{"id":26120,"date":"2016-02-05T17:38:41","date_gmt":"2016-02-05T22:38:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/musica-sagrada-quirografo-de-juan-pablo-ii\/"},"modified":"2016-02-05T17:38:41","modified_gmt":"2016-02-05T22:38:41","slug":"musica-sagrada-quirografo-de-juan-pablo-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/musica-sagrada-quirografo-de-juan-pablo-ii\/","title":{"rendered":"MUSICA SAGRADA: QUIROGRAFO DE JUAN PABLO II"},"content":{"rendered":"<p>\n        En el centenario del Motu Proprio \u00abTra le sollecitudini\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por Juan Pablo II el 3 de diciembre, 2003\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducci\u00f3n de \u00abL&#8217;Osservatore Romano\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n1. Impulsado por el vivo deseo de \u00abmantener y procurar el decoro de la casa de Dios\u00bb, mi predecesor san P\u00edo X public\u00f3, hace cien a\u00f1os, el motu proprio Tra le sollecitudini, que ten\u00eda como objeto la renovaci\u00f3n de la m\u00fasica sagrada en las funciones del culto. Con \u00e9l quiso dar a la Iglesia indicaciones concretas en ese sector vital de la liturgia, present\u00e1ndolas \u00abcomo c\u00f3digo jur\u00eddico de la m\u00fasica sagrada\u00bb1. Tambi\u00e9n esa intervenci\u00f3n formaba parte del programa de su pontificado, que hab\u00eda sintetizado en el lema: \u00abInstaurare omnia in Christo\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El centenario de ese documento me brinda la oportunidad de recordar la importante funci\u00f3n de la m\u00fasica sagrada, que san P\u00edo X presenta como medio de elevaci\u00f3n del esp\u00edritu a Dios y como valiosa ayuda para los fieles en la \u00abparticipaci\u00f3n activa en los sacrosantos misterios y en la p\u00fablica y solemne oraci\u00f3n de la Iglesia\u00bb2.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La especial atenci\u00f3n que se ha de dedicar a la m\u00fasica sagrada, recuerda el santo Pont\u00edfice, deriva del hecho de que \u00abcomo parte integrante de la liturgia solemne, la m\u00fasica sagrada tiende a su mismo fin, el cual consiste en la gloria de Dios y la santificaci\u00f3n y edificaci\u00f3n de los fieles\u00bb3. Interpretando y expresando el sentido profundo del texto sagrado al que est\u00e1 \u00edntimamente unida, es capaz de \u00aba\u00f1adir m\u00e1s eficacia al texto mismo, para que (&#8230;) los fieles se preparen mejor a recibir los frutos de la gracia, propios de la celebraci\u00f3n de los sagrados misterios\u00bb4.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. El concilio Vaticano II utiliz\u00f3 este enfoque en el cap\u00edtulo VI de la constituci\u00f3n Sacrosanctum Concilium sobre la sagrada liturgia, donde se recuerda con claridad la funci\u00f3n eclesial de la m\u00fasica sagrada: \u00abLa tradici\u00f3n musical de la Iglesia universal constituye un tesoro de valor inestimable que sobresale entre las dem\u00e1s expresiones art\u00edsticas, principalmente porque el canto sagrado, unido a las palabras, constituye una parte necesaria o integral de la liturgia solemne\u00bb5. El Concilio recuerda, asimismo, que \u00ablos cantos sagrados han sido alabados tanto por la sagrada Escritura como por los Santos Padres y los Romanos Pont\u00edfices, quienes en los \u00faltimos tiempos, empezando por san P\u00edo X, han expuesto con mayor precisi\u00f3n la funci\u00f3n ministerial de la m\u00fasica sagrada en el servicio divino\u00bb6.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, continuando la antigua tradici\u00f3n b\u00edblica, a la que se atuvieron el mismo Se\u00f1or y los Ap\u00f3stoles (cf. Mt 26, 30; Ef 5, 19; Col 3, 16), la Iglesia, a lo largo de toda su historia ha favorecido el canto en las celebraciones lit\u00fargicas, proporcionando, seg\u00fan la creatividad de cada cultura, estupendos ejemplos de comentario mel\u00f3dico de los textos sagrados en los ritos tanto de Occidente como de Oriente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n ha sido constante la atenci\u00f3n de mis predecesores a este delicado sector, con respecto al cual han recordado los principios fundamentales que deben animar la producci\u00f3n de m\u00fasica sagrada, especialmente si est\u00e1 destinada a la liturgia. Adem\u00e1s del Papa san P\u00edo X, hay que recordar, entre otros, a los Papas Benedicto XIV, con la enc\u00edclica Annus qui (19 de febrero de 1749), P\u00edo XII, con las enc\u00edclicas Mediator Dei (20 de noviembre de 1947) y Musicae sacrae disciplina (25 de diciembre de 1955), y por \u00faltimo Pablo VI con sus luminosos pronunciamientos diseminados en m\u00faltiples intervenciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los padres del concilio Vaticano II no dejaron de reafirmar esos principios, con vistas a su aplicaci\u00f3n a las nuevas condiciones de los tiempos. Lo hicieron en un cap\u00edtulo espec\u00edfico, el sexto, de la constituci\u00f3n Sacrosanctum Concilium. El Papa Pablo VI provey\u00f3 despu\u00e9s a la traducci\u00f3n de esos principios en normas concretas, sobre todo por medio de la instrucci\u00f3n Musicam sacram, publicada, con su aprobaci\u00f3n, el 5 de marzo de 1967 por la entonces Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos. Es necesario referirse constantemente a esos principios de inspiraci\u00f3n conciliar para promover, en conformidad con las exigencias de la reforma lit\u00fargica, un desarrollo que est\u00e9, tambi\u00e9n en este campo, a la altura de la tradici\u00f3n lit\u00fargico-musical de la Iglesia. El texto de la constituci\u00f3n Sacrosanctum Concilium, en el que se afirma que la Iglesia \u00abaprueba y admite en el culto divino todas las formas art\u00edsticas aut\u00e9nticas dotadas de las debidas cualidades\u00bb7, encuentra los criterios adecuados de aplicaci\u00f3n en los n\u00fameros 50-53 de la instrucci\u00f3n Musicam sacram que he mencionado 8.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. En varias ocasiones tambi\u00e9n yo he recordado la valiosa funci\u00f3n y la gran importancia de la m\u00fasica y del canto para una participaci\u00f3n m\u00e1s activa e intensa en las celebraciones lit\u00fargicas9, y he destacado la necesidad de \u00abpurificar el culto de impropiedades de estilo, de formas de expresi\u00f3n descuidadas, de m\u00fasicas y textos desali\u00f1ados, y poco acordes con la grandeza del acto que se celebra\u00bb10, para asegurar dignidad y bondad de formas a la m\u00fasica lit\u00fargica.<br \/>\nDesde esta perspectiva, a la luz del magisterio de san P\u00edo X y de mis dem\u00e1s predecesores, y teniendo en cuenta en particular los pronunciamientos del concilio Vaticano II, deseo proponer de nuevo algunos principios fundamentales para este importante sector de la vida de la Iglesia, con la intenci\u00f3n de hacer que la m\u00fasica lit\u00fargica responda cada vez m\u00e1s a su funci\u00f3n espec\u00edfica.<br \/>\n4. De acuerdo con las ense\u00f1anzas de san P\u00edo X y del concilio Vaticano II, es preciso ante todo subrayar que la m\u00fasica destinada a los ritos sagrados debe tener como punto de referencia la santidad: de hecho, \u00abla m\u00fasica sagrada ser\u00e1 tanto m\u00e1s santa cuanto m\u00e1s estrechamente est\u00e9 vinculada a la acci\u00f3n lit\u00fargica\u00bb11. Precisamente por eso, \u00abno todo lo que est\u00e1 fuera del templo (profanum) es apto indistintamente para franquear sus umbrales\u00bb, afirmaba sabiamente mi venerado predecesor Pablo VI, comentando un decreto del concilio de Trento12, y precisaba que \u00absi la m\u00fasica \u2014instrumental o vocal\u2014, no posee al mismo tiempo el sentido de la oraci\u00f3n, de la dignidad y de la belleza, se impide a s\u00ed misma la entrada en la esfera de lo sagrado y de lo religioso\u00bb13. Por otra parte, hoy la misma categor\u00eda de \u00abm\u00fasica sagrada\u00bb ha ampliado hasta tal punto su significado, que incluye repertorios que no pueden entrar en la celebraci\u00f3n sin violar el esp\u00edritu y las normas de la liturgia misma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reforma llevada a cabo por san P\u00edo X tend\u00eda espec\u00edficamente a purificar la m\u00fasica de iglesia de la contaminaci\u00f3n de la m\u00fasica profana teatral, que en muchos pa\u00edses hab\u00eda contaminado el repertorio y la praxis musical lit\u00fargica. Tambi\u00e9n en nuestro tiempo se ha de considerar atentamente, como puse de relieve en la enc\u00edclica Ecclesia de Eucharistia, que no todas las expresiones de las artes figurativas y de la m\u00fasica son capaces de \u00abexpresar adecuadamente el Misterio, captado en la plenitud de la fe de la Iglesia\u00bb14. Por consiguiente, no todas las formas musicales pueden considerarse aptas para las celebraciones lit\u00fargicas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Otro principio enunciado por san P\u00edo X en el motu proprio Tra le sollecitudini, principio por lo dem\u00e1s \u00edntimamente relacionado con el anterior, es el de la bondad de las formas. No puede haber m\u00fasica destinada a la celebraci\u00f3n de los ritos sagrados que no sea antes \u00abarte verdadero\u00bb, capaz de tener la eficacia \u00abque se propone la Iglesia al admitir en su liturgia el arte de los sonidos\u00bb15.<br \/>\nY, sin embargo, esa cualidad por s\u00ed sola no basta, pues la m\u00fasica lit\u00fargica debe responder a sus requisitos espec\u00edficos: la plena adhesi\u00f3n a los textos que presenta, la consonancia con el tiempo y el momento lit\u00fargico al que est\u00e1 destinada, y la adecuada correspondencia a los gestos que el rito propone. En efecto, los diversos momentos lit\u00fargicos exigen una expresi\u00f3n musical propia, siempre id\u00f3nea para expresar la naturaleza propia de un rito determinado, ya proclamando las maravillas de Dios, ya manifestando sentimientos de alabanza, de s\u00faplica o incluso de tristeza por la experiencia del dolor humano, pero una experiencia que la fe abre a la perspectiva de la esperanza cristiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Conviene destacar que el canto y la m\u00fasica requeridos por la reforma lit\u00fargica deben responder tambi\u00e9n a exigencias leg\u00edtimas de adaptaci\u00f3n e inculturaci\u00f3n. Sin embargo, es evidente que toda innovaci\u00f3n en esta delicada materia debe respetar criterios peculiares, como la b\u00fasqueda de expresiones musicales que respondan a la implicaci\u00f3n necesaria de toda la asamblea en la celebraci\u00f3n y eviten, al mismo tiempo, cualquier concesi\u00f3n a la ligereza y a la superficialidad. Tambi\u00e9n se han de evitar, en general, las formas de \u00abinculturaci\u00f3n\u00bb elitistas, que introducen en la liturgia composiciones antiguas o contempor\u00e1neas que quiz\u00e1 tienen valor art\u00edstico, pero que utilizan un lenguaje incomprensible para la mayor\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, san P\u00edo X indic\u00f3 \u2014usando el t\u00e9rmino universalidad\u2014 otro requisito de la m\u00fasica destinada al culto: \u00abAun concedi\u00e9ndose a toda naci\u00f3n \u2014afirm\u00f3\u2014 que admita en sus composiciones religiosas aquellas formas particulares que constituyen el car\u00e1cter espec\u00edfico de su propia m\u00fasica, este debe estar de tal modo subordinado a los caracteres generales de la m\u00fasica sagrada, que ning\u00fan fiel procedente de otra naci\u00f3n experimente al o\u00edrla una impresi\u00f3n que no sea buena\u00bb16. En otras palabras, el \u00e1mbito sagrado de la celebraci\u00f3n lit\u00fargica jam\u00e1s debe convertirse en un laboratorio de experimentaciones o de pr\u00e1cticas compositivas y ejecutivas introducidas sin una esmerada verificaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Entre las expresiones musicales que responden mejor a las cualidades requeridas por la noci\u00f3n de m\u00fasica sagrada, especialmente de la lit\u00fargica, ocupa un lugar particular el canto gregoriano. El concilio Vaticano II lo reconoce como \u00abcanto propio de la liturgia romana\u00bb17 al que es preciso reservar, en igualdad de condiciones, el primer puesto en las acciones lit\u00fargicas con canto celebradas en lengua latina18. San P\u00edo X explic\u00f3 que la Iglesia lo \u00abhered\u00f3 de los antiguos Padres\u00bb, lo \u00abha conservado celosamente durante el curso de los siglos en sus c\u00f3dices lit\u00fargicos\u00bb y lo \u00absigue proponiendo a los fieles\u00bb como suyo, consider\u00e1ndolo \u00abcomo modelo acabado de m\u00fasica sagrada\u00bb19. Por tanto, el canto gregoriano sigue siendo tambi\u00e9n hoy elemento de unidad en la liturgia romana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya hab\u00eda hecho san P\u00edo X, tambi\u00e9n el concilio Vaticano II reconoce que \u00abno se excluyen de ninguna manera otros tipos de m\u00fasica sagrada, especialmente la polifon\u00eda, en la celebraci\u00f3n de los oficios divinos\u00bb20. Por tanto, es preciso examinar con esmero los nuevos lenguajes musicales, para experimentar la posibilidad de expresar tambi\u00e9n con ellos las inagotables riquezas del Misterio que se propone de nuevo en la liturgia y favorecer as\u00ed la participaci\u00f3n activa de los fieles en las celebraciones 21.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. La importancia de conservar e incrementar el patrimonio secular de la Iglesia induce a tener especialmente en cuenta una recomendaci\u00f3n espec\u00edfica de la constituci\u00f3n Sacrosanctum Concilium: \u00abPromu\u00e9vanse diligentemente las scholae cantorum, especialmente en las iglesias catedrales\u00bb22. A su vez, la instrucci\u00f3n Musicam sacram precisa la funci\u00f3n ministerial de la schola: \u00abEl coro, capilla musical o schola cantorum merece particular atenci\u00f3n por el servicio lit\u00fargico que cumple. Su tarea ha cobrado mayor importancia y relieve por las normas del Concilio que se refieren a la reforma lit\u00fargica; le corresponde cuidar la ejecuci\u00f3n debida de las partes propias, seg\u00fan los distintos g\u00e9neros de cantos, y favorecer as\u00ed la participaci\u00f3n activa de los fieles en el canto. Por tanto, (&#8230;) tiene que haber un coro o capilla musical o schola cantorum, formada cuidadosamente, en particular en las catedrales y dem\u00e1s iglesias mayores, en los seminarios y casas de estudio de los religiosos\u00bb23. La funci\u00f3n de la schola sigue siendo v\u00e1lida, pues desempe\u00f1a en la asamblea el papel de gu\u00eda y apoyo y, en ciertos momentos de la liturgia, tiene un papel espec\u00edfico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la buena coordinaci\u00f3n de todos \u2014el sacerdote celebrante y el di\u00e1cono, los ac\u00f3litos, los ministros, los lectores, el salmista, la schola cantorum, los m\u00fasicos, el cantor y la asamblea\u2014 brota el clima espiritual correcto que hace que el momento lit\u00fargico sea verdaderamente intenso, participado y provechoso. As\u00ed pues, el aspecto musical de las celebraciones lit\u00fargicas no puede dejarse ni a la improvisaci\u00f3n ni al arbitrio de las personas, sino que debe encomendarse a una direcci\u00f3n bien concertada, respetando las normas y las competencias, como fruto significativo de una adecuada formaci\u00f3n lit\u00fargica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Por tanto, tambi\u00e9n en este campo urge promover una s\u00f3lida formaci\u00f3n tanto de los pastores como de los fieles laicos. San P\u00edo X insist\u00eda particularmente en la formaci\u00f3n musical de los cl\u00e9rigos. Tambi\u00e9n el concilio Vaticano II hizo una recomendaci\u00f3n en este sentido: \u00abD\u00e9se mucha importancia a la ense\u00f1anza y a la pr\u00e1ctica musical en los seminarios, en los noviciados de religiosos y religiosas, y en las casas de estudios, as\u00ed como en los dem\u00e1s institutos y escuelas cat\u00f3licas\u00bb24.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa indicaci\u00f3n espera realizarse plenamente. Por consiguiente, considero oportuno recordarla, para que los futuros pastores puedan adquirir una adecuada sensibilidad tambi\u00e9n en este campo.<br \/>\nEn esa labor formativa desempe\u00f1an un papel especial las escuelas de m\u00fasica sagrada, que san P\u00edo X exhortaba a sostener y promover25, y que el concilio Vaticano II recomienda constituir donde sea posible26. Fruto concreto de la reforma de san P\u00edo X fue la erecci\u00f3n en Roma, en 1911, ocho a\u00f1os despu\u00e9s del motu proprio, de la \u00abPontificia Escuela superior de m\u00fasica sagrada\u00bb, que se convirti\u00f3 luego en el \u00abPontificio Instituto de m\u00fasica sagrada\u00bb. Adem\u00e1s de esta instituci\u00f3n acad\u00e9mica, ya casi centenaria, que ha prestado y presta un cualificado servicio a la Iglesia, hay muchas otras escuelas instituidas en las Iglesias particulares, que merecen ser sostenidas y potenciadas con vistas a un conocimiento y una ejecuci\u00f3n cada vez mejores de buena m\u00fasica lit\u00fargica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Habiendo reconocido y favorecido siempre la Iglesia el progreso de las artes, no hay que maravillarse de que, adem\u00e1s del canto gregoriano y la polifon\u00eda, admita en las celebraciones tambi\u00e9n la m\u00fasica m\u00e1s moderna, con tal de que respete tanto el esp\u00edritu lit\u00fargico como los verdaderos valores del arte. Por eso, se permite a las Iglesias en las diversas naciones valorizar, en las composiciones destinadas al culto, \u00abaquellas formas particulares que constituyen el car\u00e1cter espec\u00edfico de su propia m\u00fasica\u00bb27. En la l\u00ednea de mi santo Predecesor y de cuanto estableci\u00f3 m\u00e1s recientemente la constituci\u00f3n Sacrosanctum Concilium28, tambi\u00e9n yo, en la enc\u00edclica Ecclesia de Eucharistia, quise permitir las nuevas aportaciones musicales, mencionando, junto a las inspiradas melod\u00edas gregorianas, \u00ablos numerosos, y a menudo insignes, autores que se han afirmado con los textos lit\u00fargicos de la santa misa\u00bb29.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. En el siglo pasado, con la renovaci\u00f3n llevada a cabo por el concilio Vaticano II, se produjo un desarrollo especial del canto popular religioso, del que la Sacrosanctum Concilium dice: \u00abFom\u00e9ntese con empe\u00f1o el canto popular religioso, de modo que en los ejercicios piadosos y sagrados y en las propias acciones lit\u00fargicas puedan resonar las voces de los fieles\u00bb30. Este canto es particularmente apto para la participaci\u00f3n de los fieles no s\u00f3lo en las pr\u00e1cticas de devoci\u00f3n, \u00abseg\u00fan las normas y preceptos de las r\u00fabricas\u00bb31, sino tambi\u00e9n en la liturgia misma. En efecto, el canto popular constituye \u00abun v\u00ednculo de unidad y una expresi\u00f3n de alegr\u00eda de la comunidad en oraci\u00f3n, fomenta la proclamaci\u00f3n de la \u00fanica fe y da a las grandes asambleas lit\u00fargicas una solemnidad incomparable y sobria\u00bb32.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. Con respecto a las composiciones musicales lit\u00fargicas, hago m\u00eda la \u00abley general\u00bb, que san P\u00edo X formulaba en estos t\u00e9rminos: \u00abUna composici\u00f3n religiosa ser\u00e1 tanto m\u00e1s sagrada y lit\u00fargica cuanto m\u00e1s se acerque en aire, inspiraci\u00f3n y sabor a la melod\u00eda gregoriana, y ser\u00e1 tanto menos digna del templo cuanto m\u00e1s diste de este modelo supremo\u00bb33. Evidentemente, no se trata de copiar el canto gregoriano, sino m\u00e1s bien de hacer que las nuevas composiciones est\u00e9n impregnadas del mismo esp\u00edritu que suscit\u00f3 y model\u00f3 sucesivamente ese canto. S\u00f3lo un artista profundamente imbuido del sensus Ecclesiae puede intentar percibir y traducir en melod\u00eda la verdad del misterio que se celebra en la liturgia34. Desde esta perspectiva, escrib\u00ed en la Carta a los artistas: \u00ab\u00a1Cu\u00e1ntas piezas sagradas han compuesto a lo largo de los siglos personas profundamente imbuidas del sentido del misterio! Innumerables creyentes han alimentado su fe con las melod\u00edas que surgieron del coraz\u00f3n de otros creyentes y que han pasado a formar parte de la liturgia o que, al menos, son de gran ayuda para el decoro de su celebraci\u00f3n. En el canto la fe se experimenta como exuberancia de alegr\u00eda, de amor, de confiada espera en la intervenci\u00f3n salv\u00edfica de Dios\u00bb35.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es, pues, necesaria una renovada y profunda consideraci\u00f3n de los principios en que deben basarse la formaci\u00f3n y la difusi\u00f3n de un repertorio de calidad. S\u00f3lo as\u00ed se podr\u00e1 permitir a la expresi\u00f3n musical servir de manera apropiada a su fin \u00faltimo, que \u00abes la gloria de Dios y la santificaci\u00f3n de los fieles\u00bb36.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00e9 bien que tambi\u00e9n hoy existen compositores capaces de ofrecer, con este esp\u00edritu, su indispensable aportaci\u00f3n y su competente colaboraci\u00f3n para incrementar el patrimonio de la m\u00fasica al servicio de una liturgia vivida cada vez m\u00e1s intensamente. Les expreso mi confianza, unida a la exhortaci\u00f3n m\u00e1s cordial para que pongan todo su empe\u00f1o en acrecentar el repertorio de composiciones que sean dignas de la altura de los misterios celebrados y, al mismo tiempo, adecuadas a la sensibilidad actual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Por \u00faltimo, quisiera recordar una vez m\u00e1s lo que san P\u00edo X dispon\u00eda en el plano operativo, para favorecer la aplicaci\u00f3n efectiva de las indicaciones dadas en el motu proprio. Dirigi\u00e9ndose a los obispos, prescrib\u00eda que instituyeran en sus di\u00f3cesis \u00abcomisiones especiales de personas verdaderamente competentes en cosas de m\u00fasica sagrada\u00bb37. Donde se aplic\u00f3 la disposici\u00f3n pontificia, no faltaron los frutos. Actualmente son numerosas las comisiones nacionales, diocesanas e interdiocesanas que dan su valiosa aportaci\u00f3n a la preparaci\u00f3n de repertorios locales, tratando de realizar un discernimiento que tenga en cuenta la calidad de los textos y de las m\u00fasicas. Deseo que los obispos sigan secundando el compromiso de esas comisiones, favoreciendo su eficacia en el \u00e1mbito pastoral38.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la luz de la experiencia madurada durante estos a\u00f1os, para asegurar mejor el cumplimiento del importante deber de reglamentar y promover la sagrada liturgia, pido a la Congregaci\u00f3n para el culto divino y la disciplina de los sacramentos que intensifique la atenci\u00f3n, seg\u00fan sus finalidades institucionales39, al sector de la m\u00fasica sagrada lit\u00fargica, vali\u00e9ndose de las competencias de las diversas comisiones e instituciones especializadas en este campo, as\u00ed como de la aportaci\u00f3n del Instituto pontificio de m\u00fasica sagrada. En efecto, es importante que las composiciones musicales utilizadas en las celebraciones lit\u00fargicas respondan a los criterios oportunamente enunciados por san P\u00edo X y sabiamente desarrollados tanto por el concilio Vaticano II como por el magisterio sucesivo de la Iglesia. Desde esta perspectiva, conf\u00edo en que tambi\u00e9n las Conferencias episcopales realicen esmeradamente el examen de los textos destinados al canto lit\u00fargico40, y presten especial atenci\u00f3n a valorar y promover melod\u00edas que sean verdaderamente aptas para el uso sagrado41.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. Igualmente en el plano pr\u00e1ctico, el motu proprio, de cuya promulgaci\u00f3n se celebra el cent\u00e9simo aniversario, afronta tambi\u00e9n la cuesti\u00f3n de los instrumentos musicales que se pueden utilizar en la liturgia latina. Entre ellos, reconoce sin vacilaci\u00f3n la prioridad del \u00f3rgano de tubos, estableciendo oportunas normas sobre su uso42. El concilio Vaticano II acogi\u00f3 plenamente la orientaci\u00f3n de mi santo predecesor, estableciendo: \u00abT\u00e9ngase en gran estima en la Iglesia latina el \u00f3rgano de tubos como un instrumento musical tradicional, cuyo sonido puede a\u00f1adir un esplendor admirable a las ceremonias de la Iglesia, levantando poderosamente las almas hacia Dios y hacia las realidades celestiales\u00bb43.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, es preciso constatar que las composiciones actuales utilizan a menudo m\u00f3dulos musicales diversos, que no carecen de dignidad. En la medida en que ayuden a la oraci\u00f3n de la Iglesia, pueden constituir un valioso enriquecimiento. Con todo, es necesario vigilar a fin de que los instrumentos sean id\u00f3neos para el uso sagrado, convengan a la dignidad del templo, sean capaces de sostener el canto de los fieles y favorezcan su edificaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. Deseo que la conmemoraci\u00f3n del centenario del motu proprio Tra le sollecitudini, por intercesi\u00f3n de su santo autor, juntamente con la de santa Cecilia, patrona de la m\u00fasica sagrada, anime y estimule a cuantos se ocupan de este importante aspecto de las celebraciones lit\u00fargicas. Los cultivadores de la m\u00fasica sagrada, dedic\u00e1ndose con renovado impulso a un sector de tan vital importancia, contribuir\u00e1n a la maduraci\u00f3n de la vida espiritual del pueblo de Dios. Por su parte, los fieles, expresando de modo armonioso y solemne su fe con el canto, experimentar\u00e1n cada vez m\u00e1s a fondo su riqueza y se esforzar\u00e1n por traducir sus impulsos en los comportamientos de la vida diaria. As\u00ed, gracias al compromiso concorde de pastores de almas, m\u00fasicos y fieles, se podr\u00e1 alcanzar lo que la constituci\u00f3n Sacrosanctum Concilium califica como verdadero \u00abfin de la m\u00fasica sagrada\u00bb, es decir, \u00abla gloria de Dios y la santificaci\u00f3n de los fieles\u00bb44.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que tambi\u00e9n en esto sea ejemplo y modelo la Virgen Mar\u00eda, que supo cantar de modo \u00fanico, en el Magn\u00edficat, las maravillas que Dios realiza en la historia del hombre. Con este deseo, imparto a todos con afecto mi bendici\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado en Roma, junto a San Pedro, el 22 de noviembre, memoria de Santa Cecilia, del a\u00f1o 2003, vig\u00e9simo sexto de mi pontificado.<br \/>\n\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014<br \/>\n1 Pii X Pontificis Maximi Acta, vol. I, p. 77.<br \/>\n2 Ib.<br \/>\n3 Ib., n. 1, p. 78.<br \/>\n4 Ib.<br \/>\n5 Concilio ecum\u00e9nico Vaticano II, constituci\u00f3n sobre la sagrada liturgia Sacrosanctum Concilium, 112.<br \/>\n6 Ib.<br \/>\n7 Ib.<br \/>\n8 Cf. Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos, instrucci\u00f3n sobre la m\u00fasica en la sagrada liturgia Musicam sacram, 5 de marzo de 1967, nn. 50-53: AAS 59 (1967) 314-316.<br \/>\n9 Cf., por ejemplo, Discurso al Instituto pontificio de m\u00fasica sagrada en el 90\u00b0 aniversario de su fundaci\u00f3n, 19 de enero de 2001, n. 1: L&#8217;Osservatore Romano, edici\u00f3n en lengua espa\u00f1ola, 26 de enero de 2001, p. 4.<br \/>\n10 Audiencia general del 26 de febrero de 2003, n. 3: L&#8217;Osservatore Romano, edici\u00f3n en lengua espa\u00f1ola, 28 de febrero de 2003, p. 12.<br \/>\n11 Sacrosanctum Concilium, 112.<br \/>\n12 Discurso a los participantes en la asamblea general de la Asociaci\u00f3n italiana Santa Cecilia, 18 de septiembre de 1968: Insegnamenti VI (1968) 479.<br \/>\n13 Ib.<br \/>\n14 Juan Pablo II, carta enc\u00edclica Ecclesia de Eucharistia, 17 de abril de 2003, n. 50: AAS 95 (2003) 467.<br \/>\n15 Motu proprio Tra le sollecitudini, 2, p. 78.<br \/>\n16 Ib., pp. 78-79.<br \/>\n17 Sacrosanctum Concilium, 116.<br \/>\n18 Cf. Musicam sacram, 50.<br \/>\n19 Tra le sollecitudini, n. 3, p. 79.<br \/>\n20 Sacrosanctum Concilium, 116.<br \/>\n21 Cf. ib., 30.<br \/>\n22 Ib., 114.<br \/>\n23 Musicam sacram, 19.<br \/>\n24 Sacrosanctum Concilium, 115.<br \/>\n25 Cf. Tra le sollecitudini, 28, p. 86.<br \/>\n26 Cf. Sacrosanctum Concilium, 115.<br \/>\n27 Tra le sollecitudini, 2, p. 79.<br \/>\n28 Cf. Sacrosanctum Concilium, 119.<br \/>\n29 Ecclesia de Eucharistia, 49.<br \/>\n30 Sacrosanctum Concilium, 118.<br \/>\n31 Ib.<br \/>\n32 Juan Pablo II, Discurso al Congreso internacional de m\u00fasica sagrada, 27 de enero de 2001, n. 4: L&#8217;Osservatore Romano, edici\u00f3n en lengua espa\u00f1ola, 2 de febrero de 2001, p. 3.<br \/>\n33 Tra le sollecitudini, 3, p. 79.<br \/>\n34 Cf. Sacrosanctum Concilium, 112.<br \/>\n35 Juan Pablo II, Carta a los artistas, 4 de abril de 1999, n. 12: L&#8217;Osservatore Romano, edici\u00f3n en lengua espa\u00f1ola, 23 de abril de 1999, p. 11.<br \/>\n36 Sacrosanctum Concilium, 112<br \/>\n37 Tra le sollecitudini, 24, p. 85.<br \/>\n38 Cf. Juan Pablo II, carta apost\u00f3lica Vicesimus quintus annus, 4 de diciembre de 1988, 20: AAS 81 (1989) 916.<br \/>\n39 Cf. Juan Pablo II, constituci\u00f3n apost\u00f3lica Pastor bonus, 28 de junio de 1988, n. 65: AAS 80 (1988) 877.<br \/>\n40 Cf. Juan Pablo II, carta enc\u00edclica Dies Domini, 31 de mayo de 1998, n. 50: AAS 90 (1998) 745; Congregaci\u00f3n para el culto divino y la disciplina de los sacramentos, instrucci\u00f3n Liturgiam authenticam, 28 de marzo de 2001, n. 108: AAS 93 (2001) 719.<br \/>\n41 Cf. Institutio generalis Missalis Romani, editio typica III, 393.<br \/>\n42 Cf. Tra le sollecitudini, 15-18, p. 84.<br \/>\n42 Sacrosanctum Concilium, 120.<br \/>\n44 Ib., 112\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el centenario del Motu Proprio \u00abTra le sollecitudini\u00bb Por Juan Pablo II el 3 de diciembre, 2003 Traducci\u00f3n de \u00abL&#8217;Osservatore Romano\u00bb. 1. 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