{"id":26296,"date":"2016-02-05T17:45:13","date_gmt":"2016-02-05T22:45:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pablo-san-la-divinidad-de-cristo-en-la-predicacion-de-san-pablo\/"},"modified":"2016-02-05T17:45:13","modified_gmt":"2016-02-05T22:45:13","slug":"pablo-san-la-divinidad-de-cristo-en-la-predicacion-de-san-pablo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pablo-san-la-divinidad-de-cristo-en-la-predicacion-de-san-pablo\/","title":{"rendered":"PABLO, SAN : LA DIVINIDAD DE CRISTO EN LA PREDICACION DE SAN PABLO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Mi\u00e9rcoles 22 de octubre de 2008\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La divinidad de Cristo en la predicaci\u00f3n de san Pablo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos hermanos y hermanas:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las catequesis de las semanas anteriores meditamos sobre la \u00abconversi\u00f3n\u00bb de san Pablo, fruto del encuentro personal con Jes\u00fas crucificado y resucitado, y nos interrogamos sobre cu\u00e1l fue la relaci\u00f3n del Ap\u00f3stol de los gentiles con el Jes\u00fas terreno. Hoy quiero hablar de la ense\u00f1anza que san Pablo nos ha dejado sobre la centralidad del Cristo resucitado en el misterio de la salvaci\u00f3n, sobre su cristolog\u00eda. En verdad, Jesucristo resucitado, \u00abexaltado sobre todo nombre\u00bb, est\u00e1 en el centro de todas sus reflexiones. Para el Ap\u00f3stol, Cristo es el criterio de valoraci\u00f3n de los acontecimientos y de las cosas, el fin de todos los esfuerzos que \u00e9l hace para anunciar el Evangelio, la gran pasi\u00f3n que sostiene sus pasos por los caminos del mundo. Y se trata de un Cristo vivo, concreto: el Cristo \u2014dice san Pablo\u2014 \u00abque me am\u00f3 y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por m\u00ed\u00bb (Ga 2, 20). Esta persona que me ama, con la que puedo hablar, que me escucha y me responde, este es realmente el principio para entender el mundo y para encontrar el camino en la historia.<br \/>\nQuien ha le\u00eddo los escritos de san Pablo sabe bien que \u00e9l no se preocup\u00f3 de narrar los hechos de la vida de Jes\u00fas, aunque podemos pensar que en sus catequesis contaba sobre el Jes\u00fas prepascual mucho m\u00e1s de lo que escribi\u00f3 en sus cartas, que son amonestaciones en situaciones concretas. Su intencionalidad pastoral y teol\u00f3gica se dirig\u00eda de tal modo a la edificaci\u00f3n de las nacientes comunidades, que espont\u00e1neamente concentraba todo en el anuncio de Jesucristo como \u00abSe\u00f1or\u00bb, vivo y presente ahora en medio de los suyos. De ah\u00ed la esencialidad caracter\u00edstica de la cristolog\u00eda paulina, que desarrolla las profundidades del misterio con una preocupaci\u00f3n constante y precisa: ciertamente, anunciar al Jes\u00fas vivo y su ense\u00f1anza, pero anunciar sobre todo la realidad central de su muerte y resurrecci\u00f3n, como culmen de su existencia terrena y ra\u00edz del desarrollo sucesivo de toda la fe cristiana, de toda la realidad de la Iglesia.<br \/>\nPara el Ap\u00f3stol, la resurrecci\u00f3n no es un acontecimiento en s\u00ed mismo, separado de la muerte: el Resucitado es siempre el mismo que fue crucificado. Tambi\u00e9n ya resucitado lleva sus heridas: la pasi\u00f3n est\u00e1 presente en \u00e9l y, con Pascal, se puede decir que sufre hasta el fin del mundo, aun siendo el Resucitado y viviendo con nosotros y para nosotros. San Pablo comprendi\u00f3 esta identidad del Resucitado con el Cristo crucificado en el camino de Damasco: en ese momento se le revel\u00f3 con claridad que el Crucificado es el Resucitado y el Resucitado es el Crucificado, que dice a san Pablo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me persigues?\u00bb (Hch 9, 4). San Pablo, cuando persigue a Cristo en la Iglesia, comprende que la cruz no es \u00abuna maldici\u00f3n de Dios\u00bb (Dt 21, 23), sino sacrificio para nuestra redenci\u00f3n.<br \/>\nEl Ap\u00f3stol contempla fascinado el secreto escondido del Crucificado-resucitado y a trav\u00e9s de los sufrimientos experimentados por Cristo en su humanidad (dimensi\u00f3n terrena) se remonta a la existencia eterna en la que es uno con el Padre (dimensi\u00f3n pre-temporal): \u00abAl llegar la plenitud de los tiempos \u2014escribe\u2014 envi\u00f3 Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibi\u00e9ramos la filiaci\u00f3n adoptiva\u00bb (Ga4, 4-5).<br \/>\nEstas dos dimensiones, la preexistencia eterna junto al Padre y el descenso del Se\u00f1or en laencarnaci\u00f3n, se anuncian ya en el Antiguo Testamento, en la figura de la Sabidur\u00eda. En los Libros sapienciales del Antiguo Testamento encontramos algunos textos que exaltan el papel de la Sabidur\u00eda, que existe desde antes de la creaci\u00f3n del mundo. En este sentido deben leerse pasajes como este del Salmo 90: \u00abAntes de que nacieran los montes, o fuera engendrado el orbe de la tierra, desde siempre y por siempre t\u00fa eres Dios\u00bb (v. 2); o pasajes como el que habla de la Sabidur\u00eda creadora: \u00abEl Se\u00f1or me cre\u00f3, primicia de su camino, antes que sus obras m\u00e1s antiguas. Desde la eternidad fui fundada, desde el principio, antes que la tierra\u00bb (Pr 8, 22-23). Tambi\u00e9n es sugestivo el elogio de la Sabidur\u00eda, contenido en el libro hom\u00f3nimo: \u00abLa Sabidur\u00eda se despliega vigorosamente de un conf\u00edn al otro del mundo y gobierna de excelente manera el universo\u00bb (Sb 8, 1).<br \/>\nLos mismos textos sapienciales que hablan de la preexistencia eterna de la Sabidur\u00eda, hablan de su descenso, del abajamiento de esta Sabidur\u00eda, que se cre\u00f3 una tienda entre los hombres. As\u00ed ya sentimos resonar las palabras del Evangelio de san Juan que habla de la tienda de la carne del Se\u00f1or. Se cre\u00f3 una tienda en el Antiguo Testamento: aqu\u00ed se refiere al templo, al culto seg\u00fan la \u00abTor\u00e1\u00bb; pero, desde el punto de vista del Nuevo Testamento, podemos entender que era s\u00f3lo una prefiguraci\u00f3n de la tienda mucho m\u00e1s real y significativa: la tienda de la carne de Cristo. Y ya en los libros del Antiguo Testamento vemos que este abajamiento de la Sabidur\u00eda, su descenso a la carne, implica tambi\u00e9n la posibilidad de ser rechazada.<br \/>\nSan Pablo, desarrollando su cristolog\u00eda, se refiere precisamente a esta perspectiva sapiencial: reconoce en Jes\u00fas a la Sabidur\u00eda eterna que existe desde siempre, la Sabidur\u00eda que desciende y se crea una tienda entre nosotros; as\u00ed, puede describir a Cristo como \u00abfuerza y sabidur\u00eda de Dios\u00bb; puede decir que Cristo se ha convertido para nosotros en \u00absabidur\u00eda de origen divino, justicia, santificaci\u00f3n y redenci\u00f3n\u00bb (1 Co 1, 24.30). De la misma forma, san Pablo aclara que Cristo, al igual que la Sabidur\u00eda, puede ser rechazado sobre todo por los dominadores de este mundo (cf. 1 Co 2, 6-9), de modo que en los planes de Dios puede crearse una situaci\u00f3n parad\u00f3jica: la cruz, que se transformar\u00e1 en camino de salvaci\u00f3n para todo el g\u00e9nero humano.<br \/>\nUn desarrollo posterior de este ciclo sapiencial, seg\u00fan el cual la Sabidur\u00eda se abaja para despu\u00e9s ser exaltada a pesar del rechazo, se encuentra en el famoso himno contenido en la carta a los Filipenses (cf. Flp 2, 6-11). Se trata de uno de los textos m\u00e1s elevados de todo el Nuevo Testamento. Los exegetas, en su gran mayor\u00eda, concuerdan en considerar que este pasaje contiene una composici\u00f3n anterior al texto de la carta a los Filipenses. Este es un dato de gran importancia, porque significa que el judeo-cristianismo, antes de san Pablo, cre\u00eda en la divinidad de Jes\u00fas. En otras palabras, la fe en la divinidad de Jes\u00fas no es un invento helen\u00edstico, surgido mucho despu\u00e9s de la vida terrena de Jes\u00fas, un invento que, olvidando su humanidad, lo habr\u00eda divinizado. En realidad, vemos que el primer judeo-cristianismo cre\u00eda en la divinidad de Jes\u00fas; m\u00e1s a\u00fan, podemos decir que los Ap\u00f3stoles mismos, en los grandes momentos de la vida de su Maestro, comprendieron que era el Hijo de Dios, como dijo san Pedro en Cesarea de Filipo: \u00abT\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo\u00bb (Mt 16, 16).<br \/>\nPero volvamos al himno de la carta a los Filipenses. Este texto puede estar estructurado en tres estrofas, que ilustran los momentos principales del recorrido realizado por Cristo. Su preexistencia est\u00e1 expresada en las palabras: \u00abA pesar de su condici\u00f3n divina, no hizo alarde de su categor\u00eda de Dios\u00bb (v. 6). Sigue despu\u00e9s el abajamiento voluntario del Hijo en la segunda estrofa: \u00abSe despoj\u00f3 de su rango y tom\u00f3 la condici\u00f3n de esclavo\u00bb (v. 7), hasta humillarse \u00abobedeciendo hasta la muerte y una muerte de cruz\u00bb (v. 8). La tercera estrofa del himno anuncia la respuesta del Padre a la humillaci\u00f3n del Hijo: \u00abPor eso Dios lo exalt\u00f3 y le concedi\u00f3 el Nombre que est\u00e1 sobre todo nombre\u00bb (v. 9).<br \/>\nLo que impresiona es el contraste entre el abajamiento radical y la siguiente glorificaci\u00f3n en la gloria de Dios. Es evidente que esta segunda estrofa est\u00e1 en contraste con la pretensi\u00f3n de Ad\u00e1n, que quer\u00eda hacerse Dios, y tambi\u00e9n est\u00e1 en contraste con el gesto de los constructores de la torre de Babel, que quer\u00edan edificar por s\u00ed solos el puente hasta el cielo y convertirse ellos mismos en divinidad. Pero esta iniciativa de la soberbia acab\u00f3 en la autodestrucci\u00f3n: as\u00ed no se llega al cielo, a la verdadera felicidad, a Dios. El gesto del Hijo de Dios es exactamente lo contrario: no la soberbia, sino la humildad, que es la realizaci\u00f3n del amor, y el amor es divino. La iniciativa de abajamiento, de humildad radical de Cristo, con la cual contrasta la soberbia humana, es realmente expresi\u00f3n del amor divino; a ella le sigue la elevaci\u00f3n al cielo a la que Dios nos atrae con su amor.<br \/>\nAdem\u00e1s de la carta a los Filipenses, hay otros lugares de la literatura paulina donde los temas de la preexistencia y el descenso del Hijo de Dios a la tierra est\u00e1n unidos entre s\u00ed. Una reafirmaci\u00f3n de la identificaci\u00f3n entre Sabidur\u00eda y Cristo, con todas sus implicaciones c\u00f3smicas y antropol\u00f3gicas, se encuentra en la primera carta a Timoteo: \u00ab\u00c9l ha sido manifestado en la carne, justificado en el Esp\u00edritu, visto de los \u00e1ngeles, proclamado a los gentiles, cre\u00eddo en el mundo, levantado a la gloria\u00bb (1 Tm 3, 16). Sobre todo con estas premisas se puede definir mejor la funci\u00f3n de Cristo como Mediador \u00fanico, en la perspectiva del \u00fanico Dios del Antiguo Testamento (cf. 1 Tm 2, 5 en relaci\u00f3n con Is 43, 10-11; 44, 6). Cristo es el verdadero puente que nos gu\u00eda al cielo, a la comuni\u00f3n con Dios.<br \/>\nPor \u00faltimo, s\u00f3lo una alusi\u00f3n a los \u00faltimos desarrollos de la cristolog\u00eda de san Pablo en las cartas a los Colosenses y a los Efesios. En la primera, a Cristo se le califica como \u00abprimog\u00e9nito de toda la creaci\u00f3n\u00bb (cf. Col 1, 15-20). La palabra \u00abprimog\u00e9nito\u00bb implica que el primero entre muchos hijos, el primero entre muchos hermanos y hermanas, baj\u00f3 para atraernos y hacernos sus hermanos y hermanas. En la carta a los Efesios encontramos la hermosa exposici\u00f3n delplan divino de la salvaci\u00f3n, cuando san Pablo dice que Dios quer\u00eda recapitularlo todo en Cristo (cf. Ef 1, 3-23). Cristo es la recapitulaci\u00f3n de todo, lo asume todo y nos gu\u00eda a Dios. As\u00ed nos implica en un movimiento de descenso y de ascenso, invit\u00e1ndonos a participar en su humildad, es decir, en su amor al pr\u00f3jimo, para ser as\u00ed part\u00edcipes tambi\u00e9n de su glorificaci\u00f3n, convirti\u00e9ndonos con \u00e9l en hijos en el Hijo. Pidamos al Se\u00f1or que nos ayude a conformarnos a su humildad, a su amor, para ser as\u00ed part\u00edcipes de su divinizaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benedicto XVI\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agregado por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi\u00e9rcoles 22 de octubre de 2008 La divinidad de Cristo en la predicaci\u00f3n de san Pablo Queridos hermanos y hermanas: En las catequesis de las semanas anteriores meditamos sobre la \u00abconversi\u00f3n\u00bb de san Pablo, fruto del encuentro personal con Jes\u00fas crucificado y resucitado, y nos interrogamos sobre cu\u00e1l fue la relaci\u00f3n del Ap\u00f3stol de los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pablo-san-la-divinidad-de-cristo-en-la-predicacion-de-san-pablo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPABLO, SAN : LA DIVINIDAD DE CRISTO EN LA PREDICACION DE SAN PABLO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26296","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26296"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26296\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}