{"id":26324,"date":"2016-02-05T17:46:16","date_gmt":"2016-02-05T22:46:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/padre-nuestro-de-klauber\/"},"modified":"2016-02-05T17:46:16","modified_gmt":"2016-02-05T22:46:16","slug":"padre-nuestro-de-klauber","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/padre-nuestro-de-klauber\/","title":{"rendered":"PADRE NUESTRO DE KLAUBER"},"content":{"rendered":"<p>\n    En el Archivo Diocesano de Huelva se conserva un grabado, firmado por los Klauber, que representa gr\u00e1ficamente la oraci\u00f3n del Padre Nuestro, con su invocaci\u00f3n y sus siete peticiones, que nos disponemos a analizar. Se trata de una hoja suelta, de papel, de 153 x 100 mm., inserta en un ejemplar de las Constituciones de las Hermanas Terceras de San Francisco, del Beaterio de Ntra. Sra. de los Milagros, de Puebla de Guzm\u00e1n, aprobados por el arzobispo de Sevilla, Luis de Salcedo y Azcona, el 12 de abril de 1740, y que contiene sucesivas aprobaciones de 1748 y 1753, y dos cartas de 1923[1]. La hoja del grabado carece de relaci\u00f3n directa con la pieza archiv\u00edstica. No obstante, su presencia en este lugar es un indicio de la difusi\u00f3n de las estampas de los Klauber por toda Europa, hasta un lugar tan extremo como el And\u00e9valo onubense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Klauber de Augsburgo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la escuela de grabadores de Augsburgo del segundo tercio del siglo XVIII, descuellan los hermanos Joseph Sebastian y Johan Baptist Klauber, quienes crearon una editorial de estampaciones con el nombre de J. u. J. Klauber o Fratres Klauber Catholici, indicando en la propia rotulaci\u00f3n su car\u00e1cter espec\u00edficamente cat\u00f3lico, al lado de otras muchas editoriales art\u00edsticas evang\u00e9licas de Augsburgo. Los Klauber publicaban libros ilustrados, recordatorios, tarjetas para peregrinos, representaciones de im\u00e1genes de la Virgen y de los santos, etc.[2]. Su expansi\u00f3n por toda Europa, por Espa\u00f1a y por Am\u00e9rica es bien conocida. Los estudios de Santiago Sebasti\u00e1n[3], Mar\u00eda Assumpta Roig[4], Mar\u00eda Jos\u00e9 del Castillo[5] y Asunci\u00f3n Alejos[6], han versado sobre su difusi\u00f3n por el levante espa\u00f1ol, por Andaluc\u00eda y por pa\u00edses sudamericanos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joseph Sebastian (Augsburgo, c. 1700, + 18 septiembre 1768) fue alumno de Birckhart, en Praga. Su hermano, Johan Baptist (Augsburgo 1712, + c. 1787) es conocido como colaborador suyo[7]. Contin\u00faan la escuela sus hijos, Josph Wolfgang Xavier, que firma como J. X. Klauber (Augsburgo, c. 1740, + 13-4-1813), e Ignaz Sebastian (Augsburgo, 2-1-1753, + San Petersburgo, 25-5-1817). Finalmente, Joseph Anton Klauber, sobrino y alumno de Ignaz Sebastian (Augsburgo, c. 1779, + c. 1837) es tambi\u00e9n grabador. Estos tres \u00faltimos se escapan de nuestro marco cronol\u00f3gico[8].<br \/>\nLos hermanos Joseph Sebastian y Johan Baptist Klauber sol\u00edan firmar \u00abKlauber Cath. sc. et exc. A. V.\u00bb, es decir: \u00abKlauber Catholici sculpserunt et excuderunt Augustae Vindelicorum\u00bb, los Klauber, cat\u00f3licos, lo grabaron en Augsburgo, junto con la licencia real: \u201cC.P.S.C.M.\u201d, o sea, \u201cCum privilegio Sacrae Caesareae Majestatis\u201d. A ellos se deben obras tan difundidas como la ilustraci\u00f3n de las Historiae Veteris et Novi Testamenti (1748)[9], Annus Dierum Sanctorum (h.1770)[10], Sacra Jesu Christi Evangelia in singulas anni Dominicas divisa (h. 1750)[11], Via Crucis (1774)[12], Pater noster, diplomas de congregaciones y hermandades, cuadernos, calendarios de pared y estampas sueltas dedicadas a la Virgen[13], a los \u00e1ngeles[14] y a los santos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obra m\u00e1s conocida fue la ilustraci\u00f3n de las Letan\u00edas Lauretanas, con la intervenci\u00f3n del jesuita Ulrich Probst, (\u00abR. P. Udal. Probst S.I. invenit\u00bb, dice al pie del primer grabado), y comentada en lat\u00edn por Francisco Xavier Dornn, predicador de Fridberg, en 1750[15], que fue traducida a diversos idiomas a lo largo de los siglos XVIII y XIX. La primera versi\u00f3n espa\u00f1ola fue publicada en Sevilla en 1763, en la imprenta de Manuel Nicol\u00e1s V\u00e1zquez, de la calle G\u00e9nova[16]. La sigue la de Valencia, por la viuda de Joseph de Orga en 1768[17]. La difusi\u00f3n de estas obras por Espa\u00f1a y Am\u00e9rica parece haber encontrado un cauce adecuado en las \u00f3rdenes religiosas, como los jesuitas y las diversas familias franciscanas[18]. Caracterizan al estilo de los Klauber su plena identificaci\u00f3n con los gustos de su tiempo, en las d\u00e9cadas centrales del siglo XVIII. Desde el punto de vista formal, domina la est\u00e9tica rococ\u00f3, y desde el de los contenidos, presiden los juegos de agudeza intelectual. Assumpta Roig enumera, como distintivos del estilo, \u00absu decoraci\u00f3n rococ\u00f3, la conversi\u00f3n del espacio esc\u00e9nico en plataformas c\u00f3ncavo-convexas, los contrastes luz-sombra y una minuciosidad extrema en los detalles\u00bb[19]. Los repertorios ornamentales de las cartelas juegan con las formas irregulares de las cortezas de \u00e1rboles o de las conchas marinas, con haces curvil\u00edneos y con formas vegetales y geom\u00e9tricas enlazadas. El car\u00e1cter irreal de las tarjas permite a\u00f1adir elementos simb\u00f3licos, a tenor del tema representado, e introducir paisajes y espacios arquitect\u00f3nicos y escenogr\u00e1ficos en los fondos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es altamente sugestivo el juego de agudeza intelectual que acompa\u00f1a a las diversas representaciones. En el t\u00edtulo de la Historia b\u00edblica expresa la intenci\u00f3n que mueve a ilustrar los pasajes m\u00e1s importantes de la Biblia por medio de escenas, textos y s\u00edmbolos: \u00abJunioribus ad faciliorem eruditionem, senioribus ad vivaciorem memoriam, Divini Verbi praeconibus ad celeriorem reminiscentiam, omnibus ad utilem sanctamque curiositatem\u00bb, es decir: ser\u00e1 provechoso a los j\u00f3venes, para una m\u00e1s f\u00e1cil instrucci\u00f3n; a los mayores, para tener un recuerdo m\u00e1s vivo; a los predicadores de la Palabra de Dios, para una m\u00e1s r\u00e1pida memorizaci\u00f3n; y para todos, para una \u00fatil y santa curiosidad\u00bb. Por medio de la ilustraci\u00f3n gr\u00e1fica, enlaza el tema representado con pasajes b\u00edblicos aparentemente tra\u00eddos de muy lejos, rizando el rizo de la ex\u00e9gesis aleg\u00f3rica o tipol\u00f3gica. Federico Delclaux ha se\u00f1alado c\u00f3mo los grabados de Klauber, como el esp\u00edritu de su tiempo, son deudores de la cultura humanista y culterana de los siglos XVI y XVII. En aquellas centurias se hab\u00eda desarrollado ampliamente \u00abel uso de emblemas, divisas, empresas, jerogl\u00edficos, etc., en donde se a\u00fanan el dibujo y la palabra, mediante la explicaci\u00f3n breve de la pintura con un lema o verso. El conjunto siempre encierra una enigm\u00e1tica oscuridad inicial, y despu\u00e9s una s\u00fabita claridad, al iluminarse el grabado por la intuici\u00f3n po\u00e9tica.\u00bb[20]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Baltasar Graci\u00e1n, en su obra Agudeza y arte del ingenio (1648), descubr\u00eda la belleza y el arte de la agudeza intelectual. La agudeza y el arte del ingenio consiste en la formaci\u00f3n de conceptos. Del mismo modo que existe una conformidad entre los objetos materiales y los sentidos, existe una conformidad entre los conceptos y el entendimiento. Esta conformidad se funda en un artificio, que es la arm\u00f3nica correlaci\u00f3n entre varios extremos cognoscibles, expresada por un acto del entendimiento[21]. En nuestro caso, el artificio intelectual est\u00e1 basado en la habilidad para establecer correlaciones y puntos en com\u00fan entre pasajes b\u00edblicos muy distantes entre s\u00ed.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El artificio intelectual era algo m\u00e1s que una vana pirueta mental. El emblema o la alegor\u00eda consegu\u00eda captar la atenci\u00f3n, para descifrar el mensaje; produc\u00eda la sorpresa de hallar un tesoro escondido; evocaba conceptos, sensaciones y sentimientos que se reforzaban entre s\u00ed, y, finalmente, aquel placer del descubrimiento y aquellos nuevos horizontes, que se abr\u00edan y enlazaban entre s\u00ed, contribu\u00edan a fijar en la memoria los contenidos teol\u00f3gicos o morales del artificio. En este sentido, el g\u00e9nero emblem\u00e1tico se halla muy cerca del m\u00e9todo aleg\u00f3rico en la interpretaci\u00f3n b\u00edblica, cuyo maestro es Or\u00edgenes[22], y de la que tan bellas muestras nos ha dejado San Agust\u00edn[23]. La ex\u00e9gesis aleg\u00f3rica toma pie de la misma Sagrada Escritura, cuando en ella se establece la relaci\u00f3n entre tipo-antitipo, entre la figura y la realidad. De un modo similar, en los grabados de Klauber se enlaza el enunciado principal de una invocaci\u00f3n lit\u00e1nica o de una petici\u00f3n del Padrenuestro con un pasaje de la Escritura, que, a su vez, se ilustra con s\u00edmbolos tomados del repertorio cl\u00e1sico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasemos ya a analizar la iconograf\u00eda con que los hermanos Klauber ilustran gr\u00e1ficamente la oraci\u00f3n dominical\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Pater Noster de Klauber\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El texto latino del Padre nuestro procede de Mt. 6, 9-13, seg\u00fan la versi\u00f3n antigua de la Vulgata, utilizada en la liturgia romana[24]. Consta de una invocaci\u00f3n y de siete peticiones. \u00c9stas se dividen en dos partes: las tres primeras se refieren al honor de Dios, y las cuatro \u00faltimas a las necesidades de los hombres. Klauber compone un conjunto de siete medallones irregulares, en torno al motivo central, los cuales se cierran en la parte inferior por una peque\u00f1a cartela triangular. A modo de predella, una cartela arqueada sostiene el total resultante.Preside en el centro la figura de Dios Padre, con el texto de la invocaci\u00f3n que abre la plegaria. En torno a \u00c9l, se suceden de forma asim\u00e9trica las siete peticiones, enmarcadas en cartelas ovoidales de formas irregulares, en cuyos marcos de rocallas se insertan las dobles leyendas: en la parte superior la petici\u00f3n, y en la inferior el pasaje b\u00edblico relacionado. Las tres primeras peticiones siguen este orden: la primera en el centro superior, la segunda a su izquierda y la tercera a su derecha. Al centro de la hoja y en el tercio inferior, las restantes. Comienza la cuarta petici\u00f3n al centro izquierda, la quinta al centro derecha; la sexta abajo derecha y la s\u00e9ptima abajo izquierda. Concluye el Amen en un rocalla triangular. Remata en la base una cartela, con un texto de Jn. 14, 13, invitando a pedir al Padre por medio del Hijo. Aparece la firma al pie de la hoja: \u00abKlauber Cath. sc. et exc. A. V.\u00bb: \u00abKlauber, cat\u00f3licos, lo grabaron e imprimieron en Augsburgo\u00bb. La calcograf\u00eda no est\u00e1 datada, pero puede situarse en los a\u00f1os centrales del siglo XVIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Pater noster qui es in coelis\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el centro del grabado aparece la majestuosa y din\u00e1mica figura de Dios Padre, representado seg\u00fan la iconograf\u00eda del anciano de muchos d\u00edas. Se trata de una esbelta figura de hombre maduro y vigoroso, compuesta en un elegante escorzo. Viste con t\u00fanica y manto de movidos pliegues, que resalta los vol\u00famenes de las rodillas y que vuela serpenteante por detr\u00e1s de la cabeza. El nimbo triangular, signo del Dios uno y trino, recorta su cabeza sobre el fondo. Dios Padre es representado como Creador, Se\u00f1or y Providente, como indica el Catecismo de Trento[25]. Con una mano bendice y con la otra sostiene el orbe, ayudado por un \u00e1ngel tenante, y lo gobierna con su cetro[26]. Formando arco sobre la figura, aparece el texto de la invocaci\u00f3n: \u00abPater noster qui es in Coelis\u00bb, \u00abPadre nuestro que est\u00e1s en los cielos\u00bb. La alusi\u00f3n a la creaci\u00f3n de los cielos, y al cielo como morada de Dios[27], viene representada por dos grupos de tres querubines, seres celestiales, y por la nube que sirve de base a la composici\u00f3n. Tanto el \u00e1ngel como los querubines aluden a la colaboraci\u00f3n de los esp\u00edritus creados con la Divina Providencia en la defensa del g\u00e9nero humano[28].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Sanctificetur nomen tuum\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El orden de las peticiones indica al orante cu\u00e1l debe ser el orden de sus prioridades[29], en concordancia con el orden del Dec\u00e1logo. As\u00ed lo destaca Klauber, situando la primera petici\u00f3n en el centro superior. El texto \u00abSanctificetur nomen tuum\u00bb, \u00abSantificado sea tu nombre\u00bb (Mt 6, 9, Lc 11, 2), escrito de forma arqueada, sin enmarque, es comentado por la figura del rey David, poeta y cantor, que, ataviado con ropas reales y corona, toca el arpa arrodillado, sobre un espacio abierto, una especie de terraza abalaustrada. Sobre el cielo abierto, brilla en un sol radiante el nombre de Jes\u00fas, representado en el trigrama \u00abIHS\u00bb, compuesto por las tres primeras letras del griego 3\/E?KE, que popularmente es interpretado como acr\u00f3stico de Iesus Hominum Salvator[30]. Un cartela curvil\u00ednea de rocallas contiene el vers\u00edculo b\u00edblico que alude a lo representado: \u00abPsallam nomini altissimi. Psal. 7.\u00bb, \u00abCantar\u00e9 a tu nombre, oh Alt\u00edsimo\u00bb, tomado del Salmo 7, vers. 18. El contorno de la escena est\u00e1 decorado, por una parte, con instrumentos musicales de viento, cuerda y percusi\u00f3n: trompa, viol\u00edn, la\u00fad, lira, panderos y trompetas; por otra parte, objetos de culto lit\u00fargico, un incensario y un jarro de abluciones con dos bandejas ovaladas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Adveniat regnum tuum\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la parte izquierda superior contin\u00faa la segunda petici\u00f3n: \u00abAdveniat regnum tuum\u00bb, \u00abVenga a nosotros tu reino\u00bb(Mt 6, 10, Lc 11, 2). El reino de Dios, cuyo advenimiento se pide, comprende, en general, todas las cosas necesarias para la vida espiritual y temporal que vienen de la mano de la Providencia divina, y que conducen al reino definitivo en los cielos[31]. El reino se refiere, de modo espec\u00edfico, al reino de la Gloria de Dios, al que podemos llegar gracias a sacrificio de Cristo en la cruz[32]. Por esta raz\u00f3n, Klauber selecciona la escena del Calvario para ilustrar esta segunda petici\u00f3n. En una cartela ovalada es representado Jesucristo, clavado en la cruz, entre los dos ladrones, con los brazos atados al pat\u00edbulum, mientras que, a sus pies, est\u00e1 el centuri\u00f3n con un soldado portador de la lanza (St\u00e9phaton) y otra figura. Dimas, el Buen Ladr\u00f3n, se dirige suplicante a Jes\u00fas, con las palabras recogidas por el evangelista Lucas: \u00abMemento mei, cum veneris in regnum tuum. Lc. 23\u00bb, \u00abAcu\u00e9rdate de m\u00ed, cuando vengas en tu reino\u00bb (Lc 23, 42). Sobre la escena aparece el trigrama IHWH, de Yahv\u00e9h, en un tri\u00e1ngulo radiante, adorado por querubines. La cartela se adorna con rocallas, tallos y brotes. Llama la atenci\u00f3n la enigm\u00e1tica presencia del ouroboros, la serpiente que se muerde la cola, y que se repite en la s\u00e9ptima cartela. En el mundo pagano, es un s\u00edmbolo polivalente: es signo del eterno retorno[33] y de la inmortalidad[34]. La clave de su interpretaci\u00f3n hay que encontrarla en el objeto al que se aplica: en este caso, el ouroboros circunda la palma y el laurel, por lo que se refiere a la vida eterna, es decir, a la eternidad del reino de Dios, y a la victoria final y a la inmortalidad de los que acceden a \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Fiat voluntas tua sicut in coelo et in terra\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera petici\u00f3n dice as\u00ed: \u00abFiat voluntas tua sicut in coelo et in terra\u00bb, \u00abH\u00e1gase tu voluntad en la tierra como en el cielo\u00bb, tomado de Mt  6, 10. El Catecismo Romano justifica esta petici\u00f3n, poni\u00e9ndola en relaci\u00f3n con el dicho evang\u00e9lico: \u00abNo todo el que dice, Se\u00f1or, Se\u00f1or, entrar\u00e1 en el reino de los cielos\u00bb (Mt 7, 21), es decir, para alcanzar el reino de Dios no es suficiente con santificar su nombre, si no que es necesario cumplir su voluntad. Klauber ilustra  la petici\u00f3n con la escena de Samuel y El\u00ed: \u00abDominus est, quod bonum est in oculis suis faciat. I Reg. 3&#8243;: \u00abEs el Se\u00f1or: que \u00c9l haga los que es bueno a sus ojos\u00bb (I Sam 3, 18) . Cuenta el libro primero de Samuel que \u00e9ste serv\u00eda al sacerdote El\u00ed, y, mientras dorm\u00eda en el santuario, recibi\u00f3 una llamada, que El\u00ed interpret\u00f3 como la voz de Yahv\u00e9h. El segundo d\u00eda Yahv\u00e9h le comunic\u00f3 que cumplir\u00eda un castigo contra los hijos de El\u00ed: \u00abJuro a la casa de El\u00ed que ni sacrificio ni oblaci\u00f3n expiar\u00e1n jam\u00e1s la iniquidad de la casa de El\u00ed\u00bb (I Sam 3, 10-14). Cuando El\u00ed escuch\u00f3 la visi\u00f3n de Samuel, pronunci\u00f3 aquellas palabras con las que aceptaba la voluntad de Dios: \u00ab\u00c9l es Yahv\u00e9h: que haga lo que bien le parezca\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sacerdote El\u00ed aparece sentado en un solemne trono, ataviado con las vestimentas sacerdotales, el efod sobre el pecho y la mitra de dos cuernos en la cabeza. El joven Samuel, vestido con t\u00fanica corta, se\u00f1ala a una espada y un azote de ramas, indicando la amenaza de Dios. La referencia a la obediencia del cielo y de la tierra a la voluntad de Dios es ilustrada en la parte superior de la cartela, por medio del sol, las estrellas y los girasoles. El astro rey impone en el cielo el orden c\u00f3smico sobre las estrellas, y en la tierra sobre las plantas, como ocurre con los heliotropos o girasoles, que siguen y obedecen su marcha sobre el firmamento. Seg\u00fan Sebasti\u00e1n de Covarrubias, \u00abla Yerba Eliotropio, dicha vulgarmente Tornasol, porque desde que el sol sube por el ori\u00e7onte, hasta que se pone, le va siguiendo con su flor dizen criarse en las riberas del r\u00edo \u00c9uphrates: y esconderse de noche en sus aguas&#8230; puede ser s\u00edmbolo, y figura del hombre, quando por ausencia de la gracia, causa en \u00e9l su pecado una triste noche, bolvi\u00e9ndose las espaldas, y escondi\u00e9ndosele aquel divino Sol de justicia\u00bb[35].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Panem nostrum quotidianum.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Destaca el Catecismo Romano el orden y la armon\u00eda del Padrenuestro, pues, \u00aba la petici\u00f3n de las cosas divinas se sigue la de las que son necesarias para conservar el cuerpo y el alma\u00bb[36]. La cuarta petici\u00f3n, primera de las que se refieren a la necesidad de las cosas materiales, dice as\u00ed: \u00abPanem nostrum quotidianum da nobis hodie\u00bb, \u00abDanos hoy nuestro pan de cada d\u00eda\u00bb  (Lc 11, 3). El pan, que en la cultura mediterr\u00e1nea, es el alimento b\u00e1sico, representa las necesidades m\u00e1s elementales para la subsistencia humana: \u00abBajo el nombre de pan se significan en las Sagradas Letras [&#8230;] todo lo que empleamos en el sustento y dem\u00e1s necesidades para mantener el cuerpo y la vida; y [&#8230;] todo lo que se nos da por la gracia de Dios para la vida y la salud del esp\u00edritu y del alma\u00bb[37].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sobriedad de la petici\u00f3n est\u00e1 expresada por la ilustraci\u00f3n elegida por Klauber, que representa al rey Salom\u00f3n -a quien se atribu\u00eda el libro de los Proverbios-, que en el esplendor de su poder, pide a Dios s\u00f3lo lo necesario para vivir: \u00abTantum tribue victui meo necessaria. Prov. 30&#8243;. El Libro de los Proverbios recoge los dichos de Salom\u00f3n, pero el cap\u00edtulo 30 reproduce las \u00abpalabras de Agur, hijo de Yaqu\u00e9, de Mass\u00e1\u00bb. El vers\u00edculo 8, que aparece en el grabado, dice: \u00abNo me des pobreza ni riqueza, d\u00e9jame gustar mi bocado de pan\u00bb. La raz\u00f3n viene en el vers\u00edculo siguiente: \u00abNo sea que llegue a hartarme y reniegue y diga, \u2018\u00bfQui\u00e9n es Yahv\u00e9h?\u2019; o no sea que, siendo pobre, me d\u00e9 al robo, e injurie el nombre de mi Dios\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rodea la escena representada una cartela de rocallas, y en el centro, sendos cestos de pan y gavillas de espigas granadas, que sirven tambi\u00e9n como s\u00edmbolo de la eucarist\u00eda, el pan supersubstancial o de vida eterna. Por el lado exterior, el cesto se sobrepone a un manto y a una corona real, para significar que la sencillez del alimento cotidiano es superior a la grandeza del poder regio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Et dimitte nobis debita nostra, sicut et nos dimittimus debitoribus nostris\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La quinta petici\u00f3n pone su meta en alcanzar el perd\u00f3n de los pecados y restablecer la paz con Dios, generosamente conseguida por Cristo con su sacrificio en la cruz. Pero ese perd\u00f3n viene de alg\u00fan modo condicionado por la propia actitud de perd\u00f3n hacia la ofensa recibida. El texto de Mateo contin\u00faa explicando el sentido de la petici\u00f3n: \u00abSi vosotros no perdon\u00e1is a los hombres tampoco vuestro Padre perdonar\u00e1 vuestros pecados\u00bb (Mt 6, 14-15). Esta petici\u00f3n qued\u00f3 bellamente ilustrada por la par\u00e1bola del empleado a quien su se\u00f1or perdon\u00f3 una gran cantidad de dinero, pero que luego no fue capaz de perdonar a un compa\u00f1ero una peque\u00f1a deuda (Mt 16, 23-35). Lo que ense\u00f1\u00f3, lo cumpli\u00f3 cuando perdonaba a los que le crucificaban: \u00abPadre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u00bb (Lc 23, 34).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Klauber selecciona el pasaje del martirio de San Esteban, como testimonio de que la nueva ley de Cristo, que anula la vieja ley del tali\u00f3n, fue asimilada y llevada hasta las \u00faltimas consecuencias por sus disc\u00edpulos, desde la primera hora. En el medall\u00f3n central del lado derecho del grabado, aparece el di\u00e1cono Esteban en oraci\u00f3n, mientras es lapidado por tres hombres. En la cartela inferior se recogen sus palabras de perd\u00f3n a los que le mataban: \u00abNe statuas illis hoc peccatum. Act. 7\u00bb, \u00abSe\u00f1or, no les tengas en cuenta este pecado\u00bb. El libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles recoge la primera expansi\u00f3n de la Iglesia, y los primeros pasos de su desarrollo organizativo, con la instituci\u00f3n de los siete di\u00e1conos. Esteban fue el primero en dar testimonio de Jesucristo ante los jud\u00edos, lo que vali\u00f3 el castigo de los blasfemos: la lapidaci\u00f3n (Hch 6, 8-15; 7, 1-60). En el marco del \u00f3valo puede verse unas cadenas con los grilletes abiertos, que aluden al perd\u00f3n, que gr\u00e1ficamente explicaba el profeta Isa\u00edas: la religi\u00f3n que quiere Yahv\u00e9h consiste en \u00ababrir las prisiones injustas, soltar las coyundas del yugo, dejar libres a los oprimidos, romper todos los yugos\u00bb (Is 58,6). La cruz y la palma son los s\u00edmbolos del martirio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Et ne nos inducas in tentationem\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debajo de la sexta petici\u00f3n se sit\u00faa la s\u00e9ptima parte del Padrenuestro: \u00abEt ne nos inducas in tentationem\u00bb, \u00abY no nos dejes caer en la tentaci\u00f3n\u00bb (Mt 6, 13). Jes\u00fas, que supo lo que es sufrir la tentaci\u00f3n del demonio (Mt, 4, 1-11 y paralelos), advierte de la necesidad de orar para verse libre de la astucia del enemigo, que es tentador desde el principio: \u00abVelad y orad, para que no caig\u00e1is en la tentaci\u00f3n\u00bb (Mt 26, 41). La tentaci\u00f3n, la prueba, puede revestir diversas formas: presenta el mal con aspecto de bien (\u00abSer\u00e9is como dioses\u00bb Gen. 3, 1-5), o aprovecha la desgracia para inducir al hombre a que maldiga de Dios. Este aspecto de la prueba es el que selecciona Klauber en el \u00f3valo que ilustra la petici\u00f3n. Lo toma del libro de Tob\u00edas: \u00abNecesse fuit ut tentatio probaret te. Tob. 12\u00bb, \u00abEra  necesario que fueras probado por la tentaci\u00f3n\u00bb. Tobit arriesgaba su vida y su patrimonio a diario para atender a sus compatriotas necesitados y sepultar sus cad\u00e1veres, durante la deportaci\u00f3n de N\u00ednive; sin embargo, qued\u00f3 ciego por el excremento de unos p\u00e1jaros que le cay\u00f3 en los ojos, mientras descansaba despu\u00e9s de haber enterrado a escondidas a un israelita (Tob 2, 1-10). El gran enigma, la gran prueba para el justo es por qu\u00e9 le sobrevienen desgracias, habiendo hecho el bien aun con riesgo y su vida. El tentador se sirve de las palabras de la esposa de Tobit: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n tus limosnas y tus buenas obras? \u00a1Ahora se ve todo bien claro!\u00bb (Tob 2, 14). Es la tentaci\u00f3n que, en medio de su total ruina, tambi\u00e9n sufri\u00f3 Job de parte de su esposa: \u00ab\u00bfTodav\u00eda perseveras en tu entereza? \u00a1Maldice a Dios y mu\u00e9rete!\u00bb (Job 2, 9). Es el gran problema de la justicia de Dios y de la retribuci\u00f3n del justo, que, en el Antiguo Testamento, se va revelando progresivamente, desde el pago en esta vida a la remuneraci\u00f3n en la vida eterna. Todav\u00eda en los libros de Tob\u00edas y de Job, las historias tienen un final feliz para sus protagonistas. Tobit es curado por el h\u00edgado del pez que el arc\u00e1ngel Rafael proporcion\u00f3 a su hijo Tob\u00edas (Tob 11), y Job recupera su hacienda, despu\u00e9s de haber aceptado la sabidur\u00eda de Dios (Job 42, 10-17). La revelaci\u00f3n neotestamentaria viene resumida en la carta de Santiago: \u00abDichoso el hombre que soporta la prueba, porque recibir\u00e1 la corona de la vida que ha prometido el Se\u00f1or a los que le aman\u00bb (Sant 1, 12). Tras el marco de rocallas aparecen dos demonios, representados al modo tradicional, con alas y cuernos, orejas puntiagudas y garras, que son los tentadores. La carta de Santiago continuaba diciendo: \u00abNinguno, cuando sea probado, diga: \u2018Es Dios quien me prueba\u2019; porque Dios ni es probado por el mal ni prueba a nadie, sino que cada cual es probado por su propia concupiscencia que le arrastra y le seduce\u00bb (Sant 1, 13-14).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n8. Sed libera nos a malo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00faltima s\u00faplica, \u00absed libera nos a malo\u00bb, pide al Padre que nos libre del mal, de modo gen\u00e9rico, o, de un modo personalizado, que nos libre del Malo, del Maligno (Mt. 6, 13). Klauber dramatiza la petici\u00f3n acudiendo al episodio de Susana, que cuenta el libro de Daniel: \u00abEt salvatus est sanguis innoxius in illa die. Dan. 13\u00bb. Susana fue acosada por dos viejos, que pretend\u00edan abusar de ella. Al no conseguirlo la acusan de adulterio, y es sometida a un juicio sumar\u00edsimo, con testigos falsos. Providencialmente, aparece el joven Daniel, quien puso en claro las maquinaciones de aquellos malvados (Dan 13, 1-60).  El episodio concluye as\u00ed:  \u00abY aquel d\u00eda se salv\u00f3 una sangre inocente\u00bb (Dan 13, 62). La cartela se ve adornada por s\u00edmbolos de los males, de los que pedimos a Dios que nos libre: las flechas y la lanza = la guerra; la balanza inclinada = la injusticia; la espada y el flagelo = los castigos; el ouroboros rodeando una calavera = la muerte eterna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Amen\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La oraci\u00f3n dominical termina con la expresi\u00f3n hebrea \u00abAmen\u00bb, enmarcada en una rocalla triangular. Am\u00e9n significa asentimiento: \u00abAs\u00ed es\u00bb, o \u00abAs\u00ed sea\u00bb. El Catecismo Romano trae a colaci\u00f3n las palabras de San Pablo a los Corintios: \u00abTodas las promesas hechas por Dios han tenido su s\u00ed en \u00e9l [en Jesucristo], y por eso decimos \u2018Am\u00e9n\u2019 a la gloria de Dios\u00bb (II Cor 1, 20). Con ellas viene a decir que el Amen, con que concluye el Paternoster es un s\u00ed a lo que se ha pedido, un h\u00e1gase, por parte del Padre, que, con su Hijo Jesucristo ha cumplido todas sus promesas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Quodcumque petieritis&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, a modo de embolismo, Klauber desarrolla la certeza que da el Am\u00e9n, por el compromiso contra\u00eddo por el mismo Jesucristo: \u00abQuodcumque petieritis Patrem in nomine meo hoc faciam, ut glorificetur Pater in filio. Jo\u00e3. 14, vers. 13&#160;\u00bb, \u00abTodo lo que pid\u00e1is al Padre en mi nombre eso har\u00e9, para que el Padre sea glorificado en el Hijo\u00bb (Jn 14, 23).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El grabado de Klauber sobre el Padrenuestro, que se conserva en el Archivo Diocesano de Huelva, en el ejemplar de las Constituciones del Beaterio franciscano de Nuestra Se\u00f1ora de los Milagros, de Puebla de Guzm\u00e1n, muestra:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1\u00ba.  Desde el punto de vista exeg\u00e9tico, un gran acierto en encontrar p\u00e1ginas de la Escritura que corroboran cada una de las peticiones, contraponiendo los textos de la oraci\u00f3n dominical con los textos del pasaje b\u00edblico elegido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2\u00ba. Desde el punto de vista art\u00edstico, un amplio dominio del lenguaje formal del rococ\u00f3, del que los Klauber fueron activos difusores por toda Europa, Am\u00e9rica y Asia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3\u00ba. Desde el punto de vista iconogr\u00e1fico, una especial habilidad para combinar escenas b\u00edblicas, s\u00edmbolos y textos que refuerzan el significado de cada cuadro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El prop\u00f3sito de Klauber de activar el juego mental y de suscitar la curiosidad para conocer el significado de los lugares paralelos y de provocar la sorpresa al comprobar de qu\u00e9 modo tan admirable se complementan los textos, creemos que ha sido plenamente logrado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Jes\u00fas CARRASCO TERRIZA\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente \u00abUn grabado de Klauber sobre el Padrenuestro\u00bb, en Bolet\u00edn Oficial del Obispado de Huelva, LV 391 (enero-marzo 2008) 75-88. ISSN 1887-8970.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1]. ADH, Justicia, Puebla de Guzm\u00e1n, caja 445, leg\u00ba. ant\u00ba. 4502-B. Constituciones del Beaterio de Ntra. Sra. de los Milagros, de Hermanas Terceras de San Francisco, 1740. Se trata del ejemplar original de la casa, que fue enviado a la Secretar\u00eda de C\u00e1mara del Arzobispado de Sevilla unos a\u00f1os antes de 1923, seg\u00fan carta de la Ministra, Sor San Francisco, al Visitador de Conventos y Beaterios de Sevilla, de 20 de octubre de 1923, inserta en el citado ejemplar. Se conserva otro ejemplar de las Constituciones y de las sucesivas aprobaciones, incluso la de 16 de mayo de 1786, en Archivo del Palacio Arzobispal de Sevilla (APAS), Religiosas, Leg. 4: AVELL\u00c1 CH\u00c1FER, Francisco, \u00abBeatas y beaterios en la ciudad y arzobispado de Sevilla\u00bb, en Archivo Hispalense, t. LXV, n\u00fam. 198, Sevilla, 1982, p\u00e1gs. 105-106.<br \/>\n[2]. THIEME-BECKER, Allegemeines lexikon der Bildenden K\u00fcnstler, Leipzig, 1927, t. XX, p\u00e1g. 411. B\u00c9N\u00c9ZIT, E., Dictionnaire critique et documentaire des peintres, sculpteurs dessinateurs &amp; graveurs, Paris, Ernest Grund, Editeur, 1966, t. V, p\u00e1g. 262.<br \/>\n[3]. SEBASTI\u00c1N, Santiago, \u00abLa imprenta valenciana como difusora del esp\u00edritu Rococ\u00f3\u00bb, en Cimal,  2 (1979) 34-36.<br \/>\n[4]. ROIG I TORRENT\u00d3, Mar\u00eda Assumpta, \u00abInfluencia de los grabados de los hermanos Klauber en la Capilla de la Mare de D\u00e9u dels Colls en Sant Lloren\u00e7 de Morunys (L\u00e9rida)\u00bb, en Archivo Espa\u00f1ol de Arte, 221 (1983) 1-18.<br \/>\n[5]. DEL CASTILLO Y UTRILLA, Mar\u00eda Jos\u00e9, \u00abIconograf\u00eda de la Letan\u00eda Lauretana seg\u00fan Dornn\u00bb, en Cuadernos de Arte e Iconograf\u00eda. Actas del Primer Coloquio de Iconograf\u00eda, Madrid, II, 3 (1989)  220-223.<br \/>\n[6]. ALEJOS MORAN, A., \u00abJerogl\u00edficos, s\u00edmbolos, alegor\u00edas y dioses en la Biblia ilustrada de Klauber\u00bb, en Ars longa: Cuadernos de arte, 2000 (9-10) 51-63.<br \/>\n[7]. THIEME, Ulrich y F\u00e9lix BECKER, Allgemeines Lexikon der Bildenden K\u00fcnstler, t. XX, Leipzig, 1927,  411-412. B\u00c9N\u00c9ZIT, E., Dictionnaire critique et documentaire des Peintres, Sculpteurs, Dessinateurs et Graveurs, t. VI, Paris, Librairie Gr\u00fcnd, 1976, p\u00e1g. 233.<br \/>\n[8]. THIEME-BECKER, Allgemeines Lexikon der Bildenden K\u00fcnstler, o.c. p\u00e1g. 412-414. B\u00c9N\u00c9ZIT, E., Dictionnaire des Peintres, Sculpteurs, Dessinateurs et Graveurs, t. VI, o.c., p\u00e1g. 233.<br \/>\n[9]. KLAUBER, Joseph Sebastian Historiae Biblicae Veteris et Novi Testamenti, Junioribus ad faciliorem Eruditionem, Senioribus Ad vivaciorem memoriam, Divini Verbi Praeconibus Ad celeriorem reminiscentiam, Omnibus Ad utilem sanct\u00e1mque curiositatem, in centum frugiferis foliis = Biblishe Geschichten des Alten und Neven Testaments, denen Jungen zu leichterer Erlernung, Denen Alten Zu Frischerer Behaltung, Denen Predigeren Du geschminderer Erinnerung, Allen Dum nuklichen und heiligen Augen Lust, In hundert fruchtbaren Blatteren vorgestellet&#8230; Augustae, 1748. Sobre esta obra, cfr. STOLL, Peter, Die Bilderbibel der Br\u00fcder Joseph Sebastian und Johann Baptist Klauber, Universit\u00e4tsbibliothek, Augsburg 2007. ALEJOS MORAN, A., \u00abJerogl\u00edficos, s\u00edmbolos, alegor\u00edas y dioses en la Biblia ilustrada de Klauber\u00bb, o.c.<br \/>\n[10]. Colecci\u00f3n de 360 grabados en colaboraci\u00f3n con Gottfried Bernhard G\u00f6tz, Augsburgo, hacia 1770.<br \/>\n[11]. Sacra Jesu Christi evangelia in singulas anni dominicas divisa \u00e0 rom. cath. ecclesia. Augsburgo,  hacia 1750.<br \/>\n[12]. D\u00e9votes affections, pour servir aux stations du chemin de la croix. Augsbourg, 1774<br \/>\n[13]. Entre ellas, la estampa de la Virgen de Guadalupe, grabada con motivo de su declaraci\u00f3n como  patrona de la Nueva Espa\u00f1a en 1746: CUADRIELLO, Jaime, \u00abLa Patrona de M\u00e9xico y su fiesta nacional\u00bb, en Bolet\u00edn Guadalupano, a\u00f1o III, n\u00fam. 41. Mayo de 2004.<br \/>\n[14]. En el Convento de MM. Carmelitas de Villalba del Alcor existe una colecci\u00f3n facticia, en el que se encuentra un grabado del \u00c1ngel Custodio, relacionado con el sacramento del Bautismo. Ha perdido la subscripci\u00f3n, pero podr\u00eda atribuirse a los Klauber.<br \/>\n[15]. DORNN, F. X., Litaniae Lauretanae ad beate Virginis caelique Reginae Mariae, Augustae Vindelicorum, Sumptibus Joannis Baptistae Buckart, 1750.<br \/>\n[16]. DEL CASTILLO Y UTRILLA, Mar\u00eda Jos\u00e9, \u00abIconograf\u00eda de la Letan\u00eda Lauretana seg\u00fan Dornn\u00bb, o.c., p\u00e1g. 220.<br \/>\n[17]. ROIG I TORRENT\u00d3, Mar\u00eda Assumpta, \u00abInfluencia de los grabados de los hermanos Klauber en la Capilla de la Mare de D\u00e9u dels Colls en Sant Lloren\u00e7 de Morunys (L\u00e9rida)\u00bb, o.c., p\u00e1g. 6. Existe una edici\u00f3n reciente, que reproduce todos los grabados, preparada por Federico Delclaux: DORNN, Francisco Xavier, Letan\u00eda lauretana, Madrid, Ediciones Rialp, S. A., Madrid, 1978.<br \/>\n[18]. En el Convento de MM. Carmelitas de Villalba del Alcor se conservan dos grabados de Klauber de tema franciscano: San Francisco de As\u00eds y Santa Catalina de Bolonia, clarisa.<br \/>\n[19].  ROIG I TORRENT\u00d3, Mar\u00eda Assumpta, \u00abInfluencia de los grabados de los hermanos Klauber en la Capilla de la Mare de D\u00e9u dels Colls en Sant Lloren\u00e7 de Morunys (L\u00e9rida)\u00bb, o.c., p\u00e1g. 6.<br \/>\n[20]. DELCLAUX, Federico, \u00abCon esplendor de luz nueva\u00bb, pr\u00f3logo a Francisco Xavier DORNN,  Letan\u00eda Lauretana, o.c., p\u00e1gs. 7-8.<br \/>\n[21]. GRACI\u00c1N, Baltasar, Agudeza y arte del ingenio, en Obras Completas, Madrid, 1967, p\u00e1g. 242. GARC\u00cdA MAHIQUES, Rafael, Empresas Sacras de N\u00fa\u00f1ez de Cepeda, Madrid, Edic. Tuero, 1988, p\u00e1g. 8.<br \/>\n[22]. QUASTEN, Johannes, Patrolog\u00eda. t. I, Madrid, BAC, 1961, p\u00e1g. 389.<br \/>\n[23]. Novus in Vetere latet, Vetus in novo patet, SAN AGUST\u00cdN, Quaest in Hept..2, 73: PL 34, 623.Cfr. Conc. VATICANO II, Const. Dei Verbum, n. 16.<br \/>\n[24]. Existe una variante en la traducci\u00f3n del vers. 11: para la palaba griega \u00abepio\u00fasion\u00bb algunas familias de traducciones utilizan el t\u00e9rmino \u00abquotidianum\u00bb, y otras, como la Neovulgata, prefieren el t\u00e9rmino \u00absupersubstantialem\u00bb.<br \/>\n[25]. Catecismo para los P\u00e1rrocos seg\u00fan el decreto del Concilio de Trento, p. IV, cap. IX, 2-3 (en adelante, Catecismo Romano). Usamos la edici\u00f3n de Anastasio Machuca, Madrid, Gregorio del Amo, 1901, reimpresa en Madrid por Magisterio Espa\u00f1ol, 1971.<br \/>\n[26]. El efecto del grabado ha invertido la actitud de los brazos, pues lo vemos bendiciendo con la izquierda y sosteniendo el cetro y el orbe con la derecha.<br \/>\n[27]. Catecismo Romano, p. IV, cap. IX, 19.<br \/>\n[28]. Ibidem, p. IV, cap. IX, 4-5.<br \/>\n[29]. Ibid., p. IV, cap. X, 1.<br \/>\n[30]. Parecer\u00eda m\u00e1s apropiado que hubiera situado en este lugar el tetragrama de Yahv\u00e9h, que figura sobre la cartela siguiente.<br \/>\n[31]. Catecismo Romano, p. IV, cap. XI, 1-9.<br \/>\n[32]. Ibidem, p. IV, cap. XI, 10.<br \/>\n[33]. CHEVALIER, Jean y Alain GHEERBRANT, Diccionario de los s\u00edmbolos, Barcelona, Herder, 1999,  791-792.<br \/>\n[34]. BERNAT VISTARINI, Antonio y John T. CULL, Emblemas Espa\u00f1oles Ilustrados, Madrid, Akal, 1999,  n\u00ba 1630, p\u00e1gs. 785-786.<br \/>\n[35]. COVARRUBIAS HOROZCO, Sebasti\u00e1n de, Emblemas morales, en BERNAT VISTARINI, Antonio y John T. CULL, Emblemas Espa\u00f1oles Ilustrados, o.c., n\u00ba 781, p\u00e1g. 389.<br \/>\n[36]. Catecismo Romano, p. IV, cap. XIII, 1.<br \/>\n[37]. Ibidem, p. IV, cap. XIII, 8.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el Archivo Diocesano de Huelva se conserva un grabado, firmado por los Klauber, que representa gr\u00e1ficamente la oraci\u00f3n del Padre Nuestro, con su invocaci\u00f3n y sus siete peticiones, que nos disponemos a analizar. Se trata de una hoja suelta, de papel, de 153 x 100 mm., inserta en un ejemplar de las Constituciones de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/padre-nuestro-de-klauber\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPADRE NUESTRO DE KLAUBER\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26324","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26324","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26324"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26324\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26324"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26324"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26324"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}