{"id":26523,"date":"2016-02-05T17:53:33","date_gmt":"2016-02-05T22:53:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/indulgencia-de-la-porciuncula\/"},"modified":"2016-02-05T17:53:33","modified_gmt":"2016-02-05T22:53:33","slug":"indulgencia-de-la-porciuncula","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/indulgencia-de-la-porciuncula\/","title":{"rendered":"INDULGENCIA DE LA PORCIUNCULA"},"content":{"rendered":"<p>\n      El 1\u00ba de agosto, d\u00eda en el que se conmemora la milagrosa liberaci\u00f3n del ap\u00f3stol san Pedro de la prisi\u00f3n en la que hab\u00eda sido puesto por orden de Herodes (San Pedro ad Vincula), despu\u00e9s de mediod\u00eda, se puede ganar hasta ma\u00f1ana la gran Indulgencia de la Porci\u00fancula, extraordinario privilegio franciscano, la narraci\u00f3n de cuyo origen copiamos a continuaci\u00f3n, sacada de un precioso manual de los Terciarios ser\u00e1ficos editado en Lima en 1958 por orden del arzobispo franciscano Fray Juan Land\u00e1zuri (m\u00e1s tarde cardenal).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta precios\u00edsima indulgencia, concedida por el mismo Jesucristo en persona a nuestro Ser\u00e1fico Padre San Francisco, reconocida y confirmada por la Iglesia, merced a los grandiosos portentos operados en su favor, se gana en todos los templos franciscanos, el d\u00eda 2 de agosto, se\u00f1alado tambi\u00e9n por el mismo Jesucristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aqu\u00ed su historia en compendio. Una de las cosas que m\u00e1s aflig\u00edan al Padre San francisco durante su vida en este mundo, la constitu\u00edan las ofensas que se hac\u00edan a Dios con tantos pecados y la perdici\u00f3n eterna de tantas almas que los comet\u00edan. Una noche de 1216, en que m\u00e1s abundaba en estos sentimientos (por lo cual se encontraba angustiad\u00edsimo), se le apareci\u00f3 un \u00c1ngel de parte de Dios, d\u00e1ndole orden para que fuese a la peque\u00f1a iglesia (porziuncola chiesa) que \u00e9l hab\u00eda reparado en honra de la Reina de los \u00c1ngeles. Al llegar all\u00ed, entre viv\u00edsimos resplandores de gloria y majestad y multitud de \u00e1ngeles y serafines que llenaban el templo, vio a Jesucristo, vivo y glorios\u00edsimo, y a su divina Madre la dulc\u00edsima Virgen Mar\u00eda. Ext\u00e1tico y fuera de s\u00ed San Francisco cay\u00f3 en tierra y, as\u00ed postrado, oy\u00f3 la voz de Jes\u00fas que le dec\u00eda: \u201cPues tantas son tus l\u00e1grimas y afanes por la salvaci\u00f3n de las almas, p\u00eddeme, Francisco, lo que quieras\u201d. Replic\u00f3 Francisco: \u201c\u00a1Se\u00f1or y dios Alt\u00edsimo!, yo, miserable pecador, os suplico, por intercesi\u00f3n de vuestra Sant\u00edsima Madre, que conced\u00e1is la gracia de que todos los que vengan confesados a esta iglesia alcancen perd\u00f3n e indulgencia de todos sus pecados y queden en vuestra presencia lo mismo que quedaron despu\u00e9s de recibir el santo bautismo\u201d. Respondi\u00f3 la voz divina: \u201cMucho pides, Francisco, pero por ruegos de mi Madre, a quien has puesto por intercesora, te concedo esa gracia. Acude a mi Vicario en la tierra para que te la confirme\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco se present\u00f3 al Papa, que lo era entonces Honorio III, y, con sencillez y humildad, le dijo: \u201cSant\u00edsimo Padre, vengo a solicitar una indulgencia plen\u00edsima para todos los pecadores que, habi\u00e9ndose confesado, vengan a visitar la iglesia que yo he reparado\u201d. D\u00edjole el Papa: \u201cNo es costumbre conceder una indulgencia tan grande a tan poca cosa; pero, dime \u2013a\u00f1adi\u00f3\u2013, \u00bfcu\u00e1ntos a\u00f1os quieres que dure esta gracia?\u201d. Replic\u00f3 San Francisco: \u201cPadre Santo, yo no pido a\u00f1os sino almas, y no soy yo, sino mi Se\u00f1or Jesucristo quien lo quiere\u201d. Al o\u00edr esto el Papa Honorio se sinti\u00f3 interiormente movido por Dios y dijo por tres veces: \u201cMe place, me place, me place conceder esta gracia\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Faltaba determinar el d\u00eda en que se hab\u00eda de ganar este jubileo tan extraordinario, y vencer las dificultades que pon\u00edan los cardenales diciendo que esta indulgencia y jubileo, sin ninguna carga de ayunos, limosnas ni otras obras determinadas, menoscabar\u00eda los de Roma, Jerusal\u00e9n, Santiago y otros que suele conceder la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Francisco continuaba rogando a Dios y haciendo penitencia; hasta lleg\u00f3 a arrojarse desnudo, en el rigor del invierno, en un espinoso zarzal, ensangrent\u00e1ndose todo su cuerpo. Al instante el zarzal se visti\u00f3 de verdor y brot\u00f3 frescas y fragantes rosas, unas blancas y otras encarnadas. Adem\u00e1s, una luz inefable sobre la engalanada zarza y multitud de \u00e1ngeles convidaban a San Francisco con melodiosos c\u00e1nticos para que fuese otra vez a la iglesia de la Porci\u00fancula. San francisco cogi\u00f3 del florido zarzal doce rosas blancas y doce encarnadas, todas muy hermosas, pas\u00f3 con ellas la senda deslumbradora del monte, que todo parec\u00eda arder sin consumirse, entr\u00f3 en la iglesia y, delante de Jesucristo y de la divina Madre, que le aguardaban como la vez primera, cay\u00f3 de rodillas y fij\u00f3 su pensamiento en la indulgencia, oyendo estas palabras: \u201cPor los ruegos de mi Madre te conced\u00ed, Francisco, la gran Indulgencia, y para ganarla, sea el d\u00eda en que mi ap\u00f3stol Pedro, encarcelado por Herodes, se libr\u00f3 milagrosamente de las cadenas. Ll\u00e9vale a mi Vicario esas rosas que has tomado de la zarza, en testimonio de lo que has visto y o\u00eddo. Yo mover\u00e9 su coraz\u00f3n y cumplir\u00e9 tu deseo\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Francisco fue a Roma, llevando las rosas consigo y acompa\u00f1ado de cuatro compa\u00f1eros que hab\u00edan sido testigos de la visi\u00f3n, y obtuvo la confirmaci\u00f3n de la indulgencia para el 1\u00ba de agosto, desde las v\u00edsperas de ese d\u00eda hasta la puesta del sol del siguiente 2 de agosto, seg\u00fan el mismo Jesucristo nuestro Se\u00f1or se lo hab\u00eda concedido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos milagros se obraron despu\u00e9s, a favor de la autenticidad de esta indulgencia, entre otros el haber manifestado el Se\u00f1or cu\u00e1n hermosas sal\u00edan de los templos franciscanos las almas que hab\u00edan entrado manchadas, y cu\u00e1ntas sal\u00edan muy gloriosas del Purgatorio por las visitas que por ellas se hac\u00edan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es de extra\u00f1ar, pues, que en dicho d\u00eda se observe un movimiento de piedad y fervor en el cristianismo, que s\u00f3lo con el de Cuaresma, en tiempo de Semana Santa, se puede comprara, pues no s\u00f3lo los simples fieles, sino que tambi\u00e9n los religiosos, los sacerdotes, los obispos, los arzobispos, los cardenales y hasta los mismos Soberanos Pont\u00edfices, han acostumbrado ir a las iglesias franciscanas en este d\u00eda, entrar y salir de ellas, y ganar as\u00ed tantas veces el jubileo como visitas se practican*.\n<\/p>\n<ul>\n<li> De acuerdo con las nuevas normas de las Indulgencias de Pablo VI, desaparecidas las concesiones toties quoties, la indulgencia plenaria se ganauna tantum cada d\u00eda (21. \u00a7 1 ).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nCondiciones para ganar la Indulgencia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.- Hacer una buena y dolorosa confesi\u00f3n, a no ser que la persona que quiera ganarla se confiese cada ocho o quince d\u00edas, pero todos deben estar arrepentidos, en el acto de ganar la indulgencia, de todos sus pecados, hasta de los veniales. Puede hacerse ocho d\u00edas antes o dentro de los siete d\u00edas siguientes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.- Es indispensable comulgar el d\u00eda 1\u00ba de agosto o el d\u00eda 2 de agosto o dentro de los siete d\u00edas siguientes. Tanto la confesi\u00f3n como la comuni\u00f3n pueden hacerse en cualquier iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.- Visitar en el dicho d\u00eda entre el mediod\u00eda del 1\u00ba de agosto y el crep\u00fasculo del 2 de agosto una iglesia franciscana con intenci\u00f3n de ganar la indulgencia, rogando a este fin por las intenciones del Romano Pont\u00edfice (se recomienda la estaci\u00f3n del Sant\u00edsimo, a saber: seis Pater, Ave y Gloriapatris). Es muy recomendable hacer una piadosa meditaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para comodidad de todos, ponemos aqu\u00ed la siguiente\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oraci\u00f3n para ganar la Indulgencia de la Porci\u00fancula\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Dios y Se\u00f1or m\u00edo!, yo creo que est\u00e1is realmente presente en este santo templo; os adoro con toda la sumisi\u00f3n de mi alma; me arrepiento, Se\u00f1or, de todos mis pecados y propongo la enmienda; os suplico, Dios m\u00edo, me conced\u00e1is la gracia de ganar la santa indulgencia que Vos mismo concedisteis a vuestro siervo el humilde San Francisco, y que aplico por m\u00ed mismo o por\u2026 (aqu\u00ed se dice el nombre del alma de alg\u00fan difunto por la que se quiere lucrar). A este fin os ruego, por las intenciones del Romano Pont\u00edfice, por la exaltaci\u00f3n de la Santa Iglesia, por la paz de los gobiernos cristianos y por la conversi\u00f3n de todos los pobres y desgraciados pecadores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y Vos, oh Reina de los \u00c1ngeles, interceded por m\u00ed, supliendo, con vuestra poderosa mediaci\u00f3n, mis defectos en esta plegaria. Amant\u00edsimo protector de todas las almas, bendit\u00edsimo San Jos\u00e9, amparadme con vuestra protecci\u00f3n. \u00c1ngel de mi guarda, acompa\u00f1adme en este santo ejercicio. Ser\u00e1fico y glorioso Padre San Francisco y todos los \u00c1ngeles y Bienaventurados, interceded por m\u00ed. Am\u00e9n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seis Padrenuestros, Avemar\u00edas y Gloriapatris a la intenci\u00f3n del Papa.Nota.- Si el alma del difunto por la que se ha ofrecido la indulgencia ya goza de la gloria, se recomienda formar la intenci\u00f3n de que valga condicionalmente para el alma que m\u00e1s lo necesite o que sea m\u00e1s del agrado de la Reina de los \u00c1ngeles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Rodolfo Vargas Rubio<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Enlaces relacionados<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ul>\n<li> Indulgencias<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Antecedentes veterotestamentarios de las Indulgencias<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Indulgencias apost\u00f3licas<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Indulgencias medievales<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Preparaci\u00f3n paulina de las Indulgencias<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Expresiones de los concilios del segundo milenio sobre las Indulgencias<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Indulto pontificio<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Purgatorio<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Purgatorio de San Patricio<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Purgatorio e Indulgencias<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Purgatorio en la doctrina cat\u00f3lica<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Purgatorio en la doctrina del Concilio de Trento<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Purgatorio en las Iglesias Nestoriana y Monofisista<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Purgatorio en las liturgias orientales<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Purgatorio y oposicion de la Iglesia Greco Rusa<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Purgatorio y los Padres occidentales<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Purgatorio y Padres orientales<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Purgatorio y oposicion Protestante<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Hay un purgatorio, hay indulgencias. Cristo Purificador instituye, a trav\u00e9s de su Iglesia, las Indulgencias [1]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Bertrand de Margerie S.J.<\/li>\n<\/ul>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 1\u00ba de agosto, d\u00eda en el que se conmemora la milagrosa liberaci\u00f3n del ap\u00f3stol san Pedro de la prisi\u00f3n en la que hab\u00eda sido puesto por orden de Herodes (San Pedro ad Vincula), despu\u00e9s de mediod\u00eda, se puede ganar hasta ma\u00f1ana la gran Indulgencia de la Porci\u00fancula, extraordinario privilegio franciscano, la narraci\u00f3n de cuyo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/indulgencia-de-la-porciuncula\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abINDULGENCIA DE LA PORCIUNCULA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26523","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26523","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26523"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26523\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26523"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26523"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26523"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}