{"id":26485,"date":"2016-02-05T17:52:12","date_gmt":"2016-02-05T22:52:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pio-xi-y-la-musica\/"},"modified":"2016-02-05T17:52:12","modified_gmt":"2016-02-05T22:52:12","slug":"pio-xi-y-la-musica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pio-xi-y-la-musica\/","title":{"rendered":"PIO XI Y LA MUSICA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Divini cultus sanctitatem\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carta Apost\u00f3lica de P\u00edo XI\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la m\u00fasica sagrada\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nDel 20 de diciembre de 1928\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Venerables Hermanos Salud y bendici\u00f3n apost\u00f3lica\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 EL DOGMA, LA LITURGIA y EL ARTE\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-2\">1.1 La Liturgia y su uni\u00f3n con el dogma y la vida<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">1.2 Participaci\u00f3n del pueblo en la Liturgia y el Canto, antiguamente<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">1.3 La Iglesia foment\u00f3 siempre la vida lit\u00fargica<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">2 EL \u00abMOTU PROPRIO\u00bb DE P\u00cdO X y el CENTENARIO DE GUIDO DE AREZZO\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">2.1 Pio X impuls\u00f3 hace 25 a\u00f1os el movimiento lit\u00fargico con su Motu Proprio<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">2.2 La m\u00fasica sagrada y el canto coadyuvaron a la renovaci\u00f3n lit\u00fargica<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">2.3 Las normas de P\u00cdO X<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">2.4 Motivo de la Constituci\u00f3n: El Motu Proprio y el 9\u00ba centenario de Arezzo<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-10\">2.5 Anuncio de nuevas normas<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">3 LA PARTE DISPOSlTIVA\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-12\">3.1 Cultura musical en los Semina rios<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-13\">3.2 Teor\u00eda y pr\u00e1cticas frecuentes<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-14\">4 EL OFICIO CORAL\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-15\">4.1 El cultivo del canto del Oficio<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-16\">4.2 Persona responsable de la Liturgia y el canto<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-17\">4.3 Insiste en el canto gregoriano aut\u00e9ntico<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-18\">5 CAPILLAS MUSICALES Y ESCOLAN\u00cdAS NI\u00d1OS CANTORES\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-19\">5.1 Capillas musicales<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-20\">5.2 Escolan\u00edas de ni\u00f1os deben formarse en todas las iglesias<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-21\">6 LA M\u00daSICA INSTRUMENTAL Y EL \u00d3RGANO\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-22\">6.1 La voz humana debe resonar en el templo<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-23\">6.2 El tradicional instrumento de la Iglesia: el \u00f3rgano<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-24\">6.3 Peligros del modernismo musical<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-25\">7 LA PARTICIPACI\u00d3N DEL PUEBLO\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-26\">7.1 El pueblo de espectador debe pasar a parte activa en el canto lit\u00fargico<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-27\">7.2 Ense\u00f1anza general de la m\u00fasica lit\u00fargica<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-28\">7.3 Formaci\u00f3n musical. Institutos de m\u00fasica<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-29\">7.4 M\u00fasica sagrada maravillosa del pasado y vida interior<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-30\">7.5 Decreto<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h2>EL DOGMA, LA LITURGIA y EL ARTE<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autoridad de la Iglesia sobre asuntos lit\u00fargicos[1].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habiendo la Iglesia recibido de su fundador Jesucristo el encargo de velar por la santidad del culto divino, tiene indudablemente autoridad, dejando siempre a salvo lo substancial del Sacrificio y de los Sacramentos, de prescribir todo aquello que sirva para regular dignamente dicho augusto ministerio p\u00fablico, como ceremonias, ritos, f\u00f3rmulas, oraciones y canto, cuyo conjunto recibe el nombre especial de Liturgia, o sea la acci\u00f3n sagrada por excelencia.\n<\/p>\n<h3>La Liturgia y su uni\u00f3n con el dogma y la vida<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y verdaderamente es cosa sagrada la liturgia, no s\u00f3lo como elevaci\u00f3n y uni\u00f3n de las almas hasta Dios, sino tambi\u00e9n como testimonio de nuestra fe y la estrech\u00edsima deuda que con Dios tenemos por los beneficios recibidos y de los cuales siempre necesitamos. De aqu\u00ed la \u00edntima uni\u00f3n que hay entre el dogma y la liturgia, lo mismo que entre el culto cristiano y la santificaci\u00f3n del pueblo. Por eso Celestino I ense\u00f1aba ya que el canon de la fe se hallaba expreso en las venerandas f\u00f3rmulas de la liturgia, y escrib\u00eda: Las normas de la fe quedan establecidas por las normas de la oraci\u00f3n. Los pastores de la grey cristiana desempe\u00f1an la misi\u00f3n que se les ha encomendado, y, por tanto, abogan ante la divina clemencia por la causa del g\u00e9nero humano, y cuanto piden y oran, lo hacen acompa\u00f1ados de los gemidos de toda la Iglesia[2].\n<\/p>\n<h3>Participaci\u00f3n del pueblo en la Liturgia y el Canto, antiguamente<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas oraciones colectivas que primero se llamaron opus Dei[3], y despu\u00e9s officium divinum, como deuda que debe pagarse diariamente al Se\u00f1or, durante los primeros siglos de la Iglesia, hac\u00edanse de d\u00eda y de noche con gran concurso de fieles. Y es indecible cu\u00e1n admirablemente ayudaban aquellas ingenuas melod\u00edas, que acompa\u00f1aban a las sagradas preces y el Santo Sacrificio a encender la piedad cristiana en el pueblo. Fue entonces, especialmente en las vetustas bas\u00edlicas, donde Obispos, Clero y pueblo alternaban en las divinas alabanzas, cuando, como dice la Historia, muchos de los b\u00e1rbaros se educaron en la civilizaci\u00f3n cristiana. All\u00ed, en el templo, era donde el propio opresor de la familia cristiana sent\u00eda, mejor el valor y la eficacia del dogma de la comuni\u00f3n de los santos. As\u00ed, el emperador arriano Valente qued\u00f3 como anonadado ante la majestad con que San Basilio celebr\u00f3 los divinos misterios; y en Mil\u00e1n los herejes acusaban a San Ambrosio de hechizar a las turbas con el canto de sus himnos lit\u00fargicos; y cierto es que aquellos mismos himnos que tanto conmovieron a San Agust\u00edn, le decidieron a abrazar la fe de Cristo. Fue tambi\u00e9n en las iglesias, donde casi todos los ciudadanos formaban como inmenso coro, en el que los artistas, arquitectos, pintores, y escultores y los mismos literatos aprendieron de la liturgia aquel conjunto de conocimientos teol\u00f3gicos que hoy tanto resplandecen y se admiran en los insignes monumentos de la Edad Media.\n<\/p>\n<h3>La Iglesia foment\u00f3 siempre la vida lit\u00fargica<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por aqu\u00ed se echa de ver por qu\u00e9 los Romanos Pont\u00edfices mostraron tan grande solicitud en fomentar y proteger la Liturgia sagrada; y as\u00ed como o pusieron tanto cuidado en expresar el dogma con palabras exactas, tambi\u00e9n se aplicaron a poner en las sagradas normas de la liturgia, defendi\u00e9ndolas y preserv\u00e1ndolas de adulteraci\u00f3n. Por eso tambi\u00e9n encontramos que los Santos Padres han recomendado la liturgia, en sus homil\u00edas y el Concilio de Trento ha querido que sea expuesta y explicada al pueblo cristiano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>EL \u00abMOTU PROPRIO\u00bb DE P\u00cdO X y el CENTENARIO DE GUIDO DE AREZZO<\/h2>\n<h3>Pio X impuls\u00f3 hace 25 a\u00f1os el movimiento lit\u00fargico con su Motu Proprio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que toca a los tiempos modernos, el Sumo Pont\u00edfice P\u00edo X, de feliz memoria, al promulgar hace veinticinco a\u00f1os el Motu proprio sobre la m\u00fasica sagrada y el canto gregoriano, hab\u00edase prefijado corno fin principal hacer que volviese a florecer y se conserva se en los fieles el verdadero esp\u00edritu cristiano, tendiendo con oportunas \u00f3rdenes y sabias disposiciones a suprimir cuanto pudiera oponerse a la dignidad del templo, donde los fieles se re\u00fanen cabalmente para beber ese fervor de piedad en su primera e indispensable fuente, que es la participaci\u00f3n activa en los sacrosantos misterios y en la oraci\u00f3n solemne de la Iglesia. Importa, pues, much\u00edsimo, que cuanto sea ornamento de la sagrada liturgia est\u00e9 contenido en las f\u00f3rmulas y en los l\u00edmites impuestos y deseados por la Iglesia, para que las artes, como es deber esencial suyo, sirvan verdaderamente como nobil\u00edsimas siervas al culto divino; lo cual no redundar\u00e1 en menoscabo de ella antes bien dar\u00e1 mayor dignidad y esplendor al desarrollo de las artes mis mas en el lugar sagrado.\n<\/p>\n<h3>La m\u00fasica sagrada y el canto coadyuvaron a la renovaci\u00f3n lit\u00fargica<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto se ha visto realizado y confirmado maravillosa manera en lo que ata\u00f1e a la m\u00fasica y al canto lit\u00fargicos, puesto all\u00ed donde se han observado y cumplido \u00edntegramente las disposiciones de P\u00edo X, se ha logrado la restauraci\u00f3n de las m\u00e1s escogidas formas del arte y el con solador reflorecimiento del esp\u00edritu religioso, ya que el pueblo cristiano, compenetrado por un m\u00e1s profundo sentimiento lit\u00fargico, empez\u00f3 a tomar par te m\u00e1s activa en el rito eucar\u00edstico, la oraci\u00f3n p\u00fablica y en la salmodia rada. Y Nos mismo tuvimos una con soladora confirmaci\u00f3n de ello, cuando en el primer a\u00f1o de Nuestro Pontificado, un inmenso coro de cl\u00e9rigos de todas las naciones acompa\u00f1\u00f3 con melod\u00edas gregorianas el solemne acto lit\u00fargico celebrado por Nos en la Bas\u00edlica Vaticana.\n<\/p>\n<h3>Las normas de P\u00cdO X<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos duele, sin embargo advertir que las sabias disposiciones de Nuestro antecesor no han logrado en todas partes la aplicaci\u00f3n debida, y por eso no se han obtenido las mejoras que se esperaban. Sabemos, en efecto, que algunos han pretendido no estar obligados a la observancia de aquellas disposiciones y leyes, no obstante la solemnidad con que fueron promulgadas; que otros, despu\u00e9s de los primeros a\u00f1os de feliz enmienda han vuelto insensiblemente a permitir cierto g\u00e9nero de m\u00fasica, que debe ser totalmente desterrado del templo, y, finalmente, que en algunos sitios, con ocasi\u00f3n principalmente de conmemoraciones centenarias de ilustres m\u00fasicos, se han buscado pretextos para interpretar composiciones que, aun siendo hermosas en s\u00ed mismas, no responden ni a la majestad del lugar sagrado, ni a la santidad de las normas lit\u00fargicas, y, por tanto, no se deben interpretar en la iglesia.\n<\/p>\n<h3>Motivo de la Constituci\u00f3n: El Motu Proprio y el 9\u00ba centenario de Arezzo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, pues, precisamente para que el pueblo y el clero obedezcan en adelante con m\u00e1s exactitud las normas impuestas por P\u00edo X a toda la Iglesia, Nos place aqu\u00ed dar algunas singulares disposiciones, sugeridas por la experiencia de veinticinco a\u00f1os. Y esto lo hacemos con tanto mayor gusto, cuanto que este a\u00f1o, adem\u00e1s de cumplirse el primer cuarto de siglo de la citada restauraci\u00f3n de la m\u00fasica sacra, se celebra tambi\u00e9n el centenario del monje Guido De Arezzo, que hoy hace cerca de novecientos a\u00f1os, llamado a Roma por el Sumo Pont\u00edfice, expuso los felices resultados del sistema por \u00e9l h\u00e1bilmente inventado para fijar, conservar y divulgar m\u00e1s f\u00e1cilmente y con mayor esplendor de la Iglesia y del Arte aquella melod\u00eda lit\u00fargica que trae su origen de los primeros d\u00edas del Cristianismo. En el glorioso templo Lateranense, primer lugar donde San Gregorio Magno, recogiendo, ordenando y acreciendo el tesoro de la monodia sagrada, herencia y monumento de los Santos Padres, hab\u00eda instituido la famosa Escuela que hab\u00eda de perpetuar la interpretaci\u00f3n genuina y tradicional de los cantos lit\u00fargicos, all\u00ed el monje Guido hizo la primera experiencia de su invento, delante del clero de Roma, y en presencia del mismo Sumo Pont\u00edfice, el cual, aprobando y elogiando la innovaci\u00f3n, procur\u00f3 que \u00e9sta se pudiese poco a poco difundir por todas partes, con inmensas ventajas para todo g\u00e9nero de m\u00fasica.\n<\/p>\n<h3>Anuncio de nuevas normas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso a todos los Obispos y Ordinarios, a quienes corresponde de modo singular la custodia de la liturgia y el cuidado de las artes sagradas en el templo, les prescribimos aqu\u00ed algunas normas, como respuesta a los innumerables votos que de todos los Congresos m\u00fasica, y especialmente del celebrado hace poco en Roma, Nos han enviado muchos sagrados Pastores e ilustres heraldos de la restauraci\u00f3n musical, a todos los cuales tributamos aqu\u00ed merecida alabanza. Y prescribimos que estas normas se cumplan y observen seg\u00fan los medios y m\u00e9todos m\u00e1s eficaces, que aqu\u00ed resumimos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>LA PARTE DISPOSlTIVA<\/h2>\n<h3>Cultura musical en los Semina rios<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quienesquiera deseen iniciarse en el ministerio sacerdotal, no s\u00f3lo en los Seminarios, sino tambi\u00e9n en las casas religiosas, sean instruidos en el canto gregoriano y en la m\u00fasica sagrada, desde los primeros a\u00f1os de su juventud, a fin de que en tal edad puedan mis f\u00e1cilmente aprender cuanto se refiere al canto y a la melod\u00eda, y adem\u00e1s les sea menos dificultoso suprimir o modificar defectos naturales, si por casualidad los padecen, los cuales ser\u00eda imposible remediar despu\u00e9s, en edad m\u00e1s adulta. Inici\u00e1ndose as\u00ed esta ense\u00f1anza del canto y de la m\u00fasica desde las clases elementales, y prosigui\u00e9ndola en el gimnasio y en el liceo, los futuros sacerdotes, hechos ya, sin siquiera advertirlo, avezados cantores, podr\u00e1n recibir; sin fatiga ni dificultad la cultura superior que bien puede llamarse est\u00e9tica de la melod\u00eda gregoriana y del arte musical, de la polifon\u00eda y del \u00f3rgano; conocimientos que se han hecho hoy tan convenientes a la cultura del clero.\n<\/p>\n<h3>Teor\u00eda y pr\u00e1cticas frecuentes<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, as\u00ed en los Seminarios como en los dem\u00e1s institutos de educaci\u00f3n eclesi\u00e1stica, habr\u00e1 una breve pero frecuente y casi diaria lecci\u00f3n o ejecuci\u00f3n del canto gregoriano y de m\u00fasica sagrada, lecci\u00f3n que, si es dada con esp\u00edritu verdaderamente lit\u00fargico, servir\u00e1 m\u00e1s bien de alivio que de pesadumbre a los alumnos, despu\u00e9s de las fatigosas horas de otras ense\u00f1anzas y estudios severos. Esta m\u00e1s completa y perfecta educaci\u00f3n lit\u00fargico-musical del clero conseguir\u00e1, sin duda, que recobre su antiguo esplendor y dignidad el oficio del coro, que es parte principal del culto divino, y asimismo lograr\u00e1 que en las Escolan\u00edas y Capillas musicales renazca su antigua gloria y grandeza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>EL OFICIO CORAL<\/h2>\n<h3>El cultivo del canto del Oficio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos aquellos que est\u00e9n al frente de Bas\u00edlicas, Iglesias Catedrales, Colegiatas y Conventuales religiosas, o que de cualquier modo pertenezcan a ellas, deben emplear todo su esfuerzo a fin de que se restaure el of\u00edcio coral seg\u00fan las prescripciones de la Iglesia; no s\u00f3lo en cuanto es de precepto gen\u00e9rico, como rezar siempre el oficio divino digne, atente et devote, sino tambi\u00e9n en cuanto concierne al arte del canto: puesto que en la salmodia se debe atender, ya a la precisi\u00f3n de los tonos con sus propias cadencias medias y finales, ya a la pausa conveniente del asterisco, ya, en fin, a la plena concordia en la recitaci\u00f3n de los vers\u00edculos salm\u00f3dicos y de las estrofas de los himnos. Porque, si todo eso se cumple en sus m\u00ednimos puntos, salmodiando todos perfecta mente, no s\u00f3lo demostrar\u00e1n la unidad de sus esp\u00edritus, aplicados a las alabanzas de Dios, sino que tambi\u00e9n en el equ\u00ed librado alternar de ambas alas del coro, semejar\u00e1n emular la alabanza eterna de los Serafines, que en voz alta cantan alternativamente: \u00abSanto, Santo, Santo\u00bb.\n<\/p>\n<h3>Persona responsable de la Liturgia y el canto<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fin de que en adelante nadie pueda alegar excusas o pretextos por creerse dispensado de la obligaci\u00f3n de obedecer a las leyes de la Iglesia, todos los Cabildos y Comunidades religiosos deber\u00e1n tratar de estas disposiciones en oportunas reuniones peri\u00f3dicas. Y, as\u00ed como en otro tiempo hab\u00eda un cantor o maestro del coro, as\u00ed tambi\u00e9n en adelante haya en todos los coros, tanto de can\u00f3nigos como de religiosos, una persona competente que vele por la observancia de las reglas lit\u00fargicas y del canto coral, y corrija en la pr\u00e1ctica los defectos de todo el coro y de cada uno de sus componentes.\n<\/p>\n<h3>Insiste en el canto gregoriano aut\u00e9ntico<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aqu\u00ed es oportuno recordar que por antigua y constante disciplina de la Iglesia, como tambi\u00e9n en virtud de las mismas Constituciones Capitulares, hoy todav\u00eda vigentes, es necesario que todos cuantos est\u00e1n obligados al oficio coral conozcan, a lo menos en la medida conveniente, el canto gregoriano, al cual han de ajustarse todas las iglesias, sin exceptuar ninguna, debe entenderse s\u00f3lo aquel que ha sido restituido a la fidelidad de los antiguos c\u00f3dices, y que ya est\u00e1 dado por la Iglesia en edici\u00f3n aut\u00e9ntica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>CAPILLAS MUSICALES Y ESCOLAN\u00cdAS NI\u00d1OS CANTORES<\/h2>\n<h3>Capillas musicales<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n queremos recomendar aqu\u00ed a quienes corresponde las Capillas musicales, como aquellas que sucediendo en el curso de los tiempos a las antiguas Escolan\u00edas, se instituyeron para este fin en Bas\u00edlicas y en las iglesias mayores a fin de que se ajustaran especialmente a la polifon\u00eda sacra. A este prop\u00f3sito, suelen con toda raz\u00f3n merecer la preferencia, despu\u00e9s de las venerandas melod\u00edas gregorianas, sobre todo otro g\u00e9nero de m\u00fasica eclesi\u00e1stica. Por eso Nos ardientemente deseamos que tales Capillas, as\u00ed como florecieron desde el siglo XIV al XVI, as\u00ed tambi\u00e9n se restauren, especialmente dondequiera que la mayor frecuencia y esplendor del culto divino exijan mayor n\u00famero y m\u00e1s exquisita selecci\u00f3n de cantores.\n<\/p>\n<h3>Escolan\u00edas de ni\u00f1os deben formarse en todas las iglesias<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto de las Escolan\u00edas de ni\u00f1os, se las debe fundar no s\u00f3lo para las iglesias mayores y catedrales, sino tambi\u00e9n para las iglesias menores y parroquiales; a los ni\u00f1os cantores los educar\u00e1n en el canto maestros de capilla, para que sus voces, seg\u00fan la antigua costumbre de la Iglesia, se unan a los coros viriles, sobre todo cuando en la polifon\u00eda sacra se les conf\u00eda, como sucedi\u00f3 siempre, la parte de soprano, o tambi\u00e9n de cantus.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los ni\u00f1os de coro, sobre todo en el siglo XVI, salieron, como es sabido, los mejores compositores de polifon\u00eda cl\u00e1sica, siendo el primero de todo ellos el gran Palestrina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>LA M\u00daSICA INSTRUMENTAL Y EL \u00d3RGANO<\/h2>\n<h3>La voz humana debe resonar en el templo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y porque sabemos que en alguna regi\u00f3n se intenta fomentar de nuevo un g\u00e9nero de m\u00fasica, no del todo sagrada a causa especialmente del inmoderado uso de los instrumentos, Nos creemos aqu\u00ed en el deber de afirmar que no es el canto con acompa\u00f1amiento de instrumentos el ideal de la Iglesia; pues antes que el instrumento es la voz viva la que debe resonar en el templo, la voz del clero, la de los cantores del pueblo. y no se ha de creer que la Iglesia se opone al flore cimiento del arte musical cuando pro cura dar la preferencia a la voz humana sobre todo otro instrumento. Por que ning\u00fan instrumento, ni aun el m\u00e1s delicado y perfecto, podr\u00e1 nunca competir en vigor de expresi\u00f3n con la voz del hombre, sobre todo cuando de ella se sirve el alma para orar y alabar al Alt\u00edsimo.\n<\/p>\n<h3>El tradicional instrumento de la Iglesia: el \u00f3rgano<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia tiene adem\u00e1s su tradicional instrumento musical; queremos decir el \u00f3rgano, que por su maravillosa grandiosidad y majestad fue estimado digno de enlazarse con los ritos lit\u00fargico s, ya acompa\u00f1ando al canto, ya durante los silencios de los coros y seg\u00fan las prescripciones de la Iglesia, difundiendo suav\u00edsimas armon\u00edas. Pero tambi\u00e9n en esto hay que evitar esa mezcla de lo sagrado y de lo profano, que a causa por un lado de modificaciones introducidas por los constructores, y por otro lado de audacias musicales de algunos organistas, va amenazando la pureza de la santa misi\u00f3n que el \u00f3rgano est\u00e1 destinado a realizar en la Iglesia.\n<\/p>\n<h3>Peligros del modernismo musical<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n Nos deseamos que, salvas siempre las normas lit\u00fargicas, se desarrolle cada d\u00eda m\u00e1s, y reciba nuevos perfeccionamientos cuanto se refiere al \u00f3rgano. Pero no podemos dejar de lamentarnos de que, as\u00ed como acontec\u00eda en otros tiempos con g\u00e9neros de m\u00fasica que la Iglesia con raz\u00f3n reprob\u00f3, as\u00ed tambi\u00e9n hoy se intente con modern\u00edsimas formas volver a introducir en el templo el esp\u00edritu de disipaci\u00f3n y de mundanidad. Si tales formas comenzasen nuevamente a infiltrarse, la Iglesia no tardar\u00eda un punto en condenarlas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vuelvan a resonar en los templos s\u00f3lo aquellos acentos del \u00f3rgano que est\u00e1n en armon\u00eda con la majestad del lugar y con el santo perfume de los ritos. Solamente as\u00ed el arte del \u00f3rgano volver\u00e1 a hallar su camino y su nuevo esplendor, con ventaja verdadera de la liturgia sagrada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>LA PARTICIPACI\u00d3N DEL PUEBLO<\/h2>\n<h3>El pueblo de espectador debe pasar a parte activa en el canto lit\u00fargico<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fin de que los fieles tomen parte m\u00e1s activa en el culto divino, renu\u00e9vese para el pueblo el uso del canto gregoriano, en lo que al pueblo toca. Es necesario, en efecto, que los fieles, no como extra\u00f1os o mudos espectadores, sino verdaderamente comprensivos y compenetrados de la belleza de la Liturgia, asistan de tal modo a las sagradas funciones -aun cuando en ellas se celebren procesiones solemnes-, que alterne su voz, seg\u00fan las debidas normas, con la voz del sacerdote y la del coro o schola cantorum. Porque, si esto felizmente sucede, no habr\u00e1 ya que lamentar ese triste espect\u00e1culo en que el pueblo nada responde, o apenas responde con un murmullo bajo y confuso a las oraciones m\u00e1s comunes ex presadas en lengua lit\u00fargica y hasta en lengua vulgar.\n<\/p>\n<h3>Ense\u00f1anza general de la m\u00fasica lit\u00fargica<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apl\u00edquense activamente uno y otro Clero, con la gu\u00eda y tras del ejemplo de los Obispos y Ordinarios, a fomentar, o directamente, o por medio de personas entendidas, esta ense\u00f1anza lit\u00fargico-musical del pueblo, como cosa que est\u00e1 tan estrechamente unida con 1a doctrina cristiana. Y ello ser\u00e1 hasta f\u00e1cil de obtener, si esta instrucci\u00f3n en el canto lit\u00fargico se da principalmente en las escuelas, congregaciones piadosas y otras asociaciones cat\u00f3licas. Asimismo las comunidades de religiosos, de monjas e instituciones femeninas sean celosas por conseguir este fin en los diversos establecimientos de educaci\u00f3n que les est\u00e1n confiados. Igualmente confiamos que ayudar\u00e1n no poco a este fin las sociedades que en algunas regiones, y acatando siempre a las autoridades eclesi\u00e1sticas, dedican toda su inteligente acci\u00f3n a restaurar la m\u00fasica sagrada seg\u00fan las normas de la Iglesia.\n<\/p>\n<h3>Formaci\u00f3n musical. Institutos de m\u00fasica<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para alcanzar estos dichosos frutos, es indudablemente necesario que haya maestros, y que \u00e9stos sean much\u00edsimos. A este prop\u00f3sito, no podemos dejar de tributar las debidas Alabanzas a aquellas Scholas e Institutos de M\u00fasica fundados en muchas partes del mundo cat\u00f3lico; pues, ense\u00f1ando con todo esmero y diligencia las musicales disciplinas, forman sabios y merit\u00edsimos maestros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero de manera especial\u00edsima Nos queremos aqu\u00ed recordar y alabar a la Escuela Superior de M\u00fasica Sacra[4], instituci\u00f3n fundada por P\u00edo X en Roma el a\u00f1o 1910. Esta Escuela, que Nuestro inmediato antecesor Benedicto XV fervorosamente protegi\u00f3, a la cual don\u00f3 un nuevo y decoroso domicilio, tambi\u00e9n ha merecido que Nos le otorg\u00e1semos Nuestro especial favor, como a preciosa herencia que Nos han dejado dos Papas; y por eso la recomendamos calurosamente a todos los Ordinarios del mundo.\n<\/p>\n<h3>M\u00fasica sagrada maravillosa del pasado y vida interior<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien sabemos cu\u00e1nta inteligencia y trabajo requiere todo lo que arriba hemos ordenado. Pero \u00bfqui\u00e9n no conoce las insignes obras maestras que, sin arredrarse por dificultad alguna, dejaron a la posteridad Nuestros Predecesores, y eso cabal mente porque estaban compenetrados del fervor de la piedad y encendidos del esp\u00edritu .lit\u00fargico? Y esto no es de maravillar; pues todo lo que emana de la vida interior de la Iglesia trasciende a los m\u00e1s perfectos ideales de esta vida terrena. La dificultad, pues, de esta sant\u00edsima empresa, en vez de abatir, debe m\u00e1s bien excitar y elevar los \u00e1nimos de los Sagrados Pastores. Todos los cuales, secundando concorde y constantemente Nuestra voluntad, prestar\u00e1n al Obispo supremo una cooperaci\u00f3n dign\u00edsima a su episcopal ministerio.\n<\/p>\n<h3>Decreto<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo lo cual Nos lo proclamamos, declaramos y sancionamos, decretando que esta Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica sea y permanezca siendo siempre de pleno valor y eficacia, obtenga su efecto pleno, sin que obste nada en contrario. A nadie, pues, le sea l\u00edcito quebrantar esta Constituci\u00f3n por Nos promulgada, ni contradecirla con temeraria audacia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado en San Pedro de Roma, en el quincuag\u00e9simo aniversario de Nuestro sacerdocio, d\u00eda 20 de diciembre de 1928, s\u00e9ptimo de Nuestro Pontificado[5].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>PIO PAPA XI<\/b>.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] El Motu Proprio debe considerarse como una recopilaci\u00f3n de leyes ya dadas en el transcurso de los siglos; la Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica, documento de importancia y alcance generales, en forma de Bula, es una nueva ley, un acto legislativo como por ejemplo la erecci\u00f3n de un obispado, el nombramiento de un obispo, la promulgaci\u00f3n de una ley exige el cumplimiento de las disposiciones del Motu Proprio. Este, siendo \u00abinstrucci\u00f3n\u00bb se dirige principalmente a las personas que han de ejecutar la m\u00fasica sagrada y luego a los que han de vigilar su ejecuci\u00f3n. La Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica, empero, siendo ley, se dirige di rectamente a los Obispos, por cuanto ellos representan en sus respectivas di\u00f3cesis la autoridad, el poder ejecutivo, y son, en primer t\u00e9rmino, responsables de la aplicaci\u00f3n de las leyes eclesi\u00e1sticas, obliga, naturalmente, tambi\u00e9n a todos los fieles, aunque en forma indirecta. Por consiguiente, este documento, no se ocupa tanto de, m\u00fasica sagrada como tal cuanto de los problemas de organizaci\u00f3n, se\u00f1alando los medios necesarios y convenientes por los cuales se llega a lograr la finalidad propuesta por el Motu Proprio de P\u00edo X de cuya publicaci\u00f3n se celebr\u00f3, en el a\u00f1o 1928, el 25\u00ba aniversario. (P. L.).<br \/>\n[2] Epist. ad Episcopos Galliarum, Migne, Patrol. lat. 50, 535.<br \/>\n[3] \u00abObra de Dios\u00bb y \u00abOficio Divino\u00bb son t\u00e9r minos que se emplean para significar las oraciones obligatorias que el sacerdote debe elevar diariamente a Dios. San Benito, el patriarca de los monjes del Occidente consagr\u00f3 esos t\u00e9rminos en su Regla.<br \/>\n[4] La Escuela Superior de M\u00fasica Sacra fue fundada bajo esta denominaci\u00f3n en 1910 por la Asociaci\u00f3n Italiana de Santa Cecilia. Fue abierta el 3 de enero y aprobada por S. S. P\u00edo X con el Breve \u00abExpleverunt\u00bb del 4 de noviembre de 1911. El 10 de julio de 1914, con Rescripto de la Secretar\u00eda de Estado, S. S. la declar\u00f3 \u00abPontificia\u00bb otorg\u00f3 la facultad de conferir los grados. El Sumo Pont\u00edfice Benedicto XV le otorg\u00f3 como residencia el Palacio del \u00abApollinare\u00bb.  S. S. P\u00edo XI confirm\u00f3 la facultad de conferir los grados acad\u00e9micos, con el Motu Proprio del 22 de  noviembre de 1922. Hoy lleva el t\u00edtulo: Instituto Pontificio de M\u00fasica Sacra. P\u00edo X dirig\u00ed la \u00abEpistola\u00bb Expleverunt desiderii Nostri, 4-XI-1911 al Cardenal Rampolla un a\u00f1o despu\u00e9s de la fundaci\u00f3n de la Escuela Superior de M\u00fasica Sagrada; AAS. 3 (1911) 654-655; el Motu Proprio de P\u00edo XI Ad musicae sacrae, del 22-XI-1922 se halla en AAS. 14 (1920) 623-626; la facultad de conferir t\u00edtulos acad\u00e9micos va en el nr. V de las disposiciones. AAS. 14, 625.<br \/>\n[5] Al pie del documento se hallan los siguientes nombres: Fr. Andreas Cardo Fr\u00fchwirth, Can ciller SRE.; Camillus Card. Laurenti, Pro Praefect.; Jos\u00e9 Wilpert, Decano de los Protonotarios Apost. y Dominico Spolverini, Proton. Apost\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Divini cultus sanctitatem Carta Apost\u00f3lica de P\u00edo XI Sobre la m\u00fasica sagrada Del 20 de diciembre de 1928 Venerables Hermanos Salud y bendici\u00f3n apost\u00f3lica Contenido 1 EL DOGMA, LA LITURGIA y EL ARTE 1.1 La Liturgia y su uni\u00f3n con el dogma y la vida 1.2 Participaci\u00f3n del pueblo en la Liturgia y el Canto, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pio-xi-y-la-musica\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPIO XI Y LA MUSICA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26485","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26485","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26485"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26485\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26485"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}