{"id":26603,"date":"2016-02-05T17:56:29","date_gmt":"2016-02-05T22:56:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/aspectos-civiles-quiebra\/"},"modified":"2016-02-05T17:56:29","modified_gmt":"2016-02-05T22:56:29","slug":"aspectos-civiles-quiebra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/aspectos-civiles-quiebra\/","title":{"rendered":"ASPECTOS CIVILES QUIEBRA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">(Bancarrota)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La quiebra o bancarrota (La banqueroute; t\u00e9rminos ingleses m\u00e1s antiguos, bankruptship, bankrupture) en la jurisprudencia civil al igual que en el significado popular, es el hecho caer en, o el estado de estar en quiebra. En el Estatuto de 1705, 4 Anne, c. XVII, tal como aparece en la edici\u00f3n de Cambridge de los Estatutos ingleses, la palabra aparece escrita como bankrupcy, pero el estatuto de 1711, 10 Anne, c. XV, tal como aparece en la misma edici\u00f3n y en la de Londres, adopta la ortograf\u00eda inglesa actual, bankruptcy. Puesto que esta palabra se deriva de bankrupt, de la misma manera que insolvency se deriva de insolvent, se ha sugerido que la retenci\u00f3n de la letra t es un ejemplo de mala ortograf\u00eda (Murray, Dict., s.v. \u00abBankruptcy\u00bb). Etimol\u00f3gicamente, se ha dicho que la palabra bancarrota est\u00e1 compuesta de las palabras latinas bancus, \u00abbanco\u00bb (nombre que se daba a la mesa de trabajo de los cambistas), y ruptus, \u00abquebrado\u00bb, y denota la \u00abquiebra o rotura del negocio de un comerciante\u00bb (Murray, Dict., loc. cit.), \u00abcuyo establecimiento o sitio de trabajo est\u00e1 quebrado o ya no existe\u00bb (Wharton, Law Lexicon, s.v. \u00abBankrupt\u00bb).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las menciones estatutarias de la palabra bankrupt parecen anteriores a las de la palabra bankrupcy, y la primera vez que se encuentra es en el t\u00edtulo del Estatuto ingl\u00e9s de 1542, \u00abagainst such persons as do make bankrupt\u00bb (contra aquellas personas que simulan estar en bancarrota), que constituye, tal vez, una traducci\u00f3n del franc\u00e9s \u00abqui font banque route\u00bb. (Blackstone, Commentaires, Libro II, c. xxxi, p. 472, Nota e). Este estatuto relata que algunas \u00abpersonas que habilidosamente han tomado en sus manos gran caudal de los bienes de otras personas\u00bb huyen a partes desconocidas o permanecen en sus casas, sin pagar \u00absus deudas y obligaciones\u00bb y m\u00e1s bien consumen \u00abel caudal de bienes obtenido por cr\u00e9dito de otras personas para su propio placer y vida muelle\u00bb. Para una distribuci\u00f3n proporcional de los bienes de dichas personas entre sus acreedores, este estatuto proporciona un m\u00e9todo sumario que, para citar a Blackstone, es \u00abextrajudicial\u00bb &#8230;\u00bbpermitido solamente para el beneficio del comercio\u00bb. (II Commentaires, 477). Sin embargo, por los relatos de un estatuto de 1570, nos enteramos de que, a pesar de la ley de 1542 \u00abestatuida contra los quebrados\u00bb, \u00abel n\u00famero de \u00e9stos ha aumentado y contin\u00faa aumentando\u00bb. Y por esto se da una nueva definici\u00f3n de un deudor que \u00abser\u00e1 considerado, reputado y tomado como quebrado\u00bb y sujeto a un m\u00e9todo \u00abextrajudicial\u00bb. Dicho deudor, seg\u00fan lo establece el estatuto, debe ser un s\u00fabdito nativo o un extranjero naturalizado que, siendo un \u00abcomerciante u otra persona que en el uso o ejercicio del comercio de mercanc\u00edas\u00bb, \u00abo que al buscar su ocupaci\u00f3n o modo de vida por medio de comprar y vender mercanc\u00edas\u00bb, haya sido encontrado culpable de cierto fraude y ocultamiento espec\u00edficos. Los bienes de dicho deudor pueden, en el cumplimiento de este estatuto, ser divididos proporcionalmente entre los acreedores que sean s\u00fabditos nativos. De esta manera, la limitaci\u00f3n de significado sugerida por la explicaci\u00f3n de su etimolog\u00eda latina fue asignada a la palabra bankrupt, y desde entonces, solamente un comerciante pod\u00eda ser declarado en quiebra. Los dem\u00e1s deudores no comerciantes y cuyos medios de fortuna eran inadecuados para cumplir con el pago de sus deudas en el curso ordinario de los negocios, recib\u00edan la calificaci\u00f3n de insolventes. Pero la definici\u00f3n estatutaria de las personas consideradas ocupadas en el comercio se fue haciendo muy amplia. Sin embargo, y aparentemente con especial consideraci\u00f3n hacia \u00abnobles, caballeros y personas de alta posici\u00f3n social\u00bb que invert\u00edan en la \u00abCompa\u00f1\u00eda de la India Oriental (East India Company) o en la Compa\u00f1\u00eda de Guinea (Guiney Company) y en ciertas otras empresas, un estatuto de 1662 exceptuaba expresamente a las personas que invert\u00edan en acciones de estas empresas, de la imputaci\u00f3n de ser comerciantes o negociantes sujetos a cualquier tipo de \u00abestatutos aplicables a quebrados\u00bb. La circunstancia del tipo de ocupaci\u00f3n es inmaterial bajo la actual Ley de Quiebras inglesa. Los extranjeros y los ciudadanos naturalizados hab\u00edan sido cobijados por la ley a partir de la promulgaci\u00f3n de un estatuto de 1623. De acuerdo con la ley de Escocia, la quiebra no est\u00e1 limitada a ninguna ocupaci\u00f3n particular. Pero, de acuerdo con la ley escocesa, la insolvencia, es decir, la incapacidad de pagar las deudas o cumplir los compromisos, no se convierte en quiebra hasta que, de acuerdo con el procedimiento determinado por el estatuto, esta incapacidad es p\u00fablicamente reconocida y es as\u00ed, como lo expresa el estatuto, \u00abnotour (notoria)\u00bb. El prop\u00f3sito de los Estatutos ingleses de 1542 y 1570 no iba m\u00e1s all\u00e1 de la distribuci\u00f3n de la propiedad del quebrado entre sus acreedores. Estos estatutos preservaban el derecho de recurso contra el deudor para reclamar por el proceso legal ordinario el pago de las deudas remanentes. Pero seg\u00fan el estatuto de 1705, el quebrado, al hacer debidamente la entrega de todos sus bienes y acogerse a la ley, pod\u00eda obtener la liberaci\u00f3n de toda obligaci\u00f3n por deudas contra\u00eddas hasta ese momento. Estatutos m\u00e1s modernos permiten que sea el mismo deudor quien instaure los procedimientos de quiebra. La ley escocesa ahora permite a un \u00abnotorio quebrado\u00bb solicitar lo que ahora se denomina un decreto de cessio bonorum (cesi\u00f3n de bienes), por el cual puede ser liberado de sus deudas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Constituci\u00f3n de los Estados Unidos (Art. I, \u00a7 8) confiere al Congreso la facultad de \u00abestablecer leyes uniformes sobre las quiebras, v\u00e1lidas en todo el territorio de los Estados Unidos\u00bb. Bajo esta facultad, el Congreso puede desestimar cualquier tipo de distinci\u00f3n entre leyes sobre quiebras y leyes sobre insolvencia. Sobre estas leyes, el Juez Marshall, Presidente de la Corte Suprema, anota (Wheaton&#8217;s Reports, IV, 194) que la l\u00ednea de separaci\u00f3n entre ellas no es tan claramente demarcada como para permitir a cualquier persona decir con precisi\u00f3n absoluta qu\u00e9 aspectos pertenecen exclusivamente a una clase de leyes y no a la otra. Originalmente, sin embargo, las leyes sobre insolvencia y las leyes sobre quiebras fueron promovidas por motivos opuestos y eran claramente distinguibles. El motivo de las leyes sobre insolvencia buscaba el alivio de los deudores insolventes, proporcion\u00e1ndoles un remedio contra el encarcelamiento y, en la antigua Roma, contra otras penas. Por el contrario, el motivo de las leyes sobre quiebras era, como ya se ha visto, ayudar a los acreedores proporcion\u00e1ndoles un remedio contra deudores deshonestos, que posiblemente no eran insolventes pero cuya conducta, cuando estaban endeudados era considerada suficiente justificaci\u00f3n para que los acreedores tuvieran derecho al alivio sumario que proporcionaba la ley \u00abpromulgada contra los quebrados\u00bb. Las leyes inglesas sobre la insolvencia, lo mismo que las romanas, contemplaban los casos de los deudores a quienes pod\u00eda alcanzar el proceso ordinario de la ley, pero la operaci\u00f3n del estatuto ingl\u00e9s de 1542 estaba limitada a deudores que \u00absimulaban la quiebra\u00bb y contra los cuales dicho proceso no era efectivo, y el estatuto de 1570 lo limita todav\u00eda m\u00e1s al restringirlo a los comerciantes. El tribunal que se estableci\u00f3 posteriormente para casos de insolvencia, durante el reinado de Jorge III, fue el \u00abTribunal para el alivio de deudores insolventes\u00bb, pero las leyes sobre quiebras, anota Sir Edward Coke, deben interpretarse \u00abpara la ayuda, apoyo y alivio de los acreedores\u00bb. Y, bajo ciertas circunstancias, un deudor solvente puede ser declarado en quiebra bajo las leyes de los Estados Unidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Congreso de los Estados Unidos ha aprobado cuatro leyes sobre quiebras; la Ley aprobada el 4 de abril de 1800, que fue derogada por Ley del 19 de diciembre de 1803; la Ley aprobada el 19 de agosto de 1841, derogada por Ley del 3 de marzo de 1843; la Ley aprobada el 2 de marzo de 1867 y derogada el 7 de junio de 1878, y la Ley del 1 de julio de 1898, todav\u00eda (1907) vigente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el momento de la adopci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de los Estados Unidos, fue rechazada una sugerencia de que la facultad que se confer\u00eda al Congreso para legislar sobre quiebras deber\u00eda restringirse para cobijar s\u00f3lo a los comerciantes y negociantes. Sin embargo, seg\u00fan la Ley de 1800, solamente puede ser declarado en quiebra un comerciante u otra persona residente en los Estados Unidos y que est\u00e9 \u00abefectivamente vali\u00e9ndose del intercambio de mercanc\u00edas, comprando y vendiendo al por mayor o al detal, o trabajando como cambista, banquero, comisionista, agente, garante o asegurador marino\u00bb. La Ley de 1800 no menciona la quiebra voluntaria, pero en la Ley de 1841, \u00abtodas las personas\u00bb que residan en cualquier Estado, Distrito o Territorio de los Estados Unidos, que tengan deudas en las cuales no hayan incurrido por desfalco como empleados p\u00fablicos o en el desempe\u00f1o de un encargo fiduciario, pod\u00edan solicitar ser admitidos en quiebra voluntaria. La quiebra involuntaria todav\u00eda estaba restringida a los comerciantes y a ciertas otras clases de hombres de negocios. La Ley de 1867 conten\u00eda provisiones sobre las quiebras tanto voluntarias como involuntarias, sin importar la ocupaci\u00f3n del deudor. Por medio de la Ley de 1898 se asignaron las funciones de tribunal de quiebras a los Tribunales de Distrito de los Estados Unidos, al Tribunal Supremo del Distrito de Columbia, a los Tribunales de Distrito de los diferentes Territorios y a los Tribunales de los Estados Unidos en el Territorio Indio y en el Distrito de Alaska. Seg\u00fan la definici\u00f3n de esta Ley, una persona es insolvente si sus propiedades (exceptuando aquellas dolosamente cedidas, transferidas, escondidas o removidas), valoradas objetivamente, son insuficientes para pagar sus deudas. Cualquier persona natural o compa\u00f1\u00eda no incorporada como persona jur\u00eddica o corporaci\u00f3n de negocios, seg\u00fan son definidas en la Ley, y que deban por lo menos mil d\u00f3lares (exceptuando a ciertas personas naturales especificadas por la Ley), puede ser declarado en quiebra involuntaria. El proceso de quiebra se puede instaurar por medio de una petici\u00f3n radicada dentro de los cuatro meses siguientes a una acci\u00f3n de quiebra. Dicha acci\u00f3n puede consistir en ceder, transferir, ocultar o remover, o permitir que sea ocultada o removida cualquier parte de los bienes del deudor con la intenci\u00f3n de obstaculizar, demorar o defraudar a sus acreedores o a cualquiera de ellos; o en transferir, mientras est\u00e1 insolvente, alguna parte de sus propiedades con la intenci\u00f3n de preferir a alg\u00fan acreedor a a algunos de ellos; o en tolerar o permitir, mientras est\u00e1 insolvente, que alg\u00fan acreedor obtenga trato preferencial por medio de procedimientos judiciales, o en no obrar para que esa preferencia sea anulada o revocada. De este modo, una cesi\u00f3n general para beneficio de los acreedores y ciertos procedimientos instaurados en el marco de las Leyes de Insolvencia, o la solicitud que hace un insolvente para que se le designe un s\u00edndico o liquidador son acciones de quiebra. Por otra parte, \u00abcualquier persona que califica\u00bb, es decir, cualquier persona que tiene deudas comprobables en una quiebra (excepto una corporaci\u00f3n) \u00abpuede radicar una petici\u00f3n para ser declarado en quiebra voluntaria\u00bb. Los bienes del quebrado deber\u00e1n dividirse entre sus acreedores y el tribunal de quiebras est\u00e1 facultado para concederle una exoneraci\u00f3n, es decir, \u00abuna liberaci\u00f3n &#8230;de todas sus deudas que sean comprobables en la quiebra, excepto aquellas exceptuadas por esta Ley\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La facultad conferida al Congreso por la Constituci\u00f3n no impide que los Estados de la Uni\u00f3n promulguen leyes sobre quiebras. Un Estado puede adoptar leyes de este tipo, concluyentes en cuanto a los derechos de sus propios ciudadanos, siempre y cuando dichas leyes no menoscaben las obligaciones de los contratos en el sentido implicado en la Constituci\u00f3n, ni est\u00e9n en conflicto con ninguna Ley vigente del Congreso que establezca un sistema uniforme de legislaci\u00f3n sobre quiebras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hasta ahora hemos considerado nuestro tema desde el punto de vista legal. Desde el punto de vista del economista pol\u00edtico, las leyes sobre quiebras e insolvencia son de gran importancia. Esto es as\u00ed, dado que el costo de producci\u00f3n de los bienes econ\u00f3micos incluye el riesgo de las deudas incobrables, y por consiguiente, las leyes que aminoran este riesgo disminuyen el costo de producci\u00f3n. John Stuart Mill concluye que la mayor\u00eda de las insolvencias individuales son el resultado de malos manejos. Pero la ocurrencia de muchas quiebras de negocios en una comunidad en cualquier per\u00edodo es una se\u00f1al de alarma o un s\u00edntoma de \u00abla enfermedad pol\u00edtico-econ\u00f3mica\u00bb que los economistas denominan crisis comercial, y para \u00e9sta es necesario buscar causas m\u00e1s profundas que los malos manejos individuales. Los c\u00e1lculos m\u00e1s cuidadosos pueden fallar debido a causas que no pod\u00edan haberse previsto; la demanda para una clase particular de bienes puede no marchar al paso de una oferta que se ha hecho excesiva a causa de errores de los \u00abcapitanes de la industria\u00bb en la previsi\u00f3n la magnitud de la demanda futura. Y de esto resulta un trastorno en la relaci\u00f3n entre producci\u00f3n y consumo, una perturbaci\u00f3n del equilibrio, de tal manera que se hace imposible concluir los acuerdos comerciales y se desencadena la crisis. En tiempos modernos ha habido crisis notables: La crisis de Hamburgo de 1799, en la cual se presentaron 82 quiebras; la crisis inglesa de 1814, en la cual 240 bancos suspendieron pagos; en los Estados Unidos, la crisis wildcat (referente a bancos que emiten papeles sin respaldo) de 1837, en la cual todos los bancos cerraron, la crisis de 1837, en la cual ocurrieron 7200 quiebras, y la crisis de 1873. Para los economistas, estos sucesos que resultan de las causas ya mencionadas, parecen denotar la necesidad de establecer un nuevo equilibrio. Se ha sugerido que el Jubileo jud\u00edo era un medio para tal fin y una ordenanza de un car\u00e1cter similar al de la legislaci\u00f3n sobre insolvencia o sobre quiebras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De la misma manera que un individuo, una comunidad pol\u00edtica puede quedar mal en el cumplimiento de sus compromisos financieros. En este caso puede entonces ocurrir lo que se ha denominado quiebra del estado o p\u00fablica. Un ejemplo antiguo de este caso lo constituy\u00f3 la acci\u00f3n del Senado romano que redujo el peso del as (moneda romana) despu\u00e9s de la primera Guerra P\u00fanica. Tambi\u00e9n ocurrieron casos similares de deshonestidad del gobierno durante la Edad Media. En tiempos posteriores la bancarrota del Estado ha tomado la forma de la conversi\u00f3n forzosa (de la moneda o de la deuda p\u00fablica) con repudiaci\u00f3n parcial de la deuda del Estado. Hacia el final del reinado de Luis XIV de Francia, el Estado estaba en bancarrota, y su rescate financiero fue encomendado vanamente al celebrado banquero John Law. El gobierno instaurado por la Revoluci\u00f3n Francesa no s\u00f3lo cay\u00f3 en bancarrota, sino que tambi\u00e9n por su contienda con Austria arrastr\u00f3 a este \u00faltimo imperio a la bancarrota de 1811. Y se ha llegado a decir que la quiebra de Austria se ha convertido en algo permanente. Turqu\u00eda, Espa\u00f1a y algunas rep\u00fablicas hispanoamericanas son otros estados que pueden mencionarse como estados que han ca\u00eddo en bancarrota por la repudiaci\u00f3n de sus deudas. Lo mismo puede decirse con relaci\u00f3n a algunos Estados de los Estados Unidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">MURRAY, New English Dictionary (Oxford y Nueva York, 1888); WHARTON, Law Lexicon (10a ed., Londres, 1902); STEPHEN, New Commentaries on the Laws of England (14a ed., Londres, 1903), II, 190, 215, 220; LAROUSSE, Grand Dictionnaire universel du XIXe si\u00e8cle (Par\u00eds, 1867), s. v. Banqueroute; La Grande Encycl. (Par\u00eds), s. v. Banqueroute; The Statutes at Large (Cambridge, 1763-64), V, 132; VI, 271; VII, 288; VIII, 128; XI, 162; XII, 308; XVI, 340; The Statutes at Large (Londres, 1769), IV, 525; Statutes of the United Kingdom (Londres, 1813), 375; COKE, The Fourth Part of the Institutes of the Laws of England (Londres, 1797), 277; PARSONS, The Law of Contracts (8a ed.), III, 379, 383, 384, 385; STORY, Commentaries on the Constitution of the United States (4a ed., Boston, 1873), II, \u00a7 1113; ibid., nota 2, \u00a7 1106; WHEATON, Reports: Supreme Court of the United States (Nueva York, 1819), IV, 208, y (Nueva York, 1827), XII, 213; KENT, Commentaries on American Law, II, 389; United States Statutes at Large (Boston, 1848), II, 19 y 248; ibid., V, 440 y 614; ibid. (Boston, 1868); XIV, 517, y (Washington, 1879) XX, 99; United States Compiled Statutes, 1901 (St. Paul, 1902), III, 3418; ibid. (St. Paul, 1905, Supplement, 1905), 683; BRANDENBURG, The Law of Bankruptcy (2a ed., Chicago, 1901), 66; BELL, Dictionary and Digest of the Law of Scotland (7a ed., Edimburgo, 1890), s. vv. Bankruptcy, Cessio bonorum; BRODIEINNES, Comparative Principles of the Laws of England and Scotland (Edimburgo, 1903), 25, 26; WILLIAMS, The Law and Practice of Bankruptcy (8a ed., Londres, 1904); MILL, Principles of Political Economy (Nueva York, 1881), Libro. V, ix, \u00a7 8; ROSCHER, tr. LALOR, Principles of Political Economy (Nueva York, 1878), Libro. IV, i, \u00a7 215; MULHALL, The Dictionary of Statistics (Londres, 1899), s. v. Bankruptcy; GIBBINS, Industry in England (2a ed., Nueva York, 1898) \u00a7\u00a7 259-260; CRABB, English Synonyms (Nueva York, 1879), s. v. Insolvency, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">CHARLES W. SLOANE.<br \/>\nTranscrito por Douglas J. Potter<br \/>\nTraducido por Jorge Lopera Palacios<br \/>\nDedicado al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Bancarrota) La quiebra o bancarrota (La banqueroute; t\u00e9rminos ingleses m\u00e1s antiguos, bankruptship, bankrupture) en la jurisprudencia civil al igual que en el significado popular, es el hecho caer en, o el estado de estar en quiebra. En el Estatuto de 1705, 4 Anne, c. XVII, tal como aparece en la edici\u00f3n de Cambridge de los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/aspectos-civiles-quiebra\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abASPECTOS CIVILES QUIEBRA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26603","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26603","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26603"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26603\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26603"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26603"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26603"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}