{"id":26161,"date":"2016-02-05T17:39:58","date_gmt":"2016-02-05T22:39:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/segundo-concilio-de-nicea\/"},"modified":"2016-02-05T17:39:58","modified_gmt":"2016-02-05T22:39:58","slug":"segundo-concilio-de-nicea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/segundo-concilio-de-nicea\/","title":{"rendered":"SEGUNDO CONCILIO DE NICEA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\nS\u00e9ptimo concilio ecum\u00e9nico de la iglesia Cat\u00f3lica, celebrado en 787. (Sobre las controversias ocasionadas por este concilio y las circunstancias en las que se convoc\u00f3, ver ICONOCLASIA, SECCIONES I y II). Los legados papales tuvieron que abandonar la ciudad de Constantinopla tras el fracasado intento de celebrar all\u00ed un concilio  que tratase de la Iconoclasia, debido a la violencia de la soldadesca iconoclasta. En Sicilia, ya de vuelta a Roma, fueron reclamados por la emperatriz Irene, que hab\u00eda remplazado las tropas amotinadas por  otras mandadas por oficiales en quienes confiaba. Hecho esto, se convoc\u00f3 un nuevo concilio para 787 en Nicea de Bitinia. Las cartas del papa a la emperatriz y al patriarca (ver Iconoclasia II) demuestran superabundantemente que la Santa Sede aprob\u00f3 la convocatoria del concilio. El papa escribi\u00f3 despu\u00e9s a Carlomagno:\u00bb \u00abEt sic synodum istam, secundum nostram ordinationem, fecerunt\u00bb (y as\u00ed celebraron este concilio siguiendo nuestras indicaciones).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La emperatriz regente y su hijo  no asistieron en persona a las sesiones, pero estaban representadas por dos oficiales de alto rango: Petronio, patricio y c\u00f3nsul anterior y el chambel\u00e1n imperial y Secretario de estado (logoth\u00e9t\u0113s),  Juan, con el que estaba asociado  como secretario el patriarca anterior, Nic\u00e9foro. Las actas representan constantemente a la cabeza de los miembros eclesi\u00e1sticos a los dos legados romanos, el arcipreste Pedro y el abad Pedro; detr\u00e1s de ellos ven\u00eda Tarasio, patriarca de Constantinopla y despu\u00e9s dos monjes orientales y sacerdotes, Juan y Tom\u00e1s, representantes de los patriarcas de Alejandr\u00eda, Antioqu\u00eda y Jerusal\u00e9n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las operaciones del concilio muestran que Tarasio, hablando con propiedad, dirig\u00eda las sesiones. Los monjes Juan y Tom\u00e1s afirmaban representar a los patriarcas orientales aunque \u00e9stos no sab\u00edan que el concilio hab\u00eda sido convocado. Sin embargo no era un fraude por su parte: hab\u00edan sido enviados, no por los patriarcas, sino por los monjes y sacerdotes de rango superior que actuaban como sedibus impeditis, en lugar de los patriarcas a los que se impidi\u00f3 actuar por si mismos. Su excusa era la necesidad. M\u00e1s a\u00fan, Juan y Tom\u00e1s no firmaron en el concilio como vicarios de los patriarcas sino simplemente en nombre de las sedes apost\u00f3licas de Oriente. Con la excepci\u00f3n de estos monjes y de los legados romanos, todos los miembros del concilio  eran s\u00fabditos del imperio bizantino. Su n\u00famero, obispos y representantes de obispos, var\u00eda  en los historiadores antiguos de 33p a 367. Nic\u00e9foro comete un error manifiesto al hablar de 150 miembros: las Actas del concilio que a\u00fan existen  muestran no menos de 308 obispos o representantes de obispos, a los que hay que a\u00f1adir un cierto n\u00famero de monjes, archimandritas, secretarios imperiales y cl\u00e9rigos de Constantinopla que no ten\u00edan derecho al voto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera sesi\u00f3n se abri\u00f3 en la iglesia de Santa Sof\u00eda el 24 de septiembre de 787. Tarasio inaugur\u00f3 el concilio con un breve discurso: \u201cEl a\u00f1o pasado, al principios de agosto, se quiso celebrar, bajo mi presidencia, un concilio de la iglesia de los Ap\u00f3stoles en Constantinopla; pero aunque la ausencia de algunos obispos a los que hubiera sido f\u00e1cil contar, y cuyos nombre prefiero no mencionar, puesto que todos los conocen, fue imposible celebrar el concilio. Los soberanos se han dignado convocar otro en Nicea y Cristo  ciertamente les premiar\u00e1 por ello. Es a este Se\u00f1or y Salvador al que los obispos deben tambi\u00e9n invocar para pronunciar despu\u00e9s el juicio equitativo de forma justa e imparcial\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n los miembros procedieron a la lectura de varios documentos oficiales, despu\u00e9s de4 lo cual, se permiti\u00f3 tomar sus asientos a los obispos iconoclastas que se hab\u00edan retractado. Otros siete que hab\u00edan conspirado el a\u00f1o anterior para que el concilio no se celebrara, se presentaron y declararon estar preparados para profesar la fe de los padres, pero la asamblea se enzarz\u00f3 en una larga discusi\u00f3n sobre la admisi\u00f3n de herejes y pospuso su caso para otra sesi\u00f3n. El 26 de septiembre se celebr\u00f3 la segunda, durante la cual se leyeron las cartas del papa a la emperatriz  y al patriarca Tarasio, que se declar\u00f3 en completo acuerdo con la doctrina manifestada en dichas cartas. El 28 \u00f3 29  de septiembre, en la tercera sesi\u00f3n, se permiti\u00f3 a algunos obispos que se hab\u00edan retractado de sus errores, tomar sus asientos, despu\u00e9s de lo cual se leyeron varios documentos. La cuarta sesi\u00f3n se celebr\u00f3 el 1 de octubre.  Y en ella, los secretarios del concilio leyeron largas series de citas de la Biblia y de los Padres a favor de la veneraci\u00f3n de las im\u00e1genes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s se present\u00f3 el decreto dogm\u00e1tico, que fue firmado por todos los miembros presentes, por los archimandritas de los monasterios y por algunos monjes. Los legados papales a\u00f1adieron una declaraci\u00f3n  en el sentido de que estaban dispuestos a recibir a todos los que hab\u00edan abandonado la herej\u00eda iconoclasta. En la quinta sesi\u00f3n, el  4 de octubre, se leyeron pasajes de los padres que declaraban, o parec\u00edan declarar, contra la adoraci\u00f3n de las im\u00e1genes, pero la lectura no continu\u00f3 hasta el final y el concilio decidi\u00f3 a favor  de la restauraci\u00f3n  y veneraci\u00f3n de las im\u00e1genes. El 6 de octubre, en la sexta sesi\u00f3n, se refutaron las doctrinas del conciliabulum de 753. La discusi\u00f3n parec\u00eda no tener fin, peo a  lo largo de ella se dijeron varias cosas dignas de menci\u00f3n. La siguiente sesi\u00f3n, del 13 de octubre, fue especialmente importante porque se ley\u00f3 el horos, o decisi\u00f3n dogm\u00e1tica de l concilio (Ver VENERACION DE LAS IM\u00c1GENES (6). La \u00faltima sesi\u00f3n (octava) se celebr\u00f3 el 23 de octubre en el Palacio Magnaura, en Constantinopla, en presencia de la emperatriz y de su hijo. Se pronunciaron discursos, se firmaron los nombres y hubo aclamaciones.<br \/>\nEl concilio promulg\u00f3  22 c\u00e1nones relativos sobre puntos de disciplina , que se pueden resumir de la siguiente manera:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 1: El clero debe observar los \u201csantos c\u00e1nones\u201d que incluyen  los apost\u00f3licos, los de los seis concilios ecum\u00e9nicos previos, los de los s\u00ednodos particulares que han sido publicados en otros s\u00ednodos,  y los de los Padres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 2: Los candidatos a obispos deben conocer el Salterio de memoria y deben leer con detenimiento, no de forma superficial, todas las Sagradas escrituras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 3 condena el nombramiento de obispos, presb\u00edteros y di\u00e1conos por los pr\u00edncipes seculares.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 4: Los obispos no han de pedro dinero a su clero: cualquier Obispo que por avaricia priva  a uno de su cl\u00e9rigos es \u00e9l mismo depuesto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 5 va dirigido contra los que presumen de haber obtenido preferencias eclesi\u00e1sticas con dinero, y recuerda el canon apost\u00f3lico numero treinta y los c\u00e1nones de Calcedonia contra los que compran promociones con dinero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 6: Los Sinodos provienciales deben celebrarse anualmente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 7: Las reliquias han de ser colocadas en todas las Iglesias: ninguna iglesia debe ser consagrada si no tiene reliquias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 8 prescribe las precauciones que han de tomarse contra los falsos conversos del juda\u00edsmo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 9: Todos los escritos contra las im\u00e1genes venerables han de ser entregados, para ser encerrados con otros escritos her\u00e9ticos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 10: contra los cl\u00e9rigos que abandonan sus propias di\u00f3cesis sin permiso y se convierten en capellanes privados de grandes personajes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 11: Cada iglesia y cada monasterio ha de tener su propio ec\u00f3nomo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 12: contra los obispos y abades que entregan propiedades de la iglesia a se\u00f1ores temporales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 13: Las residencias episcopales, monasterios y otros edificios eclesi\u00e1sticos convertidos a usos profanos han de ser devueltos a su propietario legal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 14: las personas tonsuradas no ordenadas como lectores no deben leer la Ep\u00edstola o el Evangelio en el p\u00falpito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 15: contra la pluralidad de beneficios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 16: El clero no ha de llevar vestidos suntuosos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 17: Los monjes no han de salir de sus monasterios para construir otras casas de oraci\u00f3n sin tener los medios para hacerlo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 18: Las mujeres no han de vivir en las casa de los obispos o en los monasterios de hombres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 19: Los superiores de Iglesias y monasterios no han de pedir dinero a los que entran en el estado clerical o mon\u00e1stico. Pero la dote tra\u00edda por un novicio a una casa religiosa debe retenerse en dicha casa si el novicio la abandona sin ninguna falta por parte del superior.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 20 proh\u00edbe los monasterios dobles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 21: Un monje o monja no debe abandonar un convento para irse a otro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCanon 22: entre los laicos, personas de distintos sexos pueden estar juntas, siempre que den gracias y se comporten con decoro. Pero entre los religiosos , los de sexos opuestos pueden comer juntos solo  en presencia de varios hombre y mujeres temerosos de Dios, excepto en un viaje cuando la necesidad obliga.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leclercq, Henri. (1911).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcrito por Anthony A. Killeen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e9ptimo concilio ecum\u00e9nico de la iglesia Cat\u00f3lica, celebrado en 787. (Sobre las controversias ocasionadas por este concilio y las circunstancias en las que se convoc\u00f3, ver ICONOCLASIA, SECCIONES I y II). 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