{"id":26648,"date":"2016-02-05T17:58:10","date_gmt":"2016-02-05T22:58:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/reino-de-dios-en-san-pablo\/"},"modified":"2016-02-05T17:58:10","modified_gmt":"2016-02-05T22:58:10","slug":"reino-de-dios-en-san-pablo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/reino-de-dios-en-san-pablo\/","title":{"rendered":"REINO DE DIOS EN SAN PABLO"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 El reino de Dios en Cristo y Pablo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 El Reino de Dios en la predicaci\u00f3n de Cristo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 El Reino de Dios en la predicaci\u00f3n de Pablo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Elementos cristol\u00f3gicos que fundamentan la doctrina del Reino en San Pablo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 La visi\u00f3n cristoc\u00e9ntrica de la historia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 El se\u00f1or\u00edo de Cristo: Kyrios de la Iglesia y del cosmos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 La tensi\u00f3n escatol\u00f3gica del misterio de Cristo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 El reino expresado por San Pablo expl\u00edcitamente<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">10 El Reino de Dios como fin escatol\u00f3gico del hombre (1 Ts 2, 12; 2 Ts 1, 5, Col 4, 11; 2 Tm 4, 1.18)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">11 La exclusi\u00f3n eterna del Reino de Dios (1 Co 6, 9; 1 Co 15, 50; Ga 5, 21; Ef 5, 5)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-12\">12 El Reino ser\u00e1 entregado por Cristo al Padre (1 Co 15, 24)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-13\">13 Conclusiones<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">En las v\u00edsperas de la Solemnidad de los ap\u00f3stoles Pedro y Pablo del a\u00f1o 2008, el Santo Padre anunci\u00f3 el inicio del a\u00f1o paulino. Y se\u00f1al\u00f3 como una de las metas organizar una serie de actividades en torno al ap\u00f3stol de los gentiles. Especialmente, Benedicto XVI nos invit\u00f3 a profundizar en los textos paulinos \u00abpara dar a conocer cada vez mejor la inmensa riqueza contenida en ellos, verdadero patrimonio de la humanidad redimida por Cristo\u00bb . Seguramente el a\u00f1o paulino ha suscitado en todos nosotros un gran deseo por saber m\u00e1s sobre san Pablo, un hombre profundamente transformado por Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En ese sentido, este art\u00edculo tiene la intenci\u00f3n de conocer mejor un aspecto de la teolog\u00eda paulina.Dentro del corpus paulino, el Reino de Dios no tiene, como tal expresi\u00f3n, un lugar relevante en el vocabulario empleado por el Ap\u00f3stol. Ciertamente, otras palabras son m\u00e1s utilizadas. As\u00ed por ejemplo, la palabra \u00abgracia\u00bb aparece 100 veces, \u00abJes\u00fas\u00bb  213 veces y \u00abCristo\u00bb: 380 veces.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En cambio, el Reino de Dios s\u00f3lo aparece 10 veces. Pero, como veremos, el significado m\u00e1s profundo del Reino de Dios est\u00e1 latente en el pensamiento de san Pablo. En otras palabras, aunque la expresi\u00f3n Reino de Dios no posee una presencia literal relevante; sin embargo, las l\u00edneas maestras de lo que este Reino significa, s\u00ed se encuentran claramente trazadas por san Pablo. Como podremos apreciar, en el corpus paulino hay toda una doctrina sobre el Reino. Y esta ense\u00f1anza, est\u00e1 en una perspectiva cristoc\u00e9ntrica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Antes de comenzar a exponer el contenido de esta lecci\u00f3n, perm\u00edtanme se\u00f1alarles el orden que seguir\u00e9. He estructurado la exposici\u00f3n en tres secciones. En la primera, hablar\u00e9 sobre el Reino de Dios en el NT, tanto en el mensaje de Jes\u00fas como en la predicaci\u00f3n de Pablo. En la segunda, me abocar\u00e9 a se\u00f1alar las ideas paulinas de fondo que sustentan la doctrina del Reino y que est\u00e1n en armon\u00eda con las ense\u00f1anzas del mensaje que Jes\u00fas nos ha transmitido sobre \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Finalmente, desde los pasajes paulinos donde expl\u00edcitamente figura la palabra Reino, intentar\u00e9 describir sus rasgos m\u00e1s saltantes.\n<\/p>\n<h2>El reino de Dios en Cristo y Pablo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Podr\u00edamos preguntarnos sin m\u00e1s \u00bfQu\u00e9 es el Reino de Dios? \u00bfEs posible definir lo que es el Reino? Para responder estas interrogantes conviene seguir brevemente la historia de la salvaci\u00f3n. En el AT nos encontramos con la expresi\u00f3n malkut Yahv\u00e9 que se traduce mejor como: Reinado de Dios . En el lenguaje hebreo es un nomen actionis pues expresa la potestad, el poder y el gobierno de Dios. No se trata de una concepci\u00f3n espacial sino del ejercicio de la potestad de Dios .<br \/>\nEl pueblo elegido, entre otros t\u00edtulos, denomin\u00f3 a Yahv\u00e9 como Rey: melek  y as\u00ed expres\u00f3 la fe en su realeza (cf. Ex 15, 18; 1 S 12, 12; Sal 5,3; 10 ,16; 29, 10).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Parece que este t\u00edtulo comienza a generalizarse en la \u00e9poca de la monarqu\u00eda; es decir, hacia el a\u00f1o 1000. Israel est\u00e1 convencido que Yahv\u00e9 es su rey: melek (cf. Is 41, 21; 44, 6). Asimismo en la predicaci\u00f3n de algunos profetas aparece con potestad c\u00f3smica-universal (cf Jr 10, 7; Sal 47, 3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Yahv\u00e9 no s\u00f3lo es el rey de Israel sino tambi\u00e9n el Rey del mundo pues es el Creador (Sal 24; 93, 1; 95, 3-5). Los salmos reales son quiz\u00e1 expresiones de alguna fiesta de entronizaci\u00f3n. Entre ellos, el salmo 2 nos presenta al rey terreno de Israel no s\u00f3lo como representante del verdadero Rey que es Yahv\u00e9, sino como hijo adoptado por \u00c9l. Una constante de la doctrina del Reino en el AT est\u00e1 en su perspectiva escatol\u00f3gica, pues se espera una intervenci\u00f3n decisiva de Yahv\u00e9 por medio de su ungido, el Mes\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la literatura apocal\u00edptica esta intervenci\u00f3n es esperada con gran intensidad tal como podemos percibir en el libro de Daniel en su anuncio del \u00abHijo del hombre\u00bb (cf. Dn 12, 7 ss). En el NT la expresi\u00f3n Reino de Dios ocupa un lugar relevante. Dec\u00eda, el entonces te\u00f3logo Ratzinger, en su manual de Escatolog\u00eda que \u00abLa expresi\u00f3n \u201creino de Dios (o \u201creino de los cielos\u201d) basilei\/a tou= Qeou=, basilei\/a tw=n ou)ranaw=n) se nos muestra como la aut\u00e9ntica palabra clave de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas seg\u00fan el Nuevo Testamento\u00bb . Efectivamente, la expresi\u00f3n Reino de Dios \u2014o su variante en Mateo Reino de los cielos\u2014 se encuentra 122 veces en el NT. De ellas, 99 veces aparece en los Evangelios sin\u00f3pticos y 90 en la misma boca de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El lugar relevante que ocupa el Reino de Dios en el NT se debe a \tque es el tema central de la predicaci\u00f3n del Se\u00f1or. Benedicto XVI en su libro Jes\u00fas de Nazaret nos dice que: \u00abEl tema del \u201cReino de Dios\u201d impregna toda la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas. Por eso, solo podemos entenderlo desde la totalidad de su mensaje\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En efecto, un estudio atento sobre el Reino de Dios nos lleva a fijarnos en la totalidad del mensaje de Jesucristo. Especialmente, por su mayor presencia, conviene detenernos en los evangelios sin\u00f3pticos con el fin de detectar las l\u00edneas centrales sobre el Reino que predica el Se\u00f1or.\n<\/p>\n<h2>El Reino de Dios en la predicaci\u00f3n de Cristo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Los evangelios sin\u00f3pticos nos ense\u00f1an la relevancia del Reino de Dios en la predicaci\u00f3n del Se\u00f1or. Intentar una sistematizaci\u00f3n sobre el Reino no es f\u00e1cil, pero podemos aventurarnos a expresar cuatro elementos esenciales del Reino predicado por Jes\u00fas: (a) es un Reino incoado o iniciado ya en la historia; (b) a\u00fan no est\u00e1 consumado pues se espera la venida gloriosa del Se\u00f1or; (c) exige un estilo de vida determinado; (d) es un Reino de salvaci\u00f3n y abierto a todos los hombres sin hacer distinci\u00f3n de ning\u00fan tipo, pues a todos se oferta la salvaci\u00f3n en Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Veamos de manera sint\u00e9tica estos elementos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(a) Es un Reino incoado. Jes\u00fas anuncia que el Reino ya ha llegado. Por eso, se\u00f1ala que ese Reino est\u00e1 en medio de los hombres: e)ntoj u(mw=n e)stin. En efecto,  el Reino se hace \u00abya\u00bb en la historia en la persona de Cristo. \u00abHabi\u00e9ndole preguntado los fariseos cuando llegar\u00eda el Reino de Dios, les respondi\u00f3 \u201cEl Reino de Dios viene sin dejarse sentir. Y no dir\u00e1n \u201cvedlo aqu\u00ed o all\u00e1\u201d porque el Reino de Dios ya est\u00e1 entre vosotros\u00bb (Lc 17, 20-21). Esta presencia se manifiesta en los milagros que hace Jes\u00fas pues aparecen como shmei=a \u2014signos\u2014 del Reino. Su sentido m\u00e1s profundo es proclamar con hechos que el Reino ya ha llegado. Con Cristo, ha terminado el reinado de Satan\u00e1s, y ha empezado el tiempo de gracia y de la verdadera liberaci\u00f3n. \u00abPero si por el dedo de Dios, expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios\u00bb (Lc 11, 20).<br \/>\n(b) Es un Reino a\u00fan no consumando. En la predicaci\u00f3n del Se\u00f1or se percibe no s\u00f3lo el car\u00e1cter de presencia del Reino sino su tensi\u00f3n escatol\u00f3gica. Es verdad que con Cristo, el Reino ha venido, pero al mismo tiempo, a\u00fan no ha alcanzado su plenitud. De ah\u00ed que se habla del \u00abya\u00bb pero \u00abtodav\u00eda no\u00bb del Reino de Dios. A este respecto, los discursos escatol\u00f3gicos del Se\u00f1or (Cfr. Mt 24-25; Mc 13; Lc 21, 5-33) nos ense\u00f1an con claridad una segunda venida gloriosa y consumadora de la historia: \u00abCuando el Hijo del hombre venga en su gloria se sentar\u00e1 en su trono de gloria\u2026\u00bb (Mt 25, 31).<br \/>\n(c) Es un Reino que lleva consigo un \u00abestilo de vida\u00bb. Ese estilo exige en primer lugar la fe: pistis \u2014pi\/stij\u2014 y la conversi\u00f3n: metanoia \u2014meta\/noia\u2014. De hecho, las primeras palabras del Se\u00f1or en su ministerio p\u00fablico son un apremiante llamado a aceptarle por la fe y a cambiar el coraz\u00f3n para acoger el Reino. \u00abEl tiempo se ha cumplido y est\u00e1 cerca el Reino de Dios, convert\u00edos y creed en la Buena Nueva\u00bb (Mc 1, 15). Adem\u00e1s, el Reino que trae Jes\u00fas \u2014al cu\u00e1l se entra por la fe y la conversi\u00f3n\u2014 lleva consigo un estilo de vida manifestado en las bienaventuranzas. El Evangelio de san Mateo nos enumera las bienaventuranzas en el \u00abSerm\u00f3n de la monta\u00f1a\u00bb (Cfr. Mt 5, 1ss) y son como el p\u00f3rtico de este Serm\u00f3n el cual es llamado: \u00abla carta magna del Reino de Dios\u00bb .<br \/>\n(d) Es un Reino universal de salvaci\u00f3n. Jes\u00fas proclama un Reino abierto a todos los hombres sin excepci\u00f3n alguna. Invita especialmente a los pecadores para que acojan el Reino. Por eso, anuncia: \u00abno he venido a llamar a justos sino a pecadores\u00bb (Mc 2, 17). Adem\u00e1s, no se presenta como un mes\u00edas pol\u00edtico con tintes nacionalistas cuya misi\u00f3n espec\u00edfica ser\u00eda la liberaci\u00f3n de la opresi\u00f3n que los romanos estaban ejerciendo sobre los jud\u00edos Los testimonios de los evangelios son claros al decir que Jes\u00fas rechazaba cualquier intento de ser proclamado rey desde una visi\u00f3n humana. El Se\u00f1or vino para traernos la aut\u00e9ntica liberaci\u00f3n que es la del pecado, y la realiza mediante su muerte y resurrecci\u00f3n que \u00e9l mismo anuncia a sus disc\u00edpulos: \u00abEl Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, le matar\u00e1n, y al tercer d\u00eda resucitar\u00e1\u00bb (Mt 17, 22).\n<\/p>\n<h2>El Reino de Dios en la predicaci\u00f3n de Pablo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Si en los sin\u00f3pticos el tema del Reino de Dios es central, en los otros escritos neotestamentarios pasa a un segundo plano. A este respecto, nos dice Ratzinger: \u00abSe ve claro que el t\u00e9rmino (Reino de Dios) tuvo una importancia fundamental en la tradici\u00f3n referente a Jes\u00fas pero perdi\u00f3 terreno r\u00e1pidamente en la predicaci\u00f3n postpascual. Tanto por el n\u00famero como por el contenido se ve que pas\u00f3 a un segundo plano. Puede decirse que mientras que la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas gir\u00f3 alrededor de la idea del Reino de Dios, la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica postpascual se centra en la cristolog\u00eda\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como ya hemos se\u00f1alado, la expresi\u00f3n Reino de Dios solo aparece 10 veces en las cartas paulinas.<br \/>\nLos Hechos de los ap\u00f3stoles nos ense\u00f1an que Pablo tras su encuentro con el Resucitado, cambio radicalmente su vida. Desde ese momento, el tema de su predicaci\u00f3n ser\u00e1 esencialmente el misterio de Cristo. El anuncio, es decir, \u00abla buena noticia\u00bb \u2014eu)agge\/lion\u2014 de Pablo es Cristo. 160 veces aparece la palabra \u00abEvangelio\u00bb en el corpus paulino. Nos dice Fitzmyer que el t\u00e9rmino Evangelio es la presentaci\u00f3n personal que hace Pablo del acontecimiento Cristo .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ahora bien, en Pablo \u00abel evangelio no proclama solamente el acontecimiento de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, sino que es una fuerza que se comunica y propaga a los hombres\u00bb .<br \/>\nSan Pablo anuncia que Dios \u00aben Jes\u00fas\u00bb ha cumplido las promesas salv\u00edficas que hizo a su pueblo. Por eso, los Hechos de los Ap\u00f3stoles nos relatan que cuando Pablo reci\u00e9n convertido va a Damasco, se dirige a las sinagogas para predicar que Jes\u00fas es el Hijo de Dios: \u00abSaulo se crec\u00eda y confund\u00eda a los jud\u00edos que viv\u00edan en Damasco demostr\u00e1ndoles que aqu\u00e9l era el Cristo\u00bb (Hch 9, 22).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A los jud\u00edos de Antioquia de Pisidia les dice: \u00abNosotros os anunciamos la Buena Nueva de que la promesa hecha a los padres, Dios la ha cumplido en nosotros, los hijos, al resucitar a Jes\u00fas, como est\u00e1 escrito en los salmos: Hijo mi\u00f3 eres t\u00fa yo te he engendrado hoy\u00bb (Hch 13, 32-33). Algunas veces, los Hechos de los ap\u00f3stoles nos hablan que Pablo habla espec\u00edficamente del Reino. As\u00ed, en Efeso, cuando \u00abentr\u00f3 en la sinagoga y durante tres meses hablaba con valent\u00eda, discutiendo acerca del Reino de Dios e intentando convencerles\u00bb (Hch 19, 8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En s\u00edntesis, el tema de la predicaci\u00f3n de Pablo no es el Reino de Dios sino el misterio de Cristo. Esto no significa que en los escritos paulinos se carezca de una visi\u00f3n sobre el Reino. Lo que ocurre es que lo esencial de Pablo es exponer la verdad sobre Jesucristo. En ese sentido, podemos decir que el Reino est\u00e1 inserto en el misterio de Cristo. Esto hace que el Reino de Dios tal como fue predicado por Jes\u00fas, y es recogido especialmente por los sin\u00f3pticos, adquiere en Pablo unas perspectivas radicalmente cristol\u00f3gicas.\n<\/p>\n<h2>Elementos cristol\u00f3gicos que fundamentan la doctrina del Reino en San Pablo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Como hemos se\u00f1alado, los elementos que fundamentan la doctrina del Reino en san Pablo est\u00e1n en conexi\u00f3n con el misterio de Cristo. A este respecto, Schnackenburg nos dice: \u00abEl pensamiento del ap\u00f3stol es \u201ccristoc\u00e9ntrico\u201d, es decir halla su centro en Cristo, y partiendo de \u00c9l, penetra y conquista todos los planos del mensaje salv\u00edfico del cristianismo. Tiene continuamente ante sus ojos, domin\u00e1ndolo todo, la obra actual del Kyrios Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este Se\u00f1or vivo y glorioso le ha \u201casido\u201d y llevado al seno de la comunidad, por eso el Ap\u00f3stol no conoce ahora en adelante m\u00e1s que un solo ideal: asir a Cristo \u201cpara conocerle a \u00c9l y el poder de su resurrecci\u00f3n y la participaci\u00f3n en sus padecimiento\u201d (cfr. Flp 2, 10 ss)\u00bb . El destacado ex\u00e9geta alem\u00e1n nos hace notar que Pablo contempla la realidad desde el poder del Kyrios \u2014Ku\/rioj\u2014. El Se\u00f1or humillado en la cruz, pero resucitado y exaltado como Kyrios es el centro del pensamiento paulino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por ello, explicar el Reino de Dios en san Pablo nos conduce a detectar unos elementos cristol\u00f3gicos que est\u00e1n en el fondo de lo que significa este Reino. Aunque Pablo no se\u00f1ale de forma numerosa la expresi\u00f3n Reino de Dios, estos elementos cristol\u00f3gicos dan el marco para hablar de \u00c9l. Fundamentalmente, estimamos que son tres: (1) La visi\u00f3n cristoc\u00e9ntrica de la historia; (2) El Se\u00f1or\u00edo de Cristo: su potestad sobre la Iglesia y el cosmos; y (3) la tensi\u00f3n escatol\u00f3gica del misterio de Cristo.\n<\/p>\n<h2>La visi\u00f3n cristoc\u00e9ntrica de la historia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Saulo como jud\u00edo ten\u00eda una visi\u00f3n sobre la historia dividida de la siguiente manera: (1) desde Ad\u00e1n hasta Mois\u00e9s es el tiempo sin la ley (cf. Rm 5, 13); (2) desde Mois\u00e9s hasta el Mes\u00edas es el tiempo de la ley (cf. Rm 4, 15); y (3) la llegada del Mes\u00edas traer\u00e1 el \u00e9schaton en la historia, el Reino definitivo de Dios . Para el juda\u00edsmo estaba claro que con la venida del Mes\u00edas vendr\u00eda el Reino escatol\u00f3gico anunciado por los profetas en numerosos or\u00e1culos. Sin embargo, tras su encuentro con Cristo camino a Damasco, la visi\u00f3n que tiene Pablo sobre la historia queda afectada en el sentido que confiesa a Jes\u00fas como el Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">San Pablo se da cuenta que con la venida de Jes\u00fas ya ha llegado la plenitud de los tiempos \u2014to plh\/rwma tou= xro\/nou\u2014. As\u00ed lo ense\u00f1a en su Carta a los G\u00e1latas: \u00abAl llegar la plenitud de los tiempos, envi\u00f3 Dios a su Hijo nacido de mujer, nacido bajo la ley, y para que recibi\u00e9ramos la adopci\u00f3n filial\u00bb (Ga 4, 4).<br \/>\nEl misterio de Cristo marca la historia de tal manera que lo decisivo, lo fundamental, lo radicalmente importante, ya ha acontecido con su venida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por eso, en lugar de la ley de Mois\u00e9s, que era incapaz de liberar al hombre del pecado, est\u00e1 la \u00abley de Cristo\u00bb (cf. Ga 6, 2) que es la ley de la libertad. Antes de Cristo, la ley cumpl\u00eda una funci\u00f3n pedag\u00f3gica (cf. Ga 3, 24). Despu\u00e9s de Cristo, los hombres insertos en su misterio de muerte y resurrecci\u00f3n por el Bautismo obtienen la vida eterna: son con-sepultados y con-resucitados con Cristo (cf. Rm 6).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Cristo, cada hombre se hace part\u00edcipe de la salvaci\u00f3n definitiva. Por eso, \u00abninguna condenaci\u00f3n pesa ya sobre los que est\u00e1n en Cristo Jes\u00fas. Porque la ley del Esp\u00edritu que da la vida en Cristo Jes\u00fas te liber\u00f3 de la ley del pecado y de la muerte\u00bb (Rm 8, 1). En s\u00edntesis, para Pablo la historia de la salvaci\u00f3n ha alcanzado ya su centro en Cristo.\n<\/p>\n<h2>El se\u00f1or\u00edo de Cristo: Kyrios de la Iglesia y del cosmos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">San Pablo nos ense\u00f1a que el poder y la soberan\u00eda de Dios se han manifestado en Cristo Jes\u00fas. El titulo cristol\u00f3gico de Kyrios se\u00f1ala esta potestad. El ap\u00f3stol aplica este t\u00edtulo a Jes\u00fas un m\u00ednimo de 127 veces . En algunas ocasiones, es utilizado como el predicado del nombre de Jes\u00fas. As\u00ed por ejemplo, en 2 Co 4, 5 se\u00f1ala que \u00abno nos predicamos a nosotros mismos sino a Cristo Jes\u00fas como Se\u00f1or\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Asimismo, el ap\u00f3stol indica que Jes\u00fas ha sido constituido Kyrios mediante su anonadamiento en la Cruz. La respuesta del Padre a la Cruz es la resurrecci\u00f3n y exaltaci\u00f3n de Jes\u00fas como Kyrios. \u00abY se humill\u00f3 a s\u00ed mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de Cruz. Por lo cual Dios le exalt\u00f3 y le otorg\u00f3 el nombre que est\u00e1 sobre todo nombre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para que al nombre de Jes\u00fas toda rodilla se doble, en los cielos, en la tierra y en los abismos y toda lengua confiese que Cristo Jes\u00fas es Se\u00f1or para gloria de Dios Padre\u00bb (Flp 2, 8-11).<br \/>\nEl t\u00edtulo de Kyrios expresa la potestas y la autoridad: exousia \u2014e)cousi\/a\u2014 de Cristo sobre toda realidad creada. Pablo nos habla frecuentemente sobre el poder de Cristo, a tal punto que es de radical importancia que el cristiano proclame que Jes\u00fas es el Kyrios. \u00abPorque si confiesas con tu boca que Jes\u00fas es el Se\u00f1or y crees en tu coraz\u00f3n que Dios le resucit\u00f3 de entre los muertos ser\u00e1s salvo\u00bb (Rm 10, 9).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Jes\u00fas es el Se\u00f1or y esto expresa el se\u00f1or\u00edo de Cristo que ha vencido a \u00ablos enemigos\u00bb. En 1 Co 15, 25-26, Pablo se\u00f1ala \u00abporque \u00c9l debe reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies. El \u00faltimo enemigo en ser destruido ser\u00e1 la muerte\u00bb. \u00bfA qu\u00e9 \u00abenemigos\u00bb se refiere Pablo? Son quiz\u00e1: los \u00e1ngeles (cf. Rm 8, 38), los principados (cf. Rm 8, 38; 1 Co 15, 24), las potestades (cf. Rm 8, 38; 1 Co 15, 24), las autoridades (cf. 1 Co 15, 24), la muerte y la vida, lo presente y lo futuro (cf. Rm 8, 38; 1 Co 3, 22),  la altura y la profundidad (cf. Rm 8, 39), el mundo (1 Co 3, 22) . En realidad, no podemos decir exactamente lo que son \u00ablos enemigos\u00bb a los que se refiere Pablo pero detr\u00e1s de ellos est\u00e1 Satan\u00e1s, cuyas mentiras denuncia Pablo (cf. 1 Co 7,5; 2 Co 2, 11; 11, 14). Lo que est\u00e1 claro es que Cristo ha vencido a todos \u00ablos enemigos\u00bb pues es el Se\u00f1or de toda la creaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Se\u00f1or\u00edo de Jes\u00fas se manifiesta en su poder sobre la Iglesia y el cosmos. En primer lugar, Pablo presenta a Jes\u00fas como el Kyrios de la Iglesia, pues es celebrado como Se\u00f1or y se hace presente en la Cena (cf. 1 Co 10, 21). Adem\u00e1s, es esperado con gran anhelo por la comunidad cristiana (cf. 1 Co 16, 22) y su llegada gloriosa- consumadora es llamada el \u00abd\u00eda del Se\u00f1or\u00bb (cf. 1 Ts 5, 2, 2 Ts 2, 2; 1 Co 1, 8; 5, 5; 2 Co 1, 14).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En las cartas a los Efesios y Colosenses, Pablo perfilar su doctrina sobre la potestad de Cristo sobre la Iglesia pues presenta al Se\u00f1or como Cabeza de la Iglesia (cf. Ef 1, 23; Col 1,18). De esa forma, el ap\u00f3stol ense\u00f1a que existen una relaci\u00f3n \u00edntima entre Cristo y la Iglesia. Al mismo tiempo, expresa la subordinaci\u00f3n de la Iglesia a Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La potestad del Se\u00f1or sobre la Iglesia se realiza en la dispensaci\u00f3n de bienes salv\u00edficos que \u00c9l le da pues \u00abCristo am\u00f3 a la Iglesia y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por ella, para santificarla, purific\u00e1ndola mediante el ba\u00f1o del agua, en virtud de la palabra, y present\u00e1rsela resplandeciente a s\u00ed mismo; sin que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e inmaculada\u00bb (Ef 5, 25-27). Schnackenburg se\u00f1ala al respecto que \u00abLa Iglesia pertenece a Cristo m\u00e1s \u00edntimamente que la esposa al marido; a \u00c9l tiene que agradecer la existencia, santidad, gloria\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la Carta a los Efesios, Pablo nos ense\u00f1a que forma parte del plan de Dios la recapitulaci\u00f3n de todas las cosas en Cristo. Dios ha dispuesto que \u00abtodo tenga a Cristo por Cabeza, lo que est\u00e1 en los cielos y lo que est\u00e1 en la tierra\u00bb (Ef 1, 10). Adem\u00e1s, tras se\u00f1alar que Dios al resucitar a Cristo lo ha exaltado por encima de todas las potencias, hace notar que tambi\u00e9n lo ha constituido como Cabeza suprema de la Iglesia: \u00ab\u2026. resucit\u00e1ndole de entre los muertos y sent\u00e1ndole a su diestra en los cielos, por encima de todo Principado, Potestad, Virtud, Dominaci\u00f3n, y de todo cuanto tiene nombre no s\u00f3lo en este mundo sino tambi\u00e9n en el venidero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Bajo sus pies someti\u00f3 todas las cosas y le constituy\u00f3 Cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo, la plenitud del que lo llena todo en todo\u00bb (Ef 1, 21-23). Conviene darnos cuenta que en este pasaje, Pablo presenta a Cristo como Cabeza, es decir Se\u00f1or, tanto de la creaci\u00f3n como de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De la misma manera, Pablo en la Carta a los Colosenses nos ense\u00f1a una cristolog\u00eda c\u00f3smica. \u00abEn \u00c9l fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, los visibles y las invisibles, los Tronos, las dominaciones, los principados, las potestades, todo fue creado por \u00c9l y para \u00c9l. \u00c9l existe con anterioridad a todo, y todo tiene en \u00e9l su consistencia. \u00c9l es tambi\u00e9n la cabeza del Cuerpo de la Iglesia&#160;\u00bb (Co 1, 15-16). En este pasaje, Pablo remarca que todo el cosmos es creado y conservado por medio de Cristo, qui\u00e9n aparece como creador y causa ejemplar, cohesi\u00f3n del cosmos, Cabeza de su Iglesia y primicia de los resucitados .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En s\u00edntesis, Pablo expone con claridad el se\u00f1or\u00edo de Cristo sobre toda la realidad creada . Cristo es el kosmokrator y al mismo tiempo cabeza \u2014kefalh\/\u2014de su Iglesia. Esto significa que el poder de Cristo abarca tanto el cosmos como la Iglesia. La idea del Reino, en cuanto que es nomen actionis: soberan\u00eda de Dios sobre todos los recovecos de la realidad, se realiza \u00aben Cristo\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Asimismo, la potestad de Cristo como Kyrios sobre la Iglesia y el mundo es una sola; m\u00e1s a\u00fan, el Se\u00f1or\u00edo de Cristo sobre el mundo se realiza en la Iglesia que es su Cuerpo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es decir que el poder del Kyrios en el cosmos acontece en la Iglesia y por la Iglesia. \u00abCon la Iglesia va Cristo incorporando progresivamente el reino al universo, sobre todas las cosas y lo va sometiendo cada vez  m\u00e1s vigorosamente y perfectamente bajo \u00c9l mismo que es la Cabeza\u00bb . Cristo act\u00faa en todo el cosmos mediante su Cabeza y Esposa que es la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En efecto, el Se\u00f1or\u00edo de Cristo, tal como san Pablo nos lo presenta, hace posible decir que \u00abEl Reino actual de Cristo sobre la Iglesia y el mundo es el modo como se realiza el reino de Dios en la \u00e9poca salv\u00edfica actual, entre el cumplimiento y la plenitud, en el campo tendido entre \u201ceste siglo\u201d siglo y el \u201cfuturo\u201d en la mezcla de \u201cluz\u201d y \u201ctinieblas\u201d\u00bb .\n<\/p>\n<h2>La tensi\u00f3n escatol\u00f3gica del misterio de Cristo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">En la visi\u00f3n que tiene Pablo de la historia como en su ense\u00f1anza sobre el Se\u00f1or\u00edo de Cristo, esta siempre latente la tensi\u00f3n escatol\u00f3gica. Es decir, que el ap\u00f3stol anuncia acontecimientos consumadores que traer\u00e1n unas realidades definitivas de modo que \u00abDios sea todo en todo\u00bb (1 Co 15, 28). En el momento presente, el misterio de Cristo es participado por los hombres mediante el bautismo y, en ese sentido, se recibe ya en \u00abarras\u00bb la vida eterna; pero a\u00fan no se manifiesta Cristo con todo su poder salv\u00edfico en la historia. La victoria definitiva de Cristo como Kyrios a\u00fan es esperada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">San Pablo posee una doctrina clara sobre las realidades que pertenecen a la consumaci\u00f3n de la historia y que forman parte de la llamada escatolog\u00eda universal . El ap\u00f3stol anuncia la segunda venida del Se\u00f1or como \u00abel d\u00eda del Se\u00f1or\u00bb (1 Ts 5, 2; 2 Ts 2, 2; 1 Co 1, 8; 5, 5; 2 Co 1, 14), \u00abel d\u00eda de Cristo\u00bb (Flp 1, 6.10; 2, 16), \u00abel d\u00eda\u00bb (Rm 2, 16; 2 Tm 1, 18; 4, 8); y la \u00abepifan\u00eda\u00bb (1 Tm 6, 14; 2 Tm 4, 1.8; Tt 2, 13). Ser\u00e1 el momento en que la historia humana llegue a su telos, su fin. Con este acontecimiento consumador los \u00abde Cristo\u00bb participar\u00e1n de la resurrecci\u00f3n gloriosa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es decir, participar\u00e1n de la resurrecci\u00f3n de Cristo, que ha sido el primero en resucitar y por eso es el primog\u00e9nito de los muertos (cf. 1 Co 15, 20). En la segunda venida del Se\u00f1or se dar\u00e1 el juicio sobre todas las acciones humanas. Cristo juzgar\u00e1 las acciones m\u00e1s secretas de todos los hombres, pues todos deben de comparecer ante el tribunal de Dios (cf. Rm 14, 10-12) para recibir la justa retribuci\u00f3n de acuerdo a sus obras (cf. Rm 2, 16; 2 Co 5, 10).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La misma creaci\u00f3n ser\u00e1 transfigurada pues est\u00e1 esperando ansiosa su liberaci\u00f3n (cf. Rm 8, 20-22). Por tanto, el movimiento de la historia humana y la misma creaci\u00f3n est\u00e1n orientados a su \u00e9schaton que vendr\u00e1 con la venida consumadora de Cristo, entonces, solo entonces se revelar\u00e1 plenamente el Reino de Dios.\n<\/p>\n<h2>El reino expresado por San Pablo expl\u00edcitamente<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">En esta secci\u00f3n nos fijaremos en los pasajes donde Pablo habla expl\u00edcitamente sobre el Reino. Un breve estudio de cada uno de ellos nos permitir\u00e1 se\u00f1alar los rasgos m\u00e1s saltantes del Reino. Como veremos, en estos pasajes Pablo nos habla tanto en la perspectiva del Reino incoado, presente ya misteriosamente en la historia, como en su orientaci\u00f3n escatol\u00f3gica.<br \/>\n3.1 El Reino est\u00e1 presente de manera misteriosa (1 Co 4, 20; Co 1, 13).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pablo ense\u00f1a que el Reino ya se manifiesta en poder. En 1 Co 4, 20 se\u00f1ala que \u00abno est\u00e1 en la palabrer\u00eda el Reino de Dios, sino en el poder\u00bb (1 Co 4, 20). El contexto de este pasaje est\u00e1 en la disputa de Pablo frente a los que perturban la fe de la comunidad de Corinto. Pablo les se\u00f1ala a estos supuestos privilegiados que el Reino es eficaz no por la belleza de las palabras, que ser\u00edan el arma de este grupo, sino por el poder divino manifestado en Cristo Jes\u00fas a trav\u00e9s de la Cruz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por eso, San Pablo les se\u00f1ala los sufrimientos por los que debe pasar el verdadero ap\u00f3stol de Cristo (Cfr. 1 Co 4, 9). El poder de Dios se manifiesta en el sufrimiento, podemos decir que reinar es estar abrazados a la Cruz. Por eso, les dice que \u00abcuando fui a vosotros, no fui con el prestigio de la palabra o de la sabidur\u00eda a anunciaros el misterio de Dios, pues no quise saber entre vosotros sino a Jesucristo y \u00e9ste crucificado\u00bb (1 Co 2, 1-2).Todo el contexto en el que est\u00e1 inserto 1 Co 4, 20 nos induce a se\u00f1alar que el Reino al que se refiere Pablo es el presente, el incoado .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Col 1, 13 san Pablo se\u00f1ala que Dios \u00abnos libr\u00f3 del poder de la tinieblas y nos traslad\u00f3 al Reino del Hijo de su amor, en quien tenemos la redenci\u00f3n, el perd\u00f3n de los pecados\u00bb. Con esta expresi\u00f3n, el ap\u00f3stol afirma el Reino de Cristo como realidad salv\u00edfica experimentable ya por los cristianos gracias a la benevolencia de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este texto armoniza con aquellos que nos ense\u00f1an c\u00f3mo mediante nuestra incorporaci\u00f3n a Cristo salimos del \u00e1mbito de las tinieblas, es decir del mundo del pecado, y pasamos al \u00e1mbito de la salvaci\u00f3n. \u00abAs\u00ed pues, si hab\u00e9is resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde est\u00e1 Cristo sentado a la diestra de Dios\u00bb (Col 3, 1). En efecto, los cristianos son \u00abciudadanos del cielo\u00bb (Flp 3, 20)  pues el Padre \u00abcon \u00c9l (Cristo) nos resucit\u00f3 y nos hizo sentar en los cielos en Cristo Jes\u00fas\u00bb (Ef 2, 6).<br \/>\n3.2 El Reino se manifiesta por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo (Rm 14, 17)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el cap\u00edtulo 14 de la Carta a los Romanos, Pablo expresa que el Reino no consiste en saciar las necesidad vitales del comer y beber, sino que es la acci\u00f3n vivificante del Esp\u00edritu Santo la cual lleva consigo los frutos de la justicia, la paz y el gozo. El contexto de este cap\u00edtulo est\u00e1 marcado por la comprensi\u00f3n con los d\u00e9biles. El ap\u00f3stol se dirige a quienes piensan que lo esencial del seguimiento a Cristo consiste en una serie de leyes sobre la pureza de las comidas y bebidas. En el fondo de esta actitud late la concepci\u00f3n jud\u00eda de los ritos de pureza legal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ya en el cap\u00edtulo segundo se\u00f1alaba que \u00abel verdadero jud\u00edo lo es en el interior, y la verdadera circuncisi\u00f3n, la del coraz\u00f3n, seg\u00fan el Esp\u00edritu y no seg\u00fan la letra\u00bb (Rm 2, 29). Pablo aclara \u00abque el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Esp\u00edritu Santo\u00bb (Rm 14, 17). Por tanto, ense\u00f1a que el Esp\u00edritu Santo da sus frutos como manifestaciones de la presencia del Reino. El ap\u00f3stol reconoce de esa forma una presencia din\u00e1mica y pneum\u00e1tica del Reino .\n<\/p>\n<h2>El Reino de Dios como fin escatol\u00f3gico del hombre (1 Ts 2, 12; 2 Ts 1, 5, Col 4, 11; 2 Tm 4, 1.18)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">En las cartas a los Tesalonicenses nos encontramos con dos pasajes que aluden al Reino en perspectiva escatol\u00f3gica. En 1 Ts 2, 12, el ap\u00f3stol de los gentiles se\u00f1ala: \u00abos exhort\u00e1bamos y alent\u00e1bamos conjur\u00e1ndoos a que vivieseis de una manera digna de Dios, que os ha llamado a su Reino y gloria\u00bb (1 Ts 2, 12).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta es la primera vez que aparece el t\u00e9rmino Reino en el corpus paulino, pues como  sabemos 1 Ts es la primera carta que escribe Pablo. El contexto es moral, invita a una vida digna delante de Dios. El Reino est\u00e1 en conexi\u00f3n con la doxa  \u2014do\/ca\u2014 de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pablo entiende la doxa como \u00abel esplendor celestial y la ilustraci\u00f3n escatol\u00f3gica, un don salv\u00edfico, del que un d\u00eda ser\u00e1n part\u00edcipes tambi\u00e9n los fieles cristianos en el mundo futuro\u00bb .<br \/>\nEn 2 Ts 1, 5, Pablo presenta a los tesalonicenses atribulados por diversos problemas. Elogia su fe frente a las persecuciones que pasan y les indica que \u00abesto es se\u00f1al del justo juicio de Dios, en el que ser\u00e9is declarados dignos del Reino de Dios, por cuya causa padec\u00e9is\u00bb (2 Ts 1, 5).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El ap\u00f3stol anima a la comunidad de Tesal\u00f3nica a padecer por el Reino pues recibir\u00e1n el premio de Dios. En cambio, los perseguidores ser\u00e1n castigados ya que \u00abestos sufrir\u00e1n la pena de una ruina eterna alejados de la presencia del Se\u00f1or y de la gloria de su poder\u00bb (2 Ts 1, 9). Las exhortaciones que hace Pablo a los tesalonicenses se encuentran en armon\u00eda con la idea paulina de configurarnos con Cristo crucificado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es necesario \u00absufrir con \u00c9l para ser tambi\u00e9n con \u00c9l glorificado\u00bb (Rm 8, 17). Los padecimientos que sufren los tesalonicenses, llevados \u00aben Cristo\u00bb, son merito para el Reino escatol\u00f3gico.<br \/>\nSeg\u00fan Schnackenburg el pasaje de Col 4, 11 tambi\u00e9n est\u00e1 marcado por la escatolog\u00eda. Se trata del saludo final de esta carta. En ella, Pablo al enviar sus saludos a la comunidad de Colosas, agradece a quienes colaboran con \u00e9l por el Reino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abOs saluda tambi\u00e9n Jes\u00fas llamado Justo; son los \u00fanicos de la circuncisi\u00f3n que colaboran conmigo por el Reino de Dios y que han sido para m\u00ed un gran consuelo\u00bb (Co 4, 11). Seg\u00fan el ex\u00e9geta alem\u00e1n la part\u00edcula eis \u2014eij\u2014  que precede a la basilei\/a tou= Qeou= expresa que Pablo y sus colaboradores sirven y se esfuerzan en vistas al Reino futuro de Dios que ya es participable en el momento presente . De esa forma, el Reino aparece como horizonte escatol\u00f3gico de los trabajos apost\u00f3licos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En San Pablo, la parus\u00eda se expresa sobre todo mediante tres expresiones: el \u00abd\u00eda del Se\u00f1or\u00bb (cf. 1 Ts 5, 2; 2 Ts 2, 2; 1 Co 1, 8; 5, 5; 2 Co 1, 14), el \u00abd\u00eda de Cristo\u00bb (cf. Flp 1, 6.10; 2,16) o simplemente el \u00abd\u00eda\u00bb (cf. Rm 2, 16; 1 Co 3, 13; 2 Tm 1, 18; 4, 8). Es la transposici\u00f3n cristol\u00f3gica del \u00abd\u00eda de Yahv\u00e9\u00bb anunciado por los profetas (cf. Am 5, 12; So 1, 15). Existe tambi\u00e9n el t\u00e9rmino \u00abepifan\u00eda\u00bb \u2014e)pifa\/neia\u2014 es decir: \u00abmanifestaci\u00f3n\u00bb para expresar la parus\u00eda (cf. 1 Tm 6, 14; 2 Tm 4, 1.18; Tt 2, 13) .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En 2 Tm 4, 1 leemos \u00abTe conjuro en presencia de Dios y de Cristo Jes\u00fas que ha de venir a juzgar a vivos y muertos, por su Manifestaci\u00f3n y por su Reino: Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina\u00bb (2 Tm 4, 1). Pablo expone la potestad judicial de Cristo en conexi\u00f3n con su epifan\u00eda, es decir la parus\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Reino, tal como es mencionado en esta per\u00edcopa, est\u00e1 en perspectiva escatol\u00f3gica y aunque se expresa como Reino de Cristo no se distingue del Reino de Dios. En 2 Tm 4, 18, san Pablo expresa los sentimientos que le embargan de alcanzar el \u00abReino celestial\u00bb. \u00abEl Se\u00f1or me librar\u00e1 de toda obra mala y me salvar\u00e1 guard\u00e1ndome para su Reino celestial. A \u00e9l la gloria por los siglos de los siglos. Am\u00e9n\u00bb (2 Tm 4, 18).  Esta per\u00edcopa nos conecta con el deseo expresado por Pablo de morir para \u00abestar con Cristo\u00bb (cfr. Flp 1, 23) o \u00abvivir con el Se\u00f1or\u00bb (cfr. 2 Co 5, 8).\n<\/p>\n<h2>La exclusi\u00f3n eterna del Reino de Dios (1 Co 6, 9; 1 Co 15, 50; Ga 5, 21; Ef 5, 5)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">San Pablo ense\u00f1a la posibilidad de la exclusi\u00f3n eterna del Reino. Utilizando expresiones de exclusi\u00f3n se\u00f1ala: \u00abno heredar\u00e1n\u00bb, \u00abno participar\u00e1n\u00bb del Reino de Dios. \u00ab&#160;\u00bfNo sab\u00e9is acaso que los injustos no heredar\u00e1n el Reino de Dios? \u00a1No os enga\u00f1\u00e9is! Ni los impuros, ni los id\u00f3latras, ni los ad\u00falteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores, ni los rapaces heredar\u00e1n el Reino de Dios\u00bb (1 Co 6, 9-10).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De la misma manera les indica a los g\u00e1latas: \u00abAhora bien, las obras de la carne son conocidas: fornicaci\u00f3n, impureza, libertinaje, idolatr\u00eda, hechicer\u00eda, odios, discordia, celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones, envidias, embriagueces, org\u00edas y cosas semejantes, sobre las cuales os prevengo, como ya os previne, que quienes hacen tales cosas no heredar\u00e1n el Reino de Dios\u00bb (Ga 5, 19-21).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la Carta a los Efesios, Pablo habla de que la exclusi\u00f3n eterna es del  Reino de Dios y de Cristo, se\u00f1alando por tanto que el Reino de Dios es el Reino de Cristo . \u00abPorque tened entendido que ning\u00fan fornicario o impuro o codicioso \u2014que es ser id\u00f3latra\u2014 participar\u00e1 en la herencia del Reino de Cristo y de Dios\u00bb (Ef 5, 5).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nLos tiempos de estos verbos, que est\u00e1n en futuro, se\u00f1alan con claridad que una vida depravada, es decir una conducta ausente de los valores del Reino tiene como destino escatol\u00f3gico la eterna no-comuni\u00f3n con Dios. Es decir que una vida alejada de Dios conduce a la eterna falta de comuni\u00f3n con \u00c9l. Por eso \u00abla \u201cherencia del Reino de Dios\u201d constituye para \u00c9l un vigoroso motivo moral que mete por los ojos a los viciosos y depravados\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los pasajes que hemos mencionado son pues claramente escatol\u00f3gicos, se\u00f1al\u00e1ndonos el destino eterno que les espera a quienes han negado con sus obras el estilo de vida seg\u00fan el Evangelio de Jesucristo. Es la vida de la carne contraria a la del Esp\u00edritu. As\u00ed lo se\u00f1ala en 1 Co 15, 50: \u00abOs digo esto, hermanos: La carne y la sangre no pueden heredar el Reino de los cielos\u00bb (1 Co 15, 50).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la Carta a los Romanos leemos: \u00abEfectivamente, los que viven seg\u00fan la carne, desean lo carnal; m\u00e1s los que viven seg\u00fan el esp\u00edritu, los espiritual. Pues las tendencias de la carne son muerte; m\u00e1s las del Esp\u00edritu, vida y paz, ya que las tendencias de la carne llevan al odio a Dios: no se someten a la ley de Dios; ni siquiera pueden; as\u00ed, los que est\u00e1n en la carne, no pueden agradar a Dios\u00bb (Rm 8, 5-8).\n<\/p>\n<h2>El Reino ser\u00e1 entregado por Cristo al Padre (1 Co 15, 24)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Pablo expresa la parus\u00eda en t\u00e9rminos del Reino en 1 Co 15, 24. Es la entrega oficial que hace Cristo al Padre. Seg\u00fan Schnackenburg en este pasaje \u00abaflora, agudamente perfilada, la gran concepci\u00f3n hist\u00f3rico-salv\u00edfica de Pablo en torno al reino de Cristo y de Dios\u00bb . El texto esta enmarcado en el cap\u00edtulo 15 donde se encuentra la doctrina paulina sobre la resurrecci\u00f3n. \u00abPero, cada cual en su rango: Cristo como primicias; luego los de Cristo en su Venida. Luego, al fin, cuando entregue a Dios Padre el Reino, despu\u00e9s de haber destruido todo Principado, Dominaci\u00f3n y potestad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Porque debe \u00c9l reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies. El \u00faltimo enemigo en ser destruido ser\u00e1 la Muerte. Porque ha sometido todas las cosas bajos sus pies. Mas cuando diga que \u201ctodo est\u00e1 sometido\u201d, es evidente que se excluye a Aquel que ha sometido a \u00e9l todas las cosas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando hayan sido sometidas a \u00e9l todas las cosas, entonces tambi\u00e9n el Hijo se someter\u00e1 a Aquel que ha sometido a \u00e9l todas las cosas para que Dios sea todo en todo\u00bb (1 Co 15, 23-28).<br \/>\nUn an\u00e1lisis detallado de 1 Co 15, 23-28 nos permite se\u00f1alar que Pablo hace una articulaci\u00f3n cristol\u00f3gica del Reino. Todo este pasaje esta expresado como un movimiento ascendente de Cristo al Padre mediante un silogismo de acciones: Cristo somete a las criaturas, luego Cristo se somete al Padre . A este respecto, podemos remarcar las siguientes ense\u00f1anzas:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(1) La victoria de Cristo como Kyrios quien somete bajo su poder a todas las criaturas. \u00abCristo como kyrios glorificado, con su reino efectivo, echa por tierra las potencias c\u00f3smicas del mal hasta que, con el aniquilamiento de la \u201c\u00faltima\u201d y propiamente tal, es decir, de la muerte, aparezca ante todo el mundo su victoria\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(2) Cristo se somete al Padre en un acto oblativo. Se trata de un sometimiento filial de Cristo al Padre. A este respecto, San Gregorio Nacianceno frente a las lecturas subordinacionistas de este pasaje, ense\u00f1a que la expresi\u00f3n de \u00absometimiento\u00bb no debe entenderse en sentido \u00abontol\u00f3gico\u00bb, pues el Hijo es igual al Padre, sino en sentido \u00abecon\u00f3mico\u00bb: expresa la inserci\u00f3n de los hombres en el misterio de Cristo qui\u00e9n les lleva al Padre. \u00abConsidera la sujeci\u00f3n con que dec\u00eds que el Hijo se somete al Padre\u2026 Cuando todas las cosas hayan sido sometidas a \u00c9l por el reconocimiento y por la reformaci\u00f3n, entonces \u00c9l mismo habr\u00e1 cumplido su sometimiento, llev\u00e1ndome, a quien ha salvado, a Dios. Esto es, seg\u00fan mi parecer, el sometimiento de Cristo: el cumplimiento de la voluntad del Padre\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(3) Cristo entrega el Reino al Padre como consumaci\u00f3n de la historia de la salvaci\u00f3n. Esta entrega es el acto escatol\u00f3gico de la dimensi\u00f3n hist\u00f3rica del Reino y, al mismo tiempo, su consumaci\u00f3n. De esta manera, toda la creaci\u00f3n redimida vivir\u00e1 en comuni\u00f3n con Dios. Nos dice san Gregorio Nacianceno que \u00abnosotros seremos enteramente como Dios, receptivos de Dios como totalidad y s\u00f3lo de Dios. \u00c9sta es la perfecci\u00f3n \u2014teleiosis\u2014 a la cual aspiramos\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por su parte, San Hilario de Poitiers en su obra De Trinitate al comentar 1 Co 15, 24 afirma que \u00abCristo entregar\u00e1 el Reino de Dios al Padre\u2026 en el sentido de que\u2026 nosotros conformados con la gloria del cuerpo, constituiremos el Reino de Dios\u00bb . La visi\u00f3n de san Hilario se fundamenta en la participaci\u00f3n de los hombres en la humanidad gloriosa y resucitada de Cristo .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En s\u00edntesis, la per\u00edcopa de 1 Co 15, 23-28 muestra la consumaci\u00f3n del Reino como acto oblativo de Cristo al Padre. \u00abCristo lleva ante su Padre a la humanidad perfectamente redimida y al universo puesto nuevamente en orden; comienza el nuevo mundo que irradia la antigua creaci\u00f3n, en el que Dios es \u201ctodo en todo\u201d, expresi\u00f3n de la plenitud que alude objetivamente a la plenitud del Reino de Dios\u00bb . Con la entrega de Cristo al Padre ha concluido la historia de la salvaci\u00f3n; y en ese sentido Cristo no realizar\u00e1 ya m\u00e1s acciones hist\u00f3rico-salv\u00edficas. Sin embargo, por toda la eternidad ser\u00e1 el Kyrios de la humanidad redimida.\n<\/p>\n<h2>Conclusiones<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Como conclusiones podemos se\u00f1alar los siguientes puntos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(a) En san Pablo el tema del Reino est\u00e1 esencialmente conectado con el misterio de Cristo. El ap\u00f3stol de los gentiles nos presenta un marco cristol\u00f3gico para expresar el misterio del Reino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(b) Tres elementos claves nos permiten elaborar una teolog\u00eda paulina del Reino: (a) Cristo centro de la historia; (b) Cristo como Kyrios de la Iglesia y del cosmos; (c) la venida consumadora de Cristo. Estos elementos cristol\u00f3gicos manifiestan que en el momento presente, el poder salv\u00edfico de Dios sobre toda la realidad creada se realiza \u00aben Cristo\u00bb a trav\u00e9s de su Iglesia, pero a\u00fan no se manifiesta con todo su esplendor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(c) Los pasajes paulinos donde aparece expl\u00edcitamente la palabra Reino de Dios o de Cristo nos muestran que este Reino es una realidad presente; manifestada en poder (1 Co 4, 20) por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo (Rm 14, 27). Al mismo tiempo, la perspectiva escatol\u00f3gica anima los trabajos apost\u00f3licos de los cristianos (1 Ts 2, 12; 2 Ts 1, 5; Col 4, 11) pues esperan la consumaci\u00f3n de la historia cuando Cristo entregue el Reino al Padre y as\u00ed \u00abDios ser\u00e1 todo en todo\u00bb (1 Co 15, 24).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(d) En el corpus paulino, el Reino de Dios es ante todo el Reino de Dios en Cristo. O si se quiere: Dios actuando en Cristo. Dios ejerce su potestad a trav\u00e9s de su Hijo y en el \u00e9schaton Cristo ejercer\u00e1 eternamente su misi\u00f3n de mediador y Cabeza de la humanidad redimida ante el Padre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Carlos Rosell De Almeida\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Rector Magn\u00edfico de la Facultad de Teolog\u00eda Pontificia y Civil de Lima\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Selecci\u00f3n del texto: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Enlaces: LMH\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Grabados<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">1) San Pablo [1] Biblioteca Valvasoriana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">2) San Pablo:  [2]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">3) San Pablo:  [3] Nicolas Poussin, peintre classique du XVIIe si\u00e8cle\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Introducci\u00f3n 2 El reino de Dios en Cristo y Pablo 3 El Reino de Dios en la predicaci\u00f3n de Cristo 4 El Reino de Dios en la predicaci\u00f3n de Pablo 5 Elementos cristol\u00f3gicos que fundamentan la doctrina del Reino en San Pablo 6 La visi\u00f3n cristoc\u00e9ntrica de la historia 7 El se\u00f1or\u00edo de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/reino-de-dios-en-san-pablo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abREINO DE DIOS EN SAN PABLO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26648","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26648","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26648"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26648\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26648"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26648"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26648"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}