{"id":26502,"date":"2016-02-05T17:52:49","date_gmt":"2016-02-05T22:52:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/platon-y-platonismo\/"},"modified":"2016-02-05T17:52:49","modified_gmt":"2016-02-05T22:52:49","slug":"platon-y-platonismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/platon-y-platonismo\/","title":{"rendered":"PLATON Y PLATONISMO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Vida de Plat\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obras\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Filosof\u00eda\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Punto de partida<br \/>\n(2) Divisi\u00f3n de la Filosof\u00eda\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a. Dial\u00e9ctica<br \/>\nb. F\u00edsica<br \/>\nc. \u00c9tica y Teor\u00eda del Estado<br \/>\nLa Escuela Plat\u00f3nica\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\nVIDA DE PLAT\u00d3N\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Plat\u00f3n (Platon, \u00abEl de hombros anchos\u00bb) naci\u00f3 en Atenas en el a\u00f1o 428 \u00f3 427 a. de C. Pertenec\u00eda a una familia aristocr\u00e1tica y rica, aunque algunos escritores manifiestan que experiment\u00f3 el peso de la pobreza. Indudablemente se benefici\u00f3 de la educaci\u00f3n que se brindaba en Atenas a los j\u00f3venes de su clase. Alrededor de los veinte a\u00f1os conoci\u00f3 a S\u00f3crates, y el trato entre maestro y disc\u00edpulo, que dur\u00f3 ocho o diez a\u00f1os, tuvo una influencia decisiva en la carrera filos\u00f3fica de Plat\u00f3n. Antes de conocer a S\u00f3crates revel\u00f3, muy probablemente, inter\u00e9s por los fil\u00f3sofos antiguos, as\u00ed como por el proyecto de mejora de las condiciones pol\u00edticas de Atenas. A temprana edad se aficion\u00f3 a la poes\u00eda. Sin embargo, todos estos intereses fueron absorbidos por la b\u00fasqueda de la sabidur\u00eda, a la que se dedic\u00f3 ardientemente bajo la gu\u00eda de S\u00f3crates. Tras la muerte de S\u00f3crates se uni\u00f3 a los disc\u00edpulos de \u00e9ste congregados en Megara bajo la direcci\u00f3n de Euclides. M\u00e1s tarde viaj\u00f3 por Egipto, la Magna Grecia y Sicilia. Algunos bi\u00f3grafos han exagerado el provecho de estos viajes, aunque es seguro que en Italia estudi\u00f3 las doctrinas de los pitag\u00f3ricos. Sus tres viajes a Sicilia persegu\u00edan, probablemente, influenciar a Dionisio el Viejo y Dionisio el Joven acerca de su sistema ideal de gobierno, pero fracas\u00f3, atray\u00e9ndose la enemistad de los dos soberanos, siendo encarcelado y vendido como esclavo. Rescatado por un amigo, volvi\u00f3 a su escuela de filosof\u00eda de Atenas. \u00c9sta difer\u00eda de la escuela socr\u00e1tica en muchos aspectos. Ten\u00eda una ubicaci\u00f3n precisa en la alameda cercana al gimnasio de Academia, su car\u00e1cter era m\u00e1s refinado, se prestaba m\u00e1s atenci\u00f3n a la forma literaria y era menos indulgente con el m\u00e9todo particular, e incluso vulgar, de ilustraci\u00f3n que caracterizaba a la exposici\u00f3n socr\u00e1tica. Al volver de su tercer viaje a Sicilia se dedic\u00f3 incansablemente a escribir y ense\u00f1ar, hasta que a los ochenta a\u00f1os, seg\u00fan nos dice Cicer\u00f3n, muri\u00f3 en pleno trabajo intelectual (\u00abscribens est mortuus\u00bb) (\u00abDe Senect.\u00bb, v, 13).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">OBRAS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente todas las obras aut\u00e9nticas de Plat\u00f3n han llegado hasta nosotros. Las obras perdidas que se le atribuyen, tales como las \u00abDivisiones\u00bb y las \u00abDoctrinas tradicionales\u00bb, no son aut\u00e9nticas. De los treinta y seis di\u00e1logos, algunos &#8212; \u00abFedro\u00bb, \u00abProt\u00e1goras\u00bb, \u00abFed\u00f3n\u00bb, \u00abLa Rep\u00fablica\u00bb, \u00abEl Banquete\u00bb, etc. &#8211; son aut\u00e9nticos indudablemente; otros &#8211; p.ej. \u00abMinos\u00bb, &#8212; pueden considerarse ap\u00f3crifos con igual seguridad; mientras que un tercer grupo &#8212; \u00abI\u00f3n\u00bb, \u00abHipias Mayor \u00ab, y \u00abAlcib\u00edades I\u00bb &#8211; es de dudosa autenticidad. En todos sus escritos Plat\u00f3n usa el di\u00e1logo con una destreza jam\u00e1s igualada. Esta forma (literaria n.t.) le permite desarrollar el m\u00e9todo socr\u00e1tico de preguntas y respuestas. Pues, aun cuando Plat\u00f3n elabor\u00f3 en alto grado la facultad de presentar y entender lo abstracto, fue suficientemente griego para seguir el instinto art\u00edstico en la ense\u00f1anza mediante un modelo claro y concreto de excelencia filos\u00f3fica. El uso del mito en los di\u00e1logos ha acarreado notables dificultades a los comentaristas y a los cr\u00edticos. Cuando intentamos evaluar el contenido de un mito plat\u00f3nico, a menudo nos desconcierta la sospecha de que todo es sutilmente ir\u00f3nico o que se incluye para disimular contradicciones inherentes al pensamiento de Plat\u00f3n. En todo caso, el mito no deber\u00eda tomarse muy en serio o invocarse como evidencia de lo que Plat\u00f3n realmente cre\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\nFILOSOF\u00cdA\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Punto de partida\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEl punto inmediato de partida de la especulaci\u00f3n filos\u00f3fica de Plat\u00f3n fue la ense\u00f1anza socr\u00e1tica. En su intento de definir las condiciones del conocimiento, para refutar el escepticismo de los sofistas, S\u00f3crates hab\u00eda ense\u00f1ado que el \u00fanico conocimiento verdadero es el conocimiento por medio de conceptos. El concepto, dec\u00eda, representa toda la realidad de una cosa. Como lo us\u00f3 S\u00f3crates, fue tan s\u00f3lo un principio de conocimiento; Plat\u00f3n lo elev\u00f3 a principio del Ser. Si el concepto representa toda la realidad de las cosas, la realidad debe ser algo en el orden ideal, no necesariamente las cosas mismas sino algo por encima de ellas, en un mundo por s\u00ed mismo. En consecuencia, Plat\u00f3n reemplaza el concepto por la Idea. Completa la obra de S\u00f3crates ense\u00f1ando que las Ideas, objetivamente reales, son el fundamento y justificaci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico. Al mismo tiempo tiene en cuenta un problema que llam\u00f3 mucho la atenci\u00f3n desde los pensadores presocr\u00e1ticos, el problema del cambio (movimiento n.t.). Los ele\u00e1ticos, siguiendo a Parm\u00e9nides, sosten\u00edan que no existe cambio verdadero ni multiplicidad en el mundo, la realidad es una. Her\u00e1clito, por el contrario, afirmando la realidad del movimiento y de la multiplicidad, manten\u00eda que la permanencia (unidad n.t.) es s\u00f3lo aparente. La teor\u00eda plat\u00f3nica de las Ideas es un intento de resolver esta cuesti\u00f3n crucial mediante un compromiso metaf\u00edsico. Los ele\u00e1ticos, dec\u00eda Plat\u00f3n, tienen raz\u00f3n al afirmar que la realidad no cambia; porque las Ideas son inmutables. No obstante, hay cambio en el mundo de nuestra experiencia, como sosten\u00eda Her\u00e1clito, o en el mundo de los fen\u00f3menos, en t\u00e9rminos de Plat\u00f3n. Por consiguiente, Plat\u00f3n supone un mundo de Ideas separado del mundo de nuestra experiencia, e inmensamente superior a \u00e9l. Concibe que todas las almas humanas habitaron en otro tiempo en este mundo superior. Cuando luego miramos a nuestro alrededor, en el mundo de las sombras, un fen\u00f3meno o apariencia de algo, la mente recuerda la Idea (de ese mismo fen\u00f3meno) que contempl\u00f3 en tiempos pasados. En su deleite se pregunta por el contraste, y al preguntarse es llevada a recordar perfectamente la intuici\u00f3n de que disfrut\u00f3 en una existencia anterior. \u00c9sta es la tarea de la filosof\u00eda. La filosof\u00eda, por tanto, consiste en el esfuerzo por remontarse del mundo de los fen\u00f3menos, o apariencias, al de las noumena, o realidades. Entre todas las ideas, no obstante, la Idea de belleza brilla a trav\u00e9s del velo de los fen\u00f3menos m\u00e1s claramente que las dem\u00e1s, por esto el comienzo de la actividad filos\u00f3fica es el amor y la admiraci\u00f3n por lo Bello.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Divisi\u00f3n de la Filosof\u00eda\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las partes de la filosof\u00eda no son diferenciadas por Plat\u00f3n con la misma precisi\u00f3n formal que la encontrada en los sistemas aristot\u00e9licos y postaristot\u00e9licos. Sin embargo, podemos, por conveniencia, distinguir:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dial\u00e9ctica, ciencia de la Idea en s\u00ed;<br \/>\nF\u00edsica, conocimiento de la Idea en tanto que incorporada o encarnada en el mundo de los fen\u00f3menos, y,<br \/>\n\u00c9tica y teor\u00eda del Estado, o ciencia de la Idea encarnada en la conducta humana y en la sociedad.<br \/>\n(a) Dial\u00e9ctica\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se entiende no como sin\u00f3nimo de la l\u00f3gica sino de la metaf\u00edsica. Significa la ciencia de la Idea, ciencia de la realidad, ciencia en el verdadero sentido de la palabra. Pues las ideas son las \u00fanicas realidades en el mundo. Observamos, por ejemplo, acciones justas, y sabemos que algunos hombres son justos. Pero tanto en las acciones como en las personas designadas como justas existen muchas imperfecciones; son solamente parcialmente justas. En el mundo superior existe la justicia, absoluta, perfecta, sin mezcla de injusticia, eterna, inm\u00f3vil, inmortal. Esta es la Idea de justicia. De modo similar, en el mundo que est\u00e1 por encima de nosotros existen las Ideas de grandeza, belleza, sabidur\u00eda, etc. y no \u00fanicamente \u00e9stas, sino tambi\u00e9n las Ideas de objetos materiales concretos tales como la Idea de hombre, la Idea de caballo, la Idea de \u00e1rboles, etc. En resumen, el mundo de las Ideas es una imagen del mundo de nuestra experiencia, o mejor, \u00e9ste \u00faltimo es una d\u00e9bil imitaci\u00f3n del primero. Las ideas son los prototipos, los fen\u00f3menos son los extratipos. En la alegor\u00eda de la caverna (Rep\u00fablica, VII, 514 d) unos hombres son descritos como encadenados en una posici\u00f3n fija en la caverna, siendo capaces exclusivamente de mirar a la pared del fondo. Cuando un animal, p.ej. un caballo, pasa frente a la caverna, ellos, contemplando la sombra proyectada en la pared, imaginan que es la realidad, y mientras dura su cautiverio no tienen noticia de ninguna otra realidad. Al ser liberados y salir a la luz se deslumbran, pero, cuando se habit\u00faan y pueden distinguir un caballo entre los dem\u00e1s objetos que les rodean, su primer impulso es tomarlo por una sombra del ser que ellos vieron sobre la pared. Los prisioneros son \u00abcomo nosotros mismos \u00ab, dice Plat\u00f3n. El mundo de nuestra experiencia, que consideramos real, es solamente un mundo de sombras. El mundo real es el mundo de las Ideas, que alcanzamos no por los sentidos sino por una contemplaci\u00f3n intuitiva. Las Ideas participan del fen\u00f3meno, pero Plat\u00f3n no llega a explicar como tiene lugar esa participaci\u00f3n, ni tampoco en qu\u00e9 sentido los fen\u00f3menos son imitaci\u00f3n de las Ideas; a lo sumo invoca un principio negativo, a veces llamado \u00abSubstancia Plat\u00f3nica\u00bb, para dar raz\u00f3n del fen\u00f3meno como ca\u00eddo desde la perfecci\u00f3n de la Idea. El principio limitador es la causa de todos los defectos, decadencias y cambios del mundo que nos rodea. El hombre justo, por ejemplo, est\u00e1 lejos de la justicia absoluta (la Idea de Justicia), pues la Idea de justicia est\u00e1 fragmentada en el hombre, est\u00e1 degradada y reducida por el principio de limitaci\u00f3n. Hacia el final de su vida, Plat\u00f3n se acerc\u00f3 cada vez m\u00e1s a la teor\u00eda pitag\u00f3rica de los n\u00fameros, y, en el \u00abTimeo\u00bb especialmente, tendi\u00f3 a interpretar las Ideas en t\u00e9rminos matem\u00e1ticos. Sus seguidores acentuaron indebidamente este elemento y, en el curso de la especulaci\u00f3n neoplat\u00f3nica, las ideas se identificaron con los n\u00fameros. La teor\u00eda de la Ideas interes\u00f3 en gran medida a los primeros fil\u00f3sofos cristianos. La afirmaci\u00f3n categ\u00f3rica de una realidad de orden supramundano y espiritual, e igualmente la afirmaci\u00f3n de la caducidad de las cosas materiales, concuerdan con la esencia del cristianismo sobre la supremac\u00eda de los intereses espirituales. Para hacer m\u00e1s aceptable el mundo de las Ideas a los cristianos, la Patr\u00edstica platonista, desde el m\u00e1rtir Justino hasta San Agust\u00edn, mantuvo que el mundo existe en la mente de Dios, y esto era lo que Plat\u00f3n pensaba. Por otra parte, Arist\u00f3teles entendi\u00f3 que Plat\u00f3n se refiere a un mundo de Ideas autosubsistente y separado. Por lo tanto, en lugar de representarnos el mundo de las Ideas existiendo en Dios, deber\u00edamos representar a Dios existiendo en el mundo de las Ideas. En efecto, entre las Ideas, la jerarqu\u00eda suprema se atribuye a la Idea de Dios, o Divinidad absoluta, como se dir\u00eda, en un universo supraceleste, lo que es el sol del cielo para nuestro mundo terrestre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(b) F\u00edsica\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Idea incorporada en el fen\u00f3meno, por decirlo as\u00ed, es menos real que la Idea en su propio mundo, o que la idea encarnada en la conducta humana o en la sociedad. La F\u00edsica, esto es, el conocimiento de la Idea en el fen\u00f3meno, es, por lo tanto, de inferior dignidad e importancia que la Dial\u00e9ctica y la \u00c9tica. De hecho, el mundo de los fen\u00f3menos carece de inter\u00e9s cient\u00edfico para Plat\u00f3n. Su conocimiento no es un verdadero conocimiento, ni su fuente, sino tan solo ocasi\u00f3n del verdadero conocimiento. El fen\u00f3meno trae a nuestra mente el recuerdo de la intuici\u00f3n de las Ideas, y con esta intuici\u00f3n comienza el conocimiento cient\u00edfico. Adem\u00e1s, el inter\u00e9s de Plat\u00f3n por la naturaleza est\u00e1 dominado por una visi\u00f3n teol\u00f3gica del mundo como dotado de un alma, la cual, consciente de su conjunto, hace todas las cosas para un prop\u00f3sito \u00fatil, o mejor, para \u00ablo mejor\u00bb moralmente, intelectualmente y est\u00e9ticamente. Esta convicci\u00f3n se manifiesta especialmente en la narraci\u00f3n plat\u00f3nica del origen del universo, contenida en el \u00abTimeo\u00bb, aunque los detalles sobre la actividad de los demiurgos y los dioses creados no deber\u00eda, quiz\u00e1s, tomarse muy en serio. An\u00e1logamente, el relato del origen del alma en el mismo di\u00e1logo, es una mezcla de filosof\u00eda y mito, en el que no es f\u00e1cil diferenciar uno de otro. Es claro, sin embargo, que Plat\u00f3n sostiene la naturaleza espiritual del alma frente al materialismo de los atomistas, y que cree en la preexistencia del alma antes de su uni\u00f3n con el cuerpo. Toda la teor\u00eda de las Ideas, al menos en lo que se refiere al conocimiento humano, presupone la doctrina de la pre-existencia. \u00abTodo conocimiento es reminiscencia\u00bb s\u00f3lo tiene significado en la hip\u00f3tesis pre-natal de la intuici\u00f3n de las Ideas en el alma. Es igualmente incontrovertible que Plat\u00f3n manten\u00eda la inmortalidad del alma. Su convicci\u00f3n sobre este punto fue tan firme como la de S\u00f3crates. Su esfuerzo por fundamentar esta convicci\u00f3n sobre premisas inexpugnables est\u00e1, por cierto, abierta a la cr\u00edtica, porque sus argumentos se remiten bien a la hip\u00f3tesis de una existencia anterior o bien a la teor\u00eda de las Ideas. No obstante, las consideraciones que ofrece a favor de la inmortalidad, en el \u00abFed\u00f3n\u00bb, han contribuido a fortalecer en todas las generaciones posteriores la creencia en una vida futura. En su descripci\u00f3n del estado futuro del alma predomina la doctrina pitag\u00f3rica de la transmigraci\u00f3n. Aqu\u00ed, de nuevo, los detalles no deben tomarse tan en serio como el hecho principal, y podemos imaginar que el relato del alma condenada a regresar en el cuerpo de un zorro o un lobo es introducido, sobre todo, porque acent\u00faa la doctrina de la recompensa y el castigo, que es parte de la \u00e9tica plat\u00f3nica. Antes de pasar a sus doctrinas \u00e9ticas es necesario indicar algo de su psicolog\u00eda. Plat\u00f3n ense\u00f1a que el alma consta de tres partes: el alma racional, que reside en la cabeza; el alma irascible, asiento del valor, que reside en el coraz\u00f3n; y el alma sensitiva, asiento del deseo, que reside en el abdomen. \u00c9stas no son tres facultades del alma, sino tres partes realmente diferenciadas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(c) \u00c9tica y teor\u00eda del Estado\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como todos los griegos, Plat\u00f3n dio por sentado que el mayor bien del hombre, subjetivamente considerado, es la felicidad (eudaimonia). Objetivamente, el mayor bien del hombre es el m\u00e1ximo bien absoluto en general, el Bien en s\u00ed mismo, o Dios. El medio para alcanzar el mayor bien es la pr\u00e1ctica de la virtud y la consecuci\u00f3n de la sabidur\u00eda. El cuerpo deber\u00eda someterse en la medida en que obstaculiza estas ocupaciones. Sin embargo, en este punto el ascetismo debe moderarse en aras de la armon\u00eda y la simetr\u00eda. &#8212; Plat\u00f3n nunca se excedi\u00f3 en condenas, en particular sobre el cuerpo, como fuente de todo lo malo &#8211; porque la abundancia, la salud, la destreza y los placeres inocentes, son medios para alcanzar la felicidad, aunque no indispensables como lo es la virtud. La virtud es orden, armon\u00eda, salud del alma; el vicio es desorden, discordia, enfermedad. El Estado es, para Plat\u00f3n, la mayor personificaci\u00f3n de la Idea. Su finalidad debe ser el establecimiento y cuidado de la virtud. La raz\u00f3n de ello es que el hombre, incluso en condici\u00f3n inculta, podr\u00eda realmente alcanzar la virtud. Sin embargo, a fin de que la virtud pueda realizarse sistem\u00e1ticamente y no sea producto del azar o la ventura, es necesaria la educaci\u00f3n, la cual es imposible sin una organizaci\u00f3n social. En su \u00abRep\u00fablica\u00bb describe un Estado ideal, una forma de gobierno que existir\u00eda si gobernantes y gobernados se dedicasen, como debieran, al cultivo de la sabidur\u00eda. El Estado ideal se modela en cada alma individual. Consta de tres categor\u00edas: gobernantes (correspondiendo al alma racional), productores (correspondiendo al deseo) y guerreros (correspondiendo al valor). La virtud caracter\u00edstica de los productores es la econom\u00eda, la de los soldados la valent\u00eda y la de los gobernantes la sabidur\u00eda. Puesto que la filosof\u00eda es el amor a la sabidur\u00eda, ella debe ser el poder dominante en el Estado: \u00abA menos que los fil\u00f3sofos se hagan gobernantes o los gobernantes se tornen verdaderos y consumados disc\u00edpulos de la filosof\u00eda, no terminar\u00e1n las dificultades de los Estados y de la humanidad \u00bb (Rep., V, 473), lo cual es otro modo de decir que aqu\u00e9llos que gobiernan deben distinguirse por cualidades claramente intelectuales. Plat\u00f3n aboga por un Estado absoluto, tal como el que exist\u00eda en su \u00e9poca en Esparta. El Estado, afirma, ejerce un poder ilimitado. En el Estado plat\u00f3nico no cabe ni la instituci\u00f3n de la propiedad privada, ni la de la familia. Los ni\u00f1os pertenecen al Estado tan pronto como nacen, y \u00e9ste debe encargarse desde el principio de su educaci\u00f3n. Ser\u00edan educados por funcionarios elegidos por el Estado y, seg\u00fan la capacidad que manifestasen, asignados a la categor\u00eda de los productores, guerreros o gobernantes. Estos proyectos inviables reflejan al mismo tiempo el descontento de Plat\u00f3n con la demagogia que prevalec\u00eda en Atenas y su predilecci\u00f3n personal por la forma de gobierno aristocr\u00e1tico. Ciertamente su proyecto es aristocr\u00e1tico, en el sentido original de la palabra; defiende el gobierno de los mejores (intelectualmente). La irrealidad de todo ello, y la remota posibilidad de ser llevado a la pr\u00e1ctica, debi\u00f3 evidenciarse al mismo Plat\u00f3n, porque en sus \u00abLeyes\u00bb hace el esbozo de un nuevo proyecto que, a\u00fan consider\u00e1ndolo inferior al de la \u00abRep\u00fablica\u00bb, est\u00e1 m\u00e1s cerca del t\u00e9rmino medio que el Estado puede alcanzar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLA ESCUELA PLAT\u00d3NICA\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Escuela de Plat\u00f3n, como la de Arist\u00f3teles, fue organizada por el mismo Plat\u00f3n, y a su muerte la puso en manos de su sobrino Espeusipo, el primer alumno, como gobernante de la escuela. Se llam\u00f3 la Academia, porque estaba en la arboleda de Academo. La Academia, con diferente fortuna, mantuvo su identidad como escuela plat\u00f3nica hasta el siglo primero de la era cristiana, primero en Atenas y despu\u00e9s en Alejandr\u00eda. Se modific\u00f3 el sistema plat\u00f3nico, orient\u00e1ndose al misticismo y la demonolog\u00eda, y padeci\u00f3 al menos un periodo de escepticismo. Acab\u00f3 en un eclecticismo indefinido. Con la llegada del neoplatonismo (q.v.), fundado por Ammonius y desarrollado por Plotino, el platonismo se uni\u00f3 definitivamente a la causa del paganismo contra la Cristiandad. Sin embargo, la gran mayor\u00eda de fil\u00f3sofos cristianos hasta San Agust\u00edn fueron platonistas. Ellos apreciaban la elevada influencia de la psicolog\u00eda y la metaf\u00edsica de Plat\u00f3n, y reconoc\u00edan, en ella un poderoso aliado de la Cristiandad frente al materialismo y el naturalismo. Estos platonistas cristianos subestimaban a Arist\u00f3teles, a quien se refer\u00edan como un \u00abagudo\u00bb l\u00f3gico, cuya filosof\u00eda favorec\u00eda a los her\u00e9ticos oponentes de la Cristiandad ortodoxa. La Edad Media trastoc\u00f3 este veredicto. Los primeros escol\u00e1sticos conoc\u00edan solamente los tratados sobre l\u00f3gica de Arist\u00f3teles, y, en la medida que no eran psic\u00f3logos o metaf\u00edsicos, se acercaron al platonismo de San Agust\u00edn. No obstante, sus sucesores en el siglo XII conocieron la psicolog\u00eda, la metaf\u00edsica y la \u00e9tica de Arist\u00f3teles, asumiendo el criterio aristot\u00e9lico tan completamente que, antes de finales del siglo XIII, el estagirita ocup\u00f3 en las escuelas cristianas el lugar que ten\u00eda el fundador de la Academia en el siglo V. Hubo, digamos, episodios de platonismo en la historia del escolasticismo &#8211; p.ej., la Escuela de Chartes en el siglo XII &#8212; y durante todo el periodo escol\u00e1stico algunos principios del platonismo, y especialmente del neoplatonismo, fueron incluidos en el sistema aristot\u00e9lico adoptado por las escuelas. El Renacimiento trajo una renovaci\u00f3n del platonismo debido a la influencia de Bessarion, Plethon, Ficino, y los dos Mir\u00e1ndola. Los platonistas de Cambridge del siglo XVII, tales como Cudworth, Henry More, Cumberland, y Glanville, reaccionando contra el naturalismo humanista, \u00abPuritanismo espiritual\u00bb instauran los fundamentos de la conducta sobre principios conocidos intuitivamente e independientes del propio inter\u00e9s. Adem\u00e1s de las escuelas de filosof\u00eda descritas como plat\u00f3nicas, existen muchos fil\u00f3sofos y grupos de fil\u00f3sofos modernos que deben mucho a la inspiraci\u00f3n de Plat\u00f3n y al entusiasmo por superiores ocupaciones de la mente que emanan del estudio de sus obras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLa edici\u00f3n est\u00e1ndar de las obras de Plat\u00f3n es la de STEPHANUS (Paris, 1578). Otras ediciones m\u00e1s recientes son BEKKER (Berlin, 1816-23), FIRMIN-DIDOT (Paris 1866-). La mejor traducci\u00f3n inglesa es JOWETT, The Dialogues of Plato (Oxford, 1871; 3rd ed., New York, 1892). Sobre la exposici\u00f3n del sistema de Plat\u00f3n cf. ZELLER, Plato and the Older Academy, tr. ALLEYNE AND GOODWIN (London, 1888); GROTE, Plato and the Other Companions of Socrates (London, 1885); PATER, Plato and Platonism (London, 1893); TURNER, History of Philosophy (Boston, 1903); 93 s.q.; FOUILLEE, La philosophie de Platon (Paris, 1892); HUIT, La vie et l&#8217;oeuvre de Platon (Paris, 1893); WINDEBLAND, Platon (Stuttgart,1901); LUTOSLAWSKI, Origin and Growth of Plato&#8217;s Logic (London, 1897). Sobre historia del platonismo cf. BUSSELL, The School of Plato (London, 1896); HUIT, Le platonisme \u00e0 Byzance et en Italie \u00e0 la fin du moyen-\u00e2ge (Brussels, 1894); art\u00edculos en Annales de philosophie chretienne, new series, XX-XXII; TAROZZI, La tradizione platonica nel medio evo (Trani Vecchi, 1892).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nWILLIAM TURNER<br \/>\nTranscrito por Geoffrey K. Mondello<br \/>\nTraducido por Miguel Villoria de Dios\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vida de Plat\u00f3n Obras Filosof\u00eda (1) Punto de partida (2) Divisi\u00f3n de la Filosof\u00eda a. Dial\u00e9ctica b. F\u00edsica c. \u00c9tica y Teor\u00eda del Estado La Escuela Plat\u00f3nica VIDA DE PLAT\u00d3N Plat\u00f3n (Platon, \u00abEl de hombros anchos\u00bb) naci\u00f3 en Atenas en el a\u00f1o 428 \u00f3 427 a. de C. Pertenec\u00eda a una familia aristocr\u00e1tica y rica, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/platon-y-platonismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPLATON Y PLATONISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26502","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26502","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26502"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26502\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}