{"id":26215,"date":"2016-02-05T17:41:57","date_gmt":"2016-02-05T22:41:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/observatorio-vaticano\/"},"modified":"2016-02-05T17:41:57","modified_gmt":"2016-02-05T22:41:57","slug":"observatorio-vaticano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/observatorio-vaticano\/","title":{"rendered":"OBSERVATORIO VATICANO"},"content":{"rendered":"<p>\n    El Observatorio Vaticano lleva actualmente el nombre oficial de Specola Astronomica Vaticana.  Para entender su historia es necesario se\u00f1alar que los nombres Osservatorio o Specola, no se circunscriben s\u00f3lo a la astronom\u00eda, sino que pueden significar cualquier ubicaci\u00f3n elevada desde la que sea posible observar fen\u00f3menos a\u00e9reos.  Teniendo esto en cuenta, la historia de la Specola Vaticana ha pasado por cuatro etapas sucesivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer periodo del Observatorio Vaticano fue descrito en el Motu Proprio de Leon XIII de 1891:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gregorio XIII orden\u00f3 que se erigiera una torre en un lugar conveniente de los edificios vaticanos, y que se equipara con los mejores y m\u00e1s grandes instrumentos de la \u00e9poca.  Ah\u00ed, el Papa dio cabida a las reuniones de los sabios a quienes se encarg\u00f3 la reforma del calendario.  La torre se mantiene hasta ahora como testigo de la generosidad de su autor.  Contiene una l\u00ednea de meridiano, obra de Ignazio Danti de Perugia, con una placa redonda de m\u00e1rmol en el centro, adornada con dise\u00f1os cient\u00edficos.  Cuando son alcanzados por los rayos solares que se filtran desde arriba, los dise\u00f1os muestran el error del viejo c\u00e1lculo y la exactitud de la reforma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera parte de esta narraci\u00f3n se basa en una tradici\u00f3n apoyada por Gilii y Calandrelli, y tiene que ver con el Observatorio Vaticano, al menos en lo que a su ubicaci\u00f3n concierne.  La torre se eleva 73 metros sobre el nivel del mar y se yergue sobre el museo y la biblioteca, entre los patios de Belvedere y de la Pigna. Se le llama a menudo \u201cLa Torre de los Vientos\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo periodo del Observatorio Vaticano est\u00e1 ligado a la figura de Monse\u00f1or Filippo Luigi Gilii, cuya biograf\u00eda ha sido escrita por Lais.  Gilii naci\u00f3 en Corneto, en 1756, y muri\u00f3 en Roma, en 1821, como un importante miembro del clero de la Bas\u00edlica de San Pedro. Gilii era un genio universal, versado en f\u00edsica, biolog\u00eda y arqueolog\u00eda, y conocedor de la lengua hebrea.  La Torre Gregoriana estaba entonces a cargo de la Biblioteca Vaticana, dirigida por Cardenal Zelada desde 1780.  Zelada deseaba honrar la tradici\u00f3n de la torre destinando su parte superior para un observatorio. En 1797 obtuvo la autorizaci\u00f3n del Papa Pio VI, y mand\u00f3 escribir sobre la entrada de la torre la inscripci\u00f3n latina Specula Vaticana. El piso superior fue equipado con instrumentos meteorol\u00f3gicos y magn\u00e9ticos, un sism\u00f3grafo, un telescopio Dolland, un peque\u00f1o sextante y un reloj de p\u00e9ndulo, quedando el observatorio a cargo de Monse\u00f1or Gilii.  De 1800 a 1821, Gilii hizo una serie de observaciones meteorol\u00f3gicas ininterrumpidas, leyendo los instrumentos dos veces al d\u00eda (despu\u00e9s de las 6 de la ma\u00f1ana y a las 2 de la tarde), de acuerdo con el programa de la Sociedad Meteorol\u00f3gica de Mannheim.  Se han publicado los datos de alrededor de siete a\u00f1os de \u00e9stas observaciones, mientras que el resto de datos est\u00e1 preservado en manuscritos en la Biblioteca Vaticana. En ellos hay tambi\u00e9n observaciones astron\u00f3micas de eclipses, cometas, sat\u00e9lites de J\u00fapiter y del tr\u00e1nsito de Mercurio. La actividad cient\u00edfica de Gilii fue m\u00e1s all\u00e1 del Observatorio Vaticano y de Roma. A \u00e9l se debe el meridiano que est\u00e1 enfrente de San Pedro, que usa al obelisco como varilla y que permite seguir el curso de las estaciones de acuerdo con el largo de su sombra. Obra de Gilii son los signos en el piso de la Bas\u00edlica de San Pedro, que indican el largo de las iglesias m\u00e1s grandes del mundo, y tambi\u00e9n los dos viejos relojes de estilos franc\u00e9s e italiano que est\u00e1n en el frontispicio de la Bas\u00edlica. Finalmente, le debemos a Gilii el primer ducto de luz en la c\u00fapula de San Pedro.  Similares muestras de su genio est\u00e1n tambi\u00e9n en varias iglesias y ciudades de Italia. Su l\u00e1pida sepulcral en Ara Coeli, lo llama un hombre \u201cmitissimi ingenii, modestiae singularis, pius\u201d.  A la muerte de Gilii, el Observatorio Vaticano qued\u00f3 en desuso, pues  Pio VII y Leon XII elevaron el nivel de los estudios en los Estados Pontificios. Este \u00faltimo Papa, en su Carta Apost\u00f3lica Quod divina sapientia, dio instrucciones acerca de observatorios, publicaciones y la relaci\u00f3n con cient\u00edficos extranjeros. En 1787 se fund\u00f3 el observatorio del Colegio Romano, bajo Calandrelli, y se declar\u00f3 que se prefer\u00eda \u00e9ste observatorio sobre el Vaticano, pues se encontraba m\u00e1s accesible a los estudiantes de la ciudad y no era obstruido por la gran c\u00fapula de San Pedro (Giornale Arcadico, II, p.407).  Por consejo del Padre Boscovich, los instrumentos fueron trasladados de la Torre Gregoriana al Colegio Romano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tercer periodo marca el resurgimiento del Observatorio Vaticano. Esto se debi\u00f3 a dos razones: primero, por la p\u00e9rdida de la iglesia del Colegio Romano junto con su observatorio, en 1870; y segundo por la exposici\u00f3n de los instrumentos que el clero italiano le obsequi\u00f3 a Leon XIII en 1888, con motivo de sus cincuenta a\u00f1os de sacerdocio.  El Padre Benza, sacerdote barnabita, c\u00e9lebre por ser el fundador el la Sociedad Meteorol\u00f3gica Italiana, le propuso a Leon XIII guardar los instrumentos en la Torre Gregoriana y restaurar dicho lugar para que cumpliera su prop\u00f3sito original.  El plan fue aceptado, y se adquiri\u00f3 un serie de los mejores instrumentos. Parte de ello mediante donaciones de Hicks,  en Londres,  y parte por la compra de aparatos de autorregistro de Richard en Paris. Del observatorio del difunto Marqu\u00e9s de Montecuccoli, en Modena, del cual Denza hab\u00eda sido director, se obtuvo un ecuatorial de 4 pulgadas, un sextante de 3 pulgadas y cuatro relojes de p\u00e9ndulo con dos cron\u00f3metros. Un a\u00f1o antes, en 1887, Mouchez hab\u00eda organizado a varios observatorios para que cooperaran en la continuaci\u00f3n de las observaciones de Argelander, pero con menor magnitud, por medio de la fotograf\u00eda. En la segunda reuni\u00f3n del comit\u00e9, realizada en 1889 en Par\u00eds, Denza declar\u00f3 su intenci\u00f3n de incorporarse al trabajo. Para ello, Leon XIII le cedio al Observatorio Vaticano una segunda torre, a m\u00e1s de 400 metros de distancia de la Gregoriana. Esta es la m\u00e1s occidental de dos torres que quedaron como vestigio de la Fortaleza Leonina, construida entre los a\u00f1os 848 y 853 para la defensa contra los sarracenos.  Con un di\u00e1metro de 17 metros y un grosor de 4.5 metros en las paredes inferiores, parec\u00eda lo suficientemente grande y fuerte para soportar el refractor fotogr\u00e1fico de trece pulgadas que se le orden\u00f3 a Gauthier, en Paris.  En los siguientes cuatro a\u00f1os, el observatorio estuvo a cargo del subdirector del Oratorio, el Padre Lais, quien condujo el trabajo de fotograf\u00eda desde el principio y a sus propias expensas. De 1898 a 1905 la direcci\u00f3n qued\u00f3 en manos del Padre Rodr\u00edguez, augustino especialista en meteorolog\u00eda. Se publicaron siete vol\u00famenes durante el tercer periodo del observatorio: cuatro con Denza, el quinto con Lais y dos m\u00e1s con Rodr\u00edguez.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuarto periodo del Observatorio Vaticano comenz\u00f3 cuando Pio X nombr\u00f3 al Arzobispo Maffi (luego Cardenal) como presidente de la Specola, en 1904. Su primer acto fue superar las grandes dificultades causadas por la separaci\u00f3n de las dos torres. De acuerdo con sus planes, la Torre Gregoriana se dejar\u00eda para albergar archivos hist\u00f3ricas, mientras que la segunda torre de la vieja Fortaleza Leonina y la adyacente casa de verano de Leon XIII ser\u00edan dedicadas a la astronom\u00eda.  Las dos torres estar\u00edan conectadas por un pasaje sobre los muros de la fortaleza, con un puente de acero que cubrir\u00eda una distancia de 85 metros. Para llevar a cabo estos planes, se design\u00f3 a J.G. Hagen \u2013el autor del original de \u00e9ste art\u00edculo- en la audiencia dada a Cardenal Maffi el 14 de marzo de 1906, siendo nombrado oficialmente el 26 de abril.  El muro de la fortaleza, con mil a\u00f1os de antig\u00fcedad, y que se extiende cerca de 400 metros, est\u00e1 ahora coronado por cuatro domos giratorios, los cuales cubren el refractor astrogr\u00e1fico en la Torre Leonina, y un telescopio de 16 pulgadas en la segunda torre, llamada Torre Pio X. Un ecuatorial de 4 pulgadas descansa sobre un basti\u00f3n de media luna, en el extremo oeste del puente.  En el extremo este del viejo muro, sobre las barracas de los gendarmes, se encuentra un fotoheli\u00f3grafo. El instrumento de cuerda est\u00e1 montado en una b\u00f3veda que se ubica sobre las paredes principales de la nueva residencia.  Despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n material del observatorio, los principales problemas se volcaron hacia una biblioteca y la medici\u00f3n de las placas astrogr\u00e1ficas. La rica biblioteca meteorol\u00f3gica le fue dada a la Academia Pontificia Lincei, mientras que los instrumentos sismol\u00f3gicos y meteorol\u00f3gicos se enviaron al observatorio del Valle de Pompeya. Una biblioteca astron\u00f3mica ocupa ahora dos cuartos de la nueva residencia. Otros viejos tesoros le fueron a\u00f1adidos a la biblioteca con el pr\u00e9stamo de la colecci\u00f3n cient\u00edfica de la Biblioteca Vaticana, la cual se ha especializado m\u00e1s en material hist\u00f3rico y literario.Las placas astrogr\u00e1ficas estan siendo medidas con dos nuevas m\u00e1quinas Repsold, ubicadas en un convento vecino y que est\u00e1n a cargo de tres hermanas de la instituci\u00f3n.  Por casi cuatro a\u00f1os, el director disfrut\u00f3 de la cooperaci\u00f3n del Padre Stein, S.J., a quien se le debe la publicaci\u00f3n de los primeros tres vol\u00famenes de las nuevas series, algunos ensayos menores, y las \u00faltimas dos series del atlas de estrellas variables.  En la reuni\u00f3n del Congreso Astrogr\u00e1fico en Par\u00eds, en 1909, el Padre Lais present\u00f3 treinta im\u00e1genes reproducidas por \u00e9l mismo en placas de bromuro de plata.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DENZA, La Nuova Specola Vaticana in Atti, Acad. Pont. N. Lincei XLIII (1889); ZAHM, The Observatory of the Vatican in The Cosmopolitan (1895), well illustrated but not exact in all details; STEIN, Restauri della Specola Vaticana in Rivista di Fisica etc., IX (Pavia, 1908); HAGEN, Vaticanische Sternwarte in V. J. S. Astron. Ges., XLV (1910); MAFFI, Specula Vaticana, Inaugurazione (Rome, 1910); PARR, The Vatican Observatory of Today in Knowledge (1911), correct, except the additions by the editors.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">J.G. HAGEN<br \/>\nVersi\u00f3n en ingles: Douglas J. Potter<br \/>\nDedicada al Inmaculado Coraz\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda<br \/>\nTraducci\u00f3n al espa\u00f1ol:  Carlos A. Ral\u00f3n Orellana\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Observatorio Vaticano lleva actualmente el nombre oficial de Specola Astronomica Vaticana. Para entender su historia es necesario se\u00f1alar que los nombres Osservatorio o Specola, no se circunscriben s\u00f3lo a la astronom\u00eda, sino que pueden significar cualquier ubicaci\u00f3n elevada desde la que sea posible observar fen\u00f3menos a\u00e9reos. 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