{"id":26386,"date":"2016-02-05T17:48:33","date_gmt":"2016-02-05T22:48:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/patriarca-ecumenico-bartolome-discurso-dirigido-al-sinodo-de-la-iglesia-catolica-2008\/"},"modified":"2016-02-05T17:48:33","modified_gmt":"2016-02-05T22:48:33","slug":"patriarca-ecumenico-bartolome-discurso-dirigido-al-sinodo-de-la-iglesia-catolica-2008","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/patriarca-ecumenico-bartolome-discurso-dirigido-al-sinodo-de-la-iglesia-catolica-2008\/","title":{"rendered":"PATRIARCA ECUMENICO BARTOLOME: DISCURSO DIRIGIDO AL SINODO DE LA IGLESIA CATOLICA (2008)"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Santidad,<br \/>\nPadres Sinodales,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">es al mismo tiempo motivo de humildad e inspiraci\u00f3n ser gratamente invitado por Su Santidad a dirigirme a esta XII Asamblea General Ordinaria de este auspicioso S\u00ednodo de Obispos, un encuentro hist\u00f3rico de los Obispos de la Iglesia Cat\u00f3lica Romana de todo el mundo, reunidos en este lugar para meditar sobre la \u201cPalabra de Dios\u201d y deliberar sobre la experiencia y la expresi\u00f3n de esta Palabra \u201cen la vida y en la misi\u00f3n de la Iglesia\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta grata invitaci\u00f3n de Su Santidad hacia nuestra modesta persona es un gesto lleno de significado e importancia \u2013 me atrevo a decir que es un acontecimiento hist\u00f3rico en s\u00ed mismo. Es la primera vez en la historia que se le ofrece a un Patriarca Ecum\u00e9nico la oportunidad de dirigirse a un S\u00ednodo de Obispos de la Iglesia Cat\u00f3lica Romana y, por eso, ser parte al m\u00e1s alto nivel de la vida de su Iglesia hermana. Consideramos esto como una manifestaci\u00f3n de la obra del Esp\u00edritu Santo que gu\u00eda nuestras Iglesias hacia una mutua relaci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima y m\u00e1s profunda, un paso importante hacia la restauraci\u00f3n de nuestra comuni\u00f3n plena.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es bien sabido que la Iglesia Ortodoxa atribuye al sistema sinodal una importancia eclesiol\u00f3gica fundamental. Junto con el primado, la sinodalidad constituye la columna vertebral del gobierno y organizaci\u00f3n de la Iglesia. Como nuestra Comisi\u00f3n Internacional para la Unidad del Di\u00e1logo Teol\u00f3gico entre nuestras Iglesias ha expresado en el documento de Ravena, esta interdependencia entre la sinodalidad y el primado atraviesa todos los niveles de la vida de la Iglesia: local, regional y universal. Por esto, al tener el d\u00eda de hoy el privilegio de dirigirnos a Vuestro S\u00ednodo, se acrecientan nuestras esperanzas que llegar\u00e1 el d\u00eda en el que nuestras dos Iglesias converger\u00e1n plenamente respecto al papel del primado y de la sinodalidad en la vida de la Iglesia, tema al que nuestra Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica com\u00fan est\u00e1 dedicando actualmente sus estudios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema al que este S\u00ednodo de los Obispos dedica sus trabajos tiene importancia crucial, no s\u00f3lo para la Iglesia Cat\u00f3lica Romana sino tambi\u00e9n para todos aqu\u00e9llos que est\u00e1n llamados a testimoniar a Cristo en nuestro tiempo. Misi\u00f3n y evangelizaci\u00f3n siguen siendo un deber permanente de la Iglesia de todos los tiempos y lugares, por cuanto forman parte de la naturaleza de la Iglesia, desde que se le llama \u201cApost\u00f3lica\u201d, tanto en el sentido de su fidelidad a la ense\u00f1anza original de los ap\u00f3stoles como en la proclamaci\u00f3n de la Palabra de Dios en cada contexto cultural de cada \u00e9poca. Por lo tanto, la Iglesia necesita volver a descubrir la Palabra de Dios en cada generaci\u00f3n y lo hace con un renovado vigor y persuasi\u00f3n tambi\u00e9n en nuestro mundo contempor\u00e1neo, que en lo profundo de su coraz\u00f3n tiene sed del mensaje de paz, esperanza y caridad de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto, esta tarea de evangelizaci\u00f3n deber\u00eda mejorar y reforzarse ampliamente, si todos los cristianos estuviesen en condiciones de realizarlo con una sola voz y como una Iglesia perfectamente unida. En su oraci\u00f3n al Padre poco antes de Su pasi\u00f3n, nuestro Se\u00f1or ha dejado bien en claro que la unidad de la Iglesia est\u00e1 inquebrantablemente relacionada con su misi\u00f3n \u201cpara que el mundo pueda creer\u201d (Jn 17, 21). Por eso es m\u00e1s apropiado que este S\u00ednodo haya abierto sus puertas a los delegados de la fraternidad ecum\u00e9nica, para que todos seamos conscientes de nuestra obligaci\u00f3n com\u00fan de evangelizar, as\u00ed como de las dificultades y problemas de su realizaci\u00f3n en el mundo actual.<br \/>\nIndudablemente este S\u00ednodo ha estudiado el tema de la Palabra de Dios en profundidad y en todos sus aspectos, tanto teol\u00f3gicos como pr\u00e1cticos y pastorales. En nuestra modesta exposici\u00f3n ante ustedes nos limitaremos a compartir con vosotros algunos pensamientos sobre el tema de vuestro encuentro, delineando el modo en que la tradici\u00f3n ortodoxa lo ha enfocado a lo largo de siglos y, en particular, en la ense\u00f1anza de la patr\u00edstica griega. M\u00e1s concretamente, nos gustar\u00eda concentrarnos en tres aspectos de este tema: la escucha y la proclamaci\u00f3n de la Palabra de Dios a trav\u00e9s de las Sagradas Escrituras, la visi\u00f3n de la Palabra de Dios en la naturaleza y por encima de todo en la belleza de los \u00edconos, y finalmente degustar y compartir la Palabra de Dios en la comuni\u00f3n de los santos y en la vida sacramental de la Iglesia, pues pensamos que todo esto es crucial en la vida y la misi\u00f3n de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al obrar as\u00ed, buscamos acercarnos a una rica tradici\u00f3n patr\u00edstica que se remonta a los comienzos del siglo tercero y que expone la doctrina de los cinco sentidos espirituales, pues escuchar la Palabra de Dios, contemplar la Palabra de Dios y saborear la Palabra de Dios son todas formas espirituales de percibir el \u00fanico misterio divino. En base a Proverbios 2, 5 &#8211; sobre la \u201cdivina facultad de la percepci\u00f3n (\u00e1isthesis)\u201d -, Or\u00edgenes de Alejandr\u00eda proclama: \u201ceste sentido se despliega como visi\u00f3n para contemplar formas inmateriales, audici\u00f3n para discernir las voces, gusto para saborear el pan vivo, olfato para oler la fragancia espiritual, y tacto para palpar la Palabra de Dios que es aprovechada por cada facultad de nuestra alma\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sentidos espirituales se describen de varias maneras como los \u201ccinco sentidos del alma\u201d, lo \u201cdivino\u201d o las \u201cfacultades interiores\u201d, e inclusive como las \u201cfacultades del coraz\u00f3n\u201d o de la \u201cmente\u201d. Esta doctrina inspir\u00f3 la teolog\u00eda de los Padres Capadocios (especialmente Basilio el Grande y Gregorio de Nisa), as\u00ed como lo hizo la teolog\u00eda de los Padres del Desierto (especialmente Evagrio P\u00f3ntico y Macario el Grande).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. La escucha y la proclamaci\u00f3n de la Palabra de Dios a trav\u00e9s de las Sagradas Escrituras\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cada celebraci\u00f3n de la Divina Liturgia de san Juan Cris\u00f3stomo, el celebrante que preside la Eucarist\u00eda reza \u201cque podamos ser hechos dignos para escuchar al Esp\u00edritu Santo\u201d, pues \u201co\u00edr, ver y tocar la Palabra de vida\u201d (1 Jn 1, 1) no son ante todo nuestro t\u00edtulo o derecho de nacimiento como seres humanos, m\u00e1s bien, son nuestros privilegio y don como hijos del Dios viviente. La Iglesia cristiana es, por encima de todo, una Iglesia b\u00edblica. Aunque los m\u00e9todos de interpretaci\u00f3n puedan haber variado de un Padre de la Iglesia a otro, de \u201cescuela\u201d a \u201cescuela\u201d y de Oriente a Occidente; la Escritura ha sido recibida siempre como realidad viviente y no como un libro muerto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, en el contexto de la fe viviente la Escritura es el testimonio vivo de la historia vivida respecto a la relaci\u00f3n del Dios viviente con un pueblo viviente. La Palabra \u201cque habl\u00f3 a trav\u00e9s de los profetas\u201c (Credo Niceno-Constantinopolitano), habl\u00f3 para ser escuchada y tener efecto. Es primordialmente una comunicaci\u00f3n oral y directa dise\u00f1ada para beneficio de los seres humanos. El texto escritur\u00edstico es, por lo tanto, derivado y secundario; sirve siempre a la palabra hablada. No se transmite mec\u00e1nicamente, sino que se comunica de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n como una palabra viva. A trav\u00e9s del profeta Isa\u00edas, el Se\u00f1or promete: \u201cComo descienden la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelven all\u00e1, sino que empapan la tierra&#8230; As\u00ed ser\u00e1 mi palabra, la que salga de mi boca [&#8230;] y haya cumplido aquello a que la envi\u00e9\u201d (55, 10-11).<br \/>\nAdem\u00e1s, como explica san Juan Cris\u00f3stomo, la Palabra divina demuestra profunda consideraci\u00f3n (sunkat\u00e1basis) para la diversidad personal y para los contextos culturales de quienes escuchan y acogen. La adaptaci\u00f3n de la Palabra divina a la espec\u00edfica disposici\u00f3n personal y al contexto cultural particular define la dimensi\u00f3n misionera de la Iglesia, que es llamada a transformar el mundo a trav\u00e9s de la Palabra. Tanto en el silencio como en la declaraci\u00f3n, tanto en la oraci\u00f3n como en la acci\u00f3n, la Palabra divina se dirige al mundo entero, \u201cpredicando a todas las naciones\u201d (Mt 28, 19) sin privilegio ni prejuicio de raza, cultura, g\u00e9nero y clase. Cuando llevamos a cabo ese mandato divino, estamos convencidos de lo que \u00c9l dijo: \u201cYo estar\u00e9 siempre con vosotros\u201d (Mt 28, 20). Estamos llamados a proclamar la Palabra divina en todas las lenguas: \u201cMe he hecho todo para todos, para ganar por lo menos a algunos, a cualquier precio\u201d (1 Cor 9, 22).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como disc\u00edpulos de la Palabra de Dios, entonces, hoy en d\u00eda es m\u00e1s imperativo que nunca que ofrezcamos una \u00fanica perspectiva \u2013 m\u00e1s all\u00e1 de lo social, pol\u00edtico y econ\u00f3mico \u2013 respecto a la necesidad de erradicar la pobreza, proporcionar equilibrio en un mundo global, combatir el fundamentalismo y el racismo, y desarrollar la tolerancia religiosa en un mundo de conflicto. Como respuesta a las necesidades de los pobres del mundo, fr\u00e1giles y marginados, la Iglesia puede mostrarse como un signo que define el espacio y el car\u00e1cter de la comunidad global. Mientras que el lenguaje teol\u00f3gico de la religi\u00f3n y la espiritualidad difiere del vocabulario t\u00e9cnico de la econom\u00eda y de la pol\u00edtica, las barreras que a primera vista parecen separar las preocupaciones religiosas (tales como el pecado, la salvaci\u00f3n y la espiritualidad) de los intereses pragm\u00e1ticos (tales como el comercio, el intercambio y la pol\u00edtica) no son impenetrables, desmoron\u00e1ndose frente a los m\u00faltiples desaf\u00edos de la justicia social y de la globalizaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sea que hayamos tratado sobre el ambiente o la paz, la pobreza o el hambre, la educaci\u00f3n o el cuidado de la salud, actualmente hay un marcado sentido de preocupaci\u00f3n general y de responsabilidad com\u00fan, que es percibida con particular agudeza por la gente de fe, al igual que por aqu\u00e9llos cuya mirada es expresamente secular. De ninguna manera nuestro compromiso con estos asuntos socava o suprime las diferencias existentes entre las varias disciplinas o est\u00e1 en desacuerdo con quienes ven el mundo de diferente manera. A pesar de esto, son alentadores los crecientes signos de una responsabilidad com\u00fan para conseguir el bienestar de la humanidad y para la vida del mundo. Es un encuentro de individuos e instituciones que act\u00faa como una buena se\u00f1al para el mundo. Es un compromiso que destaca la suprema vocaci\u00f3n y misi\u00f3n de los disc\u00edpulos y seguidores de la Palabra de Dios de trascender las diferencias pol\u00edticas y religiosas para transformar todo el mundo visible para la gloria del Dios invisible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Ver la Palabra de Dios \u2013 La belleza de los iconos y de la naturaleza\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ninguna otra parte lo invisible se hace m\u00e1s visible que en la belleza de la iconograf\u00eda y en la maravilla de la creaci\u00f3n. En las palabras del defensor de las im\u00e1genes sagradas, San Juan Damasceno: \u201cEn cuanto creador del cielo y la tierra, Dios, la Palabra, fue el primero que pint\u00f3 y retrat\u00f3 los iconos\u201d. Cada pincelada del pincel de un icon\u00f3grafo \u2013 como cada palabra de una definici\u00f3n teol\u00f3gica, cada nota musical cantada en la salmodia y cada piedra esculpida de una diminuta capilla o de una magn\u00edfica catedral \u2013 articula la divina Palabra en la creaci\u00f3n, la cual alaba a Dios en cada ser y en cada cosa que vive (cfr. Sal 150,6).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando afirm\u00f3 las im\u00e1genes sagradas, el S\u00e9ptimo Concilio Ecum\u00e9nico de Nicea no se estaba ocupando del arte religioso; era la continuaci\u00f3n y confirmaci\u00f3n de las primitivas definiciones sobre la plenitud de la humanidad de la Palabra de Dios. Los \u00edconos son un recuerdo visible de nuestra vocaci\u00f3n celestial; nos invitan a elevarnos m\u00e1s all\u00e1 de nuestras preocupaciones triviales y de nuestros \u00ednfimos reduccionismos del mundo. Nos alientan a buscar lo extraordinario en lo realmente ordinario, a estar llenos del mismo asombro que caracteriz\u00f3 la maravilla divina en el G\u00e9nesis: \u201cVio Dios cuanto hab\u00eda hecho, y todo estaba muy bien\u201d (Gn 1, 31). La palabra griega [Septuaginta] para decir \u201cbondad\u201d es \u00abk\u00e1llos\u00bb, que implica \u2013 etimol\u00f3gica y simb\u00f3licamente \u2013 un sentido de \u201cllamada\u201d. Los \u00edconos subrayan la misi\u00f3n fundamental de la Iglesia de reconocer que todas las personas y todas las cosas son creadas y llamadas para ser \u201cbuenas\u201d y \u201cbellas\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, los \u00edconos nos recuerdan otro modo de ver las cosas, otro modo de experimentar realidades, otro modo de resolver conflictos. Estamos llamados a asumir lo que la himnolog\u00eda del Domingo de Pascua llama \u201cotro modo de vida\u201d, puesto que nos hemos comportado de manera arrogante y desde\u00f1osa con la creaci\u00f3n. Hemos rehusado contemplar la Palabra de Dios en los oc\u00e9anos de nuestro planeta, en los \u00e1rboles de nuestros continentes y en los animales de nuestra tierra. Hemos renegado de nuestra propia naturaleza, la cual nos llama a rebajarnos lo suficiente para escuchar la Palabra de Dios en la creaci\u00f3n, si deseamos ser \u201cpart\u00edcipes de la naturaleza divina\u201d (2 P 1,4). \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos ignorar las amplias implicaciones de la Palabra divina hecha carne? \u00bfPor qu\u00e9 no logramos percibir la naturaleza creada como la extensi\u00f3n del Cuerpo de Cristo?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los te\u00f3logos cristianos de Oriente siempre resaltaban las proporciones c\u00f3smicas de la encarnaci\u00f3n divina. La Palabra encarnada es intr\u00ednseca a la creaci\u00f3n, que vino a la vida a trav\u00e9s de las palabras divinas. San M\u00e1ximo el Confesor insiste en la presencia de la Palabra de Dios en todas las cosas (cfr. Col 3,11); el Logos divino est\u00e1 en el centro del mundo, revelando misteriosamente su principio original y su finalidad \u00faltima (cfr. 1 P 1,20). \u00c9ste es el misterio que describe san Atanasio de Alejandr\u00eda: \u00abEl Logos \u2013 escribe \u2013 no est\u00e1 contenido en ninguna cosa y, sin embargo, contiene todas las cosas; est\u00e1 en todas las cosas pero fuera de cada cosa&#8230; el primog\u00e9nito de todo el mundo en cada uno de sus aspectos\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mundo entero es un pr\u00f3logo al Evangelio de San Juan. Y cuando la Iglesia fracasa al no reconocer las dimensiones m\u00e1s vastas y c\u00f3smicas de la Palabra de Dios, restringiendo sus preocupaciones a cuestiones puramente espirituales, desatiende su misi\u00f3n de implorar a Dios para que transforme \u2013 siempre y en todo lugar, \u201cen todas partes en Su dominio\u201d &#8211; el cosmos entero contaminado. No hay que maravillarse que el Domingo de Pascua, cuando la celebraci\u00f3n pascual alcanza su climax, los cristianos ortodoxos cantan: \u00abAhora cada cosa se llena de luz divina: el cielo y la tierra, y todas las cosas bajo la tierra. Regoc\u00edjese toda la creaci\u00f3n\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda genuina \u201cecolog\u00eda profunda\u201d est\u00e1, por consiguiente, inextricablemente unida a la teolog\u00eda profunda: \u201cIncluso una piedra\u201d, escribe Basilio el Grande, \u201clleva la marca de la Palabra de Dios. \u00c9sta es la verdad de una hormiga, de una abeja y de un mosquito, las m\u00e1s peque\u00f1as de las criaturas. Pues \u00c9l se extiende en los amplios cielos y yace en los inmensos mares; y \u00c9l cre\u00f3 el min\u00fasculo hueco del aguij\u00f3n de la abeja\u201d. Recordar nuestra peque\u00f1ez en la vasta y maravillosa creaci\u00f3n de Dios subraya \u00fanicamente nuestro papel central en el designio de Dios para la salvaci\u00f3n del mundo entero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Gustar y compartir la Palabra de Dios \u2013 La comuni\u00f3n de los santos y los sacramentos de la vida\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Palabra de Dios se \u201cmueve persistentemente hacia fuera de s\u00ed misma en \u00e9xtasis\u201d (Dionisio el Areopagita), buscando apasionadamente \u201cponer su Morada entre nosotros\u201d (Jn 1,14) y que el mundo pueda tener vida en abundancia (Jn 10,10). La misericordia compasiva de Dios es derramada y compartida \u201cpara que multiplique los objetos de Su beneficencia\u201d (Gregorio el Te\u00f3logo). Dios asume todo lo que es nuestro, \u201cha sido probado en todo como nosotros, excepto en el pecado\u201d (Hb 4,15), para ofrecernos todo lo que es de Dios y convertirnos en dioses por la gracia. \u201cSiendo rico, por vosotros se hizo pobre a fin de enriqueceros con su pobreza\u201d, escribe el gran Ap\u00f3stol Pablo (2 Co 8,9), al cual tan acertadamente est\u00e1 dedicado este a\u00f1o. \u00c9sta es la Palabra de Dios; a \u00c9l le debemos gratitud y gloria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Palabra de Dios recibe su total encarnaci\u00f3n en la creaci\u00f3n, sobre todo en el Sacramento de la Santa Eucarist\u00eda. En ella la Palabra de Dios se hace carne y nos permite, ya no simplemente o\u00edrle o verle, sino tocarle con nuestras propias manos, como declara san Juan (1 Jn 1,1) y hacerlo part\u00edcipe de nuestro propio cuerpo y sangre (s\u00fassomoi kai s\u00fanaimoi), seg\u00fan las palabras de san Juan Cris\u00f3stomo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Sagrada Eucarist\u00eda la Palabra o\u00edda es al mismo tiempo vista y compartida (koinon\u00eda). No es una casualidad que en los primeros documentos eucar\u00edsticos, como el Apocalipsis y la Didach\u00e9, la Eucarist\u00eda estuviera asociada con la profec\u00eda, y los obispos que la presid\u00edan fuesen considerados como sucesores de los profetas (ej. Martyrion Polycarpi). La Eucarist\u00eda ya fue descrita por san Pablo (1Co 11) como \u201cproclamaci\u00f3n\u201d de la muerte de Cristo y de Su Segunda Venida. Puesto que la finalidad de las Escrituras es esencialmente la proclamaci\u00f3n del Reino y el anuncio de realidades escatol\u00f3gicas, la Eucarist\u00eda es un gozo anticipado del Reino y, en este sentido, la proclamaci\u00f3n de la Palabra por excelencia. En la Eucarist\u00eda, Palabra y Sacramento se convierten en una \u00fanica realidad. La palabra deja de ser \u201cpalabras\u201d y se convierte en una \u201cPersona\u201d que encarna en ella misma a todos los seres humanos y a toda la creaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la vida de la Iglesia, el vaciarse de s\u00ed mismo de forma inconmensurable (k\u00e9nosis) y el compartir generoso (koinon\u00eda) del Logos divino se refleja en la vida de los santos como experiencia tangible y expresi\u00f3n humana de la Palabra de Dios en nuestra comunidad. En este sentido, la Palabra de Dios se convierte en Cuerpo de Cristo, crucificado y glorificado al mismo tiempo. Como consecuencia, el santo tiene una relaci\u00f3n org\u00e1nica con el cielo y la tierra, con Dios y toda la creaci\u00f3n. En una lucha asc\u00e9tica, el santo reconcilia la Palabra y el mundo. Mediante el arrepentimiento y la purificaci\u00f3n, el santo se colma \u2013 como insiste san Isaac el Sirio \u2013 de compasi\u00f3n por todas las criaturas, que es la suprema humildad y perfecci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso el santo ama con fervor y amplitud, ambas incondicionales e irresistibles. En los santos, conocemos la verdadera Palabra de Dios, puesto que \u2013 como afirma san Gregorio Palam\u00e1s \u2013 Dios y sus santos comparten la misma gloria y esplendor. En la dulce presencia de un santo, aprendemos como coinciden la teolog\u00eda y la acci\u00f3n. En el amor compasivo del santo, experimentamos a Dios como \u201cnuestro Padre\u201d y la misericordia de Dios como \u201ceterna\u201d (Sal 135, versi\u00f3n de los LXX). El santo se consume con el fuego del amor de Dios. Por esta raz\u00f3n los santos transmiten gracia y no pueden tolerar la menor manipulaci\u00f3n o explotaci\u00f3n en la sociedad o en la naturaleza. El santo simplemente hace lo que es \u201cjusto y necesario\u201d (Divina Liturgia de San Juan Cris\u00f3stomo), siempre dignificando a la humanidad y honrando a la creaci\u00f3n. \u201cSus palabras tienen la fuerza de la acci\u00f3n y su silencio el poder del habla\u201d (San Ignacio de Antioqu\u00eda).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en la comuni\u00f3n de los santos, cada uno de nosotros est\u00e1 llamado a \u201cser como fuego\u201d (Apotegmas de los Padres del Desierto), para tocar el mundo con la fuerza m\u00edstica de la Palabra de Dios, de tal modo que \u2013 como Cuerpo extendido de Cristo \u2013 tambi\u00e9n el mundo pueda decir: \u201cAlguien me ha tocado\u201d (cfr. Mt 9,20). El Mal es erradicado s\u00f3lo mediante la santidad, no mediante la dureza. Y la santidad introduce en la sociedad una semilla que cura y transforma. Alimentados con la vida de los Sacramentos y la pureza de la oraci\u00f3n, somos capaces de entrar en el misterio m\u00e1s rec\u00f3ndito de la Palabra de Dios. Es como en el caso de las placas tect\u00f3nicas de la corteza terrestre: los estratos m\u00e1s profundos necesitan s\u00f3lo moverse unos pocos mil\u00edmetros para hacer a\u00f1icos la superficie del mundo. Pero para que acontezca esta revoluci\u00f3n espiritual, necesitamos experimentar una metanoia radical \u2013 una conversi\u00f3n de comportamientos, costumbres y pr\u00e1cticas \u2013 respecto a los modos en que hemos mal utilizado o abusado de la Palabra de Dios, de los dones de Dios y de la creaci\u00f3n de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta conversi\u00f3n es, por supuesto, imposible sin la gracia divina; no se logra simplemente a trav\u00e9s del mayor de los esfuerzos o la fuerza de voluntad humanos. \u201cPara los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible\u201d (Mt 19,26). El cambio espiritual se da cuando nuestros cuerpos y almas se injertan en la Palabra viva de Dios, cuando nuestras c\u00e9lulas contienen el flujo de sangre que da vida de los Sacramentos, cuando estamos dispuestos a compartir todas las cosas con todo el mundo. Como nos recuerda san Juan Cris\u00f3stomo, el sacramento de \u201cnuestro vecino\u201d no puede estar aislado del sacramento \u201cdel altar\u201d. Desgraciadamente, hemos ignorado nuestra vocaci\u00f3n y obligaci\u00f3n de compartir. La injusticia social y la desigualdad, la pobreza global y la guerra, la contaminaci\u00f3n ecol\u00f3gica y la degradaci\u00f3n son el resultado de nuestra incapacidad o de nuestra falta de voluntad para compartir. Si reivindicamos mantener el sacramento del altar, no podemos abandonar u olvidar el sacramento de nuestro vecino, pues \u00e9sta es una condici\u00f3n fundamental para hacer realidad la Palabra de Dios en el mundo, en el contexto de la vida y la misi\u00f3n de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos hermanos en Cristo,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">hemos explorado la ense\u00f1anza patr\u00edstica de los sentidos espirituales, discerniendo el poder de o\u00edr y hablar la Palabra de Dios en la Escritura, ver la Palabra de Dios en los \u00edconos y en la naturaleza, y asimismo, tocar y compartir la Palabra de Dios en los santos y los Sacramentos. Pero en orden a que la vida y la misi\u00f3n de la Iglesia sigan siendo verdaderas, tenemos que dejarnos cambiar personalmente por la Palabra. La Iglesia debe asemejarse a una madre, que se sustenta y se nutre con el alimento que ella come. Nada de lo que no puede alimentar y nutrir a cada hombre podr\u00e1 sustentarnos. Cuando el mundo no comparte el gozo de la Resurrecci\u00f3n de Cristo, ello supone una acusaci\u00f3n a nuestra propia integridad y a nuestro compromiso de vivir la Palabra de Dios. Antes de cada celebraci\u00f3n de la Liturgia Divina, los cristianos ortodoxos rezan para que la Palabra sea \u201cpartida y consumida, distribuida y compartida\u201d en comuni\u00f3n. Y \u201cnosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, porque amamos a los hermanos\u201d y hermanas (1Jn 3,14).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desaf\u00edo que tenemos delante es el discernimiento de la Palabra de Dios frente al Mal, la transfiguraci\u00f3n de cada \u00faltimo detalle y punto de este mundo a la luz de la Resurrecci\u00f3n. La victoria ya est\u00e1 presente en lo profundo de la Iglesia, siempre que experimentemos la gracia de la reconciliaci\u00f3n y la comuni\u00f3n. Puesto que luchamos \u2013 dentro de nosotros mismos y en el mundo \u2013 para reconocer el poder de la Cruz, tambi\u00e9n empezamos a apreciar como cada acto de justicia, cada chispa de belleza, cada palabra de verdad puede eliminar gradualmente la presencia del Mal. Sin embargo, por encima de nuestros fr\u00e1giles esfuerzos tenemos la garant\u00eda del Esp\u00edritu, quien \u201cviene en ayuda de nuestra flaqueza\u201d (Rm 8,26) y est\u00e1 a nuestro lado como nuestro defensor y \u201cPar\u00e1clito\u201d (Jn 14, 6), penetrando en todas las cosas y \u201ctransform\u00e1ndonos \u2013 como dice san Sime\u00f3n el Nuevo Te\u00f3logo \u2013 en cada cosa que la Palabra de Dios dice sobre el reino celestial: perla, semilla de mostaza, levadura, agua, fuego, pan, vida y sala del banquete m\u00edstico\u201d. \u00c9ste es el poder y la gracia del Esp\u00edritu Santo, a quien invocamos como conclusi\u00f3n de nuestro discurso, extendiendo a Su Santidad nuestra gratitud y a cada uno de vosotros nuestra bendici\u00f3n:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rey celestial, Consolador, Esp\u00edritu de Verdad<br \/>\nPresente en todas partes y que colma todas las cosas;<br \/>\nTesoro de bondad y dador de vida:<br \/>\nVen, y habita en nosotros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L\u00edmpianos de toda impureza;<br \/>\nY salva nuestras almas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque t\u00fa eres bueno y amas a la humanidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Am\u00e9n!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente Vatican.va [1]]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Enlaces relcionados<\/b>\n<\/p>\n<ul>\n<li> Sinodalidad: Un aspecto de la eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> S\u00ednodo<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Pedro Hidalgo D\u00edaz, Pbro<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Obispo<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Sucesi\u00f3n Apost\u00f3lica<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Obispo: Ceremonia de consagraci\u00f3n en la Iglesia Ortodoxa<\/li>\n<\/ul>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santidad, Padres Sinodales, es al mismo tiempo motivo de humildad e inspiraci\u00f3n ser gratamente invitado por Su Santidad a dirigirme a esta XII Asamblea General Ordinaria de este auspicioso S\u00ednodo de Obispos, un encuentro hist\u00f3rico de los Obispos de la Iglesia Cat\u00f3lica Romana de todo el mundo, reunidos en este lugar para meditar sobre la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/patriarca-ecumenico-bartolome-discurso-dirigido-al-sinodo-de-la-iglesia-catolica-2008\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPATRIARCA ECUMENICO BARTOLOME: DISCURSO DIRIGIDO AL SINODO DE LA IGLESIA CATOLICA (2008)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26386","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26386","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26386"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26386\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26386"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26386"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26386"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}