{"id":26888,"date":"2016-02-05T18:09:08","date_gmt":"2016-02-05T23:09:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/version-de-los-setenta\/"},"modified":"2016-02-05T18:09:08","modified_gmt":"2016-02-05T23:09:08","slug":"version-de-los-setenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/version-de-los-setenta\/","title":{"rendered":"VERSION DE LOS SETENTA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">La primera traducci\u00f3n del Viejo Testamento hebreo al griego popular antes de la era cristiana.  El art\u00edculo tratar\u00e1 de:\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Importancia Hist\u00f3rica de Los Setenta<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Origen de la Versi\u00f3n de los Setenta\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">2.1 Seg\u00fan la Tradici\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">2.2 Cr\u00edtica<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">2.3 Origen seg\u00fan la Opini\u00f3n Com\u00fanmente Aceptada<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">3 Historia Posterior<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">4 Valor Cr\u00edtico y Lenguaje<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Importancia Hist\u00f3rica de Los Setenta<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">La importancia de la Versi\u00f3n de los Setenta se muestra en las siguientes consideraciones:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">1. Los Setenta es la m\u00e1s antigua traducci\u00f3n del Antiguo Testamento y por consiguiente de valor incalculable para los cr\u00edticos para entender y corregir el texto hebreo (Masora), tal como nos ha llegado, siendo el texto establecido por los masoretas en el siglo VI d.C.  Muchas corrupciones textuales, adiciones, omisiones o transposiciones deben haberse introducido en el texto hebreo entre los siglos III y II a.C. y los siglos VI y VII de nuestra era; por consiguiente, los manuscritos de los que dispusieron los Setenta pueden haber sido mejores que los manuscritos masor\u00e9ticos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">2.  La Versi\u00f3n de los Setenta fue aceptada primero por los jud\u00edos de Alejandr\u00eda y despu\u00e9s por todos los pa\u00edses de habla griega, y ayud\u00f3 a extender entre los gentiles la idea de la expectaci\u00f3n del Mes\u00edas y a introducir en el griego la terminolog\u00eda teol\u00f3gica que lo convirti\u00f3 en el mejor instrumento para la propagaci\u00f3n del Evangelio de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">3. Los jud\u00edos la usaron mucho tiempo antes de la era cristiana y en tiempos de Cristo era reconocida como un texto leg\u00edtimo, empleado en Palestina a\u00fan por los rabinos.  Los Ap\u00f3stoles y los Evangelistas tambi\u00e9n la usaron y hasta tomaron prestadas citas del Antiguo Testamento, especialmente relacionadas con las profec\u00edas.  Los Padres y otros escritores eclesi\u00e1sticos de la Iglesia primitiva la aprovecharon ya directamente, como en el caso del los Padres Griegos o indirectamente como los Padres Latinos y escritores que empleaban las versiones latinas, sir\u00edacas, et\u00edopes, \u00e1rabes y g\u00f3ticas.  Todos la ten\u00edan en gran estima y algunos hasta la consideraban inspirada.  Por lo tanto, el conocimiento de la Versi\u00f3n de los Setenta ayuda a perfeccionar el entendimiento de estas literaturas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">4. Actualmente, los Setenta es el texto oficial en la Iglesia Griega y las antiguas versiones latinas usadas en la iglesia occidental se hicieron a partir de ella.  La traducci\u00f3n m\u00e1s antigua adoptada en la Iglesia Latina, la Vetus Itala, sali\u00f3 directamente de los Setenta:  los significados que se adoptaron en ella, los nombres griegos y las palabras empleadas (tales como G\u00e9nesis, \u00c9xodo, Lev\u00edtico, N\u00fameros [Arithmoi], Deuteronomio) y finalmente la pronunciaci\u00f3n dada al texto hebreo, pas\u00f3 muy frecuentemente a la Itala y desde ella, a veces, a la Vulgata, que da algunos signos de la influencia de la Vetus Itala, especialmente en los Salmos, ya que la traducci\u00f3n de la Vulgata es simplemente la Vetus Itala corregida por San Jer\u00f3nimo de acuerdo con el texto hexaplar de los Setenta.\n<\/p>\n<h3>Origen de la Versi\u00f3n de los Setenta<\/h3>\n<p>Seg\u00fan la Tradici\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Versi\u00f3n de los Setenta se menciona por primera vez en una carta de Aristeas a su hermano Fil\u00f3crates.  En sustancia, esto es lo que se lee sobre el origen de la versi\u00f3n:  Ptolomeo II Filadelfo, rey de Egipto (287-47 a.C.) hab\u00eda establecido recientemente una valiosa biblioteca en Alejandr\u00eda.  Demetrio de Falaro, bibliotecario principal, lo convenci\u00f3 de que la enriqueciera con una copia del libro sagrado de los hebreos.  Para ganarse el favor de esta gente, por consejo de Aristeas, un oficial de la guardia real, egipcio de nacimiento y pagano de religi\u00f3n, Ptolomeo emancip\u00f3 a cien mil esclavos en diferentes partes de su reino.  Luego envi\u00f3 delegados a Jerusal\u00e9n, entre los que estaba Aristeas, para pedir a Eleazar, sumo sacerdote jud\u00edo, que le proveyera con una copia de la ley y jud\u00edos capaces de traducirla al griego.  La embajada tuvo \u00e9xito, pues se le envi\u00f3 una copia de la Ley ricamente ornamentada y setenta y dos israelitas, seis de cada tribu, encargados de ir a Egipto a realizar la voluntad del rey.  Fueron recibidos con gran honor y durante siete d\u00edas asombraron a todos por la sabidur\u00eda que mostraron al contestar setenta y dos preguntas que se les hicieron.  A continuaci\u00f3n fueron llevados a la solitaria isla de Faros donde comenzaron su labor de traducir la Ley, ayud\u00e1ndose unos a otros y comparando las traducciones a medida que las iban terminando.  Al final de setenta y dos d\u00edas el trabajo estaba completado.  La traducci\u00f3n se ley\u00f3 en presencia de los sacerdotes jud\u00edos, pr\u00edncipes y de la gente reunida en Alejandr\u00eda, quienes reconocieron y alabaron su perfecta conformidad con el original hebreo.  El rey qued\u00f3 muy complacido con el trabajo y lo entreg\u00f3 a la biblioteca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A pesar de su car\u00e1cter legendario, el relato de Aristeas logr\u00f3 ganar cr\u00e9dito; Arist\u00f3bulo (170-50 a.C.), en un pasaje conservado por Eusebio, dice que \u201cpor el esfuerzo de Demetrio de Falero se realiz\u00f3 una traducci\u00f3n completa de la legislaci\u00f3n jud\u00eda en los d\u00edas de Ptolomeo\u201d.  Flavio Josefo  (Ant.  Jud., XII, ll) repite casi verbatim la historia de Aristeas y tambi\u00e9n Filo Judeo de Alejandr\u00eda (De Vita Moysis, II, VI) sustancialmente, aunque con la omisi\u00f3n del nombre de Aristeas.  Muchos Padres y escritores eclesi\u00e1sticos aceptaron como genuinas la carta y la historia hasta principios del siglo XVI. Y para enfatizar el extraordinario origen de la versi\u00f3n, se fueron a\u00f1adiendo detalles al relato de Aristeas\u201d. Los setenta y dos int\u00e9rpretes fueron inspirados por Dios (Tertuliano, San Agust\u00edn, el autor de \u00abCohortatio ad Graecos\u00bb [\u00bfSan Justino?], y otros); al traducir ninguno consult\u00f3 con los otros porque hab\u00edan sido encerrados en distintas celdas, ya solos ya de dos en dos, y cuando sus traducciones se compararon se vio que coincid\u00edan con el texto original y unos con otros en el sentido y en las expresiones empleadas (Cohortatio ad Graecos, San Ireneo, Clemente de Alejandr\u00eda). San Jer\u00f3nimo rechaz\u00f3 la historia de las celdas como fabulosa y no verdadera (\u00abPraef. in Pentateuchum\u00bb;\u00bbAdv. Rufinum\u00bb, II, XXV) y otro tanto respecto a la supuesta inspiraci\u00f3n de los Setenta.  Finalmente los setenta y dos int\u00e9rpretes tradujeron no s\u00f3lo los cinco libros del Pentateuco sino todo el Antiguo Testamento hebreo.  Hoy d\u00eda se niega universalmente la autenticidad de la carta, que fue puesta en duda por primera vez por Luis Vives (1492-1540), profesor en Lovaina (Ad S. August. Civ. Dei, XVIII, XLII), despu\u00e9s por J. Scaliger (m. 1609), y especialmente por H. Hody (m. 1705) y  Dupin (m.1719).\n<\/p>\n<p>Cr\u00edtica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(1) La carta de Aristeas es ciertamente ap\u00f3crifa. El escritor que se llama a s\u00ed mismo Aristeas y dice que es un griego pagano muestra en todo su trabajo que es un jud\u00edo piadoso y celoso que reconoce al Dios de los jud\u00edos como el \u00fanico verdadero, que declara que Dios es el autor de la legislaci\u00f3n mosaica. Es un entusiasta admirador del Templo de Jerusal\u00e9n, de la tierra de los jud\u00edos y de su gente, de sus sagradas leyes y de sus sabios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(2) El relato de la carta ha de ser considerado como fabuloso y legendario, al menos en algunas de sus partes. Algunos de los detalles, tales como la intervenci\u00f3n oficial del rey y del sumo sacerdote, el n\u00famero de 72 traductores, las 72 preguntas que tuvieron que responder, los 72 d\u00edas que les cost\u00f3 realizar el trabajo, claramente son afirmaciones arbitrarias; adem\u00e1s, es dif\u00edcil admitir que los jud\u00edos alejandrinos aceptaran para su culto p\u00fablico una versi\u00f3n de la Ley, hecha a petici\u00f3n de un rey pagano. Por \u00faltimo, el mismo lenguaje de la versi\u00f3n de los Setenta demuestra en algunos lugares un conocimiento imperfecto tanto del griego como del hebreo y de la topograf\u00eda de Palestina y corresponde m\u00e1s estrechamente con el idioma vulgar de Alejandr\u00eda.  Sin embargo, no es cierto que todo lo contenido en la carta sea legendario y los estudiosos se preguntan si no hay un fundamento hist\u00f3rico bajo los detalles legendarios. De hecho es probable&#8212;como parece por el car\u00e1cter peculiar del idioma, as\u00ed como por lo que sabemos del origen e historia de la versi\u00f3n&#8212;que el Pentateuco fue traducido en Alejandr\u00eda.  Parece tambi\u00e9n verdad que data de tiempo de Ptolomeo Filadelfo y por consiguiente de mediados del siglo III a.C. Porque si, como se cree normalmente, la carta de Aristeas se escribi\u00f3 alrededor del 200 a.C. cincuenta a\u00f1os tras la muerte de Filadelfo y con la intenci\u00f3n de incrementar la autoridad de la versi\u00f3n griega de la Ley, \u00bfhubiera sido aceptada tan f\u00e1cilmente y extendida por todas partes si hubiera sido ficticia y si el tiempo de la composici\u00f3n no coincidiera con la realidad? M\u00e1s a\u00fan, es posible que Ptolomeo tuviera algo que ver con la preparaci\u00f3n o la publicaci\u00f3n de la traducci\u00f3n, aunque no podamos determinar c\u00f3mo ni por qu\u00e9. \u00bfFue para el prop\u00f3sito de enriquecer la biblioteca como dice el Pseudo\u2013Aristeas?  Esto es posible, pero no probado, como se mostrar\u00e1 abajo y podemos muy dar cuenta del origen de la versi\u00f3n independientemente del rey.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(3) Los pocos detalles que se han a\u00f1adido al relato de Aristeas con el correr del tiempo no pueden ser aceptados; tal como la historia de las celdas (San Jer\u00f3nimo la rechaza expl\u00edcitamente), la inspiraci\u00f3n de los traductores, una opini\u00f3n basada en la leyenda de las celdas, el n\u00famero de traductores, setenta y dos, (ver abajo), la afirmaci\u00f3n de que se tradujeron todos los libros hebreos al mismo tiempo. Aristeas habla de la traducci\u00f3n de la Ley (nomos), de la legislaci\u00f3n (nomothesia), de los libros del legislador; ahora bien, estas expresiones, especialmente las dos \u00faltimas, ciertamente significan el Pentateuco, excluyendo otros libros del Antiguo Testamento. San Jer\u00f3nimo (Comment. in Mich.) dice: \u201cJosefo escribe y los hebreos nos informan que s\u00f3lo los cinco libros de Mois\u00e9s fueron traducidos por ellos (setenta y dos) y entregados al rey Ptolomeo\u201d. Adem\u00e1s, las versiones de los varios libros del Antiguo Testamento difieren tanto en vocabulario, estilo, forma y car\u00e1cter, a veces libre a veces extremadamente literal, que no pueden ser la obra de los mismos traductores. Sin embargo, a pesar de estas divergencias el nombre de Versi\u00f3n de los Setenta se aplica universalmente a la colecci\u00f3n completa de los libros del Antiguo Testamento de la Biblia Griega adoptada por la Iglesia Oriental.\n<\/p>\n<p>Origen seg\u00fan la Opini\u00f3n Com\u00fanmente Aceptada<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Respecto al Pentateuco, el siguiente punto de vista parece plausible y es aceptado com\u00fanmente en l\u00edneas generales: los jud\u00edos de los dos \u00faltimos siglos a.C. eran tan numerosos en Egipto, especialmente en Alejandr\u00eda, que en un momento dado llegaron a ser dos quintos de toda la poblaci\u00f3n. Poco a poco la mayor\u00eda dej\u00f3 de usar y hasta olvidaron en gran parte el idioma hebreo y corr\u00edan el peligro de olvidar la Ley. Por ello se convirti\u00f3 en una costumbre interpretar en griego la ley que se le\u00eda en las sinagogas y era muy natural que despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo, algunos hombres celosos de la ley tomaran la iniciativa de compilar una traducci\u00f3n griega del Pentateuco. Esto sucedi\u00f3 a mediados del siglo III a.C. Respecto a los otros libros hebreos&#8212;prof\u00e9ticos e hist\u00f3ricos&#8212;era natural que los jud\u00edos alejandrinos, que ya usaban el Pentateuco traducido al griego en sus reuniones lit\u00fargicas, deseasen leer los libros restantes y poco a poco hacer que se tradujeran al griego, que se hab\u00eda convertido en su idioma materno. Y esto es mucho m\u00e1s probable puesto que cada d\u00eda disminu\u00eda su conocimiento del hebreo. No es posible determinar con precisi\u00f3n el momento o la ocasi\u00f3n en la que se hicieron las distintas traducciones, pero es cierto que la ley y los Profetas, y al menos parte de otros libros, es decir, las hagiograf\u00edas, exist\u00edan en griego antes del a\u00f1o 130 a.C., como aparece en el pr\u00f3logo del Eclesi\u00e1stico, que no es posterior a ese a\u00f1o.  Tambi\u00e9n es dif\u00edcil decir donde se hicieron las diferentes traducciones, ya que los datos son tan escasos, pero a juzgar por las palabras y expresiones egipcias que aparecen en la versi\u00f3n, la mayor\u00eda de los libros deben haber sido traducidos en Egipto, y muy probablemente en Alejandr\u00eda. Sin embargo, Ester fue traducido en Jerusal\u00e9n (XI, I).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfQuienes y cu\u00e1ntos fueron los traductores? \u00bfHay alg\u00fan fundamento para el n\u00famero 70 \u00f3 72, como cuenta la leyenda (Brassac-Vigouroux, n. 105)?  Parece imposible decidir claramente. Los talmudistas nos dicen que fueron cinco (Sopherim, c. I.). La Historia no nos da detalles, pero un examen del texto muestra que en general los autores no fueron jud\u00edos palestinos llamados a Egipto; y diferencias de terminolog\u00eda, m\u00e9todo etc. prueban claramente que los traductores no fueron los mismos para los diferentes libros. Es imposible decir si el trabajo fue ejecutado por encargo oficial o fue una iniciativa privada, como parece ser el caso del Eclesi\u00e1stico, pero los diferentes libros traducidos fueron pronto puestos juntos&#8212;el traductor del Eclesi\u00e1stico conoc\u00eda la colecci\u00f3n&#8212;y fueron recibidos como oficiales por los jud\u00edos greco parlantes.\n<\/p>\n<h3>Historia Posterior<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Recensiones: La versi\u00f3n griega, conocida como Los Setenta, bien acogida por los jud\u00edos de Alejandr\u00eda, se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente por los pa\u00edses de habla griega, fue utilizada por diferentes escritores y suplant\u00f3 al texto original en los servicios lit\u00fargicos. Fil\u00f3n de Alejandr\u00eda la us\u00f3 en sus escritos y consider\u00f3 a los traductores como profetas inspirados.  Finalmente, fue recibida hasta por los jud\u00edos de Palestina y fue empleada notablemente por Flavio Josefo, el historiador palestino jud\u00edo. Sabemos tambi\u00e9n que los escritores del Nuevo Testamento hicieron uso de ella, tomando de ella la mayor\u00eda de sus citas. Se convirti\u00f3 en el Antiguo Testamento de la Iglesia y se la ten\u00edan en tan alta estima por los primitivos cristianos que muchos escritores y Padres declararon que era inspirada. Los cristianos hab\u00edan recurrido a ella constantemente en sus controversias con los jud\u00edos, que pronto reconocieron sus imperfecciones, y finalmente la rechazaron a favor del texto hebreo o de traducciones m\u00e1s literales (Aquila, Teodoci\u00f3n)..\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Correcciones cr\u00edticas de Or\u00edgenes, Luciano y Hesiquio: Debido a su difusi\u00f3n s\u00f3lo entre los jud\u00edos helenizantes y los primeros cristianos, las copias de Los Setenta se multiplicaron; y como era de esperar, se colaron muchos cambios deliberados o involuntarios. Se sent\u00eda la necesidad de restaurar el texto en lo posible a su pr\u00edstina pureza. La siguiente es una relaci\u00f3n de esos intentos de correcci\u00f3n:\n<\/p>\n<ul>\n<li> A. Or\u00edgenes reprodujo el texto de los Setenta en la quinta columna de su Hexapla, marcando con obeliscos los textos que ocurr\u00edan en los Setenta que no estaban en el original; y a\u00f1ad\u00eda seg\u00fan la versi\u00f3n de Teodoci\u00f3n, y distingu\u00eda con asteriscos y \u201cmetobeliscos\u201d los textos del original que no estaban en los Setenta adoptando de las variantes de la versi\u00f3n griega los textos que eran m\u00e1s cercanos al hebreo; y finalmente trasponiendo el texto all\u00ed donde el orden de los Setenta no correspond\u00eda con el orden del hebreo. Su recensi\u00f3n, copiada por P\u00e1nfilo y Eusebio se llama hexaplar, para distinguirla de la previamente empleada y que se llama com\u00fan, Vulgata, koin\u00e9 o ante- hexaplar. Fue adoptada en Palestina. <\/li>\n<li> B. San Luciano, sacerdote de Antioquia y m\u00e1rtir, a principios del siglo IV, public\u00f3 una edici\u00f3n corregida de acuerdo con el hebreo, que retuvo el nombre de koin\u00e9, edici\u00f3n vulgata y a veces llamada Loukianos por su autor. En tiempos de San Jer\u00f3nimo se utilizaba en Constantinopla y Antioqu\u00eda. <\/li>\n<li> C. Finalmente Hesiquio de Alejandr\u00eda, un obispo egipcio, public\u00f3 por el mismo tiempo una nueva recensi\u00f3n empleada principalmente en Egipto <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify\">Manuscritos: Los tres m\u00e1s famosos manuscritos conocidos de los Setenta son el C\u00f3dice Vaticano (siglo IV), el C\u00f3dice Alejandrino (siglo V), ahora en el Museo Brit\u00e1nico de Londres, y el C\u00f3dice Sina\u00edtico (siglo IV) encontrado por Tischendorf en el convento de Santa Catalina en el Monte Sina\u00ed en 1844 y 1849, y que ahora est\u00e1 parte en Leipzig y parte en San Petersburgo. Todos ellos escritos en unciales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El C\u00f3dice Vaticano es el m\u00e1s puro de los tres; generalmente da el texto m\u00e1s antiguo, mientras que el C\u00f3dice Alejandrino toma prestado mucho del texto hexaplar y est\u00e1 cambiado siguiendo el texto masor\u00e9tico (Al C\u00f3dice Vaticano se le asigna la letra B, al Alejandrino la A y al Sina\u00edtico la primera letra del alfabeto hebreo Alef o la S). La Biblioteca Nacional de Par\u00eds posee tambi\u00e9n un importante manuscrito palimpsesto de los Setenta, el C\u00f3dice Efr\u00e9n Rescripto (designado con la letra C), y dos manuscritos de menos valor (64 y 114), en cursivas, uno perteneciente al siglo X u XI y el otro al XIII (Bacuez y Vigouroux, 12da ed., n. 109).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ediciones Impresas:  Todas las ediciones impresas de los Setenta se derivan de las tres recensiones mencionadas arriba\n<\/p>\n<ul>\n<li> La editio princeps es la complutense o de Alcal\u00e1.  Fue impresa en 1514-18 del texto hexaplar de Or\u00edgenes y no fue publicada hasta que apareci\u00f3 en la Biblia Pol\u00edglota del cardenal Jim\u00e9nez de Cisneros en 1520. <\/li>\n<li> La Edici\u00f3n Aldina (comenzada por Aldo Manucio) apareci\u00f3 en Venecia en 1518. El texto es m\u00e1s puro que el de la edici\u00f3n Complutense y est\u00e1 m\u00e1s cercano al C\u00f3dice B. El editor dice que cotej\u00f3 manuscritos antiguos pero no los especifica. Se ha reimpreso varias veces.   <\/li>\n<li> La edici\u00f3n m\u00e1s importante es la Romana o Sixtina que reproduce el C\u00f3dice Vaticano casi exclusivamente. Se public\u00f3 bajo la direcci\u00f3n del cardenal Caraffa con la ayuda de varios hombres de letras en 1586, por la autoridad de Sixto V, para asistir a los que estaban revisando que preparaban una edici\u00f3n de la Vulgata latina ordenada por el Concilio de Trento. Se ha convertido en el textus receptus del Antiguo Testamento Griego y ha tenido muchas nuevas ediciones, como la de Holmes y Pearsons (Oxford, 1798-1827), las siete ediciones de Tischendorf que aparecieron en Leipzig entre 1850 y 1887, las dos \u00faltimas publicadas tras la muerte del autor y revisadas por Nestle, las cuatro ediciones de Swete (Cambridge, 1887-95, 1901, 1909), etc. <\/li>\n<li> La edici\u00f3n de Grabe fue publicada en Oxford, de 1707 a 1720, y reproduc\u00eda imperfectamente el C\u00f3dice Alejandrino de Londres. Para las ediciones parciales ver Vigouroux, \u00abDicc. de la Biblia\u00bb, 1643 ss. <\/li>\n<\/ul>\n<h3>Valor Cr\u00edtico y Lenguaje<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Valor Cr\u00edtico: La Versi\u00f3n de los Setenta, mientras que daba exactamente tanto en la forma como en la sustancia el verdadero sentido de los Libros Sagrados, difiere considerablemente de nuestro texto hebreo actual. Estas discrepancias, sin embargo, no son de gran importancia y son s\u00f3lo cuesti\u00f3n de interpretaci\u00f3n. Pueden clasificarse as\u00ed:  Algunas resultan de los traductores que ten\u00edan a su disposici\u00f3n recensiones hebreas que difer\u00edan de las que eran conocidas por los Masoretas. Algunas veces los textos variaban, otras eran id\u00e9nticos, pero le\u00eddos en diferente orden. Otras diferencias se deben a los mismos traductores, por no hablar de la influencia ejercida sobre su trabajo por sus m\u00e9todos de interpretaci\u00f3n, las dificultades inherentes al trabajo, su mayor o menor conocimiento del griego y del hebreo, de vez en cuando traduc\u00edan de forma diferente de los Masoretas, porque le\u00edan los textos de forma diferente, lo que era natural ya que el hebreo, escrito en caracteres cuadrados y con ciertas consonantes que eran iguales en la forma, era f\u00e1cil confundirlas ocasionalmente y por ello dar una traducci\u00f3n err\u00f3nea; m\u00e1s a\u00fan, como el texto hebreo se escrib\u00eda sin espacios entre las palabras, pod\u00edan f\u00e1cilmente cometer un error en la separaci\u00f3n de las palabras; y finalmente, el texto hebreo que ten\u00edan a su disposici\u00f3n no llevaba vocales y pod\u00edan poner vocales diferentes de las que despu\u00e9s usaron los Masoretas. Es m\u00e1s, no debemos pensar que tenemos actualmente el texto griego tal como fue escrito por los traductores; las frecuentes transcripciones durante los primeros siglos, de la misma forma que las correcciones y ediciones de Or\u00edgenes, Luciano y Hesiquio, perjudicaron la pureza del texto. Voluntaria o involuntariamente los copistas permitieron que muchas corruptelas textuales, transposiciones, adiciones y omisiones se colaran en el texto primitivo de los Setenta. En particular podemos notar la adici\u00f3n de pasajes paralelos, notas explicativas o traducciones dobles causadas por notas al margen. Sobre esto, consultar Dicc. de la Biblia, art. cit. y Swete, \u00abIntroducci\u00f3n al Antiguo Testamento en Griego\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lenguaje: Todos admiten que la versi\u00f3n de los Setenta se hizo en griego popular, el \u201ckoine dislektos\u201d. \u00bfPero es el griego de Antiguo Testamento un idioma especial? Muchas autoridades as\u00ed lo afirman, aunque est\u00e9n en desacuerdo respecto a su car\u00e1cter real. El \u00abDict. de la Bible\u00bb, s.v. Grec biblique, afirma que era \u201cel griego hebraizante hablado por la comunidad jud\u00eda de Alejandr\u00eda\u201d, el griego popular de Alejandr\u00eda \u201ccon una gran mezcla de hebraicismos\u201d, El mismo diccionario, s.v. Septante, menciona la m\u00e1s reciente opini\u00f3n de Deissmann que el griego de los Setenta es meramente el griego ordinario vern\u00e1culo, el puro koin\u00e9 de su tiempo. Deissmann basa su teor\u00eda en el perfecto parecido del idioma de los Setenta y el de los papiros e inscripciones de la misma \u00e9poca; cree que las peculiaridades sint\u00e1cticas de los Setenta, que al principio parecen favorecer la teor\u00eda del idioma especial, un griego hebraizante, se explican suficientemente por el hecho de que los Setenta son una traducci\u00f3n de libros hebreos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Fuente<\/b>: Vander Heeren, Achille. \u00abSeptuagint Version.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 13. New York: Robert Appleton Company, 1912. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/13722a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Pedro Royo.  L H M\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera traducci\u00f3n del Viejo Testamento hebreo al griego popular antes de la era cristiana. El art\u00edculo tratar\u00e1 de: Contenido 1 Importancia Hist\u00f3rica de Los Setenta 2 Origen de la Versi\u00f3n de los Setenta 2.1 Seg\u00fan la Tradici\u00f3n 2.2 Cr\u00edtica 2.3 Origen seg\u00fan la Opini\u00f3n Com\u00fanmente Aceptada 3 Historia Posterior 4 Valor Cr\u00edtico y Lenguaje &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/version-de-los-setenta\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abVERSION DE LOS SETENTA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26888","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26888","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26888"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26888\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26888"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26888"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26888"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}