{"id":26513,"date":"2016-02-05T17:53:13","date_gmt":"2016-02-05T22:53:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-policarpo\/"},"modified":"2016-02-05T17:53:13","modified_gmt":"2016-02-05T22:53:13","slug":"san-policarpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-policarpo\/","title":{"rendered":"SAN POLICARPO"},"content":{"rendered":"<p>\n      M\u00e1rtir (a\u00f1os 69-155)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestras principales fuentes de informaci\u00f3n sobre San Policarpo son:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) las Ep\u00edstolas de San Ignacio; (2) la Ep\u00edstola del propio San Policarpo a los Filipenses; (3) diversos pasajes de San Ireneo; (4) la carta de los de Esmirna relatando el martirio de San Policarpo.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Las Ep\u00edstolas de San Ignacio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 La Ep\u00edstola de San Policarpo a los Filipenses<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Diversos pasajes en San Ireneo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 La carta de Esmirna describiendo el martirio de San Policarpo<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Las Ep\u00edstolas de San Ignacio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuatro de las siete ep\u00edstolas genuinas de San Ignacio fueron escritas desde Esmirna. En dos de \u00e9stas&#8212;a los de Magnesia y a los \u00c9feso&#8212;habla de Policarpo. La s\u00e9ptima ep\u00edstola fue dirigida a Policarpo. Contiene poco o nada de inter\u00e9s hist\u00f3rico en relaci\u00f3n con San Policarpo. En las palabras de inicio san Ignacio da gloria a Dios \u201cque me ha concedido ver tu rostro\u201d. Parece apenas seguro inferir de estas palabras, con Pearson y Lightfoot, que los dos no se hab\u00edan encontrado nunca antes.\n<\/p>\n<h3>La Ep\u00edstola de San Policarpo a los Filipenses<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Ep\u00edstola de San Policarpo fue una respuesta a una de los Filipenses, en la que hab\u00edan pedido a San Policarpo dirigirles algunas palabras de exhortaci\u00f3n; hacer seguir con su mismo mensajero una carta dirigida por ellos a la Iglesia de Antioqu\u00eda; y enviarles alguna de las Ep\u00edstolas de San Ignacio que pudiera tener. La segunda petici\u00f3n debe subrayarse. San Ignacio hab\u00eda pedido a las Iglesias de Esmirna y Filadelfia que enviaran un mensajero a felicitar a la Iglesia de Antioqu\u00eda por la restauraci\u00f3n de la paz; presumiblemente, por tanto, cuando estuvo en Filippos, dio instrucciones similares a los Filipenses. Este es uno de los muchos aspectos en los que hay tan completa armon\u00eda entre las situaciones reveladas en las Ep\u00edstolas de San Ignacio y la Ep\u00edstola de San Policarpo, que apenas es posible impugnar la autenticidad de las primeras sin intentar de alguna manera destruir el cr\u00e9dito de la \u00faltima, que da la casualidad que es uno de los documentos mejor confirmados de la antig\u00fcedad. Por consiguiente algunos extremistas, antiepiscopalianos del Siglo XVII, y miembros de la escuela de Tubingen del XIX, rechazaron con audacia la Ep\u00edstola de Policarpo. Otros intentaron hacer creer que los pasajes que hablaban m\u00e1s a favor de las ep\u00edstolas ignacianas eran interpolaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas teor\u00edas no tienen inter\u00e9s ahora que la autenticidad de las ep\u00edstolas de Ignacio ha dejado de ser cuestionada. El \u00fanico punto surgido que ten\u00eda alguna muestra de plausibilidad (a veces se us\u00f3 contra la autenticidad, y a veces contra la temprana fecha de la Ep\u00edstola de San Policarpo) se basaba en un pasaje en el que a primera vista pod\u00eda parecer que se denunciaba a Marci\u00f3n: \u201cPues todo el que no confiese que Jesucristo ha venido en la carne es un anticristo; y quienquiera que no confiese el testimonio de la cruz, es un demonio, y quienquiera que pervierta los or\u00e1culos del Se\u00f1or (para servir) sus propios deseos, y diga que no hay ni resurrecci\u00f3n ni juicio, este hombre es un primog\u00e9nito de Sat\u00e1n\u201d. San Policarpo escribi\u00f3 su ep\u00edstola antes de saber del martirio de San Ignacio. Ahora bien, suponiendo que el pasaje reci\u00e9n citado se hubiera dirigido a Marci\u00f3n (a quien, en una ocasi\u00f3n, como veremos dentro de poco, San Policarpo llam\u00f3 en su cara \u201cel primog\u00e9nito de Sat\u00e1n\u201d), la elecci\u00f3n se plantea entre rechazar la ep\u00edstola como espuria por el anacronismo, o retrasar su fecha, y la fecha del martirio de San Ignacio a los a\u00f1os 130-140 cuando Marci\u00f3n sobresali\u00f3. Harnack parece haber adoptado en alg\u00fan momento esta \u00faltima alternativa; pero ahora admite que no hace falta que haya en absoluto una referencia a Marci\u00f3n en el pasaje en cuesti\u00f3n (Chronologie, I, 387-8). Lightfoot pensaba que la negativa pod\u00eda ser probada. Seg\u00fan \u00e9l, no puede referirse a Marci\u00f3n porque no se dice nada de sus errores caracter\u00edsticos, vg., la distinci\u00f3n entre el Dios del Antiguo y el Dios del Nuevo Testamento; y porque el antinomianismo atribuido al \u201cprimog\u00e9nito de Sat\u00e1n\u201d es inaplicable al austero Marci\u00f3n (Lightfoot, St. Ignatius and St. Polycarp, I, 585; todas las referencias a Lightfoot (L), salvo que se afirme otra cosa, lo ser\u00e1n a esta obra).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando escribi\u00f3 Lightfoot era necesario reivindicar la autenticidad de las ep\u00edstolas de San Ignacio y la de San Policarpo. Si las primeras fueran falsificaciones, la \u00faltima, que las apoya&#8212;podr\u00eda casi decirse que las presupone&#8212;debe ser una falsificaci\u00f3n de la misma mano. Pero una comparaci\u00f3n entre Ignacio y Policarpo muestra que esto es una hip\u00f3tesis imposible. Las primeras ponen todo el \u00e9nfasis en el episcopado, la \u00faltima ni siquiera lo menciona. Las primeras est\u00e1n llenas de enf\u00e1ticas declaraciones sobre la doctrina de la Encarnaci\u00f3n, las dos naturalezas de Cristo, etc. En la \u00faltima estas cuestiones apenas se tocan. \u201cLas divergencias entre los dos autores en lo que respecta a las citas de las Escrituras es igualmente notable. Aunque las siete cartas de Ignacio son mucho m\u00e1s largas que la Ep\u00edstola de Policarpo, las citas en esta \u00faltima son incomparablemente m\u00e1s numerosas, al igual que m\u00e1s precisas, que en las primeras. Las deudas con el Nuevo Testamento son enteramente diferentes en car\u00e1cter en los dos casos. Las cartas de Ignacio, de hecho, muestran un considerable conocimiento de los escritos incluidos en nuestro Canon del Nuevo Testamento; pero este conocimiento se revela en palabras y frases casuales, met\u00e1foras espor\u00e1dicas, adaptaciones epigram\u00e1ticas, y coincidencias de pensamiento aisladas&#8230; Por otro lado la Ep\u00edstola de Policarpo est\u00e1 construida frecuentemente frase tras frase a partir de pasajes de los escritos evang\u00e9licos y apost\u00f3licos&#8230; Pero esta divergencia tan s\u00f3lo forma parte de un contraste m\u00e1s amplio y decisivo, afectando al conjunto del estilo y car\u00e1cter de los dos escritos. La profusi\u00f3n de citas en la Ep\u00edstola de Policarpo surge de una falta de originalidad&#8230; Por otro lado las cartas de Ignacio tiene una marcada individualidad. Destacan a este respecto entre todos los primitivos escritos cristianos\u201d (op. cit., 595-97).\n<\/p>\n<h3>Diversos pasajes en San Ireneo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En San Ireneo, Policarpo nos llega principalmente como un enlace con el pasado. Ireneo lo menciona cuatro veces: (a) en relaci\u00f3n con Pap\u00edas; (b) en su carta a Florino; (c) en su carta al Papa V\u00edctor; (d) al final de la c\u00e9lebre apelaci\u00f3n a la potior principalitas de la Iglesia Romana.<br \/>\nEn relaci\u00f3n con Pap\u00edas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u201cAdv. Haer.\u201d, V, xxxii, 1, sabemos que Pap\u00edas fue \u201cun oyente de Juan, y un compa\u00f1ero de Policarpo\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su carta a Florino:  Florino era un presb\u00edtero romano que cay\u00f3 en la herej\u00eda. San Ireneo le escribi\u00f3 una carta de reconvenci\u00f3n (de la que un largo extracto se conserva en Eusebio, H. E., V, xx), en la que evocaba sus recuerdos comunes de Policarpo. \u201cEstas opiniones&#8230;Florino no son de juicio s\u00f3lido&#8230;Te veo cuando yo a\u00fan era un muchacho en Asia Menor en compa\u00f1\u00eda de Policarpo, mientras que t\u00fa estabas viviendo pr\u00f3speramente en la corte real, y esforz\u00e1ndote en situarte bien en ella. Pues recuerdo claramente los incidentes de esa \u00e9poca mejor que los acontecimientos ocurridos recientemente&#8230;Puedo describir el mismo lugar en el que el Bienaventurado Policarpo se sol\u00eda sentar cuando hablaba&#8230; su apariencia personal&#8230; y como describ\u00eda su relaci\u00f3n con Juan y con el resto que hab\u00edan visto al Se\u00f1or, y c\u00f3mo relataba sus palabras&#8230;Puedo testificar en presencia de Dios, que si el bendito y apost\u00f3lico anciano hubiera o\u00eddo algo de esta clase, habr\u00eda gritado, y detenido sus o\u00eddos, y dicho seg\u00fan su costumbre, \u2018\u00a1Oh buen Dios!, \u00bfcu\u00e1ntas veces me vas a obligar a soportar tales cosas?\u2019&#8230;Esto puede demostrarse por las cartas que escribi\u00f3 a las Iglesias vecinas para su confirmaci\u00f3n, etc.\u201d. Lightfoot (op. cit., 448) no fija la fecha de la \u00e9poca en que San Ireneo y Florino fueron compa\u00f1eros disc\u00edpulos de San Policarpo m\u00e1s definidamente que entre 135 y 150. De hecho no hay datos para juzgar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su carta al Papa V\u00edctor:  La visita de San Policarpo a Roma se describe por San Ireneo en una carta al Papa V\u00edctor escrita bajo las siguientes circunstancias. Los cristianos de Asia difer\u00edan del resto de la Iglesia en su forma de observar la Pascua. Mientras que las dem\u00e1s Iglesias guardaban la fiesta en domingo, los asi\u00e1ticos la celebraban el 14 de Nis\u00e1n, cayera en el d\u00eda de la semana que fuera. El Papa V\u00edctor intent\u00f3 establecer la uniformidad, y cuando las Iglesias de Asia rehusaron obedecer, las excomulg\u00f3. San Ireneo le reconvino en una carta, parte de la cual se conserva en Eusebio (H.E., V, XXIV), en la que se contrastaba particularmente la moderaci\u00f3n desplegada respecto a Policarpo por el Papa Aniceto con la conducta de V\u00edctor. \u201cEntre estos (los predecesores de V\u00edctor) estaban los presb\u00edteros anteriores a Sotero. Ni lo observaban (el 14 de nis\u00e1n), ni permit\u00edan hacerlo a los que les segu\u00edan. Y aun as\u00ed, aun no observ\u00e1ndolo, no estaban menos en paz con los que ven\u00edan a ellos de las parroquias en las que se observaba&#8230; Y cuando el bienaventurado Policarpo estuvo en Roma en la \u00e9poca de Aniceto, y estaban un poco en desacuerdo sobre otras cosas, inmediatamente hicieron la paz uno con otro, no preocup\u00e1ndose de discutir sobre esta cuesti\u00f3n. Pues ni pudo Aniceto persuadir a Policarpo&#8230;ni Policarpo a Aniceto. Pero aunque las cosas estaban en esta forma, comulgaron juntos, y Aniceto concedi\u00f3 la administraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda en la Iglesia a Policarpo, manifiestamente como se\u00f1al de respeto. Y se separaron uno de otro en paz\u201d, etc. Hay una dificultad relacionada con esta visita de Policarpo a Roma. Seg\u00fan la Cr\u00f3nica de Eusebio en la versi\u00f3n de San Jer\u00f3nimo (la versi\u00f3n armenia es bastante indigna de confianza) la fecha de accesi\u00f3n de Aniceto fue en 156-57. Ahora bien, la fecha probable del martirio de San Policarpo fue en febrero de 155. El hecho de la visita a Roma est\u00e1 demasiado bien atestiguado como para ser puesto en cuesti\u00f3n. Debemos por tanto, o renunciar a la fecha del martirio, o suponer que Eusebio fech\u00f3 con un retraso de un a\u00f1o o dos la accesi\u00f3n de Aniceto. No hay nada irrazonable en esta segunda hip\u00f3tesis, en vista de la inseguridad que prevalece tan generalmente en las cuestiones cronol\u00f3gicas (para la fecha de la accesi\u00f3n de Aniceto ver Lightfoot, \u201cSt. Clement I\u201d, 343).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su famoso pasaje sobre la Iglesia Romana: Llegamos ahora al pasaje de San Ireneo (Adv. Haer., III, 3) que resalta en su m\u00e1ximo relieve la posici\u00f3n de San Policarpo como enlace con el pasado. Igual que la larga vida de San Juan prolong\u00f3 la \u00c9poca Apost\u00f3lica, as\u00ed los ochenta y seis a\u00f1os de Policarpo extienden la \u00e9poca sub-apost\u00f3lica, durante la cual fue posible aprender de palabra de los que hab\u00edan sido sus oyentes lo que los Ap\u00f3stoles ense\u00f1aron. En Roma la \u00c9poca Apost\u00f3lica termin\u00f3 hacia el a\u00f1o 67 con el martirio de San Pedro y San Pablo, y la \u00e9poca sub-apost\u00f3lica un cuarto de siglo despu\u00e9s cuando muri\u00f3 San Clemente, \u201cque hab\u00eda visto a los bienaventurados Ap\u00f3stoles\u201d. En Asia la \u00c9poca Apost\u00f3lica se retras\u00f3 hasta que San Juan muri\u00f3 hacia el a\u00f1o 100; y la \u00e9poca sub-apost\u00f3lica hasta 155, cuando San Policarpo fue martirizado. En el tercer libro de su tratado \u201cContra las Herej\u00edas\u201d, San Ireneo hace su c\u00e9lebre apelaci\u00f3n a las \u201csucesiones\u201d de los obispos en todas las Iglesias. Est\u00e1 argumentando contra los herejes que profesaban tener una especie de tradici\u00f3n esot\u00e9rica derivada de los Ap\u00f3stoles. \u00bfA qui\u00e9n, pregunta San Ireneo, habr\u00edan declarado m\u00e1s probablemente los Ap\u00f3stoles misterios ocultos que a los obispos a quienes hab\u00edan confiado sus iglesias? Luego para saber qu\u00e9 ense\u00f1aron los Ap\u00f3stoles, debemos recurrir a las \u201csucesiones\u201d de obispos por todo el mundo. Pero como faltar\u00eda tiempo y espacio si intentamos enumerarlas todas una a una, dejemos que la Iglesia Romana hable por el resto. El acuerdo de las dem\u00e1s con ella es manifiesto por raz\u00f3n de la posici\u00f3n que tiene entre ellas (\u201cpues con esta Iglesia por causa de su potior principalitas la Iglesia entera, esto es, los fieles de todas partes, tienen que estar de acuerdo\u201d, etc.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego sigue la lista de los obispos romanos hasta Eleuterio, el duod\u00e9cimo desde los Ap\u00f3stoles, el noveno desde Clemente, \u201cque hab\u00eda visto y conversado con los bienaventurados Ap\u00f3stoles\u201d. De la Iglesia Romana, que representa a todas las iglesias, el autor pasa a dos Iglesias, la de Esmirna, en la que, en la persona de Policarpo, la \u00e9poca sub-apost\u00f3lica hab\u00eda llegado hasta un tiempo a\u00fan presente en la memoria viva, y la Iglesia de \u00c9feso, d\u00f3nde, en la persona de San Juan, la \u00c9poca Apost\u00f3lica se hab\u00eda prolongado hasta \u201cel tiempo de Trajano\u201d.De Policarpo dice, \u201cno s\u00f3lo fue ense\u00f1ado por los Ap\u00f3stoles, y vivi\u00f3 en relaci\u00f3n familiar con muchos que hab\u00edan visto a Cristo, sino que tambi\u00e9n recibi\u00f3 su nombramiento en Asia de los Ap\u00f3stoles como Obispo de la Iglesia de Esmirna\u201d. Luego sigue hablando de su propio conocimiento personal de Policarpo, su martirio y su visita a Roma, donde convirti\u00f3 a muchos herejes. Luego contin\u00faa, \u201clos hay que le oyeron contar c\u00f3mo Juan, el disc\u00edpulo del Se\u00f1or, cuando fue a tomar un ba\u00f1o en \u00c9feso, y vio a Cerinto dentro, se precipit\u00f3 fuera de la sala sin ba\u00f1arse, con las palabras \u2018Huyamos no sea que la sala se desplome, pues Cerinto, el enemigo de la verdad, est\u00e1 dentro\u2019. S\u00ed, y Policarpo mismo, tambi\u00e9n, cuando en una ocasi\u00f3n Marci\u00f3n se encar\u00f3 con \u00e9l y dijo \u2018Recon\u00f3cenos\u2019, replic\u00f3, \u2018\u00a1Ay, ay!, reconozco al primog\u00e9nito de Sat\u00e1n\u2019.\u201d\n<\/p>\n<h3>La carta de Esmirna describiendo el martirio de San Policarpo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El martirio de Policarpo se describe en una carta de la Iglesia de Esmirna a la Iglesia de Philomelium \u201c y a todas las comunidades de la santa Iglesia universal\u201d, etc. La carta comienza con un relato de la persecuci\u00f3n y el hero\u00edsmo de los m\u00e1rtires. Notorio entre ellos fue un tal Germ\u00e1nico, que anim\u00f3 al resto, y cuando fue expuesto a las fieras, les incit\u00f3 a matarlo. Su muerte excit\u00f3 la furia de la multitud, y se alz\u00f3 el grito \u201cFuera con los ateos; que busquen a Policarpo\u201d. Pero hubo un tal Quinto, que por su propia voluntad se hab\u00eda entregado a los perseguidores. Cuando vio a las fieras perdi\u00f3 el valor y apostat\u00f3. \u201cPor lo cual\u201d, comentan los autores de la ep\u00edstola, \u201cno alabamos a los que se entregan, puesto que el Evangelio no nos lo ense\u00f1a as\u00ed\u201d. Policarpo fue persuadido por sus amigos a dejar a la ciudad y ocultarse en una granja. Aqu\u00ed pas\u00f3 su tiempo en oraci\u00f3n, \u201cy mientras rezaba cay\u00f3 en un trance tres d\u00edas antes de su aprehensi\u00f3n; y vio su almohada ardiendo con fuego. Y se volvi\u00f3 y dijo a los que estaban con \u00e9l, \u2018debe ser que ser\u00e9 quemado vivo\u2019\u201d. Cuando sus perseguidores estaban tras su rastro se fue a otra granja. Al ver que se hab\u00eda ido torturaron a dos j\u00f3venes esclavos, y uno de ellos revel\u00f3 su escondite. Herodes, jefe de la polic\u00eda, envi\u00f3 un grupo de hombres a detenerle el viernes por la tarde. A\u00fan era posible la hu\u00edda, pero el anciano rehus\u00f3 escapar, diciendo, \u201ch\u00e1gase la voluntad de Dios\u201d. Baj\u00f3 a encontrar a sus perseguidores, convers\u00f3 afablemente con ellos, y mand\u00f3 que les pusieran comida. Mientras estaban comiendo rez\u00f3 \u201crecordando a todos, altos y bajos, a los que se hab\u00eda encontrado en alg\u00fan momento, y a la Iglesia Cat\u00f3lica de todo el mundo\u201d. Luego fue llevado afuera. Herodes y el padre de Herodes, Nicetas, se le reunieron y lo llevaron en su carruaje, donde intentaron inducirlo a que salvara su vida. Viendo que no pod\u00edan persuadirlo, lo hicieron salir del carruaje con tanta prisa que se magull\u00f3 la espinilla. Sigui\u00f3 a pie hasta que llegaron al Estadio, donde una gran multitud se hab\u00eda reunido, al o\u00edr la noticia de su aprehensi\u00f3n. \u201cCuando Policarpo entr\u00f3 en el Estadio le lleg\u00f3 una voz del cielo: \u2018S\u00e9 fuerte, Policarpo, y haz papel de hombre.\u2019 Y nadie vio al que hablaba, pero los de nuestra gente que estaban presentes oyeron la voz.\u201d Fue al proc\u00f3nsul, cuando le urg\u00eda a maldecir a Cristo, al que Policarpo dio su c\u00e9lebre respuesta: \u201cOchenta y seis a\u00f1os le he servido, y no me ha hecho da\u00f1o. \u00bfC\u00f3mo puedo entonces maldecir a mi Rey que me salv\u00f3?\u201d Cuando el proc\u00f3nsul hubo terminado con el prisionero era demasiado tarde para echarlo a las fieras, pues los juegos hab\u00edan acabado. Se decidi\u00f3, por tanto, quemarlo vivo. La multitud se encarg\u00f3 de reunir el combustible, \u201cayudando en esto con celo muy especial los jud\u00edos, como es su costumbre\u201d (cf. el Martirio de Pionio. El fuego, \u201ccomo la vela de un nav\u00edo henchida por el viento, hizo un muro alrededor del cuerpo\u201d del m\u00e1rtir, dej\u00e1ndolo ileso. Se orden\u00f3 al verdugo que lo apu\u00f1alara, y acto seguido, \u201csali\u00f3 tal cantidad de sangre que apag\u00f3 el fuego\u201d. (La historia de la paloma saliendo del cuerpo probablemente surgi\u00f3 de una corrupci\u00f3n textual. Ver Lightfoot, Funk, Zahn. Puede haber sido una interpolaci\u00f3n del pseudo-Pionio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los funcionarios, incitados a ello por los jud\u00edos, quemaron el cuerpo no fuera que los cristianos \u201cabandonaran el culto del Crucificado, y empezaran a adorar a este hombre\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los huesos del m\u00e1rtir fueron recogidos por los cristianos, y enterrados en un lugar adecuado. \u201cEntonces el bienaventurado Policarpo fue martirizado el segundo d\u00eda del mes de Kanthicus, el s\u00e9ptimo d\u00eda antes de las Kalendas de Marzo, un gran Sabbath a la hora octava. Fue aprehendido por Herodes&#8230; en el proconsulado de Estacio Quadrato etc.\u201d Este escrito da los hechos siguientes: el martirio tuvo lugar un s\u00e1bado que ca\u00eda en 23 de fbrero. Ahora bien, hay dos a\u00f1os posibles para esto, el 155 y el 166. La elecci\u00f3n depende de en cu\u00e1l de los dos fuera Quadrato proc\u00f3nsul de Asia. Mediante los datos cronol\u00f3gicos suministrados por el ret\u00f3rico Aelio Ar\u00edstides en ciertos detalles autobiogr\u00e1ficos que proporciona, Waddington, que es seguido por Lightfoot (\u201cSan Ignacio y San Polycarpo\u201d, I, 646 y s.), lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que Quadrato fue proc\u00f3nsul en 154-55 (el a\u00f1o del cargo proconsular comenzaba en Mayo). Schmid, de cuyo sistema se encontrar\u00e1 un completo informe en la \u201cChronologie\u201d de Harnack, argumentando sobre los mismos datos, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el proconsulado de Cuadrato cay\u00f3 en 165-66. Durante alg\u00fan tiempo pareci\u00f3 como si fuera probable que prevaleciera el sistema de Schmid, pero ha fallado en dos puntos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ar\u00edstides nos cuenta que naci\u00f3 cuando J\u00fapiter estaba en Leo. Esto sucedi\u00f3 tanto en 117 como en 129. El sistema de Schmid precisa de la \u00faltima de estas dos fechas, pero se ha descubierto que la fecha es imposible. Ar\u00edstides ten\u00eda cincuenta y tres a\u00f1os y seis meses de edad cuando un tal Macrino fue gobernador de Asia. \u201cAhora bien Egger (en el \u2018Jahreshefte\u2019 Austriaco, Noviembre de 1906) ha publicado una inscripci\u00f3n que registra la carrera de Macrino, que se le erigi\u00f3 mientras estaba gobernando Asia, y se\u00f1alaba que como el nacimiento de Ar\u00edstides fue o bien en 117 o en 129, el gobierno de Macrino deb\u00eda haber sido o en 170-71 o en 182-83, y ha demostrado que esta \u00faltima fecha es imposible\u201d. (Ramsay en \u201cThe Expository Times\u201d, enero de 1907).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ar\u00edstides menciona a un Juliano que fue proc\u00f3nsul de Asia nueve a\u00f1os antes de Cuadrato. Ahora, hubo un Claudio Juliano, que est\u00e1 probado por evidencia numism\u00e1tica y epigr\u00e1fica que fue proc\u00f3nsul de Asia en 145. Schmid adujo un Salvio Juliano que fue c\u00f3nsul en 148 y pod\u00eda, por tanto, haber sido el Proc\u00f3nsul de Asia mencionado por Ar\u00edstides. Pero una inscripci\u00f3n descubierta en \u00c1frica que da toda la carrera de Salvio Juliano echa por tierra la hip\u00f3tesis de Schmid. El resultado de la nueva prueba es que Salvio Juliano nunca gobern\u00f3 Asia, pues era proc\u00f3nsul de \u00c1frica, y no se permit\u00eda que la misma persona tuviese ambos altos cargos. La norma es bien conocida; y la objeci\u00f3n es decisiva e insuperable (Ramsay, \u201cExpos. Times\u201d, Febrero de 1904. Ramsay remite a un art\u00edculo de Mommsen, \u201cSavigny Zeitschrift f\u00fcr Rechtgeschichte\u201d, xxiii, 54). El sistema de Schmid, por tanto, desaparece, y el de Waddington, pese a algunas dificultades muy reales (el proconsulado de Quadrato muestra una tendencia a desplazarse un a\u00f1o de su sitio), es el dominante. Subsiste, naturalmente, la posibilidad de que el escrito fuera interpolado por una mano posterior. Pero 155 debe ser aproximadamente correcto si San Policarpo fue nombrado obispo por San Juan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una vida de San Policarpo por el pseudo-Pionius, compilada probablemente a mediados del Siglo IV. Es \u201centeramente sin valor como contribuci\u00f3n a nuestro conocimiento de Policarpo. En cuanto conocemos, no descansa en ninguna tradici\u00f3n, antigua o tard\u00eda, y puede probablemente ser considerada como una ficci\u00f3n del propio cerebro del autor.\u201d (Lightfoot, op. cit., iii, 431). El post-scriptum de la carta a los de Esmirna: \u201cGayo copi\u00f3 este relato de los papeles de Ireneo&#8230; y yo, S\u00f3crates, lo escrib\u00ed en Corinto&#8230;y yo, Pionius lo escrib\u00ed de nuevo\u201d, etc. probablemente procede del pseudo-Pionius. Los muy abundantes extractos de la carta de los de Esmirna dados por Eusebio son una garant\u00eda de la fidelidad del texto en los manuscritos que nos han llegado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Bacchus, Francis Joseph. \u00abSt. Polycarp.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 12. New York: Robert Appleton Company, 1911.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/12219b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Francisco V\u00e1zquez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1rtir (a\u00f1os 69-155) Nuestras principales fuentes de informaci\u00f3n sobre San Policarpo son: (1) las Ep\u00edstolas de San Ignacio; (2) la Ep\u00edstola del propio San Policarpo a los Filipenses; (3) diversos pasajes de San Ireneo; (4) la carta de los de Esmirna relatando el martirio de San Policarpo. Contenido 1 Las Ep\u00edstolas de San Ignacio 2 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-policarpo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAN POLICARPO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26513","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26513","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26513"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26513\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26513"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26513"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26513"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}