{"id":26801,"date":"2016-02-05T18:05:08","date_gmt":"2016-02-05T23:05:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/salmos-invitatorios\/"},"modified":"2016-02-05T18:05:08","modified_gmt":"2016-02-05T23:05:08","slug":"salmos-invitatorios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/salmos-invitatorios\/","title":{"rendered":"SALMOS INVITATORIOS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">\nI. El Invitatorio\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A. Naturaleza, estructura, origen<br \/>\nB. Convenencia o no del invitatorio en Laudes<br \/>\nC. Las ant\u00edfonas de los salmos invitatorios\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">II. Los Cuatro Salmos Invitatorios\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A. Salmo 23<br \/>\nB. Salmo 66<br \/>\nC. Salmo 94<br \/>\nD. Salmo 99\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">III. Conclusiones\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">EL INVITATORIO<br \/>\nNaturaleza, estructura, origen\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El invitatorio consiste en una invocaci\u00f3n dialogada seguida de un salmo (23, 66, 94 o 99) con una ant\u00edfona que va cambiando seg\u00fan las fiestas y los tiempos. Se dice como introducci\u00f3n a todo el conjunto de la oraci\u00f3n cotidiana; por ello se antepone o bien al oficio de lectura o bien a las Laudes, seg\u00fan se comience el d\u00eda por una u otra acci\u00f3n lit\u00fargica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La invocaci\u00f3n es del salmo 50: \u00abSe\u00f1or, \u00e1breme los labios, y mi boca proclamar\u00e1 tu alabanza\u00bb (sal 50,17). Con ella se empieza la oraci\u00f3n y se pide que todo el d\u00eda est\u00e9n abiertos los labios para seguir alabando a Dios. El gesto que acompa\u00f1a estas primeras palabras -con el dedo pulgar se traza una cruz sobre los labios- quiere recordar que el don de la voz y del lenguaje va a ser puesto, ante todo, a disposici\u00f3n de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El uso del invitatorio dentro de la oraci\u00f3n de las horas tiene casi diecis\u00e9is siglos de historia: Ya desde San Benito, en el siglo VI, en los oficios nocturnos o de vigilias, se iniciaba con el verso \u00abSe\u00f1or, \u00e1breme los labios&#8230;\u00bb repetido 3 veces; ven\u00edan a continuaci\u00f3n el salmo 3 y el 94. El oficio matutino (Laudes) se introduc\u00eda con el salmo 66 sin ant\u00edfona, durante el cual deb\u00edan ir llegando todos los monjes que estuvieran lejos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Conveniencia o no del invitatorio en Laudes\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El invitatorio, por su naturaleza, no necesariamente se antepone al oficio de lectura o a Laudes sino al rezo que en realidad sea el primero del d\u00eda. Su \u00abrelativizaci\u00f3n\u00bb, en el caso de Laudes, se debe a que esta hora empieza con el himno, y \u00e9ste viene a ser tambi\u00e9n un elemento introductorio de la oraci\u00f3n. Por tanto, para evitar el posible duplicado, se deja libertad para hacer o no el salmo invitatorio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s hay otro motivo: empezar el rezo con un salmo, que es Palabra b\u00edblica, les parece a algunos que es menos conveniente si luego va a seguir inmediatamente un himno, que no es Palabra revelada, sino creaci\u00f3n eclesial y popular. Parece pedag\u00f3gico el que se conserve en lo posible la progresi\u00f3n, desde la palabra humana, introductoria, hacia la Palabra revelada, centro de la celebraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las ant\u00edfonas de los salmos invitatorios\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El modo responsorial en la realizaci\u00f3n de estos salmos es una particularidad pedag\u00f3gica que se basa en una ant\u00edfona o estribillo que va variando seg\u00fan los d\u00edas. Estas ant\u00edfonas ayudan a dar a la oraci\u00f3n, ya desde su inicio, un color especial seg\u00fan los tiempos lit\u00fargicos del a\u00f1o o seg\u00fan la fiesta que se celebra. Siempre se alaba a Cristo, unas veces como \u00abrey de los m\u00e1rtires\u00bb, o \u00abde las v\u00edrgenes\u00bb o como \u00abnacido de Mar\u00eda\u00bb&#8230; Es el sentido cristoc\u00e9ntrico que va a tener toda la alabanza de las horas, y que ya se resume expresivamente en este Invitatorio. Las ant\u00edfonas en s\u00ed son como el alma de la Liturgia de las Horas; cantarlas puede ayudar todav\u00eda m\u00e1s a remarcar algunos de los elementos propios del salmo o de la celebraci\u00f3n del d\u00eda. Las ant\u00edfonas introducen en la atm\u00f3sfera del salmo y con sus notas hacen ya gustar el salmo que va a servir para la oraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nLOS CUATRO SALMOS INVITATORIOS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Salmo 23\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este salmo, \u00abentrada solemne de Dios en su templo\u00bb, da idea de su tono de liturgia dialogada\u00bb a las puertas del templo de Jerusal\u00e9n, ahora entendida en cristiano, como invita la frase de san Ireneo: \u00abLas puertas del cielo se abren ante Cristo que sube al cielo\u00bb. El hilo conductor de dicho salmo tiene 3 presupuestos fundamentales:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">a) La verdad de la creaci\u00f3n: Dios cre\u00f3 el mundo y es su Se\u00f1or, \u00e9l funda la tierra sobre los mares.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">b) Dios somete a juicio a sus criaturas: debemos comparecer ante su presencia y ser interrogados sobre nuestras obras. Estamos ante el templo de Jerusal\u00e9n; la procesi\u00f3n de los fieles dirige a los custodios de la puerta santa una pregunta de ingreso: \u00ab\u00bfQui\u00e9n puede entrar en el recinto sacro?. Los sacerdotes o \u00abliturgistas de ingreso\u00bb responden enumerando las condiciones para poder acceder a la comuni\u00f3n con el Se\u00f1or en el culto: orientaci\u00f3n del ser del hombre (sus manos-obrar y su coraz\u00f3n- intenci\u00f3n) hacia Dios y su ley; no mentir, rechazar a los \u00eddolos pues estos son falsos dioses, es decir, \u00abmentira\u00bb; y, la palabra no puede ser instrumento de enga\u00f1o sino s\u00edmbolo de las relaciones sociales inspiradas por la justicia y la rectitud.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">c) El misterio de la venida de Dios: viene en el cosmos y en la historia, y desea tener libre acceso, para entablar con los hombres una relaci\u00f3n de profunda comuni\u00f3n. As\u00ed se presenta la revelaci\u00f3n progresiva de Dios marcada por 3 t\u00edtulos solemnes: \u00abRey de la gloria; Se\u00f1or valeroso, h\u00e9roe de la guerra; y Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Salmo 66\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En su origen era un canto de acci\u00f3n de gracias por la cosecha recogida (\u00abla tierra ha dado su fruto\u00bb). Esta nueva cosecha invitaba a Israel a elevarse de los bienes naturales a cantar las bendiciones divinas. Quiere tambi\u00e9n convocar a una alabanza universal (\u00abque todos los pueblos alaben al Se\u00f1or\u00bb). \u00abYa para el salmista, y mucho m\u00e1s para nosotros, que en el Nuevo Testamento conocemos el plan universal de salvaci\u00f3n que Dios tiene previsto, el salmo debe significar un abrirse a los horizontes del mundo. Tanto nuestra acci\u00f3n de gracias como nuestras peticiones de bendici\u00f3n deben tener siempre sentido universal\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Salmo 94\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Narra y expresa un acto lit\u00fargico: la primera parte es un himno cl\u00e1sico, una invitaci\u00f3n a la alabanza, con referencia al rito lit\u00fargico; la segunda parte es un or\u00e1culo, en boca de Dios, invitando a la observancia de la Ley y de la Palabra que ser\u00e1 escuchada. Los motivos para la alabanza son:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">a) El t\u00edtulo de Dios y su puesto \u00fanico (v.3);\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">b) La creaci\u00f3n, vista en dos paralelismos, a lo alto y a lo ancho (v.4); y c) La elecci\u00f3n hist\u00f3rica del pueblo y la Alianza. Hebreos 4, 1-11 indica que todo el tiempo del Antiguo Testamento es una repetida llamada y expectaci\u00f3n del \u00abhoy\u00bb en que podr\u00e1 entrar el pueblo en el descanso de Dios. Con Cristo llega este \u00abhoy\u00bb, con su resurrecci\u00f3n se inaugura en el mundo el reposo de Dios, que descans\u00f3 cuando termin\u00f3 su trabajo creador. Este \u00abhoy\u00bb de Cristo se ofrece a todos: hay que escucharlo y entrar aprisa en su descanso. Pero la vida cristiana es de nuevo un \u00abcomienzo\u00bb, que hemos de mantener hasta el fin, para entrar en el reposo definitivo de Cristo y de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Salmo 99\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es un himno procesional compuesto para dar gracias a Dios, de ah\u00ed que est\u00e9 lleno de exultante regocijo. Desde el templo surgen los imperativos para que toda la tierra se una a la acci\u00f3n de gracias; Israel es un invitado especial: \u00e9l, m\u00e1s que ning\u00fan otro pueblo, sabe qui\u00e9n y c\u00f3mo es su Dios; sabe sus portentos del pasado y su bondad y fidelidad presentes. Hay 3 elementos principales:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">a) Exhortaci\u00f3n apremiante a la oraci\u00f3n descrita en dimensi\u00f3n lit\u00fargica. Es una alabanza que desde la tierra sube a Dios, pero que, al mismo tiempo, sostiene el \u00e1nimo del creyente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">b) El mundo y la historia no est\u00e1n a merced del destino, del caos o de una necesidad ciega; est\u00e1n gobernados por un Dios misterioso y a la vez deseoso de que la humanidad viva establemente seg\u00fan relaciones justas y aut\u00e9nticas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">c) Profesi\u00f3n de fe, expresada a trav\u00e9s de una serie de atributos que definen la realidad \u00edntima de Dios. Despu\u00e9s el salmo sigue con la meditaci\u00f3n de 3 cualidades divinas exaltadas con frecuencia en el salterio: La bondad, el amor misericordioso y la fidelidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">CONCLUSIONES\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El invitatorio no se restringe \u00fanicamente a la celebraci\u00f3n de la Liturgia de las Horas, ya sea de Laudes o del Oficio de Lecturas, ya que por su propia naturaleza est\u00e1 pensado para preceder e introducir la primera oraci\u00f3n del d\u00eda aunque no sea en el \u00e1mbito de la oraci\u00f3n lit\u00fargica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La forma responsorial del salmo y las ant\u00edfonas usadas para el mismo son un recurso pedag\u00f3gico que, con un matiz eminentemente cristol\u00f3gico, conducen al orante a la santificaci\u00f3n del d\u00eda, lo disponen para la oraci\u00f3n y lo invitan a alabar a Cristo resucitado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La actitud fundamental que los salmos invitatorios expresan y quieren alimentar es ante todo la de alabanza a Dios. Una alabanza que est\u00e1 pensada precisamente para el comienzo de una celebraci\u00f3n lit\u00fargica. Los motivos de la alabanza a la que invitan son: la grandeza de Dios creador, su cercan\u00eda y amabilidad. Desde la perspectiva del Nuevo Testamento y del acontecimiento de Cristo el comienzo de un d\u00eda recuerda siempre la \u00abnueva creaci\u00f3n\u00bb, la Resurrecci\u00f3n de Cristo que da sentido a la oraci\u00f3n y a la existencia humana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay adem\u00e1s, en estos salmos, una actitud de petici\u00f3n: el orante le pide a Dios que lo siga bendiciendo porque intuye que durante el d\u00eda lo va a necesitar (\u00abel Se\u00f1or tenga piedad y nos bendiga\u00bb- salmo 66).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay tambi\u00e9n una palabra de exigencia: a mitad del salmo 94 de la alabanza se pasa a una exhortaci\u00f3n seria: \u00abojal\u00e1 escuch\u00e9is hoy su voz, no endurezc\u00e1is el coraz\u00f3n como en Merib\u00e1\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">ALDAZABAL Jos\u00e9, \u00abEl invitatorio\u00bb La oraci\u00f3n de las horas\u00bb 3(marzo 1989) 94-100. ALONSO SCH\u00d6KEL Luis, Los libros sagrados: Salmos, E.d. Cristiandad, Madrid 1966. APARICIO, Angel et al., Moniciones para el rezo cristiano del salmo. AROZTEGUI FX, \u00abLa oraci\u00f3n en la regla de san Benito\u00bb en Liturgia de las horas, veinte siglos de historia, Dos. CPL 36, Barcelona 1998, 56-68. FARN\u00c9S SCHERER Pere, Moniciones y oraciones s\u00e1lmicas para Laudes y V\u00edsperas de las cuatro semanas del salterio, E.d. Regina, Barcelona 2000. JUAN PABLO II, \u00abCatequesis de los mi\u00e9rcoles de 2001 en L&#8217;osservatore romano. OFICIO DIVINO, Ordenaci\u00f3n General de la Liturgia de las Horas, Buena Prensa, A.C, Barcelona 1979, N\u00b034-36.60.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">J.A. CASAS RAM\u00cdREZ\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. El Invitatorio A. Naturaleza, estructura, origen B. Convenencia o no del invitatorio en Laudes C. Las ant\u00edfonas de los salmos invitatorios II. Los Cuatro Salmos Invitatorios A. Salmo 23 B. 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