{"id":26133,"date":"2016-02-05T17:39:02","date_gmt":"2016-02-05T22:39:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/napoleon-iii\/"},"modified":"2016-02-05T17:39:02","modified_gmt":"2016-02-05T22:39:02","slug":"napoleon-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/napoleon-iii\/","title":{"rendered":"NAPOLEON III"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">(Carlos-Luis-Napole\u00f3n)\n<\/p>\n<p>  Originalmente conocido como Luis Napole\u00f3n Bonaparte, Emperador de Francia, nacido en Paris el 20 de Abril de 1808 y muerto en Chiselhurst, Inglaterra el 6 de Enero de 1873; tercer hijo de Luis Bonaparte, Rey de Holanda y Hortencia de Beauharnais, hija de la Emperatriz Josefina. Luego de la ca\u00edda del Primer Imperio, Hortencia, quien hab\u00eda estado separada de su marido, llev\u00f3 a sus dos hijos a Ginebra, Aix in Saboya, Augburg, y luego (1824) al castillo de Arenenberg en Suiza.   Luis Bonaparte tuvo por tutor al acad\u00e9mico Le Bas, hijo de un miembro de la Convenci\u00f3n. El \u201cprincipio de las nacionalidades\u201d lo atrajo desde joven y junto a su hermano, tom\u00f3 parte en un intento  de insurrecci\u00f3n de los Estados de la Iglesia en 1831. Estando preparado para ir a Polonia,  escuch\u00f3 que los rusos hab\u00edan entrado a Varsovia.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la muerte del Duque de Reichstadt (1832) se vio a s\u00ed mismo como el heredero del Imperio Napole\u00f3nico. La prensa Republicana, involucrada en problemas con el gobierno de Luis Felipe, manifest\u00f3 cierta simpat\u00eda por Luis Napole\u00f3n. Aunque Casimir P\u00e9rir lo hab\u00eda expulsado de Francia en 1831, \u00e9l junto a algunos oficiales de Estraburgo intentaron, aunque fallaron, un golpe de estado (1836).\n<\/p>\n<p>  En tiempos de Napole\u00f3n, la Virgen Mar\u00eda se manifesto en Lourdes. El pr\u00edncipe Imperial, que estaba gravemente enfermo san\u00f3 luego de haber tomado el agua del manantial reci\u00e9n brotado]]En su libro, \u201cIdeas Napole\u00f3nicas\u201d, publicada en 1838 aparece como el ejecutor testamentario de Napole\u00f3n I y un reformista social neto. Su intento fue parado en Bolo\u00f1a en Agosto de 1840, resultando en una sentencia de prisi\u00f3n perpetua  empero su defensa en manos de Berryer. Mientras estuvo en la prisi\u00f3n de Ham en 1846, escribi\u00f3 entre otros panfletos, uno de \u201cExtinci\u00f3n de la Indigencia\u201d. Escap\u00f3 de Ham en 1846. Luego de la Revoluci\u00f3n de 1848, volvi\u00f3 a Paris constituy\u00e9ndose en miembro de la Asamblea Constituyente y finalmente fu\u00e9 elegido Presidente de la Rep\u00fablica por 5.562.834 votos en Diciembre de 1848.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Presidencia de Luis Napole\u00f3n\n<\/p>\n<p>  Napole\u00f3n III en su mayor gloriaAntes de su elecci\u00f3n, Luis Napole\u00f3n se relacion\u00f3 con Montalembert en relaci\u00f3n con la libertad de ense\u00f1anza y la restauraci\u00f3n de P\u00edo IX quien hab\u00eda sido llevado a Gaeta por la Revoluci\u00f3n Romana. Cuando la expedici\u00f3n del General Oudinot hizo su ataque directo sobre la Rep\u00fablica Romana en Abril de 1849 y la Asamblea Constituyente pas\u00f3 una resoluci\u00f3n de protesta (7 de Mayo de 1849) una carta de Luis Napole\u00f3n a Oudinot le solicit\u00f3 persistir en su empresa y le asegur\u00f3 refuerzos. (8 de Mayo de 1849); sin embargo, al mismo tiempo, Luis Napole\u00f3n envi\u00f3 a Fernando de Lesseps a Roma para negociar con Mazzini un acuerdo luego de ser desautorizado. De esta manera, las dificultades del futuro emperador se revelaron desde el principio; el deseaba prescindir de las susceptibilidades religiosas de los Cat\u00f3licos franceses y evitar ofender las susceptibilidades nacionales de los revolucionarios italianos \u2013 un doble esp\u00edritu que explica bastante una inconsistencia y tambi\u00e9n el fracaso en la pol\u00edtica religiosa del Imperio. \u201cMientras m\u00e1s estudiamos su car\u00e1cter, m\u00e1s  perplejos quedamos\u201d, escribe su historiador, de la Gorce. La historia de Oudinot (29 de Junio de 1849) hab\u00eda aplastado la Rep\u00fablica Romana y Napole\u00f3n, ignorando la decidida mayor\u00eda de Cat\u00f3licos en la Asamble Legislativa elegida el 18 de Mayo, envi\u00f3 al Coronel Ney el 18 de Agosto de 1849 una especie de manifiesto en el cual pide a P\u00edo IX una amnist\u00eda general, la secularizaci\u00f3n de su administraci\u00f3n, el establecimiento del C\u00f3digo Napole\u00f3nico y un Gobierno Liberal. Bajo moci\u00f3n de Montalembert, la Asamblea Legislativa vot\u00f3 la aprobaci\u00f3n del \u201cMotus Propio\u201d del 12 de Septiembre por el cual P\u00edo IX promete reformas sin dejar pasar todas las demandas imperativas del presidente. Este estaba insatisfecho y oblig\u00f3 al Gabinete de Falloux a renunciar; aunque muy luego estaba trabajando con toda la influencia de su posici\u00f3n por el paso de la Ley Falloux sobre libertad de ense\u00f1anza \u2013 una ley que significaba un gran \u00e9xito para los cat\u00f3licos \u2013 mientras, en el transcurso de sus viajes por Francia su trato deferente con los obispos era extremadamente notable.  Y cuando por medio del Coup D\u2019Etat del 2 de Diciembre de 1851, Luis Napole\u00f3n disuelve la Asamblea y por el plebiscito apel\u00f3 al pueblo franc\u00e9s buscando justicia al acto, muchos cat\u00f3licos siguiendo a Montalembert y a Luis Veuillot, decidieron en su favor; el pr\u00edncipe-presidente obtuvo 7.481.231 votos (21 de Noviembre de 1852).   El Dominico Lacordaire, el Jesuita Ravignan y el Obispo Dupanloup fueron mas reservados en su actitud. Lacordaire fue al punto de decir: \u201cSi Francia se acostumbra a este orden de cosas, nos movemos r\u00e1pidamente hacia el Imperio Inferior\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Per\u00edodo Dictatorial del Imperio, 1852-60\n<\/p>\n<p>Los primeros actos del nuevo gobierno eran decididamente favorables a la Iglesia. Por medio del \u201cDecreto Ley\u201d del 31 de Enero de 1852, las congregaciones femeninas, las cuales solo pod\u00edan ser autorizadas por un acto legislativo, eran autorizables a trav\u00e9s de simples decretos.  Una gran cantidad de obispos y sacerdotes consideraron con j\u00fabilo el d\u00eda que Luis Napole\u00f3n fue proclamado emperador y el d\u00eda de su matrimonio (30 de Enero de 1853) con la espa\u00f1ola Eugenia de Montijo quien parec\u00eda asegurar el futuro de la dinast\u00eda. En ese mismo momento, Dupanloup, menos optimista, public\u00f3 una carta pastoral sobre la libertad de la Iglesia, mientras Montalembert comenz\u00f3 a percibir s\u00edntomas que lo hicieron temer que la Iglesia no siempre tendr\u00eda razones para congratularse con el nuevo orden.   Por algunos a\u00f1os, la Iglesia goz\u00f3 de efectiva libertad: los obispos ten\u00edan sus s\u00ednodos a su gusto; el presupuesto de la adoraci\u00f3n p\u00fablica fue bienvenido; los cardenales se sentaron en el Senato como por derecho; las autoridades civiles aparecieron en procesiones religiosas; se dieron misiones; de 1852-60 el Estado reconoci\u00f3 982 nuevas comunidades de mujeres; instituciones educacionales primarias y secundarias bajo control eclesi\u00e1stico aumentaron su n\u00famero, mientras en 1852, Peres Petetot y Gratry fundaron el Oratorio como un centro Cat\u00f3lico de ciencia y filosof\u00eda. Cat\u00f3licos como S\u00e9gur, Cornudet, Baudon, Cochin, y el vizconde Vicomte de Melun fundaron muchas instituciones de caridad bajo protecci\u00f3n del Estado.   ]]Napole\u00f3n III estaba ansioso que P\u00edo IX consintiera en su coronaci\u00f3n en Notre Dame. Esta petici\u00f3n lo hizo preferido por Mgr. De S\u00e9gur, auditor de la Rota y P\u00edo IX explic\u00f3 que, si Napole\u00f3n III era coronado, tambi\u00e9n podr\u00eda ser obligado a ir y coronar a Francisco Jos\u00e9 de Austria,  insinuando, al mismo tiempo, que Napole\u00f3n pod\u00eda ir a Roma; as\u00ed dio a entender que, si el emperador estaba dispuesto a suprimir los Art\u00edculos Org\u00e1nicos, el Papa, podr\u00eda ser capaz de acceder a su petici\u00f3n al fin de tres meses.   Emperador Maximiliano de M\u00e9xicoP\u00edo IX tambi\u00e9n dese\u00f3 que Napole\u00f3n hiciera que los Domingos fuera un d\u00eda de descanso obligatorio y abrog\u00f3 por la necesidad legal del matrimonio civil previo a la ceremonia religiosa. Luego de dos a\u00f1os de negociaciones, el emperador se dio por vencido con su idea (1854) pero despu\u00e9s sus relaciones con la Iglesia parecieron ser menos cordiales. La Bula por la cual P\u00edo IX defini\u00f3 la Inmaculada Concepci\u00f3n fue admitida en Francia de mala gana, y luego de una viva oposici\u00f3n por parte del Consejo de Estado (1854).   Escudo Imperial de M\u00e9xicoDreux Br\u00e9z\u00e9, Obispo de Moulins, fue denunciado por el Consejo de Estado por infringir los Art\u00edculos Org\u00e1nicos mientras el \u201cCorrespondiente\u201d y el \u201cUnivers\u201d, habiendo defendido al obispo, fueron rigurosamente intervenidos por las autoridades.   La pol\u00edtica exterior de Napole\u00f3n III le cost\u00f3 la vida a MaximilianoFinalmente, el regreso de la Cour de Cassation (Corte de Apelaciones) del ex procurador general, Dupin, quien hab\u00eda renunciado en 1852, fue visto como una victoria de las ideas Gallicas. La guerra de Crimea (1853-56) fue llevada a cabo por Napole\u00f3n en alianza con Inglaterra para verificar la agresi\u00f3n rusa en direcci\u00f3n a Turqu\u00eda. La Caida de Sebastopol el 8 de Septiembre de 1855, oblig\u00f3 a Alejandro II a firmar el Tratado de Paris (1856).  El retiro de las tropas francesas de la pen\u00ednsula it\u00e1lica trajo como consecuencia el fin del poder temporal del papa En esta guerra, Piedmont, gracias a su ministro Cavour, tuvo parte tanto militar como diplom\u00e1tica; por primera vez Piedmont fue tratado como uno de los Grandes Poderes. Despu\u00e9s de todo, la Cuesti\u00f3n Italiana le interesaba m\u00e1s al emperador  que a ninguno y sobre este terreno, las dificultades estaban a punto de alzarse entre el y la Iglesia.  Sitio de Sebastopol A principios de 1856, Napole\u00f3n sab\u00eda, a trav\u00e9s de Cavour, que el programa piedmont\u00e9s involucraba el desmembramiento de los Estados Pontificios; bajo instigaciones del Gobierno franc\u00e9s, el Congreso de Paris expres\u00f3 su deseo que el Papa liderara reformas liberales, y las tropas francesas y austriacas deb\u00edan dejar luego los territorios. El atentado contra la vida del emperador por el italiano Orsini (14 de Enero de 1858) puso en movimiento una pol\u00edtica severa de represi\u00f3n (\u201cLey de Seguridad General\u201d y procedimientos contra Proudhon, el socialista).<br \/>\n  Napol\u00e9on III, vencido en Sed\u00e1n, dialoga con su vencedor Otto von BismarkPero la carta que Orsini escribi\u00f3 desde la prisi\u00f3n a Napole\u00f3n, diciendo que estaba bien darle la libertad a 25 millones de italianos, hizo gran impresi\u00f3n sobre la imaginaci\u00f3n del emperador. Pietri, el prefecto de la polic\u00eda obtuvo de Orsini otra carta, solicitando a sus amigos pol\u00edticos la renuncia a todo m\u00e9todo violento, bajo el entendido que la emancipaci\u00f3n de Italia era el precio que hab\u00eda que pagar por esta declaraci\u00f3n. Desde ese entonces, Napole\u00f3n tuvo como activo deseo, ver la unidad Italiana.  Napole\u00f3n III en su lecho de muerte El 21 de Julio de 1858, tuvo una entrevista con Cavour en Plombi\u00e9res. Hab\u00edan acordado entre ellos que Francia y Piedmont deb\u00edan sacar a los austriacos de Italia y que Italia deb\u00eda convertirse en una confederaci\u00f3n bajo reinado del Rey de Cerde\u00f1a, aunque el Papa deb\u00eda ser su presidente honorario. Como resultado de esta entrevista sobrevino la Guerra Italiana.   La Inmaculada Concepci\u00f3n se apareci\u00f3 en Lourdes en tiempos de Napole\u00f3n III<br \/>\nEn este guerra, la opini\u00f3n p\u00fablica fue aleccionada por una serie de art\u00edculos en \u00f3rganos Liberales y de gobierno  &#8212; el \u00abSi\u00e9cle\u00bb, \u00abPresse\u00bb, y \u00abPatrie\u00bb &#8212; por los art\u00edculos de Edmond About  sobre la administraci\u00f3n pontificia, publicada en el \u00abMoniteur\u00bb, y por panfletos an\u00f3nimos \u201cEl Emperador Napole\u00f3n III y la Italia\u00bb (realmente el trabajo de  Arturo de la Gu\u00e9ronni\u00e9re), el cual denunciaba el esp\u00edritu de oposici\u00f3n a la reforma mostrada por los gobiernos italianos.   Bernadette Soubirous, vidente de la Virgen Gloriosa y BeniditaLos Cat\u00f3licos intentaron obtener de Napole\u00f3n, la seguridad que \u00e9l no ayudar\u00eda a los enemigos de P\u00edo IX. En la Casa de los Representativos (Cuerpos Legislativos), el republicano Jules Favre pregunt\u00f3: \u00bfSi el gobierno de los cardenales es destituido, debemos nosotros derramar la sangre de los romanos para restaurarlos? Y el ministro Baroche no respondi\u00f3 (26 de Abril de 1859). Pero Napole\u00f3n, en su proclama anunciando su partida a Italia el 10 de Mayo de 1859, declar\u00f3 que iba a empujar Italia hasta el Adri\u00e1tico y que el poder del Papa permanecer\u00eda intacto. Las victorias de las tropas francesas en Magenta (4 de Junio de 1859) y Solferino (24 de Junio de 1859) coincidieron con los movimientos de insurrecci\u00f3n contra la autoridad papal. Los Cat\u00f3licos estaban alarmados y tambi\u00e9n el emperador; quien no pod\u00eda aparecer como c\u00f3mplice de estos movimientos y el 11 de Julio firm\u00f3 el tratado de Villafranca. Austria cedi\u00f3 Lombard\u00eda a Francia y Francia retrocedi\u00f3 a Cerde\u00f1a. Venecia pertenec\u00eda a\u00fan a Austria, pero podr\u00eda formar parte de la Confederaci\u00f3n Italiana que estar\u00eda bajo la presidencia honoraria del Papa. Al Papa se le solicitar\u00eda introducir las reformas indispensables en su estado. En Noviembre de 1859, en Zurich, estos preliminares tomaron cuerpo en un tratado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni el Papa ni los Italianos estaban satisfechos con el emperador. Por un lado, el Papa no agradeci\u00f3 a Napole\u00f3n por sus insinuaciones sobre la forma de gobernar la Romagna y un panfleto elocuente de la pluma de Dupanloup denunci\u00f3 los esquemas que amenazaban al Papa. Por otro lado, era claro para los italianos que el emperador hab\u00eda  vacilado ante la insurrecta Italia tan lejos como en el Adri\u00e1tico. Napole\u00f3n hab\u00eda so\u00f1ado con  montar los asuntos de Italia por medio de un congreso y, el panfleto de Arturo de la Gu\u00e9ronni\u00e9re donde por adelantado demandaba de P\u00edo IX la rendici\u00f3n a su poder temporal. El 1\u00b0 de Enero de 1860, P\u00edo IX denunci\u00f3 este panfleto como un \u201cmonumento a la hipocres\u00eda\u201d y el 9 de Enero contest\u00f3 con un rechazo formal una carta de Napole\u00f3n donde se le aconsejaba rendir sus Legaciones. Unos meses despu\u00e9s, las mismas Legaciones se unieron a Piedmont mientras Napole\u00f3n, haciendo a Thouvenel su ministro de asuntos externos y negociando con Cavour la adjudicaci\u00f3n de Miza y Savoya a Francia, prob\u00f3 que \u00e9l era m\u00e1s devoto a las aspiraciones de Piedmont que al poder temporal del Papa.. Mientras tanto, los cat\u00f3licos de Francia comenzaron violentas campa\u00f1as de prensa bajo el liderazgo de \u201cUnivers\u201d y del \u201cCorrespondant\u201d. El 24 de Enero de 1869, el \u201cUnivers\u201d fue suprimido. . El ministro de estado, Billaut persigui\u00f3 las publicaciones cat\u00f3licas y las expresiones del pulpito se juzgaron sediciosas. Para estar seguro, Baroche el 2 de Abril anunci\u00f3 en los Cuerpos Legislativos que las tropas francesas no dejar\u00edan Roma tanto tiempo ya que el papa era incapaz de defenderse a s\u00ed mismo. Pero Napole\u00f3n, solo que muy ansioso para sacar a sus tropas, en un momento pens\u00f3 en reemplazarlas por tropas Napolitanas y entonces propuso a P\u00edo IX, aunque en vano, que los Poderes de la segunda orden deb\u00edan ser inducidas a organizar un cuerpo de tropas papales, pagadas por todos los estado cat\u00f3licos en conjunto.  P\u00edo IX, por otro lado, permiti\u00f3 a Mgr. De M\u00e9rode elevar una apelaci\u00f3n a la aristocracia francesa y Belga para la formaci\u00f3n de cuerpos especiales de tropas pontificias que permitir\u00edan al papa hacer sin los soldados del emperador. Entre estos soldados del papa hab\u00edan un gran n\u00famero de Legitimistas Franceses; Su comandante,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lamerici\u00e9re, siempre hab\u00eda sido un  adversario del r\u00e9gimen imperial. Napole\u00f3n III estaba anonadado y orden\u00f3 a su embajador en Roma entrar en negociaciones por el retiro de las tropas francesas: el 11 de Mayo de 1860 se decidi\u00f3 que dentro de tres meses, los soldados dados al Papa por Napole\u00f3n III deb\u00edan regresar a Francia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, mientras tanto se abri\u00f3 la campa\u00f1a de Garibaldi en Sicilia y Calabria. Farsini y Cialdini, enviados por Cavour a Napole\u00f3n, le mostraron (28 de Agosto) la urgente necesidad de contener la revoluci\u00f3n italiana, que Garibaldi estaba a punto a marchar a Roma y que Francia deb\u00eda dejar a Piedmont la tarea de preservar el orden en Italia, para cuyo prop\u00f3sito deb\u00eda autorizarse a los piedmonteses cruzar los territorios pontificios al punto de alcanzar la frontera Napolitana. \u201cAct\u00faen r\u00e1pido\u201d dijo el emperador y \u00e9l mismo dej\u00f3 Francia, viajando por C\u00f3rcega y Algeria, mientras las tropas piedmonteses invad\u00edan Umbr\u00eda y Marches, derrotando las tropas de Lamorici\u00e9re en Castelfidardo, capturaron Ancona y ocuparon todos los estados de la Iglesia excepto Roma y la provincia de Viterbo. P\u00fablicamente, Napole\u00f3n advirti\u00f3 a V\u00edctor Emmanuel que, si atacaba al Papa sin leg\u00edtima provocaci\u00f3n, Francia se ver\u00eda obligada a oponersele; retir\u00f3 a su ministro de Tur\u00edn, dejando a cambio solo un encargado de asuntos quien fue un mero espectador de esa serie de eventos que, en febrero de 1861 terminaron con la proclamaci\u00f3n de V\u00edctor Emmanuel como Rey de Italia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expedici\u00f3n a Siria en 1859 donde 80.000 tropas francesas fueron a liberar a los Cristianos Maronitas, quienes hab\u00edan sido masacrados por los Drusos con el consentimiento de los Turcos, las dos expediciones a China (1857 y 1860) en cooperaci\u00f3n con Inglaterra, las cuales resultaron, entre otras cosas, en la restauraci\u00f3n a los Cristianos de sus establecimientos religiosos, y la expedici\u00f3n conjunta de Francia y Espa\u00f1a (1858-62) contra el Imperio Anamese, la cual veng\u00f3 la persecuci\u00f3n de los Cristianos en Amman y termin\u00f3 con la conquista de Cochin China por Francia, m\u00e9rito de las armas francesas para gratitud de la Iglesia. Aunque la actitud de Napole\u00f3n III en relaci\u00f3n con el asunto italiano hab\u00eda causado gran dolor entre los Cat\u00f3licos. Falloux, en su art\u00edculo titulado \u201cantecedentes y consecuencias de la situaci\u00f3n actual\u201d publicado en el \u201cCorrespondant\u201d implic\u00f3 que Napole\u00f3n era c\u00f3mplice en la revoluci\u00f3n italiana. Las asociaciones cat\u00f3licas formadas para recolectar suscripciones para beneficiar al Papa, fueron suprimidas y P\u00edo IX en su alocuci\u00f3n consistorial del 17 de Diciembre de 1860, acus\u00f3 al emperador de haber \u201cfingido\u201d su protecci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Per\u00edodo Liberal del Imperio, 1860-70\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este tiempo, el emperador, por decreto del 24 de Noviembre de 1860 hizo su primera concesi\u00f3n a la Oposici\u00f3n y a la ideas Liberales, otorgando mas independencia y poder de iniciativa a la Legislatura. Pero la oposici\u00f3n liberal no fue desarmada, y el descontento cat\u00f3lico fue agravado por su pol\u00edtica italiana. El emperador contest\u00f3 a P\u00edo IX publicando el libro de Gu\u00e9ronni\u00e9re, \u201cLa Francia, Toma y la Italia\u201d una violenta acusaci\u00f3n de Roma. El entonces obispo Pie de Poitiers public\u00f3 su cargo pastoral en el cual las palabras \u201cLavetes mains O Pilate\u201d (L\u00e1vate las manos, Oh Pilatos) estaban dirigidas a Napole\u00f3n III. En el Senado, una enmienda en favor del poder temporal del Papa fue perdida por una peque\u00f1a mayor\u00eda; en los Cuerpos Legislativos, un tercio de los diputados se declararon por la causa pontificia. El emperador asever\u00f3 sus simpat\u00edas italianas m\u00e1s y m\u00e1s claramente: en Junio de 1862, reconoci\u00f3 el nuevo reinado; envi\u00f3 un embajador a Tur\u00edn y a Roma dos partisanos de la unidad Italiana; y us\u00f3 su influencia con Rusia y Prusia para buscar su reconocimiento del Reino de Italia. Un s\u00edntoma notable del cambio de los sentimientos del emperador hacia la Iglesia fue la circular de Enero de 1862 por el cual Persigny todas las sociedades de San Vicente de Paul disueltas. Acto seguido al derrumbe por Garibaldi de los Estados Pontificios, el cual hab\u00eda sido detenido por sus derrotas en Aspramonte el 29 de Agosto de 1862, el General Durando, ministros de Asuntos externos del gabinete de Ratazzi, declar\u00f3 en una circular que \u201ctoda la naci\u00f3n italiana exige su capital\u201d. De \u00e9ste modo,  los italianos proclamaban su anhelo por estar instalados en Roma. Temiendo que en las pr\u00f3ximas elecciones legislativas, los cat\u00f3licos pudiese amotinarse del partido imperial, Napole\u00f3n s\u00fabitamente manifest\u00f3 sentimientos mucho m\u00e1s fr\u00edos por Italia. La influencia cat\u00f3lica de la emperatriz dobl\u00f3 la mano de la influencia anticat\u00f3lica del Pr\u00edncipe Napole\u00f3n. Thouvenel fue reemplazado por Drouin de Lhuys (15 de Octubre de 1862), a quien se le pidi\u00f3 una declaraci\u00f3n concisa que el Gobierno Franc\u00e9s no ten\u00eda intenciones actuales de tomar ninguna acci\u00f3n como consecuencia de la circular de Durando, trayendo as\u00ed como consecuencia, la ca\u00edda del gabinete de Ratazzi en Italia. Un gran n\u00famero de Cat\u00f3licos recuper\u00f3 su confianza en Napole\u00f3n; empero result\u00f3 una alianza pol\u00edtica entre cierto n\u00famero de Cat\u00f3licos liberales, devotos a la causa de la Realeza y miembros  partido Republicano, y  en Junio de 1863 regresaron 35 miembros de la Oposici\u00f3n a la Camara, la mayor\u00eda hombres de gran habilidad. Los republicanos y monarquistas, librepensadores y cat\u00f3licos se agruparon alrededor de Thiers, quien hab\u00eda sido ministro de Luis Felipe y quien gan\u00f3 la confianza de los Cat\u00f3licos al pronunciarse un\u00edvocamente en favor de los poderes temporales. Empero la alianza entre Republicanos que quer\u00edan que Napole\u00f3n se desistiera de su protecci\u00f3n del poder temporal y los cat\u00f3licos que pensaban que el no los hab\u00eda protegido demasiado, no pod\u00eda ser muy estable. Desde 1862 a 1864 el emperador no hizo nada con relaci\u00f3n a Italia que pudiera causar intranquilidad a P\u00edo IX. En esos momentos, el estaba ocupado con las primeras etapas de la Guerra Mejicana, en la cual hab\u00eda sido muy imprudente al permitirse su intervenci\u00f3n. Cuatro a\u00f1os de lucha contra el Presidente Ju\u00e1rez estaban destinados a terminar con la evacuaci\u00f3n de M\u00e9jico por las tropas francesas a principios de 1867 y la ejecuci\u00f3n de Maximiliano, hermano del emperador de Austria, que Francia hab\u00eda causado por ser proclamado Emperador de M\u00e9jico. La impresi\u00f3n creada por este desastre aument\u00f3 notablemente la fortaleza de la Oposici\u00f3n en Francia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las negociaciones entre Napole\u00f3n III e Italia, recomenzaron en 1864 cuando el Gobierno italiano  suplic\u00f3 al emperador poner fin a la ocupaci\u00f3n francesa de los Estado Pontificios. La Convenci\u00f3n del 15 de Septiembre de 1864 oblig\u00f3 a Italia retener el ataque de las actuales posesiones de la Santa Sede y, por el contrario, de defenderlas, mientras Francia promet\u00eda el retiro de sus tropas dentro del periodo de no m\u00e1s de dos a\u00f1os, con la organizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito del Papa. Este arreglo caus\u00f3 profundo pesar en el Vaticano; P\u00edo IX lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n que Napole\u00f3n se preparaba a abandonar a los Estados de la Iglesia a merced de los Italianos. La protesta diplom\u00e1tica con la cual el gobierno del emperador contest\u00f3 al Syllabus, fue su prohibici\u00f3n de la circulaci\u00f3n de tal documento y el proyecto de Duruy de organizar la educaci\u00f3n primaria sin la concurrencia de la Iglesia, lo que caus\u00f3 insatisfacci\u00f3n entre Roma y los Cat\u00f3licos. El discurso de Thiers contra la unidad de Italia, denunciando la imprudencia de la pol\u00edtica Imperial, fue vigorosamente aplaudida por los fieles simpatizantes de la Santa Sede. Napole\u00f3n III siempre presa de la indecisi\u00f3n, no dudaba en cuestionarse cada ciertos tiempo, si su pol\u00edtica era o no la m\u00e1s adecuada, pero las circunstancias que \u00e9l mismo hab\u00eda creado, lo arrastraban. A finales de 1864, pens\u00f3 en negociar una alianza entre las Cortes de Berl\u00edn y Tur\u00edn contra Austria de manera de permitir a Italia tomar posesi\u00f3n de Venecia. Habiendo pavimentado el camino a la unidad italiana, estaba inaugurando una pol\u00edtica por medios por los cuales Prusia lograr\u00eda la unidad alemana. No hizo nada por prevenir la conquista de Austria por Prusia en Sadowa (1866) y cuando hizo un vano intento porque se le cediera Luxemburgo, Bismarck  explot\u00f3 la conducta convenciendo a la opini\u00f3n p\u00fablica alemana del peligro de la ambici\u00f3n francesa y la seria necesidad de armarse contra Francia. Hacia los finales de 1866 el retiro de las tropas francesas que hab\u00edan guardado al Papa, se complet\u00f3. Pero Napole\u00f3n al mismo tiempo que llevaba a cabo la Convenci\u00f3n del 15 de Septiembre, estaba organizando en Antibia, una legi\u00f3n para ser ubicada a disposici\u00f3n del Papa; una vez m\u00e1s el impuso a Italia de no invadir los Estados Papales; Concibi\u00f3 un plan para obtener de los Poderes una garant\u00eda colectiva de la soberan\u00eda temporal del Papa. El 3 de Noviembre de 1866, escribi\u00f3 a su amigo Francisco Arese: \u201cEl pueblo debe saber que no ceder\u00e9 en nada sobre la cuesti\u00f3n romana y que estoy determinado, mientras se lleve a cabo la Convenci\u00f3n del 15 de Septiembre, apoyar los poderes temporales del papa por todos los medios posibles\u201d. Pero la temporada de mala suerte y de equ\u00edvocos se estaba  imponiendo para la diplomacia Imperial. Ninguno de los Poderes respondi\u00f3 a la apelaci\u00f3n de Napole\u00f3n.  Italia, disgustada con la Organizaci\u00f3n de las Legiones Antibias y la confianza depositada por el emperador en Rouher, un devoto campe\u00f3n de los intereses cat\u00f3licos, se quej\u00f3 amargamente: Napole\u00f3n respondi\u00f3 quej\u00e1ndose de la revista de Garibaldi que amenazaban los territorios del Papa. Cuando los Garibalianos hicieron su incursi\u00f3n final, el 25 de Octubre de 1867, las tropas francesas las cuales hab\u00edan sido concentradas algunas semanas atr\u00e1s en Toulon, se embarcaron a la Civita Vecchia (Ciudad Vieja) y ayudaron a las tropas papales a derrotar a los invasores en Mentana. El Cardenal Antonelli pidi\u00f3 a las fuerzas francesas que se dirigieran contra aquellas de V\u00edctor Manuel, pero el emperador se rehus\u00f3. Menabra, el ministro de V\u00edctor Manuel, aunque dio ordenes de arrestar a los Garibalianos, public\u00f3 a pesar de Napole\u00f3n, una circular afirmando los derechos italianos de poseer Roma. Napole\u00f3n encontr\u00f3 cada vez m\u00e1s dif\u00edcil desembrollarse de la Cuesti\u00f3n Romana; el a\u00fan pensaba en el congreso Europeo, pero Europa declin\u00f3. Al fin de 1867, el discurso de Thiers en apoyo de los poderes temporales dio a Rouher ocasi\u00f3n para decir, rodeado de aplausos, \u201cNosotros declaramos en el nombre del gobierno franc\u00e9s, que Italia no debe tomar posesi\u00f3n de Roma. Jam\u00e1s, jam\u00e1s, Francia tolerar\u00e1 tal asalto sobre u honor y catolicismo.\u201d Ese jam\u00e1s, era extremadamente desagradable para los patriotas italianos. El emperador hab\u00eda ofendido a ambos, al papa y a Italia al mismo tiempo. Cuando el Concilio Vaticano fue convocado el gobierno imperial no manifest\u00f3 antagonismo. El Se\u00f1or Emile Ollivier, presidente del ministerio de Asuntos Exteriores, opin\u00f3 el 2 de Enero de 1870, que los Estados no deb\u00edan interferir en las deliberaciones del Concilio. Su colega Daru instruy\u00f3 a Banneville, el embajador franc\u00e9s en Roma el 20 de Febrero,  protestar en el nombre de la ley Constitucional francesa contra el programa de estatutos \u201cDe ecclesia\u201d e intent\u00f3 traer a colaci\u00f3n  acciones concertadas de los Poderes; pero luego de las objeciones de Antonelli del 10 de Marzo, Dary se confin\u00f3 a reiterar sus objeciones en un memorando (5 de Abril) que P\u00edo IX declin\u00f3 mostrar al concilio. M. Ollivier, contra los requerimientos de ciertos prelados anti infalibilidad, orden\u00f3 a Banneville a no entrometerse en los procedimientos del concilio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1870 el Pr\u00edncipe Leopoldo de Hohenzollern reclam\u00f3 a la corona de Espa\u00f1a involucrarse en un conflicto entre Francia y el Rey Guillermo de Prusia. Un despacho en relaci\u00f3n con  una conversaci\u00f3n en Ems, entre Guillermo y el embajador de Napole\u00f3n, Benedetti, era, como el mismo Bismarck confesara luego, contaminada en tal forma que hac\u00eda la guerra inevitable. Las propias \u201cMemorias\u201d de Bismarck, entregan la refutaci\u00f3n al cargo hecho por \u00e9l mismo en el Reichtag (5 de Diciembre de 1874) que la emperatriz y los Jesuitas hab\u00edan deseado la guerra y lo condujeron a ella. El historiador alem\u00e1n Sybel formalmente ha limpiado a la emperatriz y a los Jesuitas de tales acusaciones. (Sobre este punto el cual he provocado numerosas pol\u00e9micas, ver Duhr \u201cJesuitenfabeln\u201d cuarta edici\u00f3n, Friburgo, 1904, pp. 877-79). P\u00edo IX escribi\u00f3 a Emperador Guillermo ofreciendo sus buenos oficios como mediador (22 de Julio de 1870) pero sin prop\u00f3sito. En cuanto al gobierno Italiano, el 16 de Julio de 1870, rehus\u00f3 una alianza con Francia porque Napole\u00f3n se la hab\u00eda rechazado a Roma. El 20 de Julio Napole\u00f3n prometi\u00f3 que las tropas francesas saldr\u00edan de Roma, pero nada m\u00e1s y tambi\u00e9n, como era usual, ofendi\u00f3 a ambos, el Papa, a quien estaba a punto de dejar indefenso, y a Italia, cuyas mayores ambiciones estaba obstaculizando. Las negociaciones entre Francia e Italia continuaron en Agosto, por el Pr\u00edncipe Napole\u00f3n quien hizo una visita a Florencia. Italia insist\u00eda absolutamente, en permit\u00edrsele tomar Roma y, el 29 de Agosto El vizconde Venosta, ministro de asuntos exteriores, afirm\u00f3 el derecho de los italianos de tener Roma como su capital. Los controversiales anti Cat\u00f3licos de Francia a menudo hac\u00edan uso de estos hechos para apoyar sus alegatos que el emperador habr\u00eda tenido la alianza italiana en la Guerra de 1870 si \u00e9l no hubiese persistido en sus demandas que el Papa deb\u00edan mantenerse como due\u00f1o de Roma, y que la abstenci\u00f3n de Italia llev\u00f3 consigo la de Austria quien pudiera haber ayudado a Francia si Italia lo hubiese ayudado. M. Welschinger ha probado que en 1870 estos dos poderes no estaban en condiciones de ser asistencia material para Francia. Luego de la rendici\u00f3n de Sedan (2 de Septiembre de 1870) Napole\u00f3n fue enviado, como prisionero a  Wilhelmsh\u00f6he,  donde supo que la Rep\u00fablica hab\u00eda sido proclamada en Paris el 4 de Septiembre y que los piedmonteses hab\u00edan ocupado Roma (20 de Septiembre). La Asamblewa Nacional de Bordeaux el 28 de Febrero de 1871 confirm\u00f3 el destrono del emperador. Luego de la paz de Frankfort se fue a vivir a Chiselburst donde muri\u00f3. Su \u00fanico hijo, Eugenio Luis Jos\u00e9 Napole\u00f3n, naci\u00f3 el 16 de Marzo de 1856, fue asesinado por los Zulues el 23 de Junio de 1879. Napole\u00f3n III dej\u00f3 inconclusa la \u201cVida del C\u00e9sar\u201d comenzada en 1865 con la asistencia del historiador Duruy y del cual s\u00f3lo se publicaron 3 vol\u00famenes. Su historia a\u00fan da pie a numerosas pol\u00e9micas animadas por sentimientos partidistas. El retrato de \u00e9l realizado por V\u00edctor Hugo en \u201cLes Chatiments\u201d es extremadamente injusto. Napole\u00f3n era un so\u00f1ador de coraz\u00f3n tierno, y la amabilidad, era una de sus mayores cualidades. Con relaci\u00f3n a la pr\u00e1ctica personal de la religi\u00f3n, ten\u00eda fe en sus deberes pascuales. Mucha de la censura que amerit\u00f3 su pol\u00edtica externa es igualmente aplicable a los anticlericales y los Republicanos de su tiempo, cuyos \u00f3rganos de prensa claraban por ayuda francesa hacia la r\u00e1pida unificaci\u00f3n de Italia, mientras su sistem\u00e1tica oposici\u00f3n en 1868 al programa de Gobierno para fortalecer el ej\u00e9rcito fue parcialmente responsable por el debilitamiento militar de Francia de 1870.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los trabajos de Napole\u00f3n III, incluidos aquellos escritos antes de ser emperador, sus discursos como presidente, y sus trabajos militares fueron publicados en 5 vol. Paris 1854-57 y 1869; Thirria, Napol\u00e9on III avant L&#8217;Empire (2 vols., Paris, 1896); de la Gorce, Histoire du second Empire (7 vols., Paris, 1895-1902); Blanchard Jerrold, Life of Napole\u00f3n III (4 vols., London, 1882); Forbes, The Life of Napoleon the Third (London, 1898); Woeste Le r\u00e8gne de Napole\u00f3n III(Brussels, 1907); Ollivier, L&#8217; Empire lib\u00e9ral (14 vols., Paris, 1895-1910); Giraudeau, Napoleon III intime (Paris, 1895); Welschinger, La Guerra de 1870, causes et responsabilit\u00e9s (2 vols., Paris, 1910). Sobre Napole\u00f3n y la cuestion italiana, ver la bibliograf\u00eda de Falloux, Montalembert, Dupanloup, Pius IX, Veuillot; tambi\u00e9n Giacometti, La question italienne (Paris, 1893)&#8217;, Idem, L&#8217;unit\u00e9 italienne (2 vols., Paris, 1896-98); Thouvenel, Le secret de l&#8217;empereur (2 vols., Paris, 1889); Chiala, Politica segreta di Napoleone III e di Cavour in Italia e in Ungheria (Turin, 1895); Bourgeois and Clermont Rome et Napol\u00e9on III (Paris, 1907); Bonfadini, Vita di Francesco Arese (Turin, 1894); Cauvi\u00e8re, Un Portrait in\u00e9dit de Napole\u00f3n III in Revue de l&#8217; Institutut Catholique de Paris (1910), atribuido a Falloux, caracterizando la actitud de Napole\u00f3n frente a los asuntos Italianos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GEORGES GOYAU<br \/>\nTranscrito por Joseph McIntyre<br \/>\nTraducido por Carolina Eyzaguirre A.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Selecci\u00f3n de im\u00e1genes y enlaces Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En laces externos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Exequias de Napole\u00f3n I\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Carlos-Luis-Napole\u00f3n) Originalmente conocido como Luis Napole\u00f3n Bonaparte, Emperador de Francia, nacido en Paris el 20 de Abril de 1808 y muerto en Chiselhurst, Inglaterra el 6 de Enero de 1873; tercer hijo de Luis Bonaparte, Rey de Holanda y Hortencia de Beauharnais, hija de la Emperatriz Josefina. Luego de la ca\u00edda del Primer Imperio, Hortencia, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/napoleon-iii\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNAPOLEON III\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26133","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26133","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26133"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26133\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26133"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26133"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26133"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}