{"id":26514,"date":"2016-02-05T17:53:15","date_gmt":"2016-02-05T22:53:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/policarpo-san-carta-a-los-filipenses\/"},"modified":"2016-02-05T17:53:15","modified_gmt":"2016-02-05T22:53:15","slug":"policarpo-san-carta-a-los-filipenses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/policarpo-san-carta-a-los-filipenses\/","title":{"rendered":"POLICARPO, SAN : CARTA A LOS FILIPENSES"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Saludo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Policarpo y los presb\u00edteros que est\u00e1n con \u00e9l, a la Iglesia de Dios que habita como extranjera en Filipos: que la misericordia y la paz les sean dadas en plenitud por Dios todopoderoso y Jesucristo nuestro Salvador. (Sobre el tema de la \u00abIglesia de Dios que habita como extranjera\u00bb [o peregrina; paroiken], ver Gn 12,10; 17,10; Lc 24,28; Ef 2,19; Hb 11,9-10.13-16; 13,14; 1 P 2,11; Judas 2. Ver asimismo el saludo de la Primera carta de Clemente a los Corintios y la Ep. a Diogneto 5 y 6.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fe en Jesucristo<br \/>\nMe alegr\u00e9 mucho con ustedes, en nuestro Se\u00f1or Jesucristo, cuando recibieron a las im\u00e1genes de la verdadera caridad, y acompa\u00f1aron, como deb\u00edan hacerlo, a aquellos que estaban encadenados por ataduras dignas de los santos, que son las diademas de quienes han sido verdaderamente elegidos por Dios nuestro Se\u00f1or. (Las diademas de los santos son las cadenas, sufrimientos y persecuciones que sufren por confesar su fe en Jesucristo. Ver Ignacio de Antioqu\u00eda, Ep. a los Efesios 11,2.) 2 Y me alegr\u00e9 de que la ra\u00edz vigorosa de su fe, de la que se habla desde tiempos antiguos, permanece hasta ahora y da frutos en nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que acept\u00f3 por nuestros pecados llegar hasta la muerte; y Dios lo resucit\u00f3 libr\u00e1ndolo de los sufrimientos del infierno. (Hch 2,24. Los pasajes subrayados indican una cita m\u00e1s literal de un texto de la Escritura. Pero el lector no deber\u00eda centrar su atenci\u00f3n solamente en las palabras subrayadas, sino m\u00e1s bien en todo el conjunto dentro del cual se inserta el pasaje, y su resonancia particularmente con las ep\u00edstolas del NT.) 3 Sin verlo, ustedes creen en \u00e9l, con un gozo inefable y glorioso (1 P 1,8) al cual muchos desean llegar, y ustedes saben que han sido salvados por gracia, no por sus obras, sino por la voluntad de Dios por Jesucristo (Ef 2,5.8-9).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, c\u00ed\u00f1anse sus cinturas y sirvan a Dios en el temor y la verdad (1 P 1,13; ver Sal 2,11) dejando a un lado las palabras falsas y el error de la multitud, creyendo en Aquel que ha resucitado a nuestro Se\u00f1or Jesucristo de entre los muertos, y le ha dado la gloria (1 P 1,21), y un trono a su derecha. (Aqu\u00ed el vocablo multitud se refiere evidentemente a los no cristianos, particularmente a la multitud de los paganos, a los que Policarpo asocia los herejes con sus vanas especulaciones seductoras. (Ver 1 Tm 1,6; Tito 3,9.) A \u00e9l le est\u00e1 todo sometido, en el cielo y sobre la tierra (ver Flp 2,10; 3,21); a \u00e9l le obedece todo lo que respira, \u00e9l vendr\u00e1 a juzgar a vivos y muertos (Hch 10,42), y Dios pedir\u00e1 cuenta de su sangre a quienes no aceptan creer en \u00e9l. 2 Aquel que lo ha resucitado de entre los muertos, tambi\u00e9n nos resucitar\u00e1 a nosotros (2 Co 4,14), si hacemos su voluntad y caminamos en sus mandamientos, y si amamos lo que \u00e9l am\u00f3, absteni\u00e9ndonos de toda injusticia, arrogancia, amor al dinero, murmuraci\u00f3n, falso testimonio, no devolviendo mal por mal, injuria por injuria (1 P 3,9), golpe por golpe, maldici\u00f3n por maldici\u00f3n, 3 acord\u00e1ndonos de lo que nos ha ense\u00f1ado el Se\u00f1or, que dice: \u00abNo juzguen, para no ser juzgados; perdonen y se les perdonar\u00e1; hagan misericordia para recibir misericordia; la medida con que midan se usar\u00e1 tambi\u00e9n con ustedes, y bienaventurados los pobres y los que son perseguidos por la justicia, porque de ellos es el reino de Dios. \u00ab(Policarpo combina varias reminiscencias evang\u00e9licas, si es que se puede hablar as\u00ed: Mt 7,1; Lc 6,37; Mt 5,7; Lc 6,38; Mt 5,3.10; Lc 6,20.)\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fe, esperanza y caridad<br \/>\nNo es por m\u00ed mismo, hermanos, que les escribo esto sobre la justicia, sino porque ustedes primero me invitaron. 2 Porque ni yo, ni otro como yo, podemos acercarnos a la sabidur\u00eda del bienaventurado y glorioso Pablo, que estando entre ustedes, habl\u00e1ndoles cara a cara a los hombres de entonces (sobre el asunto de la predicaci\u00f3n de Pablo en Filipos, ver Hch 16,12-40), ense\u00f1\u00f3 con exactitud y con fuerza la palabra de verdad, y luego de su partida les escribi\u00f3 una carta; si la estudian atentamente podr\u00e1n crecer en la fe que les ha sido dada; 3 ella es la madre de todos nosotros, seguida de la esperanza y precedida del amor por Dios, por Cristo y por el pr\u00f3jimo. El que permanece en estas virtudes ha cumplido los mandamientos de la justicia; pues el que tiene la caridad est\u00e1 lejos de todo pecado. (No debe leerse este pasaje como si Policarpo estableciese una relaci\u00f3n teol\u00f3gica entre las virtudes teologales, m\u00e1s bien apunta a poner de relieve su dignidad; ver 1 Co 13,14.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que todos lleven una vida digna de la fe que profesan<br \/>\nEl principio de todos los males es el amor al dinero. (Ver 1 Tm 6,10. La reacci\u00f3n fuerte de Policarpo contra la avaricia, como un vicio totalmente opuesto al esp\u00edritu del Evangelio, es uno de los temas principales de la carta. Puede tomarse como punto de partida para una reflexi\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n en la Iglesia de nuestros d\u00edas.) Sabiendo, por tanto, que nada hemos tra\u00eddo al mundo y que no nos podremos llevar nada (1 Tm 6,7), revist\u00e1monos con las armas de la justicia (ver 2 Co 6,7), y aprendamos primero nosotros mismos a caminar en los mandamientos del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s, ense\u00f1en a sus mujeres a caminar en la fe que les ha sido dada, en la caridad, en la pureza, a amar a sus maridos con toda fidelidad, a amar a todos los otros igualmente con toda castidad y a educar a sus hijos en el conocimiento del temor de Dios. (El p\u00e1rrafo entero parece inspirarse en ciertas exhortaciones paulinas; ver Ef 5,21; 6,4; Col 3,18, entre otras. Ver asimismo la Primera carta de Clemente a los Corintios 1,3; 21,6ss.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que las viudas sean sabias en la fe del Se\u00f1or, que intercedan sin cesar por todos, que est\u00e9n lejos de toda calumnia, murmuraci\u00f3n, falso testimonio, amor al dinero y de todo mal; sabiendo que son el altar de Dios, que al examinar\u00e1 todo y que nada se le oculta de nuestros pensamientos, de nuestros sentimientos, de los secretos de nuestro coraz\u00f3n (ver 1 Co 14,25). (Para el tema de las viudas en la Iglesia primitiva ver 1 Tm 5,13-16; Tito 2,3-4; Tertuliano llegar\u00e1 a decir que ellas son \u00abaram Dei mundam\u00bb, Ad uxorem 1,7.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabiendo que de Dios nadie se burla (Ga 6,7), debemos caminar de una forma digna de sus mandamientos y de su gloria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Igualmente que los diaconos sean irreprochables delante de su justicia, como servidores de Dios y de Cristo, y no de los hombres: ni calumnia, ni doblez, ni amor al dinero; sino castos en todas las cosas, misericordiosos, sol\u00edcitos, caminando seg\u00fan la verdad del Se\u00f1or que se ha hecho el servidor de todos. (Para los diaconos, ver 1 Tm 3,8-13. Sobre Cristo servidor de todos, ver Mt 20,28. Ignacio de Antioqu\u00eda se refiere a menudo a los diaconos en sus cartas [ver Magn. 6,1; Trall. 2,3; Esmir. 10,1].) Si le somos agradables en el tiempo presente, \u00c9l nos dara a cambio el tiempo venidero, puesto que nos ha prometido resucitarnos de entre los muertos y que, si nuestra conducta es digna de \u00c9l, tambi\u00e9n reinaremos con \u00c9l (2 Tm 2,12), si al menos tenemos fe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del mismo modo, que los j\u00f3venes sean irreprochables en todo, velando ante todo por la pureza, refrenando todo mal que est\u00e9 en ellos. Porque es bueno cortar los deseos de este mundo, pues todos los deseos combaten contra el esp\u00edritu (ver 1 P 2,11), y ni los fornicadores, ni los afeminados, ni los sodomitas tendr\u00e1n parte en el reino de Dios (ver 1 Col 6,9-10), ni aquellos que hacen el mal. Por eso deben abstenerse de todo esto y estar sometidos a los presb\u00edteros y a los diaconos como a Dios y a Cristo. (Sobre el tema de la obediencia a los presb\u00edteros [los ancianos], ver 1 P 5,5; Ignacio de Antioqu\u00eda, Ep. a los Trall. 3,2.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las v\u00edrgenes deben caminar con una conciencia irreprensible y pura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los presb\u00edteros<br \/>\nTambi\u00e9n los presb\u00edteros deben ser misericordiosos, compasivos con todos; que devuelvan al recto camino a los descarriados, que visiten a todos los enfermos, sin olvidar a la viuda, al hu\u00e9rfano, al pobre, sino pensando siempre en hacer el bien delante de Dios y de los hombres. (Ver Pr 3,4; Rm 12,17; 2 Co 8,21. La teolog\u00eda pastoral-moral que expone Policarpo tiene mucha similitud con la que hallamos en 1 Tm 3,2-7; Tito 1,6-9, e Ignacio de Antioqu\u00eda, Ep. a Policarpo 4-5.) Que se abstengan de toda c\u00f3lera, acepci\u00f3n de personas, juicio injusto; que est\u00e9n alejados del amor al dinero, que no piensen mal r\u00e1pidamente de alguien, que no sean duros en sus juicios, sabiendo que todos somos deudores del pecado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si pedimos al Se\u00f1or que nos perdone, tambi\u00e9n nosotros debemos perdonar, pues estamos ante los ojos de nuestro Se\u00f1or y Dios, y todos deberemos comparecer ante el tribunal de Cristo, y cada uno deber\u00e1 dar cuenta de s\u00ed mismo (ver Rm 14,10-12).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, sirv\u00e1mosle con temor y mucha circunspecci\u00f3n, conforme \u00e9l nos lo ha mandado, al igual que los ap\u00f3stoles que nos han predicado el Evangelio y los profetas que nos anunciaron la venida de nuestro Se\u00f1or. Seamos celosos para lo bueno, evitemos los esc\u00e1ndalos, los falsos hermanos y los que llevan con hipocres\u00eda el nombre del Se\u00f1or, haciendo errar a los cabezas huecas [kenoys anthr\u00f3poys, literalmente: hombres vac\u00edos].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Advertencia contra el docetismo<br \/>\nTodo, en efecto, el que no confiesa que Jesucristo vino en la carne es un anticristo, y el que no acepta el testimonio de la cruz es del diablo, y el que tergiversa las palabras del Se\u00f1or seg\u00fan sus propios deseos y niega la resurrecci\u00f3n y el juicio, \u00e9se es el primog\u00e9nito de Satan\u00e1s. (Ver 1 Jn 4,2-3. Los docetistas negaban la realidad de la carne de Cristo; por tanto, no admit\u00edan su pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n, haciendo as\u00ed vano el testimonio de la cruz [ver 1 Jn 5,6-8; Jn 19-20; Ignacio de Antioqu\u00eda, Mag. 11; Trall. 9-11; Esmir. 1-7].)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, abandonemos los vanos discursos de las multitudes y las falsas doctrinas, y volvamos a la ense\u00f1anza que nos ha sido transmitida desde el principio. Permaneciendo sobrios para la oraci\u00f3n (ver 1 P 4,7), constantes en los ayunos, suplicando en nuestras oraciones a Dios, que lo ve todo, que no nos introduzca en la tentaci\u00f3n (Mt 6,13), pues el Se\u00f1or ha dicho: El esp\u00edritu esta dispuesto, pero la carne es d\u00e9bil (Mt 26,41).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esperanza y paciencia<br \/>\nPerseveremos constantemente en nuestra esperanza (Cristo nuestra esperanza: ver 1 Tm 1,1; Col 1,27; Ignacio de Antioqu\u00eda, Ef. 1,2; 21,2; Mag. 11; Flp. 11,2.) y en las primicias de nuestra justicia, que es Jesucristo, que llev\u00f3 al madero nuestros pecados en su propio cuerpo (ver 1 P 2,24), \u00e9l, que no hab\u00eda cometido pecado, en quien no se hab\u00eda encontrado falsedad en su boca (1 P 2,22). Pero por nosotros, para que nosotros vivi\u00e9ramos en \u00e9l, lo soport\u00f3 todo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seamos, pues, los imitadores de su paciencia, y si sufrimos por su nombre, glorifiqu\u00e9moslo. Porque \u00e9ste es el ejemplo que \u00e9l nos ha dado en s\u00ed mismo, y esto es lo que nosotros hemos cre\u00eddo (ver 1 P 4,16; 2,21).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los exhorto a todos a obedecer a la palabra de justicia, y a perseverar con toda paciencia, la que han visto con sus ojos no s\u00f3lo en los bienaventurados Ignacio, Z\u00f3simo y Rufo, sino tambi\u00e9n en otros de entre ustedes, en Pablo mismo y en los dem\u00e1s ap\u00f3stoles. 2 Convencidos de que todos \u00e9stos no han corrido en vano (Ga 2,2; Flp 2,16), sino en la fe y la justicia, y que est\u00e1n en el lugar que les corresponde junto al Se\u00f1or con los que han sufrido. Ellos no amaron este siglo presente (ver 2 Tm 4,10), sino a aquel que muri\u00f3 por nosotros y que Dios resucit\u00f3 por nosotros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Caridad fraterna<br \/>\n(A partir de este cap\u00edtulo no tenemos el texto griego de la carta, sino una antigua versi\u00f3n latina)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Permanezcan, por tanto, en estos (sentimientos) e imiten el ejemplo del Se\u00f1or, firmes e inconmovibles en la fe, amando a los hermanos, am\u00e1ndose unos a otros, unidos en la verdad, teni\u00e9ndose paciencia unos a otros con la mansedumbre del Se\u00f1or, no despreciando a nadie. (En este p\u00e1rrafo [X,1] Policarpo combina varios pasajes del NT: Col 1,23; 1 Co 15,58; 1 P 2,17; 3,8; 5,9; Jn 13,34; Rm 13,8.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando puedan hacer el bien, no lo posterguen, pues la limosna libera de la muerte (Tb. 12,9). Todos ustedes est\u00e9n sometidos los unos a los otros, teniendo una conducta irreprensible entre los paganos, para que por sus buenas obras (tambi\u00e9n) reciban la alabanza y el Se\u00f1or no sea blasfemado por causa de ustedes (ver 1 P 2,12). 3 Pero pobre de aquel por quien sea blasfemado el nombre del Se\u00f1or (ver Is 52,5). Ense\u00f1en, pues, a todos la sobriedad en la que viven ustedes mismos. (Sobriedad [sobrietas, s\u00bbphrosyn\u0160]: comprende tambi\u00e9n la salud espiritual, el sentido com\u00fan y la moderaci\u00f3n, junto con el control de los sentidos, la templanza y la castidad. Ver Rm 12,3; 1 Tm 2,9.15 [sophrosyne unida a la fe, caridad y santidad]. Ver asimismo Ignacio de Antioqu\u00eda, Ef. 10,3 [la une a la pureza].)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso de Valente<br \/>\n(De este presb\u00edtero s\u00f3lo conocemos aquello que nos dice Policarpo: arrastrado por la avaricia, el amor al dinero, se vio envuelto en una falta grave que le signific\u00f3 la destituci\u00f3n de su ministerio. Sobre la avaricia como una forma de idolatr\u00eda y una suerte de impureza, ver Ef 5,5; Col 3,5)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy muy apenado por Valente, que fue presb\u00edtero por alg\u00fan tiempo entre ustedes, (al ver) que ignora hasta tal punto el cargo que se le hab\u00eda dado. Por tanto, les advierto que se abstengan de la avaricia y que sean castos y veraces. Abst\u00e9nganse de todo mal. 2 Quien no se puede gobernar a s\u00ed mismo en esto, \u00bfc\u00f3mo puede ense\u00f1arlo a los otros? Si alguno no se abstiene de la avaricia, se dejar\u00e1 manchar por la idolatr\u00eda y ser\u00e1 contado entre los paganos que ignoran el juicio del Se\u00f1or (ver Jr 5,4). \u00bfO acaso ignoramos que los santos juzgaran al mundo, como lo ense\u00f1a Pablo? (ver 1 Co 6,2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo no o\u00ed ni vi nada semejante en ustedes, entre quienes trabaj\u00f3 el bienaventurado Pablo, ustedes que est\u00e1n al comienzo de su ep\u00edstola. (Estas palabras, de las que no tenemos el texto griego, son poco claras, y de dif\u00edcil explicaci\u00f3n. Se han presentado tres soluciones: 1) leer evangelio en vez de ep\u00edstola: los Filipenses son las primicias de la predicaci\u00f3n del evangelio en Grecia [ver Flp 4,15]; 2) a partir de 2 Co 3,2, comprender que los Filipenses fueron, desde el inicio, la carta de recomendaci\u00f3n de Pablo; 3) suponer una err\u00f3nea traducci\u00f3n del griego y leer: \u00abustedes fueron alabados por Pablo al inicio de la carta que \u00e9l les escribi\u00f3\u00bb [ver Flp 1,3-9].) De ustedes, en efecto, \u00e9l se glor\u00eda delante de todas las iglesias (ver 2 Ts 1,4), las \u00fanicas que entonces conoc\u00edan a Dios, puesto que nosotros todav\u00eda no lo conoc\u00edamos. (El evangelio fue predicado en Esmirna despu\u00e9s de la conversi\u00f3n de los Filipenses. La primera menci\u00f3n de Esmirna, en campo cristiano, la hallamos en Ap 2,8.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, pues, hermanos, estoy muy triste por \u00e9l y por su esposa, a ellos les conceda el Se\u00f1or la penitencia verdadera (ver 2 Tm 2,25). Ustedes sean sobrios, tambi\u00e9n en esto, y no los consideren como a enemigos (ver 2 Ts 3,15), sino que vuelvan a llamarlos como a miembros sufrientes y extraviados. Haciendo esto se construyen a s\u00ed mismos. (Id\u00e9ntica actitud hacia los pecadores manifiesta Ignacio de Antioqu\u00eda, Ef. 10,1-3. Sobre la Iglesia como cuerpo viviente que se construye por medio del crecimiento de cada uno de sus miembros, ver Ef 4,15-16; Col 2,19; Ignacio de Antioqu\u00eda, Esmir. 11.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recomendaciones finales<br \/>\nConf\u00edo en que est\u00e1n bien ejercitados en las santas Escrituras, y que nada ignoran. Yo, por mi parte, no tengo este don. Ahora (les digo), como esta dicho en las Escrituras: En\u00f3jense y no pequen, y que el sol no se ponga sobre su ira (Sal 4,5; Ef 4,26). Feliz quien se acuerda. Creo que sucede as\u00ed con ustedes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que Dios, el Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, y \u00e9l mismo, el pont\u00edfice eterno, el Hijo de Dios, Jesucristo (ver Hb 6,20; 7,13), los edifiquen en la fe y en la verdad, en toda mansedumbre, sin c\u00f3lera, en paciencia y en magnanimidad, en tolerancia y en castidad. Y les den parte en la herencia de sus santos (ver Col 12,12; Hch 8,21. Los santos son los cristianos. Se trata de un t\u00e9rmino heredado del AT [ver, por ejemplo, Ex 19,6], y que aparece con bastante frecuencia en el NT [ver 1 Co 6,1; 2 Co 1,1; Ef 2,19; 3,8; Flp 4,22]. Junto con hermanos, creyentes, disc\u00edpulos, se convertir\u00e1 en un nombre propio para designar a los cristianos [ver Ignacio de Antioqu\u00eda, Magn. 4,1].), y a nosotros con ustedes, y a todos los que est\u00e1n bajo el cielo, que creen en nuestro Se\u00f1or Jesucristo y en su Padre, que lo resucit\u00f3 de entre los muertos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oren por todos los santos. Oren tambi\u00e9n por los reyes, por las autoridades y los pr\u00edncipes, por los que los persiguen y los odian, y por los enemigos de la cruz (ver Mt 5,44; 1 Tm 2,2; Jn 15,16; 1 Tm 4,15; St 1,4; Col 2,10; Flp 3,18.); de modo que su fruto sea manifiesto para todos, y ustedes sean perfectos en \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un trozo de la primera carta a los Filipenses<br \/>\n(Del cap\u00edtulo 13 se conserva el texto griego merced a Eusebio de Ces\u00e1rea, HE III,36,14-15. P. N. Harrison, Polycarp&#8217;s two Epistles to the Philippians, Cambridge, 1936, separ\u00f3 todo este cap\u00edtulo 13, consider\u00e1ndolo una esquela de Policarpo respondiendo a una carta de los Filipenses. El resto de la actual ep\u00edstola [caps. 1-12.14] ser\u00eda una carta de consejo y exhortaci\u00f3n escrita mas tarde [seg\u00fan Harrison mucho m\u00e1s tarde]. Tendr\u00edamos, por tanto, dos ep\u00edstolas de Policarpo, las cuales habr\u00edan sido reunidas en una sola ya antes de Eusebio de Ces\u00e1rea. En la actualidad los especialistas aceptan la hip\u00f3tesis de Harrison, pero se\u00f1alan que la segunda carta [la \u00ablarga\u00bb] debe colocarse en una fecha muy pr\u00f3xima a la primera [la \u00abbreve\u00bb]).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ustedes e Ignacio me han escrito, para que si alguien va a Siria tambi\u00e9n lleve la carta de ustedes. Lo har\u00e9, si encuentro una ocasi\u00f3n favorable, sea yo mismo, sea aquel que enviar\u00e9 para que nos represente. (Ignacio de Antioqu\u00eda le hab\u00eda pedido a Policarpo que enviase un mensajero a Antioqu\u00eda, a fin de llevarles a los cristianos sus felicitaciones y anim\u00e1ndolos [ver Ep. a Policarpo 7,2; 8,1]. La comunidad de Filipos, seg\u00fan parece, les hab\u00eda escrito a los Antioquenos con id\u00e9ntica finalidad. Policarpo responde con esta primera carta.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conforme me lo pidieron, les mandamos las cartas de Ignacio, las que \u00e9l nos envi\u00f3 y todas las dem\u00e1s que tenemos entre nosotros. Ellas van unidas a la presente carta, y ustedes podr\u00e1n obtener gran provecho; porque ellas contienen fe, paciencia y toda edificaci\u00f3n relacionada con nuestro Se\u00f1or. H\u00e1gannos saber lo que sepan con certeza del mismo Ignacio y de sus compa\u00f1eros. (\u00abLes mandamos las cartas de Ignacio.\u00bb Esta frase parece indicar que, con mucha probabilidad, muy pronto se form\u00f3 un corpus de las cartas de Ignacio. Policarpo no ten\u00eda dificultad en reunir todas las ep\u00edstolas de Ignacio a las iglesias de Asia. Esto permite conjeturar que no formaba parte del corpus la carta a los Romanos, que ha sido transmitida de forma independiente. &#8211; Desde \u00abH\u00e1gannos saber&#8230;\u00bb el texto s\u00f3lo se conserva en lat\u00edn. \u00abIgnacio y sus compa\u00f1eros\u00bb es la traducci\u00f3n de \u00abqui cum eo sunt\u00bb).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despedida<br \/>\n(A partir de este cap\u00edtulo se retoma el texto, en su versi\u00f3n latina, de la segunda carta. Crescente no es el secretario de Policarpo, sino el portador de la carta [ver Ignacio de Antioqu\u00eda, Rom. 10,1; Filad. 11,2; Esmir. 12,1])\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Les escribo esto por Crescente, a quien recientemente les recomend\u00e9 y ahora (de nuevo) les recomiendo. Se ha conducido entre nosotros de forma irreprochable; y creo que lo har\u00e1 entre ustedes de la misma manera. Tambi\u00e9n les recomiendo su hermana, cuando ella llegue entre ustedes. Sean perfectos en el Se\u00f1or Jesucristo, y en su gracia con todos los suyos. Am\u00e9n. (Tambi\u00e9n se podr\u00eda traducir, esta \u00faltima frase, por \u00abComp\u00f3rtense bien en el Se\u00f1or Jesucristo\u00bb [Incolumes estote in domino Iesu Christo]).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente Biblioteca Electr\u00f3nica Cristiana.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Saludo Policarpo y los presb\u00edteros que est\u00e1n con \u00e9l, a la Iglesia de Dios que habita como extranjera en Filipos: que la misericordia y la paz les sean dadas en plenitud por Dios todopoderoso y Jesucristo nuestro Salvador. (Sobre el tema de la \u00abIglesia de Dios que habita como extranjera\u00bb [o peregrina; paroiken], ver Gn &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/policarpo-san-carta-a-los-filipenses\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPOLICARPO, SAN : CARTA A LOS FILIPENSES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26514","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26514","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26514"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26514\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26514"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26514"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26514"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}