{"id":26408,"date":"2016-02-05T17:49:24","date_gmt":"2016-02-05T22:49:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-pedro-canisio\/"},"modified":"2016-02-05T17:49:24","modified_gmt":"2016-02-05T22:49:24","slug":"san-pedro-canisio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-pedro-canisio\/","title":{"rendered":"SAN PEDRO CANISIO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">(Kannees, Kanys, probablemente tambi\u00e9n De Hondt).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nacido en Nimega en Holanda, el 8 de Mayo de 1521; muerto en Friburgo el 21 de Noviembre de 1597. Su padre era el rico burgomaestre, Jacobo Canisio; su madre, Egidia van Houweningen, muerta poco despu\u00e9s del nacimiento de Pedro. En 1536 Pedro fue enviado a Colonia, donde estudi\u00f3 artes, derecho civil, y teolog\u00eda en la universidad; pas\u00f3 parte de 1539 en la Universidad de Lovaina, y en 1540 recibi\u00f3 el grado de Licenciado en Letras en Colonia. Nicol\u00e1s van Esche fue su consejero espiritual, y estuvo en t\u00e9rminos de amistad con Cat\u00f3licos de tal firmeza como Jorge de Skodborg (el Arzobispo expulsado de Lund), Johann Gropper (can\u00f3nigo de la catedral), Eberhard Billick (el monje Carmelita), Justo Lanspergio, y otros monjes Cartujos. Aunque su padre deseaba casarlo con una joven mujer rica, el 25 de Febrero de 1540 \u00e9l se prometi\u00f3 a s\u00ed mismo al celibato. En 1543 visit\u00f3 a Pedro Fabro, y habiendo hecho los \u201cEjercicios Espirituales\u201d bajo su direcci\u00f3n, fue admitido en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en Mainz, el 8 de Mayo. Con la ayuda de Leonardo Kessel y otros, Canisio, trabajando con grandes dificultades, fund\u00f3 en Colonia la primera casa Alemana de la orden, al mismo tiempo predic\u00f3 en la ciudad e inmediaciones, y debati\u00f3 y ense\u00f1\u00f3 en la universidad. En 1546 fue admitido al sacerdocio, y poco despu\u00e9s fue enviado por el clero y la universidad para obtener asistencia del Emperador Carlos V, el nuncio, y el clero de Liege contra el Arzobispo ap\u00f3stata, Hermann von Wied, quien hab\u00eda intentado pervertir la di\u00f3cesis. En 1547, como te\u00f3logo del Cardenal Otto Truchsess von Waldburg, Obispo de Augsburgo, particip\u00f3 en el concilio eclesi\u00e1stico general (que se reuni\u00f3 primero en Trento y luego en Bolonia), y habl\u00f3 dos veces en la congregaci\u00f3n de los te\u00f3logos. Despu\u00e9s de esto pas\u00f3 varios meses bajo la direcci\u00f3n de Ignacio en Roma. En 1548 ense\u00f1\u00f3 ret\u00f3rica en Mesina, Sicilia, predicando en Italiano y Lat\u00edn. En esta \u00e9poca el Duque Guillermo IV de Baviera solicit\u00f3 a Pablo III enviarle algunos profesores de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas para la Universidad de Ingolstadt; Canisio estuvo entre los seleccionados. En Septiembre de 1549, hizo su profesi\u00f3n solemne como Jesuita en Roma, en la presencia del fundador de la orden. En su viaje hacia el norte recibi\u00f3, en Bolonia, el grado de doctor de teolog\u00eda. El 13 de Noviembre, acompa\u00f1ado por los Padres Jauis y Salmeron, lleg\u00f3 a Ingolstadt, donde ense\u00f1\u00f3 teolog\u00eda, catequiz\u00f3, y predic\u00f3. En 1550 fue elegido rector de la universidad, y en 1552 fue enviado por Ignacio al nuevo colegio en Viena; all\u00ed tambi\u00e9n ense\u00f1\u00f3 teolog\u00eda en la universidad, predic\u00f3 en la Catedral de San Esteban, y en la corte de Fernando I, y fue confesor en el hospital y la prisi\u00f3n. Durante Cuaresma, en 1553 visit\u00f3 muchas parroquias abandonadas en la Baja Austria, predicando y administrando los sacramentos. El hijo mayor del rey (m\u00e1s tarde Maximiliano II) hab\u00eda designado al cargo de predicador de la corte, a Phauser, un sacerdote casado, que predicaba la doctrina Luterana. Canisio amonest\u00f3 a Fernando I, verbalmente y por escrito, y se opuso a Phauser en debates p\u00fablicos. Maximiliano fue obligado a destituir a Phauser y, con motivo de esto, \u00e9ste alberg\u00f3 un resentimiento contra Canisio. Fernando le ofreci\u00f3 tres veces el Obispado de Viena, pero \u00e9l rehus\u00f3. En 1557, Julio III lo design\u00f3 administrador del Obispado por un a\u00f1o, pero Canisio tuvo \u00e9xito en liberarse de esa carga (cf. N. Paulus en \u201cZeitschrift f\u00fcr katholische Theologie\u00bb, XXII, 742-8). En 1555 estuvo presente con Fernando en la Dieta de Augsburgo, y en 1555-56 predic\u00f3 en la catedral de Praga. Despu\u00e9s de largas negociaciones y preparaciones pudo abrir colegios Jesuitas en Ingolstadt y Praga. En el mismo a\u00f1o Ignacio lo design\u00f3 primer superior provincial de Alemania Alta (Suabia, Baviera, Bohemia, Hungr\u00eda, Alta y Baja Austria). Durante el invierno de 1556-57 actu\u00f3 como consejero para el Rey de los Romanos y la Dieta de Ratisbona, y pronunci\u00f3 muchos sermones en la catedral. Por designaci\u00f3n de los pr\u00edncipes Cat\u00f3licos y la orden del papa, tom\u00f3 parte en las discusiones religiosas en Worms. Como defensor de los Cat\u00f3licos habl\u00f3 repetidamente en oposici\u00f3n a Melanchthon. El hecho de que los Protestantes discordaran entre ellos y fueran obligados a abandonar el campo se debi\u00f3 en gran medida a Canisio. El tambi\u00e9n predic\u00f3 en la catedral de Worms. Durante el Adviento y la Navidad visit\u00f3 al Obispo de Estrasburgo en Saverne, inici\u00f3 negociaciones para la construcci\u00f3n de un colegio Jesuita all\u00e1, predic\u00f3, explic\u00f3 el catecismo a los ni\u00f1os, y escuch\u00f3 sus confesiones. Tambi\u00e9n predic\u00f3 en la catedral de Estrasburgo y fortaleci\u00f3 en su fe a los Cat\u00f3licos de Alsacia y Friburgo. Fernando, en su camino a Francfort para ser proclamado emperador, se encontr\u00f3 con \u00e9l en Nuremberg y le confi\u00f3 sus aflicciones. Luego el Duque Alberto V de Baviera asegur\u00f3 sus servicios; en Straubing, los pastores y predicadores hab\u00edan huido despu\u00e9s de haber persuadido a la gente de apartarse de la fe Cat\u00f3lica. Canisio permaneci\u00f3 en el pueblo por seis semanas, predicando tres o cuatro veces diarias, y por su gentileza deshizo mucho da\u00f1o. De Straubing fue llamado a Roma para estar presente en la Primera Congregaci\u00f3n General de su orden, pero antes de su terminaci\u00f3n Pablo IV lo envi\u00f3 con el Nuncio Mentuati a Polonia a la Dieta Imperial de Pieterkow; en Cracovia dirigi\u00f3 al clero y miembros de la universidad. En el a\u00f1o de 1559 fue convocado por el emperador para estar presente en la Dieta de Augsburgo. All\u00ed, al llamado urgente del cap\u00edtulo, lleg\u00f3 a ser predicador en la catedral y mantuvo este puesto hasta 1566. Sus manuscritos muestran el cuidado con el que escrib\u00eda sus sermones. En una serie de sermones trata del fin del hombre, del Dec\u00e1logo, la Misa, las profec\u00edas de Jon\u00e1s; al mismo tiempo raramente omiti\u00f3 explicar el Evangelio del d\u00eda; \u00e9l hablaba en armon\u00eda con el esp\u00edritu de la \u00e9poca, explicaba la justificaci\u00f3n del hombre, la libertad Cristiana, la forma apropiada de interpretar las Escrituras, defend\u00eda la veneraci\u00f3n de los santos, las ceremonias de la Iglesia, los votos religiosos, las indulgencias. Recomendaba con insistencia obediencia a las autoridades de la Iglesia, confesi\u00f3n, comuni\u00f3n, ayuno, dar limosnas, censuraba las faltas del clero, a veces quiz\u00e1s demasiado \u00e1speramente, en cuanto sintiera que fueran p\u00fablicas y que \u00e9l deb\u00eda evitar exigir solamente la reforma de los laicos. Contra la influencia de los esp\u00edritus malignos \u00e9l recomendaba los medios de defensa que hab\u00edan estado en uso en la Iglesia durante los primeros siglos -\u2013fe viva, oraci\u00f3n, bendiciones eclesi\u00e1sticas, y actos de penitencia. Desde 1561-62 predic\u00f3 alrededor de doscientos diez sermones, adem\u00e1s de dar retiros y ense\u00f1ar el catecismo. En la catedral, su confesionario y el altar en el que celebraba Misa eran rodeados por muchedumbres, y se colocaban limosnas en el altar. Se despert\u00f3 la envidia de algunos del clero de la catedral, y Canisio y sus compa\u00f1eros fueron acusados de usurpar los derechos parroquiales. El papa y los obispos favorecieron a los Jesu\u00edtas, pero la mayor\u00eda del cap\u00edtulo se les opusieron. Canisio se vio obligado a firmar un convenio seg\u00fan el cual \u00e9l reten\u00eda el p\u00falpito pero ced\u00eda el derecho de administrar los sacramentos en la catedral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1559 abri\u00f3 un colegio en Munich; en 1562 compareci\u00f3 en Trento como te\u00f3logo papal. El concilio estaba discutiendo la cuesti\u00f3n de si la comuni\u00f3n se administrar\u00eda bajo las dos especies a aquellos laicos que lo solicitaran. Lainez, el general de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, se opon\u00eda a ello incondicionalmente. Canisio opinaba que el c\u00e1liz pod\u00eda ser administrado a los Bohemios y a algunos Cat\u00f3licos cuya fe no era muy firme. Despu\u00e9s de un mes parti\u00f3 de Trento, pero continu\u00f3 apoyando el trabajo de los Padres instando a los obispos a comparecer en el concilio, dando su opini\u00f3n experta sobre el Indice y otras cuestiones, con informes sobre el estado de la opini\u00f3n p\u00fablica, y sobre libros recientemente publicados. En la primavera de 1563 hizo un servicio especialmente importante a la Iglesia; el emperador hab\u00eda venido a Innsbruck (cerca de Trento), y hab\u00eda convocado all\u00ed varios eruditos, incluyendo a Canisio, como consejeros. Algunos de estos hombres fomentaban el disgusto del emperador con el papa y los cardenales que presid\u00edan el concilio. Durante meses Canisio hizo lo posible por reconciliarlo con la Curia. El ha sido culpado injustamente por comunicar a su general y a los representantes del papa algunos de los planes de Fernando, que de otra forma pudieran haber concluido, contra de la intenci\u00f3n de todos los interesados, en la disoluci\u00f3n del concilio y en una nueva apostas\u00eda nacional. El emperador finalmente concedi\u00f3 todas las solicitudes del papa y el concilio pudo proceder y terminar pac\u00edficamente. Toda Roma elogi\u00f3 a Canisio, pero poco despu\u00e9s perdi\u00f3 el favor de Fernando y fue denunciado como desleal; en esta \u00e9poca \u00e9l tambi\u00e9n modific\u00f3 sus opiniones respecto a dar del c\u00e1liz a los laicos (en lo cual el emperador ve\u00eda un medio de mitigar todas sus dificultades), diciendo que tal concesi\u00f3n solamente terminar\u00eda por confundir a los Cat\u00f3licos fieles y fomentar la desobediencia de los recalcitrantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1562 fue abierto por Canisio el Colegio de Innsbruck, y en ese entonces actu\u00f3 como confesor de la \u201cReina\u201d Magdalena (declarada Venerable en 1906 por P\u00edo X; hija de Fernando I, viv\u00eda con sus cuatro hermanas en Innsbruck), y como consejero espiritual de sus hermanas. A solicitud de ellas, \u00e9l les envi\u00f3 un confesor de la compa\u00f1\u00eda, y, cuando Magdalena presid\u00eda el convento que ella hab\u00eda fundado en Hall, \u00e9l expidi\u00f3 sus direcciones completas para alcanzar la perfecci\u00f3n Cristiana. En 1563 predic\u00f3 en muchos monasterios en Suabia; en 1564 envi\u00f3 los primeros misioneros a la Baja Baviera, y recomend\u00f3 al s\u00ednodo provincial de Salzburgo no permitir la copa a los laicos, as\u00ed hubiera faculdad para hacerlo; Su consejo, sin embargo, no fue aceptado. En este a\u00f1o, Canisio abri\u00f3 un colegio en Dilinga y asumi\u00f3, en nombre de la orden, la administraci\u00f3n de la universidad que hab\u00eda sido fundada por el Cardenal Truchsess. En 1565 tom\u00f3 parte en la Segunda Congregaci\u00f3n General de la orden en Roma. Mientras estaba en Roma visit\u00f3 a Felipe, hijo del fil\u00f3logo Protestante Joaqu\u00edn Camerario, en ese entonces prisionero de la Inquisici\u00f3n, y lo instruy\u00f3 y consol\u00f3. P\u00edo IV lo envi\u00f3 como su nuncio secreto para entregar los decretos del Concilio de Trento a Alemania; el papa tambi\u00e9n lo comision\u00f3 para estimular su cumplimiento forzoso, para solicitar a los pr\u00edncipes Cat\u00f3licos defender a la Iglesia en la pr\u00f3xima dieta, para negociar la fundaci\u00f3n de colegios y seminarios. Canisio negoci\u00f3 m\u00e1s o menos exitosamente con los Electores de Mainz y Trier, con los obispos de Augsburgo, W\u00fcrzburg, Osnabr\u00fcck, M\u00fcnster, y Paderborn, con el Duque de J\u00fclich-Cleves-Berg, y con el Municipio y la Universidad de Colonia; tambi\u00e9n visit\u00f3 Nimega, predicando all\u00ed y en otros lugares; su misi\u00f3n, sin embargo, fue interrumpida por la muerte del papa. P\u00edo V deseaba su continuaci\u00f3n, pero Canisio solicit\u00f3 ser relevado; \u00e9l dec\u00eda que hab\u00eda despertado sospechas de espionaje, de arrogancia, y de interferencia en pol\u00edtica (para un relato detallado de su misi\u00f3n ver \u201cStimmen aus Maria-Laach\u201d, LXXI, 58, 164, 301).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Dieta de Augsburgo (1566), Canisio y otros te\u00f3logos, por orden del papa, dieron sus servicios al cardenal delegado Commendone; con la ayuda de sus amigos tuvo \u00e9xito, aunque con gran dificultad, en persuadir al delegado de no publicar su protesta contra la paz religiosa, y previno as\u00ed una nueva guerra fratricida. Los miembros cat\u00f3licos de la dieta aceptaron los decretos del concilio, los planes de los Protestantes fueron frustrados, y desde esa \u00e9poca comenz\u00f3 una nueva y vigorosa vida para los Cat\u00f3licos en Alemania. En el mismo a\u00f1o Canisio fue a Wiesensteig, donde visit\u00f3 y trajo de regreso a la Iglesia al Luterano Conde de Helfenstein y todo su condado, y donde prepar\u00f3 para la muerte a dos brujas que hab\u00edan sido abandonadas por lo predicadores Luteranos. En 1567 predic\u00f3 los sermones de Cuaresma en la catedral de W\u00fcrzburg, dio instrucci\u00f3n en la iglesia Franciscana dos veces por semana a los ni\u00f1os y los criados del pueblo, y discuti\u00f3 con el obispo la fundaci\u00f3n de un colegio Jesuita en W\u00fcrzburg. Luego siguieron el s\u00ednodo diocesano de Dilinga (en el cual Canisio era el principal consejero del Obispo de Augsburgo), viajes a W\u00fcrzburg, Mainz, Speyer, y una visita al Obispo de Estrasburgo, a quien aconsej\u00f3, si bien sin \u00e9xito, a tomar un coadjutor. En Dilinga recibi\u00f3 la solicitud de Estanislao Kostka para entrar a la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, y lo envi\u00f3 con fuertes recomendaciones al general de la orden en Roma. En esta \u00e9poca zanj\u00f3 una disputa en la facultad de filosof\u00eda de la Universidad de Ingolstadt. En 1567 y 1568 fue varias veces a Innsbruck, donde en nombre del general consult\u00f3 con el Archiduque Fernando II y sus hermanas acerca de los confesores de las archiduquesas y acerca del establecimiento de una casa Jesuita en Hall. En 1569 el general decidi\u00f3 aceptar el colegio en Hall.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante Cuaresma de 1568 Canisio predic\u00f3 en Ellwangen, en W\u00fcrtemberg,; de all\u00ed fue con el Cardenal Truchsess a Roma. La provincia de la orden de Alta Alemania hab\u00eda elegido el provincial y su representante al encuentro de los procuradores; esta elecci\u00f3n era ilegal, pero Canisio fue admitido. Por meses \u00e9l coleccion\u00f3 en las bibliotecas de Roma, material para un gran trabajo que estaba preparando. En 1569 regres\u00f3 a Augsburgo y predic\u00f3 sermones de Cuaresma en la Iglesia de San Mauricio. Habiendo sido un provincial durante trece a\u00f1os (un tiempo inusualmente largo) fue relevado del oficio por solicitud propia, y fue a Dilinga, donde escribi\u00f3, catequiz\u00f3, y escuch\u00f3 confesiones; su descanso, sin embargo, fue corto; en 1570 fue obligado de nuevo a ir a Augsburgo. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde fue compelido a moverse a Innsbruck y aceptar el cargo de predicador de la corte del Archiduque Fernando II. En 1575 Gregorio XIII lo envi\u00f3 con mensajes papales al archiduque y al Duque de Baviera. Cuando lleg\u00f3 a Roma para hacer su informe, fue convocada la Tercera Congregaci\u00f3n General de la orden y, por favor especial, Canisio fue invitado a estar presente. A partir de este momento fue predicador en la iglesia parroquial de Innsbruck hasta la Dieta de Ratisbona (1576), a la que asisti\u00f3 como te\u00f3logo del cardenal delegado Morone. En el siguiente a\u00f1o, supervis\u00f3 en Ingolstadt la impresi\u00f3n de un importante trabajo, e indujo a los estudiantes de la universidad a fundar una fraternidad de la Bienaventurada Virgen. Durante Cuaresma, 1578, predic\u00f3 en la corte del Duque Guillermo de Baviera en Landshut. El nuncio Bonhomini deseaba tener un colegio de la compa\u00f1\u00eda en Friburgo; la orden inicialmente se rehus\u00f3 debido a la carencia de hombres, pero el papa intervino y, al final de 1580, Canisio coloc\u00f3 la primera piedra. En 1581 estableci\u00f3 una fraternidad de la Santa Virgen entre los paisanos y, al poco tiempo, fraternidades para mujeres y estudiantes; en 1582 se abrieron escuelas, y \u00e9l predic\u00f3 en la iglesia parroquial y en otros lugares hasta 1589.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La regi\u00f3n no hab\u00eda ajena a la influencia del movimiento Protestante. Canisio trabaj\u00f3 infatigablemente con el preboste Pedro Schnewly, el Franciscano Juan Miguel, y otros, para la revivificaci\u00f3n de los sentimientos religiosos entre la gente; desde entonces Friburgo se ha mantenido una plaza fuerte de la Iglesia Cat\u00f3lica. En 1584, mientras iba en camino para tomar parte en una reuni\u00f3n de la orden en Augsburgo, predic\u00f3 en Lucerna e hizo una peregrinaci\u00f3n a la imagen milagrosa de la Bendita Virgen en Einsiedeln. De acuerdo a su propio relato, fue entonces cuando San Nicol\u00e1s, el santo patr\u00f3n de Friburgo, le hizo conocer su deseo de que Canisio no dejara Friburgo nuevamente. Muchas veces los superiores de la orden planearon transferirlo a otra casa, pero el nuncio, el consejo de la ciudad, y los ciudadanos mismos se opusieron a la medida; ellos no consentir\u00edan perder a este renombrado y santo hombre. Los \u00faltimos a\u00f1os de su vida los dedic\u00f3 a la instrucci\u00f3n de conversos, a hacer direcciones espirituales a los hermanos de la orden, a escribir y reeditar libros. Las autoridades de la ciudad ordenaron que su cuerpo fuera sepultado delante del altar mayor de la iglesia principal, la Iglesia de San Nicol\u00e1s, desde la cual fue trasladado en 1625 a la de San Miguel, la iglesia del colegio Jesuita.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Canisio sosten\u00eda que defender las verdades Cat\u00f3licas era ni m\u00e1s ni menos tan importante como convertir a los Hind\u00faes. En Roma y Trento \u00e9l recomend\u00f3 vigorosamente el compromiso en el concilio, en la corte papal, y en otras partes de Italia, de los te\u00f3logos competentes para escribir en defensa de la fe Cat\u00f3lica. Pidi\u00f3 a Pio V enviar anualmente subsidios a los impresores Cat\u00f3licos de Alemania, y permitir a los eruditos Alemanes editar manuscritos Romanos; indujo al consejo de la ciudad de Friburgo a erigir un establecimiento de imprenta, y asegur\u00f3 especiales privilegios para los impresores. Tambi\u00e9n se comunic\u00f3 con los principales impresores Cat\u00f3licos de su tiempo \u2013 Plantin de Antwerp, Cholin de Colonia, y Mayer de Dilinga \u2013 y trabajos extranjeros de importancia fueron reimpresos en Alemania, por ejemplo, los trabajos de Andrada, Fontidonio, y Villalpando en defensa del Concilio de Trento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Canisio aconsej\u00f3 a los generales de la orden crear un colegio de autores; pidi\u00f3 a eruditos como Bartolom\u00e9 Latomus, Federico Staphylus, e Hier\u00f3nimo Torensis publicar sus trabajos; ayud\u00f3 a Onofrio Panvivio y al pol\u00e9mico Estanislao Hosius, leyendo sus manuscritos y corrigiendo pruebas; y contribuy\u00f3 al trabajo de su amigo Surius en los concilios. A solicitud suya las \u201cBriefe aus Indien\u201d, las primeras narraciones de misioneros Cat\u00f3licos, fueron publicadas (Dilinga, 1563-71); \u201cCanisio\u201d, escrib\u00eda el predicador Protestante, Witz, \u201cpor esta actividad dio un impulso que merece reconocimiento un\u00e1nime, en verdad que despierta nuestra admiraci\u00f3n\u201d (\u201cPetrus Canisius\u201d, Viena, 1897, p. 12).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La bibliograf\u00eda reciente de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas dedica treinta y ocho p\u00e1ginas de cuarto a una lista de los trabajos publicados por Canisio y sus diferentes ediciones, y debe agregarse que esta lista es incompleta. Los m\u00e1s importantes de sus trabajos se describen abajo; el asterisco significa que el trabajo no lleva el nombre de Canisio ni en la portada ni en el prefacio. Su principal trabajo es su triple \u201cCatechism\u201d. En 1551 el Rey Fernando I solicit\u00f3 a la Universidad de Viena escribir un compendio de doctrina Cristiana, y Canisio escribi\u00f3 (Viena, 1555), primero para estudiantes avanzados, su \u201cSumma doctrin\u00e6 christian\u00e6 . . . in usum Christian\u00e6 pueriti\u00e6\u00bb, doscientas once proposiciones en cinco cap\u00edtulos (la primera edici\u00f3n apareci\u00f3 sin el nombre del autor, pero m\u00e1s tarde, todos los tres catecismos llevaban su nombre); luego un corto extracto para ni\u00f1os de escuela, \u201cSumma . . . ad captum rudiorum accommodata\u00bb (Ingolstadt, 1556), fue publicado como un ap\u00e9ndice a los \u00abPrincipia Grammatices\u00bb; su catecismo para estudiantes de los grados bajos y medios, \u00abParvus Catechismus Catholicorum\u00bb (m\u00e1s tarde conocido como \u00abInstitutiones christian\u00e6 pietatis\u00bb or \u00abCatechismus catholicus\u201d), es un extracto del catecismo m\u00e1s grande, escrito en el invierno de 1557-58. De la primera edici\u00f3n Latina (Colonia, 1558), no se conoce que exista copia; la edici\u00f3n Alemana apareci\u00f3 en Dilinga en 1560. La \u201cSumma\u201d solo recibi\u00f3 su forma definitiva en la edici\u00f3n de Colonia de 1556; contiene doscientas veintid\u00f3s proposiciones, y dos mil citas de las Escrituras, y alrededor de mil doscientas citas de los Padres de la Iglesia est\u00e1n inscritas en los m\u00e1rgenes; m\u00e1s tarde todas estas citas fueron compiladas en el original por Pedro Bus\u00e6us, S.J., y apareci\u00f3 en cuatro vol\u00famenes de cuarto bajo el t\u00edtulo \u201cAuthoritates Sacr\u00e6 Scriptur\u00e6 et Sanctorum patrum\u00bb etc. (Colonia, 1569-70); en 1557 Juan Jasio, S.J., public\u00f3 el mismo trabajo en un gran volumen de folio, titulado \u201cOpus catechisticum\u201d, para el que Canisio escribi\u00f3 una introducci\u00f3n. El catecismo de Canisio es notable por sus ense\u00f1anzas eclesi\u00e1sticamente correctas, sus sentencias positivas, claras, su forma suave y mesurada. Hoy es reconocido como una obra maestra a\u00fan por los no-Cat\u00f3licos, v.gr., los historiadores Ranke, Menzel, Philippson, y los te\u00f3logos Kawerau, Rouffet, Zerschwitz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pio V confi\u00f3 a Canisio la refutaci\u00f3n de los Centuriadores de Magdeburgo. Canisio se comprometi\u00f3 a probar la deshonestidad de los centuriadores desenmascarando su forma de tratamiento de los principales personajes en el Evangelio \u2013Juan el Bautista, la Madre de Dios, el Ap\u00f3stol San Pedro\u2013 y public\u00f3 (Dilinga, 1571) su siguiente trabajo m\u00e1s importante, \u00abCommentariorum de Verbi Dei corruptelis liber primus: in quo de Sanctissimi Pr\u00e6cursoris Domini Joannis Baptist\u00e6 Historia Evangelica . . . pertractatur\u00bb. Aqu\u00ed la refutaci\u00f3n de los principales errores del Protestantismo es exeg\u00e9tica e hist\u00f3rica mejor que escol\u00e1stica; en 1577 \u201cDe Maria Virgine incomparabili, et Dei Genitrice sacrosancta, libri quinque\u201d fue publicado en Ingolstadt. M\u00e1s tarde \u00e9l uni\u00f3 estos dos trabajos en un libro de dos vol\u00famenes, \u201cCommentariorum de Verbi corruptelis\u201d (Ingolstadt, 1583, y despu\u00e9s Par\u00eds y Lyon); el tratado sobre San Pedro y su primac\u00eda fue solamente comenzado; el trabajo sobre la Virgen Mar\u00eda contiene algunas citas de los Padres de la Iglesia que no hab\u00edan sido impresas previamente, y trata de la veneraci\u00f3n de Mar\u00eda por la Iglesia. Un renombrado te\u00f3logo de la actualidad llam\u00f3 este trabajo una defensa cl\u00e1sica de toda la doctrina Cat\u00f3lica acerca de la Bienaventurada Virgen (Scheeben, \u201cDogmatik\u201d, III, 478); en 1543 public\u00f3 (bajo el nombre de Petrus Nouiomagus) \u201cDes erleuchten D. Johannis Tauleri, von eym waren Euangelischen leben, G\u00f6ttliche Predig. Leren\u00bb etc., en el cual varios escritos del m\u00edstico Dominico aparecen impresos por primera vez. Este fue el primer libro publicado por un Jesuita. \u00abDivi Cyrilli archiepiscopi Alexandrini Opera\u00bb (Traducci\u00f3n Latina, 2 vols. de folio, Colonia, 1546); \u00abD. Leonis Pap\u00e6 huius nominis primi . . . Opera\u00bb (Colonia, 1546, despu\u00e9s reimpreso en Venecia, Lovaina, y Colonia), Le\u00f3n surge como un testimonio para las ense\u00f1anzas Cat\u00f3licas y la disciplina de la Iglesia contra los innovadores; \u00abDe consolandis \u00e6grotis\u00bb (Viena, 1554), exhortaciones (Lat\u00edn, Alem\u00e1n, e Italiano) y oraciones, con un prefacio por Canisio; \u00abLectiones et Precationes Ecclesiastic\u00e6\u00bb (Ingolstadt, 1556), un devocionario para estudiantes, reimpreso m\u00e1s de treinta veces bajo los t\u00edtulos de \u00abEpistol\u00e6 et Evangelia\u00bb etc.; *\u00bbPrincipia grammatices\u00bb (Ingolstadt, 1556); Gram\u00e1tica Latina de An\u00edbal Codrett, adaptada por Canisio para estudiantes Alemanes, reimpresa en 1561, 1564 y 1568; *\u00bbOrdnung der Letaney von vnser lieben Frawen\u00bb [Dilinga (1558)], la primera impresi\u00f3n conocida de la Letan\u00eda de Loreto, la segunda (Macerata, 1576) fue muy probablemente arreglada por Canisio; *\u00bbVom abschiedt des Coloquij zu Wormbs\u00bb (s. l. a., 1558?).\n<\/p>\n<ul>\n<li>\u00abAin Christlicher Bericht, was die hailige Christliche Kirch . . . sey\u00bb (Dilinga, 1559), traducci\u00f3n y prefacio por Canisio (cf. N. Paulus en \u00abHistorischpolit. Bl\u00e4tter\u00bb, CXXI, 765); \u00abEpistol\u00e6 B. Hieronymi . . . select\u00e6\u00bb (Dilinga, 1562), una edici\u00f3n escolar arreglada y prologada por Canisio y posteriormente reimpresa alrededor de cuarenta veces; *\u00bbHortulus Anim\u00e6\u00bb (q.v.), un devocionario Alem\u00e1n arreglado por Canisio (Dilinga, 1563), reimpreso m\u00e1s tarde, probablemente publicado tambi\u00e9n en Lat\u00edn por \u00e9l. El \u00abHortuli\u00bb fue colocado despu\u00e9s en el Indice nisi corrigantur; *\u00bbVon der Gesellschaft Jesu Durch. Joannem Albertum Wimpinensem\u00bb (Ingolstadt, 1563), una defensa de la orden contra Chemnitz y Zanger, la mayor parte del cual fue escrito por Canisio; \u00abInstitutiones, et Exercitamentas Christian\u00e6 Pietatis\u00bb (Antwerp, 1566), reimpreso muchas veces, en el cual Canisio combin\u00f3 el catecismo para los grados medios y las \u00abLectiones et Precationes ecclesiastic\u00e6\u00bb (revisado en Roma); \u00abBeicht und Communionb\u00fcchlein\u00bb [Dilinga, 1567 (?), 1575, 1579, 1582, 1603; Ingolstadt, 1594, etc.]; \u00abChristenliche . . . Predig von den vier Sontagen im Aduent, auch vonn dem heiligen Christag\u00bb (Dilinga, 1570). <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">A solicitud de Fernando II de Tirol, Canisio supervis\u00f3 la publicaci\u00f3n de *\u00bbVon dem hoch vnd weitberh\u00fcmpten Wunderzeichen, so sich . . . auff dem Seefeld . . . zugetragen\u00bb (Dilinga, 1580), y escribi\u00f3 un largo prefacio para \u00e9l; luego apareci\u00f3 \u00abZwey vnd neuntzig Betrachtung vnd Gebett, dess . . . Bruders Clausen von Vnterwalden\u00bb (Friburgo, 1586); \u00abManuale Catholicorum. In usum pie precandi\u00bb (Friburgo, 1587); \u00abZwo . . . Historien . . . Die erste von . . . S. Beato, ersten Prediger in Schweitzerland. Die andere von . . . S. Fridolino, ersten Prediger zu Glaris vnd Seckingen\u00bb (Friburgo, 1590): en esta, la primera de las biograf\u00edas populares de los santos venerados especialmente en Suiza, Canisio no presenta un ensayo en forma erudita, sino que se esfuerza por fortalecer en su fe a la Suiza Cat\u00f3lica y despertar su piedad; \u00abNot\u00e6 in Evangelicas lectiones, qu\u00e6 per totum annum Dominicis diebus . . . recitantur\u201d (Friburgo, 1591), un gran volumen de cuarto, valioso para el clero por los sermones y meditaciones.; \u00abMiserere, das ist: Der 50. Psalm Davids . . . Gebettsweiss . . . aussgelegt\u00bb (Munich, 1594, Ingolstadt, 1594); \u00abWarhafte Histori . . . Von Sanct Moritzen . . . vnd seiner Thebaischen Legion . . . Auch insonderheit von Sanct Vrso\u00bb (Friburgo, 1594); *\u00bbCatholische Kirchenges\u00e4ng zum theil vor vnd nach dem Catechismo zum teil sonst durchs Jahr . . . zusingen\u00bb (Friburgo, 1596); \u00abEnchiridion Pietatis quo ad precandum Deum instruitur Princeps\u00bb (s. l., 1751), dedicado por Canisio en 1592 al futuro emperador Fernando II (Zeitschrift f\u00fcr katholische Theologie; XIV, 741); \u00abBeati Petri Canisii Exhortationes domestic\u00e6\u00bb, principalmente bosquejos cortos, coleccionados y editados por G. Schlosser, S.J. (Roermond, 1876); \u00abBeati Petri Canisii Epistul\u00e6 et Acta\u00bb: 1541-65, editado por O. Braunsberger, S.J. (4 vols., Friburgo de Brisgovia, 1896-1905). Todav\u00eda permanecen sin publicar cuatro o cinco vol\u00famenes que contienen mil ciento noventa y cinco cartas y regesta escritas para o por Canisio, y seiscientos veinticinco documentos relacionados con sus trabajos. \u201cPedro Canisio\u201d, dice el profesor Protestante de teolog\u00eda, Kr\u00fcger, \u201cfue un noble Jesuita; ninguna culpa mancha su car\u00e1cter\u201d (\u201cPetrus Canisius\u201d en \u201cGeschichte u. Legende\u201d, Giessen, 1898, 10). La caracter\u00edstica principal de su car\u00e1cter era el amor por Cristo y por su trabajo; dedic\u00f3 su vida a defender, propagar, y fortalecer la Iglesia. De ah\u00ed su devoci\u00f3n al papa. El no negaba los abusos que exist\u00edan en Roma; \u00e9l exig\u00eda remedios r\u00e1pidos; excepto el poder supremo y total del papa sobre toda la Iglesia, y la infalibilidad de sus ense\u00f1anzas como Cabeza de la Iglesia, Canisio la defendi\u00f3 tan vigorosamente como los hermanos Italianos y Espa\u00f1oles de la orden. El no puede ser llamado un \u201cEpiscopaliano\u201d o \u201cSemi-Galicano\u201d; su lema era \u201ccualquiera que adhiera a la Silla de San Pedro es mi hombre. Con Ambrosio I deseo seguir a la Iglesia de Roma en todo\u201d. P\u00edo V quiso hacerlo cardenal. Los obispos, Brendel de Mainz, Brus de Praga, Pflug de Naumburgo, Blarer de Basilea, Cromer de Ermland, y Spaur de Brixen, lo ten\u00edan en gran estima. San Francisco de Sales solicit\u00f3 su consejo por carta. El disfrutaba de la amistad de los m\u00e1s distinguidos miembros del Colegio de Cardenales &#8211; Borromeo, Josio, Truchsess, Commendone, Morone, Sirlet; de los nuncios Delfino, Portia, Bonhomini y otros; de muchos exponentes principales de la ense\u00f1anza eclesi\u00e1stica; y de hombres tan prominentes como el Canciller de la Universidad de Lovaina, Federico Staphylus, Franz Sonnius, Martin Rithovius, Wilhelm Lindanus, los vice-cancilleres imperiales Jacob Jonas y Jorge Segismundo Seld, el canciller B\u00e1varo Simon Thaddaeus Eck, y los Fuggers y Welsers de Augsburgo. \u201cLa vida completa de Canisio\u201d, escribe el te\u00f3logo suizo Protestante Gautier, \u201cest\u00e1 animada por el deseo de formar una generaci\u00f3n de cl\u00e9rigos devotos capaces de servir en forma valiosa a la Iglesia\u201d (\u201cEtude sur la correspondance de Pierre Canisius, G\u00e9nova, 1905, p. 46). En Ingolstadt mantuvo controversias y ejercicios de predicaci\u00f3n entre los cl\u00e9rigos j\u00f3venes, y procur\u00f3 elevar el nivel religioso y cient\u00edfico del Georgiano. Reuni\u00f3 y envi\u00f3 disc\u00edpulos al Colegio Alem\u00e1n en Roma e hizo provisi\u00f3n para los disc\u00edpulos que hab\u00edan regresado a casa. Tambi\u00e9n exhort\u00f3 a Gregorio XIII a hacer donaciones y a fundar instituciones similares en Alemania; pronto se construyeron seminarios papales en Praga, Fulda, Braunsberg, y Dilinga. En Ingolstadt, Innsbruck, Munich, y Viena, se construyeron escuelas bajo la direcci\u00f3n de Canisio para la nobleza y los pobres, las primeras para educar al clero de las catedrales, y las \u00faltimas para el clero de los grados inferiores. Los reglamentos reformados publicados en ese tiempo por las Universidades de Colonia, Ingolstadt y Viena tuvieron que acreditarse en lo fundamental a sus sugerencias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con celo apost\u00f3lico amaba la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas; el d\u00eda de su admisi\u00f3n a la orden lo llam\u00f3 su segundo nacimiento. Obediencia a sus superiores era su primera regla. Como superior cuidaba con amor paternal de las necesidades de sus subordinados. Poco antes de su muerte \u00e9l declaraba que nunca se hab\u00eda arrepentido de llegar a ser un Jesuita, y record\u00f3 los abusos que los opositores de la Iglesia hab\u00edan amontonado sobre la orden y su persona. Johann Wigand escribi\u00f3 un ruin panfleto contra su \u201cCatecismo\u201d; Flacio Ilirico, Juan Gnypheus, y Paul Scheidlich escribieron libros contra \u00e9l; Melanchthon declar\u00f3 que \u00e9l defend\u00eda errores caprichosamente; Chemnitz lo llam\u00f3 un c\u00ednico; el sat\u00edrico Fischart se mofaba de \u00e9l; Andre\u00e6 Dathen, Gallus, Hesshusen, Osiander, Platzius, Roding, Vergerio, y otros escribieron vigorosos ataques contra \u00e9l; en Praga los Husitas arrojaron piedras dentro de la Iglesia donde \u00e9l estaba celebrando Misa; en Berna fue ridiculizado por un populacho Protestante. En Domingo de Resurrecci\u00f3n, 1568, fue obligado a predicar en la Catedral de W\u00fcrzburg con el fin de refutar el rumor de que \u00e9l hab\u00eda llegado a ser un Protestante. Sin amargura por todo esto, \u00e9l dec\u00eda, \u201cmientras m\u00e1s nos calumnian nuestros adversarios, m\u00e1s debemos amarlos\u201d. El solicitaba a los autores Cat\u00f3licos defender la verdad con modestia y dignidad, sin mofarse o ridiculizar. Los nombres de Lutero y Melanchthon nunca fueron mencionados en el \u201cCatecismo\u201d. Su amor por el pueblo alem\u00e1n es caracter\u00edstico; recomendaba a los hermanos de la orden practicar diligentemente el alem\u00e1n, y le gustaba escuchar el canto de los himnos nacionales Alemanes. Por deseo suyo, San Ignacio decret\u00f3 que todos los miembros de la orden ofrecieran mensualmente Misas y oraciones por el bienestar de Alemania y el Norte. Siempre leal defensor de los Alemanes ante la Santa Sede, obtuvo clemencia para ellos en asuntos de censuras eclesi\u00e1sticas, y permiso para dar absoluciones extraordinarias y para dispensar de la ley del ayuno. El tambi\u00e9n deseaba que el Indice fuera modificado para que los confesores Alemanes pudieran ser autorizados para permitir la lectura de algunos libros, pero en sus sermones \u00e9l advert\u00eda a los fieles abstenerse de leer tales libros sin permiso. Mientras fue rector de la Universidad de Ingolstadt, fue aprobado un acuerdo que prohib\u00eda el uso de textos Protestantes y, a solicitud suya, el Duque de Baviera prohibi\u00f3 la importaci\u00f3n de libros contrarios a la religi\u00f3n y la moral. En Colonia solicit\u00f3 al consejo municipal prohibir la impresi\u00f3n y venta de libros hostiles a la Fe o inmorales, y en el Tirol el Archiduque Fernando II hab\u00eda suprimido tales libros. Tambi\u00e9n aconsej\u00f3 al Obispo Urbano de Gurk, el predicador de la corte de Fernando I, no leer tantos libros Protestantes, sino estudiar en cambio las Escrituras y los escritos de los Padres. En Nimega buscaba las bibliotecas de sus amigos, y quemaba todos los libros her\u00e9ticos. En medio de todas estas preocupaciones Canisio se mantuvo esencialmente un hombre de oraci\u00f3n, fue un ardiente defensor del Rosario y sus fraternidades. Fue tambi\u00e9n uno de los precursores de la moderna devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante su tiempo de vida su \u201cCatecismo\u201d apareci\u00f3 en m\u00e1s de 200 ediciones en por lo menos veinte idiomas. Este fue uno de los trabajos que influenci\u00f3 a San Aloisio Gonzaga a entrar en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas; convirti\u00f3 entre otros, al Conde Palatino Wolfgang Wilhelm de Neoburgo; y tan recientemente como el siglo dieciocho, en muchos lugares, las palabras \u201cCanisi\u201d y catecismo eran sin\u00f3nimos. La base y modelo se mantuvieron para los catecismos impresos posteriormente. Su predicaci\u00f3n tambi\u00e9n ten\u00eda gran influencia; en 1550 los cl\u00e9rigos de la catedral de Augsburgo atestiguaron que por sus sermones, noventa y nueve personas hab\u00edan regresado a la Iglesia, y en Mayo de 1562, se report\u00f3 que en la Pascua de Resurrecci\u00f3n se contabilizaron mil comulgantes m\u00e1s que en a\u00f1os anteriores. Canisio indujo a algunos de los m\u00e1s prominentes Fuggers a regresar a la Iglesia, y convirti\u00f3 al l\u00edder de los Anabaptistas de Augsburgo. En 1537 el clero Cat\u00f3lico hab\u00eda sido desterrado de Augsburgo por el consejo de la ciudad; pero despu\u00e9s de la predicaci\u00f3n de Canisio se celebraban procesiones p\u00fablicas, los monasterios ganaban novicios, la gente se agolpaba para la indulgencia del jubileo, se revivieron las peregrinaciones, y la Comuni\u00f3n frecuente lleg\u00f3 nuevamente a ser la regla. Despu\u00e9s de las elecciones de 1562 hab\u00eda dieciocho Protestantes y veintisiete Cat\u00f3licos en el consejo de la ciudad. El recibi\u00f3 la aprobaci\u00f3n de Pio IV por un Breviario especial en 1561. Grandes servicios fueron entregados por Canisio a la Iglesia por medio de la extensi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas; las dificultades fueron grandes: escasez de novicios, educaci\u00f3n insuficiente de algunos de los miembros m\u00e1s j\u00f3venes, pobreza, plagas, animosidad de los Protestantes, envidia de parte de compa\u00f1eros Cat\u00f3licos, la interferencia de pr\u00edncipes y consejos municipales. A pesar de todo esto, Canisio introdujo la orden en Baviera, Bohemia, Suabia, el Tirol, y Hungr\u00eda, y prepar\u00f3 el camino en Alsacia, el Palatino, Hesse, y Polonia. A\u00fan los antagonistas admiten que a los Jesuitas se debe principalmente el cr\u00e9dito de salvar una gran parte de Alemania de la innovaci\u00f3n religiosa. En este trabajo Canisio fue el l\u00edder. En muchos aspectos Canisio fue el producto de una \u00e9poca que cre\u00eda en milagros extra\u00f1os, ajusticiaba brujas y recurr\u00eda a la fuerza contra los adherentes de otra fe; pero a pesar de todo esto, Juan Janssen no duda en declarar que Canisio fue el m\u00e1s prominente y m\u00e1s influyente reformador Cat\u00f3lico del siglo diez y seis (Geschichte des deutschen Volkes, ediciones 15\u00aa. y 16\u00aa., IV, p. 406). \u201cCanisio m\u00e1s que cualquier otro hombre\u201d, escribe A. Chroust, \u201csalv\u00f3 para la Iglesia de Roma la Alemania Cat\u00f3lica de hoy\u201d (Deutsche Zeitschrift f\u00fcr Geschichtswissenschaft, nueva serie, II, 106). A menudo se ha afirmado que en muchas formas Canisio se parece a San Bonifacio, y es por lo tanto llamado el segundo Ap\u00f3stol de Alemania. El profesor Protestante de teolog\u00eda, Paul Drews, dice: \u201cdebe admitirse que, desde el punto de vista de Roma, \u00e9l merece el t\u00edtulo de Ap\u00f3stol de Alemania\u201d (\u201cPetrus Canisius\u201d, Halle, 1892, p. 103).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s de su muerte se difundieron informes de la milagrosa ayuda obtenida invocando su nombre. Su tumba fue visitada por peregrinos. La Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas decidi\u00f3 solicitar su beatificaci\u00f3n. Las investigaciones eclesi\u00e1sticas de sus virtudes y milagros fueron primero dirigidas por los Obispos de Friburgo, Dilinga, y Freising (1625-90); los procedimientos apost\u00f3licos comenzaron en 1734, pero fueron interrumpidos por des\u00f3rdenes pol\u00edticos y religiosos. Gregorio XVI los reanud\u00f3 alrededor de 1833; Pio IX en Abril 17 de 1864, aprob\u00f3 cuatro de los milagros presentados a consideraci\u00f3n, y en Noviembre 20 de 1869, tuvo lugar la beatificaci\u00f3n solemne en San Pedro en Roma. En relaci\u00f3n con esto, hab\u00edan aparecido entre 1864-66 m\u00e1s de treinta biograf\u00edas diferentes. Con ocasi\u00f3n del tricentenario de su muerte, Le\u00f3n XIII promulg\u00f3 para los Obispos de Austria, Alemania y Suiza su muy discutida \u201cEpistola Encyclica de memoria s\u00e6culari B. Petri Canisii\u201d; los obispos de Suiza promulgaron una pastoral colectiva; en numerosos lugares de Europa y en algunos lugares en los Estados Unidos fue celebrado este tricentenario y se publicaron alrededor de cincuenta folletos. Para fomentar la veneraci\u00f3n de Canisio se publica en Friburgo, Suiza, mensualmente desde 1896, el \u201cCanisius Stimmen\u201d (en Alem\u00e1n y Franc\u00e9s). La enfermer\u00eda del Colegio de San Miguel, en la cual muri\u00f3 Canisio, es ahora una capilla. Los vestidos y otros objetos que \u00e9l usaba se guardan en diferentes casas de la orden. El Colegio Canisio en B\u00fafalo posee preciosas reliquias. En la casa de Canisio en el Broersstraat en Nimega todav\u00eda se exhibe el cuarto donde \u00e9l naci\u00f3. Otros monumentos conmemorativos son: la estatua de Canisio en una de las plazas p\u00fablicas de Friburgo, la estatua en la catedral de Augsburgo, la Iglesia del Divino Salvador y la Madre de los Dolores, recientemente construida en su memoria en Viena, y el nuevo Colegio Canisio en Nimega. En el vig\u00e9simo sexto encuentro general de Cat\u00f3licos Alemanes reunido en Aachen, en 1879, se fund\u00f3 una sociedad Canisia para la educaci\u00f3n religiosa de los j\u00f3venes. La oraci\u00f3n general, recitada cada Domingo en las iglesias originadas por Canisio, todav\u00eda se usa en la mayor parte de Alemania, y tambi\u00e9n en muchos lugares en Austria y Suiza. Varios retratos de Canisio existen: en las Iglesias de San Nicol\u00e1s y San Miguel en Friburgo; en la sacrist\u00eda de la Catedral de Augsburgo; en la Iglesia de San Miguel en Munich; en el ayuntamiento de Nimega; en el ayuntamiento de Ingolstadt; en el monasterio Cisterciense en Stams. El grabado en madera en Pantaleo, \u201cProsopographia\u201d, III (Basilea, 1566), carece de valor. Placas de cobre fueron producidas por Wierx (1619), Custos (1612), Sadeler (1628), Hainzelmann (1693), etc. En el siglo diez y nueve est\u00e1n: pintura de Fracassini en el Vaticano; grabado en acero de Jeckel; pintura de Leo Samberger; grabado de Steinle (1886). En la mayor\u00eda de estos cuadros Canisio es representado con su catecismo y otros libros, o rodeado por ni\u00f1os a quienes \u00e9l est\u00e1 ense\u00f1ando. (Ver DOCTRINA CRISTIANA; CONTRA-REFORMA; COMPA\u00d1\u00cdA DE JESUS).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nota del Traductor: El Beato Pedro Canisio fue canonizado y declarado doctor de la Iglesia en 1925. Su fiesta se celebra el 21 de diciembre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B.P. Canisii Epist. et Acta, ed. BRAUNSBERGER, (5 vols., Freiburg im Br., 1896-1905) s. v. Confessions and Testamentum; the Beatification Acts (some printed as manuscripts in only a few copies, the others unprinted); Mon. Hist. Societatis Jesu: Chronicon Polanci, Epistola quadrimestres mitt\u00e6 etc., so far about thirty volumes (Madrid. 1894&#8211;). Of the complete biographies, the following are the most important: RADERUS, De Vita Canisii (Munich, 1614); SACCHINUS, De vita et rebus gestis P. Petri Canisii (Ingolstadt, 1616); BOERO, Vita del Beato Pietro Canisio (Rome, 1864); RIESS, Der selige Petrus Canisius (Freiburg, 1865); LE BACHELET in Dict. de Th\u00e9ol. Cath. (Paris, 1905), s. v. Canisius. Biographies, in German: by PRATISS (Vienna, 1865), MARCOUR (Freiburg, 1881), PF\u00dcLF (Einsiedeln, 1897), MEHLER (Ratisbon, 1897); in Latin by PYTHON (Munich, 1710); in French by DORIGNY (Paris, 1707), S\u00c9GUIN (Paris, 1864), BOVET (Fribourg, 1865, 1881), DE BERTIGNY (Fribourg, 1865), MICHEL (Lille, 1897); in Dutch by DE SMIDT (Antwerp, 1652), S\u00c9GUIN-ALLARD (Nimwegen, 1897); in Italian by FULIGIATTI (Rome, 1649), ODDI (Naples, 1755); in Spanish by NIEREMBERG (Madrid, 1633), GARCIA (Madrid, 1865). Cf. also KROSS, Der selige Petrus Canisius in Oesterreich (Vienna, 1898), from manuscript sources; REISER, B. Petrus Canisius als Katechet (Mainz, 1882); ALLARD, Canisiana, from the Dutch Studien (Utrecht, 1898-99); BRAUNSBERGER, Entstehung u. erste Entwicklung d. Katechismen d. seligen Petrus Canisius (Freiburg, 1893); SOMMERVOGEL, Biblioth\u00e8que de la C. de J. (new ed., Brussels and Paris, 1890-1900), II, 617-88; VIII, 1974-83; DUHR, Gesch. d. Jesuiten in den L\u00e4nden deutscher Zunge, I (Freiburg, 1907); various Nuntiature Reports of Germany and Switzerland published by STEINHERZ, SCHELLHASS, HANSEN, STEFFENS-REINHARDT, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">OTTO BRAUNSBERGER<br \/>\nTranscrito por Gary A. Mros<br \/>\nTraducido por Daniel Reyes V.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Enlaces internos<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] San Pedro Canisio: Testimonio coherente de Jes\u00fas da frutos de salvaci\u00f3n, dice el Papa. Noticia ACI PRENSA\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Kannees, Kanys, probablemente tambi\u00e9n De Hondt). Nacido en Nimega en Holanda, el 8 de Mayo de 1521; muerto en Friburgo el 21 de Noviembre de 1597. Su padre era el rico burgomaestre, Jacobo Canisio; su madre, Egidia van Houweningen, muerta poco despu\u00e9s del nacimiento de Pedro. En 1536 Pedro fue enviado a Colonia, donde estudi\u00f3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-pedro-canisio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAN PEDRO CANISIO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26408","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26408"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26408\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}