{"id":26245,"date":"2016-02-05T17:43:16","date_gmt":"2016-02-05T22:43:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/oracion-metodica-en-el-carmelo\/"},"modified":"2016-02-05T17:43:16","modified_gmt":"2016-02-05T22:43:16","slug":"oracion-metodica-en-el-carmelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/oracion-metodica-en-el-carmelo\/","title":{"rendered":"ORACION METODICA EN EL CARMELO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">No es la intenci\u00f3n de estos apuntes discutir la validez de los m\u00e9todos de oraci\u00f3n. Hay que reconocer, sin embargo, que el hombre hodierno, en la medida que es testigo de un mundo que se sumerge m\u00e1s y m\u00e1s en la t\u00e9cnica, donde la organizaci\u00f3n societaria, en muchas zonas del globo, parece apuntar a un avasallar inmisericorde de la persona en una opci\u00f3n socioc\u00e9ntrica que ante nada se detiene, parecer\u00eda rechazar, desde su subjetividad humana, todo lo que parece preceptuado, regulado, controlado, en un af\u00e1n, quiz\u00e1s, de conservar el propio control sobre s\u00ed. Con mayor insistencia parece presentarse tal fen\u00f3meno en el mundo de la vida interior, en la esfera de la oraci\u00f3n, donde la sencillez y la espontaneidad son consideradas por muchos como requisitos de una libertad que por doquier se percibe amenazada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parad\u00f3jicamente, las sociedades avanzadas del Primer Mundo, muestran un resquebrajamiento atomizante de la vida social, donde, desde la soledad angustiante, la persona salta a la masificaci\u00f3n m\u00e1s exhuberante, donde la individualidad personal parece disolverse en comportamientos regidos por la psicolog\u00eda de las masas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo semejante ocurre en relaci\u00f3n a la realidad interior de las personas, y no s\u00f3lo en el Primer Mundo, sino tambi\u00e9n en ese empobrecido sector de nuestro planeta que llamamos Tercer Mundo. Mientras se ignoran las bases de la propia tradici\u00f3n, en el caso concreto de Am\u00e9rica Latina: el cristianismo, sectores sensibles al llamado de la interioridad buscan respuestas a su hambre interior recurriendo a r\u00edgidos y sofisticados m\u00e9todos o sistemas provenientes de la India, Jap\u00f3n e incluso el Tibet, cuando no se refugian en corrientes sincr\u00e9ticas esot\u00e9ricas, o en ritos chamanistas, o sincretismos inspirados en cultos africanos. Una verdadera minor\u00eda conoce o \u00abdescubre\u00bb los m\u00e9todos de oraci\u00f3n surgidos en la historia cristiana. Sin embargo, en el transcurrir de la historia del Pueblo de Dios han surgido much\u00edsimos m\u00e9todos de oraci\u00f3n, y a\u00fan hoy siguen apareciendo. Unos con mayor fortuna que otros. Hay tantos y diversos m\u00e9todos como tipos de personas, car\u00e1cter, temperamento; y es que los m\u00e9todos aparecen como respuesta a las necesidades de las personas, de las vocaciones que en la historia de la Iglesia han ido surgiendo; aparecen como medios para facilitar la respuesta del ser humano concreto al Plan de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reflexionando sobre las dos parad\u00f3jicas realidades se\u00f1aladas, bien cabe concluir que la ignorancia de los m\u00e9todos cristianos puede ser una de las causas que alientan el recurso de no pocos a fuentes ajenas a la propia identidad religiosa. \u00bfPor qu\u00e9 no hacer una divulgaci\u00f3n de los mismos, aun cuando no sea todo lo perfecta e ideal? A ese objetivo responde esta aproximaci\u00f3n a los m\u00e9todos de oraci\u00f3n carmelitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Carmelo<br \/>\nLos carmelitas son una de las \u00f3rdenes cuyo desarrollo muestra no pocas sorpresas: desde la leyenda que los vincula nada menos que con el profeta El\u00edas, y el hecho cierto de la presencia de ermita\u00f1os en el Monte Carmelo hacia el siglo V, hasta el origen hist\u00f3rico en tiempos de las Cruzadas del grupo de eremitas que con San Bartoldo (m.c. 1195) se establecen cerca de la llamada fuente de El\u00edas, en las vecindades de Haifa. Vincul\u00e1ndose a antiguas tradiciones que se inspiraban en la figura de El\u00edas, desde sus or\u00edgenes asumen el ideal contemplativo que ve\u00edan en el profeta. Alrededor de 1209, ya dirigidos por San Brocardo (m. 1231), el peque\u00f1o grupo obtiene de San Alberto Avogadro 9v. (1149-1241), Patriarca de Jerusal\u00e9n, una regla cuya nota m\u00e1s saltante es el eremitismo. Desde esos lejanos tiempos Mar\u00eda fue el centro de la vida de la comunidad carmelita, constituyendo la devoci\u00f3n a la Virgen junto con la aspiraci\u00f3n contemplativa notas saltantes del Carmelo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el 18 de mayo de 1291, cuando cae San Juan de Acre ante el avance sarraceno, los monasterios carmelitas en Tierra Santa han desaparecido totalmente. Unos cincuenta a\u00f1os antes los eremitas del Monte Carmelo se han lanzado a una di\u00e1spora europea que encuentra su momento decisivo en 1247, en Inglaterra, con el Primer Cap\u00edtulo General reunido en Aylesford (Kent). Ah\u00ed se produce lo que se ha considerado como una segunda fundaci\u00f3n. En aquella ocasi\u00f3n se promulgan las hoy desaparecidas primeras Constituciones, siguiendo pocos meses despu\u00e9s la modificaci\u00f3n y mitigaci\u00f3n de la Regla de San Alberto, proceso que culminar\u00e1 con la transformaci\u00f3n definitiva en religiosos mendicantes de los antiguos eremitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las reformas<br \/>\nAmplia difusi\u00f3n y no menos decadencia siguen con los a\u00f1os. La historia del Carmelo durante los siglos XV y XVIII es tambi\u00e9n la de una sucesi\u00f3n de reformas orientadas cada vez a rescatar el esp\u00edritu de una observancia m\u00e1s estricta, perdido por diversas circunstancias. Algunas de estas reformas permanecen en la estructura de la Antigua Orden, otras configuran nuevas jurisdicciones, y en un caso nace una orden independiente, los Carmelitas Descalzos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde los inicios del siglo XV van suscit\u00e1ndose aires de reforma que encuentran eco en Italia, en la regi\u00f3n toscana. A\u00f1os despu\u00e9s, en 1456 el \u00abDecreto de las casas reformadas\u00bb del Beato Juan Soreth (1394-1471) marca el inicio de los esfuerzos por la reforma general. Los santos reformadores, Teresa de Avila (1515-1582) y Juan de la Cruz (1542-1591), constituyen un extraordinario ejemplo del af\u00e1n de vivir el esp\u00edritu primitivo. Tras las huellas de la vigorosa Reforma Teresiana, que se separ\u00f3 de la Antigua Observancia en 1593, bajo el impulso de Felipe Thibault (1572-1638) aparece la reforma Turonense (1604), que desde el Convento de Rennes, en Francia, se extendi\u00f3 ampliamente por diversos pa\u00edses, llegando a sellar con su impronta de estricta observancia a toda la Antigua Orden del Carmen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es en medio de los trajines de las reformas que se van abriendo camino los m\u00e9todos de oraci\u00f3n para facilitar el acceso a todos a la oraci\u00f3n mental. Gran impulsor de la oraci\u00f3n met\u00f3dica, bajo influencia de la \u00abDevotio moderna\u00bb, fue el Beato Soreth, quien como Prior General impulsa la meditaci\u00f3n como medio para alcanzar la contemplaci\u00f3n. Por su parte, Santa Teresa recomienda a las prioras \u00abque haya buenos libros.. los de fray Luis de Granada y del padre fray Pedro de Alc\u00e1ntara, porque es en parte tan necesario este mantenimiento para el alma como el comer para el cuerpo\u00bb (1). Y tras la gran Reformadora van sus hijos. El m\u00e9todo carmelita se va configurando entre los descalzos siguiendo las ense\u00f1anzas de fray Luis de Granada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fray Jer\u00f3nimo Graci\u00e1n<br \/>\nEntre los numerosos tratados de oraci\u00f3n mental escritos desde los primeros tiempos de la descalcez, destaca uno de fray Jer\u00f3nimo Graci\u00e1n de la Madre de Dios (1545-1614), disc\u00edpulo predilecto y confesor de Santa Teresa, convertido en fiel apologista y divulgador de la obra de la Santa Reformadora. El gran pol\u00edgrafo carmelita, llamado por uno de los historiadores descalzos: \u00abbrazo ejecutor, obediente y eficaz\u00bb de la Madre Teresa, naci\u00f3 el 6 de junio de 1545, en Valladolid. Habiendo ingresado a la Iglesia en la Parroquia de Santiago, estudi\u00f3 hasta los 15 a\u00f1os en su ciudad y en Astorga, de donde pas\u00f3 a Alcal\u00e1, donde curs\u00f3 brillantemente la Filosof\u00eda y Teolog\u00eda. Recibi\u00f3 la ordenaci\u00f3n sacerdotal sin abandonar sus estudios teol\u00f3gicos encaminados a obtener el Doctorado. Ejerci\u00f3 el ministerio sacerdotal en la Iglesia de Santa Mar\u00eda, en Alcal\u00e1. Luego de frecuentar un convento de carmelitas descalzos, y de haberse resistido por a\u00f1o y medio a su vocaci\u00f3n, en 1572 ingres\u00f3 al famoso noviciado de Pastrana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sus \u00abFundaciones\u00bb dice la Santa Reformadora en referencia a fray Jer\u00f3nimo: \u00abBien v\u00eda nuestro Se\u00f1or la gran necesidad que hav\u00eda en esta obra que Su Majestad hav\u00eda comenzado de persona semejante. Yo le alabo muchas veces por la merced que en esto nos hizo; que si yo mucho quisiera pedir a Su Majestad una persona para que pusiera en orden todas las cosas de la Orden en estos principios, no acertara a pedir tanto como Su Majestad en esto nos dio\u00bb (2). Y poco antes (3), dec\u00eda la Santa del mismo maestro Graci\u00e1n: \u00abhombre de muchas letras y entendimiento y modestia, acompa\u00f1ado de grandes virtudes toda su vida, que parece nuestra Se\u00f1ora le escogi\u00f3 para bien de esta Orden\u00bb. Tan pronto profes\u00f3 como carmelita, Graci\u00e1n se vio encaminado a colaborar cercanamente con Santa Teresa para sacar adelante la Reforma Teresiana que muchas veces parec\u00eda fracasar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1575, fray Jer\u00f3nimo es designado como Superior Provincial de la Reforma por el Nuncio Ormaneto. Y luego de que el Papa Gregorio XIII autoriz\u00f3 la erecci\u00f3n de la Provincia de los Carmelitas Descalzos, fue elegido como Provincial por el Primer Cap\u00edtulo Provincial de los Carmelitas Descalzos, en 1581. El 4 de octubre de 1582 muere Santa Teresa. En 1585 es reemplazado en el provincialato por Nicol\u00e1s Doria, hombre autoritario y sin recato alguno, quien no dud\u00f3 mucho antes de expulsar, en 1592, a fray Jer\u00f3nimo de la Reforma Teresiana a cuyo desarrollo hab\u00eda contribuido como invalorable artesano. En 1593, al dirigirse a Roma para esclarecer su caso ante el Papa, es capturado y hecho prisionero por los turcos. A los dos a\u00f1os fue rescatado, y su situaci\u00f3n es revisada por el Papa Clemente VIII, quien desautoriza la expulsi\u00f3n. A pesar de ello, fray Jer\u00f3nimo se topa con obst\u00e1culos para volver y es aconsejado por el Papa a dirigir sus pasos hacia el Antiguo Carmelo, lo que hace, siendo recibido con manifestaciones de aprecio. Muere el 21 de setiembre de 1614.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maestro de oraci\u00f3n<br \/>\nEn su variada y abundante producci\u00f3n no son pocas las obras que recogen el inter\u00e9s de fray Jer\u00f3nimo por la oraci\u00f3n. Entre ellas destaca un peque\u00f1o libro: De la oraci\u00f3n mental, sus partes y sus condiciones. La did\u00e1ctica obra para principiantes fue elaborada antes de 1585, cuando fray Jer\u00f3nimo pasa de Vicario Provincial a Portugal, haci\u00e9ndola editar el Lisboa en 1586. En el tratado aparece claro el m\u00e9todo carmelitano de oraci\u00f3n mental, con sus siete partes. Es de notar que Graci\u00e1n, como aut\u00e9ntico maestro de oraci\u00f3n, toma con prudente libertad la metodizaci\u00f3n: \u00abSi comenzando por este orden&#8230; le detuvieren el esp\u00edritu levant\u00e1ndosele y comunic\u00e1ndole all\u00ed el henchimiento de sus deseos que pretende, no es bien romper aquel hilo por ejercitar todas las dem\u00e1s partes de la oraci\u00f3n que quedan\u00bb. Destaca junto con el car\u00e1cter sistem\u00e1tico el claro influjo de fray Luis de Granada a quien, con toda la escuela carmelita descalza, sigue muy de cerca. Sin embargo ya Jer\u00f3nimo estaba familiarizado con los libros del padre Granada desde los tiempos de sus estudios de filosof\u00eda en Alcal\u00e1, donde se entregaba a una hora de oraci\u00f3n diaria con sus obras. Resalta la aparici\u00f3n de la \u00abcontemplaci\u00f3n\u00bb como parte distinta y central en el m\u00e9todo propuesto por Graci\u00e1n, as\u00ed como el \u00abprop\u00f3sito\u00bb que en fray Luis aparece supuesto en la \u00abpetici\u00f3n\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este m\u00e9todo de los descalzos alcanza su canonizaci\u00f3n en la Instrucci\u00f3n de Novicios mandada elaborar por el Cap\u00edtulo General de la reciente Congregaci\u00f3n de Espa\u00f1a, promulgada en 1590 por la Consulta, organismo de gobierno al que pertenec\u00eda San Juan de la Cruz, cuya firma rubrica la Instrucci\u00f3n y la norma: \u00abque no se permita, que en el criar de los dichos Novicios se introduzcan otros modos ni maneras de la que aqu\u00ed va ordenada\u00bb. Por el testimonio de fray Jos\u00e9 de Jes\u00fas Mar\u00eda &#8211;Quiroga&#8211; (1562-1626): `Don que tuvo San Juan de la Cruz para guiar almas a Dios&#8217;, es f\u00e1cil concluir c\u00f3mo el santo valoraba la meditaci\u00f3n como paso a la contemplaci\u00f3n: \u00abEn la segunda parte de la meditaci\u00f3n, que es la ponderaci\u00f3n activa sobre lo representado, les ense\u00f1aba (San Juan) a detenerse m\u00e1s&#8230; Ense\u00f1\u00e1bales tambi\u00e9n c\u00f3mo de esta ponderaci\u00f3n activa hab\u00edan de pasar a otra m\u00e1s iluminada, movida de Dios, levant\u00e1ndose el alma de los actos de la raz\u00f3n a la luz sencilla de la fe, y c\u00f3mo se hac\u00eda cuando quietaban la operaci\u00f3n intelectual movida de su propia industria y quedaba el alma atendiendo a Dios devotamente en acto de amor\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escuela de Pastrana<br \/>\nLa redacci\u00f3n de la Instrucci\u00f3n fue encomendada a un equipo de tres, entre quienes destacaba Juan de Jes\u00fas Mar\u00eda -Aravalles- (1549-1609), entonces Sub Prior del Convento de Madrid, a quien se le ha venido atribuyendo. La vida de Aravalles gira en torno a Pastrana, donde naci\u00f3, hizo su noviciado, profes\u00f3 en 1579 y, desde 1585, ejerci\u00f3 como maestro de novicios. Se le ha venido atribuyendo hasta hace poco un Tratado de Oraci\u00f3n (1587), in\u00e9dito hasta el primer tercio de nuestro siglo. Existe un claro paralelismo entre el planteamiento de la Instrucci\u00f3n, el tratado otrora atribuido a Aravalles y la interior obra de Graci\u00e1n. Las coincidencias son notables, particularmente en el esquema de la oraci\u00f3n. Claro que se distinguen acentos de personalidad, estilo y algunos en los consejos y en otros pasajes. Se estima que, al igual que el an\u00f3nimo autor del Tratado de Oraci\u00f3n de 1587, ambos (fray Jer\u00f3nimo y fray Juan de Jes\u00fas Mar\u00eda) pertenecen a la escuela com\u00fan del noviciado de Pastrana, algo as\u00ed como el centro formador de los reformados, donde, al parecer, la formaci\u00f3n espiritual segu\u00eda las huellas de San Juan de la Cruz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El calagurritano<br \/>\nOtro seguidor de Santa Teresa, Juan de Jes\u00fas Mar\u00eda &#8211;el Calagurritano&#8211; (1564-1615), tercer general de la congregaci\u00f3n italiana de carmelitas descalzos. Naci\u00f3 en Calahorra, pueblo de Castilla, donde realiza sus estudios hasta que pas\u00f3 a Alcal\u00e1 de Henares para estudiar Filosof\u00eda. En 1582, a los 18 a\u00f1os interrumpe sus estudios universitarios e ingresa al noviciado carmelitano en Pastrana, donde a trav\u00e9s de sus formadores recibe la orientaci\u00f3n espiritual \u00absanjuanista\u00bb. En 1585 es enviado al convento de G\u00e9nova donde recibe las sagradas \u00f3rdenes. En 1611 se convierte en Superior General de la Congregaci\u00f3n de San El\u00edas, cargo que ocupa hasta 1614. El Calagurritano es autor de numerosas obras, entre ellas una Escuela de Oraci\u00f3n, editada en Roma en 1610, y sucesivamente reeditada, as\u00ed como una Instrucci\u00f3n de Novicios (1597), en la que hay una parte destinada a la oraci\u00f3n, escrito tambi\u00e9n de gran fortuna, publicado en 1605.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9todo de oraci\u00f3n que presenta el Calagurritano es muy semejante al de fray Jer\u00f3nimo y al vinculado a Aravalles, pero con una significativa diferencia: no incluye a la contemplaci\u00f3n como un pasaje diferenciado espec\u00edficamente en la oraci\u00f3n. Dir\u00edamos que ello lo aparta un poco del m\u00e9todo difundido en Espa\u00f1a desde el noviciado de Pastrana. \u00abN\u00f3tese &#8211;dice el Calagurritano&#8211; que algunos libros espirituales pone la contemplaci\u00f3n en este orden de las partes de la oraci\u00f3n, lo cual es causa de errar a los nuevos, porque aunque es verdad que se puede comprender debajo del nombre de oraci\u00f3n, por ser una alt\u00edsima elevaci\u00f3n del alma a Dios, con todo eso, hablando propiamente, hay gran diferencia, y los nuevos, queri\u00e9ndose probar a contemplar, pierden el tiempo y provecho de la oraci\u00f3n ordinaria\u00bb. Para \u00e9l, las partes de la oraci\u00f3n son s\u00f3lo seis. A esto se suma una alteraci\u00f3n del orden de las partes finales, sustituyendo adem\u00e1s el \u00abep\u00edlogo\u00bb por un \u00abofrecimiento\u00bb que ubica entre la \u00abacci\u00f3n de gracias\u00bb y la \u00abpetici\u00f3n\u00bb. Igualmente es de notar un mayor acento en relaci\u00f3n al uso de la imaginaci\u00f3n, por un lado, y el resaltar el entendimiento, por otro. Sobre eso \u00faltimo, al responder una duda sobre qu\u00e9 hacer cuando se inflama mucho el afecto, responde: \u00abse ha de templar la conmoci\u00f3n sensible, principalmente en los principiantes; porque da\u00f1a la cabeza y pecho, y no trae provecho espiritual ni deja atender al conocimiento de las virtudes y los vicios, y a la imitaci\u00f3n de los santos, las cuales cosas requieren el entendimiento y no solamente el afecto\u00bb. Sin embargo, hay quien ha visto en la orientaci\u00f3n del Calagurritano un cierto acento anti-discursivo que lleva por reacci\u00f3n a resaltar la imaginaci\u00f3n as\u00ed como los afectos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su Escuela de Oraci\u00f3n, una especie de catecismo de iniciaci\u00f3n a la vida espiritual, en forma de did\u00e1ctico tratado, a trav\u00e9s de una introducci\u00f3n y de un desarrollo de 74 dudas y soluciones, el Calagurritano expone un modo de oraci\u00f3n que influir\u00e1 poderosamente en los carmelitas de Italia, as\u00ed como de otros lugares, pues al poco tiempo de editada la obra, era traducida a diversas lenguas. Al justificar su divisi\u00f3n de las partes de la oraci\u00f3n en seis, sostiene: \u00abmuy puesto est\u00e1 en raz\u00f3n que quien ha de hablar con un gran pr\u00edncipe y mucho m\u00e1s con la majestad de Dios, se prepare y considere con qui\u00e9n quiere tratar y qu\u00e9 es lo que le quiere decir; y a este fin sirve la preparaci\u00f3n. La misma raz\u00f3n pide que se considere la materia de que se ha de tratar; y a este fin sirve la lecci\u00f3n, que representa la materia de que se ha de meditar. La misma raz\u00f3n pide que se pondere la materia de que se ha de tratar, y a este fin sirve la meditaci\u00f3n, que pondera dicha materia discurriendo sobre ella. Despu\u00e9s se sigue la aplicaci\u00f3n del afecto, que nace de la meditaci\u00f3n, en la cual se han considerado los beneficios de la Divina Majestad. Porque la misma raz\u00f3n que movi\u00f3 a prepararse y escoger materia y discurrir sobre ella, pide que, cuando en aquel discurso se conocen m\u00e1s claramente las misericordias de Dios, se reconozca el alma obligada a tan gran bienhechor y por ellas le d\u00e9 gracia con afectos \u00edntimos de coraz\u00f3n; y a este fin sirve el hacimiento de gracias. Tambi\u00e9n pide la raz\u00f3n que, dem\u00e1s de aquel agradecimiento interior, haga el alma agradecida la recompensa que puede; y a este fin sirve el ofrecimiento, en el cual el hombre se ofrece rodo con aquel afecto de agradecimiento y propone que har\u00e1 obras virtuosas por el Se\u00f1or, pero supuesto, seg\u00fan la doctrina cat\u00f3lica, que no puede el hombre pagar esta deuda y obrar santamente sin el favor y gracia de Dios. La raz\u00f3n pide que la \u00faltima parte sea acudir con la petici\u00f3n a su criador y se\u00f1or, pidi\u00e9ndole fuerzas para cumplir con sus obligaciones, para descargarse del peso de los pecados, para alcanzar las virtudes y finalmente para todas las cosas necesarias o convenientes para llegar al fin de la vida eterna\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9todo del Calagurritano aparece tambi\u00e9n en la mencionada Instrucci\u00f3n de Novicios (1605), cuya tercera parte dedica al estudio de la oraci\u00f3n; as\u00ed como un Tratado de la Oraci\u00f3n (ca. 1610) escrito en lat\u00edn, donde ahonda en las partes de la oraci\u00f3n, as\u00ed como en otros escritos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reforma turonense<br \/>\nEn la l\u00ednea de la Reforma Turonense la Antigua Orden tambi\u00e9n vivi\u00f3 el influjo de la esquematizaci\u00f3n met\u00f3dica de la oraci\u00f3n. El padre Thibault es un verdadero entusiasta de la oraci\u00f3n mental, consider\u00e1ndola, junto con la vida interior, el esp\u00edritu del Carmelo. Gracias a los trabajos de fray Marcos de la Natividad (1617-1696), la Reforma de Tours logra un Directorio de Novicios (1650-51), cuya cuarta parte se titula: `M\u00e9todo claro y f\u00e1cil de hacer bien la oraci\u00f3n mental y para ejercitarse con fruto en la presencia de Dios&#8217;. Varias veces reeditada, se hizo de la misma una traducci\u00f3n latina (1687) que se difundi\u00f3 influyendo fuertemente en la Antigua Orden.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Directorio Carmelita de Vida Espiritual (1940), del notable especialista en la Reforma de Tours, fray Juan Ma. Brenninger, O. Carm. (1890-1946), recoge el antiguo m\u00e9todo y lo propone como el tradicional \u00abya que por algunos siglos aprendieron a orar en ella (la obra) nuestros religiosos\u00bb (n.p. 466). Es de resaltar el que algunos pasos se sistematicen seg\u00fan el esquema de las tres potencias, inteligencia, memoria y voluntad, ya presentado por Gerardo Zerbolt de Zutphen (1367-1398), uno de los grandes art\u00edfices de la oraci\u00f3n met\u00f3dica, y difundido por San Ignacio de Loyola (1491-1556).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La oraci\u00f3n met\u00f3dica carmelita<br \/>\nEl descalzo Gabriel de Santa Mar\u00eda Magdalena (1893-1953), en su Breve catecismo de la vida de oraci\u00f3n, opina que \u00abla oraci\u00f3n se reduce, pues, en sustancia a la meditaci\u00f3n acompa\u00f1ada de una conversaci\u00f3n \u00edntima con el Se\u00f1or (coloquio afectivo)\u00bb, las otras partes ser\u00edan ya \u00abcomo su puerta de acceso\u00bb, las primeras; ya \u00abpuramente complementarias y facultativas\u00bb, las tres \u00faltimas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de los matices y variedades que se pueden encontrar, es de resaltar que la orientaci\u00f3n de la meditaci\u00f3n carmelitana se mueve hacia los afectos, existiendo incluso una fundada tradici\u00f3n en la l\u00ednea de la oraci\u00f3n aspirativa. Fray Juan de Sanz (1557-1608) ligaba las aspiraciones con la meditaci\u00f3n, pues con ellas \u00abno se te enfriar\u00e1 el calor que en la oraci\u00f3n has cobrado\u00bb y \u00abque cuando volver\u00e1s a la oraci\u00f3n ya tendr\u00e1s medio camino andado\u00bb (4).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa meditaci\u00f3n del carmelita no se fija en discursos, s\u00f3lo se sirve de ellos para internarse en el afecto, en el amor, en la contemplaci\u00f3n\u00bb, sostiene un carmelita contempor\u00e1neo estudioso y difusor de las tradiciones de su Orden. En esto concuerda plenamente con aquel extraordinario tratadista de psicolog\u00eda m\u00edstica, Miguel de la Fuente, O. Carm. (1573-1625), quien afirma \u00abque lo afectivo es lo m\u00e1s principal en la oraci\u00f3n\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e9todos<br \/>\nPresentamos esquem\u00e1ticamente tres m\u00e9todos carmelitas. El primero, el de la descalcez como aparece en Espa\u00f1a. El segundo, tambi\u00e9n descalzo, seg\u00fan Juan de Jes\u00fas Mar\u00eda, el Calagurritano, desarrollado en Italia. Y el tercero, el correspondiente a la reforma turonense.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9todo de oraci\u00f3n carmelita<br \/>\nde la reforma descalza\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preparaci\u00f3n remota<br \/>\n1. Pureza de Conciencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Quietud y sosiego de esp\u00edritu.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Rectitud de intenci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preparaci\u00f3n inmediata<br \/>\n1. Pensar qui\u00e9n es el que ora, para ganar humildad y contrici\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Pensar qui\u00e9n es Dios con quien se habla, para ganar reverencia, temor o amor necesario en la oraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Disponer lo que se ha de tratar con Dios, de donde nace la atenci\u00f3n y el orden en la oraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lecci\u00f3n<br \/>\n1. Atenci\u00f3n a lo que se lee, o resolver por la memoria otras cosas o\u00eddas o le\u00eddas, que puedan ser materia para meditar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Respeto a las palabras haciendo cuenta que las va diciendo el mismo Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Elecci\u00f3n de punto o puntos que m\u00e1s fruto han de dar en la meditaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuerpo<br \/>\n1. Meditaci\u00f3n o reflexi\u00f3n considerativa propiamente dicha para persuadir a la voluntad alguna virtud o ejercicio de ella. Ha de ser pura y libre de pensamientos impertinentes, sosegada y perseverante. Habr\u00eda aqu\u00ed lugar para dos partes: una primera conocida como \u00abrepresentaci\u00f3n\u00bb con figuras formadas en la imaginaci\u00f3n, en la que habr\u00eda que ejercitarse moderadamente; y una segunda que es la ponderaci\u00f3n activa sobre lo representado. Sin embargo algunos autores consideran innecesario \u00abque haya im\u00e1genes interiores\u00bb pues \u00abbastan las buenas razones que el entendimiento hace para persuadirse\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Contemplaci\u00f3n, es decir humilde, seguro y acertado detenimiento del entendimiento en alguna cosa que se contempla, y aplicaci\u00f3n de la voluntad cuando con asiento y quietud la quiere y desea. Algunas veces el alma hable con Dios, otras calle y est\u00e9 atenta esperando las palabras interiores y escondidas que suelen venir en este profundo silencio, atenci\u00f3n y presencia del Se\u00f1or. A esto se le conoce como \u00abcoloquio amoroso\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<br \/>\n1. Acci\u00f3n de gracias por los beneficios recibidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Petici\u00f3n con humildad y confianza, con fervoroso y encendido deseo de alcanzar lo que se pide, acompa\u00f1ando con actos interiores las virtudes perdidas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Ep\u00edlogo o resoluci\u00f3n:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Examen de la oraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Memoria de las palabras que m\u00e1s eficaces han sido para acordarse de ellas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prop\u00f3sito firme de poner por obra los frutos de la meditaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NOTA: Antes de entrar en oraci\u00f3n se har\u00e1 la se\u00f1al de la cruz y se rezar\u00e1 el Ven Esp\u00edritu Santo o un Padre Nuestro. En algunos conventos carmelitas descalzos luego se realiza el ejercicio de presencia de Dios por actos de fe, de esperanza y de caridad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9todo expuesto ha seguido fundamentalmente a fray Jer\u00f3nimo Graci\u00e1n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9todo de oraci\u00f3n<br \/>\nseg\u00fan Juan de Jes\u00fas Mar\u00eda\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preparaci\u00f3n remota<br \/>\n1. Huir de las ocasiones de distraimiento y otras cosas contrarias al recogimiento interior.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preparaci\u00f3n pr\u00f3xima<br \/>\n1. Considerar la majestad divina y la vileza propia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Disponerse con afectos de reverencia y amor para con Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Disponerse con afectos de humildad para consigo mismo, despreci\u00e1ndose y doli\u00e9ndose de la vileza del pecado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lecci\u00f3n<br \/>\nNo importa si la lecci\u00f3n es antes o despu\u00e9s de la preparaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Atenta a lo que se lee.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Leer despacio y con sosiego.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Elecci\u00f3n del punto mejor para meditar o discurrir sobre \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuerpo o meditaci\u00f3n<br \/>\n1. Moderada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Eficaz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debe notarse que \u00absi en medio de la meditaci\u00f3n se levantan (como suelen) diversos afectos o aspiraciones jaculatorias, no se han de desechar, sino darles lugar, mezcl\u00e1ndolos con la meditaci\u00f3n\u00bb. La meditaci\u00f3n es \u00abun discurso del entendimiento enderezado a mover la voluntad; de lo cual se sigue que se ha de usar de ella cuanto es necesario para mover la voluntad y no m\u00e1s\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debe hacerse uso de la imaginaci\u00f3n para meditar, \u00absalvo si el que ora, despu\u00e9s de tener de ello experiencia y consejo del maestro, tuviere licencia de orar sin im\u00e1genes, sino atendiendo s\u00f3lo a la presencia de Dios intelectual\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<br \/>\nI. Acci\u00f3n de gracias<br \/>\n1. Despertar afectos de agradecimiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Actos de amor y alabanza de Dios por los beneficios considerados en la meditaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. Ofrecimiento<br \/>\n1. Sacrificarse todo al Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Ofrecer otros infinitos corazones que tuviese.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Proponer hacer excelentes actos de virtudes interiores y exteriores, principalmente de las que se siente m\u00e1s necesidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Proponer pelear contra las pasiones y tentaciones que m\u00e1s le combaten.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. Petici\u00f3n<br \/>\n1. Pedir todo bien conveniente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Pedir la victoria sobre las tentaciones y vicios que m\u00e1s le afligen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Pedir la virtud que en ese momento le es m\u00e1s necesaria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Pedir por los pr\u00f3jimos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Pedir con gran fe por medio de Jesucristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9todo de oraci\u00f3n carmelita<br \/>\nde la reforma turonense\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preparaci\u00f3n remota<br \/>\n1. Huida del pecado y de las imperfecciones voluntarias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Amor a la soledad y al silencio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Coraz\u00f3n libre de todo afecto terreno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Huida de las inquietudes y perturbaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preparaci\u00f3n pr\u00f3xima<br \/>\nI. Entendimiento<br \/>\n1. Lectura que baste para presentar suficientes materias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Escoger los puntos y consideraciones m\u00e1s adecuadas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Determinar afectos y resoluciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. Voluntad\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Vivo deseo de adelantar en la oraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Prop\u00f3sito de perseverancia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preparaci\u00f3n inmediata o entrada<br \/>\n1. Acto de presencia de Dios, por representaci\u00f3n imaginaria o acto de fe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Acto de contrici\u00f3n precedido por un breve examen de conciencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Acto de humildad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Acto de ofrecimiento para gloria de Dios y aprovechamiento espiritual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuerpo o meditaci\u00f3n<br \/>\n1. Memoria de la materia preparada, present\u00e1ndola con ayuda de la imaginaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Entendimiento que discurre ordenadamente por la materia propuesta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Voluntad: Durante la meditaci\u00f3n suscita afectos particulares.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<br \/>\n1. Al final de la meditaci\u00f3n la voluntad suscita afectos generales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a. Acci\u00f3n de Gracias por los beneficios recibidos o como alabanza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b. Resoluciones y buenos prop\u00f3sitos, concretos, discretos, adecuados y con confianza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c. Ofrecimientos, de dar a Dios algo de lo que disponemos, o cuanto sabemos que el agrada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">d. Peticiones manifestando a Dios nuestras necesidades para que \u00c9l nos libre de ellas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Escoger una sentencia o jaculatoria para recordar y renovar los prop\u00f3sitos durante el d\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Examen de la oraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Oraci\u00f3n de gratitud y ofrecimiento por manos de la Virgen de cuanto bueno se hizo con la gracia de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la meditaci\u00f3n<br \/>\n1. Poner en pr\u00e1ctica lo propuesto para enmienda de la vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Esfuerzo por conservar durante el d\u00eda el recogimiento de esp\u00edritu logrado en la oraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NOTA: Antes de entrar en oraci\u00f3n se elevar\u00e1 la mente a Dios, y se rezar\u00e1 la ant\u00edfona \u00abVen Esp\u00edritu Santo\u00bb, luego haciendo la Se\u00f1al de la Cruz se buscar\u00e1 serenar el esp\u00edritu.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Bibliograf\u00eda<br \/>\nJer\u00f3nimo Graci\u00e1n de la Madre de Dios. De la Oraci\u00f3n Mental y de sus partes y condiciones, en Obras del P. Jer\u00f3nimo Graci\u00e1n de la Madre de Dios. Tomo I. \u00abEl Monte Carmelo, Burgos, 1932.<br \/>\nJuan de Jes\u00fas Mar\u00eda (Aravalles). Tratado de Oraci\u00f3n escrito por el V.P. Juan De Jes\u00fas Mar\u00eda (Aravalles), Carmelita Descalzo, disc\u00edpulo del doctor m\u00edstico San Juan de la Cruz. Sacada ahora a luz por un religioso de la misma Orden. Taller de Sebasti\u00e1n Rodr\u00edguez, Toledo, 1926.<br \/>\nVen. Juan de Jes\u00fas Mar\u00eda (El Calagurritano). De la Oraci\u00f3n, en Escuela de Oraci\u00f3n. \u00abEl Monte Carmelo\u00bb, Burgos, 1983.<br \/>\nGabriel de Santa Mar\u00eda Magdalena, OCD. Breve catecismo de la vida de oraci\u00f3n, en Catecismo de vida espiritual. \u00abEl Monte Carmelo\u00bb, Burgos, 1968.<br \/>\nJuan Brenninger, O.Carm. Directorio Carmelita de Vida Espiritual. Ediciones Carmelitas, Madrid, 1966.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLuis Fernando Figari\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Notas<br \/>\n1. Constituciones 1, 13.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Fundaciones 23, 3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. All\u00ed mismo, 23, 1.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Advertencia V.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es la intenci\u00f3n de estos apuntes discutir la validez de los m\u00e9todos de oraci\u00f3n. Hay que reconocer, sin embargo, que el hombre hodierno, en la medida que es testigo de un mundo que se sumerge m\u00e1s y m\u00e1s en la t\u00e9cnica, donde la organizaci\u00f3n societaria, en muchas zonas del globo, parece apuntar a un &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/oracion-metodica-en-el-carmelo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abORACION METODICA EN EL CARMELO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26245","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26245","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26245"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26245\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26245"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26245"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26245"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}