{"id":26580,"date":"2016-02-05T17:55:38","date_gmt":"2016-02-05T22:55:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/la-virgen-y-el-purgatorio\/"},"modified":"2016-02-05T17:55:38","modified_gmt":"2016-02-05T22:55:38","slug":"la-virgen-y-el-purgatorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/la-virgen-y-el-purgatorio\/","title":{"rendered":"LA VIRGEN Y EL PURGATORIO"},"content":{"rendered":"<p>\n        Este tema es desarrollado en mi libro: La Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda y el Purgatorio, editado por Paulinas el a\u00f1o 2013. Mi intenci\u00f3n es mostrar la relaci\u00f3n cristoc\u00e9ntrica y eclesial que se da entre Mar\u00eda y el purgatorio. Para explicar esta relaci\u00f3n es necesario explicar tres verdades de la fe cat\u00f3lica: (1) La existencia del purgatorio. (2) La comuni\u00f3n de los santos. (3) La intercesi\u00f3n de Mar\u00eda por las almas del purgatorio. Estos son los tres cap\u00edtulos del libro.<\/p>\n<h2>La existencia del purgatorio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Desde la Sagrada Escritura, le\u00edda en el Magisterio Vivo y Tradici\u00f3n de la Iglesia, fundamentamos la existencia del purgatorio. En primer lugar, se nos ense\u00f1a que nada impuro puede entrar en comuni\u00f3n plena con Dios (cf. Ap 21, 27). Adem\u00e1s, existe la necesidad de reparar en justicia los pecados cometidos, por nuestro propio bien (cf. Mt 5, 26; 18, 34ss). Asimismo, en el Antiguo Testamento se habla de la oraci\u00f3n por los difuntos (cf. 2 M 12, 38 ss.). En todo caso, un texto clave para fundamentar el purgatorio es  1 Co 3, 10-15. En este pasaje, San Pablo nos presenta diferentes calidades de vidas de quienes fundamentaron sus existencias sobre Cristo. No todas las calidades de vida son iguales: oro, plata, piedras preciosas, madera, heno y paja. Son diferentes grados de santidad. Al final, los que edificaron sus vidas con materiales no tan nobles \u2015madera, heno, paja\u2015 se salvar\u00e1n pero deber\u00e1n pasar por una purificaci\u00f3n como a trav\u00e9s de fuego.<br \/>\nEn la \u00e9poca de los Padres de la Iglesia, San Agust\u00edn, entre otros, nos habla de la oraci\u00f3n por los que no fueron ni tan buenos ni tan malos. Existe la conciencia, ya en los primeros siglos de la Iglesia, de que no todos los que han muerto \u201cen Cristo\u201d van directamente al Cielo. Por ello, tras profundizar en el dep\u00f3sito de la fe, la Iglesia ha definido el dogma del purgatorio en su Magisterio. As\u00ed tenemos el II Concilio de Lyon (1274). Adem\u00e1s lo ha reafirmado en la Constituci\u00f3n Benedictus Deus (1336), el Concilio de Florencia (1439-1445) y la sesi\u00f3n XXV del Concilio de Trento (1563). En el siglo XX, podemos citar el n\u00famero 49 de la Lumen gentium, el Credo del Pueblo de Dios de Pablo VI (1968), la Catequesis de Juan Pablo II del a\u00f1o 1999 y la Enc\u00edclica Spe Salvi del Papa Benedicto XVI.\n<\/p>\n<h2>La comuni\u00f3n de los Santos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">La verdad de la comuni\u00f3n de los santos tiene como base b\u00edblica, la imagen paulina del cuerpo de Cristo (cf. Rm 12, 12; 1 Co 12, 4-6). En este cuerpo, hay una sola Cabeza, Cristo. Todo depende de Cristo, y por tanto, toda gracia salv\u00edfica viene de esta \u00fanica Cabeza. Es una comuni\u00f3n que se da entre vivos y difuntos en \u201cCristo Jes\u00fas\u201d. En efecto, en Cristo est\u00e1n comunicados: los santos, las almas del purgatorio y los bautizados que peregrinan en este mundo. Tras la muerte, no se rompe la comunicaci\u00f3n cuando estamos \u201cen Cristo Jes\u00fas\u201d. De ah\u00ed que en la vida y en la muerte somos del Se\u00f1or (cf. Rm 14, 8).<br \/>\nEn la liturgia, sobre todo en el Sacrificio de la Misa, se realiza de manera excelente esta comuni\u00f3n de bienes espirituales. Ofrecer la Santa Misa por los difuntos, implica insertar a nuestro difuntos en el \u00fanico acontecimiento que conduce al cielo, es decir, el misterio pascual de Cristo (cf. Hb 9, 11-12). Desde su existencia, la Iglesia ha ofrecido la Santa Misa por sus hijos difuntos. Es un testimonio claro de la convicci\u00f3n que tiene la Iglesia de que algunos difuntos, a pesar de haber muerto con Cristo, no est\u00e1n totalmente limpios para entrar al cielo.\n<\/p>\n<h2>Mar\u00eda y el purgatorio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Se debe afirmar otra verdad: Mar\u00eda es \u201cMadre de la Iglesia\u201d. Si ella ha engendrado a la Cabeza, Cristo, es tambi\u00e9n Madre espiritual de todos los miembros de ese cuerpo. M\u00e1s a\u00fan, es el miembro m\u00e1s unido a Cristo (cf. Lc 1, 35). Por eso, Mar\u00eda intercede con m\u00e1s eficacia que nadie ante Cristo por toda la Iglesia (cf. Jn 2, 1-10; Hch 1, 14). Su mediaci\u00f3n siempre es \u201cen Cristo\u201d, y no est\u00e1 limitada s\u00f3lo a este mundo, sino que como Madre de la Iglesia act\u00faa en todo el cuerpo eclesial: los santos, las almas del purgatorio y los vivos.<br \/>\nConviene aqu\u00ed no perder de vista los diversos testimonios de los santos (San Pedro Dami\u00e1n, Santa Br\u00edgida de Suecia, San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, Santa Faustina Kowalska, entre otros), quienes nos hablan de la poderosa intercesi\u00f3n de Mar\u00eda por las almas del purgatorio, para que se acelere en ellas su proceso de purificaci\u00f3n. Y por supuesto, es importante se\u00f1alar el uso del escapulario de la Virgen del Carmen, tan recomendado por numerosos Papas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">P. Carlos Rosell De Almeida\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Rector del Seminario de Santo Toribio de Mogrovejo (Lima)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Selecci\u00f3n de im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este tema es desarrollado en mi libro: La Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda y el Purgatorio, editado por Paulinas el a\u00f1o 2013. Mi intenci\u00f3n es mostrar la relaci\u00f3n cristoc\u00e9ntrica y eclesial que se da entre Mar\u00eda y el purgatorio. 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