{"id":26195,"date":"2016-02-05T17:41:11","date_gmt":"2016-02-05T22:41:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/novaciano-y-novacianismo\/"},"modified":"2016-02-05T17:41:11","modified_gmt":"2016-02-05T22:41:11","slug":"novaciano-y-novacianismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/novaciano-y-novacianismo\/","title":{"rendered":"NOVACIANO Y NOVACIANISMO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Biograf\u00eda de su Fundador<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Novaciano fue un cism\u00e1tico del siglo III, y fundador de la secta de los novacianos; fue un sacerdote romano, y \u00e9l mismo se hizo antipapa.  Su nombre se da como Novato (Noouatos, Eusebio; Nauatos, S\u00f3crates) por escritores griegos, y tambi\u00e9n en los versos de D\u00e1maso y Prudencio, debido al metro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conocemos poco sobre su vida.   El Papa San Cornelio en su carta a Fabio de Antioqu\u00eda relata que aparentemente cuando Novaciano era catec\u00fameno padeci\u00f3 de posesi\u00f3n demon\u00edaca durante una temporada; pero que los exorcistas lo atendieron, y cay\u00f3 en una enfermedad de la que se esperaba la muerte instant\u00e1nea; sin embargo, se le dio el bautismo por afusi\u00f3n en su lecho de muerte.  Al recuperarse no se le dio el resto de los ritos, ni fue confirmado por el obispo.  \u201c\u00bfC\u00f3mo puede \u00e9l haber recibido el Esp\u00edritu Santo?\u201d pregunta Cornelio.  Novaciano era un hombre de saber y hab\u00eda sido educado en composici\u00f3n literaria.  Cornelio habla de \u00e9l sarc\u00e1sticamente como \u201cel hacedor de dogmas, el adalid del conocimiento eclesi\u00e1stico\u201d.  San Cipriano de Cartago menciona su elocuencia (Ep. LX, 3) y un Papa (presumiblemente el Papa San Fabi\u00e1n) lo elev\u00f3 al sacerdocio a pesar de las protestas (seg\u00fan Cornelio) de todo el clero y muchos de los laicos de que no era can\u00f3nico admitir al clero a uno que s\u00f3lo hab\u00eda recibido el bautismo cl\u00ednico.  La historia contada por San Eulogio de Alejandr\u00eda de que Novaciano era archidi\u00e1cono de Roma, y que fue ordenado sacerdote por el Papa para evitar que lo sucediera en el papado, contradice la evidencia de Cornelio y supone un estado de cosas posterior cuando los di\u00e1conos romanos eran hombres de estado en vez de ministros.  La obra an\u00f3nima \u201cAd Novatianum\u201d (XIII) nos dice que Novaciano \u201cmientras estuvo en la \u00fanica casa, esto es en la Iglesia de Cristo lament\u00f3 los pecados de sus vecinos como si fueran suyos propios, llev\u00f3 las cargas de los hermanos, como exhortan los Ap\u00f3stoles y fortaleci\u00f3 con consolaci\u00f3n las reca\u00eddas en la fe celestial.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia hab\u00eda disfrutado una paz de treinta y ocho a\u00f1os cuando Decio emiti\u00f3 su edicto de persecuci\u00f3n en los primeros meses del a\u00f1o 250.  El Papa San Fabi\u00e1n fue martirizado el 20 de enero, y era imposible elegir un sucesor.  Cornelio, escribi\u00f3 en el pr\u00f3ximo a\u00f1o, dijo de Novaciano que, a trav\u00e9s de la cobard\u00eda y el amor por su vida, neg\u00f3 que era un sacerdote en tiempos de la persecuci\u00f3n; pues fue exhortado por los di\u00e1conos a salir de la celda en la cual se hab\u00eda encerrado a s\u00ed mismo, para ayudar a los hermanos como un sacerdote ahora que ellos estaban en peligro.  Pero \u00e9l estaba enojado y se fue, diciendo que ya \u00e9l no deseaba ser sacerdote, porque estaba enamorado de otra filosof\u00eda.  El significado de esta historia no est\u00e1 claro.  \u00bfQuer\u00eda Novaciano rehuir el trabajo activo de un sacerdote y dedicarse a la vida asc\u00e9tica?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todos modos, durante la persecuci\u00f3n ciertamente \u00e9l escribi\u00f3 cartas en nombre del clero romano, las cuales fueron enviadas por ellos a San Cipriano (Epp. XXX y XXXVI).  Las cartas se refieren al asunto de los lapsi, y al exagerado reclamo de los m\u00e1rtires de Cartago que quer\u00edan ser reinstalados sin penitencia.  El clero romano estaba de acuerdo con Cipriano que el asunto se deb\u00eda arreglar con moderaci\u00f3n por los concilios que se efectuar\u00edan cuando fuera posible; la elecci\u00f3n de un nuevo obispo deb\u00eda esperar; la severidad propia de la disciplina deb\u00eda ser preservada, tal como siempre hab\u00eda distinguido a la Iglesia Romana desde los d\u00edas cuando su fe era alabada por San Pablo (Rom. 1,8), pero se deb\u00eda evitar la crueldad hacia los arrepentidos.  Evidentemente no hab\u00eda idea en las mentes de los sacerdotes romanos de que la restauraci\u00f3n de los lapsi a la comuni\u00f3n era imposible o impropia; pero hay varias expresiones en estas cartas.  Parece que Novaciano se meti\u00f3 en alg\u00fan problema durante la persecuci\u00f3n, pues Cornelio dice que San Mois\u00e9s, el m\u00e1rtir (muri\u00f3 250), viendo la osad\u00eda de Novaciano, lo separ\u00f3 de la comuni\u00f3n, junto con cinco sacerdotes que se hab\u00edan asociado con \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A principios de 251 la persecuci\u00f3n amain\u00f3, y San Cornelio fue electo Papa en marzo, \u201ccuando la silla de Fabi\u00e1n, esto es el lugar de Pedro estaba vacante\u201d, con el consentimiento de casi todo el clero, el pueblo y los obispos presentes (Cipriano, Ep. LV, 8-9).  Algunos d\u00edas despu\u00e9s Novaciano se declar\u00f3 como Papa rival.  Cornelio nos dice que Novaciano sufri\u00f3 un cambio extraordinario y repentino; pues \u00e9l hab\u00eda hecho un tremendo juramento de que nunca tratar\u00eda de convertirse en obispo.  Pero ahora envi\u00f3 a dos de los de su partido a citar tres obispos de una esquina distante de Italia, dici\u00e9ndoles que deb\u00edan venir a Roma de prisa, para una divisi\u00f3n que deb\u00eda ser sanada por su mediaci\u00f3n y la de otros obispos.  Estos hombres sencillos se vieron obligados a conferirle el orden episcopal a las diez horas del d\u00eda.  Uno de \u00e9stos regres\u00f3 a la iglesia lament\u00e1ndose y confesando su pecado, \u201cy ordenamos sucesores para los dos otros obispos\u201d, dice Cornelio, \u201cy los despachamos a los lugares de donde vinieron.\u201d  Para asegurar la lealtad de sus partidarios Novaciano los oblig\u00f3, al recibir la Sagrada Comuni\u00f3n a jurar por el Cuerpo y la Sangre de Cristo que no se pasar\u00edan al bando del Papa Cornelio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cornelio y Novaciano enviaron mensajeros a las diferentes Iglesias para anunciar sus respectivas reclamaciones.  Por la correspondencia de San Cipriano conocemos de la cuidadosa investigaci\u00f3n hecha por el Concilio de Cartago, con el resultado de que todo el episcopado africano apoy\u00f3 a Cornelio.  San Dionisio de Alejandr\u00eda tambi\u00e9n se puso de su lado, y estas adhesiones influyentes pronto aseguraron su posici\u00f3n.  Pero por un tiempo toda la Iglesia se quebr\u00f3 con el asunto de los Papas rivales.  Tenemos pocos detalles,  San Cipriano escribe que Novaciano \u201casumi\u00f3 la primac\u00eda\u201d (Ep. LXIX, 8), y envi\u00f3 a sus nuevos ap\u00f3stoles a muchas ciudades para establecer nuevas fundaciones para su nuevo establecimiento; y, aunque ya hab\u00eda en casi todas las provincias y ciudades obispos de venerable edad, de fe pura, de probada virtud, quienes hab\u00edan sido proscritos en la persecuci\u00f3n, \u00e9l se atrevi\u00f3 a crear otros falsos obispos sobre sus cabezas (Ep. LV, 24) reclamando as\u00ed el derecho de substituir obispos por su propia autoridad como hizo Cornelio en el caso antes mencionado.  No pod\u00eda haber prueba m\u00e1s asombrosa de la importancia de la Sede Romana que esta s\u00fabita revelaci\u00f3n de un episodio del siglo III:  toda la Iglesia convulsionada por la pretensi\u00f3n de un antipapa; la reconocida imposibilidad de un obispo siendo un pastor cat\u00f3lico y leg\u00edtimo si est\u00e1 del lado del Papa incorrecto;  la reclamaci\u00f3n indiscutible de ambos rivales a consagrar a un nuevo obispo en cualquier lugar (de todos modos, en Occidente) donde el obispo existente se resist\u00eda a su autoridad.   Del mismo modo, m\u00e1s tarde en una carta al Papa Esteban, San Cipriano le apremia a nombrar (as\u00ed parece implicar) a un nuevo obispo en Arles, donde el obispo se hab\u00eda convertido al novacianismo.  San Dionisio de Alejandr\u00eda le escribi\u00f3 al Papa Esteban que todas las Iglesias en Oriente y m\u00e1s all\u00e1, que estaban divididas en dos, estaban ahora unidas, y que todos sus prelados estaban sumamente regocijados en esta paz inesperada&#8212;en Antioqu\u00eda, Cesarea de Palestina, Jerusal\u00e9n, Tiro, Laodicea de Siria, Tarso y todas las Iglesias de Cilicia, Cesarea y toda Capadocia, Siria y Arabia, (que depend\u00edan de la Iglesia de Roma para sus limosnas), Mesopotamia, Ponto y Bitinia, \u201cy todas las Iglesias por doquier\u201d, as\u00ed de lejos se hicieron sentir los efectos del  cisma romano.  Mientras tanto, antes de final de 251, el Papa San Cornelio reuni\u00f3 un concilio de sesenta obispos (probablemente todos de Italia o islas vecinas), en el cual se excomulg\u00f3 a Novaciano.  Otros obispos que estaban ausentes a\u00f1adieron sus firmas, y la lista completa fue enviada a Antioqu\u00eda y sin duda a todas las otras iglesias principales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es sorprendente que un hombre como Novaciano puede haber estado consciente de su superioridad sobre Cornelio, o que \u00e9l haya encontrado sacerdotes dispuestos a apoyarlo en sus opiniones ambiciosas.  Su pilar eran los confesores que estaban todav\u00eda en prisi\u00f3n, M\u00e1ximo, Urbano, Nic\u00f3strato y otros.  Dionisio y Cipriano les escribieron para argumentar con ellos, y volvieron a la Iglesia.  Una fuerza motriz en el lado de Novaciano fue el sacerdote cartagin\u00e9s Novato, quien hab\u00eda favorecido la negligencia en Cartago a pesar de la oposici\u00f3n de su obispo.  En las primeras cartas de San Cipriano acerca de Novaciano (XLIV-XLVIII, 1), no hay una sola palabra sobre ninguna herej\u00eda, siendo todo el asunto sobre el leg\u00edtimo ocupante de la silla de Pedro.  En Ep. LI, las palabras \u201cschismatico immo haeretico furore\u201d se refieren a la maldad de oponerse al verdadero obispo.  Lo mismo se aplica para \u201chaereticae pravitatis nocens factio\u00bb con Ep. LIII.  En Ep. LIV, Cipriano crey\u00f3 necesario enviar su libro \u201cDe lapsis\u201d a Roma, pues ya el asunto de los lapsi era bastante prominente, pero la Ep. LV es la primera en que se argumenta contra la \u201cherej\u00eda de Novaciano\u201d como tal.  Las cartas de los confesores romanos (Ep. LIII) y Cornelio (XLIX, 1) a Cipriano s\u00ed la mencionan, aunque esta \u00faltima habla en t\u00e9rminos generales de Novaciano como un cism\u00e1tico o her\u00e9tico; ni el Papa menciona la herej\u00eda en su abuso de Novaciano en la carta a Fabio de Antioqu\u00eda (Eusebio, VI, XLIII), de la cual tanto se ha citado arriba.  Es igualmente claro que las cartas enviadas por Novaciano no se refer\u00edan a los lapsi, pero eran \u201cun gran n\u00famero de cartas llenas de calumnias y maldiciones, que pon\u00edan a casi todas las Iglesias en desorden\u201d (Cornelio, Ep. XLIX).  La primera de \u00e9sas enviada a Cartago consist\u00eda aparentemente de \u201camargas acusaciones\u201d contra Cornelio, y San Cipriano la consider\u00f3 tan desgraciada que no se la ley\u00f3 al concilio (Ep. XLV, 2).  Los mensajeros de Roma al Concilio de Cartago irrumpieron con ataques similares (Ep. XLIV). Es necesario se\u00f1alar este punto, pues los historiadores a menudo lo pasan por alto, y califican el s\u00fabito pero corto disturbio a trav\u00e9s de la Iglesia Cat\u00f3lica causado por la ordenaci\u00f3n de Novaciano como una divisi\u00f3n entre los obispos sobre el tema de su herej\u00eda.   Es suficientemente obvio que el asunto no se pod\u00eda presentar a s\u00ed mismo: \u201c\u00bfCu\u00e1l es preferible, la doctrina de Cornelio o la de Novaciano?\u201d  Si Novaciano hubiese sido tan ortodoxo, el primer asunto era examinar si su ordenaci\u00f3n fue leg\u00edtima o no, y si las acusaciones contra Cornelio eran falsas o ciertas.  Una admirable respuesta dirigida a \u00e9l por San Dionisio de Alejandr\u00eda ha sido conservada (Eusebio, VI, XLV):  \u201cDionisio a su hermano Novaciano, saludos.  Si fue contra tu voluntad, como dices, que fuiste inducido, puedes probarlo retir\u00e1ndote de tu libre voluntad.  Porque mejor hubieras sufrido cualquier cosa antes que dividir la Iglesia de Dios y ser martirizado antes que causar un cisma, hubiese sido m\u00e1s glorioso sufrir el martirio antes que cometer idolatr\u00eda, ni en mi opini\u00f3n hubiese sido un acto a\u00fan mayor; porque en el primer caso uno es un m\u00e1rtir por su propia alma solamente, en el otro caso por la Iglesia completa.\u201d  Aqu\u00ed de nuevo no hay cuesti\u00f3n de herej\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero aun as\u00ed dentro de un par de meses Novaciano fue llamado her\u00e9tico, no s\u00f3lo por Cipriano sino a trav\u00e9s de toda la Iglesia, por sus severas opiniones respecto a la reinstalaci\u00f3n de los que hab\u00edan sido d\u00e9biles (lapsi) en la [[persecuci\u00f3n.  El afirmaba que la idolatr\u00eda era un pecado imperdonable, y que la Iglesia no ten\u00eda derecho a restaurar a la comuni\u00f3n a cualquiera que hubiese ca\u00eddo en ella.  Ellos deb\u00edan arrepentirse y ser admitidos a la penitencia de por vida, pero su perd\u00f3n deb\u00eda ser dejado a Dios; no se pod\u00eda pronunciar en este mundo.  Tales duros sentimientos no eran completamente una novedad.  Tertuliano se hab\u00eda resistido al perd\u00f3n del adulterio por el Papa San Calixto como una innovaci\u00f3n.  San Hip\u00f3lito estuvo igualmente inclinado a la severidad.  En varios lugares y en varios tiempos se aprobaron leyes que castigaban ciertos pecados ya sea con el aplazamiento de la comuni\u00f3n hasta la hora de la muerte, o incluso con el rechazo de la comuni\u00f3n a la hora de la muerte.  Aun San Cipriano aprob\u00f3 este \u00faltimo recurso en el caso de los que se negaban a hacer penitencia y s\u00f3lo se arrepent\u00edan en el lecho de muerte; pero esto era porque tal arrepentimiento parec\u00eda de dudosa sinceridad.  Pero la severidad en s\u00ed misma era s\u00f3lo crueldad e injusticia; no hab\u00eda herej\u00eda hasta que se negara que la Iglesia ten\u00eda el poder de conceder la absoluci\u00f3n en ciertos casos.  Esta fue la herej\u00eda de Novaciano; y San Cipriano dice que los novacianos no afirmaban el credo cat\u00f3lico y la interrogante bautismal, pues cuando dec\u00edan \u201c\u00bfCrees en el perd\u00f3n de los pecados y la vida perdurable, a trav\u00e9s de la Santa Iglesia?\u201d ellos ment\u00edan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Escritos<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Jer\u00f3nimo menciona cierto n\u00famero de escritos de Novaciano, de los cuales s\u00f3lo nos han llegado dos, el \u201cDe Cibis Judaicis\u201d y el \u201cDe Trinitate\u201d.  El primero es una carta escrita en retiro durante el tiempo de la persecuci\u00f3n, y fue precedida por otras dos cartas sobre la circuncisi\u00f3n y el Sabbath, las cuales se perdieron.   Interpreta los animales impuros como significando diferentes clases de vicios del hombre; y explica que la gran libertad permitida a los cristianos no es motivo para lujo.  El libro \u201cDe Trinitate\u201d es una fina pieza de escritura.  Los primeros ocho cap\u00edtulos se refieren a la trascendencia y grandeza de Dios, quien est\u00e1 sobre todo pensamiento y no puede ser descrito por nadie.  Novaciano pasa a probar la Divinidad del Hijo a grandes rasgos, argumentando tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo, y a\u00f1ade que es un insulto al Padre decir que un Padre que es Dios no puede engendrar a un Hijo que es Dios.  Pero Novaciano cae en el error de muchos escritores anteriores de separar al Padre y al Hijo, de modo que el Padre le da al Hijo la orden de crear, y el Hijo obedece; \u00e9l identifica al Hijo con los \u00e1ngeles que aparecieron en el Antiguo Testamento a Agar, Abraham, etc.  \u201cLe corresponde a la persona de Cristo ser Dios porque \u00c9l es el Hijo de Dios, y que debe ser un \u00e1ngel porque \u00c9l anuncia la voluntad del Padre\u201d (paternae dispositionis annuntiator est).  El Hijo es \u201cla segunda persona despu\u00e9s del Padre\u201d, menor que el Padre en que \u00c9l fue originado por el Padre, \u00c9l es el imitador de todas sus obras, y es siempre obediente al padre, y es uno con \u00c9l \u201cpor acuerdo, por amor y por afecto.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es de extra\u00f1ar que tal descripci\u00f3n le pareciera a los oponentes hacer dos Dioses; y en consecuencia, despu\u00e9s de un cap\u00edtulo sobre el Esp\u00edritu Santo (XXIX), Novaciano regresa al tema en una especie de ap\u00e9ndice (XXX-XXXI).  Dos clases de herejes, \u00e9l explica, tratan de guardar la unidad de Dios, unos (los sabelianos) identificando al Padre con el Hijo, el otro (ebionitas, etc.) negando que el Hijo es Dios; as\u00ed es Cristo de nuevo crucificado entre dos ladrones, y es ultrajado por ambos.  Novaciano declara que ciertamente hay un solo Dios, no engendrado, invisible, inmenso, inmortal; el Verbo (Sermo), su Hijo, es una substancia que procede de \u00c9l (substantia prolata), cuya generaci\u00f3n ning\u00fan ap\u00f3stol ni \u00e1ngel ni criatura puede declarar.  \u00c9l no es un segundo Dios, porque \u00c9l est\u00e1 eternamente en el Padre, de otro modo el Padre no ser\u00eda el Padre eternamente.  \u00c9l proced\u00eda del Padre, cuando el Padre lo dese\u00f3 (esta syncatabasis con el prop\u00f3sito de creaci\u00f3n evidentemente se distingue del eterno engendramiento en el Padre), y se qued\u00f3 con el Padre.  Si \u00c9l fuese el no engendrado, invisible, incomprensible, ciertamente habr\u00eda dos Dioses; pero de hecho \u00c9l tiene del Padre lo que tiene, y s\u00f3lo hay un origen (origo, principium), el Padre.  \u201cUn Dios es demostrado, el verdadero y eterno Padre, de quien s\u00f3lo esta energ\u00eda de la Divinidad es enviada, siendo entregada al Hijo, y de nuevo por comuni\u00f3n de substancia es regresada al Padre.\u201d   Hay mucho de incorrecto en esta doctrina, y tambi\u00e9n mucho que parece expresar la consubstancialidad del Hijo, o por lo menos su generaci\u00f3n de la substancia del padre.  Pero es una unidad muy insatisfactoria la que se obtiene, y parece sugerir que el Hijo no es inmenso e invisible, sino la imagen del Padre capaz de manifestarse en \u00c9l.  San Hip\u00f3lito est\u00e1 en la misma dificultad, y parece que Novaciano le cogi\u00f3 prestado a \u00e9l, as\u00ed como a Tertuliano y San Justino.  Parecer\u00eda que Tertuliano e Hip\u00f3lito entend\u00edan mejor que Novaciano la doctrina romana tradicional de la consubstancialidad del Hijo, pero que los tres estuvieron desviados por su familiaridad con la teolog\u00eda griega, la cual interpretaba que interpretaban al Hijo como las expresiones b\u00edblicas de Dios (especialmente las de San Pablo que propiamente le aplican a \u00c9l como Hombre-Dios.  Pero por lo menos Novaciano tiene el m\u00e9rito de no identificar al Verbo con el Padre, ni la filiaci\u00f3n con la pronunciaci\u00f3n del Verbo para prop\u00f3sito de la Creaci\u00f3n, pues \u00c9l claramente ense\u00f1a la generaci\u00f3n eterna.  Este es un avance notable sobre Tertuliano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a la Encarnaci\u00f3n Novaciano parece haber sido ortodoxo, aunque \u00e9l no fue expl\u00edcito.  \u00c9l habl\u00f3 correctamente de una Persona con dos substancias, la Divina y la Humana, del modo que era usual para la mayor\u00eda de los te\u00f3logos occidentales.  Pero a menudo habl\u00f3 de \u201cel hombre\u201d asumido por la Persona Divina, de modo que se hizo sospechoso de nestorianismo.  Esto es injusto, pues \u00e9l fue igualmente responsable de la acusaci\u00f3n opuesta de hacer \u201cal hombre\u201d lejos de ser una personalidad distinta que \u00c9l es meramente asumido por la carne (caro, or substantia carnis et corporis).  Pero no hay base suficiente para suponer que Novaciano quer\u00eda negar un alma intellectual en Cristo; \u00e9l no pens\u00f3 en ese punto, y s\u00f3lo estaba ansioso por afirmar la realidad de la carne de Nuestro Se\u00f1or.  El Hijo de Dios, dice \u00e9l, une a s\u00ed mismo el Hijo del Hombre, y por esta conexi\u00f3n y mezcla hace al Hijo del Hombre convertirse en el Hijo de Dios, lo cual \u00c9l no era por naturaleza.  Esta \u00faltima declaraci\u00f3n ha sido descrita como adopcionismo.  Pero los adopcionistas espa\u00f1oles ense\u00f1aban que la Naturaleza Humana de Cristo seg\u00fan unida a la Divinidad es el Hijo de Dios por adopci\u00f3n.  Novaciano s\u00f3lo quiere decir que antes de su asunci\u00f3n no era por naturaleza el Hijo de Dios, la forma de las palabras es mala, pero necesariamente no hay herej\u00eda en el pensamiento.  Newman, aunque \u00e9l no saca el mejor partido de Novaciano, dice que \u00e9l \u201cse aproxima m\u00e1s cercanamente a la precisi\u00f3n doctrinal que ninguno de los escritores de Oriente y Occidente\u201d que le precedieron (Tractos teol\u00f3gicos y eclesi\u00e1sticos, p. 239).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Weyman, seguido por Demmler, Bardenhewer, Harnack y otros, le atribuyen a Novaciano las dos obras pseudo-cipri\u00e1nicas, ambas del mismo autor, \u201cDe Spectaculis\u201d y \u201cDe bono pudicitiae\u201d.   Harnack le adscribe a Novaciano el pseudo-cipri\u00e1nico \u201cDe laude Martyrii\u201d, pero con menos probabilidad.  El serm\u00f3n pseudo-cipri\u00e1nico \u201cAdversus Judaeos\u201d, es de un amigo cercano o seguidor de Novaciano, si no por \u00e9l mismo, seg\u00fan Landgraf, seguido por Harnack y Jordan.  En 1900 Mgr. Batiffol con la ayuda de Dom A. Wilmart public\u00f3, bajo el t\u00edtulo de \u201cTractatus Origenis de libris SS. Scripturarum\u201d, veinte sermones que hab\u00eda descubierto en dos manuscritos en Orl\u00e9ans y San Omer.  Weymann, Haussleiter y Zahn percibieron que estas curiosas homil\u00edas sobre el Antiguo Testamento fueron escritas en lat\u00edn y no son traducciones del griego.  Se las atribuyeron a Novaciano con tal confianza que un disc\u00edpulo de Zahn, H. Jordan, ha escrito un libro sobre la teolog\u00eda de Novaciano, basado principalmente en estos sermones.  Sin embargo, fue se\u00f1alado que la teolog\u00eda es de un car\u00e1cter m\u00e1s desarrollado y tard\u00edo que la de Novaciano.  Funk demostr\u00f3 que la menci\u00f3n de los competentes (candidatos al bautismo) implica que son del siglo IV.  Dom Morin sugiri\u00f3 sugiri\u00f3 a Gregorio Betico de Illiberis (Elvira), pero retir\u00f3 esto cuando pareci\u00f3 claro que el autor hab\u00eda usado a Gaudencio de Brescia y la traducci\u00f3n de Or\u00edgenes sobre el G\u00e9nesis de Rufino.  Pero estas semejanzas pueden ser resueltas en el sentido que los \u201cTractatus\u201d son los originales, pues finalmente Dom Wilgroy mostr\u00f3 que Gregorio de Elvira es su verdadero autor, por una comparaci\u00f3n especialmente con las cinco homil\u00edas de Gregorio sobre el Cantar de los Cantares (en la \u201cBibliotheca Anecdotorum\u201d de Heine, Leipzig, 1848).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>La Secta Novacianista<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los seguidores de Novaciano se llamaban a s\u00ed mismos katharoi, o puritanos, y les gustaba llamar a la Iglesia Cat\u00f3lica Apostaticum, Synedrium, o Capitolinum.   Se encontraban en cada provincia, y en algunos lugares eran muy numerosos.  Nuestra principal informaci\u00f3n sobre ellos es de la \u201cHistoria\u201d de S\u00f3crates, quien fue muy favorable a ellos, y nos dice muchos sobre sus obispos, especialmente aqu\u00e9llos de Constantinopla.  Las principales obras escritas contra ellos son las de San Cipriano, el an\u00f3nimo \u201cAd Novatianum\u201d (atribuido por Harnack (Harnack se lo atribuye al Papa San Sixto II, 257-8). Escritos de San Paciano de Barcelona y San Ambrosio (De paenitentia), \u201cContra Novatianum\u201d, una obra del siglo IV entre las obras de San Agust\u00edn, las \u201cHerej\u00edas\u201d de San Epifanio y Filastrio, y las \u201cQuaestines\u201d de Ambrosiaster.  En Oriente son mencionadas especialmente por San Atanasio, San Basilio, San Gregorio Nacianceno, San Juan Cris\u00f3stomo, San Eulogio de Alejandr\u00eda, no mucho antes de 600, escribi\u00f3 seis libros contra ellos.  Se perdieron las refutaciones por Reticio de Autun y Eusebio de Emesa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Novaciano hab\u00eda negado la absoluci\u00f3n a los id\u00f3latras; sus seguidores extendieron su doctrina a todos los pecados mortales\u201d (idolatr\u00eda, homicidio y adulterio, o fornicaci\u00f3n).  Muchos de ellos prohib\u00edan un segundo matrimonio, y usaban mucho las obras de Tertuliano; ciertamente, en Frigia se combinaron con los montanistas.  Unos pocos de ellos no rebautizaban a conversos de otras creencias.  Teodoreto dice que ellos no usaban la Confirmaci\u00f3n (la cual Novaciano nunca hab\u00eda recibido).  Eulogio se quejaba de que ellos no veneraban a los m\u00e1rtires, pero probablemente se refer\u00eda a los m\u00e1rtires cat\u00f3licos.  Ellos siempre tuvieron a un sucesor de Novaciano en Roma y dondequiera eran gobernados por obispos.  Sus obispos en Constantinopla eran personas muy estimadas, seg\u00fan S\u00f3crates, que tiene mucho que narrar sobre ellos.  Se ajustaban a la Iglesia en casi todo, incluyendo el monacato en el siglo IV.  Constantino invit\u00f3 a su obispo de Constantinopla al Primer Concilio de Nicea.  \u00c9l aprob\u00f3 los decretos, aunque no consent\u00eda en la unidad.  Constancio persigui\u00f3 a los novacianos igual que a los cat\u00f3licos debido al Homoousion.    En Paflagonia los campesinos novacianistas atacaron y asesinaron a los soldados enviados por el emperador para reforzar la conformidad con el semiarrianismo oficial.  Constantino el Grande, que al principio los trat\u00f3 como cism\u00e1ticos, no herejes, luego orden\u00f3 el cierre de sus iglesias y cementerios.  Despu\u00e9s de la muerte de Constancio ellos fueron protegidos por Juliano el Ap\u00f3stata, pero el arriano Valente los persigui\u00f3 de nuevo.  Flavio Honorio los incluy\u00f3 en una ley contra los herejes en 412, y el Papa San Inocencio I les cerr\u00f3 algunas de sus iglesias en Roma.  El Papa San Celestino I los expuls\u00f3 de Roma, como hab\u00eda hecho Cirilo de Alejandr\u00eda.   Antes de eso San Juan Cris\u00f3stomo le hab\u00eda cerrado sus iglesias en \u00c9feso, pero fueron tolerados en Constantinopla, y all\u00ed sus obispos fueron altamente respetados, seg\u00fan dice S\u00f3crates.  La obra de Eulogio muestra que todav\u00eda quedaban novacianistas en Alejandr\u00eda cerca del a\u00f1o 600.  En Frigia (cerca de 374) algunos de ellos se volvieron cuartodecimanos, y eran llamados protopaschitoe; entre \u00e9stos hab\u00eda algunos jud\u00edos convertidos.  El emperador Teodosio I hizo una ley rigurosa contra esta secta, la cual fue importada a Constantinopla alrededor del 391 por un cierto Sabatio, cuyos seguidores fueron llamados sabbatiani.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente:<\/b>  Chapman, John. \u00abNovatian and Novatianism.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/11138a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Biograf\u00eda de su Fundador Novaciano fue un cism\u00e1tico del siglo III, y fundador de la secta de los novacianos; fue un sacerdote romano, y \u00e9l mismo se hizo antipapa. Su nombre se da como Novato (Noouatos, Eusebio; Nauatos, S\u00f3crates) por escritores griegos, y tambi\u00e9n en los versos de D\u00e1maso y Prudencio, debido al metro. Conocemos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/novaciano-y-novacianismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNOVACIANO Y NOVACIANISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26195","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26195","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26195"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26195\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26195"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26195"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26195"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}