{"id":26507,"date":"2016-02-05T17:53:00","date_gmt":"2016-02-05T22:53:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pneumatomachi\/"},"modified":"2016-02-05T17:53:00","modified_gmt":"2016-02-05T22:53:00","slug":"pneumatomachi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pneumatomachi\/","title":{"rendered":"PNEUMATOMACHI"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">(Macedonios)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> Secta her\u00e9tica que floreci\u00f3 en los pa\u00edses adyacentes al Helesponto durante la segunda mitad del siglo IV y comienzos del siglo V.  Negaban la divinidad del Esp\u00edritu Santo, de ah\u00ed el nombre Pneumatomachi o \u201ccombatientes contra el Esp\u00edritu\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Macedonio, su fundador, fue impuesto a la  sede de Constantinopla por los  arrianos (342 d.C.) y entronizado por Constancio, que por segunda vez hab\u00eda expulsado a Pablo, el obispo cat\u00f3lico.  \u00c9l es conocido en la historia por su persecuci\u00f3n a los  novacianos y cat\u00f3licos; pues ambos afirmaban la consubstancialidad del Hijo con el Padre.   No s\u00f3lo expulsaba a los que se negaban a mantener la comuni\u00f3n con \u00e9l, sino que encarcelaba a algunos y tra\u00eda a otros ante los tribunales.  En muchos casos usaba la tortura para obligar a los renuentes a la comuni\u00f3n, le impon\u00eda el bautismo a las mujeres y ni\u00f1os no bautizados y destru\u00eda muchas  iglesias.  Al final su crueldad provoc\u00f3 una rebeli\u00f3n de los novacianos en Mantinio, en Paflagonia, en la cual cuatro cohortes imperiales fueron derrotadas y casi todos asesinados.  Su exhumaci\u00f3n del cuerpo de  Constantino fue vista como una indignidad al protector del Primer Concilio de Nicea, y produjo un conflicto entre los arrianos y anti-arrianos, los cual llenaron la iglesia y la vecindad con una carnicer\u00eda.   Como el desenterramiento se hab\u00eda realizado sin la sanci\u00f3n del emperador, Macedonio cay\u00f3 en desgracia, y Constancio logr\u00f3 que el partido  acaciano lo depusiera y le sucedi\u00f3 Eudoxio en el a\u00f1o 360.  Sin embargo, esta deposici\u00f3n no fue por razones doctrinales, sino bajo el argumento de que hab\u00eda derramado mucha sangre y hab\u00eda admitido a la comuni\u00f3n a un  di\u00e1cono culpable de fornicaci\u00f3n.  Macedonio continu\u00f3 viviendo cerca de Constantinopla y causando problemas por alg\u00fan tiempo.  Muri\u00f3 alrededor del a\u00f1o 364.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se cree que durante estos \u00faltimos a\u00f1os \u00e9l formul\u00f3 su rechazo a la Divinidad del Esp\u00edritu Santo y fund\u00f3 su secta.  Su amistad con Eleusio de C\u00edzico hace esto probable.  Sin embargo, algunos estudiosos rechazan la identificaci\u00f3n de los macedonios y los pneumatomachis aparentemente sobre bases insuficientes y contra la autoridad de S\u00f3crates, un historiador contempor\u00e1neo que viv\u00eda en Constantinopla.  El Concilio de Nicea hab\u00eda usado todas sus energ\u00edas en defensa del Homoousion del Hijo y con respecto al Esp\u00edritu hab\u00eda a\u00f1adido las palabras: \u201cCreemos en el Esp\u00edritu Santo\u201d sin ninguna cualificaci\u00f3n.  Los macedonios tomaron ventaja de la vaguedad y vacilaci\u00f3n de la declaraci\u00f3n de algunos de los primeros  Padres para justificar y propagar su error.  La mayor\u00eda de miembros de esta secta eran claramente ortodoxos en la consubstancialidad del Hijo; hab\u00edan enviado una delegaci\u00f3n del concilio semiarriano de Lampsaco (364 d.C.) al Papa Liberio, quien despu\u00e9s de alguna vacilaci\u00f3n reconoci\u00f3 la validez de su fe; pero respecto a la Tercera Persona, tanto el Papa como los obispos estaban satisfechos con la frase:  \u201cCreemos en el Esp\u00edritu Santo\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras estaba escondido en el desierto durante su tercer exilio, San Atanasio supo por su amigo Serapi\u00f3n de Tumis sobre una secta que reconoc\u00eda a Nicea, pero aun as\u00ed declaraba al Esp\u00edritu Santo como una mera criatura y un \u00e1ngel  sirviente (basado en  Heb. 1,14).  Atanasio le escribi\u00f3 enseguida a Serapi\u00f3n en defensa de la verdadera  doctrina, y cuando regres\u00f3 del exilio (362 d.C.) sostuvo un concilio en Alejandr\u00eda que result\u00f3 en la primera condenaci\u00f3n formal de los Pneumatomachi.  Se envi\u00f3 una carta sinodal al pueblo de Antioqu\u00eda aconsej\u00e1ndoles que le pidieran a todos los convertidos del arrianismo una condena contra \u201caqu\u00e9llos que dicen que el Esp\u00edritu Santo es una criatura y separado de la esencia de Jesucristo.  Pues aquellos que mientras que pretenden citar la fe confesada en Nicea, se atreven a blasfemar contra el Esp\u00edritu Santo, niegan el arrianismo s\u00f3lo de palabras, mientras que regresan a \u00e9l con el pensamiento.\u201d  Sin embargo, durante la pr\u00f3xima d\u00e9cada la herej\u00eda parece haber ido casi desenfrenada excepto en el  patriarcado de Antioqu\u00eda, donde en un s\u00ednodo efectuado en 363 Melecio de Antioqu\u00eda hab\u00eda proclamado la fe ortodoxa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Oriente el alma de la represi\u00f3n del error fue Anfiloquio de Iconio, quien en 374 le pidi\u00f3 a  San Basilio de  Cesarea que escribiera un tratado sobre la verdadera doctrina del Esp\u00edritu Santo, lo cual hizo, y su tratado es la obra cl\u00e1sica sobre dicho tema (peri tou hagiou II. M. 32).  Es posible que \u00e9l convenci\u00f3 a su hermano San Gregorio de Nisa a escribir su tratado contra los macedonios, del cual s\u00f3lo nos ha llegado una parte y el cual parece estar basado en las palabras:  \u201cSe\u00f1or y dador de vida que procede del Padre.\u201d  Estas palabras, aparentemente tomadas del credo de Jerusal\u00e9n hab\u00edan sido usadas por San Epifanio de Salamina en su \u201cAncorato\u201d cuando combat\u00eda este error (374 d.C.).  Anfiloquio de Iconio, como metropolitano de Licaonia, escribi\u00f3 en concurrencia con sus obispos una carta sinodal a los obispos de Licia, la cual contiene una excelente declaraci\u00f3n sobre la sana doctrina (377 d.C.).  En Constantinopla (379)  San Gregorio Nacianceno pronunci\u00f3 su brillante alocuci\u00f3n teol\u00f3gica sobre ese tema.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del mismo modo Occidente sostuvo la verdad en un s\u00ednodo efectuado en Iliria y mencionado por Teodoreto (Hist. De la Iglesia IV.8) y por el Papa San D\u00e1maso I en su carta a Paulino de Antioqu\u00eda.  La herej\u00eda fue condenada en el Primer Concilio Ecum\u00e9nico de Constantinopla (381) y las divisiones internas pronto llevaron a su extinci\u00f3n.  S\u00f3crates (Historia de la Iglesia, V.24) afirma que un cierto presb\u00edtero macedonio, Eutropio, manten\u00eda convent\u00edculos de su propiedad mientras otros segu\u00edan al obispo Carterio.  Eustatio de Sebaste, Sabino y Eleusio de C\u00edzico parecen haber sido l\u00edderes a los que la secta repudiaba (para Eustacio, vea a Basilio, Ep., CCLXIII, 3).  En junio de 383 Teodosio I trat\u00f3 por medio de una asamblea de traer las facciones arrianas a la sumisi\u00f3n.  Eleusio trajo su s\u00edmbolo de fe representando a los macedonios, como los hab\u00eda representado con Marciano de Lampsaco en el Concilio de Constantinopla.  Despu\u00e9s de este infructuoso intento de reconciliaci\u00f3n, los macedonios y otros her\u00e9ticos sufrieron todas las severidades del c\u00f3digo teodosiano y en una generaci\u00f3n desparecieron de la historia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3crates y Sozomeno mencionan a un cierto Maratonio, a quien Macedonio nombr\u00f3 obispo de Nicomedia, el cual obtuvo una posici\u00f3n tan alta dentro de la secta que a veces eran llamados por \u00e9l maratonianos.  A trav\u00e9s de San Jer\u00f3nimo,  San Agust\u00edn, San D\u00e1maso y Rufino, el nombre macedonios se convirti\u00f3 en la designaci\u00f3n habitual en Occidente.  No existe ning\u00fan escrito de los macedonios, pero los escritos pneumatomaquinos son mencionados por D\u00eddimo el Ciego, quien escribi\u00f3 un excelente tratado sobre el Esp\u00edritu Santo en treinta y seis cap\u00edtulos (traducidos al  lat\u00edn por San Jer\u00f3nimo a petici\u00f3n del Papa D\u00e1maso y al cual se refiere en su obra posterior (379) sobre la  Trinidad (II, 7, 8, 10) a algunas \u201cBreves Exposiciones\u201d de las doctrinas macedonias que \u00e9l pose\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Loors, Eustathius von Sebaste (Halle, 1898); Schermann, Gottheit d. H. Geist, n. d. griech. V\u00e4tern d. IV Jahrh. (Leipzig, 1901); Fuller in Dict. Christ. Biogr., s.v.; Hergenroether, Histoire de l&#8217;Eglise, II (Paris, 1901), 99.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente:<\/b>  Arendzen, John. \u00abPneumatomachi.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 12. New York: Robert Appleton Company, 1911. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/12174a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Macedonios) Secta her\u00e9tica que floreci\u00f3 en los pa\u00edses adyacentes al Helesponto durante la segunda mitad del siglo IV y comienzos del siglo V. Negaban la divinidad del Esp\u00edritu Santo, de ah\u00ed el nombre Pneumatomachi o \u201ccombatientes contra el Esp\u00edritu\u201d. Macedonio, su fundador, fue impuesto a la sede de Constantinopla por los arrianos (342 d.C.) y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pneumatomachi\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPNEUMATOMACHI\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26507","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26507","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26507"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26507\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26507"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26507"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26507"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}