{"id":26752,"date":"2016-02-05T18:02:26","date_gmt":"2016-02-05T23:02:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sabana-santa-y-magisterio-de-los-papas\/"},"modified":"2016-02-05T18:02:26","modified_gmt":"2016-02-05T23:02:26","slug":"sabana-santa-y-magisterio-de-los-papas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sabana-santa-y-magisterio-de-los-papas\/","title":{"rendered":"SABANA SANTA Y MAGISTERIO DE LOS PAPAS"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Aclarando algunos t\u00e9rminos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Magisterio Pontificio del siglo XX<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Conclusiones<\/li>\n<\/ul>\n<h1>Introducci\u00f3n<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify\">El poder descubrir la relaci\u00f3n que tiene una enorme s\u00e1bana de m\u00e1s de cuatro metros de largo con los \u00faltimos episodios de la vida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo es una tarea realmente fascinante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta es la misma fascinaci\u00f3n que tuvo Juan Pablo II  quien nos comparti\u00f3: \u00abcada vez que se tiene la posibilidad de contemplarla, se queda profundamente impresionado. Esto me sucedi\u00f3 tambi\u00e9n a m\u00ed. En efecto, recuerdo con viva emoci\u00f3n mis visitas: la primera, pocas semanas antes de mi elecci\u00f3n a la Sede de Pedro; la segunda, durante mi visita a Tur\u00edn en 1980; y la tercera, con motivo de mi peregrinaci\u00f3n, en mayo de 1998, despu\u00e9s del grave incendio que estuvo a punto de da\u00f1arla seriamente. Cada una de esas ocasiones constituy\u00f3 una profunda experiencia de gracia. En efecto, en el Hombre de la S\u00e1bana Santa, el amor infinito de Dios habla al coraz\u00f3n de todo hombre\u00bb . Queremos mediante este breve art\u00edculo poder dar algunas luces para poder aproximarnos de manera adecuada a este Santo Lienzo que se encuentra actualmente en la Catedral de Tur\u00edn.\n<\/p>\n<h1>Aclarando algunos t\u00e9rminos<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify\">La primera consideraci\u00f3n que debemos de hacernos es aclarar brevemente la diferencia entre reliquia e icono. \u00abReliquia\u00bb, etimol\u00f3gicamente hablando, significa \u201crestos\u201d, referidos al cuerpo humano o a parte de los mismos. En un sentido m\u00e1s amplio se llaman reliquias tambi\u00e9n a los objetos que han estado en contacto con una persona con fama de santidad. La Iglesia, desde sus or\u00edgenes, ha venerado las reliquias, primero la de los m\u00e1rtires, luego tambi\u00e9n la de los santos confesores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La consideraci\u00f3n de que, los objetos procedentes del contacto con el sepulcro de los santos eran otras tantas reliquias, facilit\u00f3 de manera extraordinaria su multiplicaci\u00f3n y la difusi\u00f3n de su culto. El culto de la reliquia, previa autorizaci\u00f3n de las autoridades eclesi\u00e1sticas, se llama relativo, en cuanto se honra la reliquia por la relaci\u00f3n que ha tenido con la persona del beato o del santo y, finalmente, con Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Indudablemente a la Iglesia le preocup\u00f3 de sobremanera c\u00f3mo y con qu\u00e9 fin se utilizaban las reliquias. Claramente leemos en el IV Concilio de Letr\u00e1n (1215): \u00abComo quiera que frecuentemente se ha censurado la religi\u00f3n cristiana por el hecho de que algunos exponen a la venta las reliquias de los Santos y las muestran a cada paso, para que en adelante no se la censure, estatuimos por el presente decreto que las antiguas reliquias en modo alguno se muestren fuera de su c\u00e1psula ni se expongan a la venta. En cuanto a las nuevamente encontradas, nadie ose venerarlas p\u00fablicamente, si no hubieren sido antes aprobadas por autoridad del Romano Pont\u00edfice\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por otro lado la palabra \u00abIcono\u00bb proviene del griego eikon que significa imagen hist\u00f3rica. No es casualidad que la cultura griega indic\u00f3 este t\u00e9rmino a un \u201cretrato\u201d, es decir, al rostro real, concreto e hist\u00f3rico de una persona. Despu\u00e9s de la controversia iconoclasta, a la que puso fin el segundo concilio de Nicea (787), el icono ha pasado a ser considerado como un medio adecuado para expresar nuestra veneraci\u00f3n al Dios Salvador.  \u00abPorque cuanto con m\u00e1s frecuencia son contemplados por medio de su representaci\u00f3n en la imagen, tanto m\u00e1s se mueven los que \u00e9stas miran al recuerdo y deseo de los originales y a tributarles el saludo y adoraci\u00f3n de honor, no ciertamente la latr\u00eda verdadera que seg\u00fan nuestra fe s\u00f3lo conviene a la naturaleza divina; sino que como se hace con la figura de la preciosa y vivificante cruz, con los evangelios y con los dem\u00e1s objetos sagrados de culto, se las honre con la ofrenda de incienso y de luces, como fue piadosa costumbre de los antiguos. \u201cPorque el honor de la imagen, se dirige al original\u201d, y el que adora una imagen, adora a la persona en ella representada\u00bb . Recordemos que el a\u00f1o 726, Leon III, el Isaurico, hab\u00eda prohibido el culto a las im\u00e1genes en la llamada \u00abguerra de los iconoclastas\u00bb. A pesar de la condena que sufre en el Concilio de Nicea, la paz no llega sino hasta el 843 cuando la emperatriz Teodora restaura definitivamente el culto a las im\u00e1genes y comienza la b\u00fasqueda de las que hab\u00edan sobrevivido a la destrucci\u00f3n, sobre todo de los \u00abarcheiropitae\u00bb .\n<\/p>\n<h1>Magisterio Pontificio del siglo XX<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify\">Aclarados los t\u00e9rminos en cuesti\u00f3n, veamos c\u00f3mo se han aproximado a la S\u00e1bana Santa de Tur\u00edn los \u00faltimos pont\u00edfices. El Papa P\u00edo XI, Achille Ratti, el 21 de marzo  de 1934, el d\u00eda de la presentaci\u00f3n oficial de las fotograf\u00edas de la S\u00e1bana Santa realizadas por Guiseppe Enrie en 1931, dec\u00eda: \u00abVale m\u00e1s esta fotograf\u00eda que cualquier estudio\u00bb. El 5 de septiembre  de 1936, dirigi\u00e9ndose a una peregrinaci\u00f3n de j\u00f3venes de la Acci\u00f3n cat\u00f3lica a los que se les entreg\u00f3 una estampa con el Sagrado Rostro que aparece en la S\u00e1bana Santa, dec\u00eda: \u00abProviene de aquel objeto a\u00fan misterioso, pero ciertamente no hecho  por mano humana, como puede decirse ya demostrado, que es la Santa S\u00edndone de Tur\u00edn. Dec\u00edamos que es misterioso, porque todav\u00eda es mucho el misterio que envuelve este Lienzo sagrado, objeto sagrado cual quiz\u00e1s ning\u00fan otro en la tierra; m\u00e1s, seg\u00fan todo lo que hoy d\u00eda consta del modo m\u00e1s positivo, dejando a un lado toda idea preconcebida de fe y piedad cristiana, seguramente que no es en modo alguno obra del hombre\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mientras se celebraba el Congreso Internacional de Sindonolog\u00eda de 1950, P\u00edo XII, dirigi\u00f3 a los participantes un mensaje de bendici\u00f3n en el que llamaba a la S\u00e1bana Santa \u00abextraordinario vestigio de la Pasi\u00f3n del Divino Redentor\u00bb y encomendaba \u00abque se procurase una veneraci\u00f3n universal de tan importante reliquia\u00bb. En el radiomensaje dirigido por ocasi\u00f3n del Congreso Eucar\u00edstico Nacional de 1936, el Santo Padre se refiri\u00f3 a Tur\u00edn como \u00abla ciudad del Sant\u00edsimo Sacramento que custodia como precioso tesoro la Santa S\u00edndone, que muestra a nuestra conmoci\u00f3n y confortaci\u00f3n la imagen del cuerpo ex\u00e1nime y del rostro abatido de Jes\u00fas\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Papa Bueno, el beato Juan  XXIII, el 16 de febrero de 1956, ante los Cultores de la Santa S\u00edndone, que le presentaban una documentaci\u00f3n fotogr\u00e1fica de la reliquia, exclam\u00f3 varias veces: \u201cDigitus Dei est hic\u201d (\u00a1El dedo de Dios est\u00e1 aqu\u00ed!).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Celebrando una Santa Misa en la bas\u00edlica de San Pedro, 4 de junio de 1967, el Papa Pablo VI dec\u00eda: \u00abTodos los artistas se han medido a traducir, en los colores y en las formas, el rostro divino de Jes\u00fas, y no hemos quedado satisfechos. Quiz\u00e1s la sola imagen de la Santa S\u00edndone nos da algo del misterio de esta figura humana y divina, un admirable documento de la  pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo escrito en caracteres de sangre\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fue, ante millones de televidentes de toda Europa en un excepcional mensaje transmitido el 22 de noviembre de 1973 por Eurovisi\u00f3n con el motivo de la primera Ostensi\u00f3n para la prensa y la televisi\u00f3n, que el mismo Pablo VI dijo: \u00ab\u00a1Fortuna inmensa la nuestra, si esta verdadera y superviviente efigie de la Santa S\u00edndone nos permite contemplar el dise\u00f1o aut\u00e9ntico  de la adorable figura f\u00edsica de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que en verdad viene a calmar nuestra avidez \u2013 hoy tan ardorosa &#8211; de poder conocerle tambi\u00e9n visiblemente! \u00bfEstamos acaso  tambi\u00e9n nosotros, como los viajeros del camino de Ema\u00fas, con los ojos tan nublados que no reconocieron a Jes\u00fas resucitado en el peregrino que les acompa\u00f1aba?&#8230;El Rostro de Cristo, all\u00ed representado, se nos presenta tan verdadero, tan profundo, tan humano y divino, como en ninguna otra imagen podemos admirar y venerar&#8230;Cualquiera que sea el juicio hist\u00f3rico y cient\u00edfico que exigentes estudiosos llegar\u00e1n a manifestar sobre esta sorprendente y misteriosa reliquia, no podemos eximirnos de hacer votos para que esta reliquia sirva para conducir a los visitantes no s\u00f3lo hacia una absorta observaci\u00f3n sensible de las l\u00edneas exteriores y mortales de la maravillosa figura del Salvador, sino que pueda adem\u00e1s introducirlos a una m\u00e1s penetrante visi\u00f3n de su escondido y fascinante misterio\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Papa Juan Pablo II nos ha dejado hermosas palabras en sus diversas visitas pastorales a la ciudad de Tur\u00edn. Al arribar a Tur\u00edn, en su primer viaje el 13 de abril de 1980, ante la puerta del santuario de la Consolata y ante las autoridades italianas, el Santo Padre pronunci\u00f3 su primer discurso program\u00e1tico. En \u00e9l, despu\u00e9s de lo saludos protocolares, hace referencia a su visita personal cuando regresaba del C\u00f3nclave de 1978: \u00abCuando a principio de septiembre de 1978 vine a Tur\u00edn, como peregrino, deseoso de venerar la S\u00e1bana Santa, insigne reliquia, ligada al misterio de nuestra redenci\u00f3n, no pod\u00eda, sin duda, prever, inmediatamente despu\u00e9s de la elecci\u00f3n de mi amado predecesor Juan Pablo I, que habr\u00eda de volver, a menos de dos a\u00f1os de distancia con otras responsabilidades y en otro marco\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la homil\u00eda en la misa solemne, en el atrio de la Catedral  de Tur\u00edn, se referir\u00e1 una vez m\u00e1s a la S\u00e1bana Santa diciendo que: \u00abPor lo dem\u00e1s, no podr\u00eda ser de otra manera (refiriendo a los testigos de la resurrecci\u00f3n) en la ciudad que custodia  una reliquia \u00fanica y misteriosa, como la S\u00e1bana Santa, testigo singular\u00edsimo \u2013 si aceptamos los argumentos de tantos cient\u00edficos \u2013 de la Pascua: de la pasi\u00f3n, de la muerte y de la resurrecci\u00f3n. \u00a1Testigo mudo pero a la vez sorprendentemente elocuente!\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una semana despu\u00e9s, en la invocaci\u00f3n mariana del Regina Coeli, dirigido en Roma el 20 de abril de 1980, evocar\u00e1 su visita a la ciudad de Tur\u00edn en los siguientes t\u00e9rminos: \u00abY tambi\u00e9n la catedral de Tur\u00edn: lugar donde se encuentra, desde hace siglos, la S\u00e1bana Santa, la reliquia m\u00e1s espl\u00e9ndida de la pasi\u00f3n y de la resurrecci\u00f3n\u00bb  .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pasados dieciocho a\u00f1os y con motivo del 500 aniversario de la consagraci\u00f3n de la Catedral de Tur\u00edn, del primer centenario de la Ostensi\u00f3n de 1898 y del aniversario de la primera fotograf\u00eda que contribuy\u00f3 de modo determinante al inicio de las investigaciones cient\u00edficas sobre la S\u00e1bana Santa; se realiz\u00f3 en 1998 una Ostensi\u00f3n p\u00fablica. Por este motivo el Papa Juan Pablo II nuevamente emprende un viaje pastoral a la arquidi\u00f3cesis de Tur\u00edn. En su visita, el Santo Padre, se va a referir reiteradas veces al Santo Lienzo, siendo el punto m\u00e1s importante su discurso durante la celebraci\u00f3n de la liturgia de la Palabra en la catedral de Tur\u00edn ante la S\u00e1bana Santa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la ma\u00f1ana, durante la misa de beatificaci\u00f3n de tres siervos de Dios en la plaza Vittorio Veneto se refiere por dos veces a la S\u00e1bana Santa. \u00abSe trata de una perspectiva que nos permite comprender mejor el mensaje de la S\u00e1bana Santa, icono conmovedor de la pasi\u00f3n de Cristo. Doy gracias al Se\u00f1or porque me ha dado la oportunidad de volver a Tur\u00edn para contemplar esta tarde, una vez m\u00e1s, este extraordinario testimonio de los sufrimientos de Cristo&#8230; \u00a1La S\u00e1bana Santa! \u00a1Qu\u00e9 elocuente mensaje de sufrimiento y amor, de muerte y vida inmortal! Nos permite comprender las condiciones a trav\u00e9s de las cuales quiso pasar Jes\u00fas antes de subir al cielo. Este precios\u00edsimo lienzo, con su elocuencia dram\u00e1tica, nos ofrece el mensaje m\u00e1s significativo para nuestra vida: la fuente de toda existencia cristiana es la redenci\u00f3n que nos consigui\u00f3 el Salvador, que asumi\u00f3 nuestra condici\u00f3n humana, sufri\u00f3, muri\u00f3 y resucit\u00f3 por nosotros. La S\u00e1bana Santa nos habla de todo esto. Es un testimonio \u00fanico\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El mismo d\u00eda, por la tarde, el Santo Padre va a la catedral de Tur\u00edn a venerar la S\u00e1bana Santa. Primero ador\u00f3 el Sant\u00edsimo Sacramento permaneciendo en oraci\u00f3n un momento, en la capilla de la Natividad. Luego ora en silencio ante la S\u00e1bana Santa y seguidamente preside una Liturgia de la Palabra. Su mensaje, en esta ocasi\u00f3n, es considerado el texto m\u00e1s esclarecedor e importante sobre la Sabana Santa. En \u00e9l se va a referir a la Sabana Santa de manera directa, diciendo lo que es, o de manera descriptiva, destacando lo que representa y el mensaje que ella nos transmite. Comienza su discurso refiri\u00e9ndose al \u00abprecioso lienzo que nos ayuda a comprender mejor el misterio del amor que nos tiene el Hijo de Dios&#160;\u00bb ya que es una \u00abimagen conmovedora de un dolor indescriptible\u00bb . Por este don el Santo Padre agradece al Alt\u00edsimo.  Para el Santo Padre es el \u00abespejo del Evangelio&#160;\u00bb ya que el lienzo \u00abtiene una relaci\u00f3n tan profunda con cuanto narran los evangelios sobre la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas\u00bb  y \u00abas\u00ed, la S\u00e1bana Santa constituye un signo verdaderamente singular que remite a Jes\u00fas\u00bb . En la parte final de su discurso se va a referir a la S\u00e1bana Santa como \u00abicono del Cristo abandonado en la condici\u00f3n dram\u00e1tica y solemne de la muerte\u00bb  y termina diciendo que \u00abla S\u00e1bana santa nos presenta a Jes\u00fas en el momento de su m\u00e1xima impotencia, y nos recuerda que en la anulaci\u00f3n de esa muerte est\u00e1 la salvaci\u00f3n del mundo entero\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el marco del a\u00f1o jubilar del 2000, ha pedido expl\u00edcito del Santo Padre, se realiza una ostensi\u00f3n extraordinaria de la Sabana Santa entre el 12 de agosto y el 22 de octubre. Dirigi\u00e9ndose a un grupo de peregrinos jubilares de la di\u00f3cesis de Tur\u00edn el Santo Padre nos dir\u00e1:\u00ab&#160;Pienso con \u00edntima emoci\u00f3n en mi visita a Tur\u00edn y en los momentos que pas\u00e9 ante la S\u00e1bana Santa, que en este A\u00f1o santo ha sido expuesta de nuevo a la devoci\u00f3n de los fieles. En este misterioso espejo del Evangelio cada uno puede descubrir el sentido de su sufrimiento como participaci\u00f3n en el de Cristo, fuente de salvaci\u00f3n para la humanidad entera\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El jueves 19 de abril del 2005, el Cardenal Joseph Ratzinger fue elegido Papa tomando el nombre de Benedicto XVI. El Papa reinante siempre ha tenido una especial deferencia hacia la S\u00e1bana Santa, hacienda menci\u00f3n de ella en el Via Crucis el 25 de Marzo del 2005. En la d\u00e9cima primera estaci\u00f3n, cuando el Se\u00f1or es atravesado por los clavos nos dice: \u00abLa S\u00e1bana Santa de Tur\u00edn nos permite hacernos una idea de la incre\u00edble crueldad de este procedimiento\u00bb. En una bella reflexi\u00f3n teol\u00f3gica para el Encuentro de Rimini el a\u00f1o 2002 nos dice: \u00ab\u00c9l que es la Belleza en s\u00ed mismo a dejado que golpeen su rostro, \u00c9l ha dejado que sea golpeado y coronado de espinas. La S\u00e1bana Santa de Tur\u00edn nos permite imaginar todo ello de una manera muy especial. Pero, justamente en ese desfigurado rostro la autentica Belleza resplandece: La belleza del amor que ama \u201chasta el extremo\u201d y que, de esta manera, se revela de manera m\u00e1s fuerte que la falsedad y la violencia\u00bb.\n<\/p>\n<h1>Conclusiones<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify\">Ciertamente, tras este breve recorrido podemos sacar algunas conclusiones: la S\u00e1bana Santa de Tur\u00edn ha sido reconocida, en diversas oportunidades y ocasiones, por el Magisterio Pontificio ordinario de  \u00abreliquia\u00bb, es decir que, de alguna forma, perteneci\u00f3 o que estuvo en contacto directo con nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Esto ha sido no s\u00f3lo reconocido expresamente en diversas oportunidades sino que, actualmente, se le venera de manera expl\u00edcita como tal a trav\u00e9s de una memoria lit\u00fargica el 4 de mayo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sin embargo recordemos que la Sabana Santa de Tur\u00edn no es un dato de fe y que nuestra fe se basa en la resurrecci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo que tienen como fundamento el testimonio hist\u00f3rico y seguro de quienes vieron a Jes\u00fas crucificado y sepultado y luego lo vieron resucitado en su mismo cuerpo glorioso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Sabana Santa, entonces,  debe de ser vista como una ayuda en nuestro camino de fe y de amor y por lo tanto conserva su enorme valor de objeto de culto y de veneraci\u00f3n ya que ella, como objeto hist\u00f3rico, nos proporciona datos que nos ayudan a entender mejor c\u00f3mo fue una crucifixi\u00f3n del siglo I y por lo tanto a descubrir el inmenso dolor y sufrimiento de nuestro Redentor por cada uno de nosotros. Podemos aplicar el adagio de San Agust\u00edn de: \u00abcreo para comprender y comprendo para creer mejor\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nRafael Guillermo de la Piedra Seminario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[1] S\u00e1bana Santa: Respuestas a un enigma\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Selecci\u00f3n Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Introducci\u00f3n 2 Aclarando algunos t\u00e9rminos 3 Magisterio Pontificio del siglo XX 4 Conclusiones Introducci\u00f3n El poder descubrir la relaci\u00f3n que tiene una enorme s\u00e1bana de m\u00e1s de cuatro metros de largo con los \u00faltimos episodios de la vida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo es una tarea realmente fascinante. 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