{"id":26097,"date":"2016-02-05T17:37:51","date_gmt":"2016-02-05T22:37:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/beata-sor-ana-de-los-angeles-monteagudo\/"},"modified":"2016-02-05T17:37:51","modified_gmt":"2016-02-05T22:37:51","slug":"beata-sor-ana-de-los-angeles-monteagudo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/beata-sor-ana-de-los-angeles-monteagudo\/","title":{"rendered":"BEATA SOR ANA DE LOS ANGELES MONTEAGUDO"},"content":{"rendered":"<p>\n      En 1985 tuvo lugar la inolvidable visita del Papa Juan Pablo II al Per\u00fa. En aquella oportunidad, ante miles y miles de peruanos, beatific\u00f3, esto es, proclam\u00f3 bienaventurada, a la primera que en Arequipa ha conseguido ese galard\u00f3n. Nadie como los santos ha sido m\u00e1s solidario, por eso te recordamos tanto en Arequipa, especialmente los d\u00edas 10 de cada mes. Guiado por la monumental obra de Dante ZEGARRA L\u00d3PEZ: Monasterio de Santa Catalina de Sena en Arequipa y Da. Ana de Monteagudo (Desa, Lima, 1985) y por la visita a tu incomparable campo de santificaci\u00f3n, tu monasterio, vamos a recordar lo m\u00e1s sobresaliente de tu dichosa vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque no se sabe con exactitud la fecha de su nacimiento, estar\u00eda comprendida entre los a\u00f1os 1602 y 1606. Fue la cuarta hija de los ocho del matrimonio formado por Sebasti\u00e1n de Monteagudo (natural de Villanueva de la Jara, Cuenca) y Francisca de Le\u00f3n (arequipe\u00f1a, hija del ex-corregidor Juan Ruiz de Le\u00f3n). Viv\u00edan en unas casas detr\u00e1s de las huertas y solares del convento de Nuestra Se\u00f1ora de las Mercedes. Su padre era comerciante, agricultor y due\u00f1o de una pulper\u00eda en el mismo domicilio, y despu\u00e9s cerca de la Plaza de Armas, frente al templo de la Compa\u00f1\u00eda. Era familiar del Santo Oficio o Inquisici\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los tres a\u00f1os fue entregada al Monasterio de Santa Catalina para ser educada por las religiosas. All\u00ed estuvo hasta los 11 a\u00f1os, momento en que se le retir\u00f3 para desposarla. Seg\u00fan el testimonio del capell\u00e1n del Monasterio, Marcos de Melia, tuvo una visi\u00f3n de Santa Catalina de Siena por la que un ni\u00f1o, Domingo, le mostraba el h\u00e1bito dominicano y le llev\u00f3 al convento. Una vez all\u00ed fue acogida con gran alegr\u00eda por sus maestros. Domingo se encarg\u00f3 de avisar a sus padres que se negaron a aceptar tal gesto; su madre lleg\u00f3 incluso a decir: \u00abVete all\u00e1 y no regreses m\u00e1s ni vuelvas a poner pie en esta casa\u00bb, neg\u00e1ndole la dote que tuvo que darle su hermano Francisco, futuro sacerdote.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como nombre religioso tom\u00f3 el de \u00ab\u00c1ngeles\u00bb y renunci\u00f3 todos sus derechos a favor de su hermano sacerdote. Tras la profesi\u00f3n p\u00fablica en 1619-1620 se dedic\u00f3 por entero a Dios a la edad de 13-14 a\u00f1os. La superiora era   D\u00aa Ana de los Angeles Guti\u00e9rrez, el obispo Pedro de Villag\u00f3mez. Las inundaciones de 9 de febrero de 1637 provocaron rogativas a Nuestra Se\u00f1ora de la Consolaci\u00f3n ante el peligro de inundarse el monasterio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1645 sor Ana formaba parte del Consejo de Madres en tiempos del priorato de Sor Juana de Sol\u00eds y tambi\u00e9n le toc\u00f3 ejercer como maestra de novicias. A fines de 1648 fue elegida priora por un per\u00edodo de tres a\u00f1os; tal evento fue motivo de burla y escarnio por parte de algunas religiosas que la consideraban pobre y sin capacidad para el mando. Sabemos sin embargo por el testimonio de la seglar Francisca de Monteagudo que su discurso de aceptaci\u00f3n del cargo maravill\u00f3 a todas. Nos narra Catalina de Cristo que en tal momento tom\u00f3 las llaves del convento, las puso delante del Crucifijo del Coro y pidi\u00f3 que le dieran otra responsabilidad puesto que consideraba que no ten\u00eda ni capacidad de hablar ni de escribir para acometer dignamente las obligaciones de priora. Tan acept\u00f3 cuando escuch\u00f3 la voz del Crucifijo: \u00abToma las llaves y gobierna, yo te ayudar\u00e9\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era tan pobre que ni h\u00e1bito \u00abdecente\u00bb ni medias ni zapatos ten\u00eda. Mar\u00eda de Gardenia, laica, natural de San Antonio de Esquilache, y que asisti\u00f3 a la santa en los \u00faltimos momentos de su vida, dio testimonio de que al d\u00eda siguiente recibi\u00f3 la visita celestial de santo Tom\u00e1s de Villanueva que le avis\u00f3 de la relajaci\u00f3n de alguna religiosa y la responsabilidad que ten\u00eda de reformarlas. Algunos aspectos susceptibles de reforma era el \u00abtraje de seculares\u00bb como las polleras adornadas con hilos de oro, plata y con seda que llevaban las monjas Marta de Zevallos y Francisca de la Cuadra. La priora recogi\u00f3 tales h\u00e1bitos y los quem\u00f3 en el horno del pan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sacerdote Marcos de Molina dir\u00e1 que \u00abtanta fue la molestia de las religiosas que aquella misma noche le obstruyeron la puerta de la celda con cuernos de carneros, de modo que al amanecer no pod\u00eda salir\u00bb. A tanto lleg\u00f3 que quisieron envenenar a la madre. El sacerdote le pregunt\u00f3 su situaci\u00f3n y recibi\u00f3 la siguiente respuesta: \u00absi algunas veces le vinieron impulsos de venganza, las reprimi\u00f3 para no sobrepasarse en lo que deb\u00eda hacer como superiora y aquellos que merec\u00edan el castigo trataban de mitig\u00e1rselo en cuando era posible, lo que muchas veces hizo que las religiosas aumentaran en su ira\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta la cocina\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De tales hechos tuvo conocimiento el obispo Pedro de Ortega. Alguna religiosa hasta lleg\u00f3 a quejarse de que la priora no les daba de comer. El prelado se present\u00f3 por sorpresa y se lleg\u00f3 hasta la cocina, all\u00ed encontr\u00f3 a sor Ana de los \u00c1ngeles preparando la comida. El obispo degust\u00f3 y aprob\u00f3 la comida. Pas\u00f3 al refectorio y comprob\u00f3 que las raciones eran abundantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Priora no tuvo temor en reclamar la puntual observancia de la Regla y las Constituciones que las monjas hab\u00edan profesado vivir. Debido a la austeridad impuesta a mediados de 1650 cay\u00f3 enferma siendo reemplazada por Ana de Tapia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tuvo una devoci\u00f3n especial por las almas del purgatorio que seg\u00fan sor Catalina de Cristo (Butr\u00f3n) fue motivada por un libro sobre San Nicol\u00e1s de Tolentino a quien ella procur\u00f3 imitar. Dej\u00f3 todo el dinero de sus leg\u00edtimas. As\u00ed contagi\u00f3 a sacerdotes que celebrasen misas. Sus predilectos eran las almas de los ind\u00edgenas. Sor Juana de Santo Domingo relat\u00f3 que Pedro Indio perdi\u00f3 las ovejas y, estando en la ciudad, se refiri\u00f3 el hecho a la santa indic\u00e1ndole d\u00f3nde deb\u00eda buscarlo. Tal devoci\u00f3n le llev\u00f3 &#8211; un d\u00eda de ayudado obligado- a decir a sor Juana de Santo Domingo: \u00abVe al torno que yo rezar\u00e9 a las almas del purgatorio para que traiga alimentos para comer. Al llegar all\u00e1 se encontr\u00f3 con la provisi\u00f3n de 8 panes, harina, queso y mantequilla\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una sobrina suya, Mar\u00eda de Pastrana, hija de su hermana Mariana y Gabriel L\u00f3pez de Pastrana, tuvo una hija de soltera, de Juan Alfonso de Bustamante, llevando una vida disoluta. A la edad de 25 a\u00f1os fue llamada por su t\u00eda, se arrepinti\u00f3 e incluso ingres\u00f3 en el monasterio como religiosa el 4 de abril de 1678, con el nombre de Mar\u00eda de la Concepci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece ser que ten\u00eda en su celda un gallo para -seg\u00fan su testimonio- recordar que al igual que san Pedro era una pecadora y que estaba muy necesitada de conversi\u00f3n. Su celda era muy sencilla y contaba con una frazada y un colch\u00f3n roto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varios prodigios relacionados con el anuncio de hasta 68 profec\u00edas que testificaron los obispos Pedro de Ortega, Gaspar de Villarroel y Fr. Juan de Almoguera. Uno de los prodigios fue el descubrir la presencia de un pintor que hab\u00eda sido introducido a escondidas por el Licenciado Diego de Vargas y al que reprendi\u00f3 pues \u00abun simple saco de huesos\u00bb no merec\u00eda nada y que \u00abestas cosas se dejan solo para las santas\u00bb. Al final de su vida qued\u00f3 ciega y con fuertes dolores de h\u00edgado con abundantes sudores. Cuando la visitaban besaba las manos con gran cari\u00f1o sinti\u00e9ndose indigna de tales visitas. La enfermedad lleg\u00f3 a producirles dolores de gargantea, profundos sopores, retenci\u00f3n de orina y altibajos de tensi\u00f3n. El 10 de enero de 1686 entregaba su alma a Dios con grandes signos sobrenaturales, entre otros, que pese a haber encalado su cuerpo para acelerar la corrupci\u00f3n, el obispo Antonio de Le\u00f3n comprob\u00f3 que estaba incorrupto. De la fama de su santidad da cumplida cuenta el propio serm\u00f3n f\u00fanebre pronunciado por el jesuita Juan Alonso de Zereceda. El milagro definitivo para su beatificaci\u00f3n fue el operado en Mar\u00eda Vera de Jaur\u00edn curada en 1931 de un tumor canceroso. Juan Pablo II, en su visita a Per\u00fa, la beatific\u00f3 el 2 de febrero de 1985, destacando lo siguiente:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn ella admiramos sobre todo a la cristiana ejemplar, la contemplativa, monja dominica del c\u00e9lebre monasterio de Santa Catalina, monumento de arte y de piedad del que los arequipe\u00f1os se sienten con raz\u00f3n orgullosos [&#8230;] Todos encontraron en ella un verdadero amor. Los pobres y humildes hallaron acogida eficaz; los ricos, comprensi\u00f3n que no escatimaba la exigencia de conversi\u00f3n; los Pastores encontraron oraci\u00f3n y consejo; los enfermos, alivio; los tristes, consuelo; los viajeros, hospitalidad; los perseguidos, perd\u00f3n; los moribundos, la oraci\u00f3n ardiente\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dr. Jos\u00e9 Antonio Benito\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Facultad de Teolog\u00eda Pontificia y Civil de Lima\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1985 tuvo lugar la inolvidable visita del Papa Juan Pablo II al Per\u00fa. En aquella oportunidad, ante miles y miles de peruanos, beatific\u00f3, esto es, proclam\u00f3 bienaventurada, a la primera que en Arequipa ha conseguido ese galard\u00f3n. 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