{"id":26751,"date":"2016-02-05T18:02:25","date_gmt":"2016-02-05T23:02:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sabana-santa-ruta-del-polen\/"},"modified":"2016-02-05T18:02:25","modified_gmt":"2016-02-05T23:02:25","slug":"sabana-santa-ruta-del-polen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sabana-santa-ruta-del-polen\/","title":{"rendered":"SABANA SANTA, RUTA DEL POLEN"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Estudios de Max Frei<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Datos objetivos que razonablemente se pueden aceptar como ciertos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 La imagen \u201cnegativa\u201d frontal y dorsal del Hombre de la S\u00edndone<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Otras conclusiones a partir del an\u00e1lisis interno de la tela y de las sustancias que a lo largo del tiempo se han ido depositando en la tela de lino<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Todo apunta a afirmar que es de la \u00e9poca de Jes\u00fas<\/li>\n<\/ul>\n<h1>Estudios de Max Frei<\/h1>\n<p>  En 1977, Max Frei, estudioso de bot\u00e1nica, anunci\u00f3 el descubrimiento en la S\u00e1bana Santa de gr\u00e1nulos de polen pertenecientes a especies vegetales que existen en Oriente Medio pero no en Europa. Desde entonces Emanuela Marinelli ha recogido sobre la S\u00edndone unos ochocientos vol\u00famenes y un n\u00famero enorme de art\u00edculos, pero en especial trescientos art\u00edculos cient\u00edficos, y ha escrito muchos libros sobre el tema. Emanuela Marinelli, naturalista, es una de las mayores expertas italianas de la S\u00edndone. Car\u00e1cter decidido e impulsivo, es autora tambi\u00e9n de una vasta producci\u00f3n de tipo m\u00e1s informativo sobre un tema que desde luego no es sencillo tratar con equilibrio, especialmente ante una divulgaci\u00f3n a menudo aproximativa y, de un modo o del otro, llena de prejuicios.<br \/>\n  Max Frei tomando muestra de polen por adherenciaLa tela de lino \u2013 o S\u00edndone \u2013 guardada en Tur\u00edn ha sido objeto durante el pasado siglo de numerosos estudios que han investigado con m\u00e9todos de varias disciplinas cient\u00edficas (incluyendo en esta expresi\u00f3n tambi\u00e9n los distintos aspectos de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica y arqueol\u00f3gica) las caracter\u00edsticas de la imagen que aparece en ella \u2013la impronta frontal y dorsal de un hombre con evidentes heridas de crucifixi\u00f3n \u2013, y en especial se han preguntado \u2013 hasta el momento sin \u00e9xito \u2013 sobre las modalidades de su formaci\u00f3n.  Avinoam Danim<\/p>\n<h1>Datos objetivos que razonablemente se pueden aceptar como ciertos<\/h1>\n<p>  Algunos de los p\u00f3lenes encontrados por Max Frei en la S\u00edndone: 1. Anabasis Aphylla I. Planta des\u00e9rtica, salina (halofita). Jerusal\u00e9n. 2. Acacia Albida Del. Planta des\u00e9rtica. Muy frecuente en el Valle del Jord\u00e1n y cercan\u00edas del Mar Muerto. Jerusal\u00e9n. 3. Atraphaxis spinosa L. Planta de parajes pedregosos. Recogida en Urfa (antigua Edessa de Siria). 4. Linum micronatum. Planta de las estepas calc\u00e1reas. No existe en Europa. Urfa y Jerusal\u00e9n.El inter\u00e9s cient\u00edfico por la S\u00e1bana Santa naci\u00f3 a finales del siglo XIX, en 1898, cuando en las primeras fotograf\u00edas, realizadas por Secondo Pia, result\u00f3 evidente que parte de las im\u00e1genes impresas en la tela de lino tienen caracter\u00edsticas parecidas a las de un negativo fotogr\u00e1fico. Digo \u201cparte de las im\u00e1genes\u201d porque estas caracter\u00edsticas son propias de la doble huella que aparece en el lino \u2013 frontal y dorsal \u2013 del hombre con heridas id\u00e9nticas a las de Jes\u00fas crucificado descrita por los Evangelios, pero no de las manchas, que luego result\u00f3 sangre humana, que en correspondencia con las heridas en parte parecen cubrir la imagen \u201cnegativa\u201d y que en realidad se imprimieron en la tela antes que \u00e9sta.   crisantemo<br \/>\n  Pistacia lentiscusEl primer dato absolutamente cierto, demostrado por estudios diferentes e independientes, es, pues, que el revestimiento rojo de los hilos de lino en correspondencia con las heridas es sangre humana del grupo AB. Este resultado lo confirman investigaciones con microespectroscopio, la cromatograf\u00eda y la reacci\u00f3n a la bencidina. Adem\u00e1s, el revestimiento rojo sobre los hilos queda disuelto completamente por las proteasas. Tambi\u00e9n el test de enzimas proteol\u00edticos demostr\u00f3 la ausencia de colorantes.<br \/>\n  La Gundelia tournefortiiEn correspondencia de la zona de los pies se ha encontrado un gl\u00f3bulo rojo y algunas c\u00e9lulas epid\u00e9rmicas humanas. La sangre contiene ADN humano masculino. La elevada cantidad de bilirrubina encontrada en la sangre indica que se trataba de una persona fuertemente traumatizada antes de la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s, en numerosos pliegues hay evidentes componentes hem\u00e1ticos t\u00edpicos de las distintas fases de la coagulaci\u00f3n: la costra (con la formaci\u00f3n de los puentes de fibrina por parte del factor XIII) y el exudado seroso; es, pues, evidente que estas huellas se formaron por contacto directo del lino con un cad\u00e1ver.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los halos de suero son invisibles a simple vista, pero aparecen si se les aplica luz ultravioleta. La sangre, coagulada sobre la piel herida, ha pasado a la tela por fibrin\u00f3lisis, fen\u00f3meno que provoca una lisis parcial (es decir, redisoluci\u00f3n) de los co\u00e1gulos de sangre durante las primeras treinta y seis horas de contacto.\n<\/p>\n<h1>La imagen \u201cnegativa\u201d frontal y dorsal del Hombre de la S\u00edndone<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify\">La imagen del cuerpo est\u00e1 impresa de manera cient\u00edficamente inexplicable a\u00fan hoy. Pese a los m\u00e1s variados intentos experimentales llevados a cabo (algunos de los cuales, hay que decirlo, fueron defendidos y publicitados con insistencia a pesar de su evidente fracaso), las t\u00e9cnicas actuales m\u00e1s sofisticadas no permiten construir detalladamente una imagen similar a la de la S\u00edndone.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00c9sta muestra caracter\u00edsticas tridimensionales, no tiene l\u00edneas claras de demarcaci\u00f3n y se ha formado sin duda alguna tras la deposici\u00f3n de la sangre sobre el lino, porque bajo las manchas de sangre no est\u00e1 presente. El tono amarillento del lino que forma la imagen interesa solo a un estrato extremadamente superficial de las hebras del lino con que est\u00e1 fabricado el tejido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La imagen dorsal, en fin, no est\u00e1 influida por el peso del cuerpo. Se puede decir tambi\u00e9n con seguridad que la imagen no est\u00e1 pintada: no existe ning\u00fan pigmento org\u00e1nico o inorg\u00e1nico en la tela, y el color amarillo trasl\u00facido de la imagen no es debido a ninguna sustancia de aposici\u00f3n, sino que est\u00e1 causado por la deshidrataci\u00f3n y oxidaci\u00f3n de las hebras m\u00e1s superficiales; veinticinco tipos distintos de disolventes, entre ellos el agua, no degradan o cancelan la imagen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y se puede decir tambi\u00e9n que no ha sido conseguida por quemadura: es imposible conseguir una imagen con las mismas caracter\u00edsticas qu\u00edmicas y f\u00edsicas de la de la S\u00e1bana Santa usando, por ejemplo, un bajorrelieve calentado.\n<\/p>\n<h1>Otras conclusiones a partir del an\u00e1lisis interno de la tela y de las sustancias que a lo largo del tiempo se han ido depositando en la tela de lino<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify\">Por lo que se refiere a la manufactura, se hil\u00f3 a mano con la torcedura \u201cZ\u201d, difundida en el \u00e1rea sirio-palestina en el siglo I d.C. La trama del tejido, de \u201cespina de pescado\u201d, nos lleva a un telar de pedal rudimentario; presenta, en efecto, saltos y errores en su composici\u00f3n. El tejido de espina de pescado es de origen mesopot\u00e1mico o sirio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En los hallazgos de tejidos jud\u00edos en Masada, Israel, est\u00e1 documentada una tipolog\u00eda especial de ribete, igual al que tenemos en la S\u00e1bana Santa, en el per\u00edodo comprendido entre el 40 a.C. y la ca\u00edda de Masada, en el 74 d.C. En la S\u00e1bana Santa tambi\u00e9n hay un cosido longitudinal, id\u00e9ntico al que tenemos en fragmentos de tejido procedentes de los citados hallazgos de Masada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed pues, la t\u00e9cnica de fabricaci\u00f3n y la tipolog\u00eda del tejido dan como indicio una dataci\u00f3n coherente con la \u00e9poca de Cristo. Se puede a\u00f1adir que las medidas de la tela (aunque el tama\u00f1o puede ser variado significativamente debido a las repetidas exposiciones, y todas las operaciones de enrollado, despliegue, tensiones y estiramientos que conllevan) se pueden poner en relaci\u00f3n con n\u00fameros enteros expresados en c\u00fabitos sirios, una unidad de medida de longitud usada en el antiguo Israel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Otros sistemas de unidades de medida parecen corresponder menos, en t\u00e9rminos de unidades enteras, a los valores de longitud y amplitud de la tela. Es interesante tambi\u00e9n se\u00f1alar que en las partes del tejido de la S\u00edndone que se han podido examinar no se han hallado trazas de fibras de origen animal, respetando la ley mosaica que obliga a tener separada la lana del lino (Dt 22, 11); las \u00fanicas y poqu\u00edsimas huellas de otras fibras encontradas en la tela son de algod\u00f3n del tipo Gossypium herbaceum, difundido en Oriente Medio en tiempos de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por lo que respecta a las sustancias que durante el tiempo se han ido depositando en la tela, se ha descubierto que part\u00edculas de material terroso encontradas en la S\u00e1bana Santa en correspondencia con las huellas de los pies, contienen aragonito con impurezas de estroncio e hierro; muestras tomadas en las cuevas de Jerusal\u00e9n son muy parecidas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Otro elemento encontrado en la tela es el natr\u00f3n (carbonato b\u00e1sico hidrato de sodio), utilizado en Egipto en el embalsamamiento por su propiedad de absorber el agua, y utilizado tambi\u00e9n en Palestina para la deshidrataci\u00f3n de los cad\u00e1veres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tambi\u00e9n se ha hallado en la S\u00e1bana Santa \u00e1loe y mirra, sustancias que se usaban en Palestina en tiempos de Cristo para la sepultura de los cad\u00e1veres. Algunos experimentos han demostrado que los halos de aspecto aserrado dejados por el agua en la S\u00edndone se forman solo en una tela anteriormente empapada de \u00e1loe y mirra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En fin, el an\u00e1lisis de los p\u00f3lenes presentes en la S\u00e1bana Santa confirma que estuvo expuesta en Palestina, en Edesa y en Constantinopla. De las cincuenta y ocho especies de p\u00f3lenes identificados en la S\u00edndone por el bot\u00e1nico Max Frei, unos treinta son de plantas que no existen en Europa, pero crecen en Palestina y muchas son t\u00edpicas y frecuentes en Jerusal\u00e9n y alrededores (entre ellas, la Acacia albida, muy difundida en el valle del Jord\u00e1n y alrededor del Mar Muerto; la Gundelia tournefortii, planta de lugares rocosos o salados; la Hyoscyamus aureus y la Onosma orientalis, presentes en las murallas viejas de la fortaleza de Jerusal\u00e9n; la Prosopis farcta y la Zygophyllum dumosum, muy frecuentes alrededor del Mar Muerto; la Haplophyllum tuberculatum y la Reaumuria hirtella , plantas del desierto).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Seg\u00fan la clasificaci\u00f3n de otros nuevos diecinueve tipos de p\u00f3lenes (en total, pues, son setenta y seis), resulta tambi\u00e9n que la S\u00edndone atraves\u00f3 las altas tierras de L\u00edbano. Entre los p\u00f3lenes encontrados, dos no existen ni en Europa ni en Palestina, pero una de estas especies (Atraphaxis spinosa) existe en Urfa (Edesa) y la otra especie (Epimedium pubigerum) existe en Estambul (Constantinopla).\n<\/p>\n<h1>Todo apunta a afirmar que es de la \u00e9poca de Jes\u00fas<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Toda la serie de elementos se\u00f1alados apuntan a atribuir la S\u00e1bana Santa a la \u00e9poca de Jes\u00fas, y tambi\u00e9n a confirmar algunos datos de la tradici\u00f3n hist\u00f3rica que identifica la tela con el Mandylion, la imagen del rostro de Jes\u00fas conocida en Oriente desde los primeros siglos del cristianismo<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La referencia a la tradici\u00f3n hist\u00f3rica es importante porque, sobre este tema, a menudo, se ha dejado a un lado el dato hist\u00f3rico favoreciendo solo el cient\u00edfico, considerado demasiadas veces como valor absoluto frente a la presunta opinabilidad de la tradici\u00f3n literaria (a partir de los Evangelios), arqueol\u00f3gica, iconogr\u00e1fica, numism\u00e1tica y archiv\u00edstica. A menudo, por ejemplo, se repite que sobre la S\u00e1bana Santa no existen documentos antes de su aparici\u00f3n en Francia de mediados de 1300 en manos de un noble cruzado, Geoffroy de Charny. Algunos deducen superficialmente que debe haber sido fabricada en aquella \u00e9poca, y corroboran esta deducci\u00f3n citando una carta enviada en 1389 por el obispo de Troyes, Pierre d\u2019Arcis, al antipapa Clemente VII, en la que se declara falsa a la S\u00e1bana Santa porque as\u00ed lo hab\u00eda confesado el pintor que la hab\u00eda pintado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero todos los an\u00e1lisis realizados sobre la tela excluyen que esa imagen sea pintura: as\u00ed que, \u00bfqu\u00e9 valor puede tener semejante testimonio, que la cr\u00edtica hist\u00f3rica, coloc\u00e1ndola en su contexto preciso, puede demostrar f\u00e1cilmente que no es verdadera? No se va discutir aqu\u00ed todos los indicios hist\u00f3ricos e iconogr\u00e1ficos que se refieren a la S\u00e1bana Santa antes de 1300, pero es seguro que por lo menos desde el siglo VI se difunde un tipo especial de retrato de Cristo que tiene muchas caracter\u00edsticas comunes con el rostro de la S\u00e1bana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El estudio de los pliegues de la tela nos permite comprender que durante cierto tiempo tuvo que haber sido expuesta doblada, para mostrar solo el rostro de Cristo, y posteriormente colgada en vertical mostrando tambi\u00e9n parte del cuerpo, parecido a la imago pietatis, representaci\u00f3n de Cristo muerto que sobresale del sepulcro en posici\u00f3n erecta hasta la cintura, representaci\u00f3n que arranca quiz\u00e1 de esta manera especial de exposici\u00f3n de la S\u00e1bana Santa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por no hablar de la miniatura de la sepultura de Cristo contenida en el Manuscrito Pray de Budapest, que se remonta a 1192-1195, derivada claramente de la S\u00e1bana Santa. Esta, adem\u00e1s, es citada en 1204 por un caballero franc\u00e9s, Robert de Clari, que la vio en Constantinopla durante la IV cruzada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfC\u00f3mo se justifica, pues, todo esto, si el carbono 14 ha dado una dataci\u00f3n entre 1260 y 1390? \u00bfTenemos que presuponer la existencia de una verdadera S\u00e1bana Santa desaparecida, de la que la actual es solo una imitaci\u00f3n? Esto tambi\u00e9n ir\u00eda en contra de los datos, en gran parte incontrovertibles, que se deducen del an\u00e1lisis de la tela y de los residuos presentes en ella de los que hemos hablado antes. Adem\u00e1s, ir\u00eda en contra de la imposibilidad de reproducir, incluso hoy con la tecnolog\u00eda m\u00e1s moderna, la imagen de la tela.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>La misma precisi\u00f3n anat\u00f3mica, en sus m\u00ednimos particulares, de la imagen del Hombre de la S\u00edndone excluir\u00eda \u2013aparte de las pruebas cient\u00edficas que ha ilustrado\u2013 que pueda tratarse de un producto de \u00e9poca medieval, cosa imposible por el grado de conocimiento del cuerpo humano que entonces se ten\u00eda<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero hay m\u00e1s: en la imagen del Hombre de la S\u00edndone existen huellas realmente sorprendentes, que nos indican que la S\u00e1bana Santa envolvi\u00f3 sin lugar a dudas el cad\u00e1ver de un hombre que fue torturado y muerto precisamente como los Evangelios nos describen la muerte de Jes\u00fas.<br \/>\nAnte todo el Hombre de la S\u00e1bana Santa fue azotado. Todo el cuerpo fue sacudido con un flagrum taxillatum romano, menos el pecho. Las heridas indican dos distintas zonas de procedencia de los golpes, y se puede suponer, de este modo, que eran dos quienes azotaban. Esta flagelaci\u00f3n no ten\u00eda que ser mortal, y fue infligida como pena en s\u00ed misma, m\u00e1s abundante que el acostumbrado preludio a la crucifixi\u00f3n: se le dieron unos ciento veinte golpes en vez de los veintiuno normales. Son los que se cuentan en la tela. No se trata de una flagelaci\u00f3n jud\u00eda porque los jud\u00edos, por ley, no superaban los treinta y nueve golpes. Cada golpe provoc\u00f3 seis contusiones provocadas por otros tantos huesecillos colocados en las extremidades de las tres cuerdas del flagrum.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luego ten\u00eda que haberse producido la liberaci\u00f3n, pero en cambio el condenado fue crucificado (Sal 129, 3; Is 50, 6; Mt 27, 26; Mc 15, 15; Lc 23, 25; Jn 19, 1). La flagelaci\u00f3n no tuvo lugar durante el traslado del patibulum porque existen se\u00f1ales de flagrum tambi\u00e9n en correspondencia de los hombros. Estas heridas son distintas de las otras presentes en todo el cuerpo porque est\u00e1n comprimidas por un cuerpo pesado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Hombre de la S\u00edndone fue coronado de espinas: la cabeza presenta en toda su superficie unas cincuenta heridas causadas por cuerpos puntiagudos. Se trenz\u00f3 un casco de espinas conforme a las coronas reales de Oriente. No se trat\u00f3, pues, del c\u00edrculo de espinas transmitido por la tradici\u00f3n occidental (Mt 27, 29; Mc 15, 17; Jn 19, 2). El peque\u00f1o reguero de sangre en forma de 3 al rev\u00e9s que se ve en la frente (detalle que entre otras cosas aparece en varias representaciones del rostro de Cristo en Oriente ya mucho antes del a\u00f1o Mil) corresponde a un lento y continuo descenso de sangre venosa causado por una espina clavada en la vena frontal; el particular aspecto del 3 al rev\u00e9s se debe a que se ha fruncido el m\u00fasculo frontal bajo el espasmo del dolor. La mancha de sangre a la derecha, en la ra\u00edz del pelo, est\u00e1 formada por un co\u00e1gulo circular de sangre arteriosa, porque sale intermitentemente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el rostro del Hombre de la S\u00edndone son evidentes diversas tumefacciones y la ruptura de la nariz, probablemente provocada por un bastonazo que alcanz\u00f3 tambi\u00e9n la mejilla derecha (Mt 27, 30; Mc 15, 19; Jn 19, 3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Hombre de la S\u00edndone presenta una equimosis en la paletilla izquierda y una herida en el hombro derecho, relacionadas con el transporte de la parte horizontal de la cruz, el patibulum (Mt 27, 31-32; Mc 15, 20-21; Lc 23, 26; Jn 19, 17). En la zona de la equimosis, las heridas de flagrum no quedaron laceradas por el roce de la madera: en efecto, a Jes\u00fas se le hizo ponerse la ropa (Mt 27, 31; Mc 15, 20) que protegi\u00f3 las heridas del roce, pero que luego caus\u00f3 grandes dolores cuando se le quit\u00f3 antes de la crucifixi\u00f3n (Mt 27, 35; Mc 15-24; Lc 23, 34; Jn 19, 23-24).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las ca\u00eddas, transmitidas por la tradici\u00f3n, quedan confirmadas por las part\u00edculas de tierra mezclada con sangre encontrada en la nariz y la rodilla izquierda. La atadura del patibulum le imped\u00eda al condenado protegerse con las manos. Se ha identificado una notable cantidad de material terroso tambi\u00e9n en correspondencia del tal\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Hombre de la S\u00e1bana Santa no era ciudadano romano, de lo contrario no habr\u00eda sido crucificado. Las heridas de las mu\u00f1ecas y de los pies corresponden a las de un hombre clavado en la cruz con clavos. En la imagen sind\u00f3nica no se ven los pulgares: la lesi\u00f3n del nervio mediano, causada por la penetraci\u00f3n del clavo en la mu\u00f1eca, causa, en efecto, la contracci\u00f3n del pulgar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Del an\u00e1lisis forense resulta que el Hombre de la S\u00e1bana Santa, cuando muri\u00f3, estaba deshidratado (Mt 27-48; Mc 15, 36; Lc 23, 36; Jn 19, 28-29; Sal 69, 4; Sal 69, 22; Sal 22, 16). Para acelerar la muerte, muy a menudo se les romp\u00edan las piernas a los crucificados: de este modo el condenado mor\u00eda por asfixia pues quedaba colgado por los brazos. Seg\u00fan la S\u00edndone no le quebraron las piernas (Jn 19, 33; Es 12, 46). El Hombre de la S\u00edndone fue atravesado por una lanza en el lado derecho de la caja tor\u00e1cica. Los labios de la herida son anchos, precisos y lineales, t\u00edpicos de un golpe dado tras la muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El infarto seguido de hemopericardio se considera la causa m\u00e1s probable del fallecimiento. El hemopericardio es el momento terminal de un infarto de miocardio y est\u00e1 causado por espasmos coronarios por violento estr\u00e9s psicof\u00edsico. La muerte por hemopericardio se deduce por la sangre que sale de la herida, en la que se notan grumos densos separados por un halo de suero; ello puede ocurrir en un hombre fallecido tras una notable acumulaci\u00f3n de sangre en la regi\u00f3n tor\u00e1cica. Esta acumulaci\u00f3n puede explicarse por haberse roto el coraz\u00f3n y haberse derramado consiguientemente sangre entre el propio coraz\u00f3n y la l\u00e1mina peric\u00e1rdica exterior, que causa un dolor retroesternal penetrante. En el Evangelio se lee que Jes\u00fas antes de expirar lanza un grito (Mt 27, 50; Mc 15, 37; Lc 23, 46; Sal 69, 21; Sal 22, 15).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La herida, practicada con la lanza sobre el cad\u00e1ver tras cierto tiempo, permiti\u00f3 que saliera la sangre que se hab\u00eda separado del suero (Jn 19, 34; Is 53, 5; Zc 12, 10; 1Jn 5, 6; Ez 47, 1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La S\u00e1bana Santa es una tela de lino de rico tramado: los Evangelios nos dicen que la mortaja de Jes\u00fas fue comprada por Jos\u00e9 de Arimatea, un hombre rico (Mt 27, 57-60; Mc 15, 42-46; Lc 23, 50-53; Jn 19, 38-40). En la S\u00e1bana Santa se han encontrado huellas de \u00e1loe y mirra, las sustancias perfumadas llevadas por Nicodemo (Jn 19, 39-40). El Hombre de la S\u00e1bana Santa no fue lavado porque hab\u00eda sido v\u00edctima de muerte violenta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por los calcos hem\u00e1ticos se deduce que su cuerpo fue envuelto en la s\u00e1bana antes de pasar dos horas y media del fallecimiento y estuvo en la s\u00e1bana menos de cuarenta horas. En efecto, no hay se\u00f1ales de putrefacci\u00f3n (Sal 16, 10).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En fin, el contacto entre el cuerpo y la s\u00e1bana se interrumpi\u00f3 sin alterar los calcos de sangre que han permanecido extremadamente n\u00edtidos. Si el cuerpo hubiera sido extra\u00eddo de la s\u00e1bana, habr\u00eda rebordes, que por lo contrario no se notan. Pero las huellas demuestran que no hubo extracci\u00f3n mec\u00e1nica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfC\u00f3mo se explica la dataci\u00f3n de 1260-1390 surgida de los an\u00e1lisis del carbono 14 de 1988?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Muchos estudiosos, al momento de la comunicaci\u00f3n de los resultados de los an\u00e1lisis y tambi\u00e9n recientemente, se mostraron convencidos de que no pueden ser considerados v\u00e1lidos. Se ha dicho que la muestra examinada no era representativa de toda la s\u00e1bana. En los hilos se ha encontrado la presencia de un revestimiento biopl\u00e1stico de hongos y bacterias; adem\u00e1s hay fibras de algod\u00f3n e incrustaciones de colorantes, indicio de un remiendo invisible que puede haber invalidado la prueba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por desgracia ninguno de los tres laboratorios ofrecieron los datos brutos de los an\u00e1lisis, y esto impone el tener que aceptar el resultado sin siquiera una posibilidad parcial de contraprueba. Pero de estos an\u00e1lisis se ha hablado much\u00edsimo, quiz\u00e1 demasiado, y en la opini\u00f3n com\u00fan se tiende a dar al carbono 14 un valor casi \u201cmilagrosamente\u201d definitivo, cuando en realidad son an\u00e1lisis complejos que tambi\u00e9n est\u00e1n sujetos a error.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>En un documental de la BBC, retransmitido recientemente tambi\u00e9n por la televisi\u00f3n italiana, el profesor Christopher Ramsey, actual director del laboratorio de Oxford, y que en aquel entonces firm\u00f3 los resultados de los an\u00e1lisis, se ha mostrado posibilista en cuanto a la posibilidad de volver a discutir los resultados del 1988. Desde varias partes llegan voces de que podr\u00edan volver a ponerse en discusi\u00f3n .<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Marinelli ha mantenido una correspondencia epistolar con \u00e9l a prop\u00f3sito, precisamente, de este tema y su pensamiento ha sido en cierto sentido tergiversado, quiz\u00e1 para darle publicidad al documental. En pocas palabras, \u00e9l afirma que frente a nuevos elementos estar\u00eda dispuesto a poner en discusi\u00f3n la cuesti\u00f3n, pero que en el momento actual no ve ning\u00fan motivo por el que haya de volver a abrirse.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mejor esperar que con motivo de la nueva exposici\u00f3n prevista para 2010 pueda iniciarse un nuevo programa de investigaciones m\u00e1s amplio. El problema de los m\u00e9todos de dataci\u00f3n, que no deja de ser importante, es sin duda secundario con respecto al problema de c\u00f3mo se form\u00f3 la imagen en la tela de la S\u00e1bana Santa. Y el c\u00f3mo nos ayudar\u00eda tambi\u00e9n a comprender el cu\u00e1ndo y el porqu\u00e9.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nAqu\u00ed se ha reproducido casi sin alteraciones una entrevista realizada por Pina Baglioni a Emanuela Marinelli.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger. 03-03-2009\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[1]\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Estudios de Max Frei 2 Datos objetivos que razonablemente se pueden aceptar como ciertos 3 La imagen \u201cnegativa\u201d frontal y dorsal del Hombre de la S\u00edndone 4 Otras conclusiones a partir del an\u00e1lisis interno de la tela y de las sustancias que a lo largo del tiempo se han ido depositando en la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sabana-santa-ruta-del-polen\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSABANA SANTA, RUTA DEL POLEN\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26751","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26751","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26751"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26751\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26751"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26751"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26751"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}