{"id":26663,"date":"2016-02-05T17:58:43","date_gmt":"2016-02-05T22:58:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/responsorio\/"},"modified":"2016-02-05T17:58:43","modified_gmt":"2016-02-05T22:58:43","slug":"responsorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/responsorio\/","title":{"rendered":"RESPONSORIO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">Responsorio, o respuesta son una serie de versos y respuestas, usualmente tomados de la Sagrada Escritura y que var\u00edan de acuerdo a la  fiesta o temporada.  Los responsorios son de dos clases:  los que ocurren en el propio de la Misa, y los que se usan en el Oficio Divino; cada uno difiere levemente tanto en su historia como en su forma.\n<\/p>\n<h2>Los responsorios de la Misa<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">El solo salm\u00f3dico es la forma m\u00e1s antigua del  canto  cristiano, y aparentemente se deriv\u00f3 de la sinagoga. El salmo era recitado por un cantor, a quien el pueblo respond\u00eda con un estribillo o respuesta, el cual consist\u00eda de los versos alternos del mismo salmo o un verso repetido una y otra vez, o a veces una frase extra\u00edda de otra parte.   El salmo \u00abConfitemini Domino\u00bb, [Sal. 118(117)], cada uno de cuyos versos tiene el estribillo \u00abQuoniam in aeternum misericordia ejus\u00bb, es un ejemplo t\u00edpico, aunque a veces el estribillo era una mera exclamaci\u00f3n, como \u00abAleluya\u00bb.  Este m\u00e9todo de canto era conocido como el cantus responsorius, y se menciona en los escritos de Tertuliano, San Agust\u00edn y  San Isidoro.  Fue una parte integrante de la liturgia, es decir, no se introdujo para llenar el tiempo mientras pasaban otras cosas, sino que era escuchado por el clero y tambi\u00e9n por el pueblo, y en esto se diferencia del canto antifonal, que era simplemente un acompa\u00f1amiento a las diversas acciones y ceremonias, por ejemplo, el introito, ofertorio y  Comuni\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las partes responsoriales de la Misa eran el gradual (llamado as\u00ed por la posici\u00f3n del solista, en los escalones del p\u00falpito o amb\u00f3n), el Aleluya, y en un tiempo el ofertorio.  Hasta el siglo XII la forma de cantar el gradual era la siguiente: El cantor lo cantaba desde el principio hasta el verso y el  coro repet\u00eda la parte del cantor.  Luego ven\u00eda el verso, cantado por el cantor, despu\u00e9s del cual ven\u00eda el estribillo, es decir, la primera parte cantada, era repetida por todos.  Despu\u00e9s del siglo XII comenz\u00f3 la costumbre de omitir la repetici\u00f3n despu\u00e9s del verso cada vez que siguiese otro canto, como el aleluya o el tracto.  La pr\u00e1ctica actual es omitir la repetici\u00f3n en todas las ocasiones, pero a fin de evitar una conclusi\u00f3n por el solista solo, se ha generalizado que el coro se una al final del verso.  En la Alta Edad Media el responsorium graduale se cantaba todav\u00eda en cada Misa, y no se sustitu\u00eda, como al presente, por un Aleluya en la temporada de Pascua.  Cabe se\u00f1alar que a\u00fan se conserva en la semana de Pascua, cuyos graduales est\u00e1n todos relacionados (el estribillo es el mismo y los versos son todos de un mismo salmo), y sin duda originalmente form\u00f3 un canto con varios versos, que se realizaba completo el d\u00eda de Pascua.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La segunda pieza de  canto responsorial de la Misa es el Aleluya.  Fue introducido por el Papa San D\u00e1maso I por consejo de San Jer\u00f3nimo, a imitaci\u00f3n de la liturgia de Jerusal\u00e9n.  El canto se volvi\u00f3 muy elaborado, y la mayor parte de \u00e9l se dedicaba a la \u00faltima vocal de la palabra alleluia, que se prolongaba a trav\u00e9s de tantas notas sucesivas como para sugerir un significado m\u00edstico, a saber,  que representaba el canto de la eternidad, o, como dice Durando, la felicidad que es demasiado grande para ser expresada en palabras. La reducci\u00f3n de este canto a la forma responsorial se debe a San Gregorio, quien le agreg\u00f3 versos al mismo.  El m\u00e9todo de cantarlo era como sigue: El solista comenzaba con el aleluya, que era repetido por el  coro, el solista luego continuaba con el verso o versos, despu\u00e9s de cada uno de los cuales el coro repet\u00eda el Aleluya. El S\u00e1bado Santo y la vigilia de Pentecost\u00e9s no hab\u00eda repetici\u00f3n, sino que el verso \u00abConfitemini\u00bb era seguido de inmediato (como ahora) por el tracto \u00abLaudate Dominum\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El ofertorio fue originalmente un canto antifonal, es decir, cantado por dos coros, introducido para llenar el tiempo mientras se realizaban las ofrendas del pueblo.  Posteriormente se hizo m\u00e1s conveniente dejar los versos a un solista, y as\u00ed se convirti\u00f3 en un canto responsorial.  Una raz\u00f3n para esto pudo haber sido que los cantantes, as\u00ed como el pueblo, ten\u00edan ofrendas para ofrecer.  El cambio fue acompa\u00f1ado, naturalmente, por una elaboraci\u00f3n de la melod\u00eda, tanto de la ant\u00edfona (que se convirti\u00f3 en el estribillo) como de los versos.  Pero cuando la ofrenda popular cay\u00f3 en desuso, el ofertorio tuvo que ser reducido, y los versos fueron abandonados, en cuya forma se encuentra ya en el siglo XI.  Al d\u00eda de hoy la Misa por los difuntos solo conserva un vestigio de la antigua usanza, en el verso \u00abHostias et preces\u00bb y la repetici\u00f3n despu\u00e9s de la \u00faltima parte del ofertorio.  Originalmente el pueblo se un\u00eda en el canto de todas las Misas, y los cantos responsoriales asum\u00edan las respuestas despu\u00e9s de haber sido iniciados por el solista.  La elaboraci\u00f3n gradual de las melod\u00edas, sin embargo, hizo esto cada vez m\u00e1s dif\u00edcil para ellos, y as\u00ed poco a poco se vieron obligados a ceder su participaci\u00f3n a los cantantes entrenados del coro.  As\u00ed fueron silenciados  probablemente en la \u00e9poca de San Gregorio, y desde entonces fue s\u00f3lo en el ordinario de la Misa que pudieron asumir su parte.\n<\/p>\n<h2>Los responsorios del Oficio Divino<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00c9stos consisten, como los de la  Misa, de versos y respuestas, con o sin el \u00abGloria Patri\u00bb (pero omitiendo sicut erat), y su lugar habitual es despu\u00e9s de las lecciones de maitines.  Tambi\u00e9n hay una forma m\u00e1s corta, llamada el responsorium breve o responsoriola, que en el  Oficio mon\u00e1stico siempre viene despu\u00e9s de la cap\u00edtula en laudes y v\u00edsperas, y tambi\u00e9n despu\u00e9s de la lectura en los maitines feriales de verano (Regla de San Benito, c. X ).    En el oficio romano se encuentra s\u00f3lo en las horas menores.  San Benito en su Regla (escrita alrededor de 530) prescribe el uso de los responsorios despu\u00e9s de las lecciones de maitines, pero no da ning\u00fan indicio en cuanto a su forma, lo que implica m\u00e1s bien que eran de uso general y por lo tanto bien conocidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La informaci\u00f3n definida m\u00e1s antigua que tenemos en cuanto a su forma se encuentra en la descripci\u00f3n del Oficio romano a principios del siglo IX, dada por  Amalario en su \u00abDe Ordine Antiphonarii\u201d ( Migne, PL, CV).  As\u00ed, \u00e9l nos da el m\u00e9todo de  canto en boga: el chantre comenzaba con la primera parte, que repet\u00eda el coro; a continuaci\u00f3n el solista cantaba el verso y el coro repet\u00eda de nuevo la primera parte hasta el verso; el solista cantaba \u00abGloria Patri \u00aby el coro repet\u00eda la segunda porci\u00f3n de su parte otra vez; finalmente, el chantre comenzaba el responsorio de nuevo desde el principio, y lo cantaba hasta el verso y el coro respond\u00eda con una \u00faltima repetici\u00f3n.  El primer responsorio del a\u00f1o, \u00abAspiciens a longe\u00bb, y algunos otros, ten\u00edan varios versos, y en estos casos, la segunda parte del estribillo se divid\u00eda en tantas secciones como versos, y se repet\u00eda una secci\u00f3n despu\u00e9s de cada verso, y luego despu\u00e9s del \u00abGloria Patri\u00bb el estribillo completo otra vez.  Sin embargo, la regla general era un solo vers\u00edculo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una modificaci\u00f3n del m\u00e9todo anterior fue presentada por los francos, quienes repet\u00edan s\u00f3lo la primera parte del estribillo despu\u00e9s del verso en lugar de la totalidad de \u00e9l.  Esta divisi\u00f3n en el m\u00e9todo galicano de cantar el responsorio llev\u00f3 a cierta confusi\u00f3n del sentido de lo que se cantaba, y el Beato cardenal  Tommasi, citando a Amalario, dice que, en consecuencia, fue  necesario introducir algunos versos diferentes en la  Galia, de modo que hubiese un solo sentido corriendo a trav\u00e9s de las palabras de ambos, el responsorio y el verso.  Dom B\u00e4umer da el siguiente ejemplo:\n<\/p>\n<p>R. Tu es Petrus *ait Dominus ad Simonem.<br \/>\nV. Ecce Sacerdos magnus qui in diebus suis placuit Deo.<br \/>\nR. (m\u00e9todo romano) Tu es Petrus, etc. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sin embargo, seg\u00fan el m\u00e9todo galicano la repetici\u00f3n ser\u00eda simplemente \u00abAit Dominus\u00bb, etc., haciendo as\u00ed a JesucristoNuestro Se\u00f1or]] decir a San Pedro \u00abEcce Sacerdos magnus\u00bb, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Helisachar, abad de San Maximino en Tr\u00e9veris, fue responsable de muchos de los nuevos versos, pero su trabajo no tuvo la aprobaci\u00f3n de Amalario, que se puso a mejorarlo en el nuevo antifonario que compil\u00f3 para usarse en la Galia.  Este a su vez, fue atacado violentamente por Agobardo y Floro, los liturgistas de Lyon, pero al final el m\u00e9todo galicano de cantar el responsorio prevaleci\u00f3 sobre el modo romano, y se convirti\u00f3 en la costumbre general de la Iglesia.  Sin embargo, esto sucedi\u00f3 solo gradualmente, pues aunque Amalario hizo su compilaci\u00f3n a principio del siglo IX, todav\u00eda hallamos considerable variaci\u00f3n de forma en los responsorios contenidos en el antifonario del siglo XII de la Bas\u00edlica de San Pedro, el cual representa el uso de la Bas\u00edlica Vaticana.  Amalario consider\u00f3 que la inclusi\u00f3n del \u00abGloria Patri\u00bb en el responsorio era una innovaci\u00f3n reciente, aunque Walafrido Estrab\u00f3n atribuye su introducci\u00f3n a San Benito.  En cualquier caso, su uso sin sicut erat apunta a que sea por lo menos m\u00e1s antiguo que el siglo VI.  Cabe se\u00f1alar que por lo general se produce s\u00f3lo en los \u00faltimos de cada grupo de respuestas al nocturno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El n\u00famero de responsorios utilizados variaban en los distintos antifonarios de acuerdo al n\u00famero de lecturas.   Antes de que se dijera el Te Deum al final de maitines, se a\u00f1adieron responsorios adicionales a veces para los d\u00edas de  fiesta, uno tras el otro, como muestra de  alegr\u00eda y solemnidad.  Hay numerosos ejemplos, por ejemplo, en el antifonario de Compiegne (Migne, P.L., LXXVIII), que fue compilado en el siglo IX, al parecer para el uso de las iglesias no mon\u00e1sticas en el norte de Francia.  La preservaci\u00f3n de la repetici\u00f3n en el responsorio del  Oficio, a diferencia del de la  Misa, tal vez puede explicarse por el hecho de que el  canto del Oficio estaba siempre en manos de los cl\u00e9rigos o monjes, y no de cantantes profesionales; estos \u00faltimos, naturalmente, se dedicar\u00edan principalmente al desarrollo mel\u00f3dico de las piezas que se les confiaban, mientras que los primeros ser\u00edan m\u00e1s lit\u00fargicamente conservadores y m\u00e1s cuidadosos de la estructura org\u00e1nica de sus piezas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las palabras de los responsorios concordaban ya sea con la historia de las lecturas a las que segu\u00edan, o eran propias a la fiesta del d\u00eda.  As\u00ed, en el \u00abMicrologus\u00bb de Bernoldo de Constanza, a los responsorios mismos se les llama a menudo \u00abHistoria\u00bb.   Amalario habla de responsorios de historia que se utilizaban despu\u00e9s de las lecturas del Antiguo Testamento, y de psalmis despu\u00e9s de las del  Nuevo.  La pr\u00e1ctica de utilizar un responsorio del Com\u00fan de los Santos con una lectura de la Escritura actual tiene a veces un efecto extra\u00f1o.  As\u00ed, el ritualista franc\u00e9s  Grancolas, que floreci\u00f3 a principio del siglo XVIII, se\u00f1ala que la intenci\u00f3n del responsorio era aportar una meditaci\u00f3n o comentario sobre lo que se acababa de leer, pero que esa intenci\u00f3n se frustraba cuando, por ejemplo, despu\u00e9s de una lectura que describ\u00eda los hechos de \u00abAbsal\u00f3n, Ajab, o alg\u00fan otro pr\u00edncipe malvado\u00bb la respuesta era \u00abEcce Sacerdos magnus\u00bb, o \u00abSponsabo te mihi en justitia\u00bb.    El Breviario de Par\u00eds de 1735, introducido por el arzobispo de Vintimille por su propia autoridad, en el que todo, excepto los himnos y las vidas de los  santos, era r\u00edgidamente b\u00edblico, tiene una serie de responsorios que, considerados como \u00abconcordancias morales\u00bb, son realmente obras de arte.  El Antiguo y el Nuevo Testamento se hacen mutuamente ilustrativos de una manera magistral; as\u00ed, por ejemplo, en la fiesta de la Inmaculada Concepci\u00f3n, tenemos:\n<\/p>\n<p>R. Descendit sicut pluvia in vellus; *Benedictum nomen majestatis ejus in aeternum, et *Replebitur majestate ejus omnis terra.<br \/>\nV. Ecce tabernaculum Dei cum hominibus et habitabit cum eis; et ipse Deus cum eis erit eorum Deus.<br \/>\nR. Benedictum.<br \/>\nV. Gloria Patri.<br \/>\nR. Replebitur. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los graduales y responsorios est\u00e1n ciertamente entre las partes m\u00e1s antiguas e interesantes de la liturgia de la Iglesia.  Musicalmente son el logro m\u00e1s alto de los antiguos compositores  cristianos, y siempre se debe hacer referencia a ellos cuando se desea dar muestras del verdadero canto gregoriano; mientras que, como literatura, Batiffol, hablando de las respuestas del \u00abProprium de Tempore\u00bb, que son anteriores a los otros, los compara con los di\u00e1logos de coro de la tragedia griega cl\u00e1sica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  MARTENE, De Antiquis Ecclesiae Ritibus (Ru\u00e1n, 1700); GRANCOLAS, Commentaire historique sur le Breviaire romain (Par\u00eds, 1727); THOMASSIN, Vetus et Nova Ecclesiae Disciplina (Venecia, 1766); PROBST, Brevier und Breviergebet (Tubinga, 1868); BATTIFOL, Histoire du Breviaire romain (Par\u00eds, 1893); tr. BAYLEY (Londres, 1898); BAUMER, Gesch. des Breviers; tr. BIRON (Par\u00eds, 1905); se puede hallar m\u00e1s informaci\u00f3n en AMALARIO, De Ordine Antiphonarii, en MIGNE, P.L., CV (Par\u00eds, 1864); TOMMASI, prefacio al Responsorialia et Antiphonaria Romanae Ecclesiae (Roma, 1636); y en el Dictionnaire d&#8217;Archeologie chretienne et de la Liturgie, ed. CABROL (Par\u00eds), s.v. Amalaire, Agobard, Antiphonaire, Antienne, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Fuente<\/b>:  Alston, George Cyprian. \u00abResponsorium.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 12. New York: Robert Appleton Company, 1911. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/12787a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Responsorio, o respuesta son una serie de versos y respuestas, usualmente tomados de la Sagrada Escritura y que var\u00edan de acuerdo a la fiesta o temporada. Los responsorios son de dos clases: los que ocurren en el propio de la Misa, y los que se usan en el Oficio Divino; cada uno difiere levemente tanto &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/responsorio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abRESPONSORIO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26663","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26663","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26663"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26663\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26663"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26663"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26663"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}