{"id":26475,"date":"2016-02-05T17:51:51","date_gmt":"2016-02-05T22:51:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-pio-ii\/"},"modified":"2016-02-05T17:51:51","modified_gmt":"2016-02-05T22:51:51","slug":"papa-pio-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-pio-ii\/","title":{"rendered":"PAPA PIO II"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">(Enea Silvio de&#8217; Piccolomini)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Papa nacido en Corsignano, cerca de Siena, el 18 de octubre de 1405; elegido el 19 de agosto de 1458; y fallecido en Ancona el 14 de agosto de 1464. Fue el mayor de los dieciocho hijos de Silvio de&#8217; Piccolomini y Vittoria Forteguerra. Aunque de noble cuna, las estrechas circunstancias lo obligaron a ayudar a su padre en el cultivo de las tierras que la familia pose\u00eda en Corsignano. Posteriormente, \u00e9l dar\u00eda a esta villa la clasificaci\u00f3n de pueblo y la convertir\u00eda en residencia episcopal d\u00e1ndole el nombre de Pienza (Pius). A la edad de dieciocho, y despu\u00e9s de recibir algo de instrucci\u00f3n elemental por parte de un sacerdote, entr\u00f3 a la Universidad de Siena. All\u00ed se entreg\u00f3 al estudio diligente y al libre disfrute de los placeres sensuales. En 1425, la pr\u00e9dica de san Bernardino de Siena encendi\u00f3 en \u00e9l el deseo de abrazar la vida mon\u00e1stica, pero fue disuadido por sus amigos. Atra\u00eddo por la fama del c\u00e9lebre Filelfo, poco despu\u00e9s pas\u00f3 dos a\u00f1os estudiando a los cl\u00e1sicos y poes\u00eda en Florencia. Regres\u00f3 a Siena apremiado por sus familiares, para dedicarse al estudio de la jurisprudencia. Al pasar por Siena, camino al Concilio de Basilea (q.v.), Domenico Capranica, el obispo de Fermo, lo invit\u00f3 a acompa\u00f1arlo como secretario. Obispo y secretario llegaron a su destino en 1432, y se unieron a la oposici\u00f3n contra el Papa Eugenio IV.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, Piccolomini pronto dej\u00f3 al indigente Capranica por un empleo m\u00e1s remunerativo con Nicodemo della Scala, obispo de Freising, Bartolomeo, obispo de Novara, y el cardenal Albergati. Acompa\u00f1\u00f3 a este \u00faltimo en varios viajes, especialmente al Congreso de Arras, donde en 1435 se discuti\u00f3 la paz entre Borgo\u00f1a y Francia. En el mismo a\u00f1o, su patr\u00f3n lo mand\u00f3 a Escocia en una misi\u00f3n secreta. El viaje fue muy tempestuoso y Piccolomini prometi\u00f3 que si sal\u00eda vivo caminar\u00eda descalzo desde el puerto de llegada hasta el santuario de Nuestra Se\u00f1ora m\u00e1s pr\u00f3ximo. Desembarc\u00f3 en Dunbar y, a ra\u00edz de su peregrinaje de 16 kil\u00f3metros a trav\u00e9s de hielo y nieve hasta el santuario de Whitekirk, contrajo la gota, enfermedad que sufri\u00f3 durante el resto de su vida. Aunque a su regres\u00f3 de Escocia el cardenal Albergati ya no estaba en Basilea, decidi\u00f3 permanecer en la ciudad, y a su cultura human\u00edstica y talento como orador debi\u00f3 varios nombramientos para importantes puestos en el concilio. Continu\u00f3 apoyando a la oposici\u00f3n contra Eugenio IV, y se relacion\u00f3 principalmente con un peque\u00f1o c\u00edrculo de amigos que veneraban la antig\u00fcedad cl\u00e1sica y viv\u00edan vidas disolutas. El hecho de que se abandonaba libremente a sus pasiones es evidente no s\u00f3lo por el nacimiento de dos hijos ileg\u00edtimos (uno en Escocia y otro en Estrasburgo), sino por la manera en que se gloriaba de sus propios des\u00f3rdenes. La poca moralidad de la \u00e9poca puede explicar parcialmente su licenciosa conducta, aunque no la justifica. Sin embargo, aun no se hab\u00eda ordenado sacerdote, y evit\u00f3 hasta donde pudo el estado eclesi\u00e1stico debido a la obligaci\u00f3n de continencia que \u00e9ste impone. Incluso el aliciente de convertirse en uno de los electores del sucesor de Eugenio IV, destituido ilegalmente, no fue suficiente para vencer su renuencia; en lugar de recibir el diaconado prefiri\u00f3 rechazar el honor conferido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces fue nombrado maestro de ceremonias del c\u00f3nclave que eligi\u00f3 a Amadeus de Savoy para el papado. Tambi\u00e9n perteneci\u00f3 a la delegaci\u00f3n que en 1439 escoltar\u00eda al reci\u00e9n electo antipapa a Basilea. \u00c9ste se hizo llamar F\u00e9lix V y escogi\u00f3 a Piccolomini como secretario. Sin embargo, la clarividencia de Eneas, pronto le hizo comprender que la posici\u00f3n del partido cism\u00e1tico llegar\u00eda a ser insostenible, y sac\u00f3 provecho de su presencia como emisario del concilio en la Dieta de Francfort en 1442, para cambiar de se\u00f1or nuevamente. Sus logros literarios llamaron la atenci\u00f3n de Federico III, quien lo nombr\u00f3 poeta imperial y le ofreci\u00f3 un puesto a su servicio, gustosamente aceptado. El 11 de noviembre de 1442, Eneas sali\u00f3 de Basilea hacia Viena, donde asumi\u00f3 en enero del siguiente a\u00f1o las responsabilidades de secretario en la chanciller\u00eda imperial. Olvidando gradualmente su actitud de partidario de F\u00e9lix V, finalmente se convirti\u00f3, con el canciller imperial Schlick, de cuyo favor gozaba, en partidario de Eugenio IV. Su reconciliaci\u00f3n formal con dicho papa tuvo lugar en 1445, cuando fue a Roma en una misi\u00f3n oficial. Primero fue absuelto de la censura en que hab\u00eda incurrido como partidario del Concilio de Basilea y oficial del antipapa. De la mano con este cambio de alianza personal vino una transformaci\u00f3n de su sentido moral y en marzo de 1446 fue ordenado vicedi\u00e1cono en Viena. El mismo a\u00f1o tuvo \u00e9xito en desintegrar la Liga de Electores, igualmente peligrosa para Eugenio IV y Federico III, y poco despu\u00e9s una delegaci\u00f3n, de la cual \u00e9l era miembro, present\u00f3 ante el papa la sumisi\u00f3n condicional de casi toda Alemania. En 1447 fue nombrado obispo de Trieste; el siguiente a\u00f1o jug\u00f3 un papel muy importante en la conclusi\u00f3n del Concordato de Viena; y en 1450 recibi\u00f3 el obispado de Siena. Sin embargo, continu\u00f3 hasta 1455 al servicio de Federico III, quien frecuentemente recurr\u00eda a la habilidad diplom\u00e1tica de Eneas. En 1451 apareci\u00f3 en Bohemia a la cabeza de la embajada real, y en 1452 acompa\u00f1\u00f3 a Federico a Roma para la coronaci\u00f3n imperial. Fue designado cardenal el 18 de diciembre de 1456, por Calixto III, a quien sucedi\u00f3 como Papa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea central de su pontificado fue la liberaci\u00f3n de Europa de la dominaci\u00f3n turca. Con este fin convoc\u00f3, al inicio de su papado, a todos los pr\u00edncipes cristianos a un congreso el 1 de junio de 1459. Poco despu\u00e9s de su partida a Mantua, donde estuvo para dirigir personalmente las deliberaciones de la asamblea, emiti\u00f3 una bula para instituir una nueva orden religiosa de caballeros. Llevar\u00edan el nombre de Nuestra Se\u00f1ora de Bel\u00e9n y tendr\u00edan su cuartel general en la Isla de Lemnos. La historia permanece en silencio respecto a la existencia de esta fundaci\u00f3n, y probablemente la orden nunca se organiz\u00f3. Debido a la escasa asistencia a Mantua fue necesario postergar la inauguraci\u00f3n de las sesiones hasta el 26 de septiembre de 1459. Incluso entonces hubo pocos delegados, y las deliberaciones pronto revelaron el hecho de que ser\u00eda dif\u00edcil lograr la cooperaci\u00f3n de los estados cristianos para emprender la lucha contra los turcos. Venecia usaba t\u00e1cticas dilatorias y poco sinceras; Francia no promet\u00eda nada porque el papa hab\u00eda preferido a Ferrante de Arag\u00f3n para el trono de N\u00e1poles en lugar del pretendiente de la casa de Anjou. Entre los delegados alemanes, Gregorio de Heimburgo (q.v.) mostr\u00f3 una actitud ostentosamente irrespetuosa hacia P\u00edo II; sin embargo, el pa\u00eds finalmente estuvo de acuerdo en levantar en armas a 32,000 hombres de infanter\u00eda y 10,000 de caballer\u00eda. No obstante la promesa nunca se cumpli\u00f3, y aunque el congreso decret\u00f3 una guerra de tres a\u00f1os contra los turcos, fall\u00f3 en su objetivo debido a que no se logr\u00f3 ning\u00fan resultado pr\u00e1ctico. Era evidente que el papado ya no ten\u00eda la aceptaci\u00f3n y respeto de ninguno de los poderes. Esto quedar\u00eda aun m\u00e1s patente por el hecho de que en la v\u00edspera de su partida de Mantua, P\u00edo II emiti\u00f3 la bula \u00abExecrabilis\u00bb, en la cual condenaba cualquier apelaci\u00f3n a las decisiones papales (18 de enero de 1460).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el congreso hab\u00eda estallado una guerra en el sur de Italia por la posesi\u00f3n del reino de N\u00e1poles. El papa sigui\u00f3 apoyando a Ferrante contra el postulante angevino; actitud adversa a los intereses eclesi\u00e1sticos en Francia, donde el objetivo de P\u00edo II era anular la Pragm\u00e1tica Sanci\u00f3n de Bourges. De hecho Luis XI suprimi\u00f3 dicho instrumento al ascender al trono en 1461; pero este \u00e9xito del papa fue m\u00e1s aparente que real. Debido a que no se cumplieron las expectativas de apoyo que Luis ten\u00eda para el sur de Italia, y a la oposici\u00f3n que la supresi\u00f3n de la sanci\u00f3n hab\u00eda provocado en Francia, su relaci\u00f3n con la Iglesia cambi\u00f3 consecuentemente, e incluso se emitieron decretos reales que ten\u00edan como objetivo revivir las libertades galicanas. En Alemania, Federico III mostr\u00f3 buena disposici\u00f3n de cumplir las obligaciones asumidas en Mantua, pero algunas dificultades en el interior y en el extranjero lo imposibilitaron. Sin embargo, entre P\u00edo II y el Duque Segismundo de Tirol surgi\u00f3 un conflicto fuerte con respecto al obispado de Brixen (q.v.). Igualmente, la negativa del arzobispo de Maguncia, Diether de Isenburg (q.v.), de acatar el decreto papal, condujo a la lucha civil. Finalmente, Diether fue vencido y sustituido por Adolfo de Nassau. En Bohemia los problemas fueron m\u00e1s dif\u00edciles; el husismo se extend\u00eda r\u00e1pidamente en todo el reino gobernado por el astuto George Podiebrad, un rey aparentemente desprovisto de convicciones religiosas. Al rendir un juramento secreto durante su coronaci\u00f3n, prometi\u00f3 profesar la fe cat\u00f3lica y restaurar en su reino la uni\u00f3n con Roma en lo referente a ritual y culto. Esto era equivalente a renunciar al \u00abPacto de Basilea\u00bb, el cual, bajo ciertas condiciones, posteriormente no observadas por los bohemios, les hab\u00eda concedido la celebraci\u00f3n de la comuni\u00f3n con las dos especies, entre otros privilegios. El papa, enga\u00f1ado durante alg\u00fan tiempo por las protestas hacia la fidelidad real, utiliz\u00f3 su influencia para aliar nuevamente a la ciudad cat\u00f3lica de Breslau con el rey; pero en 1461, para impulsar sus fantasiosos planes de engrandecimiento pol\u00edtico, Podiebrad prometi\u00f3 a sus s\u00fabditos seguir apoyando el pacto. En 1462, cuando su largamente anunciada embajada apareci\u00f3 en Roma, su prop\u00f3sito no era s\u00f3lo rendir pleites\u00eda al papa, sino tambi\u00e9n obtener la confirmaci\u00f3n de ese pacto. En lugar de acceder a esa petici\u00f3n, P\u00edo II retir\u00f3 las concesiones dadas por el pacto de Basilea. Continu\u00f3 negociando con el rey, pero muri\u00f3 antes de llegar a un acuerdo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El predominio de dicha discordia en la cristiandad dej\u00f3 muy pocas esperanzas de organizar una oposici\u00f3n armada contra los turcos. Como hab\u00edan circulado rumores de que el sult\u00e1n dudaba del islamismo, el papa intent\u00f3 convertirlo a la fe cristiana. Sin embargo, en vano le dirigi\u00f3 una carta en 1461, donde le expuso lo que en su opini\u00f3n eran los reclamos de la cristiandad. Posiblemente el fastuoso traslado de la cabeza de san Andr\u00e9s a Roma tambi\u00e9n fue un infructuoso intento de reavivar el entusiasmo por las cruzadas. Como \u00faltimo recurso, P\u00edo II se empe\u00f1\u00f3 en despertar el entusiasmo de los ap\u00e1ticos pr\u00edncipes cristianos coloc\u00e1ndose a la cabeza de los cruzados. Aunque estaba gravemente enfermo, sali\u00f3 de Roma hacia el este, pero muri\u00f3 en Ancona, el lugar de reuni\u00f3n de las tropas cristianas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las opiniones con respecto a la vida de P\u00edo II han sido muy divergentes. Aunque no se puede negar que pose\u00eda diversos talentos y una cultura superior, los motivos de sus frecuentes cambios de alianza, las causas de la radical transformaci\u00f3n de sus opiniones, las influencias ejercidas sobre \u00e9l por el ambiente que marcaba su suerte, son demasiados factores cuyo peso es extremadamente dif\u00edcil de calcular con justicia y precisi\u00f3n. Durante el per\u00edodo inicial de su vida, su conducta y escritos fueron fr\u00edvolos e inmorales, como los de muchos humanistas. Sus ideas y forma de vida fueron m\u00e1s serias despu\u00e9s de su ordenaci\u00f3n. Aun as\u00ed, como papa no estuvo suficientemente libre de nepotismo, pero en lo dem\u00e1s sirvi\u00f3 bien a los intereses de la Iglesia. No s\u00f3lo se preocup\u00f3 constantemente por la paz de los cristianos contra el islamismo, sino que tambi\u00e9n instituy\u00f3 una comisi\u00f3n para reformar el tribunal romano, emprendi\u00f3 un esfuerzo formal para restaurar la disciplina mon\u00e1stica, y defendi\u00f3 la doctrina de la Iglesia contra los escritos de Reginald Peacock, el anterior obispo de Chichester. Se retract\u00f3 de los errores contenidos en sus primeros escritos mediante una bula, cuya esencia era \u00abRechacen a Eneas, ac\u00f3janse pronto a P\u00edo\u00bb. Santa Catalina de Siena fue canonizada durante su pontificado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de los muchos asuntos que deb\u00eda atender como papa, encontr\u00f3 tiempo para continuar su actividad literaria. Durante este per\u00edodo escribi\u00f3 parcial o totalmente dos de sus obras importantes: su descripci\u00f3n geogr\u00e1fica y etnogr\u00e1fica de Asia y Europa; y sus \u00abMemorias\u00bb, la \u00fanica autobiograf\u00eda que nos ha dejado un Papa. El t\u00edtulo de esta obra es \u00abPii II Commentarii rerum memorabilium, quae temporibus suis contigerunt\u00bb. Anteriormente hab\u00eda escrito \u00abEurialus and Lucretia\u00bb y la recientemente descubierta comedia \u00abChrysis\u00bb, as\u00ed como las siguientes obras hist\u00f3ricas: \u00abLibellus dialogorum de generalis concilii auctoritate et gestis Basileensium\u00bb; \u00abCommentarius de rebus Basileae gestis\u00bb; \u00abHistoria rerum Frederici III imperatoris\u00bb; \u00abHistoria Bohemica\u00bb. En 1551 y 1571 se publicaron en Basilea colecciones incompletas de sus obras. Actualmente est\u00e1 por publicarse la importante edici\u00f3n Wolkan de sus cartas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nCAMPANUS, Vita Pii II in MURATORI, Rer. Ital. script., III, ii, 967-92; PLATINA, Lives of the Popes, tr. RYCAUT, ed. BENHAM (3 vols., Londres, 1888); WOLKAN, Der Briefwechsel des Eneas Silvius Piccolomini in Fontes rerum Austriacarum (Viena, 1909-); VOIGT, Enea Silvio de&#8217; Piccolomini als Papst Pius II und sein Zeitalter (Berl\u00edn, 1856-63); CREIGHTON, History of the Papacy, III (nueva ed., Nueva York, 1903), 202-358; WEISS, Aeneas Silvius Piccolomini als Papst Pius II (Graz, 1897); PASTOR, History of the Popes (Londres, 1891-94); BOULTING, Aeneas Silvius (Pius II), Orator, Man of Letters, Statesman, and Pope (Londres, 1908); The Cambridge Modern History, I; The Renaissance (Nueva York, 1909), en varias partes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">N.A. WEBER\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcrito por Herman F. Holbrook<br \/>\nTraducido por Leonardo Molina D.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ubi Petrus, ibi Ecclesia\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Enea Silvio de&#8217; Piccolomini) Papa nacido en Corsignano, cerca de Siena, el 18 de octubre de 1405; elegido el 19 de agosto de 1458; y fallecido en Ancona el 14 de agosto de 1464. Fue el mayor de los dieciocho hijos de Silvio de&#8217; Piccolomini y Vittoria Forteguerra. 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