{"id":26599,"date":"2016-02-05T17:56:19","date_gmt":"2016-02-05T22:56:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pasquier-quesnel\/"},"modified":"2016-02-05T17:56:19","modified_gmt":"2016-02-05T22:56:19","slug":"pasquier-quesnel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pasquier-quesnel\/","title":{"rendered":"PASQUIER QUESNEL"},"content":{"rendered":"<p><h2>Su Vida y Obras<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">(Pascacio) Pasquier Quesnel naci\u00f3 en Par\u00eds el 14 de julio 1634 y muri\u00f3 en Amsterdam el 2 de diciembre de 1719.   Descendiente  de una antigua y noble familia, complet\u00f3 en la Sorbona un curso brillante en filosof\u00eda y teolog\u00eda.  A la edad de veintitr\u00e9s a\u00f1os ingres\u00f3 en la Congregaci\u00f3n del  Oratorio en donde sus talentos fueron provechosamente empleados en la direcci\u00f3n de los j\u00f3venes.   Compuso para el uso de los estudiantes a su cargo, y public\u00f3 en 1671 un \u00abEp\u00edtome de la Moral de los Evangelistas, o Pensamientos Cristianos sobre los Textos de los Cuatro Evangelistas\u00bb.  Por importantes desarrollos sucesivos, este trabajo se convirti\u00f3 en \u00abEl Nuevo Testamento en Franc\u00e9s con Reflexiones Morales sobre cada verso\u00bb (Par\u00eds, 1687-92) y dio lugar a animadas pol\u00e9micas hasta que por fin, en 1708, sus doctrinas fueron condenadas por el Papa Clemente XI (v\u00e9ase Jansenio y jansenismo).  Pero la edici\u00f3n de 1671 ya conten\u00eda cinco de las 101 propuestas (12, 13, 30, 60 y 65), m\u00e1s tarde censuradas en la Bula \u201cUnig\u00e9nito\u201d.  Quesnel, estaba profundamente imbuido de los errores de Michel Baius y los jansenistas y hab\u00eda difundido h\u00e1bilmente esas opiniones en sus \u00abReflexiones Morales\u00bb sobre el Nuevo Testamento.  Adem\u00e1s, en relaci\u00f3n al papado, hab\u00eda  adoptado las ense\u00f1anzas de  Marco Antonio de Dominis  y de Richer.   Public\u00f3 (Par\u00eds, 1675; Lyons, 1700) una edici\u00f3n completa de las obras del Papa San Le\u00f3n I Magno.   Las notas y disertaciones que a\u00f1adi\u00f3, aunque muy sabias, se echan a perder por sus ataques a la infalibilidad, e incluso a la primac\u00eda romana.  En consecuencia, esta obra fue puesta bajo la prohibici\u00f3n del \u00cdndice y la \u00fanica respuesta de Quesnel a la condena fue la recriminaci\u00f3n irrespetuosa.  A causa de sus opiniones jansenistas, las que enfatizaba cada vez m\u00e1s, fue relegado a Orl\u00e9ans.   En 1684, al negarse a suscribirse a la f\u00f3rmula que la Asamblea General del Oratorio se sinti\u00f3 obligado a elaborar contra los errores actuales, se vio obligado a abandonar la congregaci\u00f3n.  Luego se traslad\u00f3 a B\u00e9lgica para unirse a  Antoine  Arnauld, a cuya muerte (1694) estuvo presente, y cuyo lugar tom\u00f3 a la cabeza del partido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las dificultades de la estancia en un pa\u00eds extranjero no pudieron frenar su ardor para hacer proselitismo o reducir su actividad literaria.  El diccionario de Moreri le atribuye unos sesenta discursos, asc\u00e9ticos o pol\u00e9micos, varios de los cuales fueron publicados bajo nombres ficticios o en forma an\u00f3nima en Bruselas, donde se mantuvo escondido por alg\u00fan tiempo.  Sin embargo, en 1703, Felipe V, actuando en concierto con el arzobispo de Malinas, Humberto de Precipiano, lo hizo arrestar y encarcelar en el palacio arzobispal.  Sin embargo, logr\u00f3 escapar y llegar a Holanda, donde hall\u00f3 asilo  en Amsterdam, donde continu\u00f3 escribiendo en apoyo a sus ideas, a pesar de todas las prohibiciones y censuras.  Obstinado en la consecuci\u00f3n de sus objetivos, no siempre fue delicado en la elecci\u00f3n de sus medios.   Cuando los comisionados reales lo descubrieron encubierto en ropa de seglar y agazapado detr\u00e1s de un barril, y quer\u00edan asegurarse de su identidad, declar\u00f3 que su nombre era Rebecq, uno de sus muchos seud\u00f3nimos.  De parte de un hombre que como todos los de su partido despreciaba las restricciones mentales y las equivocaciones, el expediente, por decir lo menos, era singular.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A\u00fan m\u00e1s desleal fue su intento de encubrir sus doctrinas con la autoridad de Bossuet, a quien se le hab\u00eda pedido que examinara el texto de las \u201cReflexiones Morales\u201d y hab\u00eda  consentido en hacerlo.  \u00c9l incluso hab\u00eda redactado una advertencia como prefacio a una nueva edici\u00f3n, insistiendo, sin embargo, en la correcci\u00f3n de las ciento veinte proposiciones que hab\u00eda encontrado censurables.  Como este  condici\u00f3n no fue aceptada, se neg\u00f3 a cooperar y retuvo su propuesta \u00abAvertissement\u00bb.  Pero m\u00e1s tarde Quesnel obtuvo de los herederos de Bossuet los materiales que \u00e9ste hab\u00eda preparado, y los cuales public\u00f3 como una obra bajo el t\u00edtulo \u00abJustificaci\u00f3n de las Reflexiones Morales por el difunto M. Bossuet\u00bb.  Hasta el momento de su muerte el ardiente jansenista fue inconsistente y poco sincero.  Pidi\u00f3 y recibi\u00f3 los \u00faltimos Sacramentos y, en presencia de dos protonotarios apost\u00f3licos y otros testigos, hizo una profesi\u00f3n de fe con su propia firma, en la que declar\u00f3 \u00abque deseaba morir como hab\u00eda vivido siempre, en el  seno  de la Iglesia Cat\u00f3lica, que cre\u00eda  todas las verdades ense\u00f1adas por ella, que condenaba todos los errores condenados por ella, que reconoc\u00eda al Sumo Pont\u00edfice como el principal Vicario de Cristo y a la Sede Apost\u00f3lica como el centro de la  unidad\u00bb.  Que estas f\u00f3rmulas ocultaban algunas restricciones inadmisibles es demostrado por su mismo tenor.  No hay duda sobre este punto en vista del Art\u00edculo 7 que la completa, y en el que se dice que el escritor \u00abpersiste en su recurso de apelaci\u00f3n a un futuro concilio general, respecto a la Constituci\u00f3n \u00abUnig\u00e9nito&#8217;, y en relaci\u00f3n con las quejas \u00e0 propos  de las cuales solicitaba la  sentencia de la Iglesia\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Entre las numerosas obras de Quesnel, adem\u00e1s de las ya mencionadas podemos citar en especial:  \u00abLettres contre les nudit\u00e9s address\u00e9es aux religieuses qui ont soin de l&#8217;\u00e9ducation des filles\u00bb; \u00abL&#8217;Id\u00e9e du Sacerdoce et du Sacrifice de J\u00e9sus Christ\u00bb; \u00abLes trois cons\u00e9crations: la cons\u00e9cration baptismale, la sacerdotale et la cons\u00e9cration religieuse\u00bb; \u00abEl\u00e9vation \u00e0 N. S.J. C. sur sa Passion et sa Mort\u00bb; \u00abJ\u00e9sus p\u00e9nitent\u00bb; \u00abDu bonheur de la mort chr\u00e9tienne\u00bb; \u00abPri\u00e8res chr\u00e9tiennes avec des pratiques de pi\u00e9t\u00e9\u00bb; \u00abOffice de J\u00e9sus avec des r\u00e9flexions\u00bb; \u00abRecueil de lettres spirituelles sur divers sujets de la morale et de la pi\u00e9t\u00e9\u00bb; bajo el pseud\u00f3nimo de G\u00e9ry, \u00abApologie historique de deux censures (contre Lessius) de l&#8217;Universit\u00e9 de Douai\u00bb; bajo el pseud\u00f3nimo de Germain, \u00abTradition de l&#8217;\u00c9glise Romaine sur la pr\u00e9destination des saints et sur la gr\u00e2ce efficace\u00bb; \u00abLa discipline de l&#8217;\u00c9glise tir\u00e9e du Nouveau Testament et de quelques anciens conciles\u00bb; \u00abCausa Arnaldina\u00bb, una obra producida bajo otra forma como \u00abLa justification de M. Arnauld\u00bb; \u00abEntretiens sur le D\u00e9cret de Rome contre le Nouveau Testament de Ch\u00e2lons accompagn\u00e9es de reflexions morales\u00bb; finalmente siete \u00abM\u00e9moires\u00bb que serv\u00edan como una historia de la constituci\u00f3n \u201cUnig\u00e9nito\u201d.  Esta lista, aunque incompleta, contiene en su primera parte s\u00f3lo las obras m\u00e1s generalmente usadas y edificantes; como contrapeso las \u00faltimas siete nombradas est\u00e1n impregnadas con los principios jansenistas o dedicadas principalmente a su defensa.\n<\/p>\n<h2>Quesnelismo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Los errores teol\u00f3gicos de Quesnel encontraron su expresi\u00f3n m\u00e1s completa en sus \u00abReflexiones Morales\u00bb.  Aunque aparecen all\u00ed s\u00f3lo en ocasiones, inconexas, de una manera fragmentaria, y adem\u00e1s escondidas en la expresi\u00f3n de consideraciones piadosas, en realidad forman un todo sistem\u00e1tico.  Demuestran que su autor hab\u00eda adoptado un sistema radicalmente falso pero coherente, que era b\u00e1sicamente s\u00f3lo una s\u00edntesis de los sistemas de Michel Baius y Jansenio.  Para aclarar esto, s\u00f3lo hay que comparar las mil y una proposiciones condenadas en la Bula \u201cUnig\u00e9nito\u201d y extra\u00eddas fielmente de las \u201c Reflexiones Morales\u201d con las teor\u00edas previamente defendidas por el obispo de Ypres y su predecesor en la Universidad de Lovaina.  Pues Quesnel, como Baius, conceb\u00eda la naturaleza hombre en sus tres estados sucesivos: la inocencia, la ca\u00edda y la restauraci\u00f3n. Todas sus tesis esenciales se basan en una confusi\u00f3n entre el orden  natural y el sobrenatural, que necesariamente implica la afirmaci\u00f3n de una diferencia intr\u00ednseca en lo que respecta a la gratuidad, as\u00ed como a la eficacia, entre la gracia del Creador y la gracia del Redentor.  \u00abLa gracia de Ad\u00e1n produjo s\u00f3lo m\u00e9ritos humanos\u00bb (Prop. 34), pero \u00abal ser una consecuencia de la creaci\u00f3n, se debi\u00f3 a la naturaleza cuando completa e inalterada\u00bb (Prop. 35).  Su p\u00e9rdida a trav\u00e9s de la ca\u00edda original mutil\u00f3 nuestra naturaleza, y al convertirse el hombre en \u00abun pecador est\u00e1 sin la gracia del Libertador, libre s\u00f3lo para hacer el mal\u00bb (Prop. 38).  Adem\u00e1s, esta gracia \u00abnunca se da sino por la fe\u201d (Prop. 26).  La fe, que \u00abes la primera gracia y la fuente de todas las dem\u00e1s \u00ab(Prop.  27), debe entenderse como \u00abla fe operativa, y funciona s\u00f3lo por la caridad\u00bb (Prop. 51).  Por lo tanto, \u00abfuera de la Iglesia no se da ninguna gracia\u00bb (Prop. 29), y \u00absiendo la primera  gracia dada el pecador la remisi\u00f3n de los pecados\u00bb (Prop. 28), todos sus actos, mientras \u00e9l siga siendo un pecador, son pecados (prop. 44-8), de modo que \u00abla oraci\u00f3n del malvado es un nuevo pecado, y lo que Dios les concede es una nueva condenaci\u00f3n\u00bb (Prop. 59).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Todo esto est\u00e1 resumido en la tesis del amor contrario doble: \u00abS\u00f3lo hay dos amores, de los que salen todas nuestras voluntades y todas nuestras acciones:  el amor de Dios (la caridad propiamente dicha) que lo refiere todo a Dios y el que Dios premia; y el amor a s\u00ed mismo y al mundo, que es el mal ya que no refiere a Dios lo que deber\u00eda ser referido a \u00c9l\u00bb (prop. 44).  De esto se deduce no s\u00f3lo la inutilidad, sino la  malicia  y los malos efectos de la atrici\u00f3n, es decir, de todo el arrepentimiento que no surge de la caridad pura, pues, \u00abel miedo s\u00f3lo sujeta las manos, el coraz\u00f3n permanece unido al pecado siempre y cuando no est\u00e9 liderado por el amor a la justicia\u201d (prop. 61); y \u00abel que se abstiene del mal s\u00f3lo por miedo al castigo, ya ha pecado en su coraz\u00f3n\u00bb (prop. 62).  As\u00ed, la concepci\u00f3n err\u00f3nea del car\u00e1cter realmente gratuito y sobrenatural de la gracia original dio sus frutos leg\u00edtimos, rigorismo y desesperaci\u00f3n; result\u00f3, en lo que se refiere a la atrici\u00f3n, en una conclusi\u00f3n ya condenada por el Concilio de Trento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Quesnel se encuentra asimismo la doctrina del \u201cAugustinus\u00bb (v\u00e9ase Jansenio y jansenismo).  Al igual que ese famoso libro, \u00abReflexiones Morales\u00bb no admite ni la gracia puramente suficiente ni la libertad real de la  indiferencia; por el contrario, las niega en muchas f\u00f3rmulas.  \u00abLa gracia es la operaci\u00f3n de la mano omnipotente de Dios que nada puede impedir o retrasar\u00bb (prop. 10), \u00abno es m\u00e1s que la omnipotente voluntad de Dios que manda y que ejecuta sus \u00f3rdenes\u00bb (prop. 11).  \u201cCuando Dios desea salvar un alma, no importa cu\u00e1ndo o d\u00f3nde, la  voluntad  de Dios se lleva a cabo infaliblemente\u00bb (Prop. 12).  \u201cCuando Dios  desea salvar un alma y la toca con la mano interior de su  gracia, ninguna voluntad humana puede resistirse a ella\u00bb (prop. 13); \u00abno hay ninguna atracci\u00f3n que no ceda a la atracci\u00f3n de la  gracia, porque nada se resiste al Omnipotente\u00bb (prop. 16).  En una palabra, la acci\u00f3n de gracias puede y debe ser comparada con aquella por la cual Dios cre\u00f3 el mundo, realiz\u00f3 la Encarnaci\u00f3n, resucit\u00f3 a Jesucristo de entre los muertos y con la que obr\u00f3 todos los dem\u00e1s milagros (prop. 20-5).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tras haber admitido todo esto, no es sorprendente que los preceptos divinos no puedan ser observados por hombres de buena voluntad que hacen el esfuerzo.  Porque, por un lado, \u00abla  gracia  de Jesucristo, el principio eficaz de todo bien, es necesaria para cualquier obra buena; sin ella no s\u00f3lo no se hace nada, sino que nada se puede hacer\u00bb (prop. 2); \u00abla voluntad sin la gracia previa no tiene luz excepto a hacer el mal, no celo excepto acelerar a la destrucci\u00f3n, no fuerza excepto para herirse a s\u00ed mismo: es capaz de todo mal e incapaz de cualquier bien\u00bb (prop. 39). Por otra parte, cuando la gracia est\u00e1 presente y actuante, uno nunca se le resiste.   Por lo tanto, si alguien falla en su deber, s\u00f3lo puede ser porque no ha recibido la gracia indispensable.  Pues \u00abla gracia es esa voz del Padre ense\u00f1ando a los hombres interiormente y llev\u00e1ndolos a Jesucristo; quien, tras haber escuchado la voz exterior del Hijo, no venga \u00c9l, no ha sido ense\u00f1ado por el Padre\u00bb (prop. 17). Y, sin embargo, de acuerdo a Quesnel, el hombre  ser\u00e1 declarado culpable y condenado por aquellas  transgresiones  que posiblemente no puede evitar (prop. 40).   Pero, puesto que la observaci\u00f3n de los Mandamientos y por lo tanto de las condiciones necesarias para la salvaci\u00f3n no est\u00e1n al alcance de todos, es evidente que ni la intenci\u00f3n de Dios a salvar ni la eficacia de los sufrimientos del Salvador se extienden a todas la humanidad. As\u00ed que \u00abtodos aquellos a quienes Dios quiere salvar por medio de Cristo, son infaliblemente salvados\u00bb (prop. 30), y si \u00abCristo mismo se entreg\u00f3 a la muerte\u00bb, fue solamente \u00abpara arrebatar el primog\u00e9nito, esto es a los elegidos, de la mano del \u00e1ngel exterminador\u00bb (prop. 32).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Todas estas ideas extraordinarias de Quesnel respecto a gracia, y su obstinada defensa de ellas contra la autoridad leg\u00edtima tuvieron como resultado pr\u00e1ctico y l\u00f3gico un segundo grupo de errores no menos graves sobre la Iglesia su composici\u00f3n, disciplina, y gobierno en general.  Seg\u00fan Quesnel, la Iglesia es invisible, ya que incluye \u00abcomo sus miembros s\u00f3lo a los santos\u201d o \u00aba los elegidos y a los justos\u00bb (prop. 72-7), y \u00abuna persona se separa de ella cuando no vive de acuerdo al Evangelio tanto como por no creer en el Evangelio\u00bb (prop. 78).  La Iglesia comete un abuso \u201cal prohibir a los cristianos leer la Sagrada Escritura y especialmente los Evangelios \u00ab(prop.  85), pues esta lectura \u00abes necesaria para todos, en todo lugar y en todos los tiempos\u00bb (props.  79-84).  \u201cEs la Iglesia quien tiene el poder de excomulgar, para ser utilizado por los principales pastores con el consentimiento, por lo menos presunto, de todo el cuerpo\u00bb (prop. 90).  Esto, seg\u00fan el autor afirma expl\u00edcitamente en su s\u00e9ptima \u00abMemoria\u00bb, supone que la multitud de los fieles, sin distinci\u00f3n de rango, sea propiamente hablando la \u00fanico depositaria de todo el poder eclesi\u00e1stico; pero, como no puede ejercer ese poder por s\u00ed misma, la comunidad se lo conf\u00eda a los obispos y al Papa, que son sus agentes y sus mandatarios; y en este sentido, el Papa es solamente \u00abla cabeza ministerial\u201d del cuerpo episcopal.  Adem\u00e1s, \u00abel miedo a una excomuni\u00f3n injusta no nos debe impedir que cumplamos nuestro deber\u00bb (prop. 91), \u00absufrir en paz una excomuni\u00f3n y anatema inmerecidos antes que traicionar la verdad es imitar a San Pablo\u00bb (prop. 92). El car\u00e1cter directamente personal y el objeto de estas \u00faltimas declaraciones son evidentes.   Lo mismo puede decirse de los art\u00edculos que protestan contra el abuso de la multiplicaci\u00f3n de juramentos entre cristianos (prop. 101), o hablar del desprecio, la intolerancia y la persecuci\u00f3n a la que la verdad est\u00e1 sometida (prop. 93-100), y que, coronando  esta triste acusaci\u00f3n con una afirmaci\u00f3n m\u00e1s ofensiva que las dem\u00e1s, ver en los supuestos abusos haber descubierto \u00abuna de las pruebas m\u00e1s impactantes de la decadencia senil de la Iglesia\u201d (prop. 95).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Lafitau, Histoire de la Constituci\u00f3n Unigenitus (Lieja, 1738); Schill, Die Constituci\u00f3n Unigenitus (Friburgo, 1876).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Fuente<\/b>:  Forget, Jacques. \u00abPasquier Quesnel.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol.  12. Nueva York: Robert Appleton Company, 1911. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/12601c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su Vida y Obras (Pascacio) Pasquier Quesnel naci\u00f3 en Par\u00eds el 14 de julio 1634 y muri\u00f3 en Amsterdam el 2 de diciembre de 1719. Descendiente de una antigua y noble familia, complet\u00f3 en la Sorbona un curso brillante en filosof\u00eda y teolog\u00eda. 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