{"id":26822,"date":"2016-02-05T18:06:06","date_gmt":"2016-02-05T23:06:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/caballeros-del-santo-sepulcro\/"},"modified":"2016-02-05T18:06:06","modified_gmt":"2016-02-05T23:06:06","slug":"caballeros-del-santo-sepulcro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/caballeros-del-santo-sepulcro\/","title":{"rendered":"CABALLEROS DEL SANTO SEPULCRO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">Si desechamos la tradici\u00f3n legendaria que ubica el origen de la denominada Orden del Santo Sepulcro en una \u00e9poca anterior a los d\u00edas de Godofredo de Bouill\u00f3n o de Carlomagno, o incluso antes, en tiempos de Santiago Ap\u00f3stol, el primer Obispo de Jerusal\u00e9n, nos es imposible establecer ni el nombre del fundador ni la fecha de su fundaci\u00f3n. En realidad la Orden era una confraternidad secular que fue creciendo gradualmente alrededor del m\u00e1s reverenciable de los Santos Lugares. Fue para liberar el Santo Sepulcro que se organizaron las cruzadas; fue para defenderlo que se instituyeron las \u00f3rdenes militares. Durante la Edad Media, esta memorable reliquia de la vida terrenal de Cristo fue considerada como el centro m\u00edstico del nuevo estado Latino. Godofredo de Bouill\u00f3n no acept\u00f3 otro t\u00edtulo que el de Defensor del Santo Sepulcro y varios pr\u00edncipes latinos, Bohemundo de Antioqu\u00eda y Tancredo, se reconocieron como sus vasallos. Era por tanto algo natural que el Santo Sepulcro tuviera tambi\u00e9n sus propios caballeros. En un sentido amplio, cualquier cruzado que tomara la espada en defensa del Sepulcro pod\u00eda asumir dicho t\u00edtulo desde el mismo instante en que fuese armado caballero. Aquellos que no hab\u00edan sido armados, ten\u00edan la ambici\u00f3n de ser investidos caballeros preferiblemente en este santuario y, por tanto, de poder identificarse como Caballeros del Santo Sepulcro par excellence (por excelencia, Nota del traductor). La ca\u00edda del Reino de Jerusal\u00e9n no impidi\u00f3 la peregrinaci\u00f3n al Sepulcro de Cristo o la costumbre de armarse caballero en ese lugar. Cuando la custodia de la Tierra Santa fue confiada a los franciscanos, estos continuaron esta piadosa costumbre y le dieron a la Orden su primer Gran Maestre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La constancia de la llegada oficial de los Frailes Menores a Siria se encuentra en la Bula dirigida por el Papa Gregorio IX al clero de Palestina en 1230 en la que les instruye dar la bienvenida a los frailes y permitirles predicar a los fieles, as\u00ed como tener oratorios y cementerios propios. Gracias a la tregua de diez a\u00f1os pactada un a\u00f1o antes entre Federico II de Sicilia y el sult\u00e1n, les fue permitido a los franciscanos la entrada en Jerusal\u00e9n, pero tambi\u00e9n se contaron entre las primeras v\u00edctimas de la violenta invasi\u00f3n de los kharizmianos en 1244, iniciando as\u00ed el extenso martirologio franciscano en Tierra Santa. A pesar de esto la provincia franciscana de Siria continu\u00f3 existiendo teniendo a la ciudad de Acre como sede. Los monjes r\u00e1pidamente reasumieron la posesi\u00f3n de su convento de Monte Si\u00f3n en Jerusal\u00e9n al que ya hab\u00edan probado tener derecho a trav\u00e9s de la sangre de sus m\u00e1rtires y donde se mantuvieron obstinadamente, rodilla en tierra, a pesar sufrir numerosas penalidades y ultrajes durante cinco siglos. Los turcos, no obstante su fiero fanatismo, permitieron la veneraci\u00f3n del Sepulcro de Cristo mediante pago para mantener las ganancias derivadas del impuesto que se cobraba a los peregrinos. En 1342, en su Bula \u201cGratiam agimus\u201d, el Papa Clemente VI encomend\u00f3 de forma oficial el cuidado de Tierra Santa a los franciscanos, quienes cumplieron con esta tarea hasta que P\u00edo IX llev\u00f3 a cabo la restauraci\u00f3n del Patriarcado Latino de Jerusal\u00e9n. Consecuentemente, despu\u00e9s de 1342, para alistarse como Caballero de Santo Sepulcro era necesario acudir a los Frailes Menores. En este per\u00edodo los itinerarios de los peregrinos mencionan frecuentemente admisiones en esta confraternidad, impropiamente llamada Orden, dado que no ten\u00eda reglas mon\u00e1sticas, organizaci\u00f3n regular o bienes comunes. Cuando se hace menci\u00f3n de las posesiones del Santo Sepulcro se est\u00e1 haciendo alusi\u00f3n a los Can\u00f3nigos del Santo Sepulcro que ten\u00edan conventos en varios lugares y no a los caballeros como creen algunos autores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los peregrinos eran recibidos en esta confraternidad laica con todo el ceremonial externo de la caballer\u00eda antigua; sin embargo no siempre se observaron las reglas fundamentales de la instituci\u00f3n. Se ha dicho que muchos de los que eran armados caballeros no pertenec\u00edan a la nobleza. Al que solicitaba el ingreso en la Orden siempre se le preguntaba formalmente \u201csi era de noble cuna\u201d, pero en el caso de que se tratase de mercaderes o plebeyos, estos no estaban obligados a responder. El hecho es que en las peregrinaciones estaban representadas todas las clases y es f\u00e1cil comprender que aquellos que hab\u00edan cumplido con esta dura devoci\u00f3n, tan cargada de peligros en aquellos tiempos, desearan llevar al irse de Jerusal\u00e9n un recuerdo duradero como la insignia de la Orden, y que rehusarles esto fuera dif\u00edcil, especialmente cuando el Santuario depend\u00eda en la pr\u00e1ctica de los donativos de estos mercaderes y por tanto, estas contribuciones eran m\u00e1s merecedoras de reconocimiento que el voto plat\u00f3nico de esforzarse al m\u00e1ximo en la defensa de Tierra Santa. En el ceremonial de recepci\u00f3n, el papel del cl\u00e9rigo se limitaba a la benedictio militis (Bendici\u00f3n de los militares, Nota del Traductor). La parte final de la ceremonia, la toma de la espada, estaba reservada a un caballero de profesi\u00f3n. Es cierto que en el siglo XV, desde 1480 hasta 1495 vivi\u00f3 en Jerusal\u00e9n un alem\u00e1n, Juan de Prusia, que ocup\u00f3 el cargo de senescal del convento y en su car\u00e1cter de gentilhombre y laico, ejecut\u00f3 este acto reservado a los caballeros. Con frecuencia ocurri\u00f3 tambi\u00e9n que un caballero extranjero, presente entre la multitud de peregrinos, ayudara en la ceremonia. Sin embargo, en ausencia de estas posibles asistencias era el superior del convento qui\u00e9n actuaba en el lugar del caballero, aunque este m\u00e9todo era considerado irregular dado que el portar la espada era incompatible con el estado sacerdotal. Por esta \u00e9poca el superior del convento asumi\u00f3 el t\u00edtulo de Gran Maestre, t\u00edtulo que fue reconocido por varios diplomas pontificios y finalmente por una Bula de Benedicto XIV de 1746. Cuando P\u00edo IX restableci\u00f3 el Patriarcado Latino de Jerusal\u00e9n en 1847, transfiri\u00f3 a este el ministerio de Gran Maestre de la Orden. Al mismo tiempo el Papa redact\u00f3 y public\u00f3 en 1868 los nuevos estatutos de la Orden creando tres categor\u00edas (Gran Cruz, Comendador y Caballero); ordenando que el h\u00e1bito fuese \u201cun manto blanco con la cruz de Jerusal\u00e9n en esmalte rojo\u201d, y regulando los honorarios del canciller. P\u00edo X , por su Bula del 30 de mayo de 1907, efectu\u00f3 los \u00faltimos cambios al reservarse para s\u00ed el gran maestrazgo de la orden, aunque delegando sus poderes en el Patriarca Latino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nQUARESMIUS, Historica Terr\u0153 Sanct\u0153 elucidatio (Antwerp, 1639); HODY, Notice sur les chevaliers du St-S\u00e9pulcre (Acad\u00e9mie d&#8217;arch\u00e9ologie, Antwerp, 1855); HERMENS, Der Orden vom h. Grabe (Cologne, 1870); COURET, L&#8217;Ordre du St-S\u00e9pulcre de Jerusalem (Paris, 1905).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nCH. MOELLER<br \/>\nTrascrito por Douglas J. Potter<br \/>\nTraducido por Jos\u00e9 Andr\u00e9s P\u00e9rez Garc\u00eda\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si desechamos la tradici\u00f3n legendaria que ubica el origen de la denominada Orden del Santo Sepulcro en una \u00e9poca anterior a los d\u00edas de Godofredo de Bouill\u00f3n o de Carlomagno, o incluso antes, en tiempos de Santiago Ap\u00f3stol, el primer Obispo de Jerusal\u00e9n, nos es imposible establecer ni el nombre del fundador ni la fecha &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/caballeros-del-santo-sepulcro\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCABALLEROS DEL SANTO SEPULCRO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26822","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26822","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26822"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26822\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26822"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26822"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26822"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}