{"id":26674,"date":"2016-02-05T17:59:06","date_gmt":"2016-02-05T22:59:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/libros-de-los-reyes\/"},"modified":"2016-02-05T17:59:06","modified_gmt":"2016-02-05T22:59:06","slug":"libros-de-los-reyes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/libros-de-los-reyes\/","title":{"rendered":"LIBROS DE LOS REYES"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">El libro hist\u00f3rico llamado en hebreo Melakhim, es decir, Reyes, en la Vulgata, en imitaci\u00f3n a Los Setenta, es llamado Tercer y Cuarto Libros de los Reyes.  Esta designaci\u00f3n es justificada, ya que la narraci\u00f3n hist\u00f3rica de I y II Reyes (Libros de Samuel) es continuada aqu\u00ed, y especialmente porque aqu\u00ed se concluye la historia de la vida de David, comenzada en los Libros de Samuel.  Por otro lado, es una obra independiente, distinta a los Libros de Samuel (I y II Reyes) en su origen y en su estilo, as\u00ed como debido a su prop\u00f3sito.  Su divisi\u00f3n en dos libros&#8212;en un lugar dif\u00edcil, justo en medio de la historia de Ocoz\u00edas&#8212;no exist\u00eda en tiempos antiguos, y s\u00f3lo ha sido introducida despu\u00e9s en las ediciones hebreas a partir de Los Setenta y la Vulgata.  Una divisi\u00f3n en tres partes estar\u00eda m\u00e1s acorde con su contenido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La primera parte (1 Rey. 1,11), comienza con las leyes de David respecto a la sucesi\u00f3n al trono y sus \u00faltimas instrucciones, contiene la historia de Salom\u00f3n: su sabidur\u00eda dada por Dios, la construcci\u00f3n del Templo y el palacio real, el esplendor de su reinado, su gran ca\u00edda debido a la cual Dios le anunci\u00f3 la divisi\u00f3n de su reino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La segunda parte (1 Rey. 12 &#8211; 2 Reyes 17) da un esbozo hist\u00f3rico general de la  parentela  de Jud\u00e1 e Israel: el alejamiento de Dios de Jeroboam  y el  culto  al becerro de oro, las continuas guerras entre los reyes subsiguientes de Israel y de  Jud\u00e1  hasta Ajab, los esfuerzos de El\u00edas de devolver a Dios la gente descarriada por Ajab, las destructivas alianzas entre la casa de Ajab y la casa de David, los milagros,  profec\u00edas, y actividad de Eliseo, la destrucci\u00f3n de la raza de los Ajab por Jeh\u00fa, el fallido intento de Atal\u00eda de destruir la casa de David, la l\u00ednea posterior de reyes contempor\u00e1neos de Jud\u00e1 e Israel hasta el final del \u00faltimo llamado reino, con un ep\u00edlogo que se\u00f1ala las causas de la ca\u00edda de este \u00faltimo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La tercera parte (2 Reyes 18 &#8211; 25) trata de la historia del reino de Jud\u00e1 despu\u00e9s del reinado de Ezequ\u00edas: su milagrosa liberaci\u00f3n del poder de los asirios, su complicidad jactanciosa con los babilonios, que dio lugar a la cautividad babil\u00f3nica y al exilio, el relato hist\u00f3rico del reinado de Manas\u00e9s, cuyos pecados evocaron el pronunciamiento de la ruina de Jud\u00e1, de Jos\u00edas, quien restaur\u00f3 el Templo, renov\u00f3 la alianza con Dios, y se esforz\u00f3 por erradicar la idolatr\u00eda, de los \u00faltimos reyes hasta la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por los babilonios, con un ep\u00edlogo breve en relaci\u00f3n con los habitantes de Judea que se hab\u00edan quedado atr\u00e1s, y la liberaci\u00f3n del rey Joaqu\u00edn de su encarcelamiento.  Los libros de los Reyes no se completaron en su forma actual antes de la mitad del exilio.   De hecho 2 Reyes 25,27-30, relata que Joaqu\u00edn fue liberado de la esclavitud (562), y admitido a la corte de Babilonia para \u00abtodos los d\u00edas de su vida\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Seg\u00fan el Talmud de Babilonia (Baba bathra, fol. 15, 1), su autor es el profeta Jerem\u00edas.   No pocos entre los ex\u00e9getas antiguos y modernos consideran esto como probable.  En efecto, es notable que no se aluda a la actividad de Jerem\u00edas&#8212;ni siquiera se menciona su nombre&#8212; a pesar de que estuvo en estrecha relaci\u00f3n con los acontecimientos de los \u00faltimos a\u00f1os, mientras que se se\u00f1ala minuciosamente todo lo que los dem\u00e1s profetas (por ejemplo, El\u00edas, Eliseo, Isa\u00edas) hicieron para los reyes y el pueblo.   En caso de que Jerem\u00edas fuese el autor, tenemos que aceptar la explicaci\u00f3n de que \u00e9l no consider\u00f3 adecuado relatar aqu\u00ed lo que hab\u00eda expuesto en detalle en su profec\u00eda.   Por otra parte, el cap\u00edtulo 52 de Jerem\u00edas, la narraci\u00f3n de los hechos en que se cumplieron las predicciones de Jerem\u00edas, est\u00e1 tomado casi literalmente de 2 Reyes 24,18 &#8211; 25,30.  El compilador de la profec\u00eda de Jerem\u00edas se sinti\u00f3 justificado en hacer esto, ya que, en su opini\u00f3n, los libros de los Reyes eran del mismo autor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay un parecido indudable en el lenguaje y el estilo entre este libro hist\u00f3rico y la profec\u00eda de Jerem\u00edas.   En ambos escritos aparecen las mismas expresiones (v\u00e9ase, por ejemplo, 1 Rey. 2,4 con Jer. 33,17; 1 Rey. 9,8 con Jerem\u00edas 18,16 y 19,8; tambi\u00e9n Lam. 2,15, 2 Rey. 21,12 con Jer. 19,3; 2 Rey. 21,13-14 con Jer. 30,16 y 22,17; tambi\u00e9n Lam. 2,8).   Si de hecho es Jerem\u00edas el autor, debe aceptarse como probable que escribi\u00f3 el libro no mucho antes, o poco tiempo despu\u00e9s, de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n (587 a.C.); los \u00faltimos versos (25,27-30), posiblemente fueron a\u00f1adidos por una mano diferente.   El estilo, especialmente en el segundo cap\u00edtulo, es completamente diferente al de los Libros de Samuel (I y II Reyes).   La presentaci\u00f3n bien desarrollada y completa de los libros difiere notablemente de los informes secos y en forma de cr\u00f3nica sobre la mayor\u00eda de los reyes.   Adem\u00e1s, los Libros de Samuel nunca hacen referencia a los libros perdidos que sirvieron como fuentes y que conten\u00edan datos m\u00e1s completos, mientras que los Libros de los Reyes est\u00e1n llenos de tales referencias.   En estos \u00faltimos se establece muy claramente la cronolog\u00eda; por ejemplo, mientras los dos reinos existen simult\u00e1neamente, al examinar la historia de un rey, se indica claramente tanto el a\u00f1o en que el rey contempor\u00e1neo del otro reino ascendi\u00f3 al trono como la duraci\u00f3n de su reinado.   Tales notas est\u00e1n totalmente ausentes de los Libros de Samuel.   A partir de ellos es incluso imposible descubrir cu\u00e1nto tiempo gobernaron Samuel y Sa\u00fal.   Por otra parte, el historiador mismo de 1 y 2 Reyes pasa juicio sobre todos los reyes de Israel y de Jud\u00e1 en cuanto a si hizo el bien o el mal a los ojos de Yahveh; mientras que los Libros de Samuel simplemente dan las sentencias de otros historiadores o deja que el lector juzgue por s\u00ed mismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los libros de los Reyes abarcan un per\u00edodo de aproximadamente cuatro siglos, desde el tiempo de los \u00faltimos a\u00f1os de David hasta la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n.   No dan la historia completa de Israel durante ese per\u00edodo, pues \u00e9se no era el prop\u00f3sito del escritor.   Omite muchos acontecimientos importantes o apenas alude a ellos.   Para la historia pol\u00edtica de los dos reinos, las haza\u00f1as militares de los reyes, sus logros p\u00fablicos, constantemente se refiere a tres otros escritos que a\u00fan exist\u00edan en ese momento.   Con estas referencias desea indicar que no tiene la intenci\u00f3n de relatar todo lo que se puede encontrar en esas fuentes.   El que quer\u00eda informaci\u00f3n sobre las guerras, los tratados, y los actos p\u00fablicos deb\u00eda consultar los escritos mencionados.  En el Libro de los Reyes, como se desprende de su contenido, hay otro tema predominante, es decir, la relaci\u00f3n de cada rey con la religi\u00f3n revelada.   Por esta raz\u00f3n el narrador juzga la conducta de cada rey, trata m\u00e1s ampliamente la historia de los reyes que fomentaron o que trajeron la religi\u00f3n a un estado floreciente (como Salom\u00f3n, Ezequ\u00edas, Jos\u00edas), o que, por el contrario, le hab\u00edan hecho un gran da\u00f1o (Jeroboam I, Ajab y Joram); y por lo tanto relata especialmente qu\u00e9 hicieron los profetas para traer de vuelta a los reyes y al pueblo a la observancia de las leyes de religi\u00f3n y para animarlos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El escritor indica muy claramente el objeto que ten\u00eda en mente en el ep\u00edlogo que sigue a la historia de la ca\u00edda de Israel (2 Rey. 17,7 ss).  Se\u00f1ala enf\u00e1ticamente la causa:  \u00abadoraban dioses extra\u00f1os&#8230; no escuchaban [las advertencias de los profetas]&#8230; y rechazaron la alianza que \u00c9l (Dios) hizo con sus padres&#8230; y el Se\u00f1or estaba muy enojado con Israel, y los quit\u00f3 de su vista, y s\u00f3lo qued\u00f3 la tribu de Jud\u00e1.  Pero tampoco Jud\u00e1 guard\u00f3 los Mandamientos del Se\u00f1or su Dios, sino que caminaban en los errores de Israel&#8230;  Y el Se\u00f1or se deshizo de toda la descendencia de Israel.\u201d 1 Rey.  2,3-4; 9,3-9; 11,11, 11,33-39; 14,7-11; 16,12 ss.; 2 Rey.  10,30-33; 13,3; 21,11-16; 22,15-17; 24,3-20, traen la misma idea.  De esta manera, el autor ense\u00f1a que el culto ilegal ofrecido en los lugares altos y la idolatr\u00eda practicada tanto por los reyes como por el pueblo, a pesar de las advertencias de los profetas, era la causa de la ca\u00edda de Israel y de Jud\u00e1.   Sin embargo, este no es todo el prop\u00f3sito de la obra.   El constante recuerdo de las promesas de Dios que le hab\u00eda prometido un reinado permanente a David, el reconocimiento de la misericordia de Dios que, a causa de David, Ezequ\u00edas y Jos\u00edas, hab\u00eda suspendido la sentencia pronunciada sobre Jud\u00e1&#8212;todo lo cual sirvi\u00f3 para reavivar la esperanza y la confianza del resto de la gente.   De esto aprender\u00edan que Dios, justo en su ira, era tambi\u00e9n misericordioso en sus promesas a David y ser\u00eda fiel a su promesa de enviar al Mes\u00edas, cuyo reino perdurar\u00eda.  Esta obra puede ser llamada apropiadamente un esclarecimiento hist\u00f3rico y la explicaci\u00f3n del or\u00e1culo de Nat\u00e1n (2 Samuel 7,12-16).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los escritos en los que se basan los Libros de los Reyes y a los que se refieren m\u00e1s de treinta veces son: el \u00ablibro de las palabras de los d\u00edas de Salom\u00f3n\u201d (1 Rey. 11,41), el \u00ablibro de las palabras de los d\u00edas [AV [[libro de las cr\u00f3nicas] de los reyes de Israel \u00ab(XIV,19, etc), y el\u00bb libro de las palabras de los d\u00edas de los reyes de Jud\u00e1\u201d (XIV, 29, etc.)   En la opini\u00f3n de muchos, estas \u00abcr\u00f3nicas\u00bb son los anales oficiales mantenidos por los cancilleres de los diferentes reyes.   Sin embargo, no es en absoluto cierto que la palabra hebrea mazkir denote el oficio de canciller (Vulgata a commentariis); y mucho menos cierto es que fuese parte del deber del canciller, que pertenec\u00eda a la familia del rey, mantener estos anales.   Es cierto que David (2 Sam. 8,16), Salom\u00f3n (1 Rey. 4,3), Ezequ\u00edas (2 Rey. 18,18) y Jos\u00edas (2 Cr\u00f3n. 34,8) contaban entre sus funcionarios con un mazkir, pero no hallamos indicado en ning\u00fan lugar si los dem\u00e1s reyes de Jud\u00e1 e Israel emplearon tal oficial.  Incluso si fuese hist\u00f3ricamente cierto que los cancilleres de ambos reinos manten\u00edan los llamados anales, y que fueron preservados en Israel a pesar de tantas revoluciones y regicidios, queda a\u00fan la pregunta de si \u00e9stos fueron realmente las \u00abcr\u00f3nicas \u00abque sirvieron de base para los Libros de los Reyes.  Las cr\u00f3nicas de otros pueblos, en la medida en que se han conservado en caracteres cuneiformes y de otro modo, contienen exclusivamente lo que contribuye a la gloria de los reyes, sus hechos de armas, los edificios que construyeron, etc.  Nuestra obra hist\u00f3rica, sin embargo, tambi\u00e9n relata los pecados, prevaricaciones y otras atrocidades de los reyes, que no era probable que los oficiales de la corte registrasen en los anales durante la vida de sus reyes.   Seg\u00fan 2 Reyes 21,17, \u00abLos hechos de Manas\u00e9s&#8230;  Y el pecado que cometi\u00f3, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de los anales (AV libro de las cr\u00f3nicas&#8212;2 Sam. 21,17) de los reyes de Jud\u00e1?\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Trataremos de determinar la naturaleza de estas fuentes de otra manera.   Al comparar los relatos en los Libros de los Reyes y los de 2 Cr\u00f3nicas, inmediatamente nos impactan dos cosas:  con similitud verbal frecuente, ambas obras indican cuidadosamente las fuentes que han sido consultadas.   La historia del reinado de Salom\u00f3n, 1 Reyes 1-11 es contada en 2 Cr\u00f3n.  1-11, de casi la misma forma, y mientras que 1 Rey.  11,41 se refiere al \u201clibro de los hechos de Salom\u00f3n\u201d, 2 Cr\u00f3n.  9,29 se refiere con la misma f\u00f3rmula (\u201cEl resto de etc.) a \u201clas palabras del profeta Nat\u00e1n, y los libros de Aj\u00edas el silonita, y la visi\u00f3n de Yed\u00f3 el vidente\u201d.  El autor de los Libros de los Reyes, toma del \u00ablibro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Jud\u00e1\u00bb la historia de Roboam (AV  1 Sam. 14,29).   El autor de 2 Cr\u00f3n. 10 &#8211; 12 da un relato del mismo que en el contenido y la forma es casi id\u00e9ntico, y se refiere a \u00ablos libros de Seme\u00edas el profeta, y de Idd\u00f3 el vidente\u00bb (2 Cr\u00f3n. 12,15) .  Lo mismo vale para la historia de los siguientes reyes de Jud\u00e1.  Despu\u00e9s de un relato, a menudo en casi las mismas palabras, ahora elaborado y luego m\u00e1s conciso, nos encontramos en el Libro de los Reyes el \u00ablibro de las cr\u00f3nicas\u00bb y en 2 Cr\u00f3n. Los \u00abescritos prof\u00e9ticos\u00bb dados como fuentes.  Se debe a\u00f1adir que, mientras que en la historia de la vida de cuatro de los siete reyes en 2 Cr\u00f3n. se omite la referencia a la fuente, \u00e9stos tambi\u00e9n est\u00e1n ausentes en los Libros de los Reyes.  \u00bfNo es, pues, probable que sea una y la misma fuente de donde ambos escritores han tomado la informaci\u00f3n?  El escritor de 2 Cr\u00f3nicas designa al \u00ablibro de las cr\u00f3nicas\u00bb, citado en 1 y 2 Reyes, bajo el nombre usual en ese entonces, \u00abel libro de los reyes de Jud\u00e1 e Israel\u00bb.  Los escritos prof\u00e9ticos a que se refiere este autor son divisiones del antedicho libro.  El escritor establece esto expl\u00edcitamente (2 Cr\u00f3n. 20,34) de \u00ablas palabras [o los escritos] de Jeh\u00fa, el hijo de Hanami\u00bb (su fuente para la historia de Josafat): est\u00e1n \u00abescritos en los libros de los reyes de Israel [y Jud\u00e1]\u00bb, tambi\u00e9n (2 Cr\u00f3n. 32,32&#8212;Vulgata) de\u00bb la visi\u00f3n de Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s\u00bb: aparece en\u00bb el libro de los reyes de Jud\u00e1 e Israel\u00bb.  Por consiguiente, la fuente utilizada por ambos escritores no es otra cosa sino la recopilaci\u00f3n de los escritos dejados por los profetas sucesivos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es constantemente evidente que el autor del Libro de los Reyes ha consultado exhaustivamente sus fuentes.  As\u00ed, es capaz de describir los hechos y milagros de El\u00edas y Eliseo con tal minuciosidad y de modo tan fresco y v\u00edvido para dejar claro que el narrador original fue un testigo presencial.  Es por eso que consulta las fuentes y remite al lector a ellas en su relato de la vida de casi todos los  reyes; no pocas expresiones han sido tomadas verbalmente (cf. 1 Reyes 8,8; 9,21; 12,19; 2 Reyes 14,7, etc.)  La autenticidad de su historia se ve reforzada por su concordancia con los relatos de 2 Cr\u00f3nicas.  Las dificultades que aparecen en la lectura superficial de estos Escritos Sagrados se desvanecen despu\u00e9s de un estudio atento, y se comprueba que lo que parec\u00eda contradictorio es una ampliaci\u00f3n o bien cuesti\u00f3n totalmente nueva.  En muchos lugares la confiabilidad hist\u00f3rica de los Libros de los Reyes es confirmada por lo que informan sobre los mismos hechos los escritos prof\u00e9ticos de Isa\u00edas, Jerem\u00edas, Oseas, Am\u00f3s, Miqueas y Sofon\u00edas, ya sea por menci\u00f3n directa o por alusi\u00f3n.  Incluso los historiadores profanos de la antig\u00fcedad, Beroso, Manet\u00f3n, y Menandro, son citados por Flavio Josefo y Eusebio como testigos de la fiabilidad de nuestro libro de la historia sagrada.  Especialmente notable en este sentido son las inscripciones relativas a las razas orientales descubiertos durante el siglo XIX.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  NETELER, Das 3 und 4 B. der K\u00f6nige der Vulg. und des Urtextes \u00fcbersetzt und erkl\u00e4rt (M\u00fcnster, 1899); HOLZHEY, Das B. der K\u00f6nige (Leipzig, 1899); CRAMPON, Les livres des Rois (Par\u00eds, 1899); BENZIGER, Die B. der K\u00f6nige (1899); KITTEL, Die B. der K\u00f6nige (G\u00f6ttingen, 1900); CHALLONER AND KENT, Kings III and IV (Londres, 1904); CROCKETT, Books of the Kings of Judah and Israel. Harmony of the B. of Sam., Kings and Chron. in the version of 1884 (Londres, 1906); RUBIE, The first Book of Kings (Londres, 1907); BARNES, I and II Kings (Londres, 1908); MACLAREN The Books of Kings (Londres, 1907-08); BURKITT, Fragments of the B. of Kings according to the translation of Aquila (Cambridge, 1897); LAGRANGE, L&#8217;Inscription de M\u00e9sa, etc., in Revue Biblique (1901), 522-45; PRASEK, Sennacharib&#8217;s Second Expedition in the West and the Siege of Jerusalem in Expository Times, XII, 225, 405; XIII, 326; STEFFENS, The St;ructure and Purpose of the B. of Kings in The Bible Student, VIII, 153-60; D\u00d6LLER, Geographische und ethnographische Studien zem III und IV K\u00f6nige (Viena, 1904); BURNHAM, The Mission and Work of Elijah in Biblical World, XXIV, 180-87; SCHULZ, Die Quellen z. Gesch. des Elias (Braunsberg, 1906); DODDS, Elisha, the Man of God (Chicago, 1904); VON HUMMELAUER, Solomons ehernes Meer in Bibl. Zeitsch., VI, 133- 54; VINCENT, La description du Temple de Salomon, I Rois, vi, in Revue Biblique (1907), 515-42; BREME, Ezechias und Senacherib (Friburgo im Br., 1906); NAGL, Die nachdavidische K\u00f6nigsgeschickhte Israels ethnographisch und geographisch beleuchtet (Viena, 1905); TOY, The Queen of Sheba in Journal of Am. Folk\u00acLore, XX, 207-12; CALDECOTT, Solomon&#8217;s Temple. Its history and its structure (Londres, 1907).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Fuente<\/b>:  Schets, Joseph. \u00abThird and Fourth Books of Kings.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08652a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El libro hist\u00f3rico llamado en hebreo Melakhim, es decir, Reyes, en la Vulgata, en imitaci\u00f3n a Los Setenta, es llamado Tercer y Cuarto Libros de los Reyes. 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