{"id":26640,"date":"2016-02-05T17:57:53","date_gmt":"2016-02-05T22:57:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/reducciones-del-paraguay\/"},"modified":"2016-02-05T17:57:53","modified_gmt":"2016-02-05T22:57:53","slug":"reducciones-del-paraguay","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/reducciones-del-paraguay\/","title":{"rendered":"REDUCCIONES DEL PARAGUAY"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\nLas Reducciones del Paraguay de los jesuitas, una de las m\u00e1s singulares y bellas creaciones de la actividad misionera cat\u00f3lica, han contribuido m\u00e1s que ning\u00fan otro factor a poner el nombre de Paraguay en la historia. Han sido el objeto de la m\u00e1s sincera admiraci\u00f3n y de la m\u00e1s amarga cr\u00edtica. Un relato exacto, basado en las mejores fuentes, deber\u00eda ser su mejor justificaci\u00f3n.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Nociones Preliminares<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Fundaci\u00f3n de las Reducciones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Organizaci\u00f3n de las Reducciones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 El sistema econ\u00f3mico de las Reducciones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Escuelas y educaci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Relaciones entre las Reducciones y el gobierno espa\u00f1ol<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 C\u00f3mo se ha juzgado al sistema<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Decadencia de las Reducciones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 Las reducciones tras la expulsi\u00f3n de los jesuitas<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Nociones Preliminares<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">La fundaci\u00f3n y el plan de reducciones no puede ser entendido excepto a la luz de las condiciones coloniales y pol\u00edticas que imperaban en el territorio espa\u00f1ol de La Plata en  el momento de la llegada de los jesuitas. El pa\u00eds fue descubierto en 1515 por Juan D\u00edaz de Sol\u00eds y hab\u00eda sido gradualmente conquistado en largos  y sanguinarios per\u00edodos, y al principio con batallas desastrosas con las aguerridas tribus amantes de la libertad. Hasta 1590 los espa\u00f1oles hab\u00edan fundado diez ciudades y cuarenta colonias. Los nativos, sometidos a la fuerza de las armas  o someti\u00e9ndose voluntariamente fueron puestos bajo el yugo del sistema de las encomiendas espa\u00f1olas que en sus m\u00e1s severas aplicaciones los hac\u00eda yanaconas, o esclavos, en su forma m\u00e1s suave mitayas, o siervos de los conquistadores y de los colonizadores blancos.<br \/>\nLos reyes espa\u00f1oles intentaban mejorar la condici\u00f3n d los nativos con decretos sabios y humanos para su protecci\u00f3n, pero  la dificultad de controlarlo y los caprichos, debilidad o ego\u00edsmo de muchos de los oficiales permitieron que surgieran abusos. El sistema daba como resultado frecuentes levantamientos de la raza sometida y un implacable odio de los extranjeros por parte de numerosas tribus que aun reten\u00edan su libertad acompa\u00f1\u00f3 hasta en las primeras expediciones a La Plata. Las iglesias y parroquias fundadas en las estepas y bosques del interior fueron arrasadas y las colonias y los caminos  frecuentemente abandonados. Hasta que la Reducciones  no se fundaron, las condiciones no mejoraron esencialmente.<br \/>\nLos reyes de Espa\u00f1a deseando sinceramente en su coraz\u00f3n la conversi\u00f3n de los pueblos nativos enviaron misioneros desde las primeras expediciones a La Plata, donde se fundaron iglesias y parroquias en la nueva colonia desde muy temprano. Aqu\u00ed, como en todas partes, los primeros pioneros de la fe fueron los hijos de S. Francisco. Adem\u00e1s encontramos dominicos y mercedarios y a juzgar por las listas de obispos, tambi\u00e9n agustinos y Jer\u00f3nimos. El inmenso territorio se dividi\u00f3 en tres di\u00f3cesis:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tParaguay (ver en Asunci\u00f3n), establecida en 1547;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tTucuman (ver en Santiago del Estero, despu\u00e9s C\u00f3rdoba), 1570;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tBuenos Aires (ver en  Buenos Aires) 1582.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero hacia 1559 el clero de la colonia apenas superaba los veinte sacerdotes seculares y regulares. Cuando el primer obispo de Tucum\u00e1n, D. Francisco de Victoria O.P., se hizo cargo de su di\u00f3cesis en 1581, hall\u00f3 que en toda ella solo hab\u00eda cinco sacerdotes seglares y unos pocos regulares, ninguno de los cuales pod\u00eda hablar el lenguaje de los indios. En A petici\u00f3n suya, los Jesuitas llegaron a Tucum\u00e1n y en 1587 tambi\u00e9n al Paraguay requeridos por el obispo  de Asunci\u00f3n D. Alonso Guerra, O.S.F.  En vista de la fama adquirida para la joven orden, a\u00fan en su primer ardor,  por Francisco Javier en la India Oriental , por Anchieta en Brasil y otros, se esperaba que  la Compa\u00f1\u00eda fuera de gran ayuda para mejorar las condiciones religiosas en general y para pacificar y convertir a las numerosas tribus salvajes. Los colegios, seminarios, residencias y casas de retiros espirituales fundadas despu\u00e9s de 1593 en r\u00e1pida sucesi\u00f3n en Santiago del Estero, Asunci\u00f3n , C\u00f3rdoba ( universidad desde 1621) Buenos Aires, Corrientes, Tarija, Salta, S. Miguel de Tucum\u00e1n, Santa fe, La Rioja etc., sirvieron para conseguir el primer prop\u00f3sito  y el segundo se lograba con su ministerio con los indios  en las encomiendas as\u00ed como por misioneros viajeros por las tribus libres , cubriendo un vasto territorio en todas direcciones, lo mismo que hizo San Francisco Solano por ese mismo tiempo. Sin embargo estas excursiones misioneras reflejan el hero\u00edsmo  de los misioneros, pero los resultados no eran permanentes as\u00ed que el general de la orden, Aquaviva insisti\u00f3 en la concentraci\u00f3n  de los esfuerzos y la fundaci\u00f3n de puntos centrales en las localidades m\u00e1s ventajosas, como se hac\u00eda en Brasil. El primer superior de la provincia de Paraguay, fundada en 1606 (con seis jesuita en el momento de la fundaci\u00f3n  pero que en 1613 ya ten\u00eda mas de 113) fue el P. Diego de Torres Bollo, encargado de poner estas ideas en pr\u00e1ctica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<h3>Fundaci\u00f3n de las Reducciones<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">No deben su origen, como se ha dicho,  a la idea de un estado  expuesta por Campanella (La ciudad del Sol) que diera forma a la realizaci\u00f3n del deseo de poder de los Jesuitas, sino al contrario, crecieron de la forma m\u00e1s natural  como resultado de los esfuerzos  para solucionar las principales trabas que el sistema de encomiendas pon\u00eda a la conversi\u00f3n de los paganos, es decir:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\u2022\tOpresi\u00f3n de los nativos por la fuerza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tLa consiguiente aversi\u00f3n a  la religi\u00f3n de los opresores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tEl mal ejemplo de los colonos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las nuevas consignas eran:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tLibertad para los indios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tEmancipaci\u00f3n del servitium personal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tY la reuni\u00f3n y aislamiento  de los nativos ganados por la conquista espiritual en colonias misioneras separadas o \u201creducciones\u201d manejadas independientemente por los misioneros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El plan provoc\u00f3 entre los colonos tormentas de animosidad contra los jesuitas, que llevaron a repetidas expulsiones de las colonias de miembros de la  orden.  Hasta una parte del clero, que apoyaban la instituci\u00f3n de las encomiendas, de cuyos frutos viv\u00edan, se opusieron a los jesuitas. Pero estos ten\u00edan un poderoso aliado en el rey de Espa\u00f1a Felipe III que apoy\u00f3 en\u00e9rgicamente la causa del los indios oprimidos y no solo sancion\u00f3 los planes de los jesuitas sino que les favoreci\u00f3 eficazmente con varios decretos reales y asignaciones de del tesoro p\u00fablico, d\u00e1ndoles una firme base legal. La Cedula Real  del 18 de diciembre de 1606, dada en Valladolid, mandaba al gobernador Hernandarias de Saavedra que,\u201d aunque pudiera conquistar a los indios del Paran\u00e1 con la fuerza de las armas no deb\u00eda hacerlo, sino que deb\u00eda gan\u00e1rselos con la fuerza de los sermones e instrucciones de los religiosos que hab\u00eda enviado con ese prop\u00f3sito\u201d. La Cedula Real del 30 de enero de 1607, prove\u00eda que los indios convertidos al cristianismo no pod\u00edan ser siervos y deb\u00edan estar exentos de impuestos durante un per\u00edodo de diez a\u00f1os. La llamada Cedula magna del 6 de marzo de 1609, declaraba brevemente que \u201cel indio deb\u00eda ser tan libre como los espa\u00f1oles\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con estos decretos reales (a los que siguieron una larga lista de otros) como apoyo, los jesuitas comenzaron a fundar las reducciones, con explicito acuerdo de las mas altas autoridades eclesi\u00e1sticas y civiles enviadas por el gobierno para proporcionar ayuda eficiente. Primero fue en la distante provincia  de Guayr\u00e1 (m\u00e1s o menos el actual estado brasile\u00f1o de Paran\u00e1) donde, en 1609 se fund\u00f3 la reducci\u00f3n de Loreto sobre el r\u00edo Paran\u00e1panema, seguida en 1611 por la de San Ignacio Miri, y hasta 1630, otras once, sumando entre todas alrededor de 10.000 cristianos. Los indios se apresuraron en grandes grupos a llegar a estos lugares de refugio donde encontraban protecci\u00f3n  y seguridad  de los ladrones y bandidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero a pesar de  los decretos eclesi\u00e1sticos y civiles, el tr\u00e1fico de esclavos hab\u00eda experimentado un sorprendente desarrollo entre la poblaci\u00f3n de las capitan\u00edas de S\u00e3o Vicente y Santo Amaro (en S\u00e3o Paulo, Brasil) entre los aventureros y bucaneros de todas las naciones. Tropas bien organizadas de cazadores de hombres, los llamados Mamelucos hab\u00edan despoblados los planos de Sao Paulo y desde 1618 en adelante amenazaban tambi\u00e9n a las Reducciones hacia las que se apresuraban a refugiarse indios de todas partes. Una por una, las Reducciones cayeron en manos de los merodeadores. Solo en 1630 no menos de 30.000 indios fueron esclavizados o asesinados en La Guayr\u00e1.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los misioneros apelaron en vano a las autoridades portuguesas y espa\u00f1olas para conseguir protecci\u00f3n; o no pudieron o no quisieron proporcionarla  y como \u00faltimo resorte decidieron recoger a los cristianos que aun quedaban, y los que iban llegando, a las Reducciones fundadas  en los r\u00edos Paran\u00e1 y Uruguay y en 1631 el \u00e9xodo se realiz\u00f3 bajo la direcci\u00f3n del heroico Padre Simon Maceta. Algunos especialistas han llamado a este \u00e9xodo  uno de los m\u00e1s grandes y exitosos en la historia de esta clase de eventos. Apenas 12.000 lograron llegar a su destino. De forma similar, las reducciones que se hab\u00edan fundado entre 11614 y 1638 junto al r\u00edo Jacuhy y en la Sierra dos Tapes en R\u00edo Grande do Sul y que sumaban unas 30.000 almas, fueron destruidas y los habitantes transferidos a otras partes. La negligencia de los gobernadores espa\u00f1oles en acudir en ayuda de las misiones que estaban en peligro fue pronto vengada por la destrucci\u00f3n posterior de las colonias espa\u00f1olas en la Guayr\u00e1, a manos de los portugueses que se apropiaron de toda la provincia. Abandonados a sus propios recursos, los jesuitas organizaron, con el consentimiento del rey, una milicia india, equipada con armas de fuego de manera que en 1640 pudieron presentar un ej\u00e9rcito bien discip0linado  contra los Paulistas, consiguiendo suprimir los robos y el pillaje. En adelante la Reducciones continuaron siendo una estupenda protecci\u00f3n contra las incursiones de los portugueses.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La mayor parte de este \u201cEstado Cristiano Indio\u201d, como se ha llamado a las Reducciones se form\u00f3 con las 30\u00f3 32 Reducciones Guaran\u00edes, que comenzaron a existir en el per\u00edodo de 1609 -1780 en el territorio del actual paraguay, las provincias argentinas de Misiones y Corrientes y la brasile\u00f1a de R\u00edo Grande do Sul . Muchas de estas Reducciones  tuvieron que cambiar la ubicaci\u00f3n como consecue3ncia de las frecuentes incursiones de los Mamelucos y las tribus indias salvajes, aunque retuvieron sus nombre iniciales, lo que ha dado lugar a no pocas confusiones en mapas antiguos. El crecimiento de la Misi\u00f3n Guaran\u00ed puede verse en las estad\u00edsticas anuales:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tEn 1648 el Gobernador de Buenos Aires, en una visita, encontr\u00f3 una poblaci\u00f3n de 30.548 almas en diecinueve Reducciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tEn 1667 el Fiscal de la Audiencia de Charcas, Don Diego Ib\u00e1\u00f1ez de Faria, hall\u00f3 58.118 en veintid\u00f3s Reducciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tEn 1702, 22 pueblos junto al los r\u00edos Paran\u00e1 y Uruguay ten\u00edan 89.500 almas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tEn 1717, 31 pueblos ten\u00edan 121.68. En 1732, 141,242; 1733, 128,389; 1735, 108.28;  1736, 102.21; 1737, 104.73;  1738, 90.87; 1739, 81.59; 1740, 73.10; 1741, 76.60; 1742, 78.29; 1743, 81.55; 1750, 95.89.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las fluctuaciones en el n\u00famero de habitantes se deben a los repetidos ataques o epidemias (ver abajo)<br \/>\nAdem\u00e1s de las misiones guaran\u00edes, la misi\u00f3n de Chiquitos se fund\u00f3 en 1698 al noroeste, en la actual Bolivia; en 1765 esta misi\u00f3n ten\u00eda 23.288 almas (4981 familias) en diez  Reducciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El punto de conexi\u00f3n entre  las misiones Guaran\u00edes y las de Chiquitos era la misi\u00f3n de Taruma con trece Reducciones: San Joaqu\u00edn (1747); San Estanislao (1747), y Bel\u00e9n (1760), a la que pertenec\u00edan 2597 almas (547 familias) en 1762, y 3777 almas (803 familias) en 1766.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dificultades aun mayores que las de las misiones guaran\u00edes se daban entre llamadas \u201ctribus montadas\u201d que hablaban muchas lenguas distintas, en el Gran Chaco y cuyos incursiones depredadores manten\u00edan siempre en alerta a las colonias espa\u00f1olas. Por requerimiento urgente de las autoridades espa\u00f1olas  los jesuitas intentaron tambi\u00e9n fundar reducciones entre ellos: 15 fueron fundadas entre 1735 y 1767 con indios  de once tribus diferentes, entre ellos 5000 cristianos. Se fundaron Reducciones dispersas en Tucum\u00e1n, particularmente entre los Chiriguanos y Mataguayos (1762: 1 Reducci\u00f3n, 268 Cristianos, 20 paganos) y en el norte de Patagonia (Terra Magallonica) donde en 1745 se estableci\u00f3 la Reducci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora del Pilar. En total, los jesuitas fundaron unas 100 Reducciones, algunas de las cuales fueron destruidas despu\u00e9s; 46 se establecieron en 1638 y 1768 y por consiguiente las acusaciones de Azara y otros de que su labor misionera se hab\u00eda estancado no se sostiene. Hasta 1767 se continuaban formando nuevas Reducciones y el flujo constante de convertidos ganando por los misioneros en sus viajes apost\u00f3licos sigui\u00f3 llagando a las antiguas Reducciones. Entre 1610 y 1768 fueron bautizados 702.086 indios s\u00f3lo de las tribus guaran\u00edes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La fundaci\u00f3n y preservaci\u00f3n de estas reducciones fueron el fruto de siglo y medio de esfuerzo y sacrificio heroico en la batalla contra los terrores de las tierras salvajes y la indolencia e indecisi\u00f3n de un pueblo primitivo as\u00ed como contra la pol\u00edtica de explotaci\u00f3n seguida por los espa\u00f1oles, para los que las Reducciones fueron siempre un problema. Hasta 1764, 29 jesuitas de Paraguay sufrieron muerte por martirio.\n<\/p>\n<h3>Organizaci\u00f3n de las Reducciones<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Plano y ubicaci\u00f3n de los asentamientos.<br \/>\nLas Reducciones fueron casi siempre colocadas en lugares sanos y altos, como por ejemplo Candelaria y Yapeyu, junto a los grandes r\u00edos del pa\u00eds (Paran\u00e1 y Uruguay). El plano general era similar a los pueblos espa\u00f1oles. Hab\u00eda una plaza y las calles en l\u00edneas rectas, las principales con frecuencia pavimentadas, que daban al plaza grande y cuadrada conde se situaba la iglesia, generalmente bajo la sombra de los \u00e1rboles, adornada con una gran cruz, una estatua de la Virgen y con frecuencia un hermoso pozo par el pueblo; a la cabeza de la plaza estaba la iglesia y junto a ella, a un lado, la residencia de los sacerdotes, llamada colegio; en la otra parte, el cementerio cerrado por una pared con un hall entre pilares. Los casas de los indos hasta finales del siglo diecisiete eran frecuentemente caba\u00f1as; despu\u00e9s casas s\u00f3lidas de planta baja, construidas de piedra o adobe y cubierta invariablemente con tejas por el peligro de fuego, de unos cinco metros por seis y dividida en varias habitaciones separadores de ca\u00f1a; eran c\u00f3modas para las familias de cuatro a seis miembros y de todas las maneras incomparablemente mejores que los habit\u00e1culos de los indios de las encomiendas. Un p\u00f3rtico sobre piedra o pilares de madera que se extend\u00eda a lo largo de toda la fachada, proyectado en el frente de cada casa de manera que se pod\u00eda caminar por todo el pueblo   sin mojarse, cuando llov\u00eda. Las casas estaban en grupos separados (vici, insulae) de seis a ocho viviendas, para disminuir el peligro  de fuego. El colegio estaba separado de la plaza por una pared y un peque\u00f1o patio y  por otra de los edificios cercanos  que conten\u00edan la escuela, los talleres, almacenes etc. Detr\u00e1s estaba el bien cuidado jard\u00edn de los Padres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las iglesias, sobre todo de tres naves, construidas con bloques masivos de piedra, con una fachada ricamente decorada, una puerta principal y varias entradas anchas dan la impresi\u00f3n de grandeza hasta en ruinas. Los masivos campanarios, en general exentos de las iglesias, cuelgan seis o m\u00e1s campanas fundidas, en los \u00faltimos tiempos, en las mismas Reducciones.  Las ricas terminaciones interiores hubieran dado envidia a las catedrales. Adem\u00e1s de la iglesia cada pueblo ten\u00eda un o m\u00e1s capillas para los muertos, en las que se expon\u00edan  y desde las que se llevaban a los cementerios. Hab\u00eda adem\u00e1s capillas de los cementerios, que estaban a lado de la iglesia, cerrados por una pared con un atrio de pilares, llenos de filas de naranjos y muy floridos, un verdadero \u201cjard\u00edn sagrado de los muertos\u201d. A la izquierda del cementerio, aislado y rodeado por paredes, estaba el cotiguazu (la gran casa), que serv\u00eda de asilo para las viudas que viv\u00edan all\u00ed en com\u00fan; serv\u00eda  de reformatorio de mujeres; asilo de los impedidos y sala com\u00fan donde se hilaba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">M\u00e1s all\u00e1 del pueblo, cerca de sus l\u00edmites, estaba la capilla de S. Isidoro, la ramada o posada para los espa\u00f1oles viajeros y m\u00e1s lejos m\u00e1s all\u00e1 de los hornos para las tejas, los molinos, estampados, las tener\u00edas donde se curt\u00eda y te\u00f1\u00eda el cuero adem\u00e1s de otros edificios dedicados a las industrias. Los pueblos estaban abiertos, solo las reducciones m\u00e1s expuestas a las incursiones de bandas de salvajes  y las estancias o granjas y los corrales de ganando estaban protegidas por fosos empalizadas,  muros o cerradas por setos espinoso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para facilitar la comunicaci\u00f3n y tr\u00e1fico entre varios pueblos, se abrieron caminos de servicio con frecuencia a grandes distancias. Adem\u00e1s la espl\u00e9ndida red de r\u00edos serv\u00eda como excelente red de comunicaciones. La misi\u00f3n ten\u00eda no menos de 1000 botes de varias clases solo en el Paran\u00e1 y otros tantos en el Uruguay, con sus propios embarcaderos, como por ejemplo en Yapeyu. La poblaci\u00f3n variaba mucho en los diferentes pueblos, entre 350 y 7000 almas.\n<\/p>\n<h3>El sistema econ\u00f3mico de las Reducciones<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">El plan de los jesuitas de formar, con rudas tribus de n\u00f3madas mancomunidades separadas de las colonias espa\u00f1olas y muy al interior de un pa\u00eds poco explorado les planteo el problema de tener que hacer que la mancomunidad  fuera econ\u00f3micamente independiente y capaz de autoabastecerse. Si los indios hubieran sido obligados d\u00eda a d\u00eda  a recoger sus medios de subsistencia en el bosque o el las llanuras, nunca hubieran abandonado su vida n\u00f3mada y hubieran permanecido medio-paganos. La ayuda financiera de la corona consinti\u00f3, para las primeras reducciones, en una asignaci\u00f3n moderada del tesoro estatal, as\u00ed como campanas y art\u00edculos para el uso de la iglesia y despu\u00e9s reducidos a una exenci\u00f3n temporal de impuestos, y un salario para los misioneros que ejerc\u00edan de p\u00e1rrocos. En el siglo dieciocho este salario consist\u00eda en 300 pesos anuales para el cura y su ayudante. Por consiguiente se ten\u00edan que explotar los recursos naturales del f\u00e9rtil suelo y los indios, indolentes y descuidados por disposici\u00f3n, hab\u00edan de ser entrenados en el trabajo regular.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(1) Condiciones de propiedad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La base econ\u00f3mica era una suerte de comunismo que sin embargo, difer\u00eda materialmente del sistema moderno del mismo nombre, y era esencialmente teocr\u00e1tico. \u201clos jesuitas, escribe Gelpi y Ferro, \u201crealizaron en su mancomunidad cristiana todo lo que es bueno y nada de lo que es malo en los planes de los socialistas y comunistas modernos\u201d. La tierra y todo lo hab\u00eda sobre ella era propiedad de la comunidad. La tierra fue dividida entre los caciques, que asignaban lotes a las familias bajo su mando. Los aperos y animales de tiro los prestaba la mancomunidad. Nadia pod\u00eda vender su lote de tierra o su casa, llamada abamba, es decir \u201cpropiedad propia\u201d. Pronto se vio que los esfuerzos individuales de los indios, por su indolencia, eran inadecuados, por lo que los lotes separados fueron puestos pronto como campos comunes, llamados Tupamba, es decir \u201cpropiedad de Dios\u201d que se cultivaban con el trabajo com\u00fan bajo la gu\u00eda de los Padres. Los productos de esos campos iban al almac\u00e9n com\u00fan y se usaban en parte para los pobres, enfermos, viudas, hu\u00e9rfanos, indios de la Iglesia etc., y en parte como semillas para el pr\u00f3ximo a\u00f1o, como reservas para contingencias imprevistas, como medio de cambio para conseguir bienes europeos o para pagar los impuestos (ver abajo).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El producto de los campos privados y del esfuerzo individual era de absoluta propiedad de los indios y se les acreditaba a ellos individualmente en las transacciones comunes de manera que cada uno recib\u00eda en cambio las cosas que deseaba. Esos planes abamba se cambiaron de vez en cuando porque se daban situaciones falsas. Los reba\u00f1os de animales tambi\u00e9n eran propiedad com\u00fan. Los caballos del Santo, que se usaban en las procesiones de las fiestas estaban reservados especialmente. As\u00f3 la Reducci\u00f3n de los Santos Ap\u00f3stoles lleg\u00f3 a tener 599 de ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(2) Productos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los indios se contentaban con el cultivo de mandioca, varios tub\u00e9rculos y vegetales y un poco de algod\u00f3n, pero el trabajo hecho por las comunidades asum\u00eda constantemente mayores proporciones y sobrepasaba de lejos el trabajo de las colonias espa\u00f1olas, tanto respecto a la variedad de los productos como a la racionalidad de su cultivo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s de los cereales comunes (el trigo y el arroz apenas se cultivaban fuera de las Reducciones) se plantaba tabaco, \u00edndigo, ca\u00f1a de az\u00facar y sobre todo algod\u00f3n. Tambi\u00e9n se cuidaba la producci\u00f3n de frutas, con mucho \u00e9xito. Aun hoy en d\u00eda se pueden encontrar en los territorios salvajes restos de las espl\u00e9ndidas huertas, y sobre todo las plantaciones de naranjos. Se intent\u00f3 el cultivo de la vid para vino, pero con \u00e9xito moderado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Uno de los productos mas importantes del territorio comprendido por las Reducciones el llamado te de los jesuitas o del Paraguay (herba) o yerba mate. Consist\u00eda en hojas secas del \u00e1rbol del mate (Ilex Paraguayensis), aplastado y ligeramente tostado, en agua hirviendo. Era y es la bebida favorita del pa\u00eds y casi logr\u00f3 desplazar a las bebidas intoxicantes a las que eran adictos los indios hasta extremos deplorables. Debido a que los bosques de mate (herba, herbales) estaban a veces a cientos de kil\u00f3metros de distancia y los indios empleados all\u00ed no ten\u00edan ayuda pastoral durante largos per\u00edodos, los jesuitas intentaron trasplantar loas \u00e1rboles a las Reducciones. Sus esfuerzos tuvieron \u00e9xito aqu\u00ed y all\u00ed pero los celosos colonos espa\u00f1oles utilizaron todos los medios para frustrar sus esfuerzos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los otros recursos naturales abundantes, como las maderas seleccionadas, resinas arom\u00e1ticas, abejas de miel etc.,  fueron usados con fines pac\u00edficos y se intent\u00f3, a peque\u00f1a escala producir hierro en lingotes. La cr\u00eda de animales tuvo un magn\u00edfico desarrollo ya que todo el pa\u00eds era rico en hierba y algunas estancias llegaron a tener 30.000 ovejas y m\u00e1s de 100.000 cabezas de ganando, n\u00fameros que no eran tan usuales en las haciendas espa\u00f1olas. Los reba\u00f1os se incrementaban de vez en cuando con la captura de animales salvajes, y haciendo selecci\u00f3n de razas, Caballos, mulas, burros y animales de corral se  criaban a gran escala. Adem\u00e1s, la caza y la pesca contribu\u00eda a la alimentaci\u00f3n; estas formas de deportes estuvieron restringidas en las reducciones guaran\u00edes por razones de disciplina. Las Reducciones individuales se dedicaban m\u00e1s o menos a una u otra rama de la producci\u00f3n y prove\u00eda a sus necesidades con el intercambio con las otras Reducciones. Un almanaque escrito en 1765 que los Padres salesianos de Don Bosco descubrieron hacia 1890 en Asunci\u00f3n, contiene en sus hojas de pergamino, adem\u00e1s del calendario, avisos para los agricultores, con referencias particulares al clima del pa\u00eds. El manuscrito muestra cuanto conocimiento y solicitud mostraban los misioneros apost\u00f3licos hacia la agricultura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(3) Industrias\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las enormes necesidades de tan vastos establecimientos y las dificultades y gastos de importaci\u00f3n hicieron necesaria la fundaci\u00f3n de las industrias dom\u00e9sticas. Gracias a las excepcionales dotaciones de los guaran\u00edes, pronto se desarrollaron las habilidades necesarias para casi todos los oficios en estos pueblos. Algunos eran carpinteros, junteros, alba\u00f1iles, escultores, cortadores de piedra, fabricantes de tejas, pintores de casas, zapateros, sastres, encuadernadores, tejedores, tintoreros, panaderos, carniceros, peleteros, fabricantes de instrumentos, constructores de \u00f3rganos, copistas cal\u00edgrafos etc. Otros eran empleados en los molinos de polvo, molinos de te, de grano etc. Cada hombre permanec\u00eda en el oficio que hab\u00eda adoptado y ayudaba a la transmisi\u00f3n de su oficio ense\u00f1\u00e1ndoselo a los aprendices. La maravillosa calidad de los productos de los talleres de las Reducciones se ve en las bellas piedras labradas de las iglesias. En algunas Reducciones hab\u00eda establecimientos de imprenta, por ejemplo en Corpus, San Miguel, San Javier, Loreto, Santa Mar\u00eda la Mayor, donde se imprim\u00edan principalmente libros lit\u00fargicos y de asc\u00e9tica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay que notar que el alto desarrollo industrial no se logr\u00f3 hasta finales del siglo diecisiete, cuando lo jesuitas alemanes y de los Pa\u00edses Bajos llegaron a Paraguay en grandes n\u00fameros. En 1726, un procurador espa\u00f1ol  de las misiones admit\u00eda que \u201c\u00bbArtes plerasque [missionarii] erexerunt, sed eas omnes Germanis debent.\u00bb  Las artes y los oficios hab\u00edan sido completamente descuidados en la colonia espa\u00f1ola en este tiempo en que las casas de Buenos Aires se constru\u00edan con terracota y se cubr\u00edan con juncos. Un hermano laico de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, Juan Kraus, erigi\u00f3 el primer gran edificio de ladrillos  (colegio y noviciado) en Buenos Aires y C\u00f3rdoba. El hermano Jos\u00e9 Klausner  de Munich introdujo la primera fundici\u00f3n de de esta\u00f1o en la provincia de Tucum\u00e1n; mientras los indios de las Reducciones, dirigidos por los misioneros, construyan fortificaciones y parapetos de Buenos Aires, Tobati, San Gabriel y otras obras p\u00fablicas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(4) Distribuci\u00f3n del Trabajo y forma de control.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La maquinaria econ\u00f3mica de las reducciones pod\u00eda mantenerse en movimiento y los indios, opuestos por naturaleza al trabajo y faltos de pensamiento, fueron educados para al trabajo sistem\u00e1tico solamente con una buena organizaci\u00f3n y control. Tambi\u00e9n se ense\u00f1\u00f3 a trabajar a los ni\u00f1os y d\u00eda a d\u00eda algunos de ellos fueron ocupados en las hilander\u00edas bajo supervisores especiales, mientras que otros eran llevados a los campos y plantaciones, guiados por alegres piezas musicales detr\u00e1s de la estatua de S. Isidoro a trabajar all\u00ed durante unas pocas horas. Las mujeres eran obligadas, adem\u00e1s de hacer los trabajos de la casa, a hilar ciertas cantidades a la semana para uso de la comunidad, a ayudar durante la siembra y la cosecha del algod\u00f3n. Los hombres que te ten\u00edan un oficio  espec\u00edfico estaban obligados a trabajar al menos dos d\u00edas por semana en los asuntos comunales, en el campo o en los edificios p\u00fablicos.<br \/>\nYodos ten\u00edan que trabajar durante la cosecha. Relajaci\u00f3n y recreo se hac\u00edan en las horas reservadas para ello, que se empleaban en juegos comunes, carreras militares de caballos  etc., durante los muchos d\u00edas de fiesta que se reservaban para la caza y otras expediciones. Las cartas y los dados, sin embargo, estaban estrictamente prohibidos. Los lideres de cada comunidad estaban encargados de dirigirlas (ver abajo).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s cada oficio ten\u00eda sus propios superintendentes y jefes de los gremios que estaban continuamente en contacto con los misioneros, que vigilaban todo y cuya presencia y autoridad era el eje de toda la comunidad. Todos los oficiales estaban obligados a dar informes exactos de sus administraciones y es un hecho que los informes y administraci\u00f3n  eran ejemplares y ordenados, seg\u00fan el testimonio de los inspectores del gobierno. Los superiores del orden tambi\u00e9n hac\u00edan inspecciones todos los a\u00f1os. Los trabajadores y los empleados p\u00fablicos como los ayudantes del  hospital y otros se manten\u00edan con fondos p\u00fablicos y los campos privados de los arrieros y ferreteros, pastores y otros, que estaban ocupados en el servicio p\u00fablico eran arados en su lugar por otros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(5) Distribuci\u00f3n de raciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La comida y el vestido era la misma para todos, con peque\u00f1as concesiones a favor de los caciques y oficiales p\u00fablicos. El producto de los campos privados proporcionaba los segundos platos de la mesa diaria. Lo que faltaba sal\u00eda del almac\u00e9n com\u00fan en igual medida. El art\u00edculo principal de la dieta de los indios era carne que obten\u00edan de los mataderos comunes a intervalos regulares. Ordinariamente los animales eran sacrificados tres veces a la semana; en Yapeyu, unos 7000 habitantes, unas cuarenta reses  se mataban diariamente. Para evitar que los indios consumieran en un solo d\u00eda sus raciones completas de carne se le animaba a que hicieran charqui (carne secada al sol y pulverizada) con una parte. A los enfermos se les daban comidas especiales preparadas en la parroquia; los ni\u00f1os recib\u00edan su desayuno y la cena en el patio de la parroquia. En las fiestas mayores se celebraban banquetes p\u00fablicos en com\u00fan. Los almacenes comunes tambi\u00e9n proporcionaban provisiones adicionales especiales par alas fiestas de las bodas etc. Los licores fuertes fueron casi completamente sustituidos por el mate en la Reducciones guaran\u00edes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cada familia recib\u00eda dos veces al a\u00f1o el tejido de lana que necesitaban y el algod\u00f3n con el que las mujeres hac\u00edan los vestidos. Adem\u00e1s, cada familia pod\u00eda traer su cosecha propia de algod\u00f3n los molinos de la parroquia. Solo se tej\u00eda un pa\u00f1o burdo y tejido de lino de mejor calidad para los altares y vestimentas. Los vestidos de estado hab\u00eda que importarlos. El vestido de los nativos era sencillo pero decente. Los hombres sol\u00edan llevar calzones cortos, una camisa de algod\u00f3n y dos ponchos de lana uno para todos los d\u00edas y el otro para las fiestas;  las mujeres llevaban una especie de camisas largas, sueltas con muchos dobles. Casi todos iban descalzos. Las prendas oficiales para las fiestas y los uniformes de gala, limpios y hechos de materiales con muchos colores, se guardaban en arcones diferentes en el colegio, de la misma manera que las banderas, disfraces teatrales, insignias etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Comercio y riqueza de los jesuitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las acusaciones de que los jesuitas adquirieron inmensas fortuna en las Reducciones es una f\u00e1bula difundida por su enemigos o los que ten\u00edan envidias de su \u00e9xito, pero ya nadie lo cree:\u201dMe atrevo a mantener\u201d escribi\u00f3 el obispo de Buenos Aires D. Pedro Tejardo, a Felipe V de Espa\u00f1a en 1721 \u201cque si los jesuitas fueran menos virtuosos tendr\u00edan menos enemigos, He visitado sus misiones con frecuencia y puedo asegurar a su majestad que en ninguna parte he encontrado m\u00e1s orden  y m\u00e1s perfecto falta de ego\u00edsmo que entre estos religiosos que nada toman de lo que pertenece a sus conversos,  ya sea para su propio vestido o para su sustento\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hecho es que los jesuitas pagaban su propio sustento en lo que era posible de su propio salario asignado por el rey (alrededor de 250 pesos) aunque era menor que el de otros sacerdotes ya seculares o religiosos (600 pesos). En compensaci\u00f3n por las provisiones que tomaban los padres del los almacenes comunes, como pescado, leche, huevos vegetales, el procurador enviaba a cada misionero una cantidad de sal, jab\u00f3n, cuchillos, tijeras de esquilar, anzuelos, alfileres medallas etc., para distribuirlos entre los indios  que eran muy aficionados a estas cosas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Southley, que era protestante, public\u00f3 como resultado de su investigaci\u00f3n  que nada hay m\u00e1s cierto que los jesuitas no han amasado ninguna fortuna en el Paraguay. El mito respecto a sus grades transacciones comerciales hay que colocarlo en la esfera de l de las minas de oro de las Reducciones, que nunca existieron, a pesar de que la envidia y el odio han insistido persistentemente en esta afirmaci\u00f3n .El Gobierno se vio obligado m\u00e1s de una vez  a investigar. As\u00ed en 1640  D. Andr\u00e9s de Le\u00f3n Gacavita dirigi\u00f3 una de ellas y Don J Bl\u00e1zquez Valverde otra a\u00fan m\u00e1s exigente en 1657. En ambos casos se demostr\u00f3 la mentira de las acusaciones y se castig\u00f3 severamente a los acusadores. Nunca se han hallado las minas de oro, ni siquiera despu\u00e9s de la expulsi\u00f3n de los jesuitas. Las estimaciones que se han hecho sobre los inmensos beneficios est\u00e1n basados en suposiciones arbitrarias o falsas. Los grandes reba\u00f1os no eran representativos de riqueza, debido al n\u00famero de ganando sin propietario que abundaba en la tierra y en consecuencia el precio de un ternero saludable era de medio peso en tiempos de Dobrizhoffer,  y m\u00e1s tarde el precio subi\u00f3 a uno y dos pesos debido a la destrucci\u00f3n sin sentido por parte de los espa\u00f1oles de estos animales. El solo altar principal tallado de la iglesia de San F. de Borja val\u00eda unos 30.000 novillos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s, hay que tener en cuenta el gasto del mantenimiento de tan vasta comunidad; los altos precios de los nuevos productos y piezas de hierro de hab\u00eda que importa (cien libras de hierro de Buenos Aires costaba 16 aurei; 1 codo de pa\u00f1o de lino 4 antiguos rix-d\u00f3lares y hasta m\u00e1s, un alba con sus encajes120-rix-d\u00f3lares=; el tributo a la corona, que seg\u00fan los expertos sub\u00eda a 24.000 pesos; la construcci\u00f3n y decoraci\u00f3n de las numerosas iglesias muy en el interior, los equipamientos de las tropas auxiliares indias al servicio del rey ( ver abajo) todo ello \u201ctomado en su conjunto requer\u00eda gastar casi todos los ingresos. De hecho todo el comercio estaba limitado al intercambio, justificado por ley can\u00f3nica de productos tales como algod\u00f3n, tabaco, pieles, varias clases de madera, pelo de caballo, miel y en particular la muy estimada herba (mate) de la misi\u00f3n , por bienes que las reducciones no pod\u00edan producir o al menos en cantidades insuficientes, as\u00ed como pa\u00f1os, sedas, pa\u00f1o para las vestimentas sagradas y el altar, instrumentos objetos de cristal y de hierro, libros, papel, sal , vino, vinagre, tintes etc. El comercio por intercambio produc\u00eda 100.000 pesos seg\u00fan el informe de la comisi\u00f3n real de investigaci\u00f3n, o 7 reales per capita de la poblaci\u00f3n. Un ejemplo puede ilustrar con cifras la arbitrariedad de los calumniadores de los jesuitas. Algunos especialistas afirman que los jesuitas vend\u00edan 4.000.000 de libras de herba al a\u00f1o mientras que la cantidad oficialmente certificada era de 6000 arrobas (150.000 libras); adem\u00e1s cifran la cantidad de indios dedicados a su cultivo en 300.000 o el doble del n\u00famero total de hombres y mujeres y ni\u00f1os que vivieron en cualquier tiempo en todas las reducciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuanto de imaginario ten\u00eda la riqueza atribuida a los jesuitas cuando se realiz\u00f3 el inventario en 1787 al tiempo de su expulsi\u00f3n. Se tomaron todos los edificios por sorpresa para que los jesuitas, sin previo aviso, no pudieran ocultar nada. Pero los \u00fanicos tesoros encontrados fueron los objetos preciosos del culto de las iglesias, y una rid\u00edcula cantidad de dinero. El colegio m\u00e1s importante, el de C\u00f3rdoba, apenas se pod\u00eda  mantener seg\u00fan los documentos. Los jesuitas, escribe un investigador, por m\u00e1s que parezca extra\u00f1o, no llevaban la misi\u00f3n a la manera de un negocio, sino m\u00e1s bien como gobernantes de una Utop\u00eda \u2013 esos tontos personajes que creen que la felicidad en preferible a la riqueza.<br \/>\nForma de gobierno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La administraci\u00f3n local de las Reducciones se arregl\u00f3 de acuerdo a las previsiones de la lex indica, siguiendo el modelo espa\u00f1ol y se compon\u00eda del Corregidor o burgomaestre( en el idioma guaran\u00ed poro puaitara, es decir, el que da \u00f3rdenes); el teniente, o deputado; tres alcaldes, i.e. bailes o inspectores, dos para el trabajo en la ciudad y uno (alcalde de la hermandad) para el trabajo en los distritos rurales; cuatro regidores o consejeros (Guaran\u00ed icabildo iguata, i.e. uno que pertenece al consejo); un  alguacil mayor, una suerte de prefecto de polic\u00eda (Guaran\u00ed ibirararuzu, i.e. \u00abel jefe de los que llevan el garrote); un procurador y un escribano (Guaran\u00ed quatiaapobara, i.e. \u00abuno que dibuja o escribe\u00bb). Adem\u00e1s hab\u00eda dos alf\u00e9reces reales o porta estandarte (Guaran\u00ed, aobebe rerequara, i.e. \u00abaquel al que se conf\u00eda la bandera) y algunos oficiales subalternos y ayudantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La elecci\u00f3n anual se celebraba en diciembre. La lista de los nuevos candidatos se elaboraba con los oficiales retirados  y se somet\u00eda al cura para ser aprobada y ocupaban sus cargos los nuevos oficiales y la investidura y de forma muy solemne se les impon\u00eda la insignia del oficio en la investidura a la puerta de la iglesia. Adem\u00e1s de su insignia, los oficiales p\u00fablicos ten\u00edan un lugar de honor en la iglesia. Su confirmaci\u00f3n final ven\u00eda en cada caso del gobernador  espa\u00f1ol. El 1 de enero se eleg\u00eda tambi\u00e9n a los superintendentes del trabajo, los directores de los j\u00f3venes y otros. Cada d\u00eda, despu\u00e9s de la misa, el corregidor daba al cura un informe de todos los asuntos pendientes y recib\u00eda de \u00e9l las directrices necesarias que trasmit\u00eda a los implicados. Hay que notar que el antiguo cacicazgo hereditario, y tambi\u00e9n la nobleza india hereditaria, mantuvieron todos sus privilegios y fueron honrados en las Reducciones y, al parecer, eran especialmente considerados en la asignaci\u00f3n de oficios m\u00e1s elevados y cargos militares. El plan de Felipe V de nombrar a quinientos caciques de las Reducciones Caballeros de Santiago no se llev\u00f3 a cabo porque los caciques no daban importancia a tal distinci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Poder militar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La organizaci\u00f3n de la autodefensa armada contra las frecuentes incursiones de hordas de salvajes y de los vecinos portugueses no solo la permit\u00edan los decretos reales repetidos sino que se realiz\u00f3 de acuerdo  con los deseos expresos del rey. En conformidad con esos decretos se construyeron arsenales en todas las Reducciones en los que se almacenaban armas de buena calidad, sobre todo armas de fuego junto con la munici\u00f3n. El rey envi\u00f3 repetidamente nuevos suministros de armas, entre ellas unas 800 pistolas, en 1730. M\u00e1s tarde las Reducciones produc\u00edan su propia p\u00f3lvora. Cada Reducci\u00f3n se divid\u00eda en ocho compa\u00f1\u00edas con un maestro de campo,  generalmente un cacique, un sargento mayor y ocho capitanes y otros oficiales. Se hac\u00edan ejercicios e instrucci\u00f3n militares regularmente, con ejercicios t\u00e1cticos para mantener e incrementar la eficiencia militar de la gente. Los gobernadores enviaron oficiales espa\u00f1oles repetidamente a las Reducciones para instruir a los indios en el uso de las armas, Sin embargo la fuerza m\u00e1s poderosa de las reducciones era su caballer\u00eda que ya se hab\u00eda manifestado eficaz en la defensa contra los Paulistas, desde 1842 en adelante era reclutada por los gobernadores a\u00f1o tras a\u00f1o par ayudar en las guerras contra las tribus salvajes, los portugueses, y los ingleses  que amenazaban Buenos Aires y contra los colonos rebeldes e indios de encomienda. Dieron excelentes resultados, m\u00e1s valiosos porque no costaban nada a la corona. Los indios de las Reducciones entraron en el campo de batalla no menos de cincuenta veces a favor del rey desde 1637 a 1735, con grandes fuerzas y considerables sacrificios de tiempo y vidas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Iglesia y vida religiosa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A las reducciones del Paraguay se las califica justamente como un modelo teocr\u00e1tico de mancomunidad. La religi\u00f3n reg\u00eda toda la vida p\u00fablica y privada. Toda la comunidad asist\u00eda diariamente a misa y a las devociones de la tarde. Oraciones y c\u00e1nticos religiosos acompa\u00f1aban y acompasaban  el trabajo y el recreo. La instrucci\u00f3n religiosa era impartida diariamente a los ni\u00f1os, varios d\u00edas a la semana a los catec\u00famenos y todos los domingos a toda la parroquia.<br \/>\nUtilizando cantos catecumenales se imprim\u00eda en las mentes  de la gente las doctrinas y los principales acontecimientos de la vida de Cristo y de los santos. Una especia de manual  que se titulaba \u00abAra poru aguiyey haba yacoa ymomoeoinda\u00bb (Sobre el uso apropiado del tiempo) escrito por el padre jesuita Insauralde (nacido en Asunci\u00f3n en 1730) e impreso en Madrid en 1759-84 en dos vol\u00famenes, que era muy popular, daba consejos sobre c\u00f3mo realizar varios actos en casa y en la iglesia de una forma santa y meritorio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La vida p\u00fablica religiosa en las espl\u00e9ndidas iglesias hallaba su expresi\u00f3n  de una manera muy brillante, particularmente en las fiestas. La m\u00fasica de la iglesia se cultivaba con mucho cuidado, especialmente bajo la direcci\u00f3n de los padres italianos y alemanes y su producci\u00f3n hubiera sido, seg\u00fan el testimonio de D. Francisco Jarque, digna de cualquier catedral espa\u00f1ola. En consecuencia, los coros de las iglesias de las Reducciones eran frecuentemente invitados a las ciudades espa\u00f1oles: los informes de la celebraci\u00f3n de la fiesta del Corpus Christi, de las fiestas patronales, las rogativas y procesiones penitenciales, la devoci\u00f3n a los santos (particularmente a la Virgen), olas representaciones del Pesebre y de la Pasi\u00f3n, las obras de los misterios y las danzas sacramentales, etc. muestran una estampa encantadora de la vida religiosa en las Reducciones. Las asociaciones religiosas, especialmente las Solidaridades de la Sant\u00edsima Virgen lograron un desarrollo notable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La recepci\u00f3n de los sacramentos, una vez estuvieron bien establecidas las Reducciones y se ten\u00eda un buen n\u00famero de cristianos viejos, seg\u00fan el informa anual y seg\u00fan la pr\u00e1ctica eclesi\u00e1stica, excelente. Los miembros de las asociaciones religiosas recib\u00edan la comuni\u00f3n mensualmente, muchos semanalmente. Los primeros matrimonios (los chicos eran obligados a casarse a los 17 a\u00f1os, las chicas a los 15), la disciplina estricta y la vigilancia favorec\u00edan la castidad entre los nativos, lo que ayudaba al incremento natural de la raza, que ordinariamente no era muy f\u00e9rtil (el promedio de ni\u00f1os era cuatro). El control cuidadoso y la segregaci\u00f3n  de todos los elementos cuestionables, hac\u00eda el resto.<br \/>\n\u201cHay tanta inocencia en estoas gentes\u201d, dec\u00eda el obispo Fajardo el 20 de mayo de 1720 desde Buenos aires a Felipe V, \u201c que est\u00e1n compuestas exclusivamente de indios naturalmente inclinados a toda clase de vicios, que creo que aqu\u00ed nunca se comete un pecado mortal, ya que la vigilancia de los pastores prev\u00e9 y previene las faltas m\u00e1s ligeras\u201d . Aut\u00e9nticos testimonios de obispos e inspectores reales hablan con la m\u00e1s grande admiraci\u00f3n del celo religioso, la devoci\u00f3n, pureza de la moral, amor fraterno cristiano y conciencia de los indios, as\u00ed como de la devoci\u00f3n nunca menguante y de las vidas edificantes de los sacerdotes.\n<\/p>\n<h3>Escuelas y educaci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Cada Reducci\u00f3n ten\u00eda, al menos en los \u00faltimos per\u00edodos, una escuela elemental con maestros indios educados por los Padres; all\u00ed, al menos los ni\u00f1os, sobre todo los hijos de los caciques e indios m\u00e1s prominentes, y tomados de entre las filas superiores de los pueblos y de otros oficiales, pod\u00edan aprender a leer escribir y aritm\u00e9tica. En este aspecto, eran tambi\u00e9n la avanzadilla en las colonias espa\u00f1olas. Hasta Bucareli, que ejecut\u00f3 m\u00e1s tarde el decreto de expulsi\u00f3n de forma tan inexorable, reconoci\u00f3 el trabajo de las escuelas de las Reducciones. Los chicos con cualidades especiales recib\u00edan tambi\u00e9n suficiente lat\u00edn para permitirles que ocuparan el puesto de sacrist\u00e1n y pudieran leer en la mesa del colegio. Las escuelas de canto y m\u00fasica ten\u00edan mucho \u00e9xito de manera que cada Reducci\u00f3n ten\u00eda un coro capaz y una orquesta. La acusaci\u00f3n de que los jesuitas imped\u00edan a los indios aprender espa\u00f1ol, para conservar sus secretos y par impedir el intercambio con lo colonos no es verdad, como atestigua Bucareli y es, adem\u00e1s completamente absurda, puesto  que el idioma guaran\u00ed, era entonces el idioma com\u00fan tambi\u00e9n de los espa\u00f1oles. Las mujeres no sab\u00edan espa\u00f1ol. Los Padres intentaron introducir el espa\u00f1ol en por su propio inter\u00e9s todos, aunque era muy dif\u00edcil de aprender para los indios y poco popular entre ellos; sin embargo siguieron el jus indicum (Tit. I, c. vi, leg. 18) que no obligaba a los nativos a aprender espa\u00f1ol.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Disciplina y normas penales\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Era necesario acostumbrar a los indios a la moral cristiana y al amor al trabajo con suavidad mezclada con severidad. La rutina diaria , dirigida por el toque de la campana, la segregaci\u00f3n estricta de los sexos en la vida p\u00fablica comunitaria exigida por el jus indicum, junto con un sistema prudente de vigilancia exigida por un comit\u00e9 de cristianos m\u00e1s viejos, los ne\u00f3fitos y los reci\u00e9n llegados que ven\u00edan constantemente de la selva, ayudaron a conseguir este resultado. Otra precauci\u00f3n  fue la segregaci\u00f3n, hasta donde era posible a los indios de los espa\u00f1oles y de los indios de las encomiendas, que eran en su mayor\u00eda de un car\u00e1cter moral cuestionable. Esta fue una medida que muchos, refiri\u00e9ndose a la triste experiencia de Per\u00fa,  consideraron completamente apropiada, y cuya observancia por parte de los misioneros del Gran Chaco parec\u00eda necesaria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Respecto a la disciplina penal, hasta Azara, que ten\u00eda tanta aversi\u00f3n a los jesuitas, admit\u00eda \u201cque  ejerc\u00edan su autoridad con suavidad y moderaci\u00f3n, lo que es de admirar\u201d. Las transgresiones menores como la pereza, alborotos p\u00fablicos etc. se castigaban con ayuno o unos pocos golpes con el l\u00e1tigo, mientras que la de naturaleza m\u00e1s seria con el arresto y confinamiento en la c\u00e1rcel y alimentaci\u00f3n all\u00ed con raciones peque\u00f1as Las mujeres inmanejables eran confinadas en el cotiguazu, o casa de mujeres. Para evitar el abuso de la autoridad por parte de los oficiales indios, no se les permit\u00eda infligir castigos de ninguna clase sin haber informado previamente del caso a los Padres. Nunca se aplic\u00f3 la pena de muerte, Los cr\u00edmenes que la merec\u00edan, lo que ocurr\u00eda raramente, eran castigados con la expulsi\u00f3n de la Reducci\u00f3n y la entrega de criminal a las autoridades espa\u00f1olas. El hecho de que esas tribus tan amantes de la libertad no realizaran ni un asola sublevaci\u00f3n contra los misioneros, mientras que los indios de las encomiendas se rebelaban frecuentemente y el dato a\u00f1adido de que dos o tres Padres bastaban  para mantener el orden y la disciplina de poblaciones de 1000 \u00f3 2000 personas habla alto y claro a favor del sistema y demuestra la falsedad de las acusaciones de despotismo contra los jesuitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El cuidado de los enfermos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El cuidado de los enfermos estaba bien organizado en las Reducciones. En cada pueblo hab\u00eda de cuatro a ocho enfermeros, bien instruidos en medicina y dedicados absolutamente a su profesi\u00f3n; los llamaban curuzuya, o portadores de cruces, por la forma de sus bastones rematados por una cruz. Cada d\u00eda hac\u00edan la ronda por el pueblo y ten\u00edan que dar a los Padres un informe exacto de las condiciones de los enfermos, de manera que casi ning\u00fan indio mor\u00eda sin los \u00faltimos sacramentos. Los remedios que utilizaban era principal mente hierbas medicinales ind\u00edgenas. Adem\u00e1s cada colegio ten\u00eda una farmacia. Algunos padres y hermanos que ten\u00edan conocimientos de medicina compilaron manuales especiales de medicina para usarse en las Reducciones, Algunos Padres alemanes y unos pocos hermanos laicos, estos \u00faltimos hab\u00edan sido boticarios antes de entrar en la orden, fueron particularmente meritorios  para las Reducciones , por ejemplo, el tirol\u00e9s Padres Segismundo Aperger.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los guaran\u00edes eran normalmente eran una raza saludable, pero no ten\u00edan resistencia contra algunas enfermedades contagiosas como el sarampi\u00f3n o la viruela. Se dieron reiteradas epidemias muy severas en 1618, 1619, 1635, 1636, 1692, 1718, 1733, 1739 y 1764  que diezmaran a la poblaci\u00f3n  de las Reducciones de manera pavorosa. As\u00ed en el a\u00f1o 1735 el sarampi\u00f3n caus\u00f3 18,733 muertes y en 1737 la viruela caus\u00f3 m\u00e1s de 30.000 v\u00edctimas. En 1733 12,923 ni\u00f1os murieron de viruela. Si no hubiera sido por las epidemias, la poblaci\u00f3n de las misiones guaran\u00edes hubiera sido el doble o el triple de numerosa. Estas epidemias exigieron de los Padres esfuerzos heroicos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<h3>Relaciones entre las Reducciones y el gobierno espa\u00f1ol<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Nada puede ser m\u00e1s absurdo que el mito de \u201cEl Estado Jesuita Independiente del Paraguay\u201d, construido mendazmente por Ib\u00e1\u00f1ez y otros escritores. Toda la fundaci\u00f3n y desarrollo de las Reducciones fue hecha con el consentimiento de los reyes de Espa\u00f1a con la fuerza de los decretos y privilegios reales, resumidos aumentados  y confirmados por el famoso decreto de Felipe V del 8 de diciembre de 1743. Ya en 1774 el jer\u00f3nimo padre Ceballos pudo mantener verdaderamente que todo lo que los jesuitas hab\u00edan hecho en paraguay \u201c\u00bbera todo probado por reales c\u00e9dulas \u00f3 proced\u00eda de ordenes expresas.\u00bb<br \/>\nEl territorio de las Reducciones estaba bajo la jurisdicci\u00f3n directa de la Corona, de manera, sin embargo que parte de los derechos de soberan\u00eda eran ejercidos por el gobernador en nombre del rey (desde 1736 en adelante todas las Reducciones estuvieron bajo al autoridad del gobernador de Buenos Aires. Todas las \u00f3rdenes y decretos se anunciaban  y se cumpl\u00edan tambi\u00e9n en las Reducciones, a no ser que se las exceptuara expresamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los gobernadores confirmaban a los nuevos oficiales de las Reducciones despu\u00e9s de las elecciones anuales, as\u00ed como a los nuevos nombramientos de cures de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Hac\u00edan visitas oficiales regulares a las Reducciones y enviaban informes al rey sobre su visita. Las Reducciones estaban listas para la guerra  en cualquier momento que lo pidiera el gobernador  que contaba siempre con su lealtad, un hecho que es reconocido frecuentemente con palabras elogiosas en los informes al rey.  M\u00e1s a\u00fan, las Reducciones pagaban los impuestos y los diezmos fiel y puntualmente y moldeaban su conducta de acuerdo con todas las leyes  de la corona espa\u00f1ola, mientras no fueran suspendidas o modificadas  en su aplicaci\u00f3n a aquellos territorios por privilegios reales especiales (Decr. Phil. V., art. 5). Las desavenencias con los gobernadores que surg\u00edan por intrusiones injustas eran resueltas  siempre a trav\u00e9s de la audiencia real de Charcas, por los inspectores reales o por comit\u00e9s investigadores nombrados especialmente por el mismo rey.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los Padres inculcaron profundamente en el coraz\u00f3n de los indios de las Reducciones   lealtad al rey y entusiasmo por su causa y persona. El mismo Felipe V declar\u00f3 en su famoso decreto del 28 de diciembre de 1743 que en todas sus posesiones coloniales de Am\u00e9rica no ten\u00eda s\u00fabditos m\u00e1s fieles. El las fiestas patronales se llevaba ceremoniosamente la ense\u00f1a real hasta la iglesia, en cuya puerta eran recibidos con honores el alf\u00e9rez real  que la llevaba. Se plantaba entonces en la plaza con un retrato del rey  y toda la milicia con sus oficiales renovaban su homenaje de forma solemne entre gritos de: \u00abMburu bicha guazu: toi cobengatu \u00f1ande Tey marangatu: toi cobengatu \u00f1ande Rey N.\u00bb (\u00a1Larga vida al rey, el gran Cacique! \u00a1Larga vida al buen rey, que viva largamente el rey N!).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los indios estaban orgullosos de llamarse \u201csoldadlos del rey\u201d. Ya se ha dicho arriba c\u00f3mo sacrificaron en muchas ocasiones su vida y sus propiedades, bajo la direcci\u00f3n de los Padres, por la cause de la corona. La lealtad de estos indios al rey se caracteriza por su conducta durante  el tiempo de los des\u00f3rdenes de Antequera y la llamada revuelta de los llamados Comuneros. Ese dif\u00edcil per\u00edodo o periodo (1721-1735) que supuso el primer intento de secesi\u00f3n de Espa\u00f1a de la colonia, a gran escala. El usurpador Antequera, as\u00ed como los Comuneros airearon su rabia primero y sobre todo contra el jesuita y los indios de las Reducciones que demostraron ser el m\u00e1s  fuerte reducto del gobierno espa\u00f1ol. La destrucci\u00f3n fue inmediatamente seguida por la revoluci\u00f3n y la secesi\u00f3n de Espa\u00f1a.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nExclusi\u00f3n de los espa\u00f1oles de los territorios de las Reducciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nEl aislamiento y la exclusi\u00f3n de los espa\u00f1oles de los territorios de las Reducciones, impuestos por razones de principios y llevados a cabo firmemente dieron a los enemigos de los jesuitas amplio material de murmuraci\u00f3n. Pero las medidas, sancionadas por los decretos reales, eran necesarias para conseguir los prop\u00f3sitos de la misi\u00f3n. \u201cNada puede justificar mejor este proceder\u201d, escribe Ulloa, \u201cque el triste ejemplo  del declinar de las doctinas de Per\u00fa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es, sin duda, un hecho significativo que hasta el gobernador Bucarelli, en sus instrucciones a su sucesor escritas en 1768, tras la expulsi\u00f3n de los jesuitas, urg\u00eda con mucha fuerza que continuara el sistema de aislamiento en inter\u00e9s de los indios. M\u00e1s a\u00fan, los representantes de la corona siempre tuvieron libre acceso a las Reducciones y all\u00ed donde no hab\u00eda peligro, las reducciones siempre mantuvieron buenas relaciones con los colonos espa\u00f1oles vecinos, que eran invitados con frecuencia a las fiestas, solicitados como padrinos de bautismos etc. M\u00e1s a\u00fan, los pueblos cercanos a Asunci\u00f3n: Santa Mar\u00eda, San Ignacio Guazu, Santa Rosa, Santiago, San Cosme e Itapua se abr\u00edan ciertos d\u00edas del mes, a petici\u00f3n real, a los comerciantes espa\u00f1oles, para la venta de sus vendieran su mercanc\u00edas. Un cierto n\u00famero de espa\u00f1oles  de confianza viv\u00eda en las Reducciones y cada una de ellas ten\u00eda una casa de hu\u00e9spedes para los viajeros forasteros.<br \/>\nRelaciones de las Reducciones con las autoridades eclesi\u00e1sticas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una parte de las reducciones de guaran\u00edes estaba bajo la jurisdicci\u00f3n del obispo de Asunci\u00f3n (erigido en 1647) otra bajo la autoridad del obispo de Buenos Aires (1582), mientras que las Reducciones de los Chiquitos pertenec\u00edan a la di\u00f3cesis de Santa Cruz de la Sierra (1605), y los colegios y misiones de Tucum\u00e1n a las sede de C\u00f3rdoba (1570). La jurisdicci\u00f3n de los obispos estaba limitada solamente por les exenciones de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, que ten\u00eda eso en com\u00fan con otras \u00f3rdenes y que estaban claramente delimitadas por las bulas papales. Por lo dem\u00e1s, los obispos ejerc\u00edan su autoridad episcopal y sus funciones libremente en el territorio de las Reducciones, confirmaban a los curas propuestos por el superior de la orden, recog\u00edan los diezmos, realizaban sus visitas pastorales y de confirmaci\u00f3n regularmente y enviaban informes al rey  y a Roma. Como las visitas a las Reducciones distantes ten\u00edan muchas dificultades, los obispos confirieron extensos derechos  a los superiores de las misiones; las relaciones entre los jesuitas y los obispos, aunque \u00e9stos pertenec\u00edan a sobre todo a otras \u00f3rdenes, fueron muy buenas todo el tiempo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Solo  hay un excepci\u00f3n existe en el caso del obispo de Asunci\u00f3n D. Bernardino de C\u00e1rdenas, O.S.F. (1642-49), cuyas acciones produjeron confusi\u00f3n en todo el pa\u00eds y cuya antipat\u00eda por los jesuitas amenaz\u00f3 con destruir las Reducciones. En 1649 fue trasladado a Santa Cruz de la Sierra, y m\u00e1s tarde se reconcili\u00f3 sinceramente con los jesuitas. El asunto de C\u00e1rdenas fue utilizado inmediatamente por el grupo anti-jesu\u00edtico, sobre todo en tiempos de P\u00f4mbal. No puede haber dudas en que parte estaba el la justicia, a pesar de las representaci\u00f3n de Marcellino da Civesas. Desde 1654 en adelante el nombre de Reducci\u00f3n fue alterado oficialmente y se las llam\u00f3 Doctrinas y a las misiones, parroquias, un proceder que no iba en contra de las reglas de la orden, como mantiene el ap\u00f3stata Ib\u00e1\u00f1ez. Cada parroquia ten\u00eda un cura y un vicario, y en las grandes ciudades, varios. Todo El territorio de las Reducciones estaba bajo la autoridad de un superior que resid\u00eda en Candelaria y ten\u00eda, para ayudarle, un vice-superior en el territorio de Paran\u00e1  y otro en el de Uruguay. Las Doctrinas en conjunto formaban un collegium, seg\u00fan las reglas de la orden; el superior missionis actuaba como rector y representante de la misi\u00f3n ante las autoridades eclesi\u00e1sticas y civiles. Se rodeaba de un consejo de ocho consultores, elegidos entre los Padres m\u00e1s ancianos y con m\u00e1s experiencia. Cada tres o cuatro a\u00f1os el territorio de las Reducciones era visitado una o dos veces por el Provincial del Paraguay. La disciplina de la orden se manten\u00eda estrictamente y el estupendo esp\u00edritu religioso de los miembros es atesti8guado por el testimonio oficial de los obispos, gobernadores e inspectores reales. Un documento, escrito en Cuaran\u00ed, encontrado durante la ocupaci\u00f3n forzosa de San Lorenzo, en el que le indio Neenguiru describe la vida y actividad del Padre, es emotivamente bello.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<h3>C\u00f3mo se ha juzgado al sistema<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">La naturaleza singular de las Reducciones ha despertado un gran inter\u00e9s y admiraci\u00f3n de numerosos pensadores, fil\u00f3sofos, historiadores, economistas y exploradores. Hombres de las m\u00e1s diversas procedencias  y denominaciones han expresado su m\u00e1s c\u00e1lida aprecio. Estas opiniones, junto con los brillantes testimonios de los reyes espa\u00f1oles, gobernadores, inspectores, obispos y otros debieran tener peso suficiente para descubrir como mentiras y libelos malintencionados historia los maliciosos ataques  de enemigos confesos de la Iglesia y de los jesuitas. Es lamentable que los prejuicios contra la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas todav\u00eda difundan esas mentiras de la historia. El sistema de reducciones sin duda ten\u00eda sus debilidades e imperfecciones; hay que ponerlos al descubierto, pero de manera consistente con la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica. Es ciertamente inconsistente alabar de forma inmoderada el sistema de los incas y al mismo tiempo hallar faltas en el sistema de reducciones que adopt\u00f3 y cristianiz\u00f3 todo lo bueno que ten\u00eda ese sistema. Con frecuencia se pone por delante, hasta por parte de escritores de buena voluntad, que el sistema de Reducciones no educ\u00f3 a los indios para ser aut\u00f3nomos sino que los manten\u00eda en un estado de tutelaje. Esta pol\u00edtica, dicen, explica el declinar de las Reducciones despu\u00e9s de la expulsi\u00f3n de los jesuitas. En respuesta hay de decir, brevemente, que:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tEl trabajo de los jesuitas fue destruido antes de que llegase a lo m\u00e1s alto de su desarrollo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tDe hecho, los jesuitas pusieron todos sus esfuerzos en educar a los indios hacia su autonom\u00eda: sus esfuerzos se vieron frustrados  por la profunda indolencia de la raza. La prueba est\u00e1 en que los indios que dejaron las Reducciones y emigraron a las colonias espa\u00f1olas no lograron conseguir posiciones independientes, ni siquiera en las condiciones m\u00e1s favorables.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tEl sistema de las Reducciones no debe ser medido por los est\u00e1ndares europeos sino de acuerdo con las condiciones de tiempos de las colonias espa\u00f1olas. \u201dQue no solo era apropiado, sino quiz\u00e1s el mejor  que bajo todas las circunstancias se pudo dise\u00f1ar par alas tribus indias de hace trescientos a\u00f1os, apenas salidas del nomadismo, est\u00e1 tan claro, cuando se recuerda en qu\u00e9 estado de miseria y desesperaci\u00f3n  pasaban sus vidas los indios de las encomiendas  y las unitas\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tEl sistema empleado era de hecho el \u00fanico medio adoptado para salvar a los indios. \u201dD\u00edgase lo que se diga de las misiones jesu\u00edticas\u201d, escribe el Dr. K. Haebler (\u00abJahrbuch d. Geschichtwissenschaft\u00bb, 1895), \u201cmerecen absolutamente la alabanza  porque el suyo fue el \u00fanico establecimiento en el que indios no se extinguieron, sino que crecieron en n\u00famero\u201d. De los  80.000 indios que viv\u00edan en la provincia de Santiago del Estero en el siglo diecisiete, s\u00f3lo 80 permanec\u00edan hacia 1750; de los 40.000 del territorio de C\u00f3rdoba, solamente 40.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tHasta que punto  la autoconfianza de los indios de las Reducciones y su apreciaci\u00f3n del original derecho de propiedad desarrollado por ellos bajo los jesuitas se demostr\u00f3 por su forma de comportarse en la guerra de las Siete Reducciones (ver abajo), que, como es bien sabido, fue ocasionada por la negativa de los indios a rendir su tierra a los portugueses y por le hecho de que, por primera vez en este asunto, se rebelaron contra la voluntad de los Padres. La disoluci\u00f3n de las Reducciones despu\u00e9s de la partida de los jesuitas no fue el resultado del sistema, sino de lo que le sucedi\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<h3>Decadencia de las Reducciones<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">El tr\u00e1gico declinar de las Reducciones no es mas que otro episodio de la Guerra contra la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas que comenz\u00f3 a mediados del siglo dieciocho y del que el tr\u00edo de ministros librepensadores de Francia, Portugal y Espa\u00f1a (es decir Choiseul, Pombal y Aranda), fue el impulsor y l\u00edder y que termin\u00f3 Copn la disoluci\u00f3n de la orden en 1773. Solo podemos enumerar brevemente aqu\u00ed los principales factores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Tratado de 1750.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las dificultades que surgieron entre Espa\u00f1a y Portugal por las fronteras de sus posesiones americanas dieron al todopoderoso Pombal, enemigo mortal de los jesuitas, la excusa de dar un golpe diplom\u00e1tico que adem\u00e1s de promover los intereses  de Portugal  y satisfacer su odios hacia la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. El tratado, firmado en secreto en Madrid el 15 de enero de 1750, conten\u00eda entre sus provisiones el acuerdo de que Espa\u00f1a retuviera  la colonia largamente discutida de Santo Sacramento en la boca del Uruguay y transfer\u00eda a Portugal las siete reducciones que quedaban el la rivera izquierda  del r\u00edo, es decir, alrededor de dos tercios del actual R\u00edo Grande du Sul y una de las m\u00e1s valiosas zonas del territorio de La Plata. El tratado prove\u00eda adem\u00e1s ( art\u00edculo 16)  que los misioneros y sus treinta mil indios abandonaran sus casas, fundadas a lo largo de ciento cincuenta a\u00f1os  de paciente trabajo,  con lo que pudieran  llevar encima y sin demora, para  establecerse en la orilla derecha  del Uruguay. Este cambio de ubicaci\u00f3n, hasta desde el punto de la pol\u00edtica colonial  y econ\u00f3mica era un incomprensible ofensa de la justicia hacia los misioneros e indios,  cuyos deseos no hab\u00edan sido consultados de manera alguna; fue \u201cuna de las m\u00e1s tir\u00e1nicas \u00f3rdenes emitidas de manera irresponsable por el poder\u201d (Southey, loc. cit., III, 449). Southey a\u00f1ade correctamente que el d\u00e9bil Fernando VI no ten\u00eda ni idea de la importancia del tratado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Guerra de las Reducciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El tratado caus\u00f3 sorpresa e indignaci\u00f3n en la colonia espa\u00f1ola de La Plata. El virrey de Per\u00fa, la audiencia real de Charcas, y las autoridades eclesi\u00e1sticas y civiles enviaron un\u00e1nimemente protestas de naturaleza muy enf\u00e1tica al gobierno espa\u00f1ol. No tuvieron \u00e9xito. Tampoco los jesuitas que declararon que era imposible acercarse a los indios para que conocieran la cruel orden  de que abandonaran  su casa y sus posesiones, que hab\u00edan sido concedidas solemnemente en tantos decretos reales, y entregarlas  sin causa ni provocaci\u00f3n a sus enemigos y opresores los portugueses. No sirvi\u00f3 de nada que Ignacio Visconti, general de los jesuitas,  cediendo inmediatamente a los deseos del rey, emiti\u00f3 una orden estricta a los miembros de la orden  para que cedieran ante lo inevitable e intentar que los indios expulsados se sometieran, una tarea que cumplieron, aunque sin \u00e9xito al principio.  Al pedir solemnemente tiempo hasta que el cruel decreto fuera revocado, cumpl\u00edan con su deber; presentar su conducta como insubordinaci\u00f3n, como se ha hecho, es injusto.  Su posici\u00f3n se agrav\u00f3 mucho por el imprudente y dominante comportamiento de los plenipotenciarios espa\u00f1oles y portugueses y  especialmente  por la actitud apasionada del comisario de la orden P Luis Altamirano nombrado por el general y el rey y que trat\u00f3 a sus hermanos como rebeldes, aunque le advert\u00edan que procediera con cuidado y moderaci\u00f3n. A pesar de todas las apelaciones de los padres, los indios irritados m\u00e1s all\u00e1 de lo soportable se levantaron en armas pero al no tener un l\u00edder y carecer de unidad, fueron derrotados en la batalla de febrero de 1758. Los que no se sometieron huyeron a los bosques, donde llevaron a cabo una guerra de guerrillas, sin \u00e9xito a la larga. La mayor parte de los indios, siguiendo el consejo de los Padres, emigraron  y se asentaron en las reducciones de los r\u00edos Paran\u00e1 y Uruguay (orilla derecha). En 1762 a\u00fan hab\u00eda 2497 familias, unas 11.84 almas, desperdigados por diecisiete Reducciones; 3052 familias, 14018 almas, hab\u00edan vuelto A su antiguo hogar en 1781, porque en ese a\u00f1o Espa\u00f1a cancel\u00f3 desafortunado tratado de 1750, reconociendo con ello el error cometido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero esta guerra de las Siete Reducciones hab\u00eda de servir como una de las principales acusaciones  de los enemigos de los jesuitas. Una oleada de panfletos difamatorios, documentos falsificados y f\u00e1bulas rid\u00edculas, como por ejemplo la del rey Nicol\u00e1s I de Paraguay, sali\u00f3 de la prensa sin escr\u00fapulos controlada por Pombal y fue difundida por  toda Europa por los enemigos de los jesuitas. A pesar de su car\u00e1cter completamente  falso hist\u00f3ricamente, como se ha demostrado claramente, estas publicaciones contin\u00faan falsificando la presentaci\u00f3n hist\u00f3rica de este per\u00edodo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El resto es conocido. El 2 de abril de 1767, Carlos III de Espa\u00f1a, d\u00e9bil y enga\u00f1ado, firm\u00f3 el edicto en el que decretaba el exilio de los jesuitas de las posesiones espa\u00f1olas de Am\u00e9rica. Fue la sentencia de muerte de las Reducciones del Paraguay. La expulsi\u00f3n fue lleva a cabo a la fuerza por el gobernador de La Plata, wel marqu\u00e9s de Bucareli, de la forma m\u00e1s brutal. \u201clos jesuitas del paraguay, al menos, por su conducta en su \u00faltimo acto p\u00fablico, reivindicaron ampliamente su lealtad a la corona espa\u00f1ola\u2026Nado hubiera sido m\u00e1s f\u00e1cil, estando el virrey falto de tropas en ese momento, que haber desafiado  a las fuerzas que Bucareli ten\u00eda a su mando y haber establecido un Estado Jesuita, que hubiera costado a la corona espa\u00f1ola muchos gastos para poder someterlo\u201d  (pero) \u201cno lucharon, no ofrecieron ninguna resistencia, permitiendo que los llevaran como ovejas al matadero\u201d (Cunninghame Graham, loc. cit., 267). La provincia jesu\u00edtica del Paraguay ten\u00eda entonces 564 miembros, 12 colegios 1 universidad 1 noviciado, tres casa de retiros, 2 residencias, 57 Reducciones y 113.716 indios cristianos. La despedida de los indios romp\u00eda el coraz\u00f3n. En vano pidieron de la forma m\u00e1s emocionada que les permitieran conservar a sus Padres o que o les aseguraran que volver\u00edan. Nunca volvieron.\n<\/p>\n<h3>Las reducciones tras la expulsi\u00f3n de los jesuitas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Los primeros frutos de la expulsi\u00f3n fueron una gran decepci\u00f3n. Excepto la espl\u00e9ndida decoraci\u00f3n de las iglesias, de las que se llevaron muchos vagones, no se encontr\u00f3 ninguno de los tesoros que esperaban. La administraci\u00f3n espiritual de las Reducciones fue transferida a los franciscanos y otros y la administraci\u00f3n p\u00fablica a los oficiales  civiles espa\u00f1oles. Se intent\u00f3 mantener la mayor\u00eda de las instituciones introducidas por l9os jesuitas, que hab\u00edan sido tan severamente censurados por ello &#8212; un hecho muy aclarador \u2013 poro la r\u00e1pida descomposici\u00f3n de las Reducciones (en 1772 la Reducci\u00f3n guaran\u00ed  ten\u00eda 80.881 almas; en 1797, 45.000; y poco despu\u00e9s solo quedan unos pocos), mostr\u00f3 que se hab\u00eda destruido su vitalidad. Las hermosas iglesias fueron destruy\u00e9ndose y las magn\u00edficas instituciones econ\u00f3micas fueron abandonadas.<br \/>\nHubo terribles levantamientos, revoluciones y sus batallas y finalmente el desp\u00f3tico gobierno de sus primeros presidentes republicanos, Francia y L\u00f3pez, destruyeron en menos de 50 a\u00f1os la obra edificada  laboriosamente con esp\u00edritu de sacrificio cristiano. a lo largo de m\u00e1s de 150.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Solo quedan unas hermosas ruinas en los lugares donde estuvo la gran mancomunidad cristiana. pero \u201cla memoria de los misioneros aun continua viva en las bendiciones de los indios que hablan del gobierno de los Padres como de su Edad de Oro\u201d (Stein-Wappaeus, loc. cit., 1013). \u00abEl hecho es, dec\u00eda el famoso viajero y etn\u00f3grafo alem\u00e1n Dr. Karl von der Steinen, \u00abque la expulsi\u00f3n de los jesuitas fue un duro golpe para los habitantes de La Plata y de los territorios amaz\u00f3nicos, del que no se han recuperado\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nHuonder, Anthony. (1911).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nTranscrici\u00f3n dedicada a Kenna Moreira.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nTraducido por Pedro Royo. Dedicado a Magdalena Zalamea\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las Reducciones del Paraguay de los jesuitas, una de las m\u00e1s singulares y bellas creaciones de la actividad misionera cat\u00f3lica, han contribuido m\u00e1s que ning\u00fan otro factor a poner el nombre de Paraguay en la historia. Han sido el objeto de la m\u00e1s sincera admiraci\u00f3n y de la m\u00e1s amarga cr\u00edtica. 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