{"id":26760,"date":"2016-02-05T18:03:02","date_gmt":"2016-02-05T23:03:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sacerdocio-en-los-padres-de-la-iglesia\/"},"modified":"2016-02-05T18:03:02","modified_gmt":"2016-02-05T23:03:02","slug":"sacerdocio-en-los-padres-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sacerdocio-en-los-padres-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"SACERDOCIO EN LOS PADRES DE LA IGLESIA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">Este art\u00edculo intenta exponer sint\u00e9ticamente el pensamiento patr\u00edstico sobre el sacerdocio. Con ese fin, hemos optado por presentar, en primer lugar, las ense\u00f1anzas de los Padres sobre el sacerdocio de Cristo, fuente de todo sacerdocio en la Iglesia. En segundo lugar, nos abocamos a se\u00f1alar la visi\u00f3n patr\u00edstica sobre la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica y el ministerio sagrado, pues nos permite decir que en la Iglesia determinados hombres poseen la sagrada potestad para actuar en el nombre y la persona de Cristo Cabeza. Finalmente, exponemos algunos rasgos que los Padres remarcan sobre el sacerdocio.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 LA DOCTRINA PATR\u00cdSTICA SOBRE EL SACERDOCIO DE CRISTO<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 LA DOCTRINA PATR\u00cdSTICA SOBRE LA SUCESI\u00d3N APOST\u00d3LICA Y LOS MINISTROS SAGRADOS<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 RASGOS SOBRE EL SACERDOCIO EN EL PENSAMIENTO PATR\u00cdSTICO<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 CONCLUSIONES<\/li>\n<\/ul>\n<h2>LA DOCTRINA PATR\u00cdSTICA SOBRE EL SACERDOCIO DE CRISTO<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Lo propio de un sacerdote es ofrecer sacrificios y de esa manera hacer de mediador entre lo divino y lo humano . En este sentido, Cristo es el sumo y eterno sacerdote pues s\u00f3lo \u00c9l realiza aquella mediaci\u00f3n que salva a los hombres. Si bien es cierto que Jes\u00fas nunca se llam\u00f3 a si mismo sacerdote , su misi\u00f3n sacerdotal est\u00e1 fundamentada en la misma uni\u00f3n hipost\u00e1tica. Gracias a la encarnaci\u00f3n, la naturaleza humana se ha unido con la divina en la hip\u00f3stasis del Verbo; por ello, en el mismo ser de Cristo se ha realizado la admirable uni\u00f3n entre lo divino y lo humano. De esa manera, Jes\u00fas se constituye como el \u00fanico mediador entre Dios y los hombres (cfr. 1 Tm 2, 5) y realiza el \u00fanico sacrificio agradable al Padre.<br \/>\nEn diversos Padres y escritores eclesi\u00e1sticos nos encontramos con ense\u00f1anzas sobre el sacerdocio de Cristo. Algunos de ellos se apoyan en la Carta a los Hebreos, pues como sabemos es el texto sagrado m\u00e1s importante para hablar del sacerdocio de Cristo. Entre las principales ense\u00f1anzas patr\u00edsticas sobre esta cuesti\u00f3n podemos mencionar las siguientes: Cristo es pont\u00edfice y sumo sacerdote, posee un sacerdocio eterno, y se convierte no s\u00f3lo en sacerdote sino en la \u00fanica v\u00edctima agradable al Padre.<br \/>\nCristo es pont\u00edfice y sumo sacerdote<br \/>\nDentro de los llamados Padres apost\u00f3licos, encontramos ense\u00f1anzas sobre Cristo como pont\u00edfice y sumo sacerdote. As\u00ed por ejemplo, San Clemente Romano ense\u00f1a que Cristo es el \u00abPont\u00edfice de nuestras oblaciones\u00bb . Por su parte, San Policarpo de Esmirna afirma que Cristo es \u00absempiterno Pont\u00edfice\u00bb  y San Ignacio de Antioqu\u00eda llama al Se\u00f1or, \u00abSumo sacerdote\u00bb . Entre los escritores latinos podemos citar a Tertuliano quien denomina a Jesucristo como \u00abgran sacerdote del Padre\u00bb  y San Hip\u00f3lito de Roma<br \/>\nindica que Cristo es el sumo sacerdote consagrado para gloria del nombre de Dios .<br \/>\nPor su parte, San Cirilo de Alejandr\u00eda hablando de los sacerdotes se remonta al sacerdocio de Cristo, comentado un pasaje de la Carta a los Hebreos, ense\u00f1a que \u00abel sacerdote es la figura de Cristo y su forma concreta. A \u00c9l \u2014Cristo\u2014 se le llama Enmanuel porque es el mediador entre Dios y los hombres, ap\u00f3stol y sumo sacerdote de nuestra fe que penetr\u00f3 en el santuario una vez para siempre, no con sangre de machos cabr\u00edos o novillos sino con la propia sangre, consiguiendo una redenci\u00f3n eterna y por esa sola oblaci\u00f3n santific\u00f3 a todos para siempre (Hb 3,1)\u00bb .<br \/>\nCristo es sacerdote eterno<br \/>\nEl sacerdocio de Cristo es eterno pues permanece para siempre. A este respecto, San Atanasio glosando un pasaje de la Carta a los Hebreos, afirma: \u00abHablando de la presencia corporal del Verbo, dijo: Aquel que es fiel a quien le hizo Ap\u00f3stol (cfr. Hb 3, 1-2). Con estas palabras pone de relieve que Jesucristo, tambi\u00e9n en su humanidad, es hoy el mismo que ayer, y permanecer\u00e1 para siempre. Y de igual forma que el Ap\u00f3stol recuerda su encarnaci\u00f3n a trav\u00e9s de su sacerdocio, tambi\u00e9n habla de su divinidad\u00bb .<br \/>\nSan Juan Cris\u00f3stomo al comentar el pasaje de Hb 7, 11-28 remarca el sacerdocio eterno de Cristo al afirmar que \u00absi aquel sacerdocio lev\u00edtico ya era ineficaz, estaba rechazado; en cambio, \u00e9ste, de Cristo, permanece, puesto que es vigoroso. Esto lo explica tambi\u00e9n Pablo con el sacerdote mismo. \u00bfC\u00f3mo? Mostrando que hay uno solo, y que si no fuera uno solo, no ser\u00eda inmortal. Lo mismo que hay muchos sacerdotes, porque son mortales; as\u00ed tambi\u00e9n hay uno solo, porque es inmortal. Por eso mismo, Jes\u00fas ha sido hecho mediador de una alianza m\u00e1s perfecta (Hb 7, 22), pues Dios jur\u00f3 que ser\u00eda sacerdote para siempre, viene a decir el Ap\u00f3stol, y no hubiera hecho eso, si Cristo no estuviera vivo. Por eso puede tambi\u00e9n salvar perfectamente a los que se acercan a Dios a trav\u00e9s de \u00c9l, ya que vive siempre para interceder por ellos (Hb 7, 25)\u00bb .<br \/>\nCristo es sacerdote y v\u00edctima<br \/>\nDentro de los Padres capadocios, es de destacar el pensamiento de San Gregorio de Nisa, pues presenta a Jes\u00fas como aquel pont\u00edfice que es a la vez el cordero pascual ofrecido al Padre. Es decir que Cristo es tanto sacerdote como v\u00edctima. A este respecto, el Niseno afirma que \u00abJes\u00fas es el gran Pont\u00edfice que sacrific\u00f3 su propio cordero, es decir, su propio cuerpo, por el pecado del mundo\u2026 Se anonad\u00f3 a s\u00ed mismo en la forma de siervo y ofreci\u00f3 dones y sacrificio por nosotros. Este era el sacerdote conforme al orden de Melquisedeq despu\u00e9s de muchas generaciones\u00bb .<br \/>\nQuiz\u00e1s nadie ha proclamado con tanta belleza y profundidad el sacerdocio de Cristo como San Agust\u00edn. En efecto, el santo obispo de Hipona presenta a Cristo como sacerdote y v\u00edctima, pues \u00c9l es quien ofrece y aquello que se ofrece. Adem\u00e1s, es uno con el Padre que es aquel por quien se ofrece. En su obra De trinitate leemos: \u00abY \u00bfqu\u00e9 sacerdote m\u00e1s santo y justo que el Hijo \u00danico de Dios, pues no tiene necesidad de ofrecer primero sacrificio por su pecado, ni de origen ni los que se suman en la vida humana? Por otra parte, \u00bfqu\u00e9 v\u00edctima m\u00e1s grata a Dios pod\u00eda elegir el hombre para ser inmolada por \u00e9l que la carne humana? Y \u00bfqu\u00e9 carne m\u00e1s apta para ser inmolada que la carne mortal? Y \u00bfqu\u00e9 pureza era capaz de purificar al hombre de sus inmundicias, sino la carne inmune de todo contagio de concupiscencia carnal, nacida en el seno y del seno de la virgen? Y \u00bfqu\u00e9 carne tan grata, para el que ofrece y para el que recibe la ofrenda, como la carne de nuestro sacrificio, hecha cuerpo de nuestro Sacerdote? Cuatro elementos integran todo sacrificio: el que ofrece, a quien se ofrece, qu\u00e9 se ofrece y por qui\u00e9nes se ofrece. El \u00fanico y verdadero Mediador nos reconcilia con Dios por medio de este sacrificio pac\u00edfico, permanece en unidad con aquel a quien ofrece, se hace una misma cosa con aquel por quien se ofrece, y el que ofrece es lo que ofrece\u00bb .\n<\/p>\n<h2>LA DOCTRINA PATR\u00cdSTICA SOBRE LA SUCESI\u00d3N APOST\u00d3LICA Y LOS MINISTROS SAGRADOS<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Hemos visto en la primera secci\u00f3n c\u00f3mo en el pensamiento de los Padres est\u00e1 presente la verdad del sacerdocio de Cristo. Ahora, es necesario fijarnos en la sucesi\u00f3n de la sagrada potestad \u2014sacra potestas\u2014 que Cristo dio a los Ap\u00f3stoles y que \u00e9stos a su vez transmitieron a sus sucesores. De esta manera, es posible que determinados hombres en la Iglesia contin\u00faen en la historia con la misi\u00f3n salv\u00edfica de Cristo. Estamos en la cuesti\u00f3n de la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica y los ministros sagrados. Sabemos que en los textos del NT no existe una terminolog\u00eda precisa para hablar de los sucesores de los Ap\u00f3stoles. En efecto, se usa tanto ep\u00edscopos como presb\u00edteros . Sin embargo, en la vida de la Iglesia esta terminolog\u00eda se va haciendo paulatinamente m\u00e1s exacta para referirse a los diversos grados del ministerio sagrado. Al recorrer hist\u00f3ricamente los diversos textos patr\u00edsticos, podemos darnos cuenta de c\u00f3mo se va clarificando, no s\u00f3lo los t\u00e9rminos referidos a los ministros sagrados, sino la misma funci\u00f3n que est\u00e1n llamados a desempe\u00f1ar en el cuerpo eclesial aquellos que tienen la sacra potestas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">1. San Clemente romano (+101): La sucesi\u00f3n apost\u00f3lica<br \/>\nEn la carta de San Clemente Romano a los Corintios encontramos una doctrina clara sobre la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica. Es un texto redactado hac\u00eda el a\u00f1o 95-96 d.c. y el contexto de la redacci\u00f3n es la preocupaci\u00f3n de Clemente, como obispo de Roma, por los problemas suscitados en la Iglesia de Corinto. El problema consisti\u00f3 en que algunas personas quer\u00edan deponer a los ministros \u2014llamados episkopoi\u2014  es decir, a quienes ten\u00edan la sagrada potestad.<br \/>\nSan Clemente fundamenta el ministerio sagrado en una categor\u00eda que es la \u00abmisi\u00f3n\u00bb y que lleva consigo un env\u00edo. En efecto, Cristo es enviado por el Padre y los Ap\u00f3stoles enviados por Cristo. Al mismo tiempo \u2014afirma san Clemente\u2014 los Ap\u00f3stoles en su misi\u00f3n evangelizadora iban nombrando sucesores. De esta forma, Clemente argumenta la autoridad de los obispos . Es el primer documento patr\u00edstico que habla de la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica . A este respecto, Clemente escribe: \u00abLos Ap\u00f3stoles nos predicaron el Evangelio de parte del Se\u00f1or Jesucristo; Jesucristo fue enviado de Dios. En resumen, Cristo de parte de Dios, y los Ap\u00f3stoles de parte de Cristo; una y otra cosa, por ende, sucedi\u00f3 ordenadamente por voluntad de Dios. As\u00ed pues, habiendo los Ap\u00f3stoles recibido los mandatos y plenamente asegurados por la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas y confirmados en la fe por la palabra de Dios, salieron, llenos de la certidumbre que les infundi\u00f3 el Esp\u00edritu Santo, a dar la alegre noticia de que el Reino de Dios estaba para llegar. Y as\u00ed, seg\u00fan pregonaban por lugares y ciudades la buena nueva y bautizaban a los que obedec\u00edan el designio de Dios, iban estableciendo a los que eran primicias de ellos \u2014despu\u00e9s de probarlos por el esp\u00edritu\u2014  por obispos y di\u00e1conos (ei)j e)pisko\/pouj kai diako\/nouj) de los que hab\u00edan de creer. Y esto no era novedad, pues de mucho tiempo atr\u00e1s se hab\u00eda ya escrito acerca de tales inspectores y ministros. La Escritura, en efecto, dice as\u00ed en alg\u00fan lugar: Establecer\u00e1 a los inspectores de ellos en justicia y a sus ministros en fe\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">San Clemente se\u00f1ala que quienes fueron nombrados por los mismos Ap\u00f3stoles como sus sucesores; a su vez, designaron ministros que les sucedieran. De esa forma, se mantiene en la Iglesia el v\u00ednculo apost\u00f3lico. En un pasaje de su carta se\u00f1ala: \u00abTambi\u00e9n nuestros Ap\u00f3stoles tuvieron conocimiento, por inspiraci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que habr\u00eda contienda sobre este nombre y dignidad del episcopado (th=j e)piskoph=j). Por esta causa, pues, como tuvieran perfecto conocimiento de lo por venir, establecieron a los susodichos y juntamente impusieron para adelante la norma de que, en muriendo \u00e9stos, otros que fueron varones aprobados le sucedieran en el ministerio. Ahora, pues, a los hombres establecidos por los Ap\u00f3stoles, o posteriormente por otros eximios varones con consentimiento de la Iglesia entera; hombres que han servido irreprochablemente al reba\u00f1o de Cristo con esp\u00edritu de humildad, pac\u00edfica y desinteresadamente; atestiguados, otros\u00ed, durante mucho tiempo por todos; a tales hombres, os decimos, no creemos que se les pueda expulsar justamente de su ministerio. Y es as\u00ed que cometeremos un pecado nada peque\u00f1o si deponemos de su puesto de obispos a quienes intachable y religiosamente han ofrecido dones\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En s\u00edntesis, San Clemente Romano ense\u00f1a con claridad que el ministerio sagrado es de instituci\u00f3n divina y se remonta a los Ap\u00f3stoles. Pero, adem\u00e1s, la carta por si misma es un testimonio de la primac\u00eda de la Iglesia de Roma . Es verdad que el texto en ning\u00fan momento se\u00f1ala un v\u00ednculo jur\u00eddico que subordine la comunidad de Corinto a Roma; sin embargo, la autoridad con la que se presente Clemente expresa, en cierta manera, que la Iglesia de Roma tiene potestad para llamar la atenci\u00f3n a la del Corinto . A este respecto afirma: \u00abMas si algunos desobedecieran a las amonestaciones que por nuestro medio os ha dirigido \u00c9l mismo, sepan que se har\u00e1n reos de no peque\u00f1o pecado y se exponen a grave peligro. M\u00e1s nosotros seremos inocentes de este pecado y pediremos con ferviente oraci\u00f3n y s\u00faplica al Art\u00edfice de todas las cosas que guarde \u00edntegro en todo el mundo el n\u00famero contado de sus escogidos, por medio de su siervo amado Jesucristo, por el que nos llam\u00f3 de las tinieblas a la luz, de la ignorancia al conocimiento de la gloria de su nombre\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">2. San Ignacio de Antioqu\u00eda (+107): Obispos, presb\u00edteros y di\u00e1conos<br \/>\nEn las cartas de San Ignacio de Antioqu\u00eda nos encontramos con unos documentos imprescindibles para hablar de los tres grados del orden: obispos, presb\u00edteros y di\u00e1conos . En efecto, se detectan con claridad las funciones propias y espec\u00edficas de cada uno de estos grados. Adem\u00e1s, ya podemos hablar de un \u00fanico obispo \u2014e)pi\/skopoj\u2014  al frente de una comunidad, al cual ayudan los presb\u00edteros \u2014presbu\/teroj\u2014 y di\u00e1conos \u2014di\/akonoj\u2014. Como ideas centrales sobre el ministerio sagrado que nos presenta San Ignacio de Antioqu\u00eda en sus cartas podemos puntualizar en especial las siguientes:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El obispo es imagen de Dios Padre. La reflexi\u00f3n que hace San Ignacio sobre los ministros sagrados parte del misterio de la vida \u00edntima de Dios, es decir, de la Trinidad. As\u00ed como el Padre es la fuente y el principio de la vida trinitaria, as\u00ed, el obispo da vida a la comunidad eclesial por la capitalidad de su ministerio sagrado. Es com\u00fan en San Ignacio establecer la relaci\u00f3n Padre-obispo pues el obispo representa al Padre. Es imagen \u2014eikwn\u2014del Padre . Por eso se\u00f1ala que la comunidad debe reunirse bajo la presidencia del obispo \u00abque ocupa el lugar de Dios\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s, \u00aba la manera que el Se\u00f1or nada hizo sin contar con su Padre, hecho como estaba una cosa con \u00c9l \u2014nada, digo, ni por s\u00ed mismo ni por sus Ap\u00f3stoles\u2014; as\u00ed vosotros nada hag\u00e1is tampoco sin contar con vuestro obispo y los ancianos; ni trat\u00e9is de colorear como laudable nada que hag\u00e1is a vuestras solas, sino, reunidos en com\u00fan, haya una sola oraci\u00f3n, una sola esperanza en la caridad, en la alegr\u00eda sin tacha, que es Jesucristo, mejor que el cual nada existe\u00bb . Tan importante es prestar atenci\u00f3n a las ense\u00f1anzas del obispo que San Ignacio exhorta a \u00abque nadie, sin contar con el obispo, haga nada de cuanto ata\u00f1e a la Iglesia\u00bb . Asimismo, remarca el respeto que merece el obispo: \u00abM\u00e1s tambi\u00e9n a vosotros os conviene no abusar de la poca edad de vuestro obispo, sino, mirando en \u00e9l la virtud de Dios Padre, tributarle toda reverencia\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El obispo hace presente a la Iglesia. En efecto, el obispo posee una dimensi\u00f3n eclesial, a tal punto que su presencia es fundamental para hablar de la Iglesia. Dado que el obispo es \u00abimagen\u00bb del Padre posee una situaci\u00f3n preeminente en el cuerpo eclesial.  Las ense\u00f1anzas de San Ignacio no dejan lugar a dudas: \u00abDondequiera apareciere el obispo, all\u00ed est\u00e9 la muchedumbre, al modo que dondequiera estuviere Jesucristo, all\u00ed est\u00e1 la Iglesia universal\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay un solo obispo en la comunidad. En San Ignacio de Antioqu\u00eda ya encontramos lo que se llama un \u00abepiscopado mon\u00e1rquico\u00bb, pues existe un solo obispo . El obispo se encuentra rodeado de un senado de presb\u00edteros, que San Ignacio llama \u00absenado apost\u00f3lico\u00bb. Por su parte, los di\u00e1conos reflejan el servicio de Cristo. Asimismo, San Ignacio hace notar que debe reinar una gran unidad en los tres grados del orden: \u00abYo os exhorto a que pong\u00e1is empe\u00f1o por hacerlo todo en la concordia de Dios, presidiendo el obispo, que ocupa el lugar de Dios, y los ancianos, que representan el colegio de los Ap\u00f3stoles, y teniendo los di\u00e1conos, para mi dulc\u00edsimos, encomendando el ministerio de Jesucristo, el que antes de los siglos estaba junto al Padre y se manifest\u00f3 al fin de los tiempos\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El obispo es el liturgo por excelencia. El obispo debe presidir toda celebraci\u00f3n lit\u00fargica, siendo la Eucarist\u00eda la liturgia por excelencia. Es tan importante el papel del obispo en la liturgia que, afirma San Ignacio: \u00abSin contar con el obispo, no es l\u00edcito ni bautizar ni celebrar la Eucarist\u00eda; sino, m\u00e1s bien, aquello que \u00e9l aprobare, eso es tambi\u00e9n lo agradable a Dios, a fin de que cuanto hicieres sea seguro y v\u00e1lido\u00bb . M\u00e1s a\u00fan, \u00abs\u00f3lo aquella Eucarist\u00eda ha de tenerse por v\u00e1lida que se celebre por el obispo o por quien de \u00e9l tenga autorizaci\u00f3n\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los presb\u00edteros forman un colegio. En las cartas de San Ignacio de Antioqu\u00eda aparecen los presb\u00edteros como un \u00abcolegio\u00bb alrededor del obispo. Asimismo, remarca que los presb\u00edteros est\u00e1n llamados a vivir estrechamente unidos a su obispo formando una sola sinfon\u00eda con \u00e9l. La unidad que los presb\u00edteros deben de tener con su obispo es comparada con la uni\u00f3n que existe entre las cuerdas y la lira. A este respecto, afirma el santo m\u00e1rtir: \u00abOs conviene correr a una sola con el sentir de vuestro obispo, que es, justamente lo que ya hac\u00e9is. En efecto, vuestro colegio de ancianos, digno del nombre que lleva, digno, otros\u00ed, de Dios, as\u00ed est\u00e1 armoniosamente concertado con su obispo como las cuerdas con la lira\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los di\u00e1conos son im\u00e1genes de Cristo-siervo. San Ignacio presenta al di\u00e1cono como imagen de Cristo en cuanto que actualiza el servicio del Se\u00f1or en la comunidad cristiana. Son los di\u00e1conos los que recuerdan que el cristiano, como Cristo, vino a servir y no a ser servido. En la carta que San Ignacio dirige a los tralianos, les exhorta a respetar a los di\u00e1conos, y, al mismo tiempo, les ense\u00f1a la importancia de la jerarqu\u00eda como signo de la verdadera Iglesia:<br \/>\n\u00abTodos hab\u00e9is tambi\u00e9n de respetar a los di\u00e1conos como a Jesucristo. Lo mismo digo del obispo que es figura del Padre, y de los ancianos que representan al senado de Dios y la alianza o colegio de los Ap\u00f3stoles. Quitaos estos no hay nombre de Iglesia\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">3. San Policarpo (+156): Un consejo de presb\u00edteros<br \/>\nSan Policarpo de Esmirna en su Carta a los filipenses habla con claridad de la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica. \u00c9sta es presentada de manera colegial. Espec\u00edficamente, San Policarpo habla de los presb\u00edteros  \u2014presbu\/teroi\u2014 que presiden la comunidad. Adem\u00e1s, junto a ellos, se\u00f1ala la presencia de los di\u00e1conos \u2014di\/akonoi\u2014. Son muy hermosas las recomendaciones que el santo m\u00e1rtir da a los presb\u00edteros de la Iglesia de Filipos: \u00abM\u00e1s tambi\u00e9n los ancianos \u2014presbu\/teroi\u2014 han de tener entra\u00f1as de misericordia, compasivos para con todos, tratando de traer a buen camino lo extraviado, visitando a todos los enfermos; no descuid\u00e1ndose de atender a la viuda, al hu\u00e9rfano y al pobre; atendiendo siempre al bien, tanto delante de Dios como de los hombres, muy ajenos de toda ira, de toda acepci\u00f3n de personas y juicio injusto, lejos de todo amor al dinero, no creyendo demasiado aprisa la acusaci\u00f3n contra nadie, no severos en sus juicios, sabiendo que todos somos deudores de pecado\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">4. Tertuliano (155-+220): Orden, clero y pueblo<br \/>\nTertuliano aporta una serie de t\u00e9rminos t\u00e9cnicos para designar a los ministros sagrados. No se sabe a ciencia cierta si Tertuliano fue sacerdote&#160;; sin embargo, dada su formaci\u00f3n jur\u00eddica, habla de tres t\u00e9rminos: ordo (orden), plebs (pueblo) y clerus (clero). El t\u00e9rmino ordo  se usaba en el derecho romano para hablar de un conjunto de personas cualificadas y Tertuliano lo contrapone a plebs, que viene a ser el pueblo sin m\u00e1s, es decir quienes no son ministros sagrados. De esta manera, Tertuliano distingue el ordo sacerdotalis \u2014que viene a ser la jerarqu\u00eda, pues se refiere de modo directo a los ministros sagrados \u2014 del pueblo integrado por aquellos que hoy llamamos \u00ablaicos\u00bb. En cuanto al t\u00e9rmino clerus, Tertuliano lo refiere al obispo de manera directa pero tambi\u00e9n lo hace extensivo a los presb\u00edteros y di\u00e1conos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Asimismo, Tertuliano aporta valiosas reflexiones sobre el ser del obispo. Se\u00f1ala que el sacerdocio de Cristo es participado por los Ap\u00f3stoles y los obispos. En efecto,  el obispo es \u00abel sumo sacerdote\u00bb  de la comunidad cristiana, y es el sacerdote por excelencia. En relaci\u00f3n con los presb\u00edteros, Tertuliano usa tres expresiones presbyteri, seniores, y praesidentes. Los ubica entre el obispo y los di\u00e1conos  y se\u00f1ala que forman un estamento con capacidad para aconsejar al obispo . Conviene se\u00f1alar que Tertuliano no necesariamente califica a los presb\u00edteros como sacerdotes, pues reserva m\u00e1s la palabra sacerdote para referirla al obispo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">5. San Cipriano (200-+258): La unidad del episcopado<br \/>\nSan Cipriano es el gran obispo del siglo III. Se destac\u00f3 por defender la unidad de la Iglesia. Al igual que Tertuliano, distingue entre el \u00abordo\u00bb \u2014o clerus\u2014 formado por los obispos, presb\u00edteros y di\u00e1conos, y la \u00abplebs\u00bb constituida por los cristianos no ordenados.<br \/>\nEn sus ense\u00f1anzas sobre el obispo, San Cipriano lo se\u00f1ala como aquel que hace de centro en la comunidad cristiana. Es tan importante el obispo que si alguien no est\u00e1 en comuni\u00f3n con \u00e9l queda fuera de la Iglesia. Literalmente, San Cipriano indica lo siguiente: \u00abDebes saber que el obispo est\u00e1 en la Iglesia y la Iglesia est\u00e1 en el obispo, y que si alguno no est\u00e1 con el obispo, no lo est\u00e1 con la Iglesia\u00bb .<br \/>\nUna ense\u00f1anza importante en las cartas de San Cipriano es la unidad del episcopado. Se\u00f1ala que si bien la Iglesia posee muchos miembros, y el obispo est\u00e1 a cargo de una determinada comunidad, en realidad el episcopado es uno. Asimismo, el obispo es v\u00ednculo de comuni\u00f3n de su Iglesia particular con las otras Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La doctrina de San Cipriano es clara a este respecto: \u00abComo Cristo distribuy\u00f3 la \u00fanica Iglesia en muchos miembros por todo el mundo, as\u00ed tambi\u00e9n \u2014hay\u2014 un solo episcopado, extendido por un gran n\u00famero de obispos en concordia\u00bb .<br \/>\nEn cuanto a los presb\u00edteros, San Cipriano se\u00f1ala que los presb\u00edteros forman parte del \u00abclerus\u00bb. Son los colaboradores del obispo. Destaca en sus expresiones el hecho de que habla en singular \u2014presb\u00edtero\u2014 y no en plural \u2014presb\u00edteros\u2014 pues el sentido colegial lo reserva para los obispos. El episcopado est\u00e1 formado por el colegio de obispos, y alrededor de cada obispo se encuentra un presbiterio. En cuanto a la comparaci\u00f3n que hace san Cipriano entre el obispo y el presb\u00edtero, se inclina por darle m\u00e1s dignidad al obispo como investido de la suprema dignidad sacerdotal mientras que los presb\u00edteros, siendo tambi\u00e9n sacerdotes, aparecen como en un plano de menor dignidad. Algo as\u00ed como un sacerdocio de \u00absegundo orden\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">6. San Hip\u00f3lito de Roma (+235): El rito de las ordenaciones<br \/>\nEn la obra de Hip\u00f3lito de Roma denominada Traditio apostolica  nos encontramos con el ritual m\u00e1s antiguo de Occidente. Se explica c\u00f3mo son las ordenaciones de los tres grados del sacramento del orden. La Traditio es una obra que tendr\u00e1 una influencia decisiva en la redacci\u00f3n de los rituales posteriores pues marca la pauta sobre el esquema a seguir para las ordenaciones de los ministros sagrados. El valor de este ritual se debe tanto a su antig\u00fcedad, pues refleja la liturgia romana de finales del siglo II, como al valor teol\u00f3gico de las oraciones. En efecto, un estudio atento de las plegarias de consagraci\u00f3n permite conocer que las funciones propias de cada orden son recibidas por v\u00eda sacramental . Adem\u00e1s, la eucolog\u00eda muestra la estructura jer\u00e1rquica de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En relaci\u00f3n con los obispos, la Traditio apostolica se\u00f1ala: \u00abQue se ordene como obispo aqu\u00e9l que, siendo digno, haya sido elegido por todo el pueblo. Una vez pronunciado su nombre, y aceptado, el pueblo se reunir\u00e1, el d\u00eda domingo, con el presbiterio y los obispos presentes, quienes con el consentimiento de todos, le impondr\u00e1n la mano mientras el presbiterio se mantiene en quietud\u00bb . Momentos antes de que el celebrante principal, pronuncie la oraci\u00f3n de consagraci\u00f3n se recomienda silencio: \u00abQue todos guarden silencio, orando en su coraz\u00f3n por el descenso del Esp\u00edritu Santo\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Acto seguido, el celebrante principal imponiendo las manos sobre el ordenando debe pronunciar la plegaria de consagraci\u00f3n. A este respecto, la Traditio apostolica se\u00f1ala: \u00ab\u00abDespu\u00e9s, que uno de los obispos presentes, a pedido de todos, imponiendo la manos sobre aqu\u00e9l que se ordena obispo, ore diciendo: \u201cDios y Padre de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, Padre de misericordia y Dios de todo consuelo (II Cor. 1, 3), que habitas en lo m\u00e1s alto de los cielos, y miras a aqu\u00e9l que es humilde (Ps. 112, 5-6); que conoces todas las cosas antes de que se manifiesten (Dan. 13, 42), que diste las reglas de tu Iglesia por la palabra de tu gracia, que predestinaste desde el origen la familia de los justos descendientes de Abraham, que instituiste a los jefes y a los sacerdotes, y que no dejaste tu santuario sin servicio; que te complaces desde la creaci\u00f3n del mundo en ser glorificado en los que elegiste, que adem\u00e1s expandes el poder que viene de ti, el del Esp\u00edritu Soberano (Ps. 50, 14) que diste a tu Hijo bienamado Jesucristo y que \u00e9l acord\u00f3 a tus santos ap\u00f3stoles para que fundaran la Iglesia, en todos los lugares, como tu santuario, para gloria y alabanza incesante de tu nombre. Padre, que conoces los corazones, acuerda a tu servidor, a quien elegiste para el episcopado, que ense\u00f1e a tu santo reba\u00f1o y que ejerza con respecto a ti el soberano sacerdocio sin reproche, sirvi\u00e9ndote d\u00eda y noche, que torne sin cesar tu rostro propicio y ofrezca los dones de tu santa Iglesia; que tenga, en virtud del esp\u00edritu del soberano sacerdocio, el poder de perdonar los pecados seg\u00fan tu mandamiento (Jn 20, 23); que distribuya los cargos siguiendo tu mandato y que libere de todo lazo en virtud del poder que t\u00fa le diste a los ap\u00f3stoles (Mat. 18, 18); que te agrade por su dulzura y su coraz\u00f3n puro, ofreci\u00e9ndote un perfume agradable para tu Hijo Jesucristo, por quien tiene tu gloria, poder, honor (Padre e Hijo) con el Esp\u00edritu Santo en la Santa Iglesia, ahora y por los siglos de los siglos. Am\u00e9n\u00bb .<br \/>\nDe esta plegaria de consagraci\u00f3n conviene fijarnos en algunos puntos. En primer lugar, se habla de una donaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo sobre el obispo consagrado de tal modo que se constituye en el sacerdote por excelencia de la comunidad, pues recibe el Esp\u00edritu del \u00absoberano sacerdocio\u00bb. De esa forma, es el liturgo y maestro de la Iglesia particular. Por eso, el obispo debe predicar el Evangelio, ense\u00f1ando as\u00ed a su reba\u00f1o; ofrece el sacrificio, perdona los pecados y distribuye los diversos ministerios. En fin, es el primer responsable en el gobierno y santificaci\u00f3n de su grey.<br \/>\nEn cuanto a la ordenaci\u00f3n del presb\u00edtero se indica que el obispo debe imponer las manos sobre la cabeza del candidato: \u00abCuando se ordene a un sacerdote, que el obispo imponga la mano sobre su cabeza, y que los otros sacerdotes lo toquen igualmente\u00bb . Inmediatamente despu\u00e9s el obispo recita la plegaria: \u00abLuego debe expresarse de la misma forma establecida anteriormente para con los obispos, orando y diciendo: \u201cDios y Padre de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, as\u00ed como un d\u00eda miraste a tu pueblo ordenando a Mois\u00e9s elegir a los ancianos a quienes T\u00fa llenaste del Esp\u00edritu, mira ahora a tu servidor aqu\u00ed presente y acu\u00e9rdale el Esp\u00edritu de gracia y de consejo del presbiterio, a fin de que ayude y gobierne a tu pueblo con un coraz\u00f3n puro. Adem\u00e1s, Se\u00f1or, cuidando indefectiblemente de nosotros, acu\u00e9rdanos el Esp\u00edritu de tu gracia, y t\u00f3rnanos dignos, una vez colmados de este Esp\u00edritu, de servirte en la simplicidad del coraz\u00f3n, alab\u00e1ndote por tu Hijo Jesucristo, que tiene tu gloria y tu virtud (Padre e Hijo) con el Esp\u00edritu Santo en la Santa Iglesia, ahora y por los siglos de los siglos. Am\u00e9n\u201d\u00bb .<br \/>\nDe la plegaria de ordenaci\u00f3n presbiteral remarcamos que el presb\u00edtero est\u00e1 profundamente relacionado con su obispo. En efecto, es el obispo quien lo ordena, y pide que sobre el candidato venga el Esp\u00edritu de gracia y de consejo del presbyterium. La referencia a los setenta ancianos que colaboraron con Mois\u00e9s sugiere que los presb\u00edteros ayudan al obispo en el gobierno de la comunidad cristiana. Conviene remarcar que la oraci\u00f3n no menciona que el presb\u00edtero tenga el \u00absoberano sacerdocio\u00bb, con lo cual nos encontramos con una clara indicaci\u00f3n de que en la Iglesia particular, es el obispo quien posee la plenitud del sacramento del orden.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En cuanto a la ordenaci\u00f3n de los di\u00e1conos se indica con claridad que \u00e9ste no es  ordenado para ejercer el sacerdocio sino para servir al obispo. Adem\u00e1s, es el obispo quien lo ordena aunque en la ceremonia es conveniente que los presb\u00edteros le impongan las manos. A este respecto leemos: \u00abCuando se instituye un di\u00e1cono, s\u00f3lo el obispo le impone las manos, porque \u00e9l no est\u00e1 ordenado para el sacerdocio, sino al servicio del obispo y para hacer lo que \u00e9ste le indique. En efecto, \u00e9l no forma parte del consejo del clero, sino administra y se\u00f1ala al obispo lo que es necesario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No recibe el esp\u00edritu com\u00fan del presbiterio, del que participan los sacerdotes, sino s\u00f3lo aqu\u00e9l que le es confiado bajo el poder del obispo. Es por eso que s\u00f3lo el obispo ordena al di\u00e1cono. Sin embargo, es conveniente que los sacerdotes les impongan las manos, a causa del Esp\u00edritu com\u00fan y semejante de su cargo. El sacerdote, en efecto, tiene el poder de recibir el Esp\u00edritu, pero no el poder de darlo. De este modo, no instituye a los di\u00e1conos. Sin embargo, para la ordenaci\u00f3n del sacerdote, \u00e9l hace el gesto, en tanto que el obispo ordena\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En s\u00edntesis, la Traditio apostolica nos presenta debidamente diferenciados los tres grados del sacramento del  orden. Se\u00f1ala como sacerdotes, al obispo y a los presb\u00edteros, m\u00e1s no a los di\u00e1conos. Adem\u00e1s, s\u00f3lo el obispo posee el \u00absoberano sacerdocio\u00bb, es el sacerdote por excelencia de la Iglesia particular y goza de una preeminencia en el ministerio sagrado. Por su parte, los presb\u00edteros, siendo verdaderos sacerdotes, no se definen desde s\u00ed mismos sino en relaci\u00f3n con el obispo de quien son colaboradores .\n<\/p>\n<h2>RASGOS SOBRE EL SACERDOCIO EN EL PENSAMIENTO PATR\u00cdSTICO<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">En el pensamiento de los Padres encontramos una serie de rasgos que describen al sacerdote y, que al mismo tiempo, permiten sacar consecuencias concretas de tipo asc\u00e9tico espiritual . Quiz\u00e1s lo que m\u00e1s resalta en las ense\u00f1anzas de los Padres es que perciben al sacerdote ante todo, como administrador de lo sagrado, verdadero ministro de los misterios salv\u00edficos. En otras palabras, es un hombre profundamente relacionado con Dios. A este respecto, San Gregorio de Nisa se\u00f1ala el cambio profundo obrado en el sacerdote mediante la ordenaci\u00f3n pues \u00abla fuerza de la Palabra, que santifica el agua bautismal, hace tambi\u00e9n santo y venerable al sacerdote y, a la vez, distinto y separado por una nueva bendici\u00f3n del resto de la masa. Ayer y anteayer era uno m\u00e1s del pueblo; y de repente aparece como gu\u00eda, el pedagogo, el maestro de la piedad, el ministro de los misterios ocultos\u00bb .<br \/>\na. La dignidad del  sacerdote<br \/>\nLos Padres no se cansan de remarcar la gran dignidad que posee quien ha recibido el sacramento del orden . Son constantes sus reflexiones que muestran el sacerdocio como un gran don. Se trata de algo tan sublime pues viene del mismo Dios. Para los Padres no hay duda alguna en ense\u00f1ar que la dignidad sacerdotal se fundamenta en la identificaci\u00f3n con Cristo. En este sentido, es de destacar la obra de San Juan Cris\u00f3stomo sobre el sacerdocio; en ella, el m\u00e1s grande orador que ha tenido la Iglesia, confiesa con sinceridad por qu\u00e9 rechaz\u00f3 en un primer momento la ordenaci\u00f3n. El motivo era su profunda conciencia de que el sacerdote debe ser santo pues es \u00abembajador de Dios\u00bb. Dice San Juan Cris\u00f3stomo: \u00abTanto es mayor el empe\u00f1o y perfecci\u00f3n que el trato con Dios requiere. Porque \u00bfqu\u00e9 tal ha de ser aquel que est\u00e1 constituido embajador ante Dios de una ciudad entera? \u00bfY qu\u00e9 digo de una ciudad? De toda la tierra es embajador, y por los pecados de todos ruega el sacerdote a Dios, no s\u00f3lo por los de los vivos sino tambi\u00e9n por los de los difuntos, a fin de que a todos sea propicio\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Papa San Le\u00f3n Magno dirigi\u00e9ndose a los sacerdotes, les hace notar que su estado sacerdotal no es una realidad que est\u00e1 en el plano natural sino en el \u00e1mbito de la gracia, es decir, pertenece a las realidades sobrenaturales. Por eso, \u00abaunque el sacramento de este divino sacerdocio desempe\u00f1e funciones humanas, no se llega a \u00e9l por generaci\u00f3n, ni para este oficio es elegido el que procede de la carne o la sangre; por el contrario, una vez que ha cesado el privilegio de los padres y que ha desaparecido este ministerio transmitido por familia, la Iglesia escoge a los que el Esp\u00edritu Santo ha destinado, para que el sacerdocio universal y real, al que pertenece el pueblo adoptivo de Dios, no se alcance por privilegio terreno, sino que sea la dignidad de la gracia celeste la que engendra al sacerdote\u00bb .<br \/>\nSan Basilio remarca con unas palabras muy hermosas que el sacerdote ejerce un ministerio celeste y angelical. En una homil\u00eda dirigida a los sacerdotes les exhorta: \u00abConsidera atentamente, oh sacerdote, y reflexiona acerca del ministerio que has recibido para que lo ejerzas en el temor de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No se te ha encomendado un ministerio ni terreno ni humano, sino celeste y angelical. Procura mostrarte como un buen obrero irreprensible y trasmitir la justa doctrina de la verdad\u00bb .<br \/>\nPor su parte, San Gregorio Nacianceno habla del sacerdote como \u00abm\u00e9dico de las almas\u00bb. En efecto, el sacerdote lleva a las almas hacia aquella medicina \u00fanica que es Cristo. Por eso, dirigi\u00e9ndose a los sacerdotes, afirma que \u00abnuestra medicina es m\u00e1s dif\u00edcil que la medicina de los cuerpos, y, por tanto, m\u00e1s sublime. Aqu\u00e9lla se ocupa nada m\u00e1s de lo que cae bajo la mirada corporal; pero en nosotros todo el esfuerzo est\u00e1 en descubrir al hombre interior y tenemos que luchar contra un enemigo que nos ataca por dentro, acos\u00e1ndonos, azuz\u00e1ndonos contra nosotros mismos, arroj\u00e1ndonos a la muerte del pecado\u2026 Nuestra medicina tiene que aplicar penas al alma, sacarla del mundo y entregarla a Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tiene que conservar a toda costa en ella la imagen divina, fortalecerla si peligra y devolv\u00e9rsela si la ha perdido. En una palabra, tiene que hacer que Cristo habite en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo, llev\u00e1ndonos hasta alcanzar a Dios que es nuestra bienaventuranza y felicidad suprema. Y nosotros somos los ministros y dispensadores de esta medicina; nosotros, los sacerdotes, que presidimos el pueblo. Nosotros, para quienes ciertamente es ya grande y excelente ver y curar los propios vicios y enfermedades. No porque, de suyo, haya de considerarse esto como cosa excelsa, sino porque la mala calidad, por as\u00ed decirlo, de muchos de nosotros ha creado esa mentalidad. Pero tenemos una misi\u00f3n mucho m\u00e1s alta: curar las enfermedades de los dem\u00e1s, y poder hacerlas desaparecer oportunamente\u2026 \u00a1Cu\u00e1nto empe\u00f1o debemos poner y cu\u00e1nta ciencia necesitamos para curar a los dem\u00e1s y a nosotros mismos, orientando hacia el bien nuestra vida, arrancando el esp\u00edritu de la tierra!\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">b. La correspondencia al don\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Frente a la gran dignidad recibida, el sacerdote debe corresponder con su fidelidad. Los Padres son conscientes que no basta haber recibido el sacramento del orden, sino que cada sacerdote necesita consolidar una profunda amistad con Cristo. Se puede decir que la primera alma que debe cuidar un sacerdote es la suya. A este respecto, san Cipriano de Cartago les dice a los sacerdotes: \u00abSi somos sacerdotes de Dios y de Cristo, debemos seguir solamente a Dios y a Cristo y tanto m\u00e1s cuanto \u00c9l mismo nos ha dicho en el Evangelio: Yo soy la luz del mundo. El que me siga no caminar\u00e1 a oscuras, sino que tendr\u00e1 la luz de la vida (Jn 8, 12). No caminemos en las sombras, sigamos a Cristo y sus mandamientos, pues \u00c9l mismo dijo a los ap\u00f3stoles cuando les env\u00edo a predicar: Dios me ha dado plena autoridad sobre el cielo y la tierra. Poneos, pues, en camino y haced disc\u00edpulos a todos los pueblos y bautizadlos para consagrarlos al Padre, al Hijo, y al Esp\u00edritu Santo, ense\u00f1\u00e1ndoles a poner por obra todo lo que yo os he mandado (Mt 28, 19-20). Si queremos caminar en la luz de Cristo, no nos apartemos de sus preceptos\u00bb . Esa misma idea la encontramos en San Gregorio Nacianceno quien con claridad ense\u00f1a que el sacerdote \u00abantes de purgar a los dem\u00e1s, antes de limpiarlos, conviene estar limpio. Hace falta estar instruido para instruir. Ser luz para iluminar. Acercarse a Dios, para acercarlos a Dios. Santificarse para santificarlos, llevarles de la mano por el buen camino y darles buenos consejos\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">c. La debilidad del sacerdote\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Junto con la grandeza del sacerdocio, los Padres no olvidan que el sacerdote es tambi\u00e9n un hombre d\u00e9bil. No se puede obviar el hecho de la gran desproporci\u00f3n que se da entre el don divino recibido y la condici\u00f3n humana. Nadie merece el sacerdocio. Los Padres remarcan que cuando el sacerdote m\u00e1s profundiza en la potestad recibida, percibe con m\u00e1s claridad su propia miseria. Reconocer la propia debilidad lleva al sacerdote a la humildad. San Juan Cris\u00f3stomo explica con sinceridad la conciencia que tuvo de su propia miseria: \u00abUna vez que pusiera manos a mi ministerio, aun cuando lo desempe\u00f1ara como un \u00e1ngel, no bastar\u00edan fuerzas humanas para responder a las cr\u00edticas de cada d\u00eda; no digamos si por mi inexperiencia y poca edad me viera forzado a cometer mil errores. Pero tambi\u00e9n de esa acusaci\u00f3n he librado ahora a mis electores, como de haber aceptado los hubiera expuesto a mil baldones. Pues \u00a1qu\u00e9 no se hubiera dicho sobre el caso! Las cosas m\u00e1s altas y veneradas han sido puestas en manos de chiquillos sin conocimiento\u00bb . Por su parte, san Gregorio Nacianceno ense\u00f1a que quienes aspiran al sacerdocio en primer lugar deben ser buenos cristianos e hijos de la Iglesia: \u00abs\u00f3lo puedo decir una cosa, que ha de ser concedida a todos. Cualquiera de nosotros est\u00e1 muy por debajo de lo que se necesita para ejercer el sacerdocio, ante Dios. Primero hay que ser digno de la Iglesia, despu\u00e9s, del lugar sagrado. Primero esto, y despu\u00e9s vendr\u00e1 el honor del sacerdocio\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En su Regla pastoral, San Gregorio Magno puntualiza que los defectos del sacerdote deben de servirle para crecer en la humildad, pues, \u00abmuchas veces, Dios omnipotente, aunque perfecciona en muchas cosas las almas de los pastores, deja a \u00e9stas algo imperfecto, precisamente para que, cuando brillen radiantes en muchas virtudes, con la pesadumbre de su imperfecci\u00f3n, no se vanaglor\u00eden de grandes\u00bb . En su obra Moralia, San Gregorio Magno hace notar que el sacerdote no es m\u00e1s que sus fieles, pues tiene las mismas miserias; por eso, debe ser comprensivo con las personas a las que aconseja. En ese sentido, confiesa: \u00abSomos hombre d\u00e9biles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando hablamos de Dios a los hombres, debemos en primer lugar, recordar qui\u00e9nes realmente somos y as\u00ed recapacitaremos sobre nuestra fragilidad para que sepamos a aconsejar a nuestros hermanos tambi\u00e9n d\u00e9biles. Pensemos que somos semejantes a algunos de los que corregimos; o que al menos fuimos as\u00ed, aunque ahora, por la gracia de Dios, ya no somos as\u00ed. Debemos, pues, de corregir moderadamente y con coraz\u00f3n humilde, as\u00ed como nos reconocemos en aquellos mismos a los que tratamos de enmendar. Y si no somos, ni nunca fuimos as\u00ed como son aquellos a los que ahora tratamos de corregir, no nos vayamos a enorgullecer, para que no nos desplomemos de nuestra inocencia de forma m\u00e1s violenta que aquello cuyos males corregimos, porque corremos el peligro de apartar de nuestra vista todos los dem\u00e1s bienes que ellos mismos poseen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y si verdaderamente no encontramos mal alguno en nosotros mismos, volvamos los ojos a los juicios ocultos de Dios; porque as\u00ed como nosotros hemos recibido los bienes que poseemos sin m\u00e9rito propio, as\u00ed a aquellos la gracia puede infundirles la fuerza para que en lo sucesivo puedan ellos tambi\u00e9n recibir los beneficios que ya nosotros previamente hemos recibido\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">d. El celo pastoral\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El sacerdote tiene la grave obligaci\u00f3n de darse sin medida a la grey que le ha sido confiada. En su celo pastoral se est\u00e1 jugando la eternidad, pues deber\u00e1 responder ante Dios de la forma como ha cuidado de sus fieles. San Juan Cris\u00f3stomo exhorta as\u00ed a los sacerdotes: \u00abHagamos todo lo posible para tener el Esp\u00edritu Santo en nosotros, para poder ejercer con todo cuidado la gracia que se nos ha confiado a nosotros: actuar los misterios. Grande es la dignidad del sacerdote: A quienes perdon\u00e9is los pecados, Dios se los perdonar\u00e1 (Jn 20, 23). Por eso, dec\u00eda Pablo: obedeced a vuestros dirigentes y someteos a ellos (Hb 13, 17), para que de este modo les manifest\u00e9is el m\u00e1ximo respeto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuida t\u00fa de tus cosas y si dispones de ellas correctamente, no te importar\u00e1 la opini\u00f3n de los dem\u00e1s: si el sacerdote desempe\u00f1a correctamente su vida, pero no se preocupa con suma diligencia de tu vida y la de todas las almas a \u00e9l encomendadas, ir\u00e1 con los malos al infierno. Muchas veces el sacerdote claudica, no por su vida sino por causa de vidas ajenas, a no ser que cumpla con todos los deberes que le incumben. Considerando todos esos peligros, procura tratarles con suma benevolencia. Esto significan las palabras de Pablo: Tienen que cuidar de vosotros (Hb 13, 17) y no superficialmente, sino como quienes tienen que dar cuenta a Dios (Hb 13, 17)\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">San Gregorio Magno ense\u00f1a en una de sus homil\u00edas que el sacerdote debe trabajar con ardor por la salvaci\u00f3n de las almas. Su trabajo es bendecir, predicar, perdonar los pecados, llevar la salvaci\u00f3n a las almas. Esa debe ser su gran pasi\u00f3n. Por eso, afirma: \u00ab&#160;!Oh pastores! \u00bfQu\u00e9 hacemos nosotros, no lo digo sin dolor, qu\u00e9 haremos los que recibimos la recompensa y sin embargo no somos trabajadores, recibimos los beneficios de la santa Iglesia como nuestro salario ordinario y no hacemos nada por la Iglesia eterna? Pienso cu\u00e1n digno de condena es el recibir nuestra paga de trabajo y no trabajar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nosotros vivimos de las ofertas de los fieles, pero \u00bftrabajamos hasta la fatiga por las almas de los fieles? Tomamos como salario nuestro lo que ofrecen los fieles por sus pecados y sin embargo no nos esforzamos por luchar contra los pecados, con celo, con la oraci\u00f3n, con la predicaci\u00f3n, como ser\u00eda lo m\u00e1s justo. Con gran dificultad reprendemos a algunos por sus culpas\u2026. Pensemos que es un delito ante los ojos de Dios el comer el precio de los pecados y no hacer nada por medio de la predicaci\u00f3n contra los pecados\u2026 Nosotros comeremos de los frutos de nuestra tierra si los pagamos cuando, por el alimento que recibimos de la Iglesia, nos afanamos en la predicaci\u00f3n. Somos los pregoneros del Juez que ha de venir. Pero \u00bfc\u00f3mo vamos a anunciar la venida del Juez  si el pregonero se calla?\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un referente obligado para hablar de la visi\u00f3n que ten\u00edan los Padres sobre el celo pastoral es San Agust\u00edn. El Santo obispo de Hipona tiene un serm\u00f3n dedicado espec\u00edficamente a los pastores, se trata del serm\u00f3n 46 que el actual oficio divino lo incluye desde el domingo XXIV del tiempo ordinario hasta el viernes de la semana XXV. Sorprende la fuerza con la que San Agust\u00edn reprende a aquellos pastores poco celosos de sus reba\u00f1os. Al comentar el pasaje del profeta Ezequiel que habla sobre los malos pastores que no cuidan a las ovejas como es debido (Ez 34), afirma: \u00abDe estos pastores que se apacientan a s\u00ed mismo y no a las ovejas se dice aqu\u00ed lo que buscan y lo que por el contrario, olvidan. \u00bfQu\u00e9 es lo que buscan?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Os beb\u00e9is su leche, os vest\u00eds con su lana. Sobre ello dice el Ap\u00f3stol: \u00bfQui\u00e9n planta una vi\u00f1a y no come de su fruto? \u00bfQui\u00e9n apacienta un reba\u00f1o y no se aprovecha de su leche? Los bienes, por tanto, que el pueblo ofrece para el sustento de la vida corporal de sus prelados son como la leche del reba\u00f1o. Pues de esto precisamente hablaba el Ap\u00f3stol en el lugar que os he recordado. Si bien el Ap\u00f3stol eligi\u00f3 para s\u00ed trabajar con sus propias manos, con el fin de no tener que buscar ni tan solo la leche de sus ovejas, afirm\u00f3, con todo, que ten\u00eda derecho a recibir esa leche, como lo hab\u00eda establecido el Se\u00f1or al decir que quienes anuncian el Evangelio vivan del Evangelio&#160;; y en otro lugar afirma tambi\u00e9n que otros coap\u00f3stoles suyos usaron de este derecho que les habr\u00eda sido dado y que no hab\u00edan usurpado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al renunciar \u00e9l a este su derecho fue m\u00e1s all\u00e1 de su obligaci\u00f3n, pero no exigi\u00f3 que los otros hicieran lo mismo. Quiz\u00e1 se refiera tambi\u00e9n a esto mismo aquello que se nos dice del buen samaritano que condujo al que hab\u00eda sido encontrado herido a la posada y dijo al posadero: Si gastas algo m\u00e1s, ya te lo abonar\u00e9 a mi vuelta. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s debemos a\u00f1adir sobre estos pastores que no andan tras la leche de sus reba\u00f1os? Sin duda debemos afirmar que son m\u00e1s misericordiosos o, mejor dicho, que realizan con m\u00e1s largueza su deber de mostrar misericordia. Pueden obrar as\u00ed y, seg\u00fan esta posibilidad que tienen, as\u00ed obran. Alabamos a los que act\u00faan de esta manera, pero no condenemos a los que se comparten de otro modo. Ya que el mismo Ap\u00f3stol aunque no buscaba los bienes que se le ofrec\u00edan, deseaba, sin embargo, que las ovejas dieran su fruto y no las quer\u00eda est\u00e9riles ni sin leche\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nSan Agust\u00edn critica con dureza la falta de celo pastoral de algunos ministros, y denuncia que los malos pastores son aquellos que s\u00f3lo buscan aprovecharse de sus fieles. Al hilo del pasaje antes mencionado afirma: \u00ab&#160;\u00bfPor qu\u00e9, pues, son increpados los pastores y de qu\u00e9 se les reprende? Sin duda de haber ido tras la leche de las ovejas y de haberse cubierto con su lana, olvidando el bien de las ovejas. Buscaban, por tanto, sus intereses personales, no los de Cristo Jes\u00fas\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">e. La necesidad de una s\u00f3lida vida interior\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En los Padres de la Iglesia encontramos valiosas recomendaciones para una s\u00f3lida espiritualidad sacerdotal. Dado que el sacerdote es administrador de la \u00abcosas santas\u00bb, verdadero dispensador de la gracia divina, tiene que llevar un estilo de vida ejemplar. Las ascesis que debe vivir un sacerdote brota como una consecuencia natural de su ser y misi\u00f3n. Es com\u00fan en los Padres las exhortaciones que hacen a los sacerdotes para que cultiven la oraci\u00f3n, la mortificaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica de las virtudes. De esa manera reflejar\u00e1n m\u00e1s n\u00edtidamente a Cristo y, adem\u00e1s, contribuir\u00e1n a la edificaci\u00f3n de los fieles. A este respecto, San Gregorio Magno en su Regla pastoral afirma que \u00abla vida del prelado debe ser tanto m\u00e1s excelente que la vida del pueblo, cuanto m\u00e1s suele diferir de la del reba\u00f1o la vida del pastor. Por eso es menester que con sol\u00edcito cuidado se haga cargo de cu\u00e1n obligado est\u00e1 a obrar con rectitud, por lo mismo que, con respecto a \u00e9l, el pueblo es llamado grey\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">San Pedro Cris\u00f3logo pide al sacerdote que se convierta en v\u00edctima agradable a Dios, pues debe hacer de su ministerio una ofrenda. Por eso, exhorta a los sacerdotes con las siguientes palabras: \u00abNo te niegues pues a ser sacrificio y sacerdote de Dios. No desprecies el don que el poder y la generosidad de Dios te han concedido. Rev\u00edstete de santidad y c\u00ed\u00f1ete con el c\u00edngulo de la castidad; Cristo sea como un velo sobre tu cabeza y la cruz en la frente te sirva de protecci\u00f3n. Escribe sobre tu pecho el sacramento del conocimiento de Dios y quema como un perfume el incienso de la oraci\u00f3n, empu\u00f1a la espada del esp\u00edritu y haz de tu coraz\u00f3n un altar: Y as\u00ed con la seguridad que te da la protecci\u00f3n de Dios, transforma tu cuerpo en un sacrificio. Dios quiere la fe, no la muerte; la fe de la pureza de intenci\u00f3n y de la voluntad y no la sangre.A Dios se le satisface con el sacrificio de la voluntad, no con el de la vida. Dios nos demostr\u00f3 esto cuando exigi\u00f3 a Abraham el sacrificio de su hijo \u00bfNo es verdad que Abraham ofrec\u00eda en realidad su propio cuerpo? Y, \u00bfqu\u00e9 es lo que pretend\u00eda el Se\u00f1or sino la fe de Abraham desde el momento en que le mand\u00f3 que ofreciera a su hijo pero no permiti\u00f3 que lo sacrificara?&#8230; Tu cuerpo se fortalece cada vez que t\u00fa, muriendo a los vicios, sacrificas a Dios tu vida por medio del ejercicio de las virtudes. No puede morir el que es muerto por la espada de la vida\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">San Juan Cris\u00f3stomo enfatiza que el sacerdote debe destacar por la pr\u00e1ctica de las virtudes. Esto ser\u00e1 un gran estimulo para los fieles. As\u00ed como los vicios de los sacerdotes causan un gran da\u00f1o al pueblo de Dios; al contrario, sus virtudes hacen un gran bien a los fieles. Por eso, San Juan Cris\u00f3stomo se\u00f1ala: \u00abAs\u00ed pues, al modo que las virtudes de los sacerdotes aprovechan a muchos como una exhortaci\u00f3n viva a la imitaci\u00f3n, as\u00ed sus defectos favorecen la tibieza en la pr\u00e1ctica de la virtud y nos hacen aflojar en el esfuerzo que exige la vida de perfecci\u00f3n. De ah\u00ed la necesidad de que por todas partes brille la belleza de su alma, para que pueda juntamente alegrar e iluminar las almas de los que los miran\u00bb .\n<\/p>\n<h2>CONCLUSIONES<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">En las diversas y profundas ense\u00f1anzas que nos han dejado los Padres de la Iglesia sobre el sacerdocio, podemos fijar algunas ideas esenciales:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(1) El sacerdote posee una referencia esencial a Cristo, sumo y eterno sacerdote.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(2) Gracias a la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica, existe un verdadero ministerio sagrado en la Iglesia aunque la terminolog\u00eda progresivamente se ha ido perfilando. El obispo \u2014epi\/skopoj\u2014 y los presb\u00edteros \u2014presbu\/teroi\u2014 son verdaderos sacerdotes, pero es el obispo quien hace de cabeza en la Iglesia particular y los presb\u00edteros son sus colaboradores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(3) Los Padres de la Iglesia se\u00f1alan una serie de rasgos para describir al sacerdote. Constantemente remarcan su condici\u00f3n de \u00abhombre de Dios\u00bb. Entre las caracter\u00edsticas m\u00e1s relevantes est\u00e1n: la excelsa dignidad del sacerdote; la necesidad que \u00e9ste tiene de corresponder al don recibido; la debilidad del sacerdote en cuanto que tambi\u00e9n es un hombre pecador y por eso debe vigilar constantemente; el celo pastoral como una grave exigencia del ministerio sacerdotal; y, la necesidad de una s\u00f3lida vida interior.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Carlos Rosell De Almeida, Pbro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Rector de la Facultad de Teolog\u00eda Pontificia y Civil de Lima\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo intenta exponer sint\u00e9ticamente el pensamiento patr\u00edstico sobre el sacerdocio. Con ese fin, hemos optado por presentar, en primer lugar, las ense\u00f1anzas de los Padres sobre el sacerdocio de Cristo, fuente de todo sacerdocio en la Iglesia. En segundo lugar, nos abocamos a se\u00f1alar la visi\u00f3n patr\u00edstica sobre la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica y el ministerio &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sacerdocio-en-los-padres-de-la-iglesia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSACERDOCIO EN LOS PADRES DE LA IGLESIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26760","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26760"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26760\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}