{"id":26799,"date":"2016-02-05T18:05:03","date_gmt":"2016-02-05T23:05:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/salmo-135-catequesis-de-benedicto-xvi\/"},"modified":"2016-02-05T18:05:03","modified_gmt":"2016-02-05T23:05:03","slug":"salmo-135-catequesis-de-benedicto-xvi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/salmo-135-catequesis-de-benedicto-xvi\/","title":{"rendered":"SALMO 135: CATEQUESIS DE BENEDICTO XVI"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">1. Acaba de entonarse \u00abEl gran Halel\u00bb, es decir, la alabanza solemne y grandiosa que entonaba el juda\u00edsmo durante la liturgia pascual. Hablamos del Salmo 135, del que acabamos de escuchar la primera parte, seg\u00fan la divisi\u00f3n propuesta por la Liturgia de las V\u00edsperas (Cf. vers\u00edculos 1-9). Reflexionemos ante todo en el estribillo: \u00abporque es eterna su misericordia\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la frase resuena la palabra \u00abmisericordia\u00bb que, en realidad, es una traducci\u00f3n leg\u00edtima pero limitada del t\u00e9rmino originario hebreo \u00abhesed\u00bb. Forma parte del lenguaje caracter\u00edstico utilizado por la Biblia para expresar la alianza que existe entre el Se\u00f1or y su pueblo. La palabra trata de definir las actitudes que se establecen dentro de esta relaci\u00f3n: la fidelidad, la lealtad, el amor y evidentemente la misericordia de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nos encontramos ante la representaci\u00f3n sint\u00e9tica del lazo profundo y personal instaurado por el Creador con su criatura. Dentro de esta relaci\u00f3n, Dios no aparece en la Biblia como un Se\u00f1or impasible e implacable, ni es un ser oscuro e indescifrable, como el hado, con cuya fuerza misteriosa es in\u00fatil luchar. \u00c9l se manifiesta, sin embargo, como una persona que ama a sus criaturas, que vela por ellas, les acompa\u00f1a en el camino de la historia y sufre por la infidelidad de su pueblo al \u00abhesed\u00bb, a su amor misericordioso y paterno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">2. El primer signo visible de esta caridad divina &#8211;dice el salmista&#8211; hay que buscarlo en la creaci\u00f3n. Despu\u00e9s entrar\u00e1 en escena la historia. La mirada, llena de admiraci\u00f3n y maravilla, se detiene ante todo ante la creaci\u00f3n: los cielos, la tierra, las aguas, el sol, la luna y las estrellas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Incluso antes de descubrir a Dios que se revela en la historia de un pueblo, se da una revelaci\u00f3n c\u00f3smica, abierta a todos, ofrecida a toda la humanidad por el \u00fanico Creador, \u00abDios de los dioses\u00bb y \u00abSe\u00f1or de los se\u00f1ores\u00bb (Cf. vers\u00edculos 2-3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como hab\u00eda cantado el Salmo 18, \u00abel cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos: el d\u00eda al d\u00eda le pasa el mensaje, la noche a la noche se lo susurra\u00bb (vers\u00edculos 2-3). Existe, por tanto, un mensaje divino, grabado secretamente en la creaci\u00f3n, signo del \u00abhesed\u00bb, de la fidelidad amorosa de Dios que da a sus criaturas el ser y la vida, el agua y la comida, la luz y el tiempo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es necesario tener ojos limpios para contemplar esta manifestaci\u00f3n divina, recordando la advertencia del Libro de la Sabidur\u00eda al recordar que \u00abde la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analog\u00eda, a contemplar a su Autor\u00bb (Sabidur\u00eda 13, 5; Cf. Romanos 1, 20). La alabanza orante surge entonces de la contemplaci\u00f3n de las \u00abmaravillas\u00bb de Dios (Cf. Salmo 135,4), presentes en la creaci\u00f3n, y se transforma en un himno gozoso de alabanza y de acci\u00f3n de gracias al Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">3. De las obras creadas se llega as\u00ed a la grandeza de Dios, a su amorosa misericordia. Es lo que nos ense\u00f1an los padres de la Iglesia, en cuya voz resuena la constante Tradici\u00f3n cristiana. De este modo, san Basilio Magno, en una de las p\u00e1ginas iniciales de su primera homil\u00eda sobre el \u00abHexamer\u00f3n\u00bb, en el que comenta la narraci\u00f3n de la creaci\u00f3n seg\u00fan el primer cap\u00edtulo del G\u00e9nesis, se detiene a considerar la sabia acci\u00f3n de Dios, y acaba reconociendo en la bondad divina el centro propulsor de la creaci\u00f3n. Estas son algunas de las expresiones tomadas de la larga reflexi\u00f3n del santo obispo de Ces\u00e1rea de Capacodia:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00ab\u00bbEn el principio cre\u00f3 Dios los cielos y la tierra\u00bb. Mi palabra cae rendida ante la maravilla de este pensamiento\u00bb (1,2,1: \u00abSobre el G\u00e9nesis\u00bb &#8211;\u00abSulla Genesi\u00bb [\u00abOmelie sull\u2019Esamerone\u00bb], Mil\u00e1n 1990, pp. 9.11). De hecho, si bien algunos, \u00abenga\u00f1ados por el ate\u00edsmo que llevaban dentro de s\u00ed, imaginaron el universo sin un gu\u00eda ni orden, a la merced de la casualidad\u00bb, el escritor sagrado, sin embargo, \u00abnos ha iluminado inmediatamente con el nombre de Dios al inicio de la narraci\u00f3n, diciendo: \u00abEn el principio cre\u00f3 Dios\u00bb. Y \u00a1qu\u00e9 belleza tiene este orden!&#160;\u00bb (1,2,4: ib\u00eddem, p. 11). \u00abPor tanto, si el mundo tiene un principio y ha sido creado, t\u00fa tienes que buscar a quien le dio este inicio y a quien es su Creador\u2026 Mois\u00e9s te previno con su ense\u00f1anza imprimiendo en nuestras almas como si fuera un sello o una filacteria el sant\u00edsimo nombre de Dios, al decir: \u00abEn el principio cre\u00f3 Dios\u00bb. La naturaleza bienaventurada, la bondad carente de envidia, el objeto del amor por parte de todos los seres razonables, la belleza m\u00e1s deseable, el principio de los seres, el manantial de la vida, la luz intelectiva, la sabidur\u00eda inaccesible, en definitiva, \u00c9l \u00aben el principio cre\u00f3 los cielos y la tierra\u00bb\u00bb (1,2,6-7: ib\u00eddem, p. 13).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[Al concluir, hablando sin papeles, el Papa a\u00f1adi\u00f3:]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Creo que las palabras de este padre del siglo IV son de una actualidad sorprendente cuando dice algunos \u00abenga\u00f1ados por el ate\u00edsmo que llevaban dentro de s\u00ed, imaginaron el universo sin un gu\u00eda ni orden, a la merced de la casualidad\u00bb. \u00bfCu\u00e1ntos son estos \u00abalgunos\u00bb hoy? Enga\u00f1ados por el ate\u00edsmo, consideran y tratan de demostrar que es cient\u00edfico pensar que todo carece de un gu\u00eda y de orden, como si estuviera a la merced de la casualidad. El Se\u00f1or, con la sagrada Escritura, despierta la raz\u00f3n adormecida y nos dice: al inicio est\u00e1 la Palabra creadora. Al inicio la Palabra creadora &#8211;esta Palabra que ha creado todo, que ha creado este proyecto inteligente, el cosmos&#8211; es tambi\u00e9n Amor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dej\u00e9monos, por tanto, despertar por esta Palabra de Dios; pidamos que despeje nuestra mente para que podamos percibir el mensaje de la creaci\u00f3n, inscrito tambi\u00e9n en nuestro coraz\u00f3n: el principio de todo es la Sabidur\u00eda creadora y esta Sabidur\u00eda es amor y bondad: \u00abes eterna su misericordia\u00bb.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Acaba de entonarse \u00abEl gran Halel\u00bb, es decir, la alabanza solemne y grandiosa que entonaba el juda\u00edsmo durante la liturgia pascual. Hablamos del Salmo 135, del que acabamos de escuchar la primera parte, seg\u00fan la divisi\u00f3n propuesta por la Liturgia de las V\u00edsperas (Cf. vers\u00edculos 1-9). 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