todos conocidos para ellos, tener a los religiosos \u00abdeseosos de consentir y acordar\u00bb su propia extinci\u00f3n. Solamente reci\u00e9n cuando ellos descubrieron \u00abalgunos de esos l\u00edderes y conventos, tan apenados por ser disueltos, tan testarudos y obstinados que no ir\u00edan a entrar en raz\u00f3n\u00bb para acordar con firma y sello sus propias garant\u00edas de muerte, fue que los comisionados fueron autorizados por instrucciones de Enrique a \u00abtomar posesi\u00f3n de la casa\u00bb y su propiedad por la fuerza. Y mientras todo esto era perge\u00f1ado, los agentes reales fueron ordenados a declarar que el rey no ten\u00eda designios de cualquier tipo sobre la propiedad mon\u00e1stica o un sistema similar, o ning\u00fan deseo de asegurar la supresi\u00f3n total de las casas religiosas. Ellos fueron instruidos de que a cualquier precio pusieran fin a tales rumores, los cuales eran naturalmente abundantes a lo largo de todo el pa\u00eds en dicho momento. Esto hicieron ellos, y el inescrupuloso Dr. Layton declar\u00f3 que \u00e9l le hab\u00eda dicho a la gente de todos los sitios que \u00aben esto ellos calumniaron completamente al Rey, su se\u00f1or natural\u00bb. El les orden\u00f3 no creer tales reportes, y el \u00abmand\u00f3 a que los abades y priores les fueran puestos cepos\u00bb por haber relatado tales cosas alejadas de la verdad. Era, sin embargo, tal como puede imaginarse, m\u00e1s que dif\u00edcil de suprimir el rumor mientras la propia situaci\u00f3n estaba continuando. En 1538 y 1539 unos 150 monasterios de hombres fueron detectados de haber firmar la cesaci\u00f3n su existencia corporativa y su propiedad, y por un acto formal cedido todos sus derechos al rey.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el trabajo hubo progresado lo suficiente el nuevo Parlamento, que se reuni\u00f3 en Abril de 1539, despu\u00e9s de haber observado que diversos abades y otros hab\u00edan rendido sus casas a manos del rey, \u00absin apremios, coerci\u00f3n, u compulsi\u00f3n\u00bb, confirm\u00f3 esas rendiciones y destin\u00f3 todas las posesiones de los monasterios as\u00ed obtenidas en manos de la Corona. Finalmente en el oto\u00f1o de aquel a\u00f1o, el triunfo de Enrique sobre las \u00f3rdenes mon\u00e1sticas fue completado por medio de las horribles muertes por traici\u00f3n t\u00e1cita de los tres grandes abades de Glastonbury, Colchester, y Reading. Y as\u00ed, tal como ha dicho un escritor, \u00abantes de que el invierno de 1540 se hubiera establecido, la \u00faltima de las abad\u00edas hab\u00eda sido a\u00f1adida a las ruinas con las cuales la tierra hab\u00eda sido sembrada desde un extremo hasta el otro.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es dif\u00edcil, por supuesto, estimar el n\u00famero exacto de religiosos y casas religiosas suprimidas en aquel tiempo en Inglaterra. Poniendo todas las fuentes de informaci\u00f3n juntas, pareciera ser que los monjes y can\u00f3nicos regulares expulsados de los m\u00e1s grandes monasterios fueron unos 3.200 de n\u00famero, los frailes 1.800, y las monjas, 1.560. Si a esto debe ser sumado el n\u00famero de aquellos afectados por la primera Acta del Parlamento, ser\u00eda probablemente no lejano a la verdad decir que el n\u00famero de religiosos hombres y mujeres expulsados de sus casas por la supresi\u00f3n eran, en n\u00fameros redondos, cerca de 8000. Adem\u00e1s de ellos, por supuesto, han habido probablemente m\u00e1s diez veces esa cifra de personas derivadas de su rumbo quienes eran sus dependientes, o contrariamente hab\u00edan obtenido su pasar en su servicio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si ya resulta dif\u00edcil determinar, con alguna certeza, el n\u00famero de los religiosos en la Inglaterra mon\u00e1stica para la \u00e9poca de las disoluciones de los monasterios, es a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil brindar alguna estimaci\u00f3n precisa de las propiedades involucradas. Velozmente calculada, la valuaci\u00f3n anual de la totalidad de las propiedades que pasaron a manos de Enrique fue de unos 171.312 libras. Otras valuaciones la han situado a\u00fan m\u00e1s arriba, y as\u00ed es que un c\u00e1lculo moderno de la valuaci\u00f3n anual en aproximadamente 200.000 libras, o unos 2.000.000 de libras en moneda de 1910, probablemente no es excesivo. Por lo tanto, como una estimaci\u00f3n aproximada, puede ser tomado en cuenta que con la ca\u00edda de los monasterios, un ingreso de cerca de dos millones de libras esterlinas por a\u00f1o, seg\u00fan la valuaci\u00f3n monetaria de 1910, fue extra\u00eddo de la Iglesia y los pobres, y transferido a las arcas reales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debe ser, sin embargo, inmediatamente se\u00f1alado que Enrique evidentemente nunca obtuvo nada equivalente a dicha suma de la transacci\u00f3n. La valuaci\u00f3n del capital fue tan disminuida por concesiones gratuitas, ventas de tierras a valor nominal, y por numerosas otras maneras, que en realidad, durante los once a\u00f1os comprendidos entre 1536 to 1547, la contabilidad de la Oficina de Aumentos mostraba que el rey solamente recibi\u00f3 un promedio anual de ingresos de 37.000 libras, o 370.000 libras en moneda equivalente de 1910, por propiedades que, en las manos de los monjes, hubieran probablemente producido cinco veces dicha cifra. Hasta donde puede inferirse a partir de las cuentas a\u00fan existentes, el total recibido por el rey debido a las confiscaciones de los monasterios desde abril de 1536, hasta la Sanmiguelada de 1547, era de alrededor de trece millones y medio en moneda de 1910, a lo cual debe ser a\u00f1adido cerca de un mill\u00f3n de esterlinas, debido al valor de la fundici\u00f3n de la plater\u00eda de los monasterios. De esta suma, sin contar la vajilla y las joyas, unos tres millones fueron gastados por el rey personalmente, 600.000 libras fueron gastadas en los palacios reales, y cerca de medio mill\u00f3n en los gastos dom\u00e9sticos del Pr\u00edncipe de Gales. M\u00e1s de cinco millones en esterlinas son imputadas bajo el rubro de gastos de guerra, y casi 700.000 libras fueron gastadas en la defensa de las costas. Las pensiones concedidas a personas religiosas sumaron unos 330.000 libras, y un curioso \u00edtem de 6.000 libras es imputado como gasto \u00abpara asegurar la rendici\u00f3n de la Abad\u00eda de Abingdon.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FRANCIS AIDAN GASQUET<br \/>\nTranscrito por Marie Jutras<br \/>\nTraducido por Christian Longarini\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde cualquier punto de vista, la destrucci\u00f3n de los monasterios ingleses por Enrique VIII debe ser recordado como uno de los acontecimientos m\u00e1s relevantes del siglo diecis\u00e9is. Estos eran vistos en Inglaterra, en el tiempo de la ruptura de Enrique con Roma, como uno de los mayores baluartes del sistema papal. 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