{"id":26294,"date":"2016-02-05T17:45:09","date_gmt":"2016-02-05T22:45:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pablo-san-san-pablo-conocio-a-jesus-verdaderamente-de-corazon\/"},"modified":"2016-02-05T17:45:09","modified_gmt":"2016-02-05T22:45:09","slug":"pablo-san-san-pablo-conocio-a-jesus-verdaderamente-de-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pablo-san-san-pablo-conocio-a-jesus-verdaderamente-de-corazon\/","title":{"rendered":"PABLO, SAN : SAN PABLO CONOCIO A JESUS VERDADERAMENTE DE CORAZON"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Mi\u00e9rcoles 8 de octubre de 2008\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Pablo conoci\u00f3 a Jes\u00fas verdaderamente de coraz\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos hermanos y hermanas:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las \u00faltimas catequesis sobre san Pablo habl\u00e9 de su encuentro con Cristo resucitado, que cambi\u00f3 profundamente su vida, y despu\u00e9s, de su relaci\u00f3n con los doce Ap\u00f3stoles llamados por Jes\u00fas \u2014particularmente con Santiago, Cefas y Juan\u2014 y de su relaci\u00f3n con la Iglesia de Jerusal\u00e9n. Queda ahora la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 sab\u00eda san Pablo del Jes\u00fas terreno, de su vida, de sus ense\u00f1anzas, de su pasi\u00f3n. Antes de entrar en esta cuesti\u00f3n, puede ser \u00fatil tener presente que el mismo san Pablo distingue dos maneras de conocer a Jes\u00fas y, m\u00e1s en general, dos maneras de conocer a una persona.<br \/>\nEn la segunda carta a los Corintios escribe: \u00abAs\u00ed que en adelante ya no conocemos a nadie seg\u00fan la carne. Y si conocimos a Cristo seg\u00fan la carne, ya no le conocemos as\u00ed\u00bb (2 Co 5, 16). Conocer \u00abseg\u00fan la carne\u00bb, de modo carnal, quiere decir conocer s\u00f3lo exteriormente, con criterios externos: se puede haber visto a una persona muchas veces, conocer sus rasgos y los diversos detalles de su comportamiento: c\u00f3mo habla, c\u00f3mo se mueve, etc. Y sin embargo, aun conociendo a alguien de esta forma, no se le conoce realmente, no se conoce el n\u00facleo de la persona. S\u00f3lo con el coraz\u00f3n se conoce verdaderamente a una persona.<br \/>\nDe hecho los fariseos y los saduceos conocieron a Jes\u00fas en lo exterior, escucharon su ense\u00f1anza, muchos detalles de \u00e9l, pero no lo conocieron en su verdad. Hay una distinci\u00f3n an\u00e1loga en unas palabras de Jes\u00fas. Despu\u00e9s de la Transfiguraci\u00f3n, pregunta a los Ap\u00f3stoles: \u00ab\u00bfQui\u00e9n dice la gente que soy yo?\u00bb y \u00ab\u00bfqui\u00e9n dec\u00eds vosotros que soy yo?\u00bb. La gente lo conoce, pero superficialmente; sabe algunas cosas de \u00e9l, pero no lo ha conocido realmente. En cambio los Doce, gracias a la amistad, que implica tambi\u00e9n el coraz\u00f3n, al menos hab\u00edan entendido en lo sustancial y comenzaban a saber qui\u00e9n era Jes\u00fas. Tambi\u00e9n hoy existe esta forma distinta de conocer: hay personas doctas que conocen a Jes\u00fas en muchos de sus detalles y personas sencillas que no conocen estos detalles, pero que lo conocen en su verdad: \u00abEl coraz\u00f3n habla al coraz\u00f3n\u00bb. Y san Pablo quiere decir esencialmente que conoce a Jes\u00fas as\u00ed, con el coraz\u00f3n, y que de este modo conoce esencialmente a la persona en su verdad; y despu\u00e9s, en un segundo momento, que conoce sus detalles.<br \/>\nDicho esto, queda a\u00fan la cuesti\u00f3n: \u00bfQu\u00e9 sab\u00eda san Pablo de la vida concreta, de las palabras, de la pasi\u00f3n, de los milagros de Jes\u00fas? Parece seguro que nunca se encontr\u00f3 con \u00e9l durante su vida terrena. A trav\u00e9s de los Ap\u00f3stoles y de la Iglesia naciente, seguramente conoci\u00f3 tambi\u00e9n detalles de la vida terrena de Jes\u00fas. En sus cartas encontramos tres formas de referencia al Jes\u00fas prepascual. En primer lugar, hay referencias expl\u00edcitas y directas. San Pablo habla de la ascendencia dav\u00eddica de Jes\u00fas (cf. Rm 1, 3), conoce la existencia de sus \u00abhermanos\u00bb o consangu\u00edneos (1 Co 9, 5; Ga 1, 19), conoce el desarrollo de la \u00faltima Cena (cf. 1 Co 11, 23), conoce otras palabras de Jes\u00fas, por ejemplo sobre la indisolubilidad del matrimonio (cf. 1 Co 7, 10 con Mc 10, 11-12), sobre la necesidad de que quien anuncia el Evangelio sea mantenido por la comunidad, pues el obrero merece su salario (cf. 1 Co 9, 14 con Lc 10, 7); san Pablo conoce las palabras pronunciadas por Jes\u00fas en la \u00faltima Cena (cf. 1 Co 11, 24-25 con Lc 22, 19-20) y conoce tambi\u00e9n la cruz de Jes\u00fas. Estas son referencias directas a palabras y hechos de la vida de Jes\u00fas.<br \/>\nEn segundo lugar, podemos entrever en algunas frases de las cartas paulinas varias alusiones a la tradici\u00f3n atestiguada en los Evangelios sin\u00f3pticos. Por ejemplo, las palabras que leemos en la primera carta a los Tesalonicenses, seg\u00fan la cual \u00abel d\u00eda del Se\u00f1or vendr\u00e1 como un ladr\u00f3n en la noche\u00bb (1 Ts 5, 2), no se explicar\u00edan remiti\u00e9ndonos a las profec\u00edas veterotestamentarias, porque la comparaci\u00f3n con el ladr\u00f3n nocturno s\u00f3lo se encuentra en los evangelios de san Mateo y de san Lucas, por tanto est\u00e1 tomado de la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica.<br \/>\nAs\u00ed, cuando leemos que Dios \u00abha escogido m\u00e1s bien lo necio del mundo\u00bb (1 Co 1, 27-28), se escucha el eco fiel de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas sobre los sencillos y los pobres (cf. Mt 5, 3; 11, 25; 19, 30). Est\u00e1n tambi\u00e9n las palabras pronunciadas por Jes\u00fas en el j\u00fabilo mesi\u00e1nico: \u00abTe bendigo Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios e inteligentes y se las has revelado a los peque\u00f1os\u00bb (Mt 11, 25). San Pablo sabe \u2014es su experiencia misionera\u2014 que estas palabras son verdaderas, es decir, que son precisamente los sencillos quienes tienen el coraz\u00f3n abierto al conocimiento de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n la alusi\u00f3n a la obediencia de Jes\u00fas \u00abhasta la muerte\u00bb, que se lee en la carta a los Filipenses (cf. Flp 2, 8) hace referencia a la total disponibilidad del Jes\u00fas terreno a cumplir la voluntad de su Padre (cf. Mc 3, 35; Jn 4, 34).<br \/>\nPor tanto, san Pablo conoce la pasi\u00f3n de Jes\u00fas, su cruz, el modo como vivi\u00f3 los \u00faltimos momentos de su vida. La cruz de Jes\u00fas y la tradici\u00f3n sobre este hecho de la cruz est\u00e1 en el centro del kerigma paulino. Otro pilar de la vida de Jes\u00fas conocido por san Pablo es el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, del que cita algunos elementos casi literalmente, cuando escribe a los Romanos: \u00abAmaos unos a otros. (&#8230;) Bendecid a los que os persiguen. (&#8230;) Vivid en paz con todos. (&#8230;) Venced al mal con el bien\u00bb. As\u00ed pues, en sus cartas hay un reflejo fiel del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a (cf. Mt 5-7).<br \/>\nPor \u00faltimo, en las cartas de san Pablo es posible hallar un tercer modo de presencia de las palabras de Jes\u00fas: es cuando realiza una forma de transposici\u00f3n de la tradici\u00f3n prepascual a la situaci\u00f3n despu\u00e9s de la Pascua. Un caso t\u00edpico es el tema del reino de Dios, que est\u00e1 seguramente en el centro de la predicaci\u00f3n del Jes\u00fas hist\u00f3rico (cf. Mt 3, 2; Mc 1, 15; Lc 4, 43). En san Pablo se encuentra una trasposici\u00f3n de este tema, pues tras la resurrecci\u00f3n es evidente que Jes\u00fas en persona, el Resucitado, es el reino de Dios. Por tanto, el reino llega donde est\u00e1 llegando Jes\u00fas. Y as\u00ed, necesariamente, el tema del reino de Dios, con el que se hab\u00eda anticipado el misterio de Jes\u00fas, se transforma en cristolog\u00eda. Sin embargo, las mismas disposiciones exigidas por Jes\u00fas para entrar en el reino de Dios valen exactamente para san Pablo a prop\u00f3sito de la justificaci\u00f3n por la fe: tanto la entrada en el Reino como la justificaci\u00f3n requieren una actitud de gran humildad y disponibilidad, libre de presunciones, para acoger la gracia de Dios.<br \/>\nPor ejemplo, la par\u00e1bola del fariseo y el publicano (cf. Lc 18, 9-14) imparte una ense\u00f1anza que se encuentra tal cual en san Pablo, cuando insiste en que nadie debe gloriarse en presencia de Dios. Tambi\u00e9n las frases de Jes\u00fas sobre los publicanos y las prostitutas, m\u00e1s dispuestos que los fariseos a acoger el Evangelio (cf. Mt 21, 31; Lc 7, 36-50) y sus deseos de compartir la mesa con ellos (cf. Mt 9, 10-13; Lc 15, 1-2) encuentran pleno eco en la doctrina de san Pablo sobre el amor misericordioso de Dios a los pecadores (cf. Rm 5, 8-10; y tambi\u00e9n Ef 2, 3-5). As\u00ed, el tema del reino de Dios se propone de una forma nueva, pero con plena fidelidad a la tradici\u00f3n del Jes\u00fas hist\u00f3rico.<br \/>\nOtro ejemplo de transformaci\u00f3n fiel del n\u00facleo doctrinal de Jes\u00fas se encuentra en los \u00abt\u00edtulos\u00bb referidos a \u00e9l. Antes de Pascua \u00e9l mismo se califica como Hijo del hombre; tras la Pascua se hace evidente que el Hijo del hombre es tambi\u00e9n el Hijo de Dios. Por tanto, el t\u00edtulo preferido por san Pablo para calificar a Jes\u00fas es K\u00fdrios, \u00abSe\u00f1or\u00bb (cf. Flp 2, 9-11), que indica la divinidad de Jes\u00fas. El Se\u00f1or Jes\u00fas, con este t\u00edtulo, aparece en la plena luz de la resurrecci\u00f3n.<br \/>\nEn el Monte de los Olivos, en el momento de la extrema angustia de Jes\u00fas (cf. Mc 14, 36), los disc\u00edpulos, antes de dormirse, hab\u00edan o\u00eddo c\u00f3mo hablaba con el Padre y lo llamaba \u00abAbb\u00e1-Padre\u00bb. Es una palabra muy familiar, equivalente a nuestro \u00abpap\u00e1\u00bb, que s\u00f3lo usan los ni\u00f1os en comuni\u00f3n con su padre. Hasta ese momento era impensable que un jud\u00edo utilizara dicha palabra para dirigirse a Dios; pero Jes\u00fas, siendo verdadero hijo, en esta hora de intimidad habla as\u00ed y dice: \u00abAbb\u00e1, Padre\u00bb. En las cartas de san Pablo a los Romanos y a los G\u00e1latas, sorprendentemente, esta palabra \u00abAbb\u00e1\u00bb, que expresa la exclusividad de la filiaci\u00f3n de Jes\u00fas, aparece en labios de los bautizados (cf. Rm 8, 15; Ga 4, 6), porque han recibido el \u00abEsp\u00edritu del Hijo\u00bb y ahora llevan en s\u00ed mismos ese Esp\u00edritu y pueden hablar como Jes\u00fas y con Jes\u00fas como verdaderos hijos a su Padre; pueden decir \u00abAbb\u00e1\u00bb porque han llegado a ser hijos en el Hijo.<br \/>\nPor \u00faltimo, quiero aludir a la dimensi\u00f3n salv\u00edfica de la muerte de Jes\u00fas, como la encontramos en la frase evang\u00e9lica: \u00abEl Hijo del hombre no ha venido para ser servido sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos\u00bb (Mc 10, 45; Mt 20, 28). El reflejo fiel de estas palabras de Jes\u00fas aparece en la doctrina paulina sobre la muerte de Jes\u00fas como rescate (cf. 1 Co 6, 20), como redenci\u00f3n (cf. Rm 3, 24), como liberaci\u00f3n (cf. Ga 5, 1) y como reconciliaci\u00f3n (cf. Rm 5, 10; 2 Co 5, 18-20). Aqu\u00ed est\u00e1 el centro de la teolog\u00eda paulina, que se basa en estas palabras de Jes\u00fas.<br \/>\nEn conclusi\u00f3n, san Pablo no pensaba en Jes\u00fas en calidad de historiador, como una persona del pasado. Ciertamente, conoce la gran tradici\u00f3n sobre la vida, las palabras, la muerte y la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, pero no trata todo ello como algo del pasado; lo propone como realidad del Jes\u00fas vivo. Para san Pablo, las palabras y las acciones de Jes\u00fas no pertenecen al tiempo hist\u00f3rico, al pasado. Jes\u00fas vive ahora y habla ahora con nosotros y vive para nosotros. Esta es la verdadera forma de conocer a Jes\u00fas y de acoger la tradici\u00f3n sobre \u00e9l. Tambi\u00e9n nosotros debemos aprender a conocer a Jes\u00fas, no seg\u00fan la carne, como una persona del pasado, sino como nuestro Se\u00f1or y Hermano, que est\u00e1 hoy con nosotros y nos muestra c\u00f3mo vivir y c\u00f3mo morir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benedicto XVI\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agregado por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi\u00e9rcoles 8 de octubre de 2008 San Pablo conoci\u00f3 a Jes\u00fas verdaderamente de coraz\u00f3n Queridos hermanos y hermanas: En las \u00faltimas catequesis sobre san Pablo habl\u00e9 de su encuentro con Cristo resucitado, que cambi\u00f3 profundamente su vida, y despu\u00e9s, de su relaci\u00f3n con los doce Ap\u00f3stoles llamados por Jes\u00fas \u2014particularmente con Santiago, Cefas y Juan\u2014 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pablo-san-san-pablo-conocio-a-jesus-verdaderamente-de-corazon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPABLO, SAN : SAN PABLO CONOCIO A JESUS VERDADERAMENTE DE CORAZON\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26294","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26294"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26294\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}