{"id":26804,"date":"2016-02-05T18:05:16","date_gmt":"2016-02-05T23:05:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/salve-regina\/"},"modified":"2016-02-05T18:05:16","modified_gmt":"2016-02-05T23:05:16","slug":"salve-regina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/salve-regina\/","title":{"rendered":"SALVE REGINA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">Las palabras iniciales (usadas como t\u00edtulo) de la m\u00e1s c\u00e9lebre de las cuatro ant\u00edfonas del Breviario de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda.  Se reza desde las primeras v\u00edsperas de la Fiesta de la Sant\u00edsima Trinidad hasta la nona del s\u00e1bado antes de Adviento.  Migne, en su \u201cDict. de liturgie\u201d, se\u00f1ala una excepci\u00f3n, a saber, que en el rito de Ch\u00e2lons-sur-Marne se asigna desde la Fiesta de la Purificaci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda hasta el Jueves Santo.  Otra variante, peculiar de la catedral de Espira (donde se canta solemnemente cada d\u00eda \u201cen honor de San Bernardo\u201d), puede haberse basado en una de las dos leyendas que relacionan la ant\u00edfona con el santo de Claraval. Una leyenda relata que, mientras el santo actuaba como legado apost\u00f3lico en Alemania, entr\u00f3 (la v\u00edspera de Navidad de 1146) en la catedral con el canto procesional de la ant\u00edfona, y, cuando se cantaron las palabras \u201cO clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria\u201d, se arrodill\u00f3 tres veces. Seg\u00fan la narraci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan, sin embargo, el santo a\u00f1adi\u00f3 la triple invocaci\u00f3n por primera vez, movido a ello por una repentina inspiraci\u00f3n. \u201cSe pusieron placas conmemorativas en el pavimento de la iglesia, para se\u00f1alar las pisadas del hombre de Dios a la posteridad, y los lugares d\u00f3nde tan emotivamente implor\u00f3 la clemencia, la misericordia y la dulzura de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda \u201c (Ratisbonne, \u201cVida y \u00e9poca de San Bernardo\u201d, ed. americana, 1855, p. 381, donde se dan detalles m\u00e1s completos). Se puede decir de pasada que la leyenda se presenta como muy dudosa por varias razones:\n<\/p>\n<ul>\n<li> La narraci\u00f3n se origin\u00f3 aparentemente en el siglo XVI, y relata un hecho ocurrido en el siglo XII; <\/li>\n<li> El silencio de los contempor\u00e1neos y de los compa\u00f1eros del santo es de cierta significaci\u00f3n; <\/li>\n<li> El argumento musical sugiere un \u00fanico autor tanto de la ant\u00edfona como de sus palabras finales. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify\">Generalmente se le atribuye la autor\u00eda a Hermann Contractus. Durandus, en su \u201cRationale\u201d, la atribuy\u00f3 a Petrus de Monsoro (muri\u00f3 hacia el a\u00f1o 1000), obispo de Compostela.  Tambi\u00e9n se ha atribuido a Adh\u00e9mar, obispo de Podio (Puy-en-Velay), por lo que se le ha titulado \u201cAntiphona de Podio\u201d (Ant\u00edfona de Le Puy). Adh\u00e9mar fue el primero en pedir permiso para ir a las Cruzadas, y el primero en recibir la cruz del Papa Urbano II. \u201cAntes de su partida, hacia fines de octubre de 1096, compuso la canci\u00f3n de guerra de la Cruzada, en la que ped\u00eda la intercesi\u00f3n de la Reina del Cielo, la Salve Regina\u201d (Migne, \u201cDict. des Croisades\u201d, sub voce Adh\u00e9mar). Se dice que les pidi\u00f3 a los monjes de Cluny que lo admitieran en su oficio, pero no hay rastro de su uso en Cluny hasta el tiempo de Pedro el Venerable, quien decret\u00f3 (hacia 1135) que la ant\u00edfona fuera cantada procesionalmente en ciertas fiestas. Tal vez estimulado por el ejemplo de Cluny, o por la devoci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda que profesaba San Bernardo (el santo fue diligente en extender el amor por la ant\u00edfona, y muchos lugares de peregrinaciones lo reclaman como fundador de la devoci\u00f3n a ella en su localidad), se introdujo en la Abad\u00eda de Citeaux a mediados del siglo XII, y hasta el siglo XVII se us\u00f3 como ant\u00edfona solemne para el Magnificat en las fiestas de la Purificaci\u00f3n, la Anunciaci\u00f3n, y la Natividad de la Sant\u00edsima Virgen, y para el Benedictus en los Laudes de la Asunci\u00f3n. En 1218 el cap\u00edtulo general prescribi\u00f3 su canto procesional diario ante el altar mayor despu\u00e9s del Cap\u00edtulo; en 1220 se mand\u00f3 su recitaci\u00f3n diaria a cada uno de los monjes; en 1228 se orden\u00f3 su canto \u201cmediocri voce\u201d, junto con siete Salmos, etc. en cada viernes \u201cpro Domino Papa\u201d (el Papa Gregorio IX se hab\u00eda refugiado en Perugia huyendo del emperador Federico II), \u201cpro pace Romanae Ecclesiae\u201d etc., etc.&#8212;la larga lista de \u201cintenciones\u201d indica cu\u00e1n saludable se consideraba esta invocaci\u00f3n a Nuestra Se\u00f1ora.  Hacia 1221 los dominicos comenzaron el uso de la ant\u00edfona en completas, y su uso se propag\u00f3 r\u00e1pidamente. Antes de mediados de ese siglo, se incorpor\u00f3 con las dem\u00e1s ant\u00edfonas de la Sant\u00edsima Virgen al Breviario franciscano \u201cmodernizado\u201d, de d\u00f3nde entr\u00f3 en el Breviario Romano. Algunos estudiosos dicen que la ant\u00edfona ha estado en uso en esa orden (y probablemente desde su fundaci\u00f3n) antes de que Gregorio IX prescribiera su uso universal. Los cartujos la cantan diariamente en v\u00edsperas (excepto desde el primer domingo de Adviento hasta la Octava de Epifan\u00eda, y desde el Domingo de Pasi\u00f3n hasta el domingo inferior (primer domingo despu\u00e9s de Pascua, ahora llamado Fiesta de la Misericordia) as\u00ed como despu\u00e9s de cada hora del oficio menor de la Sant\u00edsima Virgen.  Los cistercienses la cantaban despu\u00e9s de completas desde 1251 hasta finales del siglo XIV y la han cantado desde 1483 hasta ahora&#8212;una devoci\u00f3n diaria, excepto el Jueves Santo y el Viernes Santo; las carmelitas lo rezan despu\u00e9s de cada hora del Oficio.  El Papa Le\u00f3n XIII prescribi\u00f3 su recitaci\u00f3n (el 6 de enero de 1884) despu\u00e9s de cada Misa rezada, junto con otras oraciones&#8212;una ley a\u00fan en vigor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mientras que la ant\u00edfona est\u00e1 en prosa sonora, la melod\u00eda del canto la divide en porciones que, aunque de longitud sil\u00e1bica desigual, se pretend\u00eda que acabaran con el d\u00e9bil efecto r\u00edtmico perceptible cuando se ponen en forma dividida:\n<\/p>\n<p>Salve Regina (Mater) misericordiae,<br \/>\nVita, dulcedo, et spes nostra, salve.<br \/>\nAd te clamamus, exsules filii Hevae;<br \/>\nAd te suspiramus gementes et flentes in hac lacrymarum valle.<br \/>\nEia ergo advocata nostra, illos tuos misericordes oculos ad nos converte.<br \/>\nEt Jesum, benedictum fructum ventris tui, nobis post hoc exsilium ostende.<br \/>\nO Clemens, O pia,<br \/>\nO dulcis (Virgo) Maria. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De manera similar Notker Balbulus terminaba con el sonido (latino) de \u201cE\u201d todos los versos de su secuencia, \u201cLaus tibi, Christe\u201d (Santos Inocentes). La palabra \u201cMater\u201d en el primer verso no se encuentra en ninguna fuente, sino que es una inserci\u00f3n tard\u00eda del siglo XVI.  De manera similar, la palabra \u201cVirgo\u201d en el \u00faltimo verso parece datar s\u00f3lo del siglo XIII. Franz Mone (Lateinische Hymnen des Mittelalters, II, 203-14) da nueve himnos medievales basados en la ant\u00edfona.  Daniel (Thesaurus hymnologigus, II, 323) da un d\u00e9cimo.  La \u201cAnalecta hymnica\u201d da diversas transferencias y tropos (vg. XXXII, 176, 191-92; XLVI, 139-43). Los compositores adoptan formas curiosas para la introducci\u00f3n del texto, por ejemplo (siglo XIV):\n<\/p>\n<p>Salve splendor praecipue<br \/>\nsupernae claritatis,<br \/>\nRegina vincens strenue<br \/>\nscelus imietatis,<br \/>\nMisericordiae tuae<br \/>\nmunus impende gratis, etc. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El poema tiene catorce de tales estrofas. Otro poema, del siglo XV, tiene cuarenta y tres estrofas de cuatro l\u00edneas.  Otro del siglo XV es m\u00e1s condensado:\n<\/p>\n<p>Salve nobilis regina<br \/>\nfons misericordiae, etc. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una caracter\u00edstica de estos es su aparente preferencia por la f\u00f3rmula m\u00e1s breve, \u201cO clemens, O pia, O dulcis Maria\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La ant\u00edfona figur\u00f3 en gran medida en las devociones vespertinas de las cofrad\u00edas y gremios que se constituyeron en gran n\u00famero hacia el comienzo del siglo XIII. \u201cEn Francia este oficio fue conocido generalmente como Salut, en los Pa\u00edses Bajos como Lof, en Inglaterra y Alemania simplemente como la Salve. Ahora parece seguro que nuestro actual Oficio de bendici\u00f3n ha resultado de la adopci\u00f3n general de este canto vespertino de c\u00e1nticos ante la estatua de Nuestra Se\u00f1ora, realzada, como a menudo vino a serlo en los siglos XVI y XVII, por la exposici\u00f3n del Sant\u00edsimo Sacramento, que al principio se emple\u00f3 s\u00f3lo como a\u00f1adidura para prestarle una solemnidad adicional\u201d (Padre Thurston; Ver Bendici\u00f3n del Sant\u00edsimo Sacramento, para alguna ampliaci\u00f3n).  Lutero se quejaba de que la ant\u00edfona se cantaba en todas las partes del mundo, que grandes campanas de las iglesias sonaban en su honor, etc.  Pon\u00eda objeciones especialmente a las palabras \u201cReina de misericordia, vida, dulzura, esperanza nuestra\u201d; pero el lenguaje de la devoci\u00f3n no es el del dogma, y algunos protestantes, no queriendo que desapareciera de las iglesias luteranas, la reconstruyeron \u201cevang\u00e9licamente\u201d (por ejemplo, una versi\u00f3n en uso en Erfurt en 1525: \u201cSalve Rex aeternae misericordiae\u201d).  Los jansenistas encontraron similar dificultad, y buscaron cambiar la expresi\u00f3n en \u201cdulzura y esperanza de nuestra vida\u201d (Beissel, I, 126). Mientras que la ant\u00edfona figuraba as\u00ed ampliamente en la devoci\u00f3n cat\u00f3lica lit\u00fargica y popular en general, fue especialmente querida por los marineros. Los estudiosos dan ejemplos del canto de la Salve Regina por los marineros de Col\u00f3n y los indios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El exquisito canto llano ha sido atribuido a Hermann Contractus.  El Antifonario Vaticano (pp. 127-8) da la forma revisada oficial o \u201ct\u00edpica\u201d de la melod\u00eda (primer tono).  La ahora no oficial edici\u00f3n \u201cde Ratisbona\u201d dio la melod\u00eda en una forma simple y adornada, junto con una versi\u00f3n que la describe como estando en el tono und\u00e9cimo, y que es tambi\u00e9n muy hermosa. Un eco insistente de esta \u00faltima versi\u00f3n se encuentra en el canto llano de Santeul, \u201cStupete gentes\u201d. Hay muchos arreglos para polifon\u00eda y de compositores modernos.  El de Pergolesi (para una voz, con dos violines, viola, y \u00f3rgano) fue escrito poco antes de su muerte; se la coloca entre sus \u201cm\u00e1s felices inspiraciones\u201d, est\u00e1 conceptuada como su \u201cm\u00e1ximo triunfo en la direcci\u00f3n de la m\u00fasica eclesi\u00e1stica\u201d e \u201cinsuperada en pureza de estilo, y de expresi\u00f3n pat\u00e9tica y conmovedora\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Fuente<\/b>:  Henry, Hugh. \u00abSalve Regina.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 13. New York: Robert Appleton Company, 1912.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/13409a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nTraducido por Francisco V\u00e1zquez.  L H M\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Selecci\u00f3n de im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las palabras iniciales (usadas como t\u00edtulo) de la m\u00e1s c\u00e9lebre de las cuatro ant\u00edfonas del Breviario de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda. Se reza desde las primeras v\u00edsperas de la Fiesta de la Sant\u00edsima Trinidad hasta la nona del s\u00e1bado antes de Adviento. Migne, en su \u201cDict. de liturgie\u201d, se\u00f1ala una excepci\u00f3n, a saber, que en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/salve-regina\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSALVE REGINA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26804","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26804","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26804"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26804\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26804"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26804"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26804"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}