{"id":26519,"date":"2016-02-05T17:53:25","date_gmt":"2016-02-05T22:53:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pedro-ponce-de-leon\/"},"modified":"2016-02-05T17:53:25","modified_gmt":"2016-02-05T22:53:25","slug":"pedro-ponce-de-leon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pedro-ponce-de-leon\/","title":{"rendered":"PEDRO PONCE DE LEON"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la historiograf\u00eda oficial, el monje benedictino espa\u00f1ol fray Pedro Ponce de Le\u00f3n (OSB), fue el primer educador de sordos conocido y documentado en el mundo, circunstancia que se dio gracias a labor de divulgaci\u00f3n y propaganda realizada por una serie de cronistas de su propia orden, la de San Benito, aunque el hecho en s\u00ed, a la vista de la documentaci\u00f3n actual, no es totalmente cierto pues en Espa\u00f1a se le anticip\u00f3 unos a\u00f1os antes el fraile jer\u00f3nimo Vicente de Santo Domingo.<br \/>\nFray Pedro Ponce de Le\u00f3n, nacido en Sahag\u00fan (Le\u00f3n), en una fecha indeterminada, pero cercana y anterior a 1508, tom\u00f3 el h\u00e1bito benedictino en el monasterio de aquella misma poblaci\u00f3n en noviembre de 1526, apareciendo su nombre citado por vez primera en las relaciones conventuales de dicho monasterio en 1531, lugar desde donde fue trasladado en 1533, por causas desconocidas, al monasterio de San Salvador en O\u00f1a, Burgos.<br \/>\nHombre sin estudios superiores, seg\u00fan un cronista contempor\u00e1neo, ejerc\u00eda en su monasterio la profesi\u00f3n de herbolario, si bien durante sus estancias en \u00e9l, pues durante tres periodos, 1534-1536, 1543-1545 y 1564-1566, desapareci\u00f3 del mismo, probablemente por traslados a otro monasterio o a alg\u00fan Priorato de la propia orden.<br \/>\nA su regreso a O\u00f1a en 1546, su nombre o su firma aparecen profusamente entre los documentos del monasterio, al ser nombrado \u201cProcurador de Causas\u201d en representaci\u00f3n del mismo, encargado de firmar los documentos de pr\u00e9stamos y arrendamiento, los contratos de trueques, cartas de arriendo o como promotor o testigo en los pleitos entablados entre el monasterio y los concejos campesinos cercanos. Dicho cargo legal consta documentado que ejerci\u00f3, sucesivamente, en 1548, 1549, 1550, 1553, 1556 y 1560.<br \/>\nEn medio de aquellos a\u00f1os, en 1546, Ponce de Le\u00f3n ejerci\u00f3 tambi\u00e9n el oficio de \u201cTeniente mayordomo\u201d del monasterio, firmando contratos de trueque o de arrendamientos, cargo que repiti\u00f3 en 1548, mientras que en 1555 fue nombrado miembro de la comisi\u00f3n para la reparaci\u00f3n de los hospitales de Santa Catalina, San L\u00e1zaro y San I\u00f1igo, todos ellos feudos del monasterio.<br \/>\nHacia los a\u00f1os 1548 o 1549, Ponce de Le\u00f3n se debi\u00f3 hacer cargo, en el propio monasterio de O\u00f1a, de dos muchachos sordos llamados respectivamente Francisco y Pedro de Tovar, hijos de los Marqueses de Berlanga y sobrinos de Pedro IV Fern\u00e1ndez de Velasco, Condestable de Castilla, con la intenci\u00f3n de hacerlos \u201chablar\u201d. Hecho que, al parecer, consigui\u00f3, aunque con muchos matices, de aceptar como buena la historia que aparece en el denominado \u201cTratado legal sobre los mudos\u201d, obra del Licenciado Lasso, concluida en O\u00f1a en 1550 y que actualmente se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid.<br \/>\nLogro que, al parecer, Ponce de Le\u00f3n hab\u00eda conseguido, seg\u00fan el Licenciado Lasso, tras \u201ccurar\u201d a los muchachos, primero, de una vieja \u201cenfermedad\u201d que ambos ten\u00edan en la garganta, se supone que mediante un tratamiento basado en el uso de determinadas hierbas, ense\u00f1\u00e1ndoles despu\u00e9s a hablar \u201cen cierta forma\u201d, a leer y a escribir, esper\u00e1ndose de Pedro Ponce de Le\u00f3n en aquellos d\u00edas que consiguiera curarles igualmente el o\u00eddo, curaci\u00f3n que, seg\u00fan todos los indicios, no logr\u00f3. Tras lo cual, prohibi\u00f3 a sus disc\u00edpulos el uso de la lengua de se\u00f1as, el lenguaje propio de los sordos, motivo por el que se le considera como el inventor del m\u00e9todo oral puro en la ense\u00f1anza del sordo.<br \/>\nEn 1576, Ponce de Le\u00f3n explica en una escritura p\u00fablica que pose\u00eda una importante suma de dinero de \u00edndole personal, proveniente, seg\u00fan \u00e9l, de sus \u201cahorros\u201d, de \u201cmercedes\u201d y \u201climosnas\u201d que hab\u00eda recibido, y de \u201cbienes de disc\u00edpulos que he tenido\u201d, el \u00faltimo de los cuales, Pedro de Tovar o Velasco, hab\u00eda muerto a finales de 1571 o en los principios del a\u00f1o siguiente, capital que dedic\u00f3 a partir de entonces, con la debida autorizaci\u00f3n verbal de sus superiores, a la actividad de \u201cpr\u00e9stamos\u201d que ten\u00edan como destinatarios tanto los concejos municipales locales como personas particulares, bajo un inter\u00e9s sobre el 7%, origen de su gran fortuna personal.<br \/>\nDos a\u00f1os m\u00e1s tarde, Ponce de Le\u00f3n justific\u00f3 de nuevo sus beneficios econ\u00f3micos al fundar con ellos una Capellan\u00eda, cuyos intereses deber\u00edan servir a su muerte para cubrir el pago ciertas misas semanales encaminadas a la eterna salvaci\u00f3n de su alma. Actividad lucrativa como prestamista que llev\u00f3 a cabo, personalmente, hasta 1580, momento en que, ya muy mayor, otorg\u00f3 poderes a un vecino de O\u00f1a, para que la continuara en su nombre. En 1582, en un cap\u00edtulo privado del monasterio, se le autoriz\u00f3 oficialmente a continuar su actividad como prestamista, autorizaci\u00f3n que se reitera y se extiende a sus hermanos en religi\u00f3n del mismo monasterio en un cap\u00edtulo general al a\u00f1o siguiente.<br \/>\nAl fallecer Ponce de Le\u00f3n en O\u00f1a (Burgos) a finales de agosto de 1584, todo aquel dinero acumulado pas\u00f3 a figurar, mediante una escritura testamentaria, como rentas del monasterio de O\u00f1a, encaminadas a dotar, en primer lugar, la Capellan\u00eda escriturada en 1578, dejando tambi\u00e9n una importante cantidad de dinero en rentas para la farmacia o para pago del m\u00e9dico del monasterio, encargado en su caso de cuidar a los monjes ancianos y enfermos.<br \/>\nSin embargo, no consta que dejara en su testamento nada para ayudar a los sordos pobres o para crear una escuela para ellos, pag\u00e1ndose a un maestro especializado. Rentas que siguieron produciendo intereses hasta la invasi\u00f3n napole\u00f3nica de Espa\u00f1a en 1808, momento a partir del cual se perdieron definitivamente.<br \/>\nUna de las muchas tradiciones de los cronistas benedictinos, es la que afirma que fray Pedro Ponce de Le\u00f3n consigui\u00f3 educar a unos cuantos alumnos sordos m\u00e1s, hijos todos ellos de la nobleza castellana o, en alg\u00fan caso puntual, aragonesa.<br \/>\nAunque, estudiados en la actualidad algunos de los personajes que de com\u00fan se le atribuyen, se observa que no pudieron ser sus disc\u00edpulos por los m\u00e1s diversos y variados motivos, o que dichos personajes existieron \u00fanicamente en la imaginaci\u00f3n de los cronistas de su Orden, que los confundieron mezclando sus parentescos, o duplic\u00e1ndolos en n\u00famero y cuando algunos de ellos en realidad eran personas oyentes.<br \/>\nDel mismo modo que en la actualidad no existe obra pedag\u00f3gica escrita de Pedro Ponce de Le\u00f3n, salvo un reducido folio incompleto que se conserva en el Archivo Hist\u00f3rico Nacional de Madrid, donde explica su sistema. Explicaci\u00f3n que se reduce a describir un alfabeto bimanual de su invenci\u00f3n muy primitivo y que, con la l\u00f3gica evoluci\u00f3n, es similar al actualmente usado por los sordos ingleses, basado en la idea de la \u201cmano musical\u201d, original del italiano Guido de Arezzo, mediante la cual se entonaba el \u201ccanto llano\u201d o gregoriano, explicando de paso como se deber\u00eda ense\u00f1ar a un sordo a \u201cescribir\u201d, con la esperanza puesta en que, al final, \u00e9ste entender\u00eda, por s\u00ed mismo y sin m\u00e1s ayuda, el significado de las palabras trazadas sobre el papel, m\u00e9todo en realidad muy antiguo, pues hay noticias jur\u00eddicas de que ya se hab\u00eda utilizado con \u00e9xito en Italia, cuando menos, dos siglos antes que lo volviera a reutilizar Pedro Ponce de Le\u00f3n.<br \/>\nResumiendo: Pedro Ponce de Le\u00f3n fue una realidad hist\u00f3rica, es cierto; su invento pedag\u00f3gico \u2013el uso de la mano para mostrar las letras-, de puro sencillo, fue realmente genial; pero -a causa principal de la notoriedad social de la familia de sus alumnos y por los propios cronistas de la orden benedictina de los siglos XVI y XVII, aumentado en los siglos XVIII y XX- le han convertido en un mito medi\u00e1tico, pues ni invent\u00f3 m\u00e9todo propiamente original, ni ense\u00f1\u00f3 a hablar fon\u00e9ticamente; s\u00f3lo \u2013lo que no es poco, hay que reconocerlo- ense\u00f1\u00f3 a leer y escribir a, al menos, un sordo notorio y probablemente postlocutivo, Pedro de Tovar o Velasco.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Libros recomendados: Historia de la Educaci\u00f3n de los sordos en Espa\u00f1a y su influencia en Europa y Am\u00e9rica \/ Antonio Gasc\u00f3n Ricao y Jos\u00e9 Gabriel Storch de Gracia y Asensio. Editorial Universitaria Ram\u00f3n Areces, Madrid 2004 (ISBN 84-8004-671-6), passim \/\/ Fray Pedro Ponce de Le\u00f3n, el mito medi\u00e1tico (Los mitos antiguos sobre la educaci\u00f3n de los sordos en Espa\u00f1a) \/ Antonio Gasc\u00f3n Ricao y Jos\u00e9 Gabriel Storch de Gracia y Asensio. Editorial Universitaria Ram\u00f3n Areces, Madrid 2006, passim.<br \/>\nAutores del texto: Antonio Gasc\u00f3n Ricao y Jos\u00e9 Gabriel Storch de Gracia y Asensio\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan la historiograf\u00eda oficial, el monje benedictino espa\u00f1ol fray Pedro Ponce de Le\u00f3n (OSB), fue el primer educador de sordos conocido y documentado en el mundo, circunstancia que se dio gracias a labor de divulgaci\u00f3n y propaganda realizada por una serie de cronistas de su propia orden, la de San Benito, aunque el hecho en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pedro-ponce-de-leon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPEDRO PONCE DE LEON\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26519","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26519","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26519"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26519\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26519"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26519"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26519"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}