{"id":26401,"date":"2016-02-05T17:49:07","date_gmt":"2016-02-05T22:49:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-paulino-de-nola-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi\/"},"modified":"2016-02-05T17:49:07","modified_gmt":"2016-02-05T22:49:07","slug":"san-paulino-de-nola-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-paulino-de-nola-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi\/","title":{"rendered":"SAN PAULINO DE NOLA EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 12 de diciembre de 2007 en la que present\u00f3 a San Paulino de Nola<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Padre de la Iglesia que presentamos hoy es san Paulino de Nola. De la \u00e9poca de san Agust\u00edn, con quien estuvo unido por una intensa amistad, Paulino ejerci\u00f3 su ministerio en Campania, en Nola, donde fue monje, y luego presb\u00edtero y obispo. Ahora bien, era originario de Aquitania, en el sur de Francia, m\u00e1s en concreto de Burdeos, donde naci\u00f3 en el seno de una familia de alta alcurnia. All\u00ed recibi\u00f3 una fina educaci\u00f3n literaria, teniendo por maestro al poeta Ausonio. Se alej\u00f3 de su tierra en una primera ocasi\u00f3n para seguir su precoz carrera pol\u00edtica. Siendo todav\u00eda joven, desempe\u00f1\u00f3 el papel de gobernador de Campania. En este cargo p\u00fablico destac\u00f3 por su sabidur\u00eda y mansedumbre. En este per\u00edodo la gracia hizo germinar en su coraz\u00f3n la semilla de la conversi\u00f3n. La chispa surgi\u00f3 de la fe sencilla e intensa con la que el pueblo honraba la tumba de un santo, el m\u00e1rtir F\u00e9lix, en el santuario de la actual Cimitile. Como responsable p\u00fablico, Paulino se preocup\u00f3 por este santuario e hizo construir un hospicio para los pobres y un camino para hacer m\u00e1s f\u00e1cil el acceso de los numerosos peregrinos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras se dedicaba a construir la ciudad terrena descubr\u00eda el camino hacia la ciudad celestial. El encuentro con Cristo fue el punto de llegada despu\u00e9s de un camino arduo, sembrado de pruebas. Circunstancias dolorosas, comenzando por la p\u00e9rdida del favor de la autoridad pol\u00edtica, le hicieron tocar con la mano la caducidad de lo terrenal. Tras descubrir la fe, escribir\u00e1: \u00abEl hombre sin Cristo es polvo y sombra\u00bb (Carmen X, 289). Buscando el sentido de la existencia, viaj\u00f3 a Mil\u00e1n para aprender de san Ambrosio. Despu\u00e9s complet\u00f3 la formaci\u00f3n cristiana en su tierra natal, donde recibi\u00f3 el bautismo de manos del obispo Delf\u00edn, de Burdeos. En su camino de fe aparece tambi\u00e9n el matrimonio. Se cas\u00f3 con Teresa, una mujer noble de Barcelona, con quien tuvo un hijo. Hubiera seguido siendo un buen laico cristiano, si la muerte del ni\u00f1o a los pocos d\u00edas no le hubiera sacudido interiormente, mostr\u00e1ndole que Dios ten\u00eda otro designio para su vida. Se sinti\u00f3 llamado a entregarse a Cristo en una rigurosa vida asc\u00e9tica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En pleno acuerdo con su mujer, Teresa, vendi\u00f3 sus bienes para ayudar a los pobres y, junto con ella, dej\u00f3 Aquitania para ir a vivir a Nola, junto a la bas\u00edlica del protector san F\u00e9lix en casta fraternidad, seg\u00fan una forma de vida a la que otros se unieron. El ritmo era t\u00edpicamente mon\u00e1stico, pero Paulino, que fue ordenado presb\u00edtero en Barcelona, comenz\u00f3 a ejercer tambi\u00e9n el ministerio sacerdotal con los peregrinos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto le atrajo la simpat\u00eda y la confianza de la comunidad cristiana que, al morir el obispo, hacia el a\u00f1o 409, le eligi\u00f3 como sucesor en la c\u00e1tedra de Nola. Su acci\u00f3n pastoral se intensific\u00f3, caracteriz\u00e1ndose por una atenci\u00f3n por los pobres. Dej\u00f3 la imagen de un aut\u00e9ntico pastor de la caridad como lo describi\u00f3 san Gregorio Magno en el cap\u00edtulo III de sus Di\u00e1logos, en donde Paulino es retratado en el heroico gesto de ofrecerse como prisionero en lugar del hijo de una viuda. El episodio es discutido hist\u00f3ricamente, pero queda la figura de un obispo de gran coraz\u00f3n, que supo estar junto a su pueblo en las tristes contingencias de las invasiones de los b\u00e1rbaros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conversi\u00f3n de Paulino impresion\u00f3 a sus contempor\u00e1neos. Su maestro, Ausonio, poeta pagano, se sinti\u00f3 \u00abtraicionado\u00bb, y le dirigi\u00f3 palabras duras, reprendi\u00e9ndole por su \u00abdesprecio\u00bb, considerado irrazonable, de los bienes materiales, y por abandonar su vocaci\u00f3n de escritor. Paulino replic\u00f3 que su ayuda a los pobres no significaba desprecio por los bienes terrenales, sino m\u00e1s bien valorarlos con el fin m\u00e1s elevado de la caridad. Por lo que se refiere a sus capacidad literaria, Paulino no hab\u00eda abandonado el talento po\u00e9tico, que seguir\u00eda cultivando, sino las f\u00f3rmulas po\u00e9ticas inspiradas en la mitolog\u00eda y en los ideales paganos. Una nueva asc\u00e9tica reg\u00eda su sensibilidad: era la belleza del Dios encarnado, crucificado y resucitado de quien ahora se hab\u00eda convertido en trovador. En realidad, no hab\u00eda dejado la poes\u00eda, sino que pasaba a buscar inspiraci\u00f3n en al Evangelio, como dice en este verso: \u00abPara m\u00ed el \u00fanico arte es la fe, y Cristo mi poes\u00eda\u00bb (\u00ab&#160;At nobis ars una fides, et musica Christus&#160;\u00bb: Carme XX, 32).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus poemas son cantos de fe y de amor, en los que la historia diaria de los peque\u00f1os y grandes acontecimientos es vista como historia de salvaci\u00f3n, como historia de Dios con nosotros. Muchas de estas composiciones, los as\u00ed llamados \u00abC\u00e1rmenes de Navidad\u00bb, est\u00e1n ligados a la fiesta anual del m\u00e1rtir F\u00e9lix, a quien hab\u00eda escogido como patrono celestial. Recordando a san F\u00e9lix, quer\u00eda glorificar al mismo Cristo, convencido de que la intercesi\u00f3n del santo le hab\u00eda alcanzado la gracia de la conversi\u00f3n: \u00abEn tu luz, glorioso, he amado a Cristo\u00bb (Carmen XXI, 373). Expres\u00f3 este mismo concepto ampliando el espacio del santuario con una nueva bas\u00edlica, que decor\u00f3 de manera que las pinturas, ilustradas con explicaciones adecuadas, se convirtieran para los peregrinos en una catequesis visual. De este modo explicaba su proyecto en un carmen, dedicado a otro gran catequista, san Niceto de Remesiana, mientras le acompa\u00f1aba en una visita a sus bas\u00edlicas: \u00abAhora quiero que contemples la larga serie de pinturas de las paredes de los p\u00f3rticos&#8230; Nos ha parecido \u00fatil representar con la pintura argumentos sagrados en toda la casa de F\u00e9lix, con la esperanza de que, al ver estas im\u00e1genes, la figura dibujada suscite el inter\u00e9s de las mentes sorprendidas de los campesinos\u00bb (Carmen XXVII, vers\u00edculos 511.580-583). Todav\u00eda hoy se pueden admirar aquellos vestigios que hacen del santo de Nola una de las figuras de referencia de la arqueolog\u00eda cristiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cenobio de Cimitile, la vida discurr\u00eda en pobreza, oraci\u00f3n y totalmente sumergida en la lectio divina. La Escritura le\u00edda, meditada, asimilada, era el rayo de luz a trav\u00e9s del cual el santo de Nola escrutaba su alma en su b\u00fasqueda de la perfecci\u00f3n. A quien se sorprend\u00eda por la decisi\u00f3n de abandonar los bienes materiales, le recordaba que este gesto no representaba ni muchos menos la plena conversi\u00f3n: \u00abAbandonar o vender los bienes temporales pose\u00eddos en este mundo no significa el cumplimiento, sino s\u00f3lo el inicio de la carrera en el estadio; no es, por as\u00ed decir, la meta, sino s\u00f3lo la salida. El atleta no gana cuando se quita los vestidos, pues los deja a un lado para poder comenzar a luchar. S\u00f3lo recibe la corona de vencedor despu\u00e9s de haber combatido como se debe\u00bb (Cf. Ep\u00edstola XXIV, 7 a Sulpicio Severo).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto a la ascesis y a la Palabra de Dios, la caridad: en la comunidad mon\u00e1stica los pobres se sent\u00edan en su casa. Paulino no se limitaba a darles limosna: les acog\u00eda como si fuera el mismo Cristo. Les reservaba un ala del monasterio y, de este modo, no ten\u00eda la impresi\u00f3n de dar, sino de recibir, en el intercambio de dones entre la acogida ofrecida y la gratitud hecha oraci\u00f3n de aquellos a quienes ayudaba. Llamaba a los pobres sus \u00abdue\u00f1os\u00bb (Cf. Ep\u00edstola XIII, 11 a Pamaquio) y, al observar que se alojaban en el piso inferior, les dec\u00eda que su oraci\u00f3n desempe\u00f1aba la funci\u00f3n de los cimientos de su casa (Cf. Carmen XXI, 393-394).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Paulino no escribi\u00f3 tratados de teolog\u00eda, sino que sus c\u00e1rmenes y su denso epistolario est\u00e1n llenos de una teolog\u00eda vivida, penetrada por la Palabra de Dios, escrutada constantemente como luz para la vida. En particular, expresa el sentido de la Iglesia como misterio de unidad. Viv\u00eda la comuni\u00f3n sobre todo a trav\u00e9s de una profunda pr\u00e1ctica de la amistad espiritual. En este sentido, Paulino fue un verdadero maestro, haciendo de su vida un cruce de caminos de esp\u00edritus elegidos: de Mart\u00edn de Tours a Jer\u00f3nimo, de Ambrosio a Agust\u00edn, de Delf\u00edn de Burdeos a Niceto de Remesiana, de Vitricio de Rouen a Rufino de Aquileya, de Pamaquio a Sulpicio Severo, y muchos m\u00e1s, ya sean conocidos o no. En este clima nacen las intensas p\u00e1ginas que dirigi\u00f3 a Agust\u00edn. Independientemente de los contenidos de las diferentes cartas, impresiona el ardor con el que el santo de Nola canta la amistad misma, como manifestaci\u00f3n del \u00fanico cuerpo de Cristo animado por el Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es un significativo pasaje de los inicios de la correspondencia entre los dos amigos: \u00abNo hay que sorprenderse si nosotros, a pesar de la lejan\u00eda, estamos juntos y sin habernos conocido nos conocemos, pues somos miembros de un solo cuerpo, tenemos una sola cabeza, hemos quedado inundados por una sola gracia, vivimos de un solo pan, caminamos por un camino \u00fanico, vivimos en la misma casa\u00bb ( Ep \u00edstola 6, 2). Como puede verse, se trata de una bell\u00edsima descripci\u00f3n de lo que significa ser cristianos, ser Cuerpo de Cristo, vivir en la comuni\u00f3n de la Iglesia. La teolog\u00eda en nuestro tiempo ha encontrado precisamente en el concepto de comuni\u00f3n la clave para afrontar el misterio de la Iglesia. El testimonio de san Paulino de Nola nos ayuda a experimentar la Iglesia tal y como la presenta el Concilio Vaticano II: sacramento de la \u00edntima uni\u00f3n con Dios y de este modo de la unidad de todos nosotros y por \u00faltimo de todo el g\u00e9nero humano (Cf. Lumen gentium, 1). Con esta perspectiva os deseo a todos vosotros un feliz tiempo de Adviento.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 12 de diciembre de 2007 en la que present\u00f3 a San Paulino de Nola El Padre de la Iglesia que presentamos hoy es san Paulino de Nola. 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