{"id":26095,"date":"2016-02-05T17:37:47","date_gmt":"2016-02-05T22:37:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/charles-forbes-rene-montalembert\/"},"modified":"2016-02-05T17:37:47","modified_gmt":"2016-02-05T22:37:47","slug":"charles-forbes-rene-montalembert","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/charles-forbes-rene-montalembert\/","title":{"rendered":"CHARLES-FORBES-RENE MONTALEMBERT"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">CHARLES-FORBES-REN\u00c9, conde de MONTALEMBERT.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nacido en Londres el 15 de abril de 18109, muri\u00f3 en Par\u00eds el 13 de marzo de 1870. Su padre, Marc Ren\u00e9, hab\u00eda luchado en el ej\u00e9rcito de Cond\u00e9 y despu\u00e9s hab\u00eda servido en la un regimiento de caballer\u00eda inglesa y fue elegido por el Pr\u00edncipe Regente de Inglaterra para anunciar a Luis XVIII la restauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda francesa y fue, bajo la Restauraci\u00f3n  ministro plenipotenciario en Stuttgart y m\u00e1s tarde en Estocolmo. Su abuelo materno, James Forbes, pertenec\u00eda a un a vieja familia protestante escocesa que hab\u00eda realizado muy importantes viajes a la India que resalt\u00f3 en cuatro vol\u00famenes de su \u201cMemorias Orientales\u201d, publicados en 1813. Adem\u00e1s en 1810 escribi\u00f3 un libro titulado \u201cReflexiones sobre el car\u00e1cter de los Ind\u00faes y la necesidad de convertirlos al cristianismo\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La madre de Montalembert, convertida por el Abb\u00e9 Busson y el Padre MacCarthy, abjur\u00f3 de al herej\u00eda ante el cardenal Latil en 1822. Los primeros a\u00f1os de Montalembert los pas\u00f3 en Inglaterra, despu\u00e9s estudi\u00f3 en el Lyc\u00e9e Bourbon  y en el College Sainte-Barbe de Paris, donde apenas hab\u00eda cat\u00f3licos practicantes. En Sainte-Barbe el joven Montalembert hizo Amistad con Le\u00f3n Cornudet, tambi\u00e9n cat\u00f3lico; las cartas que intercambiaron cuando apenas ten\u00edan diecisiete a\u00f1os se hicieron famosas. Ya entonces escrib\u00eda \u201c\u00bfNo ser\u00eda espl\u00e9ndido mostrar que la religi\u00f3n es la madre de la libertad?\u201d, frase que se iba a convertir en la m\u00e1xima directriz de su vida, En 1829 escribi\u00f3 a Rio:\u201d mi edad, mis gustos, mi futuro me llaman a apoyar el nuevo ideal, pero mis creencia religiosas y emociones morales me hacen lamentar amargamente los d\u00edas ya pasados, las edades de fe y auto sacrificio. Si el catolicismo ha de triunfar debe tener a la libertad como su aliada\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Montalembert comenz\u00f3 enseguida a contribuir a la revista \u00abLe Correspondant\u00bb recientemente establecida en 1829 por Carn\u00e9, Cazal\u00e0s y Augustin de Meaux, con el motto (tomado de Canning) \u201cLibertad civil y religiosa para todo el mundo\u201d. En septiembre y octubre de 1830 viaj\u00f3 a irlanda, donde conoci\u00f3 a O\u00b4connell y pens\u00f3 en sumarse a la causa por la que combat\u00eda O\u00b4Connell escribiendo una historia de Irlanda, cuando supo que la C\u00e1mara de los Comunes hab\u00eda aprobado la Ley de emancipaci\u00f3n de Irlanda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras estaba en Irlanda recibi\u00f3 el prospecto del nuevo peri\u00f3dico \u00abL&#8217;Avenir\u00bb, fundado en octubre de 1830 por Lamennais. El 26 de octubre de183 escribi\u00f3 a Lamennais \u201cTodo lo que se y todo lo que soy capaz de hacer lo pongo a tus pies\u201d. El 5 de noviembre de 1830 se encontr\u00f3 con Lamennais en Par\u00eds y el 12 de noviembre se reunieron en casa de Lamennais. De vez en cuando  Montalembert ten\u00eda que suavizar algunas de las cosas que se arriesgaba Lamennais a escribir contra los realistas en el peri\u00f3dico y por otra parte entr\u00f3 en la controversia con Lacordaire, cuya idea de la aristocracia y de las pasadas glorias de los nobles franceses consideraba demasiado estrechas. Fue Montalembert quien el d\u00eda \u00f1eque las turbas parisinas saquearon St. Germain l&#8217;Auxerrois escribi\u00f3 en \u201cL\u00b4Avenir \u201cun elocuente art\u00edculo sobre la Cruz de Cristo \u201cque ha dirigido los destinos de del mundo moderno\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se distingui\u00f3 en \u201cL\u00b4Avenir\u201d especialmente por sus campa\u00f1as en pro de la libertad de irlanda y de Polonia por lo que recibi\u00f3 las felicitaciones de Victo Hugo y Alfredo de Vigny. En 1831 pens\u00f3 en ir a Polonia a unirse a los insurgentes. Cuando \u00abAgence g\u00e9n\u00e9rale pour la d\u00e9fense de la libert\u00e9 religieuse\u00bb (Comit\u00e9 Central para la salvaguardia de la libertad religiosa), fundado por los editores de \u00abL&#8217;Avenir\u00bb, declar\u00f3 solemnemente la guerra al monopolio de la Universidad Francesa abriendo una escuela de primaria (9 de mayo, 1831) Montalembert fue llevado ante los tribunales. Por entonces muri\u00f3 su padre y fue nombrado Par de Francia, exigi\u00f3 que le juzgase el Tribunal de los Pares, as\u00ed que el famoso \u201cCaso de la Escuela Libre\u201d fue o\u00eddo ante la Asamblea el 19 y 20 de septiembre de 1831.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El discurso que pronunci\u00f3 para la ocasi\u00f3n fue una joya de elocuencia. El juicio concluy\u00f3 conden\u00e1ndole a una multa de 100 francos, pero con su elocuencia hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n p\u00fablica sobre la libertad de ense\u00f1anza, aunque el asunto no se resolver\u00eda hasta 1850.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando apareci\u00f3 en \u00faltimo n\u00famero de \u00abL&#8217;Avenir\u00bb (15 noviembre, 1831), Montalembert acompa\u00f1\u00f3 a Lacordaire y Lamennais a Roma. Mientras que en marzo de 1832 Lacordaire adivin\u00f3 los deseos de Gregorio XVI y volvi\u00f3 a Francia, Montalembert persisti\u00f3 en quedarse en Roma con Lamennais que insist\u00eda en conseguir una declaraci\u00f3n p\u00fablica del papa respecto a \u00abL&#8217;Avenir\u00bb. No dejaron  Roma hasta julio. La enc\u00edclica \u00abMirari Vos\u00bb, que se public\u00f3 cuando estaban en Munich les caus\u00f3 una gran tristeza. Montalembert se someti\u00f3 enseguida y cuando a principios de 1833 Lamennais anunci\u00f3 su intenci\u00f3n de  recomenzar su trabajo editorial sobre cuestiones sociales y pol\u00edticas, pero no teol\u00f3gicas, Montalembert hizo cuanto pudo para disuadirle de tomar un camino tan imprudente.  Gregorio XVI, en su breve del 5 de octubre de 1833 encontr\u00f3 falta en el \u201clargo y violento prefacio\u201d que Montalembert hab\u00eda escrito para el libro de Mickiewicz \u00abLivre des P\u00e9lerins Polonais\u00bb. Al final del mismo a\u00f1o Lamennais rompi\u00f3 con la Iglesia y Montalembert pas\u00f3 una \u00e9poca de mucho sufrimiento durante el cual le ayud\u00f3 mucho el consejo de Lacordaire. En 1834 intent\u00f3 disuadir a Lamennais para que no publicara \u00abLes Paroles d&#8217;un Croyant\u00bb, suplic\u00e1ndole en vano aceptara la enc\u00edclica \u00abSingulari nos\u00bb del 7 julio, 1834. El se someti\u00f3 a todas las decisiones de Gregorio (8 de diciembre de 1834) y su correspondencia con Lamennais ces\u00f3 definitivamente en 1836.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1836 public\u00f3 su \u201c\u00bbVida de Santa Isabel de Hungr\u00eda\u00bb que restaur\u00f3 la hagiograf\u00eda en Francia y devolvi\u00f3 a los cat\u00f3licos el gusto por lo sobrenatural como se muestra en la vida de los santos. El 16 de agosto de 1836 el Abb\u00e9 Gerbet  le cas\u00f3 con Mlle de M\u00e9rode, hija de F\u00e9lix de Merode que hab\u00eda tomado parte tan importante en la insurrecci\u00f3n de los cat\u00f3licos belgas contra el gobierno de los Pa\u00edses Bajos y que descend\u00eda de Santa Isabel de Hungr\u00eda. Era hermana de Xavier de Merode que despu\u00e9s fue ministro de P\u00edo IX.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la casa de los Pares, Montalembert estaba orgulloso de presentarse sobre todo como cat\u00f3lico, en un tiempo en el que, como \u00e9l mismo escribi\u00f3 \u201cprofesar y defender la fe cat\u00f3lica tra\u00eda consigo la impopularidad\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En mayo de 1837 habl\u00f3 sobre el derecho de la Iglesia a la propiedad; en diciembre, cuando se neg\u00f3 el entierro eclesi\u00e1stico a Montlosier por el Obispo F\u00e9ron de Clermont, \u00e9l replic\u00f3 en nombre de la libertad de la Iglesia a los que atacaban a este acto puramente eclesi\u00e1stico. Secund\u00f3 con toda su influencia el restablecimiento de los benedictinos por Dom Gu\u00e9ranger, y de los dominicos por Lacordaire, consiguiendo en 1841 de Martin du Nord, ministro del culto, el permiso para que Lacordaire llevara su h\u00e1bito mon\u00e1stico en el p\u00falpito de Notre Dame. \u00abL&#8217;Univers Religieux\u00bb, un diario fundado en 1834 por el Abb\u00e9 Migne, debi\u00f3 su solvencia econ\u00f3mica a los sacrificios pecuniarios de Montalembert, pasando enseguida a manos de Luis Veuillot.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En junio de 1845 Montalembert pregunt\u00f3 al gobierno acerca de las medidas que iban a tomar contra los jesuitas y unos pocos d\u00edas despu\u00e9s, cuando las concesiones hechas por la Santa Sede a Rossi, enviado por Guizot a Roma, trajeron consigo la dispersi\u00f3n parcial de los jesuitas franceses, expres\u00f3 en alta voz su sorpresa y su tristeza. \u201cTu eres nuestro padre, nuestro apoyo, nuestro amigo\u201d le escribi\u00f3 P\u00e8re de Ravignan&#160;: En el parlamento defendi\u00f3 los intereses de los cat\u00f3licos extranjeros. En 1845t, cuando las masacres del L\u00edbano, pregunt\u00f3 a Guizot sobre qu\u00e9 estaba haciendo Francia para proteger a los cristianos en oriente. En 1846 volvi\u00f3 a preguntarle sobre las masacres cometidas por Austria en Galacia y por las crueldades practicadas contra los polacos de esa provincia. El 11 de enero de 1848 alab\u00f3 con entusiasmo las esperanzas que P\u00edo IX hab\u00eda expresado ante el pueblo italiano y reproch\u00f3 al gobierno de Francia el tibio apoyo que dio al nuevo papa contra Metternich. El 14 de enero de 1848, en un discurso sobre el Sonderbund, quiz\u00e1 mejor que pronunci\u00f3 en su vida, atac\u00f3 al radicalismo europeo y proclam\u00f3 que Francia, ante el Radicalismo, estaba \u201cdestinada a llevar bandera y salvaguardia de los derechos de libertad\u201d. Nunca un discurso arrastr\u00f3 a de tal manera a los oyentes, escribi\u00f3 Sainte-Beuve.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Montalembert dedic\u00f3 sus esfuerzos sobre todo a la libertad de ense\u00f1anza (ver FRANCIA Y FALLOUX DU COUDRAY). En 1839 dirigi\u00f3 una cartea elocuente a Villemain, ministro de instrucci\u00f3n p\u00fablica, exigiendo la libertad; en 1841 bajo presi\u00f3n del episcopado compeli\u00f3 a Villemain a retirar el proyecto de ley de educaci\u00f3n porque no era suficientemente liberal; en su panfleto \u00abDu Devoir des Catholiques dans la question de la libert\u00e9 d&#8217;enseignement\u00bb, publicado en 1843 llamaba a los cat\u00f3licos a tomar parte en la lucha. El 16 de abril de 1844, en la Casa de los Pares, tom\u00f3 la defensa de los obispos que hab\u00edan atacado un segundo proyecto de ley de Villemain y replic\u00f3 a Dupin, que exig\u00eda que se castigase a los obispos:\u201d Somos los hijos de los cruzados; y nunca cederemos ante los hijo s de Voltaire\u201d y tom\u00f3 de nuevo parte activa en la discusi\u00f3n sobre la ley que debido a la enfermedad mental de Villemain, fue abandonada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre 1845 y 1846 solicit\u00f3 a los laicos peticiones en pro de la libertad de educaci\u00f3n  consiguiendo que 140 diputados electos en 1846 le apoyaran. En 1847 renov\u00f3 los ataques a la ley introducida por Salvandy declar\u00e1ndola inaceptable. La monarqu\u00eda de julio cay\u00f3 antes de que la cuesti\u00f3n se resolviera. La Revoluci\u00f3n de 1848 respet\u00f3 los derechos de la Iglesia y P\u00edo IX escribi\u00f3 el 26 de marzo de 1848 a Montalembert:\u201d Creemos que se debe en parte a su elocuencia, por la que es querido por sus generosos compatriotas, que no se haya hecho da\u00f1o a la religi\u00f3n o a sus ministros\u201d.\u00e7\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo la Segunda Rep\u00fablica, Montalembert, contestando a Victo Hugo, que critic\u00f3 el que se enviara un expedici\u00f3n en ayuda de P\u00edo  IX, declar\u00f3 entre los aplausos de las dos terceras partes de la Asamblea Constituyente, que es \u201cuna madre, la madre de Europa, la madre de la sociedad moderna\u201d.<br \/>\nUna vez m\u00e1s emprendi\u00f3 la lucha por la libertad de ense\u00f1anza; en 1849, junto con Dupanloup, fue el principal instigador de las negociaciones entre los cat\u00f3licos y algunos liberales como Thiers, que dio como resultado , a pecar de los duros ataques  de Luis Veuillot en la concesi\u00f3n definitiva de la libertad de educaci\u00f3n  con la ley Falloux.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando en 18509 Montalembert fue a Roma, P\u00edo IX le felicit\u00f3 e hizo que le declarasen Civis Romanus por la municipalidad de Roma. Despu\u00e9s del golpe de estado del 2 de diciembre de 1851, invit\u00f3 a los cat\u00f3licos, en una carta abierta al \u201cUnivers\u201d a apoyar a Luis Napole\u00f3n. Este manifiesto, del que despu\u00e9s se arrepinti\u00f3, fue el resultado de una idea que ten\u00eda de que era malo para los cat\u00f3licos abstenerse de tomar parte en la vida del estado. Pero cuando en 1852 apel\u00f3 en vano a Luis Napole\u00f3n para que abrogara los art\u00edculos org\u00e1nicos, para conceder la libertad de ense\u00f1anza en la educaci\u00f3n superior, y la libertad de asociaci\u00f3n, rehus\u00f3 entrar en el senado. Fue diputado por Besan\u00e7on en la legislatura de 1852-57 pero no fue reelegido en 1857 debido a la defecci\u00f3n de muchos votantes cat\u00f3licos. Rompi\u00f3 completamente con Louis Veuillot y el \u201cUnivers\u201d porque pensaba que aceptaban con demasiada complacencia todas las actuaciones del nuevo gobierno que suprim\u00eda ciertas libertades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ruptura comenz\u00f3 en 1852 cuando el panfleto de Montalembert \u00abLes Int\u00e9r\u00eats Catholiques au XIXeme Si\u00e0cle\u00bb fue atacado por Dom Gueranger y por Luis Veuillot y se acentu\u00f3 cuando en 1855 Montalembert tom\u00f3 en sus manos la direcci\u00f3n del \u00abCorrespondant\u00bb, que en ese momento ten\u00eda solo 672 suscriptores, e hizo de la revista el nuevo \u00f3rgano de oposici\u00f3n pol\u00edtica desde el punto de vista \u201cliberal \u201cen contraposici\u00f3n a las posturas del \u201cUnivers\u201d. \u00abLe Correspondant\u00bb estaba con frecuencia, por ser oposici\u00f3n, en problemas con el gobierno imperial: en 1853 un art\u00edculo de Montalembert titulado \u00abUn d\u00e9bat sur l&#8217;Inde au Parlement anglais\u00bb  le llev\u00f3 ante los tribunales y a pesar de la defensa de Benyer y Dufaure fue condenado a tres meses de c\u00e1rcel., aunque fue perdonado por el emperador. En 1859 su art\u00edculo  \u00abPie IX et la France en 1849 et 1859\u00bb, en el que atacaba la parcialidad del imperio con Italia y con todos los que se opon\u00edan al poder temporal, caus\u00f3 intranquilidad en los c\u00edrculos cortesanos, aunque le gan\u00f3 la felicitaci\u00f3n de P\u00edo IX. Sus dos cartas a Cavour en octubre de 1860 y abril de 1861 en los que atacaba el esp\u00edritu centralizador  de los que intentaban conseguir la unidad de Italia y defend\u00eda a la Santa Sede hicieron que P\u00edo IX exclamara entusiasmado: \u201cVivat, vivat! Nuestro querido Montalembert se ha superado a si mismo\u201d. Pero la hostilidad entre el \u00abCorrespondant\u00bb y el \u00abUnivers\u00bb crec\u00eda  y en el calor de la lucha Montalembert aprovech\u00f3 el congreso de los Belgas Cat\u00f3licos en Mechlin (Agosto, 1863) para expresar todos los sentimientos de su alma sobre la futura sociedad moderna y la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el primer discurso intent\u00f3 mostrar la necesidad de cristianizar la democracia aceptando las modernas libertades. En el segundo trat\u00f3 de la libertad de conciencia y sac\u00f3 la conclusi\u00f3n de que la iglesia pod\u00eda estar en perfecta armon\u00eda con la libertad religiosa y con el estado moderno que se basa en la libertad y que todos son libres de mantener que el estado moderno es mejor que el que lo precedi\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El futuro cardenal Pie, obispo de Poitiers, el futuro cardenal Ledochowski, Nuncio en Bruselas, Mr. Talbot, Chamberlan de P\u00edo IX, Louis Veuillot, y los jesuitas que editaban la \u00abCivilt\u00e0 Cattolica\u00bb se alarmaron ante estas declaraciones. Por otra parte , el cardenal Sterckx, Arzobispo de Mechlin, los futuros cardenales Guibert y Lavigerie, muchos conocidos jesuitas  de Par\u00eds, tales como los PP. de Ponlevoy, Olivaint, Matignon y especialmente el obispo Dupanloup de Orl\u00e9ans, le apoyaron  y defendieron. A finales de marzo de 1864, recibi\u00f3 una carta del cardenal Antonelli que encontraba defectos en los discursos de Mechlin.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando en 1864 salieron la enc\u00edclica \u201cQuanta Cura y el \u201cSyllabus\u201d, Montalembert se resisti\u00f3 a aceptar los consejos que le daba el protestante L\u00e9on de Malleville para que protestara p\u00fablicamente por estos documentos pontificios como una medida pol\u00edtica. El comentario sobre el \u201cSyllabus \u201cque public\u00f3 Dupanluop y que P\u00edo IX aprob\u00f3 el 4 de diciembre de 1865, obtuvo su adhesi\u00f3n gozosa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el concilio Vaticano I se acercaba temi\u00f3 que el concilio sacara las consecuencias del Syllabus y que definiera como art\u00edculo de fe ciertas proposiciones afirmativas sobre la libertad  que afectaran al estado. Anim\u00f3 a los autores del manifiesto de Coblenza que expresaban dudas sobre la oportunidad de la cuesti\u00f3n de la infalibilidad y redact\u00f3 con el t\u00edtulo \u00abQuestions au futur concile\u00bb un gran n\u00famero de inquietantes quejas que hizo circular entre los obispos. Quiso insertar en el \u201cCorrespondant\u00bb 300 p\u00e1ginas sobre las causas de la decadencia espa\u00f1ola en las que atacaba a la \u00abCivilt\u00e0 Cattolica\u00bb, pero su intento fue rechazado por lo que Montalembert rompi\u00f3 sus relaciones con esa revista.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su carta al abogado Lallemand, publicada en la \u00abGazette do France\u00bb, el 7 de marzo de 1870 ten\u00eda el prop\u00f3sito de reconciliar su \u201cultramontanismo \u201canterior con su postura actual, que hab\u00eda sido calificada como galicanismo. En la carta hablaba de que \u201cel \u00eddolo que los te\u00f3logos laicos del absolutismo hab\u00edan levantado en el Vaticano\u201d. La impresi\u00f3n que dej\u00f3 esta carta, que el Abb\u00e9 Combalot calific\u00f3, en el p\u00falpito de San Andrea della Valle de obra de satan\u00e1s, estaba en la mente de Po IX cuando Montalembert muri\u00f3 el 13 de marzo de 1870 y no permiti\u00f3 que se celebrara un servicio p\u00fablico solemne en el Ara Coeli, aunque unos d\u00edas despu\u00e9s orden\u00f3 que se celebrara un oficio en Santa Mar\u00eda Transpontina, al que asisti\u00f3 el mismo, desde una de las galer\u00edas cerradas al p\u00fablico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su carta (publicad mucho despu\u00e9s) del 298 de septiembre de 1869 a M. Hyacinthe Loyson tratando de disuadirle de su intenci\u00f3n de abandonar la Iglesia es, en opini\u00f3n de M. Emile Ollivier \u00abuna de las m\u00e1s pat\u00e9ticas manifestaciones que han salido nunca del coraz\u00f3n humano\u201d. El futuro cardenal Perraud, al pronunciar el paneg\u00edrico de Montalembert en a Sorbona pudo decir que a pesar del atrevimiento de sus escritos \u00faltimos, estaban \u201cllenos de una noble pasi\u00f3n de amor a la Iglesia\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Montalembert, miembro de la Academia Francesa desde el 9 de enero de 1851 era orador e historiador. Ya en 1835 hab\u00eda intentado publicar una biograf\u00eda de S. Bernardo. En 1860 public\u00f3 con el t\u00edtulo de \u00abLes Moines d&#8217;Occident\u00bb, dos vol\u00famenes sobre el origen del monacato al que siguieron tres vol\u00famenes sobre los monjes en Inglaterra. Muri\u00f3 antes de llegar al per\u00edodo de S. Bernardo, aunque dej\u00f3 entre sus papeles un manuscrito titulado \u00abInfluence de l&#8217;ordre monastique sur la noblesse f\u00e9odale et la soci\u00e9t\u00e9 la\u00efque jusqu&#8217;\u00e0 la fin du XIe si\u00e0cle\u00bb, y otro sobre Gregorio VII y el conflicto de la investiduras, que fueron publicado en 1877 por  su  amigo Foisset  y su yerno el Vizconde de Meaux, convirti\u00e9ndose en el s\u00e9ptimo volumen de \u201clos Monjes de Occidente\u201d. Su obra sobre \u00abL&#8217;Avenir politique de l&#8217;Angleterre\u00bb, publicado en 1856 hace una brillante descripci\u00f3n de las instituciones parlamentarias de Inglaterra, al mismo tiempo que celebraba la marcha ascendente del catolicismo en el Imperio brit\u00e1nico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte Montalembert fue una de los escritores que m\u00e1s hizo para promover en Europa el gusto por el arte g\u00f3tico. Su cata a Victo Hugo sobre el \u201cVandalismo en Francia\u201d, publicada el 1 de marzo de 1833, caus\u00f3 una enorme impresi\u00f3n en todas partes ayudando a salvar muchos monumentos g\u00f3ticos de la inminente ruina. Auguste Reichensperger  y los cat\u00f3licos de la Prusia Renana aprovecharon las lecciones art\u00edsticas de Montalembert. En 1838 se dirigi\u00f3 clero franc\u00e9s una elocuente llamada en la que alababa la escuela alemana de Overbeck, y lamentaba que el arte cristiano franc\u00e9s estuviera infiltrado de paganismo. Se interes\u00f3 en la decr\u00e9pita situaci\u00f3n de la catedral de Notre Dame he hizo que los Pares de Francia votaran en 1845 una suma  de dinero para repararla. Su discurso sobre el vandalismo en las obras de arte, ante la misma asamblea el 27 de junio de 1847 denunci\u00f3 las demoliciones y restauraciones ignorantes que llevaban a cabo los arquitectos del gobierno, consiguiendo que las cosas cambiaran a mejor. En parte hay que agradecerle que en 1837 se estableciera el Comit\u00e9 Hist\u00f3rico de Monumentos y  Artes, encargado de preservar las obras de arte. Por otra parte, el clero dio tanto valor a sus opiniones art\u00edsticas que hasta monse\u00f1or Flagert, obispo de Bardstown en la lejana Kentucky le escribi\u00f3 pidi\u00e9ndole un plan para la catedral que pensaba edificar en Louisville.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Discursos de Montalembert se publicaron en tres vol\u00famenes y en otros tantos sus pol\u00e9micas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lecanuet Montalembert (3 vol., Paris, 1895-1905); DE MEAUX, Montalembert (Paris, 1900); FOLLIOLEY, Montalembert et Mgr Parisis (Paris, 1906); OLIPHANT, Memoir of Count de Montalembert (2 vols., London).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nGeorges Goyau.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTranscrito por Stefan Gigacz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CHARLES-FORBES-REN\u00c9, conde de MONTALEMBERT. 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