{"id":26360,"date":"2016-02-05T17:47:38","date_gmt":"2016-02-05T22:47:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papas-muertos-por-muerte-subita\/"},"modified":"2016-02-05T17:47:38","modified_gmt":"2016-02-05T22:47:38","slug":"papas-muertos-por-muerte-subita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papas-muertos-por-muerte-subita\/","title":{"rendered":"PAPAS MUERTOS POR MUERTE SUBITA"},"content":{"rendered":"<p>\n            La Iglesia siempre ha visto la muerte s\u00fabita con gran recelo, hasta el punto de que ha multiplicado las devociones y oraciones para pedir a Dios librar de ella a los cristianos. En las antiguas y venerables Letan\u00edas de los Santos existe una invocaci\u00f3n en este sentido: \u00abA subitanea et improvisa morte libera nos, Domine\u00bb (De la muerte s\u00fabita e imprevista l\u00edbranos, Se\u00f1or).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, a san Jos\u00e9 ha sido tradicionalmente asignado el titulo de abogado para obtener una buena muerte. Y es que la doctrina cat\u00f3lica considera la muerte un acto humano, el m\u00e1s trascendental de la vida terrena puesto que de \u00e9l depende toda la eternidad. El acto de morir nos \u00abfosiliza\u00bb, por as\u00ed decirlo, en el bien o en el mal. Ahora bien, como todo acto humano ha de ser deliberado, es natural que el hombre se prepare al supremo acto de la muerte mediante su entendimiento y su voluntad. De ah\u00ed que en el pasado se pusiese un cuidado extremo en asistir a los moribundos, no ahorrando fatigas los p\u00e1rrocos y religiosos en confortarlos y prepararlos para la aceptaci\u00f3n del acto de la muerte. Un instituto religioso fue, incluso, establecido a finales del siglo XVI para la asistencia espiritual de los que se hallan en el supremo trance: los Cl\u00e9rigos Regulares Ministros de los Enfermos, conocidos popularmente como padres Camilos (por el nombre de su fundador san Camilo de Lelis) o \u00abde la buena muerte\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sensibilidad contempor\u00e1nea, en cambio, ve la muerte y todo lo que se le refiera con horror, hasta el punto de que hoy casi nadie muere en su propia casa como en tiempos acontec\u00eda normalmente, y, por supuesto, los velatorios ya no tienen lugar en la casa donde ha acontecido el \u00f3bito, sino en fr\u00edas y an\u00f3nimas salas especialmente destinadas al efecto en los hospitales o en los tanatorios, desde donde se traslada el cad\u00e1ver lo mas expeditivamente posible al cementerio. El luto externo pr\u00e1cticamente ha desaparecido y la m\u00e1xima aspiraci\u00f3n de todo el mundo es la de morir r\u00e1pido y sin darse cuenta. Como vemos, contrasta este punto de vista con la doctrina y practica de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En fin, como dato curioso consignaremos lo que cuenta en sus inestimables Instant\u00e1neas personales de los Papas a los que sirvi\u00f3 (de Le\u00f3n XIII a P\u00edo XII) monse\u00f1or Arborio Mella di Sant&#8217;Elia, maestro de c\u00e1mara pontificio. Cierto d\u00eda, P\u00edo XI le confi\u00f3 que sol\u00eda invocar la intercesi\u00f3n de san Andr\u00e9s Avelino para obtener la \u00abgracia\u00bb de una muerte imprevista. El dignatario vaticano mostr\u00f3 al Papa su extra\u00f1eza ante devoci\u00f3n semejante y le objet\u00f3 que un cristiano deb\u00eda m\u00e1s bien rogar para morir con una previa preparaci\u00f3n. El Pont\u00edfice replic\u00f3 que la mejor preparaci\u00f3n era vivir cristianamente. Lo curioso del caso -como muy bien hace notar el profesor Romano Amerio al referir la an\u00e9cdota- es que san Andr\u00e9s Avelino es tradicionalmente invocado contra la apoplej\u00eda, una de las causas m\u00e1s comunes de muerte s\u00fabita. En todo caso, Pi\u00f3 XI estuvo muy lejos de morir como esperaba. Ya se vio en qu\u00e9 circunstancias se produjo su deceso y a qu\u00e9 pol\u00e9micas sospechas dieron lugar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte s\u00fabita, con no ser deseable para nadie y menos para quien por su inmensa responsabilidad espiritual ha de revisar bien sus cuentas con Dios, ha hecho, empero, su aparici\u00f3n en algunas ocasiones -y a veces muy inoportunamente- en la historia de los Papas. Murieron repentinamente:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Teodoro I (642-649). Estaba a punto de emanar la condenaci\u00f3n del Typos, edicto del emperador Constante II que favorec\u00eda la herej\u00eda monoteleta, por lo cual esta a\u00fan dio guerra a la ortodoxia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Sergio II (844-847). Mientras intentaba mediar en la disputa que sosten\u00edan los patriarcas Venerio de Grado y Andr\u00e9s de Aquileya.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Agapito II (946-955). Deber\u00eda haber vivido m\u00e1s para impedir la subida al trono de su indigno y escandaloso sucesor Juan XII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Juan XII (955-964). Fue sorprendido por un ataque de apoplej\u00eda -presumiblemente cuando yac\u00eda en el lecho con una mujer casada llamada Stefanetta-, muriendo a la edad de 28 anos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Nicolas II (1059-1061). No tuvo tiempo de reaccionar contra la rebeld\u00eda declarada de los obispos de Germania, que rompieron la comuni\u00f3n con \u00e9l.<br \/>\nAlejandro II (1061-1073). Falleci\u00f3 en v\u00edsperas del estallido de la Querella de las Investiduras, cuyo preludio protagoniz\u00f3 al excomulgar a cinco consejeros de Enrique IV de Hohenstaufen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Adriano IV (1154-1159). Se hallaba en Anagni, a punto de excomulgar a Federico I Barbarroja, cuando un inopinado ataque le sorprendi\u00f3 no d\u00e1ndole tiempo mas que para encomendar a su pobre madre a la caridad de la iglesia de Canterbury.<br \/>\nGregorio VIII (1187). En Pisa intentaba reconciliar a esta Rep\u00fablica con la de G\u00e9nova cuando sufri\u00f3 un infarto fulminante. Se dijo que le sobrevino al enterarse de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n en manos de los sarracenos, pero parece que no pudo llegar tan pronto la noticia a sus o\u00eddos. Otros dijeron que su muerte imprevista fue el justo castigo por haber hecho abrir la tumba del antipapa V\u00edctor IV (el cardenal Octaviano) en un pobre monasterio de Lucca y lanzar sus huesos fuera de su iglesia, acci\u00f3n gratuita y cruel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Inocencio III (1198-1216). Fue acometido por un malestar repentino en Perusa, cuando se dirig\u00eda al norte de Italia para arreglar, en inter\u00e9s de la cruzada, las diferencias que volv\u00edan a enfrentar a G\u00e9nova y Pisa. Algunos hablaron de una indigesti\u00f3n acompa\u00f1ada de fiebre maligna como de la causa que acabo con este fuerte y relativamente joven Pont\u00edfice.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Nicolas III (1277-1280). Fue victima de un ataque apopl\u00e9jico que le sobrevino en su nueva residencia estival de Soriano, cerca de Viterbo, en medio de una incesante actividad para llegar a un acuerdo con Carlos de Anjou y Rodolfo de Habsburgo, que no se pudo concluir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Honorio IV (1285-1287). Feneci\u00f3 en el calor de las discusiones en torno a la coronaci\u00f3n imperial de Rodolfo I de Habsburgo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Clemente V (1305-1314). Le sorprendi\u00f3 la muerte en Roquemaure, de camino entre Monteux y Burdeos, lugar este ultimo hacia donde se dirig\u00eda para tomar las aguas.<br \/>\nClemente VII, Roberto de Ginebra (1378-1394). Falleci\u00f3 de una apoplej\u00eda, causada por los continuos desenga\u00f1os que le proporcionaron en sus \u00faltimos a\u00f1os sus antiguos sostenedores y algunos de sus cardenales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Mart\u00edn V (1417-1431). Tuvo un ataque fulminante de apoplej\u00eda a las tres semanas de haber enviado un legado a Basilea para acabar con el concili\u00e1bulo que se celebraba all\u00ed y que se prolong\u00f3 para disgusto de su sucesor Eugenio IV.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Pablo II (1464-1471). Tambi\u00e9n muri\u00f3 de apoplej\u00eda y estando a punto de conseguir la vuelta de la Iglesia rusa a la comuni\u00f3n con Roma mediante el matrimonio de Ivan III con la hija, convertida al catolicismo, de Tomas Pale\u00f3logo, d\u00e9spota de la Morea en el exilio. Este proyecto quedo truncado con la muerte del Papa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Clemente VIII (1592-1605). V\u00edctima de un ataque de apoplej\u00eda (cuando todo el mundo esperaba que muriese de su recurrente gota), se recuper\u00f3 para sufrir un segundo ataque, que seg\u00f3 instant\u00e1neamente su vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Pablo V (1605-1621). Sufri\u00f3 una embolia en medio de una procesi\u00f3n organizada para celebrar la derrota del elector palatino Federico V, rey de Bohemia y calvinista ac\u00e9rrimo, en la batalla de Weissen Berge (Monteblanco), cerca de Praga.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Clemente IX (1667-1669). Fue presa asimismo de una embolia, que le sobrevino a consecuencia del disgusto que le provoc\u00f3 la noticia de la ca\u00edda de Candia y de la consiguiente conquista de Creta por los turcos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Clemente XIII (1758-1769). Lo arrebat\u00f3 una apoplej\u00eda la v\u00edspera misma de reunirse con una comisi\u00f3n cardenalicia que hab\u00eda convocado para estudiar la cuesti\u00f3n de la disoluci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Esta circunstancia impuls\u00f3 los rumores que corrieron en el sentido de haber sido el Papa envenenado por los jesuitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Juan Pablo I (1978). Fue encontrado muerto en su lecho a las 5.30 horas del 29 de septiembre de 1978, a punto de cumplir los 66 a\u00f1os de edad. Las extra\u00f1as contradicciones en los relatos del hallazgo del cuerpo, as\u00ed como la negativa de los responsables del gobierno interino durante la sede vacante a practicar la autopsia dieron p\u00e1bulo a la tesis de un envenenamiento, desarrollada por el periodista brit\u00e1nico David Yallop en su controvertido libro En el nombre de Dios. La versi\u00f3n oficial atribuyo el deceso a un ataque cardiaco fulminante que habr\u00eda sobrevenido al \u00abPapa de la sonrisa\u00bb en la noche del d\u00eda 28.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RODOLFO VARGAS RUBIO\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">http:\/\/www.historiadelaiglesia.org\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Iglesia siempre ha visto la muerte s\u00fabita con gran recelo, hasta el punto de que ha multiplicado las devociones y oraciones para pedir a Dios librar de ella a los cristianos. 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