{"id":26537,"date":"2016-02-05T17:54:03","date_gmt":"2016-02-05T22:54:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/predestinacionismo\/"},"modified":"2016-02-05T17:54:03","modified_gmt":"2016-02-05T22:54:03","slug":"predestinacionismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/predestinacionismo\/","title":{"rendered":"PREDESTINACIONISMO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEs una herej\u00eda que aparece con cierta frecuencia en el curso de los siglos y que reduce la salvaci\u00f3n eterna del elegido  as\u00ed como la eterna condenaci\u00f3n del r\u00e9probo a una \u00fanica causa, la voluntad soberana de Dios y por ello excluye la libre cooperaci\u00f3n del hombre como factor secundario en la consecuci\u00f3n de un futuro feliz o infeliz en la vida por venir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Car\u00e1cter y origen<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 La obra \u00abPr\u00e6destinatus\u00bb<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 L\u00facido y Gotescalco<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 La Reforma<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Fuentes<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Car\u00e1cter y origen<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La esencia del Predestinacionismo her\u00e9tico puede expresarse en las siguientes dos proposiciones fundamentales que tiene entre si la relaci\u00f3n de causa y efecto:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tLa absoluta voluntad de Dios es la \u00fanica causa de la salvaci\u00f3n o condenaci\u00f3n de los individuos, sin tener en cuenta los m\u00e9ritos o dem\u00e9ritos;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tRespecto a los elegidos, niega la libertad de la voluntad bajo la influencia de la gracia eficaz mientras que pone al r\u00e9probo bajo la necesidad de cometer pecado como consecuencia de la ausencia de la gracia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sistema en sus l\u00edneas generales puede ser descrito de la siguiente manera: la cuesti\u00f3n de por qu\u00e9 algunos se salvan mientras otros se condenan solo puede ser contestada asumiendo un decreto eterno, absoluto e inmutable de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La salvaci\u00f3n de los elegidos y la condenaci\u00f3n de los r\u00e9probos son simplemente el efecto de un decreto divino incondicional.  Pero si los que est\u00e1n predestinados para la vida eterna llegan a este fin con necesidad metaf\u00edsica y solo esa necesidad puede garantizar el cumplimiento actual de la voluntad divina, Dios debe darles durante su vida gracias eficaces de tal naturaleza que la posibilidad de resistencia se excluye sistem\u00e1ticamente, mientras por otra parte, la voluntad, bajo la influencia de la gracia es llevada sin renuencia  a hacer lo que es correcto y es obligada a perseverar en el curso de lo correcto hasta la hora de la muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero desde toda la eternidad  Dios ha emitido un decreto no menos absoluto por el que ha predestinado positivamente a los no elegidos a los tormentos eternos. Dios puede realizar este designio solamente negando a los r\u00e9probos las gracias irresistiblemente eficaces e impeliendo a su voluntad a pecar continuamente, llev\u00e1ndoles as\u00ed lenta pero seguramente a la condenaci\u00f3n eterna. Puesto que solo se debe a la voluntad de Dios que el cielo est\u00e9 lleno de santos, sin tener en cuenta sus m\u00e9ritos, tambi\u00e9n se debe a la misma voluntad de Dios  que el infierno est\u00e9 lleno de r\u00e9probos, sin tener en cuenta  sus pecados pre-vistos y sus dem\u00e9ritos y tal como solo Dios ha destinado positiva, eterna y absolutamente para este triste lote<br \/>\nEn todo caso, el pecado  es el medio m\u00e1s eficaz de llevar infaliblemente al infierno, con alguna apariencia de justicia, a los que ha predestinado positivamente para la reprobaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su desarrollo posterior, el Predestinacionismo admite una forma m\u00e1s dura y otra m\u00e1s suave seg\u00fan que sus seguidores insistan exclusivamente en que la voluntad salv\u00edfica de Dios  deja en un segundo plano la reprobaci\u00f3n positiva o trata de ocultar bajo una fraseolog\u00eda piadosa lo que es m\u00e1s ofensivo de esta doctrina, es decir, la supuesta relaci\u00f3n de Dios hacia el pecado. Y sin embargo, este elemento forma la piedra angular de todo el sistema, porque la pregunta m\u00e1s importante de todas es: \u00bfPuede Dios,  el totalmente justo, predestinar a alguien positiva y absolutamente al infierno? \u00bfPuede, el totalmente santo, incitar y forzar a alguien al pecado con la intenci\u00f3n de enviarle a la condenaci\u00f3n eterna? La negaci\u00f3n de la voluntad salv\u00edfica universal de Dios y la restricci\u00f3n de los m\u00e9ritos de la pasi\u00f3n de Cristo a los elegidos son las consecuencias naturales de4 los principios fundamentales de esta herej\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia del dogma muestra que el origen del Predestinacionismo her\u00e9tico se puede rastrar en la falta de entendimiento y mala interpretaci\u00f3n de los puntos de vista de S. Agust\u00edn  sobre la elecci\u00f3n y reprobaci\u00f3n eternas. Pero solo tras la muerte de este gran doctor de la Iglesia (430) surgi\u00f3 esta herej\u00eda  en la Iglesia occidental, mientras que la oriental qued\u00f3 notablemente libre de estas extravagancias.<br \/>\nComenzando desde el autor an\u00f3nimo de la segunda parta del llamado \u201c\u00bbPr\u00e6destinatus\u00bb (ver abajo) hasta Calvino, encontramos que todos los seguidores de esta herej\u00eda se han refugiado detr\u00e1s del s\u00f3lido escudo del Agustinismo. La pregunta a la que hay que contestar ahora es: \u00bfEnse\u00f1\u00f3 S. Agust\u00edn esta herej\u00eda? No queremos discutir que S. Agust\u00edn, en sus \u00faltimos d\u00edas,  cay\u00f3 v\u00edctima de in rigorismo creciente que puede explicarse sicol\u00f3gicamente por el hecho de que  fuera llamado a ser el campe\u00f3n de la gracia cristiana contra los errores del Pelagianismo y Semipelagianismo.<br \/>\nDe lo que se trata es si \u00e9l, para establecer la predestinaci\u00f3n del justo, cedi\u00f3 en su postura anterior y se refugi\u00f3 en la llamada \u201cgracia irresistible\u201d (gratia irresistibilis)  que en el justo  y en los que perseveran destruye la libre voluntad. No solo los historiadores Protestantes del dogma (como Harnack), sino tambi\u00e9n unos pocos estudiosos cat\u00f3licos (Rottmanner, Kolb) mucho m\u00e1s tarde, han pensado Heber encontrado en sus obras indicaciones evidentes de tan extra\u00f1a postura. Pero entre loa mayor\u00eda de los estudiosos de S. Agust\u00edn va ganando terreno la convicci\u00f3n de que  el doctor africano  nunca a lo largo de su vide, ni poco antes de su muerte, abraz\u00f3 esta peligrosa postura sobre al gracia que el Jansenismo  reclama haber heredado de S. Agust\u00edn. Hasta el protestante E.F.K. M\u00fcller enfatiza  el hecho de que S. Agust\u00edn, respecto a la libertad de la voluntad en todas las condiciones de la vida, \u201cnunca renunci\u00f3 su repudio del Maniqueismo, situaci\u00f3n que le hab\u00eda causado una lucha tan severa\u201d (Realencyk. f\u00fcr prot. Theologie, Leipzig, 1904, XV, 590).<br \/>\nEl \u00fanico pasaje ambiguo que contiene las expresiones \u201cinevitable y invencible\u201d (De corrept. et gratia XII, xxxviii: indeclinabiliter et insuperabiliter) no se refiere, como se ve claramente por el contexto, a la gracia divina sino a la d\u00e9bil voluntad que por medio de la gracia se convierte en invulnerable contra las tentaciones, hasta el punto  de ser inconquistable, sin, empero, perder por ello su libertad natural.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros pasajes dif\u00edciles pueden ser explicados igualmente teniendo en cuenta los principios generales fundamentales de la ense\u00f1anza del santo y especialmente por el contexto y la conexi\u00f3n l\u00f3gica de sus pensamientos (J. Mausbach, \u00abDie Ethik des hl. Augustinus\u00bb, LI, 25 ss.; Freiburg, 1909). De ah\u00ed que, cuando hacia el final de su vida escribi\u00f3 sus \u201cRetractaciones\u201d, no toc\u00f3 nada sobre este tema, porque no ten\u00eda raz\u00f3n alguna para hacerlo. Pero en la relaci\u00f3n de Dios con el pecado, nada hab\u00eda m\u00e1s lejano a los  pensamientos del gran doctor que la idea de que el M\u00e1s Santo pudiera en modo alguno por raz\u00f3n alguna forzar la voluntad humana para que cometiera pecado<br \/>\nEs verdad que Dios pre-ve el pecado, pero el no lo quiere; porque el debe necesariamente odiarlo. S. Agust\u00edn traza una distinci\u00f3n clar\u00edsima entre pr\u0153scire y pr\u0153destinare, y para \u00e9l el conocimiento previo infalible del pecado no es en absoluto sin\u00f3nimo de necesidad de predestinaci\u00f3n al pecado. As\u00ed, dice que la ca\u00edda de Ad\u00e1n (De corrept. et gratia, 12, 37), \u00abDeo quidem pr\u00e6sciente, quid esset Adam facturus injuste; pr\u00e6sciente tamen, non ad hoc cogente\u00bb (cf. Mausbach, ibid. 208 ss.). La cuesti\u00f3n de si S. Agust\u00edn asumi\u00f3 y hasta que punto lo hizo, en relaci\u00f3n al predestinaci\u00f3n absoluta de los elegidos, y que se conoci\u00f3 despu\u00e9s como reprobaci\u00f3n negativa de los condenados, es muy distinta de la pregunta que hemos hecho aqu\u00ed y nada tiene que ver con el Predestinacionismo her\u00e9tico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>La obra \u00abPr\u00e6destinatus\u00bb<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la obra de un autor an\u00f3nimo  del siglo quinto se prueba que los Pelagianos despu\u00e9s e ser condenados por la Iglesia tuvieron gran inter\u00e9s en exagerar hasta las \u00faltimas consecuencias her\u00e9ticas las ideas de S. Agust\u00edn que pod\u00edan ser f\u00e1cilmente mal entendidas,  y con las que pod\u00edan, bajo la m\u00e1scara de ortodoxia combatir m\u00e1s efectivamente no solamente el ultra-Agustinismo sino tambi\u00e9n toda la doctrina cat\u00f3lica sobre la gracia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obra, editada por Sirmond por primera vez en Par\u00eds 1643 bajo el t\u00edtulo de \u00abPr\u00e6destinatus\u00bb (P.L., LIII, 579 ss.), est\u00e1 dividida en tres partes. La primera contiene un cat\u00e1logo de noventa herej\u00edas (desde Sim\u00f3n el Mago a la H\u00e6resis Pr\u00e6destinatorum) y no es otra cosa que un plagio descarado de la obra de S. \u00abDe H\u00e6resibus\u00bb originas \u00fanicamente en los pasajes en los que e4l escritor toca experiencias personales y tradiciones romanas locales (A. Faure, \u00abDie Widerlegung der H\u00e4retiker im I. Buch des Pr\u00e6destinatus\u00bb, Leipzig, 1903).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda parte es , seg\u00fan dice el autor del libro, un tratado que circul\u00f3, falsamente, bajo el nombre de Agust\u00edn  y que cayo en sus manos; este tratado, en forma de pol\u00e9mica violenta contra los pelagianos presenta posturas ultra-agustinianas sobre la predestinaci\u00f3n  y as\u00ed  da una oportuna bienvenida a Pelagio para atacar tanto las exageraciones del Pseudo-Agust\u00edn como la doctrina cat\u00f3lica sobre la gracia del verdadero Agust\u00edn. De hecho esta oportunidad favorable es aprovechada por el autor en la tercera y \u00faltima parte, donde revela su verdadero prop\u00f3sito. Adhiri\u00e9ndose al texto de la segunda parte sutilmente trata de refutar no solo el Predestinacionismo sino tambi\u00e9n (y este el punto principal) la doctrina de S. Agust\u00edn sobre la gracia, aunque por  mantener las apariencias y para protegerse de ataques, condena nominalmente al Pelagianismo en cuatro anatemas (P.L., LIII, 665).Toda la dem\u00e1s literatura sobre esta compilaci\u00f3n de calidad inferior puede considerarse ahora superada por la obre de obsoleta Schubert, \u00abDer sog. Pr\u00e6destinatus, ein Beitrag zur Geschichte des Pelagianismus\u00bb (Leipzig, 1903). Pero ni siquiera hace falta la opini\u00f3n de Schubert de que todo el pseudo-Agust\u00edn producido en la segunda parte no es otra cosa que una falsificaci\u00f3n bastante mala del mismo Pelagio que se invent\u00f3 un hombre de paja para poder contradecirlo m\u00e1s f\u00e1cilmente. Pero no puede haber duda respecto al significado, el esp\u00edritu, al prop\u00f3sito de esta maniobra. Se trata de una h\u00e1bil defensa del Pelagianismo contra la doctrina de la gracia que ense\u00f1\u00f3 S. Agust\u00edn.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como la autor\u00eda punta m\u00e1s hacia Roma que al sur de las Galias (quiz\u00e1s Arnobio el Joven). Esta obra, escrita probablemente hacia el 440 d.C. eman\u00f3 del grupo de pelagianos muy \u00edntimamente relacionados con Juli\u00e1n de Eclana. No es imposible que un amigo de Juli\u00e1n que viviera en Roma concibiera la esperanza de que empapa se mostrara m\u00e1s favorable a Pelagianismo por medio de esta obra.\n<\/p>\n<h3>L\u00facido y Gotescalco<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia mitad del siglo quinto Lucido, un sacerdote galo, defendi\u00f3 la forma m\u00e1s dura de Predestinacionismo. Nada se sabe de otros aspectos de su vida. Seg\u00fan su forma de verlo, Dios positiva y absolutamente predestin\u00f3 a algunos hombres a la muerte eterna y a otros a la vida eterna, de manera que \u00e9stos \u00faltimos  no tienen que hacer nada  para asegurarse la salvaci\u00f3n eterna, puesto que la gracia divina les lleva a su destino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como los no-elegidos est\u00e1n destinados al infierno, Cristo no muri\u00f3 por ellos. Cuando Fausto, obispo de Riez, orden\u00f3 a Lucido que se retractara, abandon\u00f3 sus escandalosas proposiciones y hasta se lo comunic\u00f3 al s\u00ednodo provincial de Arl\u00e9s (ca. 473)  que se hab\u00eda sometido. (cf. Mansi, \u00abConcil. Collect.\u201d VII, 1010).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece que en medio siglo la herej\u00eda del Predestinacionismo hab\u00eda desparecido completamente en la Galia, puesto que el segundo concilio de Orange (529) aunque condena solemnemente esta herej\u00eda , aun habla hipot\u00e9ticamente de sus seguidores; \u00absi sunt, qui tantum malum credere velint\u00bb (cf. Denzinger, \u00abEnchirid.\u00bb, 10\u00aa ed., Freiburg, 1908, n. 200). La herej\u00eda no volvi\u00f3 a aparecer hasta  el siglo noveno, cuando Gotescalco de Orbais, apelando a S. Agust\u00edn, provoc\u00f3 un alarga y animada disputa sobre la predestinaci\u00f3n, que afect\u00f3 a todo el Imperio Franco. R\u00e1bano Mauro (alrededor de 840) escribi\u00f3 una refutaci\u00f3n de las ense\u00f1anzas de Gotescalco y resumi\u00f3 claramente en la siguiente proposici\u00f3n (P.L., CXII, 1530 ss.): puesto que los elegidos, predestinados por la presciencia divina y secreto absoluto, necesariamente se salvan, de la misma manera los eternamente r\u00e9probos se convierten en v\u00edctimas de la predestinaci\u00f3n al infierno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a los esfuerzos del obispo Hincmaro de Reims, el s\u00ednodo de Quierzy (849) oblig\u00f3 a Gotescalco, cuya permanencia forzada en la orden benedictina le hab\u00eda resultado tan cara, a quemar sus obras con sus propias manos, imponi\u00e9ndole silencio y encarcel\u00e1ndole de por vida en el monasterio de Hautvilliers, cerca de Reims. Sin embargo, gracias a que se han conservado dos profesiones de fe suyas, los (P.L., CXXI, 347 ss.), se tiende a librar al oscuro  y exc\u00e9ntrico Gotescalco  del cargo de herej\u00eda  y a interpretar de forma ortodoxa sus ambiguas ense\u00f1anzas sobre la \u201cdoble predestinaci\u00f3n \u201c. Hincmaro tuvo la infeliz idea de pedir al pante\u00edsta Juan Escoto Eri\u00fagena que escribiera una refutaci\u00f3n de Gotescalco, que solo sirvi\u00f3 para encender m\u00e1s la controversia. Para gran dolor de Carlos el Calvo, en  toda la parte occidental del imperio franco resonaron las disputas de los obispos, te\u00f3logos y hasta de algunos s\u00ednodos. Los c\u00e1nones del concilio provincial de Valence (855) pueden tomarse como la expresi\u00f3n de los pontos de vista dominantes entonces sobre este tema, enfatizando el hecho de que Dios simplemente ha previsto desde al eternidad y no pre-ordenado los pecados de los r\u00e9probos, aunque sigue siendo verdad que como consecuencia de los dem\u00e9ritos pre-vistos, ha decretado desde la eternidad el castigo eterno del infierno (cf. Denzinger, loc. cit., nn. 320-25). Sobre esta base esencialmente los obispos de las catorce provincias eclesi\u00e1sticas llegaron por fin a un acuerdo e hicieron las paces en el s\u00ednodo de Tousy del 860 (cf. Schr\u00f6rs, \u00abHinkmar von Reims\u00bb, 66 ss., Freiburg, 1884).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ense\u00f1anza medieval se caracteriza en genenral por una parte por el rechazo de la reprobaci\u00f3n positiva al infierno y de la predestinaci\u00f3n al pecado y por la otra por la afirmaci\u00f3n de la divina predestinaci\u00f3n de los elegidos al cielo y la cooperaci\u00f3n de la voluntad libre; esta ense\u00f1anza solo qued\u00f3 oscurecida durante un tiempo por  Thomas Bradwardine, y los llamados precursores de la Reforma (Wyclif, Hus, Jer\u00f3nimo de Praga, Juan Wesel).\n<\/p>\n<h3>La Reforma<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El her\u00e9tico Predestinacionismo recibi\u00f3 un vigoroso impulso  al estallar la Reforma. Habiendo negado Lutero la libertad de la voluntad en el pecador como tambi\u00e9n la libertad en el uso de la gracia, l\u00f3gicamente dej\u00f3 el destino eterno  del individuo solo y totalmente en las manos de Dios quien sin tener en cuenta en absoluto los m\u00e9ritos o dem\u00e9ritos asigna el cielo o el infierno como le place.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Zwinglio intent\u00f3 obviar las graves consecuencias que este principio produce necesariamente en el orden moral con la vana excusa de que  \u201cjustamente como Dios impulsa al ladr\u00f3n a cometer un asesinato, tambi\u00e9n fuerza  al juez a imponer la pena de muerte al asesino\u201d (De provid. Dei, en \u00abOpera\u00bb ed. Schuler, IV, 113).<br \/>\nMelanchthon ense\u00f1\u00f3 expresamente que la traici\u00f3n de Judas era tanto obra de Dios como la vocaci\u00f3n de S. Pablo (cf. Trident., Sess. VI, can. vi, en Denzinger, n. 816).<br \/>\nCalvino es el defensor m\u00e1s l\u00f3gico del Predestinacionismo puro y simple. La predestinaci\u00f3n absoluta y positiva del elegido a la vida eterna, as\u00ed como del r\u00e9proba al infierno y al pecado, es uno de los principales elementos de todo este sistema doctrinal y est\u00e1 \u00edntimamente conectado con el pensamiento de \u201cla gloria de Dios\u201d que lo impregna todo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Calvino que era fuertemente religioso por naturaleza y con un don para sistematizar, aunque tambi\u00e9n con un car\u00e1cter duro y poco dado a ceder, fue el primero en tejer los hilos sueltos que crey\u00f3 haber encontrado en S. Pablo, S. Agust\u00edn, Wycleff, Lutero y Bucero, en un tapiz que envolv\u00eda todo el sistema pr\u00e1ctico y te\u00f3rico de la cristiandad. As\u00ed, de hecho se convirti\u00f3 en el sistematizador de la temida doctrina de la predestinaci\u00f3n. Aunque Calvino no niega que el hombre ten\u00eda una voluntad libre en el para\u00edso, sin embargo halla  la raz\u00f3n de la ca\u00edda de Ad\u00e1n a un decreto absoluto y positivo de Dios   (Instit., I, 15, 8; III, 23, 8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pecado original destruy\u00f3 completamente la libre voluntad del hombre ca\u00eddo; sin embargo no es el motivo del decretum horribile, como \u00e9l mismo llama al decreto o reprobaci\u00f3n. Calvino en un Supralapsario total. Dios para su propia glorificaci\u00f3n y sin tener en cuenta el pecado original, ha creado algunos \u201cbarcos de la misericordia\u201d y otros \u201cbarcos de la ira\u201d. A los creados para el infierno tambi\u00e9n los ha predestinado al pecado y cualquier fe o correcci\u00f3n que exhiban es solo aparente, puesto que todas las gracias y medios de salvaci\u00f3n son eficaces solamente para los predestinados al cielo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doctrina jansenista de la redenci\u00f3n y de la gracia en sus caracteres principales no es esencialmente diferente del calvinismo. La insoportable dureza y crueldad de este sistema llev\u00f3 a una reacci\u00f3n entre los calvinistas mejores mentes que ten\u00edan miedo de colocar la \u201cgloria de Dios\u201d sobre su santidad. Hasta en un terreno tan estrictamente calvinista como  Holanda, gan\u00f3 terreno el Infralapsarianismo, es decir, la conexi\u00f3n de la reprobaci\u00f3n con el pecado original.  Inglaterra tambi\u00e9n rehus\u00f3 adherirse a los art\u00edculos Lambeth del  calvinismo estricto (1595) aun que en a\u00f1os posteriores sus caracteres esenciales fueron incorporados a la famosa Confesi\u00f3n de Westminster de 1647 que fue vigorosamente defendida por los Puritanos ingleses.<br \/>\nPor otra parte, la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica ha tratado de mitigar la innegable crueldad del calvinismo en su revisi\u00f3n de la Confesi\u00f3n de mayo de 1903, en la que se enfatiza la universalidad del amor divino y no se niega la salvaci\u00f3n de los ni\u00f1os muertos en la infancia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Fuentes<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de las obras ya citadas, cf. WEIZS\u00c4CKER, Das Dogma von der g\u00f6ttlichen Vorherbestimmung im 9. Jahrhundert in Jahrb\u00fccher f\u00fcr deutsche Theologie (1859), 527 ss.; DIECKHOFF, Zur Lehre von der Bekehrung und von der Pr\u00e4destination (Rostock, 1883); JACQUIN, La question de La pr\u00e9destination au Ve et VIe si\u00e8cle en Revue de l&#8217;histoire eccl\u00e9siastique (1904), 265 ss., 725 ss.; (1906), 269 ss. K\u00d6STLIN, Luthers Theologie (2\u00aa ed., Leipzig, 1901); DIECKHOFF, Der missourische Pr\u00e4destinianismus und die Concordienformel (Rostock, 1885); SCHEIBE, Calvins Pr\u00e4destinationslehre (Halle, 1897); VAN OPPENRAAIJ, La pr\u00e9destination de l&#8217;\u00e9glise r\u00e9form\u00e9e des Pays-Bas (Louvain, 1906); M\u00dcLLER, Die Bekenntnisschriften der reformierten Kirchen,  Erw\u00e4hlung (Leipzig, 1903); para m\u00e1s amplias referencias ver Realencyklop\u00e4die f\u00fcr prot. Theol., XV, 586 ss. (Leipzig, 1904); GRISAR, Luther, I (Freiburg, 1911), 149 ss.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pohle, Joseph. (1911).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcrito por Douglas J. Potter. Dedicado al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es una herej\u00eda que aparece con cierta frecuencia en el curso de los siglos y que reduce la salvaci\u00f3n eterna del elegido as\u00ed como la eterna condenaci\u00f3n del r\u00e9probo a una \u00fanica causa, la voluntad soberana de Dios y por ello excluye la libre cooperaci\u00f3n del hombre como factor secundario en la consecuci\u00f3n de un &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/predestinacionismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPREDESTINACIONISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26537","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26537","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26537"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26537\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26537"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26537"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26537"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}